Empieza un especial sobre el mundo de BNHA ocurrido en Musutafu que durará cuatro capítulos

Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

Nos situamos en la ciudad de Musutafu, la ciudad donde estudian nuestros queridos héroes en la academia UA, en el momento en que Katsuki Bakugo y Shoto Todoroki reciben sus licencias provisionales de la mano de All Might (N/A: nos situamos en el prólogo de esta historia).

Los dos estudiantes de UA se separaron de su sensei y antiguo héroe número 1 al escuchar una explosión a un par de kilómetros de donde se encontraban.

Cuando llegaron al lugar de la explosión, un ser con forma de lagarto, un hombre sin pelo y con el torso desnudo, una pelirroja bastante atractiva y un hombre vestido completamente de negro estaban atracando un banco.

—¿Dónde están los héroes? —gritó alarmada una anciana.

—¡Cállate vieja! —amenazó el lagarto humanoide. —¡Otra palabra más y te devoro! —siguió diciendo, acercándose a la señora. Un frío polar en la boca hizo que se detuviera.

Del pie de Todoroki surgió un gran bloque de hielo alcanzando la boca del lagarto. Mientras, Bakugo fue volando, gracias a su poder, y rescató a la anciana alejándola del lugar.

—¿Quién diablos sois vosotros, mocosos? —preguntó el calvo, molesto.

—No somos unos mocosos. Tenemos 16 años. —contestó Todoroki

—Y lo más importante ... ¡SOMOS HÉROES! —gritó Bakugo colocándose al lado de Todoroki.

—Niños jugando a ser héroes, este mundo se va a la mierda... —murmulló el villano calvo.

El hombre-lagarto, usando su fuerza sobrehumana se desprendió del hielo de su mandíbula y fue directo a por Todoroki

—Grrrrr. —alzó una garra y trató de clavársela a Todoroki, pero un muro de hielo detuvo su tentativa.

—¡Los polis y héroes de verdad vendrán de un momento a otro! ¡Yo me voy! —gritó la pelirroja saliendo del lugar acompañada por el hombre vestido de negro.

—¡Bastardo Mitad-Mitad! ¡Ocúpate del calvo y del lagarto! ¡Yo voy a detener a la perra pelirroja y al hombre de negro! —gritó Bakugo persiguiendo a la pareja de villanos.

—¡Bakugo, no creo que sea una buena idea separarnos! —se quejó Todoroki mientras esquivaba un puñetazo del villano calvo.

—¡Peor idea es dejar que esa perra y el otro bastardo escapen! —replicó Bakugo, ignorando a Todoroki y yendo a por ellos.

Bakugo se fue a perseguir a la villana pelirroja y al hombre de negro. Pero esa historia ya la conocemos. Es hora de saber que sucedió con Todoroki que se quedó en el lugar del atraco del banco con el villano sin pelo y el hombre lagarto.

—Siempre tan impulsivo ...—murmuró Todoroki, enfrentando con la mirada al par de villanos.

—¡Ey, Berous!—llamó el villano calvo al hombre lagarto. —Matahiri y Zelonda se han ido, ¿qué hacemos?—

—Tú vete con el dinero, Santel. —dijo Berous. Luego destrozó el bloque de hielo que tenía retenida una de sus garras y miró con odio a Todoroki. —Espérame en el punto de encuentro. Yo no me voy de aquí hasta devorar a este niñato metomentodo. —le lanzó la bolsa con el dinero a su compañero.

—Como quieras, Berous. Pero te advierto que solo esperaré media hora allí. Si pasa ese tiempo y no estás allí, me largo con el botín y no esperes que te busque para darte tu parte. —le advirtió Santel.

—En menos de cinco minutos habré devorado a esta molestia. —dijo Berous, manteniendo su mirada en Todoroki. —Así que lárgate de una vez y déjame con mi presa tranquilo.—

—Pffff. —bufó Santel. Inmediatamente después, de la espalda del villano calvo salieron al exterior parte de esqueleto con la forma de unas manos gigantes.

