"Este fic participa en la actividad extra de mayo de la Copa de la Casas 2019/20 del foro la Noble y Ancestral Casa de los Black"

Protagonista: Amycus Carrow

Tema del fic: Hechos ocurridos entre el verano de 1997 hasta el final de la Batalla de Hogwarts.

Subtema: Asesinato de muggles en Gaddley

JUEGOS ANTIESTRÉS

Palabras: 494

Snape era imbécil. No le dejaba hacer todo lo que quería, alegando que su Señor había dicho que se respetasen a los profesores y alumnos.

Así que estuvo encantado cuando le dejó salir del castillo. Unos amigos salían de «fiesta» y le habían invitado.

Se reunieron por aparición a las afueras del pueblo. Las pocas luces encendidas eran de las farolas de la calle principal. Los habitantes dormían ajenos a los tres desconocidos que paseaban por las calles de Gaddley.

Gibbon y Crabbe parecían que ya había empezado la fiesta antes que él, por las «eses» que hacían al caminar.

—¿A quién escogemos? —preguntó Crabbe entre hipidos.

—No seas impaciente —le regañó Gibbon—. Encontraremos a alguien apropiado.

Al final de la calle principal, tras subir una cuesta, llegaron a un caserón. En el letrero, el apellido de familia resplandecía bajo la luz de la varita de Crabbe.

—Perfecto. —Amycus soltó una carcajada—. Lawless. Como nosotros.

Él mismo abrió la puerta con Alohomora. Los tres entraron. Oyeron una voz tarareando y fueron hasta la cocina. Crabbe chocó contra algo y el canturreo cesó.

—Aún no está el té, cariño —dijo una voz de mujer, saliendo de la cocina para encontrarse con los desconocidos.

Antes de que pudiese chillar, Gibbon la silenció con un hechizo para, acto seguido, ver cómo el cuerpo de la mujer caía al suelo, convulsionando silenciosamente por el tremendo dolor que estaba sintiendo.

—No me gustan los gritos —alegó Gibbon.

—Eres imbécil, tío —dijo Amycus, disfrutando del espectáculo—. ¡Son lo mejor de las torturas!

Se divirtieron los tres un rato con la mujer, hasta que murió de dolor.

—Blandengue. —Crabbe escupió al cuerpo—. A ver si hay alguien con más aguante en esta casa.

La abuela les duró poco tiempo. Lo peor (o mejor, según Amycus) fue que sus gritos despertaron a los niños y atrajeron la atención del padre. Ataron a los tres y les obligaron a mirar, mientras ellos se turnaban para torturarlos, aunque Crabbe —el único padre del grupo— se negó a tocar a los niños.

—Ya me encargo yo. —Amycus se arremangó la túnica—. Llevo meses frustrado, con Snape dándome órdenes, sin poder castigar en condiciones a esas bestias que él llama alumnos.

Amycus se lo pasó estupendamente. Los gritos infantiles y las súplicas del padre eran música para sus oídos.

—Vamos a jugar a un juego —propuso Amycus—. Os desataremos y vosotros os esconderéis. Si no os encontramos, os dejaremos vivir. Pero si os encontramos… —soltó una carcajada que puso los pelos de punta al padre y los dos niños.

Dicho y hecho. Los desataron y les dieron un margen de tiempo para que se escondiesen.

Aunque poco pudieron hacer contra un hechizo localizador.

Amycus tenía poca paciencia.

Unos minutos y tres rayos verdes después, el grupo salió del caserón y lo prendieron fuego.

La explosión y las llamas fue lo último que Amycus vio antes de volver al castillo, sonriente.

OoO

Cuando Harry, Ron y Hermione escucharon Pottervigilancia, una familia de cinco miembros muggles habían muerto a causa de los mortífagos, más o menos en febrero o marzo de 1998.

Gaddley es una ciudad que Rowling se inventó.

Y el chiste de "Lawless", es decir, "Sin Ley". Como los mortífagos. Se me vino a la cabeza la traducción española de los Simpson, no sé si mala o hecha a propósito, cuando Lucy Lawless se presenta como Lucy Sin Ley.