Capítulo 29 Plumas danzantes
-Estoy cansado- Jack se quejó por milésima vez.
-Creo que ya casi llegamos- Elsa rodo los ojos con fastidio.
-Al parecer si- Ambos se detuvieron a apreciar desde el otro lado del largo puente el reino que se encontraba a la distancia.
-Corona…- A Elsa le encantaba ver este reino de linternas flotantes, le traían un poco de paz a su ajetreada vida.
-Mira esto, habrá un baile- Jack le señalo uno de los posters que se encontraba pegado al muro del puente.
-Gran baile de las plumas danzantes, todos las presentes deberán acudir usando mascaras con decoraciones de plumas- Elsa leyó en voz alta -¿plumas?- miro a Jack.
-¿Sera posible que…?- Estaba pensando lo mismo que ella.
-Este baile es en honor a las Plumas mágicas- un guardia que se encontraba cerca escuchando les explico.
-¿Plumas mágicas?-
-Sí, las plumas que le ayudaron a la reina Rapunzel a que su cabello mágico volviera a crecer, ella misma portara las plumas en su máscara y solo las mujeres del reino están invitadas, en honor a que Rapunzel es la primera reina que tiene Corona-
-¿Crecer?- Ambos exclamaron preocupados.
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-Una anomalía, eso es lo que es, cada vez se hacen más claras y presentes, últimamente los mundos en los que hemos estado están bastante distorsionados-
-¿Mas distorcionado que Wonderland?- Elsa pregunto.
-No, nada es más distorsionado que Wonderland- Afirmo con certeza.
-Definitivamente tenemos que ir a ese baile y recuperar las plumas- Jack se dejó caer en la cama antigua de la habitación de la posada donde habían decidido descansar.
-¿Tenemos?, ese plan me suena a manada- ella se cepillaba el cabello frente a un antiguo espejo –Ya lo escuchaste, el baile es solo para mujeres-
-¿Pretendes ir sola a robarle a la reina?-
-¿Por qué no?, creo que podría hacerlo-
-¿Y si me disfrazo de sirviente y tú te encargas de distraer a Rapunzel mientras yo le quito las plumas?-
-Ni siquiera sabes si los sirvientes serán hombres- Elsa trataba de hacerle entrar en razón.
-Pero sería nuestra mejor oportunidad, tú no puedes hacerlo sola-
Ella bajo el peine y le dio una mirada inquisitiva -¿Por qué no?- se cruzó de brazos.
Jack intento pensar bien lo que diría, no quería hacerla enojar –Porque… siempre hemos hecho esto juntos-
-¿No confías en mí?- su rostro de furia había cambiado a decepción.
-No es eso, es solo que pienso que es algo peligroso para que una sola persona lo haga- suspiro con resignación -…Esta bien, tu ganas-
Su rostro se ilumino –Necesito un vestido- comenzó a entrar en pánico pero recordó el regalo de uno de los Nortes de los tantos mundos que habían visitado -¡Es verdad!- busco en su bolso la caja de mediano tamaño que contenía el vestido –Ahora solo necesito complementos, volveré en unos minutos- tomo unas pocas monedas de oro que Nimue les había insistido que tomaran porque sabría que las necesitarían.
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-¿Por qué tardas tanto?, es solo un vestido- Jack se encontraba recargado de espaldas al biombo de papel.
-Más te vale que no estés espiando- ella saco la cabeza por un costado mirándolo acusatoriamente.
-Tranquila- Jack levanto las manos en señal de rendición y sometimiento –No es como que quisiera ver-
Sin querer queriendo giro su cabeza y aprecio la silueta de la joven tras el biombo desvistiéndose; sacudió su cabeza para alejar los malos pensamientos.
-Estoy lista- ella salió por el otro lado luciendo su hermoso vestido color borgoña, tirantes caídos decorados con pequeñas flores, escote de corazón con corsé y falda con forma A; su cabello se encontraba suelto y sus labios estaban pintados haciendo juego con el vestido.
Jack le sonrió mientras sentía una pequeña punzada en el pecho, le extendió su brazo –Recuperaras las plumas sola, pero al menos permíteme escoltarte hasta el palacio-
Ella se puso nerviosa y temblando un poco tomo su brazo, caminaron en silencio todo el camino desde la posada hasta el palacio –Te esperare en la posada, cuando tengas las plumas nos vamos y si para la media noche no regresas…- tomo aire –vendré a buscarte-
-Confía en mi- ella se colocó la máscara sencilla con algunas plumas blancas al costado derecho; Jack la observo atravesar las enormes puertas, mientras la veía alejarse presto también atención a los guardias y meseros que se veían a los alrededores; se dirigió a el árbol más cercano y teniendo cuidado de que nadie lo fuera a ver, uso el globo de nieve para aparecer dentro del palacio.
