Errores de Dos Generaciones
Capítulo 28
Candy irradiaba felicidad pues por fin había encontrado lo que toda su vida había anhelado y que mejor que George fuese su padre, de cualquier manera ya le había tomado el cariño y la confianza que se le da a un padre, además el era uno de los pocos hombres que enserio la conocían, no podía creer que todas esas historias que le parecían fascinantes y fantásticas, el amor más puro que había logrado conocer y del que George le contaba era nada más y nada menos que el de sus padres.
Los Andley y los Grandchester tenían planeado ir a Escocia pues para septiembre las tropas aliadas se habían desplegado ganando territorio y dejando más bajas en los enemigos, por lo que las cosas en Londres estaban mucho más tranquilas, además por cuestiones políticas se necesitaba la presencia de Albert y de Richard en Londres como representantes de sus familias por lo que sin más todos decidieron viajar hacia allá, comprando sus boletos como diplomáticos. Carl decidió alcanzarlos después ya que tenía que hacerse cargo de algunos asuntos, mientras que Eleonor y Alexandra aún estaban un poco renuentes a ir pues eso significaba, pero Eleonor dudó ya que eso significaba estar al lado de Richard y de cualquier forma ella estaba consciente de que aún lo amaba. Mientras que Damian les dijo que quizá luego los visitaría pues tenía trabajo al igual que Damian.
Ellos abordaron el barco a Londres, pero por pedido del Rey Jorge V todos los parlamentarios pertenecientes al Reino Unido debían acudir a Edimburgo en Escocia pues debían evaluar todas las consecuencias que la guerra había dejado en su pueblo pues había llegado a oídos de ellos que Francia pensaba negociar el final de la guerra pero que luego le impondrían a los enemigos un tratado para resarcir el daño.
Michael, Candy y Paty por su parte habían acabado su servicio en España y por pedido de Richard y de Albert los trasladaron a Londres hasta nueva orden, mientras que Stear seguía con la misma misión de cuidar a Richard ahora en compañía de Michael así que todos decidieron acompañar a los demás.
Terry y Candy en el poco tiempo se habían hecho más cercanos que antes y todos habían notado que ambos se estaban volviendo a enamorar aunque no lo quisieran aceptar, pues cada vez que se les insinuaba el tema ambos rechazaban la idea aunque por dentro ellos mismos se estaban muriendo por regresar a ese romance y complicidad que compartían en el pasado. Pero a pesar de todo disfrutaban la compañía del otro, mientras que Albert y Richard se la pasaban de reunión en reunión, aburridos por discutir siempre lo mismo, hasta que un día dentro de esas reuniones se les planteo por fin su situación como duques. Ambos llegaron a sus respectivas villas y cansados llamaron a Candy y a Terry.
Candy…-dijo Albert
Si?-respondió ella
Ven necesito hablar contigo-dijo Albert
Que pasa?-preguntó Candy
Ven… por favor siéntate-dijo Albert en su biblioteca – mira llamé a la tía Elroy porque esto es de suma importancia-dijo él
Dime… pasa algo?-dijo Candy
Candice… el consejo quiere reconocerte como la hija y descendiente de la herencia de Rosemary-dijo Elroy
Candy…-dijo Albert
Perdón… es que no sé que responder-dijo Candy
Bueno… mira… hablar de la herencia no es solamente hablar de una cuantiosa fortuna que te corresponde, sino que también heredas un título de varonesa y pues… como sobrina de William puedes llegar a heredar el clan-dijo Elroy
Que?-dijo Candy- no yo no estoy preparada para eso… además Albert se casará algún día y sus hijos serán los herederos y yo…-dijo Candy
Candy pequeña… el consejo me ha dejado en una encrucijada-dijo Albert
Que paso?-dijo Candy
Candy… yo no pienso casarme por una imposición y como tu aun eres joven para casarte y bueno… yo puedo seguir en el mando pero si tu juras tomarlo cuando tengas edad-dijo Albert- sé que no puedo obligarte y no lo haré
