¡YA VOLVIMOS CON MAJOKKO FIVE!

.

.

.

Después de aquel triste suceso, la cabeza de Candy fue dejada dentro de una caja funeraria junto con restos de su cuerpo, dicha caja fue convertida en un pequeño cubo funerario invocado por Remi la cual de alguna manera le dejó una rosa roja a su memoria mientras Shizuma estaba alejada ya que debido a la perdida repentina de la raijin la dokushin terminó desmayándose como en un pequeño estado de shock.

La kage como la pequeña suijin ahora miraban con detenimiento a Karin que estaba desmayada, Shizuka aprovechó para quitarle la camiseta y viendo detenidamente unas pequeñas cicatrices, una en el abdomen y una especie de línea entre el hombro derecho y el cuello. Remi quedó sin habla y más cuando vio que por el trazo de las heridas de la pelirrosa eran las de un arma de largo alcance.

-Ese hachazo en el costado derecho es muy profunda, tanto que le ha cortado la arteria carótida y la vena yugular derecha- Miró hacia una especie de luz desde una distancia, exactamente donde asesinó a Nappa, la columna mostraba una especie de abertura de llave a lo que la joven ninja decidió invocar una camilla automática para llevar a la kajin mientras llevaba en sus brazos a la afectada dokushin

-Parece que ya hemos terminado el laberinto. Ese portal de luz debe ser la meta

-Bien, ¿Entonces nos despertaremos?- Indagó la pequeña suijin

-Exacto- Asintió la peliazul del parche

-Entonces vamos, tenemos que averiguar que está pasando allá afuera

Las dos espadachinas fueron hacia el dichoso portal y lo atravesaron, tal como lo hicieron se despertaron en la cancha de futbol. Shizuka estaba al lado de la kajin que estaba con un pequeño sangrado en su costado derecho mientras que Remi estaba abrazando a Matsuri la cual no dejaba de aferrarse a su cuerpo.

Ambas chicas quedaron desconcertadas cuando estaban en la gran cancha de futbol de la secundaria Nishigaoka aparte de que no estaba la presencia de Candy por ningún lado. La pequeña Shizuka miraba por todas partes hasta que de pronto divisó unos sonidos de espadas y gente gritando.

Las dos chicas eran testigos de un altercado de aldeanos y militares que estaban luchando a punta de katana sobre algunas gradas de la tribuna.

-¿Qué pasó aquí? ¿Dónde estamos?- La joven Shizuka estaba bastante confundida viendo por todos lados mientras Remi estaba dirigiendo su mirada hacia unos cadáveres de varios militares, aldeanos y máscaras de hierro posiblemente hubo una reyerta

-Shizuka, ve a ver esto- La kage señaló a un visor del pequeño estadio donde estaba la imagen de una tortuga de Galapagos azul disparando a un sector de la ciudad y otra de la de un oso polar gigante destruyendo una aldea anexa al pueblo Kuuga y la de un tiburón humanoide devorando a unos aldeanos

-¡¿Pero qué mierda?!

-Y no solo eso, decapitaron al soldado Akechi y colocaron su cabeza en la plaza con un mensaje intimidatorio

-Sin duda alguna todo este desastre es obra de mi padre- La joven de coletas sabía de antemano los retorcidos planes de su primogenitor producto de la compra del monte Oshinchi como de la aparición de un nuevo oponente socioeconómico

Mientras todo esto pasaba la joven dokushin se despertó mientras veía en sus ojos lo que podían ser imágenes confusas del enorme Nappa asesinando constantemente a Candy en todo los alrededores de ese cuarto blanco de laboratorio, la joven se sentía mareada aunque también se notaba claramente que estaba afectada por la muerte de la raijin.

-Yamero… Yamero… ¡YAMEROOO!- La pequeña pálida en medio del shock encontró una katana en medio de la cancha y fue hacia las tribunas para comenzar acuchillando y apuñalando a cualquiera que estaba en su camino, la dokushin en cuestión de nada asesinó a varias personas la mayoría militares y varios aldeanos

Ambos bandos fueron hacia la chica pero la pobre shockeada asesinaba sin piedad a cualquiera que se le atravesaba en su camino, todo con tal de borrar de su mente aquella silueta de aquel hombre musculoso matando al amor de su vida.

