Hola, pues aquí está el penúltimo capítulo de esta historia.

La verdad me sorprende el estar escribiendo esto, siempre tuve planeado que esta historia fuera corta y que realmente no tardaría mucho en acabarla.

Aun así se siente extraño acabar algo, después de todo llevo un buen par de meses escribiendo esto.

Por si acaso, ya que no tengo muy bien entendido ¿Por qué tengo que repetirlo en todos los capítulos?

Bleach no me pertenece.

Final de la batalla de los campos olvidados

Refuerzos de otro mundo

¿Ichigo?


Con el ejército de Angelica.

El ejército del emperador estaba marchando por un camino hecho de piedra, de acuerdo a Ichigo que fue enviado a preguntar por el ejército de la sociedad de almas, se están dirigiendo a darles el encuentro.

De pronto se empieza a escuchar el sonido de algo más que sus pasos, algo parecido a explosiones.

Unos pocos minutos después estos se detuvieron y aparecieron los 2 exploradores que envío para que informaran de algo que pasara más allá de la marcha.

– Monsieur, nous trouvons notre ennemi, en ce momento, il se bat avec notre allié –

Preocupado, Galen pregunto qué estaba pasando exactamente.

A eso le informaron que entre lo que llegaron a ver fueron a los maledicti con artillería y por lo que se escuchaba una pelea.

– CABALLERIA DE PROYECTIL – Con todo el aire en sus pulmones el emperador grito – Ustedes vayan a hostigar y denle el mensaje a la sociedad de almas que hemos venido a ayudar –

– CABALLERIA DE CHOQUE – El pelinegro tosía después de gritar – *Cof* *cof* Me voy a quedar sin voz, Ustedes acompañen a los proyectiles, su principal misión es llegar hasta la artillería y destruirla o por le menos acabar con aquellos que la manejen –

La caballería siguió sus órdenes y avanzaron rápidamente.

– Piqueros, formen al frente, harán un muro impenetrable –

– Alabardas, a los flancos que nadie nos rodee, que dos líneas de 80 hombres protejan la artillería –

– Iniciados, ustedes formaran una línea detrás de ellos, serán los primeros en combatir una vez abramos un brecha –

– Proyectil, formen en cuadros detrás de los iniciados, acaben primero con la caballería que se acerque, luego con otras unidades de proyectil, después con la infantería pesada, y finalmente con el resto de infantería –

– Artillería, posicionados donde tengan ángulo de tiro a la artillería enemiga –

– Lansquenetes, detrás del proyectil, en caso de que las alabardas fallen ustedes protejan a los proyectiles, y muévanse rápido en caso de necesitarlos en el frente –

Empezaron a hacerlo, quienes primero se formaron fueron picas y alabardas, abarcando una línea bastante larga, luego los iniciados, su visión estaba obstruida por las picas y alabardas.

En uno de estos manípulos se encontraba Ichigo junto con su amigo Chad y también Arthur, este último se veía ansioso.

– Arthur… – El peli naranja le hablo – Te sientes bien –

El español lo mira y responde – Me siento preocupado, no esperaba que mi primera batalla fuera aquí –

– Yo tampoco, pero no te preocupes estoy seguro que venceremos – El hibrido sonrió con confianza al pelirrojo.

Este lo miro con más confianza y dijo – Eso espero – Luego miro a Chad – ¿Y qué hay de ti? – eso no lo dijo en japonés.

Chad lo vio un poco sorprendido – Bueno, no esperaba encontrar a alguien más que habla español

Después de eso empezaron a conversar, Ichigo no entendió nada pero viendo que Chad estaba feliz se quedó tranquilo.

– Chad – El mexicano voltea a Ichigo – Creo que tendrás que enseñarme a hablar español –

Tiempo después, en la llegada de la caballería.

La capitana de pelo cobalto vio como la caballería de Angelica esquivaba a los shinigamis y comenzaba a disparar sus rifles contra los Húsares, si algo sabia ella es que ninguna armadura podía resistir el metal impulsado por la pólvora.

El sonido de los rifles era ensordecedor, esto juntado a la ráfaga de fuego que expulsaban después de apretar el gatillo lo convertía en un arma capaz de infundir el miedo y la sorpresa a los que no lo esperan.