Que pasa si no acepto?-preguntó Candy
Nada…-dijo Albert
Pero William-dijo Elroy
No pasa nada si no aceptas, tranquila solo piénsalo y si lo quieres rechazar está bien-dijo Albert- pero eso si… no voy a permitir que rechaces lo que te corresponde como hija de Rosemary –dijo Albert
Está bien… déjame pensarlo-dijo Candy
Muy bien no te preocupes-dijo Albert- si deseas puedes retirarte yo me quedaré hablando con la tía Elroy un momento-dijo Albert
Está bien…-dijo Candy levantándose y saliendo de la habitación pero escuchando detrás de la puerta lo que dirían pero no escuchaba nada y era lógico pues Elroy solamente veía seria a Albert mientras este movía algunos papeles, levantó la mirada
Candy…. Sé que estas detrás de la puerta-dijo Albert
Lo siento-dijo ella delatándose mientras corría a la entrada de la mansión encontrándose con George
Candy-dijo él
Papá, que haces aquí?-dijo ella
Iba a dar un paseo y tu?-dijo George
Pues…-dijo ella
Ya te dijo verdad?-dijo George
Así es… -dijo ella
Gracias por ayudar a William, sé que esa reunión fue bastante dura para él-dijo George
Que? Yo no acepté-dijo Candy
Lo rechazaste?-preguntó George
No tampoco-dijo ella
Entonces?-preguntó George
Me dio tiempo para pensarlo-dijo Candy
Ya veo… y tu que piensas-dijo George mientras Candy tomaba su silla y lo llevaba por los alrededores del lugar a pasear
Bueno la verdad… no me gusta el mundo en el que se mueve Albert-dijo Candy
Me lo imaginaba-dijo George
Bueno… eso está claro… además tampoco quiero que le quiten el puesto como patriarca-dijo Candy
Eso no va a ser posible-dijo George
Por qué?-dijo Candy
Candy… William tiene treinta y un años, debió de haber conseguido esposa desde hace al menos cinco o seis años y bueno… al no tener descendencia no puede seguir en el puesto de patriarca-dijo George- por eso la señora Elroy te propuso como sucesora al ser hija de Rosemary-dijo George
La tía Elroy?-pregunto Candy
Así es… Candy acaso William te dijo que pasaría si no aceptas?-preguntó George
Si… me dijo que nada, pero… en realidad no le creí-dijo Candy
Candy… quien es la descendencia más cercana de los Andley aun-dijo George
Bueno… la tía Elroy me enseñó que luego de Albert y mamá, estaban sus hijos, y así sucesivamente, pero si ellos no tenían hijos el poder pasaría a… no puede ser… le darán toda la fortuna a los Reagan-dijo George
Así es… todo pasará a manos de Sara y Raymond-dijo George- y por consiguiente pasará a manos de Neil, todo por lo que William ha trabajado estos últimos años y por lo que el señor William trabajó toda su vida… Candy-dijo George
No puedo permitir que eso pase… pero como haré para dirigir la compañía, la familia yo…-dijo Candy
Candy… te ayudaré en lo que pueda, William y la señora Elroy estarán a tu lado, por favor… no dejes que todo por lo que ha trabajado se terminé-dijo George
No lo haré, debo… proteger el trabajo de Albert y el de su padre-dijo Candy
Gracias Candy… no pensaba obligarte pero si quería que comprendieras lo que esto conlleva-dijo George
Lo comprendí no te preocupes-dijo Candy
Mira… allá… -dijo George
Es Terry… -dijo Candy
Ve a verlo, me enteré que Richard le hizo una propuesta, quizá ambos se puedan comprender en este momento-dijo George
Creo que si… está bien si me voy?-preguntó
Claro… yo puedo regresar solo-dijo George
Gracias papá-dijo Candy alejándose mientras corría
Una hora antes en la villa Grandchester, Eleonor había visto que Richard había llegado totalmente abatido de la reunión, así que le preguntó que había pasado, él le contó con lujo de detalles que era lo que había pasado y que le dijera a Terry cuando llegara que lo estaba buscando, cosa que ella aceptó mientras Richard entró a su oficina personal a donde nadie tenía acceso y espero el llamado de Terry. Mientras este llegó minutos después envuelto en su traje de montar.
