Quiero comentarles que este será el penúltimo capítulo de esta historia. Se que a muchos les dará algo de tristeza, pero la verdad es que considero que ya conté lo que quería contar y pretendo darle un lindo final, para que todos lo disfrutemos, y me incluyo... espero que les guste!
Capítulo 37
Un año y siete meses más tarde…
Onur sonrió con dulzura cuando vio a su hijo Kaan dando sus primeros pasitos en dirección hacia él y aplaudió suavemente, para no asustarlo. El niño venía intentándolo hacía varios días, pero no se había animado a soltarse…
-Muy bien hijo…- le dijo cuando el niño se arrojó a sus brazos con una sonrisa al llegar…
-¿Lo hizo? - preguntó Sehrazat, que llegaba caminando y masajeando su abultado vientre.
-Lo hizo, mami… Kaancito aprendió a caminar…- le dijo y juntó sus manitos para mostrarle a su mamá que también aplaudía.
-Uy… me lo perdí…- se lamentó ella y se inclinó para besar su cabecita.
-Si quieres lo repetimos…- dijo y ella sacudió la cabeza.
-No hace falta…
-Kaan… cuéntale a tu hermanita que aprendiste a caminar…- le dijo y el niño se recostó sobre el vientre de Sehrazat, acariciándolo con suavidad.
-No me recuerdes que es una niña… no quería saberlo, Onur…- dijo y arrugó los labios con impotencia.
-Ya lo hicimos con Kaan, y a pesar de que la sorpresa fue increíble, no pudimos prepararnos como corresponde…
-Onur…- dijo con fastidio.
-El próximo no lo sabremos…- le dijo guiñándole el ojo con una sonrisa seductora y ella bufó…
-Mientras no venga tan pronto como ella…- dijo tocándose el vientre y sonriendo.
-Eres irresistible, mi vida…- le dijo él y alzó las cejas.
-Y tú no puedes mantenerte quieto ni un minuto…- le dijo recordando la insistencia de Onur cuando ella todavía se recuperaba del parto de Kaan, a pesar de que ella se sentía desastrosamente mal en relación a su figura…
-¿Está mal que te desee?
-¿Después de todo este tiempo? - le dijo ella.
-¿Tengo que entender que ya no me deseas más?
-Sabes que no es así… sabes que me puedes cuando empiezas a acariciarme… pero de verdad, Onur… no estoy segura de querer más hijos… creo que con dos es suficiente… así que… mejor nos cuidamos como corresponde luego de que nazca Gözde…
-¿Gözde has dicho? ¿Elegiste el nombre?
-¿No te gusta?
-Me encanta… significa "la favorita"
-Lo se… entonces estás de acuerdo…
-Lo estoy, como cuando elegiste el de Kaan…- dijo y se inclinó para besar sus labios.
Kaan se quedó dormido un rato más tarde y ellos aprovecharon a acomodar algunas cosas que habían comprado para la niña que vendría…
-¿Tienes que ir a la empresa mañana?
-Así es… Bennu me pidió que fuera… está muy molesta y con náuseas…
-Pobre… por suerte tú no estuviste nunca así…
-Bueno, un poco al principio de este embarazo… pero Bennu lo ha pasado mal…
-La próxima vez deberían ponerse de acuerdo para embarazarse…
-Claro, sí… porque a ti y a Kerem les importa mucho…- dijo y puso los ojos en blanco.
-No me ataques, que yo sepa tú no estuviste en contra de pasar un momento increíble… cuando hacíamos el amor…
-Es cierto…- dijo y lo miró con dulzura.
