CAPÍTULO 31
CHRISTIAN
¿Por qué debía meterse y hacer lo que le venía en gana? Yo quería ir con ella… Pero ¿quién le lleva la contraria a esa mujer? Entre su estado y lo intensa, suspiré rendido, tendría que conformarme e irme en el otro coche con Elliot y Collin ¡Maldita sea! Por la cara de Elliot cuando entraron en el coche estaba convencido que opinaba lo mismo.
- ¡Vamos chicos! ¡Subid! - nos apresuró Collin- Mientras antes lleguemos antes podrán verlas de nuevo…- le hicimos caso, en cuanto estuvimos dentro emprendió la marcha tras ellos.
-Veo que te cuesta alejarte de ella…- asentí y sonrió en comprensión- Me pasa lo mismo con Kate.
- ¿De verdad? - pensé en voz alta y me entrecerró los ojos- Lo siento es solo que Kate es… - sonrió.
-Eso es lo que más me gusta de ella y también la razón de haberme enamorado perdidamente…- vistos desde fuera nunca lo hubiera creído, son tan diferentes…
-El amor es imprevisible…-suspiré recordando mis primeros momentos con Ana- Nunca lo busqué o deseé hasta que me topé con Ana…- sonreí recordando el día que tropecé con ella- Desde entonces no he podido sacarla de mi cabeza ni de mi corazón…- me sonrió en respuesta.
-El amor es algo tan hermoso…- suspiró bastante serio- Nunca lo había sentido hasta ahora.
-Yo tampoco…- me miró en comprensión- Una vez creí tenerlo…- sacudí la cabeza, lo que sentía por Ana no podía compararse con lo que sentí entonces- Lo que siento por Ana deja claro que lo que sentí entonces solo era una ilusión…- puso su mano en mi hombro.
-Lo entiendo mejor que nadie…- suspiró mirando el techo antes de seguir- Hasta ahora las mujeres solo se me acercaban por interés…- asentí en comprensión- Esa fue la principal razón de mudarme aquí.
-Ya veo, he pasado por eso.
-Por eso cuando conocí a Ana y se mostró tan abierta conmigo sin saber de mí, yo… - se sonrojó y miró a su ventanilla.
- ¿Qué pasó con Ana?
-Me gustó…- gruñí y siguió nervioso- ¡No pienses mal! Desde el principio me dijo que estaba pillada y lo respeto…- sonreí sin ganas, mi mujer tenía demasiado encanto para su bien, como siguiera así me sacaría canas verdes.
-Y al final acabaste con Kate.
-Si, una conversación con ella de poco más de media hora y me tenía… - me alegraba por ambos, aunque seguía sin entender.
-La cuestión es que…- antes de terminar lo que estaba diciendo Collin dio un frenazo tan fuerte que a pesar del cinturón chocamos contra el asiento delantero, lo miré enojado - ¿Qué demonios te pasa? - sin apartar la mirada de fuera contestó.
-Nos han rodeado…- cuando miré donde él lo hacía pude ver que nos rodeaban varios coches de los que salieron varios tipos armados ¡Mierda!
- ¿Qué demonios es todo esto? - grité histérico, nadie esperaba que atacaran hoy por la multitud de prensa que habría.
-Nos ha pillado ¡Mierda! Por lo menos Ana no está aquí…- suspiré aliviado, aunque seguía sin saber si nos dejarían marchar sin más.
- ¿Ellas están a salvo? - preguntó Elliot nervioso- ¿Kate estará bien? - le puse una mano en el hombro para tranquilizarlo.
-Seguro que sí…- miré a Collin- Llama a Cayo y pregúntale...- negó sin apartar su mirada de los hombres armados, era extraño que no dijeran nada.
-No es buena idea, podrían dispararnos antes de marcar…- 2 de ellos se acercaron a nosotros, cuando llegaron a la altura de la ventanilla de Collin dieron varios golpes e hicieron señas para que las bajara, lo hizo enseguida.
-Si se quedan quietos podrán irse ilesos…- asentimos, aunque no entendía la razón. Lo que menos quería es que me jodieran este día, ambos deseábamos anunciar nuestro compromiso… Ana por fin sería mi mujer y la madre de mis futuros hijos.