Terry-dijo Eleonor
Si dime-dijo Terry
Tu padre te busca-dijo Eleonor
Para que?-preguntó intrigado pues últimamente se estaba llevando bien con él
No lo sé solo me dijo que te dijera, el te espera en su oficina-dijo Eleonor
Está bien-dijo Terry dirigiéndose al lugar tocando la puerta- papá?-preguntó
Ya voy Terry-dijo Richard saliendo del lugar
Creí que querías hablar conmigo-dijo Terry viendo como su padre cerraba la puerta tras él
Si… así es… vamos a la biblioteca te parece?-preguntó Richard – y si quieres tomamos una taza de té
Está bien papá-dijo Terry
Richard caminó junto a su hijo hasta la biblioteca y le sirvió en lugar de té una copa de su Whiskey lo que sorprendió a Terry
Sé que bebes y que una copa no te hará daño-dijo Richard
Está bien… gracias papá-dijo Terry
Terry… sabes… quería hablar contigo dos cosas y la primera es pedirte perdón-dijo Richard
Ahora me vas pedir perdón?, porque?-preguntó Terry
Cuando necesitaste de mí no pude ayudarte, más vi no sabía como hacerlo y el día que me pediste que salvara a tu amiga Candy yo… me negué-dijo Richard
Jajaja, ahora que la conoces no piensas lo mismo verdad?-preguntó Terry
Pensé que esa chica era un capricho tuyo… pero al parecer si la amas-dijo Richard
Así es… la amo-dijo Terry- sabe duque… antes que me siga pidiendo perdón digame, porque no mando a toda la guardia real a buscarme a América
Ella me cambió esa mentalidad, cuando dejaste Europa y fuiste con Eleonor yo… me sentí traicionado Terruce, pero luego esa niña me hizo entender que tu sueño era otro-dijo Richard- y decidí respetarlo, ella me mostró la carta que le dejaste y yo decidí dejarte libre-dijo Richard
No sabes como lo agradecí-dijo Terry
Lo sé, sabes… yo hice lo mismo, escapé de mi padre casi a tu edad, lo unico que quería era volar con mis aviones, trabajar y empezar desde cero-dijo Richard
Pero…-dijo Terry
Y lo logré, por lo menos un tiempo, me enamoré de una hermosa americana y tuve un hijo con ella-dijo Richard
Pero lo dejaste todo por el deber-dijo Terry- quien diría que yo que te odiaba tanto cometería los mismos errores que tu-dijo Terry
Lo sé, y realmente me arrepiento que por mi culpa seas así, pero quieres que te dé un consejo no la pierdas, si la amas lucha por ella porque luego cuando la quieras recuperar quizá ya no puedas-dijo Richard
Para darme consejos me llamaste aquí?-dijo Terry
Acéptalo Terry-dijo Richard
No dije que no lo haría-dijo Terry sonriendo
Además… quería hablar de otra cosa contigo, más que todo proponerte algo-dijo Richard
Que pretendes Richard?-dijo Terry
Hijo… tu eres el siguiente en la línea de sucesión, quiero proponerte que aceptes el título de duque-dijo Richard
Que? Acaso sabes porque escape de aquí también?-dijo Terry
Lo sé, por eso te lo estoy proponiendo pero no te estoy obligando, aceptaré que me digas que no quieres-dijo Richard
Así nada mas? Sin ninguna trampa de verdad?-preguntó Terry
Si… no te preocupes si no quieres-dijo Richard
Déjame pensarlo-dijo Terry
Claro, pero tienes poco tiempo, mañana es la reunión de los parlamentarios y tengo que presentar a mi sucesor-dijo Richard