Muchos jinetes y soldados a pie de los no muertos, volvieron a morir después de recibir las ráfagas de acero de Angelica, varios hombres y caballos corrieron al sentir sus oídos zumbar.

La capitana al ver esto grito con toda la fuerza que le permitía su garganta – SHINIGAMIS, AUN TENEMOS UNA POSIBILIDAD DE GANAR. NO CORRAN AUN PUES ESTOS MISTERIOSOS GUERREROS HAN VENIDO EN NUESTRA AYUDA –

Y con ese grito la capitana corrió junto a los jinetes de Angelica, sus hombres, leales hasta le muerte acataron sus órdenes y fueron rápidamente a su lado.

Sin embargo el resto de los shinigamis no sabían que hacer, y muchos de ellos simplemente aprovecharon esa oportunidad para huir sin peligro a ser perseguidos.

Byakuya, si bien dudaba mucho de estos "salvadores" que acababan de llegar, desde luego parecían ignorar a los shinigamis y solo combatían contra el enemigo y al ver que Soi fon los apoyaba y estos parecían aceptar, el líder de los Kuchiki decidió que no tendrían otra oportunidad.

– MIS HOMBRES, A AQUELLOS QUE AUN TENGAN LAS FUERZA, DEBEMOS PELEAR AHORA QUE SE NOS ABRE ESTA OPURTUNIDAD –

Y el resto de los capitanes hicieron lo mismo.

Solo algunos shinigamis hicieron caso, pues la mayoría ya estaba despavorida y/o habían corrido demasiado lejos.

Varios húsares se habían agrupado y ahora mismo hacían una carga hacia sus conocidos enemigos.

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Desde arriba, en el lugar más elevado donde estaba la artillería, Rhayla veía la llegada de este inesperado evento.

– ¿Comandante? – Uno de sus guardias le pregunta – ¿Qué hacemos? –

Esta responde – Empiecen el bombardeo en donde los jinetes de Angelica no estén cerca de los nuestros, si esto es todo lo que enviaron no tendremos problemas en acabarlos –

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El capitán a cargo de los fusileros a caballo vio la carga de los húsares y grito – Granaider – y saco una bola de hierro que tenía un mecha, saco un encendedor de su bolsillo y la encendió, la acerco a la mecha y esta se empezó a consumir, después la lanzo contra los húsares.

Eso mismo hicieron sus hombres.

La caballería de húsares al ver las granadas se dispersó, evitando que la metralla los hiriera. Los fusileros a caballo hicieron paso para que la caballería pesada pudiera llegar contra la artillería.

Al ver eso los húsares se reagruparon en tres posiciones diferentes y volvieron a cargar al grito de – ¡En la muerte venceremos! –

Los fusileros que acompañaban a la caballería pesada comenzaron a disparar ráfagas de acero, a pesar de que los húsares cayeron uno a uno estos no pararon.

El capitán de los caballeros grito – Divídanse y carguen contra ellos, fusileros utilicen tácticas apaches –

Los caballeros de la parte trasera de la formación se dirigieron al flanco derecho, la parte de en medio se dirigió a la izquierda y la vanguardia siguió a delante. Mientras los fusileros empezaron a girar en círculos alrededor de los húsares, disparando el fusil y recargándolo durante la vuelta para volver a disparar.

Los húsares disparaban sus pistolas contra sus hostigadores, logrando matar a unos cuantos, sin embarga la última ráfaga que dispararon fue contra los caballeros.

El choque entre caballeros y húsares fue espectacular, los cuerpos de varias personas salieron por los cielos debido a las alabardas y lanzas.

La mayoría de ellos fueron los húsares, esto debido a que perdieron sus lanzas en las cargas contra los shinigamis, sin embargo esto no los desánimo y con sus espadas degollaban a todos los que pudieron, además de disparar sus pistolas a quemarropa.

Los caballeros después de le exitosa carga desenfundaron espadas y lanzas pequeñas, debido a sus pesadas armaduras sus enemigos solo podían atacar ciertos puntos, mientras ellos tenían más puntos a los que apuntar.

El capitán de los fusileros al ver que tenían el pase libre dio la orden a la mitad de sus hombres de seguir hostigando, a los demás les dio la orden de seguirlo para atacar la artillería.