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Un despreocupado guardia silbaba mientras recorría un pasillo, le había tocado una de las áreas más aburridas, ya que nada ni nadie pasaba por ese lugar, todos se encontraban en la fiesta, pero uno nunca sabía si algún intruso podría escabullirse, así que la seguridad en todo el lugar era necesaria.
El hombre cayó al suelo repentinamente cuando Jack Frost lo golpeo con la parte inferior de su báculo. Al ver que no se levantaría pronto, se apresuró a desvestirlo para ponerse la armadura.
Una vez termino se puso el casco y corrió hacia la planta baja donde se estaba llevando a cabo el baile.
-Hey, tu- se detuvo en seco y se giró a sí mismo para ver a otro guardia portando el mismo uniforme
-¿Qué haces aquí?, deberías estar arriba-
Jack guardo la calma –Me pidieron relevar a alguien, órdenes del Capitán-
-¿Por qué?- pregunto con desconfianza.
-No lo sé, no suelo cuestionar ordenes- respondió con seriedad.
-Yo me quedare en la entrada, tu ve con los demás adentro- Jack había logrado infiltrarse.
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Elsa por su parte se encontraba aburrida, suspiro mientras agitaba su abanico de mano y con su otra mano tomo un bocadillo el cual se llevó a la boca.
El baile había iniciado hace dos horas y no se le había presenciado todavía la oportunidad de acercarse a Rapunzel, quien se encontraba del otro lado charlando animadamente con su madre y unas damas de compañía; la rubia no podía apartar la mirada de la larga cabellera dorada de la rubia y del antifaz adornado con las dos plumas que conocía muy bien.
-¿Cómo es que esto llego a pasar?- Se preguntó a si misma sin entender como las plumas fueron encontradas y que tenían que ver con que Rapunzel haya recuperado sus poderes.
En eso vio como la rubia se alejaba del grupo y salía a un balcón; Elsa se apresuró a seguirla discretamente.
-¿Tomando un poco de aire?- Elsa le pregunto al verla quitarse la máscara, "Es mi oportunidad", pensó.
-¿Eh?- la chica de ojos verdes se sorprendió -¿Quién eres?- le pregunto.
-Mi nombre es Elizabeth- le sonrió –Elizabeth Winter- hizo una reverencia.
-¿De dónde eres?- pregunto con desconfianza –Noruega, un pueblo pequeño en Noruega-
-¿En serio?- sintió curiosidad –Mis primas son de Noruega, del reino de Arendelle-
-He escuchado de Arendelle, pero nunca he estado ahí- seguía sonriendo de la forma más amable que podía.
-Perdón si no respondí tu pregunta- le devolvió la sonrisa –Sí, estaba tomando algo de aire, a veces se vuelve agobiante estar entre tantas personas- Se abanicó a si misma con su mano.
Elsa le ayudo prestándole su abanico –Ten, esto es más practico-
-Gracias- la chica se comenzó a refrescar -¿podrías cuidármela?- tímidamente le extendió la máscara.
Los ojos le brillaron a Elsa, lo estaba logrando, en el momento que tomo la máscara comenzó a entrar en pánico, "¿Y ahora que debo de hacer?" necesitaba aprovechar esta oportunidad, pero para eso necesitaba una distracción para escabullirse, pero… estaba sola.
Repentinamente el sonido de un golpe y cosas rompiéndose se escuchó de adentro, Rapunzel se apuró a entrar dejando olvidada la máscara por completo.
Elsa al ser tomada desprovista la siguió ya que, al igual que ella, no sabía lo que había sucedido adentro y podría ser algo importante.
Una de las mesas con comida se encontraba deshecha, todos observaban la escena -¿Qué sucedió?- Rapunzel le pregunto a su madre?-
-No lo sé, de repente paso, tal vez alguien tiro del mantel por error- respondió la ahora, ex reina.
Jack se encontraba alejándose de la escena lentamente por detrás de la multitud después de haber tirado la mesa con comida sin que nadie se diera cuenta de que fue él, tenía que ayudar a Elsa creando una distracción para que ella pudiera salir de ahí.
Elsa al ver que no se trataba de nada serio, comenzó a moverse entre la multitud, perdiéndose en esta; se dirigía justo a la salida, estaba a punto de abandonar el salón principal cuando se cruzó de frente con un guardia misterioso que ocultaba su rostro tras su casco.
Su corazón se rompió parcialmente porque, aunque no podía ver todo el rosto, conocía ese mentón, lo había visto durante tanto tiempo y lo conocía a la perfección, además, conocía ese aroma y esa presencia; se acercó al guardia y levanto el casco, en este momento su corazón se terminó de romper.