Que pasa si no acepto-dijo Terry
Nada…-dijo Richard
Nada?-preguntó Terry
Nada…-dijo Richard saliendo- iré a refrescarme en la noche espero tu decisión-dijo Richard
Esta bien papá-dijo Terry sorprendido al ver la calma de su padre
En ese momento Eleonor salió de su escondite- como el no te lo dijo te lo diré yo-dijo Eleonor
Ah… que haces aquí-dijo Terry asustado
Los estaba escuchando y es cierto tu padre no te puso ninguna trampa, está dispuesto a aceptar que no quieras el título-dijo Eleonor
Uf… eso es bueno, porque no lo quiero-dijo Terry
Pero… sabes que pasa si no lo aceptas-dijo Eleonor
El seguirá siendo el duque…-dijo Terry tranquilamente
No… Terruce Graham Grandchester pasaste más de 16 años de tu vida aquí y no sabes porque están sacando a tu padre de su puesto?-preguntó Eleonor
Yo no me metía en sus asuntos y el no se metía en los míos-dijo Terry
Ah… eres un dolor de cabeza, mira Terry para la nobleza los divorcios dan pie a escándalos y al ser una de las más rigurosas no pueden permitirlos por eso es que están sacando a tu padre, el no esta dejando el puesto por gusto, lo están destituyendo y le dieron la oportunidad de dejárselo a su sucesor, si no aceptas tu padre perderá todo por lo que ha luchado y Beatrix estará contenta-dijo Eleonor
Y esa mujer porque?-dijo Terry
Porque si tu no aceptas la corona debe elegir al siguiente de sus hijos y ellos al tener el poder despojarán a tu padre de todo lo que tiene y lo que le ha costado-dijo Eleonor
El se lo buscó-dijo Terry
Terry-dijo Eleonor
Que?, mi padre nunca me quiso, el nunca se preocupó por mí, tu crees que yo debo hacerle un favor-dijo Terry
Ven aca…-dijo Eleonor llevando a jalones a Terry a la oficina personal de Richard
Que hacemos aquí… si nos ve, nos mata-dijo Terry
Entra…-dijo Eleonor
No… me van a regañar-dijo Terry
Entra-dijo Eleonor jaloneándolo hacia la habitación
Ya entré ya entre…-dijo Terry mientras se sorprendía de todo lo que veía
Que es esto?-preguntó Terry
Es lo que tu padre más quiere en el mundo-dijo Eleonor
Pero…-dijo Terry
Terruce, porque crees que perdoné a Richard… después de todo lo que hizo lo sigo amando Terry, y el… nos ama a ambos-dijo Eleonor
Pero tu como supiste de todo esto-dijo Terry sorprendido
Por accidente, un día entré y bueno… me dí cuenta de todo, luego salí sin que se diera cuenta, pero sé que el te ama-dijo Eleonor caminando hasta una de las paredes de la habitación
En ella habían varias pinturas de ellos tres, fotografías de Eleonor como actriz, de Terry cuando era pequeño, pinturas que el propio Richard había mandado a hacer para el lugar.
Vine miles de veces a esta villa y jamás…-dijo Terry
Jamás lo viste-dijo Eleonor
Jamás…-dijo Terry- solo veía como él traía desde Londres todas estas pinturas envueltas en tela o en papel y jamás pensé…-dijo Terry acercándose a otra de las paredes
En la otra pared habían varios artículos que Terry usaba cuando niño, carros de madera, juguetes pequeños, peluches, libros de cuentos, incluso en las gavetas de uno de los muebles habían trajes para bebé que Terry usó en más de alguna ocasión.