-¡Nezumi, detente! ¡¿Qué es lo que te sucede?!- Tsukuyoumi que estaba en la cancha al cuidado de las jóvenes fue hacia las gradas con tal de ayudar a la pequeña pálida que no paraba de acuchillar a muchas personas aunque tuviese que usar la violencia en ello

La joven paró su acción bajando los brazos mientras miraba al suelo y sin soltar la katana, varios de los acuchillados estaban en el suelo gritando y revolcándose en su propia sangre mientras que ya otros dejaron sus vidas al instante de ser apuñalados. La joven miró de reojo a la kishin la cual se llevó un susto al ver que Matsuri tenía una mirada muerta a excepción de su ojo izquierdo que estaba de color rojo.

-¿Nezumi?

-Candy… Candy

La joven salió volando hacia la cancha cayendo exactamente en el centro de la misma, estaba respirando agitada mientras veía lo que podía ser manchas de sangre en el suelo y para empeorarlo todo estaba la cabeza de Candy sonriendo y emanando de su cuello cortado aquel trauma, la dokushin clavó sus dedos mientras lo único que hablaba era el nombre de aquella chica a quien no pudo abrir su corazón.

-Candy… Candy… Candy- Apretó los dientes hasta que alzó la mirada al cielo mientras unos testigos desde aldeanos, militares y máscaras de hierro estaban a su alrededor, Remi y Shizuka estaban a su lado

-¡¿DÓNDE ESTÁ CANDY?!

Varios aldeanos fueron a atacarla pues era obvio que por ser una dokushin todos en el pueblo la odiaban como a su gente, la kage y la pequeña trataron de tranquilizarla pero la joven pálida era bastante difícil de tratar.

-¡Suéltenme!

-¡Matsuri, deja esto, ¿Quieres?!

-¡Cállate maldito insecto!

-¡Cálmate por favor, Nezumi!

-¡Callate, cállate, sombra estúpida! ¡Quiero buscar a Candy!

-¡Matsuri!- La pequeña Shizuka estaba en medio del llanto- Candy… Candy está…

-¡SHINE! ¡SHINE! ¡SHINE!- La dokushin una vez más alzó la katana logrando acuchillar a otras seis personas más mientras alzaba el grito con el arma ensangrentada, todos aquellos estaban muertos del terror a lo que decidieron huir del lugar con tal de salvar sus vidas a excepción de las máscaras de hierro que dada su misión debían asesinar a Shizuka y a Remi

La dokushin se fue corriendo hacia quien sabe dónde para perseguir y matar a esos Nappas que invadían su mente mientras ahora las dos espadachinas estaban heladas al ver tal despliegue de violencia por parte de la dokushin la cual ya era como una bestia fuera de control.

Mientras esto pasaba una comitiva de máscaras de hierro rodearon a las dos espadachinas las cuales estaban nuevamente en desventaja pues ya estaban agotadas luego de lidiar contra el enorme pelón musculoso como no poder salirse del asombro ante la muerte de Candy. Los esbirros antiguos de Mizuki estaban rodeando a las dos veteranas las cuales temían lo peor pero…

-¡AAAAMAAAAZOOOON!

Aquella figura de una peliplata de chaqueta negra abierta, una X en su abdomen y una sobre su hombro derecho estaba en posición de combate mientras las demás máscaras de hierro dejaron a las espadachinas para lograr su objetivo, asesinar a la supuesta hija del sheriff de Pueblo Kuuga, Karin Namahono.

Una vez más Amazon se lanzó contra uno de los esbirros propinando un corte en el brazo derecho y otro en el pecho dando con la primera víctima. La segunda víctima fue tirada al suelo mientras la chica salvaje usó sus puños de fuego sobre el pecho hasta explotar.

Otro esbirro enmascarado iba a tratar de matarla por la espalda pero Amazon percatándose de su presencia tomó al sujeto del cuello y lo tiró al suelo muy al estilo de un judoka. No pasaron segundos cuando hubo un breve intercambio de golpes hasta que la chica salvaje le hizo un golpe de karate hacia el casco rompiéndolo en dos y matando al robot.

Dos matones fueron hacia pero terminaron muertos en menos de dos o tres movimientos de Amazon a lo que los demás matones decidieron huir en demasía por salvar sus robóticas vidas mientras que la chica salvaje se desmayó llegando la normalidad. Shizuka no dudó en usar su paraguas abierto y lanzarlo al cielo para rociar agua lluvia sobre los cadáveres que estaban rodeando la cancha, en el caso de los matones de su padre quedaron como simples hombres de metal y circuitos.

Las dos espadachinas decidieron ver a cómo estaba la pobre Karin que estaba desmayada mientras que aquellas heridas en su cuerpo sobretodo en su costado derecho no dejaban de sangrar pero lo raro era que su sangre no era común como la que todos conocemos.

-¡Riki-chi!

-¡Karin-san!