-Pero…- se quejó Elliot y negué mientras le ponía una mano en la pierna para que se calmara… Entendía su nerviosismo, Kate iba con Ana, y no sabíamos si también las habían interceptado ¿Lo habrían hecho? Sabía que ellos estaban preparados para eso, pero nunca pensé que llegaría el día.
-Todo irá bien…- susurré, no sabía si a mí mismo o a él, uno de los 2 tipos se agachó a mi altura.
-Niño bonito…- me llamó despectivamente- ¿Qué sientes al saber que no volverás a verla nunca más?
- ¡Maldito hijo de puta! - grité hecho una furia, antes de poder lanzarme a su cuello Collin se volvió y me detuvo.
-Christian, por favor, no es momento de esto…- tuve que apretar los dientes cuando vi la sonrisa cínica del tipo ¡Maldito cabrón! Ana era mía y nadie me la quitaría nunca.
-Haz caso a tu amigo niño bonito…- volvió a reír con ironía- Seguro que pronto encontrarás otra para follar…
- ¡Me cago en tu…! – esta vez ni Collin podría pararme, pero entonces escuchamos un disparo a lo lejos, sin saber porque se me puso la carne de gallina y sentí un pellizco en el estómago.
- ¿Qué ha pasado? - preguntó uno de ellos y al momento se puso blanco, eso empeoró mi estado - ¡Debemos irnos! ¡Ya! ¡Todos a los coches! - se fueron más rápido que salieron.
-Voy a llamar a Cayo… - suspiró algo descolocado- Espero que no se le haya ocurrido plantarles cara…- marcó y puso el manos libres…
-Collin, tenemos un problema y muy grave…- no paraba de suspirar- Llevo un rato intentando ponerme en contacto contigo…- suspiramos los 3 a la vez.
-Nos retuvieron, eran muchos e iban armados ¿A vosotros también? - otro suspiro, esto me estaba matando.
-Cuando nos pararon pusimos en marcha el plan original, pero…- otro suspiro.
- ¡Quieres explicarte de una jodida vez! - le grité desesperado.
-Lo siento, es que por más que lo intenté no pude hacer nada, la cosa se ha complicado.
- ¿Os han disparado? - me puse blanco.
- ¿Qué? ¡No! ¿Han disparado? ¡Joder!
-Hemos escuchado un disparo antes que se fueran corriendo, no parecía que fuese planeado ¿Qué ha podido ser? - otro suspiro.
- ¡Joder! ¿Estarán bien? - preguntó Elliot bastante preocupado, yo estaba igual que él.
-A eso iba, cuando Ana salió a entregarse lo hizo ella también…
- ¿Qué? - preguntó Elliot alterado.
-Lo siento, traté de retenerla, pero esa mujer es una cabeza dura…- otro suspiro- Parece ser que no sabían quién era Ana, como ambas dijeron serlo se llevaron a las 2.
- ¡Mierda! - Collin golpeó el volante con fuerza.
- Lo siento, os juro que lo intenté…- Collin suspiró- Aunque se ha complicado seguiremos el plan inicial.
-Como pudieron llevarse a una mujer embarazada…
-No creo que lo supieran, solo la llevaron por si era Ana, la soltarán en cuanto vean que no es.
- ¿Tú crees? - asentí convencido a pesar que no me sentía así.
-Estoy seguro…- conociéndola no creo que la aguantaran mucho tiempo, suspiré enojado- ¡Si me hubiera dejado ir con ella esto no habría pasado!
-Chicos ya no sirve de nada lamentarse…- dijo Collin y asentimos cabizbajos.
- ¿Estarán bien? - nos sonrió.
-Daremos con ellas enseguida…- se recostó en el asiento.
-No debería haberla dejado irse sola… - se lamentó, lo entendía perfectamente.
-Ahora debemos comenzar con el operativo ¿Llamaste a la policía? - le preguntó.
-En cuanto salieron de aquí, volvieron por el mismo camino que llegaron… - abrí los ojos sorprendido.
-Seguramente esa fue la razón de retenernos…- Collin resopló exasperado.
- ¡Nosotros volveremos a casa, encárgate de la policía y de avisar en la fiesta! Que nada se haga público ¿De acuerdo?
-Si, yo me encargo.
- ¡Pero no podemos irnos sin más! – me quejé a pesar que sabía lo estúpido de mi comentario.
-Christian…- dijo lo más tranquilo que pudo- Ahora mismo solo nos queda confiar en que todo salga según el plan…- suspiré.
