- Somos… ¿somos hermanos?… Dijo Candy casi en su susurro.

- ¡No digas esa palabra horrenda, tú no eres nada mío! Niel intentaba taparse las orejas con desesperación.- Solo tenemos la mala suerte de compartir al mismo padre pero escúchame bien ¡TÚ Y YO NO SOMOS HERMANOS!

- Candy estaba asustada no sabía que más sentir, todo esto era muy inesperado. ¿Niel era… Hermano?

- Suficiente, ahora lo sabes despídete de este mundo.

- ¡No! Por favor tengo muchas preguntas… yo… no sabía de tu existencia ¿Por qué me odias?

- ¡Vaya! Con que la golfa de tu madre no te lo conto, eh. La burla era evidente en su rostro sin embargo ese comentario desato la furia de Candy.

- ¡No hables así de mi madre!

- ¿Por qué te ofende? Eso era ella una cualquiera ¡Una maldita golfa! ¡PLAF!

- Sin importarle el riesgo que corría su vida, Candy no pudo tolerar escuchar esas palabras a su madre y le lanzo una bofetada a Niel.

- Se llevo una mano a la mejilla y abrió los ojos con furia.- ¡COMO TE ATREVES! Dijo sujetándola del cabello.

- Mi madre no fue así, ella no era así. Dijo Candy mientras las lágrimas caían por sus mejillas.´

- ¡Ja! ¿Por qué hablas con tanta seguridad así de ella? Ni siquiera la conociste bien.

- El poco tiempo que viví con ella me sirvió para saber que era una estupenda persona y madre y aunque no esté más conmigo yo la recuerdo cada día.

- Ese estúpido crucifijo era de ella ¿verdad?

- Así es.

- ¿Y como estas tan segura que ella te quiso? Viviste gran parte de tu vida en un orfanato.

- Lo sé pero sé que mi madre jamás dejo de pensar en mi. ELLA ME AMO.

- Niel la miro directamente a los ojos llegando a su mente recuerdos borrosos y de pronto la soltó.- Largo… Dijo dándole la espalda.

- ¿Eh? Candy se veía confundida.

- Niel volvió a mirarla ¡Vete lejos! No quiero volver a ver tu cara nunca más en mi vida de lo contrario una de las personas que tanto amas lo pagará, el disparo de aquella vez fue un accidente.

- Asustada empezó a retroceder. Recordó aquel día que Terry la salvo y la bala casi lo había matado. entonces empezó a correr.

- Lo lamento tanto. Dijo Archie quien acababa de escuchar Annie.

- A veces pienso que todo esto se hubiera evitado si yo no me hubiera casado con él.

- ¿Cómo ibas a saberlo? Ahora solo tienes que seguir adelante.

- Lo intento, creo que lo intento. Cambiemos mejor de tema. Ahora cuéntame que ha sido de ti.

- Bueno yo… no tengo mucho que contar. Luego de aquel día sentí que mi mundo se vino entonces me enfoque en mi trabajo.

- Y… Annie quería saber aún más.

- Y eso es todo.

- Archie no trates de engañarme, puedes decirme la verdad.

- La verdad ¿A que te refieres?

- ¿No me vas a decir que estuviste solo todo este tiempo?

- Archie soltó una pequeña risa.- De acuerdo, si estuve con una joven dama.

- ¿Estuviste?

- No podía seguir engañándola de esa forma.

- ¿La engañaste? Annie estaba sorprendida.

- Archie asintió, la engañe a ella y a mí al pensar que te había olvidado. Annie…

- El sonrojo en Annie fue evidente cuando Archie le tomo las manos.

- ¡Pom! El sonido de la puerta llamo la atención de los jóvenes.

Candy estaba agitada intentaba tomar un respiro apoyándose en la puerta.

- Candy ¿estás bien? Pregunto Annie.

- Lo siento, ustedes sigan conversando no quise interrumpirlos. Dijo Candy subiendo a toda velocidad a su habitación.

- ¡Hola Candy! Dijo Patty sin embargo Candy paso tan rápido que no pudo corresponder el saludo.

Las horas pasaron y en la cena no se presento Candy.

- ¿Saben que ocurre con Candy? Pregunto la abuela.

- No abuela, ella llego agitada y se veía algo asustada es mas hasta ahora no ha salido de su habitación. Dijo Annie.

- Es verdad cuando la salude pareció no haberme visto y se encerró.

- ¿Candy? Es extraño ella no es así. Dijo Anthony.

- Iré a hablar con ella. Dijo la abuela sin embargo en ese momento Terry entraba a casa.

- Que bueno que llegas, Terry.

- Buenas noches a todos ¿paso algo, abuela?

- Eh… La vuela dudaba si contarle a su nieto.

- Abuela díselo de todas formas lo notara. Dijo Anthony.

- De que me tengo que enterar.

- Hijo es Candy algo le paso cuando salió, está muy rara, no ha querido bajar a cenar con nosotros.

- Iré a verla. Dijo subiendo rápidamente a la habitación.

Candy al contrario de llorar estaba sentada mirando al cielo por la ventana de su alcoba, había tomado una decisión. Era lo correcto. pensó. De pronto la puerta se abrió.

- Preciosa ¿estás bien? ¿te pasa algo?