Al parecer conserva más cosas de las que yo conservo-dijo Eleonor
Tu también lo haces?-dijo Terry levantando unos pequeños zapatitos de lana
Claro que si-dijo Eleonor
Quien lo diría Eleonor-dijo Terry
Ven acá…-dijo Eleonor llamándolo a acercarse a otra de las paredes que estaba adornada con miles de cuadros de madera
Estos son…-dijo Terry observando el contenido de los cuadros
Y no son los únicos-dijo Eleonor señalando la superficie del escritorio
Tanto en la pared como en el escritorio Terry vió todos los artículos de periódico que Richard cuidadosamente había recortado, uno a uno de diferentes fechas y periódicos, todos enmarcados en cuadros de madera o pegados en su escritorio mientras un vidrio grueso los cubría, Terry, estaba totalmente sorprendido al ver que en efecto su padre se preocupaba por él y había estado pendiente tanto de sus logros como de sus fracasos, además le sorprendía ver que tenía artículos no solo de un periódico de Londres sino que de varios americanos como el New York Times o el Wall Street Journal y también de otros estados como el Washington Post o el Chicago Sun-Times, además de tener incluso autógrafos suyos de puño y letra.
Vez… el siempre se ha preocupado por ti, aunque no lo demostrara, el… siempre te quiso y te trajo a Inglaterra para protegerte-dijo Eleonor
Mamá…-dijo Terry
Tu abuelo lo amenazó con matarme y encerrarlo en la cárcel para luego robarte y convertirte en el nuevo duque-dijo Eleonor
Que?-dijo Terry
Incluso el amenazó a tu padre con matar a Rosemary y William Andley por el hecho de ayudarnos-dijo Eleonor
No eso no puede ser-dijo Terry- mi abuelo… era mejor que mi padre, el siempre…
Te consintió? –preguntó Eleonor
Si… el siempre me trató bien-dijo Terry
Si no me crees mira esto-dijo Eleonor entregándole una carta del padre de Richard en donde le amenaza para tomar una decisión
No puede ser…-dijo Terry
Así es Terry… tu abuelo manipuló a tu padre para cumplir su voluntad-dijo Eleonor
Me dejas salir un momento-dijo Terry
Si hijo… pero piensa bien las cosas-dijo Eleonor
Terry salió de su villa y subió al un caballo, que galopó hasta llegar a un árbol cercano al lago, en donde una vez él y Candy hubiesen disfrutado de la hermosa brisa del viento luego de que Candy superara su trauma con los caballos al galopar con Terry, así que amarró al caballo al árbol y luego fue hasta la orilla a sentarse y pensar en lo que acababa de ver, sin esperarlo Candy lo asustó.
Que haces pecosa? –dijo Terry
Vine a ver que tenías-dijo Candy
Jajaja tanto te preocupo?-preguntó Terry
Claro que no-dijo Candy
Jajaja pues veraz… me acabo de enterar que mi padre si me quiere-dijo Terry riendo
Eso es bueno? Pero… quiere decir que te reconciliaste con él?-preguntó Candy
No… o no lo sé, me hizo una propuesta-dijo Terry
A ti también?-dijo Candy
Tu también?, George te dijo algo?-dijo Terry
No, no, Albert me propuso encargarme de la familia Andley en su lugar-dijo Candy
Albert no será el patriarca?-preguntó Terry
Lo están destituyendo por no haberse casado –dijo Candy- pero si no acepto los Reagan se adueñaran de todo-dijo Candy
Y que piensas hacer?-preguntó Terry
Aceptaré-dijo Candy
Entonces… tendrás que volver a América-dijo Terry
No lo sé-dijo Candy- Albert se la pasa viajando y bueno quizá yo también tenga que hacerlo-dijo Candy- y tu?-dijo ella
El duque me ha propuesto sucederlo, porque lo están despojando del puesto… -dijo Terry- había pensado aceptar pero… si acepto tendré que quedarme aquí-dijo Terry
Es por tu carrera?-preguntó ella
No… es porque el amor se irá lejos de mí de nuevo-dijo Terry
Terry…-dijo Candy
Candy… casi nunca hablamos seriamente pero yo… -dijo él- Candy yo te amo, te sigo amando, jamás dejé de hacerlo, ese día en las escaleras del hospital yo… no debí dejarte ir-dijo Terry