Gözde nació sin problemas unos meses después y Sehrazat tuvo que dejar un buen tiempo el trabajo para dedicarse a ella, la realidad era que no daba abasto con todas sus obligaciones y tener dos niños pequeños no ayudaba en nada…
Onur decidió sorprenderla con un viaje a París para festejar los cinco años de su unión, un par de años más tarde, y era que ellos habían elegido como fecha la de su primer beso oficial y entonces, con mucho pesar, dejaron a los niños en manos de doña Feride y Firdevs, que los cuidaron más que si fueran ellos mismos…
La relación de Sehrazat con su suegra mejoró muchísimo, no era que no existiesen las diferencias, pero doña Feride la respetaba y ella se lo había ganado, a fuerza de hacer feliz a su hijo y traer a sus tan deseados nietos al mundo…
Onur entrelazó sus dedos con los de Sehrazat mientras caminaban por las calles de Paris, sintiéndose extraños por no estar rodeados de pañales, biberones y perfume de bebé…
-Me siento tan afortunado de haber insistido en nuestra historia de amor…- le dijo luego de que se tomaran una selfie frente a la torre Eiffel.
-Es cierto… es lo mejor que pudiste haber hecho…
-¿Qué hay de lo mejor que hiciste tú?
-¿Qué fue? ¿Darme cuenta de que no tenía futuro con Ahmet?- dijo riendo.
-Ser mi mejor amiga… mi confidente, la mujer en quien más confiaba y confío…
-Mmmm… entiendo… y fue un placer… nunca tuve dudas de que quería estar en tu vida… al principio como amiga… y luego bueno… caí en tus redes de seducción…
-Lo dices como si hubiera sido una decisión mía que estemos juntos…
-Insististe… y eso fue lo mejor…- dijo y lo abrazó con ternura.
Volvieron al hotel y se confundieron en un abrazo cargado de ternura y acomodaron sus cosas…
Sehrazat habló con Firdevs, y con Kaan, que ya decía unas cuantas palabras y entonces sintió como Onur la tomaba de la cintura y hundía su nariz en su cuello, buscando aspirar su aroma, como tantas veces…
Sintió una agradable sensación de bienestar y luego esa sensación fue cambiando y transformándose en deseo cuando él continuó con las caricias y éstas se hicieron más intensas y evidentes…
-Dime que tomaremos los recaudos…- dijo ella en voz baja, demasiado estimulada para no pudiendo olvidarse de lo que había ocurrido la última vez que se habían dejado llevar.
-Estás tomando los tuyos, creo que con eso basta…
-Pero…
-Si tiene que ser será, mi vida… tendría mil hijos contigo…
-Lo se… pero quien pone el cuerpo soy yo…
-Ya lo hablamos… si no quieres tener más hijos…
-Hey… no te enojes…- le dijo y lo empujó hacia la cama- no dije que no quería más hijos… solo que no los quiero todos seguidos… ¿estamos en paz?- agregó sobre sus labios y él entrecerró los ojos, intentaba hacerse el ofendido pero ella seguía teniendo ese efecto increíble en él…
El recuerdo de ese viaje a Paris fue inolvidable, por suerte para ellos, que en ese momento no estaban con deseos de agrandar su familia, no tuvieron consecuencias, pero tres años más tarde, recibieron a Mert y allí si tomaron la decisión de "cerrar la fábrica".
-Después de todo sí tuvimos tres hijos, tal como Sehrazat y Zazerillar… - le dijo Onur, un día en que el los niños se habían quedado dormidos y él, como acostumbraban últimamente, la tomaba en sus brazos y compartía con ella citas de su libro favorito.
-No ibas a detenerte hasta lograrlo, ¿verdad? - le dijo con una sonrisa cómplice.
-Así es…- dijo y besó la punta de su nariz con ternura.
-Dime, mi vida… ¿te arrepientes de algo en estos años de amor? - le preguntó ella, perdida en sus ojos.
-Tengo todo lo que necesito entre estas cuatro paredes… y tú eres el comienzo de todo, toda la felicidad es por ti…- le dijo y ella asintió- ¿acaso tú te arrepientes de algo?
-No, no podría… soy demasiado feliz…- le dijo y sonrió acomodándose en sus brazos…
Bueno, espero que les haya gustado! Nos falta un solo capítulo, así que pronto lo podrán disfrutar! Gracias por seguir esta historia!