La kage sujetó del brazo a la kajin que no paraba de sangrar mientras Shizuka miraba aterrada aparte de que estaba impresionada de los alcances que tenía Shizuma con tal de hacerse prevalecer como también lo que era capaz su padre de imponerse ante todos… Sin duda alguna la suijin se sentía asqueada de tener en su sangre el apellido de personas fanáticas y homicidas comenzando por su abuelo paterno, el general Samehada Mizuki, miembro de la junta militar de aquel entonces.

-Es como dijo el teniente Hijikata, las heridas son reales

-Y las muertes…- Remi señaló al cadáver de Roki que estaba bocarriba a lo que la pequeña suijin quedó muerta del susto

-¿Pero qué le pasó? Ella como Shizuma intentaron asesinarnos a Riki-chi y a mí pero no entiendo que es lo que pasó después

-¿Qué? ¿No me digas que Shizuma intentó asesinarte junto con Karin-san?

-Por supuesto, ella y sus compinches nos apuñalaron y no recuerdo que pasó

-Ahora entiendo por que Karin-san está llevándose la peor parte- La chica peliazul del parche miraba con algo de preocupación a su amiga inconsciente

-¿Les ayudo?- Tsukuyoumi sensei se ofreció para tratar con las heridas de la joven utilizando una de sus llamas como unas vendas alrededor de su pecho mientras que Remi se ofreció para llevar en su espalda a la convaleciente pelirrosa

-Tienen que salir de aquí y buscar a Sayaka-san- Ordenó la profesora kishin mientras las dos espadachinas quedaron con cara de WTF al escuchar el nombre de la gemela de Candy

-¡Imposible! ¡Candy está muerta!

-Quizás Candy-sama murió en el laberinto pero si no está en el plano real… Eso significa que…

-Sayaka resucitó y al parecer fue a ayudar a alguien en problemas- Aclaró la sensei- Kurosaki-san, toma esto- Le lanzó a la kage aquella memoria USB amarilla, en cuestión de nada la chica piña atrapó el elemento

-¿Qué es eso, sensei?

-Ese USB tiene todas las memorias de Candy, denle eso a Sayaka y de esa manera podrán tener de regreso a Inazuma-san

-¿Quiere decir que…?- La chica del parche se sentía estremecer ante lo explicado por la mujer de coletas enrolladas… Era como si todo lo que creía no estaba perdido, una sonrisa de anhelo apareció como si las esperanzas le estuvieran volviendo

Shizuka en cambio no entendía del todo aquello

-Sensei, ¿Qué es esa USB exactamente?

-Ya te lo dije Mizuki-san, ese artefacto contiene las memorias de Candy y deben dárselo a su gemela Sayaka para que se fusione con ella

-Lo sé, ¿Pero cómo lo consiguió?

-Verás…

.

.

.

Flashback

Tsukuyoumi estaba en lo que parecía ser un lugar brillante lleno de flores con el sol iluminando en el horizonte mientras estaba una chica de cabellera rubia un poco alta que ella, ojos verdes como unas pequeñas pecas sobre mejillas y nariz, unos listones en forma de cuernitos. La joven estaba usando su uniforme escolar, típico chaleco negro abierto, chaqueta naranja con capucha y un Pikachu como su llavero.

-Inazuma-san…

-Hola, Tsukuyoumi-sensei- Saludó alegre la raijin mientras la pequeña pelimorada estaba sonriendo levemente, de hecho nunca creyó que en una de sus tantas muertes se encontrase con la chica que amaba en secreto

-Que tal Inazuma-san, que casualidad verte por aquí- No necesitó preguntar el porqué de la presencia de la joven pues ya sabía el triste final que se le dio

-Sensei, ¿Te acuerdas de aquel día del maestro el año pasado?

-Si me acuerdo, si no recuerdo mal fuiste la única que no me trajo un regalo

-Exacto- Aclaró la raijin- No sabía que regalarle sensei pero se me ocurrió algo- La joven entrelazó la mano de la kishin con la suya hasta que sintió un objeto sobre la palma de su mano

-¿Qué es eso Inazuma-san?- Era una especie de memoria USB amarilla con la letra S inscrita en negro

-Simple, he oído que mi hermanita muerta vino a vivir de nuevo para ser amiga de Rin-chan y de las demás pero no tiene los recuerdos de las demás, solo los tiene de Rata-chan

-¿Acaso te refieres a Nezumi-san?

-Hai…-Asintió quedamente- Por favor sensei, dele eso a mi hermanita y de esa manera podemos ser una sola, yo quiero mucho a Rin-chan y a Kuro-chan mientras que mi hermanita quizás quiera a Rata-chan… Si podemos ser una entonces podemos saber quiénes somos y a quienes tenemos, ¿No?