- ¿Nos contarán? - asintió.
-Cuando lleguemos a casa…
- ¿A que esperamos? - apresuró Elliot- Tenemos que empezar cuánto antes ¡Hay que recuperarlas!
- ¡Tienes razón! ¡Vamos! - lo apoyé, como decía Collin nos quedaba seguir el plan y confiar que saliera bien, nunca supe los detalles, pero Ana confiaba en que era lo mejor para cogerlo. Y por su bien esperaba que no la tocara hasta entonces o lo mataría con mis propias manos.
En cuanto llegamos a casa, me sorprendí de ver a varios policías allí, tras explicarnos por encima su plan nos reunimos en el salón, donde había varios aparatos dispuestos que no había visto antes ¿Lo supieron así de rápido? Eso era buena señal…
Por suerte no tardaron nada en dar con ellas, la policía se adelantó para ir a cogerlo mientras que nosotros íbamos con Collin, los nervios me tenían al límite, si todo salía bien el tipo estaría en la cárcel mucho tiempo, miré a Elliot, se veía tan nervioso como yo, con una mirada silenciosa ambos pedimos por encontrarlas bien…
ANA
¡Oh dios! Me dolía el costado ¿Qué había pasado? Abrí los ojos, la luz molestaba mucho y tuve que cerrarlos de nuevo, parpadeé varias veces para acostumbrarme y poder abrirlos del todo. Cuando lo logré me di cuenta que estaba en una habitación que parecía en un hospital, algo no cuadraba, anoche nos llevaron y… Me dispararon, no creía que me hubieran llevado a un hospital ¿Dónde demonios estaba? Y Kate ¡Oh dios! ¿Dónde estaba? ¡Tenía que buscarla! Cuando intenté levantarme el dolor y todas las vías conectadas me lo impidieron.
- ¡Mierda!
-Ya despertaste…- me sobresaltó su voz, alcé la vista a la puerta recién abierta ¡Era él!
- ¿Dónde está Kate? - sonrió.
-A salvo…- dijo sin más, se sentó junto a mí.
- ¿Dónde me trajiste?
-A casa…- me miró muy serio- Tu actitud en el coche fue un irracional…- le alcé una ceja ¿Cómo se atrevía?
-Y lo dices tú…- lo asesiné con la mirada y sonrió de lado.
-Me lo agradecerás más adelante…
- ¡Ni loca! - gruñí y volví al tema anterior- Ellos se lo buscaron…- lo miré muy enfadada- Ese loco le pegó a Kate…- con un gruñido que daba miedo se puso en pie.
- ¡Maldito cabrón mentiroso! - abrí los ojos sorprendida ¿Qué le habría dicho ese imbécil? Ahora lo más importante era Kate…
- ¿Dónde está? - suspiró antes de volverse de nuevo a mí.
-La dejé donde tus amigos pudieran encontrarla…- suspiré aliviada- Ya debieron darse cuenta…- cruzó las manos a su espalda y sonrió de nuevo- Quedó con el chip rastreador…- abrí los ojos con horror ¿Lo había encontrado? ¡Mierda!
- ¿Qué? - pregunté como idiota con un nudo en la garganta, no podía ser…Él intentó acariciarme, pero lo esquivé.
-Desde el principio supe que tramaban algo pero no sabía que, cuando llegaste herida y te dejamos con el médico, lo encontramos y salimos de allí…- volvió a sonreír- Un plan muy astuto pero no sirvió de nada…- tragué grueso ¡Mierda, mierda y más mierda!- Mi error de no mostrarles una foto no fue tan malo después de todo, incluso me arrepiento un poco de haberlo matado…- me guiñó y me dieron ganas de vomitar- Nunca hubiera imaginado que alguien pudiera hacerse pasar por ti…- ¿y ahora? ¿Cómo iban a dar conmigo?
-Entonces… ¿Dónde estoy? - negó.
-En casa…- volvió a repetir, intentó tocarme de nuevo y me volví a alejar- Te acostumbraras a esto y a mí…- se alejó a la puerta…- No hagas ninguna tontería, en tu estado no sería conveniente…- casi gruñó.
- ¿Está todo bien? – pregunté con temor, si ya había complicaciones en un hospital de verdad, peor era un lugar que no lo era, se quedó parado en la puerta sin contestar- ¿No vas a decirme? - cogió la manilla de la puerta y noté como se tensaba su cuerpo.