- Ella le sonrió y negó con la cabeza. Estoy bien.

- Todos estábamos preocupados, pensábamos que algo te había ocurrido cuando saliste.

- No es nada, solo… estoy algo cansada.

- ¿Estás segura?

- Ella asintió con la cabeza, sin dejar de sonreír.

- Me alegro, no sabes cuánto te amo. Dijo abrazándola.- Cariño nunca me dejes.

- Candy tenía las manos temblorosas y no sabía si corresponder a su abrazo. Finalmente se rindió y lo abrazo con todo su amor y unas lágrimas se asomaron por sus ojos.

- Mi amor. Terry la aparto para mirarla a los ojos ¿estás llorando? Dijo Terry al sentir su pecho mojarse.

- Solo estoy emocionada por tenerte en mi vida. Dijo sin dejar de sonreír.- Puedes…puedes ¿besarme?

- No es necesario que lo pidas. Dijo atrapando sus labios con los suyos.

La besaba con dulzura y acariciaba con cuidado su cuerpo. La recostó en la cama donde no tardo en desnudarla de igual modo él quedo en la misma situación. Lleno de besos su cuerpo adorando cada parte de ella.

- Nunca me cansare de decirte lo hermosa que eres. Te amo. Dijo hundiéndose lentamente en ella.

- Yo también te amo, por favor nunca lo olvides. Candy lo abrazo con sus piernas mientras una lágrima caía por su mejilla.

Candy despertó pronto, miró a un lado de su cama y ahí estaba su esposo. Lo miró durante unos segundos y estiro su mano con intención de tocarlo pero se arrepintió retrocediendo.

Se puso de pie, vistiéndose a velocidad, se acerco hasta el guardarropa y saco su maleta donde ya su ropa. Camino hasta la puerta de la habitación y lo miro por última vez.- Perdóname pero no puedo permitir que te lastimen o que le hagan daño a alguien de la familia por mi culpa. Dejo su maleta en la puerta y regreso donde él, se agacho un poco y cerrando los ojos le dejo un beso en los labios. Ella se volvió a parar y de pronto… Una mano la sujeto por la muñeca. Asustada vio a su esposo quien estaba bien despierto.

- Terry… dijo ella.

- Sabía que algo te pasaba ¿Por qué me lo ocultaste? Terry sentó sobre la cama.

- Terry tú no lo entenderías.

- ¡Ah! lo entiendo y ¿por eso planeabas dejarme? Dijo con ironía.

- Terry por favor déjame ir.

- ¡No! No lo hare. ¿Por qué? ¿Por qué quieres irte? Creí que me amabas.

- Candy se quedo en silencio entonces sin mirarlo dijo.- Yo… creo que no te amo.

- Terry abrió grande los ojos y la obligo a mirarlo.- Dímelo mirando a los ojos.- Dime que no me amas y te dejare ir.

- Candy alzo la mirada y entre lágrimas dijo.- Yo…yo… no puedo.

- Él la atrajo a sus brazos y la abrazo.

- Déjame ir, si me quedo solo le traeré desgracias a tu vida.

- ¿Desgracias? Mi única desgracia seria no tenerte en mi vida. Limpiando sus mejillas le hablo.- Ahora dime la verdadera razón ¿Por qué querías irte?

- Terry… es… es Niel. Dijo rompiendo en llanto.

- La furia se lleno en su mirada.- Niel, ¿ese miserable te hizo algo? Porque si así fue lo matare con mis propias manos.

- ¡No! Niel… Niel es …

- Niel ¿Qué?

- Es mi hermano.

- Terry estaba sorprendido no sabía que decir su mente había quedado en blanco.

- Tú… ¿hermano? ¿Dices que es tú hermano? ¿Lo sabías?

- No, te juro que me acabo de enterar exactamente hoy.

- Terry asintió en señal de creer en ella.

- Él y yo tenemos al mismo padre y me odia por ellos me advirtió que si no desapareciera todos a los que amo le haría daño. Mi amor aquel disparo del que me salvaste fue él.

- ¡Lo matare! No me importa que se tu hermano. ¡NO PERMITIRE QUE NADIE TE HAGA DAÑO!

- Por favor no lo hagas, el no está bien de la cabeza.

- ¿Cómo puedes decir eso?

- Lo vi en sus ojos, el parece haber sufrido mucho y creo que todo aquello lo dejo mal de la cabeza.

- No me importa que sea un Trastornado, no me quedare de brazos cruzados esperando que te haga algo. Y tú no vuelvas a intentar irte, sabes que puedes confiar en mí.

- Yo lo siento.

- Haremos algo pero te aseguro el no te hará daño.

- Ella lo abrazo y sintió que su corazón al fin volvía a su cuerpo.

Continuará…

Hola chicas ya solo nos queda un capitulo para terminar esta historia. Y les comento que esta final será algo emotiva, ya lo he estado acabando y en lo personal a mi me saco unas lagrimitas al leerlo, solo me falta agregar unas cuantas cositas más y listo. Solo les daré un adelantito para que vayan imaginando lo que se viene. No juzguen un libro por su portada. Creo que con eso podrán imaginar a quien me refiero. Nos leemos el sábado para el desenlace de esta historia. Hasta entonces muchos besos y bendiciones a todas. Gracias por sus comentarios.