-Candy…- La kishin abrazó con todo aferro a su alumna la cual le respondió con un fuerte abrazo de oso como si de alguna manera agradeciera todo el tiempo que estuvo a su lado desde que era muy pequeña cuando escapó de aquel orfanato donde experimentaron con ella hasta considerarla proyecto fallido

La sensei no se conformaba con solo tener esa despedida, rodeó con sus brazos el cuello de la raijin mientras acercó sus labios a los de la más alta la cual quedó sin habla como sorprendida, sintiendo como su corazón dejaba de circular en ese momento.

-Sensei…

-No quise decirlo por temor a que me odies pero desde hace un tiempo me enamoré de ti pero es obvio que no aceptarás mis sentimientos al fusionarte con Sayaka- Sonrió tiernamente mientras no dejaba de abrazar a su amada alumna- No importa tu respuesta, la aceptaré de todos modos. Si no merezco tus sentimientos al menos te seré de gran apoyo

-…

-Adiós mi amada Inazuma Candy, que seas la luz que guía a tu hermana y a tus amigas

La joven sonrió a lo grande mientras sus listones se estaban encendiendo y desapareció junto con el paisaje dejando a la sensei sola en la plaza en su modo fantasma mientras portaba en su mano aquel USB amarillo y se dirigió hacia el coliseo para ver cómo estaba la situación allá.

.

.

.

-Ya veo…- Remi como Shizuka estaban sorprendidas mientras veían la memoria USB

-Bien, como ya saben lo que es, tienen que salir y buscar a Sayaka-san y a Nezumi-san cuanto antes

-Entendido- Asintieron quedamente las dos espadachines que decidieron ir rápidamente con Karin y la memoria USB con tal de dar con la gemela raijin y la traumada dokushin que estaban lidiando con sus asuntos, Sayaka salvando el día y Matsuri lidiando con la perdida de la raijin que amó y odió

.

.

.

En la zona comercial de la aldea una pobre y desvariada chica pequeña de cabello corto y negro estaba caminando tranquilamente a hacia la nada cuando de pronto notó que una esfera estaba cayendo al suelo y de pronto se convirtió en una polilla voladora lo que hizo que la pequeña palida cayera en completo susto y emprendiera carrera hacia uno de los locales pero no contaba que un extraño monstruo cara de tiburón y extraño cuerpo musculoso con un martillo en el brazo hacía su acto de presencia haciendo huir a muchos presentes.

El monstruo Scylla T7 usó su boca para escupir balas explosivas causando daños materiales y destrozos en el pequeño sector comercial. La dokushin estaba helada mientras el grotesco ser antropomorfo sonreía sádicamente con sus colmillos resaltando más sus facciones criminales, Matsuri estaba respirando agitadamente y emprendió carrera con tal de preservar lo que pudiera su vida mientras que el adefesio acuático se convirtió en una especie de esfera voladora.

La chica pálida corrió lo más que pudo hasta llegar a lo que sería una vieja edificación abandonada, se escondió en uno de los pisos más altos del edificio pensando que posiblemente estaría a salvo de aquella bestia. La joven sintiéndose segura caminó un poco para ver si todo estaba tranquilo pero de pronto el suelo comenzó a romperse mientras una grotesca sombra emergía de él.

Shizuma ahora siendo otro monstruo más sin voluntad propia estaba frente a frente con la pobre dokushin la cual estaba sentada de culo, el tiburón humanoide abría lentamente la boca mientras una especie de onda de energía iba a surgir, la pequeña pálida estaba con las lágrimas bañando sus mejillas hasta que dio un estridente grito que se escuchó desde todo el edificio.

Un sonido de una motocicleta se escuchaba cerca del lugar hasta que una pared fue destruida por una moto clásica de un solo faro conducida por una joven rubia de ropa spandex y armadura amarilla, la moto arrolló al mundo rondándolo por el suelo mientras Matsuri estaba que no se salía del asombro al ver que la persona que murió ante sus ojos estaba tan de repente salvándole la vida pero juraba que esos ojos rojos los había visto mucho antes.

La raijin se detuvo en seco y se bajó de la moto estando frente a Scylla T7 con una mirada seria e intimidante, miró de reojo a la dokushin la cual se paró haciendo caso a aquella mirada carmesí. El tiburón estaba alistando su brazo martillo pero tenía que terminar su asunto con la dokushin, el adefesio iba a apuntar hacia la pequeña pálida pero la rubia impidió sus negras intenciones propinándole una patada al rostro, el monstruo se paró mientras una vez más Sayaka se lanzó al ataque pero la raijin recibió una bala de agua que la mandó a clavarse sobre una pared.