-No lo sabías…- chasqueó la lengua- En ese caso te felicito…- dijo con ironía y le entrecerré los ojos a pesar que no me veía.
- ¿De qué hablas? - se volvió muy enojado.
- ¡Ese maldito te embarazó! - gritó fuera de sí ¿Embarazada? Por inercia puse la mano en mi vientre ¿Iba a tener un bebé de Christian? ¿Cómo era posible? ¡Yo me cuidaba! ¡Podría ser un error!
-No puede ser…- resopló.
-Muy a mi pesar lo es…- suspiró tratando de calmarse – La prueba de sangre lo confirma…- entonces me entró el pánico.
- ¡Debes dejarme ir! Yo debo estar con Christian…- me interrumpió gritando fuera de sí.
- ¡Más te vale que te olvides de ese hombre! ¡Ahora eres mía!
- ¡No pienso quedarme aquí contigo! - lo enfrenté- Sea como sea me iré y volveré a casa con mi familia ¡Aunque sea lo último que haga! - grité muy convencida y sonrió, fue una sonrisa espeluznante.
- ¡Estoy convencido que lo harás! - se acercó de nuevo- Por eso no saldrás de aquí hasta que te comportes.
- ¡Maldito lunático! ¡Ellos me encontrarán y te meterán en la cárcel! - ni se inmutó con mi amenaza.
-Yo no estaría tan seguro… - le alcé una ceja- Nadie conoce este lugar…- sonrió de nuevo- Así que será mejor que te hagas a la idea que estarás conmigo para siempre…- traté de ignorar la angustia en mi pecho.
- ¡No puedes hacerme esto! ¡Mi hijo…! - me interrumpió gritando más enojado todavía.
- ¡Será nuestro! - abrí los ojos sorprendida- Es mi última palabra, así que piensa bien en lo que vas a hacer, porque si no…- su mirada a mi vientre no me gustó nada y puse las manos protectoramente sobre él- Haré que te lo saquen…- abrí los ojos con horror, su mirada confirmaba lo que decía. Debía encontrar la forma de irme, sin el chip no podrían encontrarme y no podía permitir que mi hijo creciera sin su padre ni su familia.
- ¡Nunca! - grité decidida y salió dando un portazo, intenté levantarme de nuevo, pero con el mismo resultado, levanté la ropa para verme, pero estaba vendado ¿Serían muchos puntos? Suspiré rendida, de momento tendría que esperar, pero que me iba era más que seguro. Ahora, lo mejor era descansar, me recosté para acomodarme y puse mi mano en el vientre, iba a ser madre ¡No lo podía creer! Nunca me lo había planteado, pero me sentía feliz, mi hijo me daría las fuerzas necesarias para escapar de aquí. A pesar de la horrible situación, era la mejor noticia que podía recibir, solo quedaba salir de aquí para compartirla con todos mis seres queridos… Sin darme cuenta me quedé dormida…
-Ana…- me zarandeaban demasiado fuerte… - Ana! - ¿Qué demonios? Al abrir los ojos me encontré con la última persona que esperaba.
- ¿Qué haces tú aquí? - grité enojada y suspiró.
-No hay tiempo…- miró hacía la puerta con temor- Solo vine a darte esto…- sin hacer mucho movimiento puso un móvil bajo mi mano- Nadie debe saber que estuve aquí...- asentí.
- ¿Les has dicho dónde encontrarme?
-Con esto lo harán…- me miró apenada- Quisiera poder ayudarte, pero estoy atada de pies y manos.
-Gracias…- sonrió.
-Te lo debía…- sonrió apenada- He grabado el número de Christian y Cayo, ahora debo irme o se darán cuenta ¡Suerte! - corrió a la puerta y salió sin más. Sonreí agradecida, al final hizo lo correcto.
Sin perder un segundo marqué a Christian… No daba señal, comencé a perder la paciencia ¿Por qué no cogía el teléfono? Cuando sentí ruido en la puerta, lo guardé rápidamente…
-Señorita, le traigo su comida…- dijo una chica que debía tener mi edad antes de entrar con una bandeja de comida en la mano.
- ¿Podría ayudarme? - negó sin alzar la vista- Ese hombre me tiene retenida contra mi voluntad, necesito volver a casa…- puso la bandeja sobre mí.