-¡Cómo pudiste!- sus ojos se humedecieron.
-¡Puedo explicarlo!- Antes de que pudiera decir algo más sintió una mano en su hombro.
-Eso espero…- era el guardia que había visto antes, junto con el guardia al que había derribado.
-La chica tiene algo en las manos- el guardia que se encontraba casi en ropa interior señalo la máscara.
-¿Elizabeth?- Rapunzel se acercó -¿A caso me estas robando?-
Elsa se quedó sin palabras, los guardias la aprensaron junto con Jack –Llévenlos a los calabozos-
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Elsa tropezó al entrar al calabozo cayendo al suelo -¡Elsa!- A Jack lo arrastraban hacia el calabozo que había aun lado del de ella.
Los barrotes pesados se cerraron con un rechinido -¿Estas bien?- le pregunto el chico, no podía verlo por la pared de piedra que los separaba.
-Estoy bien- contesto con voz débil mientras abrazaba sus piernas.
Después de varios minutos en silencio Jack se recargo en los barrotes para que ella lo pudiera escuchar mejor –Lo lamento, todo esto es mi culpa-
Elsa levanto la mirada.
-Si no hubiera venido nada de esto hubiera pasado, seguramente ahora mismo estaríamos yéndonos de este mundo luego de que tu obtuvieras las plumas sola- suspiro arrepentido –pero yo y mi enorme cabeza… fui un estúpido-
Elsa se puso de pie y se recargo en los barrotes y muy apenas las miradas de ambos lograron encontrarse -¿No confías en mí?-
-¡No!- Jack se apuró a decir –Es decir… no es eso- su rostro se tornó rojo.
-¿Jack?- Elsa lo vio muy avergonzado.
-Eres la persona en la que más confió en este mundo, Elsa- desvió la mirada –Y la razón por la que no quería que vinieras sola no es porque creyera que no eres capaz de obtener una estúpida mascara. Tu eres la mujer más fuerte e inteligente que conozco y has salvado mi vida tantas veces que ya no recuerdo el número exacto…- soltó una pequeña carcajada –Es decir, viajaste en un barco pirata a una isla de sirenas asesinas solo porque tenías la pequeña esperanza de que estaba vivo-
-Entonces, ¿Por qué no querías que viniera sola? - las mejillas de ella también estaban encendidas.
-Porque tu no me necesitas, pero yo…- no sabía cómo expresarlo así que mejor se calló.
-Sí te necesito- ella confeso –si no hubieras causado ese accidente… porque sé que lo hiciste tu- sonrió –hubiera perdido la oportunidad, en ese momento no sabía qué hacer y lo primero que pensé fue "Rayos, Jack tenía razón, si él estuviera aquí ya hubiera causado un alboroto o algo por el estilo", si no hubiera sido tan prepotente y me hubiera guardado el drama para después… no estaríamos aquí-
Jack intento decir algo, pero nuevamente perdió el habla, pero esta vez porque recordó algo, busco en si el globo de nieve y lo tomo.
-Lo siento Jack-
Jack apareció a un lado de Elsa –Olvide que tenía el globo de nieve- sonrió.
Ella se rio con alivio –Vamos por las plumas-
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-Rapunzel- la chica de cabello largo se encontraba en uno de los pasillos, después de lo sucedido la fiesta siguió, no tenía caso frenarla, pero ella se había quedado sin muchos ánimos de festejar.
Se giró a ver a la que ella conocía como Elizabeth todavía con su máscara puesta -¿Tu de nuevo?- antes de que pudiera llamar a los guardias Elsa se quitó la máscara y Jack apareció tras ella.
-¿Elsa?- parpadeo confundida -¿Jack?-
-Menos mal que nos conoce en este mundo- Jack le murmuro a Elsa.
-Es una larga historia, pero no somos la Elsa y el Jack que conoces-
-¿Qué…?-
Un par de horas pasaron en lo que intentaron explicarle a la chica lo que sucedía, ella quedo bastante confundida, pero sabía que los chicos decían la verdad porque a pesar de que se parecían muchísimo a sus amigos, se sentían diferentes a ellos, definitivamente no eran ellos.
-Estas plumas…- Rapunzel tomo las plumas de la máscara y se las extendió –Definitivamente son suyas-
Cada uno tomo la suya recuperando el recuerdo que había en ellas, mientras Jack y Elsa se encontraban en su trance no pudieron notar como el cabello de Rapunzel se tornaba castaño oscuro de nuevo, solo hasta que volvieron en sí pudieron darse cuenta.
-Tu cabello- Elsa se cubrió la boca sorprendida –pero, no lo cortaron-
-Esas plumas me otorgaron la magia de nuevo- explico –supongo que era natural que esto pasara cuando se las devolviera a sus dueños- se encogió de hombros sin preocuparse mucho.
