Este fic participa en el minirreto de septiembre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Red social sorteada: Goodreads
Este fic ha sido beteado por Nea Poulain
Un problema de aptitud
Irma no tenía muchos amigos. No por falta de ganas, sino más bien por un problema de aptitud. La bibliotecaria de Hogwarts era muchas cosas, pero agradable no era una de ellas. A Aurora le gustaba comparar su capacidad emocional con un trozo de piedra y no iba muy desencaminada.
—¿Y bien? ¿Qué te parece? —preguntó Aurora. Estaban tomando el té en la terraza de su casa, como hacían todos los jueves de verano.
—Una mala idea, seguro.
—¡Ni siquiera me has escuchado! —protestó Aurora levantándose de la silla y cogiéndola del brazo—. Ven conmigo.
Entraron en una habitación que, como toda la casa, era imposible no asociar con Aurora. Libros amontonados en los rincones y dibujos a mano de las diferentes constelaciones cubriendo todas las paredes. En una de las esquinas había una mesa y encima un ordenador Aurora se sentó delante, lo encendió y se giró hacia ella.
—¿Goodreads? —leyó Irma en la pantalla— ¿Qué es?
—Es como un espacio en el que la gente habla de libros —contestó Aurora—. Siempre dices que te gustaría hablar de tus lecturas con alguien. —Irma intentó protestar—. Bueno, no lo dices, pero se te nota. Mira, siéntate y te enseño cómo funciona.
Aurora se levantó y le dejó el asiento a Irma, que lo ocupó a regañadientes.
—¿Solo hay libros muggles? —preguntó Irma.
—Por desgracia sí, pero también te has leído muchísimos de esos, ¿recuerdas cuándo te enfadaste con la protagonista de ese libro ruso? Pues aquí podrías comentarlo y seguro que hay gente que te contesta. ¡Y mira! —dijo, cliqueando en una pestaña—. Puedes organizar los libros que has leído, como en tus estanterías.
Irma observó en silencio mientras Aurora la guiaba por la página. Se tomó su tiempo para leer algunos comentarios de libros que ya había leído y para mirar por encima el perfil de su amiga, que era tan desorganizado como ella, pero mantenía una lista larguísima de libros por leer. Eso le podía venir bien, siempre se le acababa el pergamino para apuntar sus libros pendientes.
—¿Y ese icono? —preguntó señalando a una esquina de la pantalla.
—Esa es tu lista de amigos, pero no tienes por qué tener y, si tienes, no tienes que hablar de algo que no sean libros. —Irma frunció el ceño—. No me mires así, no te estoy diciendo que hagas amigos, simplemente creo que te podría venir bien hablar con gente que comparte tus gustos y tus opiniones.
Irma era técnicamente mayor que Aurora, pero su amiga la trataba como a un polluelo al que proteger bajo su ala. Sabía que solo estaba intentando ayudar, pero normalmente fracasaba estrepitosamente.
—Me lo pensaré —contestó Irma. El rostro de Aurora se iluminó. Era lo más parecido a un sí que iba a conseguir y lo sabía, así que lo aprovechó.
—No te hagas la difícil, anda, vamos a crearte una cuenta ya —dijo guiándole el ratón con la mano e Irma, por una vez, no ofreció resistencia.