-Mi trabajo es cuidar de usted, no puedo hablar…- casi susurró asustada ¡Mierda! Parecía que ese hombre asustaba a todo el mundo.
-Si avisa a la policía nadie les dirá que tuvo algo que ver…- negó de nuevo.
-Lo siento…- susurró de nuevo y se alejó- Coma, es muy nutritivo para usted y su bebé, espero que le guste…
-Pero… - insistí, pero salió antes de terminar, miré la comida ¡Se veía apetitoso y tenía hambre! Pero antes debía llamar, esta vez probé con Cayo que lo cogió enseguida.
- ¿Ana? - preguntó esperanzado.
-Sí, soy yo… -suspiré- Tenéis que sacarme de aquí.
- ¿Estás bien?
-Si.
- ¡Menos mal! - dijo aliviado, escuché mucho jaleo de fondo.
- No cuelgues…- se cortó su voz para escuchar la de Christian…
- ¿Dónde estás? ¡Estoy tan preocupado!
-No lo sé…- suspiré- Estoy encerrada en una habitación ¿Podéis encontrarme? - volví a escuchar mucho ruido…
-Estamos en ello… ¿Cómo estás? ¿Te hizo algo? - preguntó preocupado.
-No… ¿Kate está bien?
-Físicamente sí, pero tras lo ocurrido contigo está algo histérica, os separaron sin saber cómo estabas y temíamos lo peor…- dijo con un nudo en la garganta, se me saltaron las lágrimas.
-Dile que estoy bien, en su estado no debe… - Su estado era el mismo que el mío ¿Debería decirle de mi embarazo? Lo mejor sería esperar o se preocuparía más.
-Ya está mejor, Elliot la llevó a casa.
-Christian, te quiero…- dije con mis sentimientos a flor de piel.
-Yo también…- suspiró- Te prometo que te sacaré de ahí y te haré mi mujer lo antes posible… - sonreí con una mezcla de melancolía y esperanza, entonces escuché de nuevo ruido en la puerta y volví a esconder el móvil bajo la almohada ¡Mierda! ¡Era el! Esperaba que no lo encontrara, se quedó de pie mirándome con reprobación ¡La comida! Se me había olvidado por completo…
- ¿No comes? - sin decir nada me puse a hacerlo bajo su atenta mirada, se sentó a mi lado- No quiero que empecemos con mal pie, te quiero y querré a ese bebé como si fuera mío…- ¡Joder! ¿Christian habrá escuchado?
-No estoy de humor.
-Es un tema importante, debemos hablarlo cuanto antes…- se acercó de nuevo pero esta vez no intentó tocarme- Sé que podemos ser felices juntos…- sonrió- Solo queda que lo veas tú…- suspiré muy cansada.
-Ya sabes lo que pienso…- dije cortante, confiaba en que me encontrarían y sacarían de aquí cuanto antes.
- ¿Por qué eres tan terca? - gritó enfadado.
- ¡Porque soy así! - lo miré desafiante- Si no te gusta deberías buscarte otra…- se quedó muy serio y callado, al cabo de unos minutos apartó la vista.
-Te haré cambiar de opinión como sea…- nos retamos con la mirada, por lo visto no era la única terca - Te amo y… - reí con ironía.
- ¿Amor? ¿Realmente lo crees? - pregunté con la mayor ironía del mundo, asintió decidido y le rodé los ojos- ¡Estás loco!
-Tal vez lo esté…- sonrió de lado- Por ti y si hay algo que me caracteriza es conseguir todo lo que quiero.
-En este caso no, amo a Christian y ni tú ni nadie lo cambiará.
-Tu Christian…- dijo con asco- Se olvidará de ti en cuanto se le ponga a tiro otra chica hermosa…- lo miré mal- Entonces su amor por ti quedará olvidado…- negué decidida.
-Si piensas eso es que no sabes nada del amor, él me ama… - lo miré fijamente- Esa clase de amor no se olvida, así como así… - su mirada tornó aterradora.
- ¡La que no sabes eres tú! - sonrió de lado- ¿De verdad crees que Christian te esperará eternamente? - bajé la mirada para que no viera mi duda, me amaba, pero ¿Sería eterno? ¿Me esperaría para siempre? Sonrió más- ¿Ves? ¡Ni tú misma lo crees!
-No hará falta porque saldré de aquí muy pronto…- gruñó cabreado- Y volveré con él.