-Lo sentimos mucho, no queríamos que esto pasara- Jack se disculpó.
-El cabello es una gran carga, es pesado y se enreda con facilidad- decía esto haciendo alusión más que nada a los problemas que tenía su poder –Es mejor que las cosas sean así-
-Sé que te ha traído muchos problemas- Elsa siempre sintió mucha lastima por su prima y su historia, la más desgarradora de todas a su parecer.
-Ya, no te atormentes- le sonrió –Así tenía que ser- suspiro con felicidad.
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Elsa y Rapunzel caminaron riendo tomadas del brazo, Elsa se había puesto su antifaz y a Jack le habían permitido permanecer en lo que quedaba de la fiesta ya que necesitaba devolver el uniforme que todavía llevaba puesto.
Rapunzel les explico a los guardias que todo había sido un error y que se trataba de su prima jugándole una broma pesada, nadie sospecho nada, sobre todo porque la madre de Rapunzel se había ido a dormir temprano después de lo sucedido, así que nadie les iba a cuestionar cosas… aunque el cabello, ahora color castaño, de Rapunzel definitivamente dio de que hablar entre los presentes, pero ella decidió que mañana seria el día de dar explicaciones.
-¿Te diviertes?- Rapunzel le pregunto pícaramente al chico que había recogido los pocos bocadillos que quedaron intactos.
-No mucho, realmente, este no es mi tipo de ambiente-
La música se detuvo y las trompetas sonaron –Es el baile de la guardia real- Rapunzel se emocionó.
-¿Qué significa eso?- pregunto Elsa.
-Ya que solamente hay mujeres en el baile se comenzaron a quejar de que les gustaría al menos tener un baile en parejas, así que se me ocurrió, ya que los únicos hombres que ingresan esta noche son los de la guardia real y los del servicio, las chicas podríamos invitar a quien quisiéramos- ella explico –me voy, quisiera bailar- se apresuró a acercarse al capitán de la guardia real para invitarlo a bailar.
Jack y Elsa rieron, hacía mucho que no se divertían así.
-Oye, ahora que lo pienso, traes puesta la armadura- ella le murmuro a Jack al ver el grupo de chicas que se aproximaba hacia él.
-Es verdad, supongo que podría bailar con cualquiera de esas hermosas chicas que se aproximaba- se rasco la barbilla soñando en voz alta.
Elsa arrugo el entrecejo enojada –Que irrespetuoso- le golpeo en el casco haciendo que este vibrara con un sonido metálico, él se lo quito.
-Ouch, creo que se me reventó un tímpano- él sintió como ella lo arrastro hacia la pista de baile.
-Ahora tu castigo será bailar conmigo- dijo en voz baja con vergüenza.
La música lenta de vals comenzó y Jack rodeo la cintura de ella con una de sus manos y con la otra tomo su mano, algo hizo que la piel se le erizara.
Para evitar un silencio incomodo decidió decir algo que había pensado desde su charla en los calabozos –Creo que nos equivocamos-
Ella levanto la mirada viéndolo directo a los ojos que comenzaban a mostrar destellos azules, tomo aire al notar que casi todo su cabello se había vuelto blanco, este Jack se parecía físicamente cada vez más a los clones y su corazón se aceleró tanto que podía escuchar sus latidos en su cabeza al darse cuenta que las manos de Jack, a pesar de estar usando los guantes blancos del uniforme, se sentían frías.
-Nos necesitamos el uno al otro, porque separados somos buenos haciendo cosas, pero cuando trabajamos en equipo realmente se siente como que todo es posible-
-¿Incluso volver a casa?- pregunto con nostalgia.
Él trago saliva –Incluso volver a casa- él estaba seguro de que eso sucedería, pero no podía prometer que será algo bueno.
-¿También estas preocupado?- Ella conocía esa mirada –Manny y Serafina dijeron que si volvíamos con las plumas todo estaría bien, ¿crees que se equivoquen?-
-Yo solo sé que…-
-No sé nada- ambos terminaron de decir la frase al mismo tiempo.
Se quedaron girando lentamente viéndose el uno al otro en los pocos minutos de "tranquilidad" que ese mundo les había regalado.
Aqui uno de los ultimos capitulos, todavia no puedo ver lo que opinan de lo que subo pero por favor, dejen sus comentarios para saberlo a futuro.
Proximo capitulo: se viene lo bueno...
Por cierto, se que ya va a terminar la historia, pero ya notaron que le puse imagen a la historia?. No esta del todo bien hecha, ya que perdi la practica, pero no queria que se perdiera la tradicion de hacer una imagen por cada historia.