Terry eso no fue tu culpa, además…-dijo Candy
Claro que si… debí decirte lo de Susana desde el principio y yo…-dijo Terry- yo me incliné por el deber como mi padre, pero yo no estaba protegiendo nada, simplemente mi deber, pero ahora yo… puedo estar contigo-dijo Terry
Terry no puedo dejar solo a Albert, ni dejar que todo por lo que ha trabajado se caiga por la borda-dijo Candy
Y yo no puedo dejar solo a mi padre ni dejarle el poder a la persona que lo quiso destruir-dijo Terry- pero Candy por favor… piénsalo...-dijo él- yo estoy dispuesto a dejar todo por ti-dijo Terry
Pero eso no sería justo… yo también estoy dispuesta dejarlo, pero sé que no lo permitirías-dijo Candy
Ya habíamos tomado una decisión no es así?-dijo Terry
Así es…-dijo Candy
Entonces… mañana nos presentaremos como los legítimos sucesores de ellos-dijo Terry
Pero… y…-dijo Candy
Y nada Candy… si el destino nos deja… estaremos juntos-dijo Terry- ya se me ocurrirá algo… pero dime pecosa… aceptas ser mi novia?-dijo Terry
Déjame pensarlo-dijo Candy
Está bien…-dijo Terry
Si… acepto ser tu novia-dijo Candy
Pecosa! –dijo Terry levantándose de un tiro y levantándola
Terry que haces?-dijo ella
Ven acá, vamos a cabalgar un momento-dijo Terry subiéndola al caballo
Como aquella vez?-preguntó Candy
Así es… como aquella vez que te aferraste tanto a mi cuerpo-dijo Terry sonriendo
Jajaja está vez no pasará-dijo Candy
Que? Porque no?-dijo haciendo un puchero
Porque ya no le tengo miedo a los caballos-dijo Candy
Entonces si no te agarras… te caerás pecosa-dijo Terry
Terry… -dijo ella sintiendo que el comenzaba con el paseo aumentando la velocidad y obligándola a tomarlo de la camisa
Lo vez te lo dije-dijo Terry riendo mientras ella de la misma manera reía y su cabello ondeaba con el viento, Terry terminó el paseo y llevó a Candy hasta su casa para decirle a Albert que aceptaba el cargo.
Ambos entraron a sus respectivas villas y buscaron a Albert y Richard respectivamente al encontrarlos ambos aceptaron la propuesta de ellos, mientras los mayores estaban dubitativos pues estaban casi seguros de que ambos rechazarían las propuestas, pero no los obligarían pues no era parte de su deber, más sin embargo estaban parados frente a ellos aceptando cumplir con su papel dentro de la familia.
Así que a la mañana siguiente se prepararon, se arreglaron y fueron hasta el parlamento escocés y dieron a conocer a los nuevos sucesores de ambas casas, Candy y Terry se vieron el uno al otro con complicidad y saludaron cortésmente a los demás parlamentarios que complacidos con la decisión apoyarían que Richard y Albert siguieran ocupando su puesto como duques hasta que los sucesores estuvieran listos para tomar el puesto.
Los días pasaron y se organizaría una gran fiesta con motivo de anunciar la sucesión tanto de Richard como de Albert, para los últimos días de noviembre por lo que Elroy Andley estaba sumamente ocupada, y tenía ocupadas a todas las damas pues necesitaba que la fiesta fuera perfecta y sin errores, hacía mucho que la familia Andley no ofrecía ninguna fiesta en Escocia y era el momento adecuado de demostrar que seguían siendo los mejores. Habían enviado invitaciones a sus amigos en España para que asistieran a la fiesta y habían invitado a varios nobles Europeos que residían temporalmente en el Reino Unido.
Terry por su parte estaba siendo entrenado por su padre en ciertas áreas para recibir el título lo más pronto posible pues Richard quería reconquistar a Eleonor y hacerla su esposa, mientras que Terry tenía sus propios problemas pues no sabía ni siquiera como hacerlo aún. Un día sin esperarlo George fue solicitado en el recibidor, jamás se imaginó que Terry lo estuviese buscando a él y no a Candy.