-Por mucho que quieras, con el tiempo te darás cuenta que tu destino es estar conmigo…- le entrecerré los ojos.
-Y yo te he dicho que no…- apreté los dientes con fuerza por la desesperación- ¿No hay más mujeres en el mundo?
-Me gustas tú…- volvió a acercarse más de la cuenta- Y ya te dije que siempre consigo lo que quiero…- cuando vi sus intenciones de besarme, me aparté rápidamente ¡Maldito idiota, me molestaba hasta que respirara el mismo aire que yo!
-Pues déjame decirte, que yo también consigo siempre lo que quiero…- lo señalé con el dedo- Y no queremos lo mismo…- dije con convicción.
-Ya veremos quien se rinde antes…- me guiñó antes de alejarse a la puerta- Y si deseas lo mejor para ese bebé tendrás que hacerte a la idea.
- ¡Maldito hijo de puta! ¡No te atrevas a amenazarme a mí o a mi hijo! - rió.
-Querrás decir nuestro…- volvió a guiñar- Ahora come y descansa, el médico vendrá pronto a revisarte…- dijo antes de salir ¡Maldita sea! ¡Debía salir de aquí cuanto antes! ¡Esperaba que los chicos…! ¡Los chicos! ¡El teléfono! Enseguida lo tomé y lo puse en mi oído.
- ¿Christian? - No hablaba ¿se había cortado? Miré la pantalla y seguía ahí ¡Qué raro! Volví a ponérmelo al oído…- ¿Christian, estás ahí?
-Ana, soy Cayo…- suspiró hondo- Christian está…- chasqueó la lengua- Indispuesto…- ¿qué?
- ¿Se encuentra mal? - pregunté extrañada.
-No… Solo…- balbuceó, me daba la impresión que había algo que no quería decirme- ¡No te muevas de dónde estás! Hemos ubicado tu posición, vamos para allá. Que nadie sospeche nada ¿De acuerdo? Esconde el móvil donde nadie pueda verlo.
-De acuerdo, Cayo, necesitaré una ambulancia para que me lleven al hospital…
-Dalo por hecho…- suspiré más tranquila, necesitaba asegurarme que todo iba bien, volví a acariciar mi vientre- ¿Te curaron? - preguntó algo asustado.
-Sí, pero igual quiero que me miren…- me interrumpió.
-Puedo hacerme una idea…- lo escuché reír por lo bajo- Escuchamos todo a través del manos libres…- tragué grueso.
- ¿Habéis escuchado que...? - pregunté algo nerviosa y sentí que mi cara perdió el color, Christian lo sabía… ¿Por eso no se puso al teléfono? ¿No le agradaba la idea? - ¿Christian sabe que...?
-Ha sido el más afectado, ahora mismo… - se cortó antes que pudiera terminar, miré el teléfono, se había apagado. Tendría que esperar para hablar con él al respecto… Tal vez no quisiera o fuera algo muy precipitado… ¿Podría ser eso? Negué, lo conocía lo suficiente para saber que me apoyaría… Entonces… ¿Qué había pasado? ¿Porque no habló conmigo? Suspiré frustrada y guardé el teléfono de nuevo bajo la almohada, esperaba que llegaran pronto, sonreí mirando mi todavía plano vientre, iba a ser madre y esperaba que Christian se sintiera igual que yo…
CHRISTIAN
Partimos entusiasmado en su busca, había sido más fácil y rápido de lo que esperaba. Pero nos llevamos tremendo chasco al llegar.
Una gran casa sin nadie más que Kate en su interior. Su estado fue alarmante, la ambulancia se la tuvo que llevar para ponerle un calmante. Cuando nos contó lo ocurrido casi tienen que hacer lo mismo conmigo ¡Maldita sea! Ana estaba herida ¡Tenía que encontrarla cuanto antes!
-Parece que encontraron el localizador…- dijo Collin bastante desanimado mostrándonos un pequeño chip en sus manos y me revolví el cabello con frustración.
- ¡Joder! ¡Sabía que era demasiado fácil! No sé cómo lo hace, pero siempre nos lleva la delantera.
-Hallaremos la manera… - dijo tratando de tranquilizarme y asentí no muy convencido ¿Cómo íbamos a encontrarla ahora? ¡Podría estar en cualquier lugar! Regresamos a casa y siguieron trabajando con esos aparatos para encontrarla, todos vinieron a preguntar al enterarse de lo ocurrido y aunque Embry fuera un verdadero dolor de culo la mayoría de veces, fue el único capaz de aportar algo de ayuda.