Todoroki miró la escena con una mueca de asco, por lo desagradable que era. Luego se quedó atónito al ver que con esas manos de huesos de su espalda podía volar. Todorki trató de impedir que se escapara Santel con una gran formación de hielo que salía de su pie, pero eso hizo que no prestara atención a como la cola de Berous se dirigía a toda velocidad a por Todoroki. El joven héroe solo pudo protegerse usando su brazo para evitar que le partiera las costillas. El golpe le dejó entumecido el brazo unos segundos. En ese lapso de tiempo, Santel ya estaba volando, alejándose del lugar a gran velocidad.

—¡Voy a devorarte, niño-héroe! —anunció Berous abriendo su gran mandíbula.

—Mmmm —se quedó pensativo un momento Todoroki, trazando un plan.

De nuevo, el hombre lagarto se abalanzó sobre Todoroki. Éste lo esquivó agachándose y pasando por debajo de sus piernas. Luego hizo que el suelo fuera como una pista de patinaje sobre hielo colocando su mano en él. Esa acción hizo que volviera a recibir un coletazo por parte de su rival. Pero esta vez no pudo protegerse y lo recibió de lleno en el costado, rompiéndole un par de costillas.

Berous sonrió con arrogancia al ver que como Todoroki se retorcía en el suelo. Pero el que iba a reír el último iba a ser Todoroki, ya que su acción de congelar el suelo sirvió para que el hombre lagarto al tratar de correr en dirección del lesionado héroe resbalara y cayera de bruces.

—Grrrr. —gruñó el villano desde suelo, furioso consigo mismo por quedar como un estúpido.

Todorki, a pesar de que estaba adolorido por las costillas rotas, no dejó que Berous se incorporara y lo congeló del todo, salvo los orificios de su nariz para que pudiera respirar.

—¡Bravo! ¡Bravo! ¡Así se hace! —vitorearon el público de la calle al ver como el villano era derrotado.

Todooki ignoró las alabanzas y trató de ver si seguía el villano calvo a su alcance. Pero estaba demasiado adolorido por las costillas rotas y el villano demasiado lejos, tan lejos que ni siquiera lo podía ver en el horizonte, para poder atrapar al que se había llevado el botín.

—He sido descuidado. —pensó Todoroki, lamentándose con una mueca de dolor. —No voy a poder atrapar al otro. Voy a tener que aguantar las burlas de Bakugo una buena temporada.—

Al cabo de un rato, llegó All Might con su aspecto esquelético recobrando el aliento por la carrera que se había pegado para alcanzar a sus aprendices.

—Joven Todoroki, ¿estás bien?—preguntó All Might, preocupado por su estudiante.

—Sí, aunque creo que tengo rotas un par de costillas. —respondió Todoroki.

—Por eso no te preocupes. Recovery Girl curará tus heridas . —luego giró su cabeza por todos lados. —¿Dónde está Bakugo?—

—Se ha ido a perseguir a dos villanos. No creo que tarde en volver. —respondió Todoroki.

La policía tardó otros cinco minutos en aparecer. Todoroki les contó todo lo que había ocurrido, y viendo que no volvía Bakugo se dirigieron en la dirección que les señaló Todoroki que se habían ido. No había rastro de él. Se llevaron esposado a Berous y llamaron a Recovery Girl para recuperar las heridas de Todoroki, eso agotó a Todoroki por lo que lo llevaron a un hospital para que descansara.

En la comisaría, Berous no dijo una palabra acerca de sus compañeros o Bakugo. Viendo que no conseguían nada, trajeron a un dibujante al hospital donde se encontraba Todoroki para que hiciera un retrato del resto de los villanos del atraco. Les llevó más de cuatro días hacerlo por lo malo que era Todoroki describiendo la apariencia de las personas

Mientras tanto, a la clase 1-A no le pareció raro que no hubieran vuelto a la academia Bakugo y Todoroki. En primer lugar, estaban en el descanso del primer semestre en plena Navidad. Y en segundo lugar, pensaban que seguían en el curso intensivo para conseguir las licencias provisionales que ellos ya había conseguido un mes antes.

La investigación no avanzaba como le hubiera gustado a la policía. Berous seguía sin cooperar. Le propusieron rebajar su condena de más de 15 años de prisión a la mitad a cambio de información de sus compañeros, pero seguía sin decir nada. Incluso le prometieron el indulto a cambio de información pero siguió manteniéndose firme en su convicción de no delatar al resto.

—No soy un soplón. —eran las palabras que repetía cada vez que trataba la policía de sonsacarle la información.