Sayaka trataba de pararse pero los escombros encima de ella le hacían imposible mientras que el tiburón caminaba riéndose de su cometido como también esperando el momento de darle final pero la raijin no quería dejarse terminar su vida así de fácil, una vez se lanzó para encestarle una patada eléctrica descendente pero fue impedida por el brazo martillo.

Sayaka iba a caerse al suelo pero de pronto la cabeza de un martillo anexa a una cadena la atraparon, Shizuma veía desde la ventana de aquel piso abandonado en como Matsuri corría despavorida a lo cual tiró a la raijin justo a frente a ella.

Matsuri entró en susto al ver que Sayaka desplomó al suelo desde semejante altura, el monstruo tiburón caminaba desde uno de los pasillos de uno de los primeros pisos hasta que decidió volar de frente con tal de matar a la pequeña pálida pero la raijin rápidamente cargó en sus brazos a la dokushin la cual estaba sonrojada ante esos ojos rubíes como esa mirada seria pero que transmitía preocupación y seguridad.

La rubia voló a uno de los techos mientras que el tiburón comenzó a disparar hacia ellas causando daños sobre el viejo techo, Sayaka puso a Matsuri debajo de las escaleras de seguridad mientras se lanzó sobre el tiburón que las alcanzó pero el monstruo resultó ser más fuerte y la llevó hacia uno de los pasillos donde estaban colgados unos cables.

El monstruo planeaba electrocutar a la joven pero ignoraba el hecho de que por ser una raijin usaba la electricidad a su favor, Sayaka cogió dos cables y los puso sobre el cuerpo del monstruo que cayó al suelo luego de recibir la descarga, el adefesio trataba de pararse pero la descarga sobre él lo afectó mucho, aquello para Sayaka fue la oportunidad perfecta para prender la moto y lanzarse sobre el monstruo arrollándolo hasta hacerlo caer sobre una pieza de concreto.

El monstruo yacía inmóvil mientras la raijin caminaba hacia él para comprobar si estaba con vida o no, el tiburón no había movido ni un musculo y ni siquiera había pulso en él a lo que posiblemente ya estaba sin vida. Sayaka dio un suspiro y decidió ir a donde estaba Matsuri la cual estaba en el techo debajo de la escalera de seguridad.

La rubia miró fijamente a los verdes de la dokushin

-Hola Matsuri… He vuelto…

-¿Sayaka?

-Claro que soy la misma Sayaka- La rubia se inclinó hacia su amada mientras no dejaba de mirarla con total ternura- Veo que aún sigues siendo la misma de siempre, sigues siendo tan linda como un ratón

La dokushin quedó sonrojada ante las palabras de la raijin de ojos rojos que no dejaba de sonreír

-Bueno, ahora tú y yo estamos juntas nuevamente, como en los viejos tiempos

-¿De verdad eres Sayaka?

-Claro que lo soy, ratona tonta

La chica pálida quedó con la boca abierta mientras unas lagrimas le traicionaban pero Sayaka le limpió las lagrimas y unió sus labios con los de su contraria la cual cerró los ojos jurando que aquello fuese un sueño.

-No te creo… Eres esa idiota de Candy

-Y dale con lo mismo, ¿Quién es esa Candy de la que tanto hablan a cada rato?- La raijin de ojos rojos hizo un mohín de enojo y le cogió los cachetes para pellizcarlos, obviamente a la chica le dolió mucho pero a la vez resultó serlo

Sayaka estaba viva… Sayaka había regresado

-¿Namahono tenía razón? ¿Tú surgiste cuando Candy murió?

-¿Qué? ¿De qué estás hablando Mat?

Ahora la pequeña dokushin usó su mano derecha mientras pellizcaba el cachete derecho de la rubia la cual tomó sus mejillas y juntó su nariz con la de su amada.

-¿En dónde estabas Sayaka? Pensé que te perdí para siempre- Dijo la pequeña niña con una voz rota mientras la rubia la abrazó fuertemente acobijando a la más bajita entre sus brazos

-No llores, ya estoy aquí, estoy aquí

La chica más alta continuó abrazando a su chica hasta que quedaron viendo el cielo azul pero ignoraban que el tiburón desapareció mientras que a una distancia estaban dos chicas que corrían con todas sus fuerzas con tal de encontrar a la raijin y a la dokushin aunque lidiaban en llevar en sus espaldas a Karin.

.

.

.

¡MAJOKKO FIVE REGRESA DESPUÉS DE COMERCIALES!