Sin embargo, en cuanto los artilleros vieron que la mitad de los fusileros se dirigían a ellos, rápidamente ajustaron el ángulo del cañón y dispararon contra la caballería y otra vez se escuchó el silbido de la artillería de occidente.

¡Mis hombres! – El emperador Galen caminaba alrededor de sus tropas – Hoy nos enfrentaremos a nuestro más grande enemigo –

Pero no teman por eso, pues ¿Cuántos de sus líderes no han sido cazados por nuestra caballería? –

Los fusileros al oír el silbido se dispersan pero siguen corriendo.

Aun así algunos mueren.

¿Cuántas veces sus soldados han corrido ante nuestro poder?

Los shinigamis y maledicti mas heridos empiezan a correr, aunque los capitanes intenten evitarlo.

Con nosotros no será diferente, sus caballos caerán ante nuestras picas y sus hombres huirán ante nuestra pólvora

Los húsares junto Rhayla mataron a los que se acercaron, disparando con sus pistolas, o apuñalándolos sus alabardas y espadas.

– ¡Cañones, fuego! –

Los artilleros de Angelica apuntaron hacia la colina donde estaba la artillería enemiga y esta comenzó a recibir fuego.

Los soldados maledicti en las colinas voltearon al oír el sonido de explosiones fuera del campo de batalla y ninguno tuvo tiempo para reaccionar, la colina fue cubierta con fuego, varios no muertos fueron despedazados y consumidos por el fuego, su artillería corrió el mismo destino, solo unos pocos salieron corriendo de la colina, entre ellos Rhayla con sus guardias y unos cuantos artilleros.

Y después de eso, después de eso.

Cientos de pasos se escuchaban, cientos de hombres formando líneas de varios metros de largo, la bandera ondeaba en cada una de ellas.

Sus hombres avanzaban ansiosos y con un gran ánimo.

Los húsares más valientes se lanzaron esa formación, las ballestas y el arco de Uryu mataron a esos jinetes, y la líder al ver eso grito.

– ¡Retirada! Debemos volver a los barcos – y después junto con sus guardias empezó a disparar contra los shinigamis que perseguían a sus hombres.

Pero cuando estos empezaron a caer por la pólvora y flechas también se retiraron y la mujer grito – Ganaste esta vez nuevo emperador, pero la próxima vez no tendrás esta suerte –

–… Así que ahora ella está al mando – El moreno comento al ver un estandarte junto al cuerpo de un maledicti joven.

– Tardaste en llegar – Una voz femenina le hablo, al voltear vio que era Soi fon.

– Lo siento – Galen le ofreció la mano a la espíritu de ojos grises – Me hubiera gustado evitar todo esto –

Obviamente se refería a la gran cantidad de cadáveres esparcidos por el suelo.

– ¡Soi fon! – Hablo el comandante Yamamoto, herido y sostenido por sus hombres, pero aún vivo – ¿Qué te está diciendo? –

– Yo me encargo – Le dijo en voz baja a Soi fon – Me presento, Soy Galen Aquilar L'roge, emperador de Angelica una nación al Oeste, más allá de las islas que controlan… –

–… Si bien sabemos de ustedes desde la llegada a esas islas, no sabíamos si lo mejor era contactar con ustedes, así que los evitamos… –

–…Pero cuando me entere de una flota que pertenecía a nuestros enemigos, los maledicti, se dirigía hacia el este, sabía que no podía ser nada bueno… –

–… Lastimosamente, no llegue aquí a tiempo para evitar que ellos desembarcaran en sus costas, le ofrezco ayuda para enterrar a sus muertos, para darles la información necesaria que necesiten sobre este enemigo y si lo quieren establecer relaciones que siento, debieron iniciar hace mucho –

Con una mirada estoica el comandante responde – Aceptare su ayuda con los muertos, pero lo demás lo discutiremos después, en otro lugar –

El emperador asintió – Como desee –


TO…

Be…

Continued…

El siguiente será el capítulo final, muy probablemente también será epilogo.

Estoy emocionado, sinceramente me sorprende que lo siguiente que escribiré sea el final, podría seguir hablando más, pero siento que eso lo dejare para el final.

Espero que lo hayan disfrutado y nos vemos en el futuro.