Una semana más tarde, en el cuartel general de la policía de la ciudad de Musutafu se reunían el director Nezu, All Might, el comisario jefe de Musutafu, el detective Tsukauchi, Aizawa y Present Mic para discutir un único asunto. El asunto de la desaparición de Katsuki Bakugo.

—Bueno señores, siento informarles que la investigación de la desaparición de Katsuki Bakugo está en punto muerto. El villano Dante Kotoru, alias Berous, se niega a cooperar.—comunicó el comisario de Musutafu.

—¡Pero gracias a Todoroki tenemos los retratos robot del resto! ¿No ayuda eso en nada?—preguntó Present Mic, alterado.

—Bueno, gracias a ello y al quirk que ha descrito Shouto Todoroki hemos podido llegar a la conclusión que el villano sin cabello que usaba el nickname de Santel se trata de Tejo Tarada.—respondió el detective Tsukauchi. —Salió de prisión hace 9 meses después de cumplir una condena de 7 años por robo a mano armada en una joyería. No tiene familia ni amigos que sepamos. Hemos hablado con sus antiguos compañeros de celda pero solo nos dicen que era un tipo muy callado. Todas las comisarías de la ciudad saben que está en busca y captura. —

—¿Y por qué no les damos los retratos a la prensa? Puede que nos ayude a dar con su paradero por si algún ciudadano ha visto a alguno de esos villanos.—sugirió Present Mic

—No creemos que sea conveniente. —respondió de nuevo el detective. —Es muy probable que la mayoría de la información sea falsa con este nuevo movimiento por la liberación de quirks que solo quieren torpedear la ley y a la policía. Además, queremos que Tejo Tarada cometa una estupidez y salga de su escondite. Si sale a la luz su rostro se hará precavido.—

—Vale, ya ha quedado claro que con Santel no hay nada que hacer ahora. Pero ¿y los otros dos? —preguntó Aizawa

—La única descripción de uno de los dos es que estaba vestido completamente de negro. Por otra parte, de la villana el único rasgo que sobresalía de lo normal era que su cabello era pelirrojo. Ni tatuajes ni vestimenta fuera de lo corriente. Además, puede que su cabello fuera una peluca. —explicó el detective Tsukauchi.

—Todoroki oyó que Santel y Berous se referían a ellos como Matahiri y Zelonda. ¿Tampoco eso sirve de nada? Puede que en el pasado de Berous haya alguna conexión con estos dos nombres ...—comentó Present Mic

—No. —negó con la cabeza el detective. —Ya lo hemos investigado y nada. Santel y Berous no se habían visto antes que sepamos. Además, hasta hace un mes Berous vivía en Tokyo. Creemos que una persona externa llamó a los cuatro tipos para que hicieran ese atraco a través de un anuncio en la deep web. Y por eso escondieron sus nombres bajo esos alias. Si al menos supiéramos el quirk de la chica y el tipo de negro ...—

—¡Maldición!—golpeó con mano Present Mic.—¡Tenemos que llamar a Mind Reader! ¡Que le lea la mente a ese bastardo de Dante Kotoru, Berous o como quiera que se quiera llamar! —

—No podemos infringir la ley.—dijo el comisario jefe.— Los villanos también tienen derechos, y una vez detenidos no se puede usar los quirk en ellos. —

—¡Pero uno de nuestros estudiantes está en peligro!—se quejó Present Mic

—¡La ley es clara! —se mantuvo firme el comisario jefe.— Ni siquiera para una situación tan excepcional como ésta se puede usar los quirk en un detenido.—

—Ya no podemos esconder una situación tan grave. Tenemos que contar a la prensa que ha desaparecido Bakugo.—dijo el detective Tsukauchi.

—Tienes razón, Tsukauchi-san. Pero antes, déjame contarles lo sucedido a los compañeros de Bakugo de la clase 1-A. Prefiero que se enteren por mi, y no por la prensa. —dijo Aizawa suspirando resignado.

—Yo hablaré con la familia Bakugo. —dijo All Might con tono ausente y apesumbrado, que se mantuvo toda la reunión con la mirada perdida.

En los siguientes días iban a suceder numerosos acontecimientos que afectarían a toda la ciudad de Musutafu. Pero especialmente a una persona: Eijiro Kirishima, alias Red Riot.