Terry que haces aquí muchacho?-dijo George
Es que… tengo un problema-dijo Terry
Le pasó algo a tu familia, te pasa algo?-dijo George
No… bueno si… es a mí es que no sé como hacerlo-dijo Terry
Hacer que?-dijo George
Que te parece si salimos a tomar algo-dijo Terry
Acaso te metiste en un problema?-pregunto George
No… vamos si?-dijo Terry tomando la silla de ruedas de George y llevándoselo a un conocido bar en donde ambos platicaron y George con un sentido paternal le dio su opinión y varios consejos que podían ayudarlo, al terminar Terry regresó con George a la villa Andley se despidió de él agradecido por su buena disposición ahora si tenía la valentía de decírselo a su padre de quien esperaba su apoyo total.
Y vaya que no se equivocó Richard le apoyó en todo lo que le pidió e incluso más, por lo que el secreto estaba en buenas manos. A mediados de noviembre llegó la mejor noticia para todos, las tres amigas Candy, Annie y Paty estaban en la sala de té esperando por los chicos cuando Stear, Archie y Terry llegaron corriendo alegres a la villa Andley, los tres entraron e inmediatamente Stear tomó a Paty del sillón y la levantó dándole un profundo beso.
Pero que pasa?-dijeron Annie y Candy divertidas por la cara de Paty
La guerra… -dijo Archie entrando mientras abrazaba a Annie y le daba un dulce beso haciéndola sonrojar inmediatamente
Que pasa con la guerra?-dijo Candy
Pecosa la guerra por fin se acabó, por fin…-dijo Terry levantándola en el aire y besándola apasionadamente dejando anonadados a las otras cuatro personas que les acompañaban
Ustedes…-dijo Stear
Desde cuando…-dijo Archie
Desde hace algunos meses-dijo Terry
Jajaja lo siento… no queríamos que se enteraran así-dijo Candy
Pero Candy somos tus amigas-dijo Annie
Por lo menos nos hubieras dicho algo-dijo Paty
Ya… pero eso no importa-dijo Candy sonrojada
Veo que traen buenas noticias-dijo Eleonor entrando junto a su madre y a la señora Elroy
Así es… nos adelantamos de los demás pero… no nos van a creer-dijo Archie
Están todos manchados de labial-dijo Eleonor haciendo como que adivinaba mientras las chicas se sonrojaban más
No… eso no importa, la guerra, la guerra se acabó-dijo Stear
Enserio?-dijeron todos
Si!-dijeron los chicos limpiándose la boca con los pañuelos de ellas pues efectivamente estaban un poco manchados
Ya veo… -dijo Albert
Con que esa era su intención-dijo Richard
Son jóvenes, déjenlos-dijo George
Además hay mejores noticias-dijo Archie
Que?-dijeron todos
Adam me escribió y vendrá a la fiesta al igual que su padre-dijo Archie
Y Carl vendrá junto con ellos-dijo Stear
Michael y Flamy, estarán aquí dentro de unos días-dijo Terry
Esas si son buenas noticias!-dijeron todos
Así es… ahora vamos a celebrar!-dijo Richard mientras todos le seguían.
Todos fueron junto a Richard a celebrar que la guerra por fin había terminado, por fin todo ese sufrimiento que había causado terminaría y las personas podrían vivir en paz de nuevo, Stear. Los chicos habían celebrado tanto el fin de la guerra que les había hecho tanto daño al pensar a Stear muerto y luego pensar que Paty y Candy estuvieran en peligro.
La fiesta que los Andley organizaban ahora tenía también otro motivo de porque celebrarse y agradecerían a varios de los generales y coroneles, quizá podrían recaudar fondos para los soldados que habían peleado en la guerra consiguiéndoles empleo o ayudándolos económicamente.
Continuara…