- ¿Por qué no le pedimos ayuda a Lauren? - lo miré sorprendido.
-Ella lo conoce…- asintió.
-No solo la conoce, también tuvieron algo...- se cruzó de brazos muy serio- Estoy convencido que ella sabe dónde buscar…- ¿Sería tan fácil?
- ¿Crees que nos ayudará? - suspiró.
-Estoy convencido.
-Por probar…- dijo Collin mientras la llamaba.
- ¿Hola?
-Lauren necesitamos tu ayuda…- tras explicarle lo ocurrido no dudó en aceptar, tras detallar como queríamos las cosas para arriesgarlas a ambas lo menos posible quedó en informarnos después de hablar con él.
-Ahora solo queda esperar…- dijo Embry y asentí- Collin no tardó en llegar de nuevo.
-Ha aceptado verla, la recogerán en el parque junto a su casa y la llevarán vendada para que no sepa dónde está…- suspiré aliviado, algo es algo- Le hemos proporcionado un móvil localizable para encontrarla, lo llevará oculto por si la registran antes de llegar. Podremos hablar con ella y saber su posición…- sonaba demasiado bien ¿Sería de verdad así?
- ¿Estáis convencidos que saldrá bien? - se miraron entre ellos y asintieron decididos.
-Es la única manera.
-Confío en vosotros…- seguimos en espera hasta que recibimos la llamada del equipo encargado de seguir a Lauren.
-Todo salió bien…- suspiramos aliviados y rezando para que no encontraran el móvil, necesitaba hablar con ella y saber que estaba bien. El tiempo pasó demasiado lento ¿Por qué no llamaba? ¿Habría salido bien? Cuando saqué mi móvil del bolsillo me di cuenta que estaba apagado.
- ¡Mierda mi móvil está sin batería! - Cayo se acercó a mí.
-Está llamando…- en cuanto oí su voz le quité el móvil de las manos, solo escucharla me hacía sentir algo mejor pero entonces lo escuché ¡Maldito cabrón! Cayo puso el manos libres para escucharlo mientras lo grababa, pero entonces…
- ¿No comes? No quiero que empecemos con mal pie, te quiero y querré a ese bebé como si fuera mío…- dijo bebé ¿Ana estaba embarazada? ¿Iba a ser papá? El cúmulo de los acontecimientos de hoy, el estrés y los nervios me hicieron caer en la inconsciencia…
- ¡Christian! ¡Christian! - sentía como me golpeaban la cara.
- ¿Crees que haya sido mucho para él? - ¿esa era la voz de Carla?
-No lo sé, los chicos dicen que se desmayó cuando se enteró del embarazo de Ana…- no fue un sueño, me enderecé de sopetón.
- ¡Ana! ¿Dónde están? - pregunté desesperado, ambas me miraban entre asombradas y asustadas.
-Christian…- dijo mamá- Ya se fueron para allá…
- ¿Qué?
-No despertabas y no había tiempo que perder, tuvieron que salir sin ti…
- ¡Mierda! - me levanté con la intención de ir allí, quería ser el primero en abrazarla.
- ¿Dónde vas? - preguntó Carla muy seria.
-Tengo que ir por ella…- me interrumpió hablándome como si fuera un niño pequeño.
- ¡Ya se están encargando! - me señaló- Y no estás en condiciones de manejar, así que siéntate ahora mismo y descansa…- negué ¿Como pretendía que me quedara aquí mientras que la rescataban? ¡Debía estar presente!
-No puedo quedarme aquí sentado, necesito verla y asegurarme que está bien…- todavía recordaba que había recibido un disparo, mamá viendo mi determinación suspiró.
-De acuerdo…- sonreí triunfante pero su mirada seria sobre mi mientras me señalaba con el dedo me hizo temblar- Pero nosotras te acompañaremos…- antes de poder quejarme volvieron a mirarme de esa forma y opté por desistir - Así que vamos querida, coge los bolsos que vamos en busca de mi nuera y mi nieto…- un amplia sonrisa se dibujó en mi cara, no fue algo buscado, pero me sentía plenamente feliz por la noticia y deseando que llegara el momento de tenerlo entre mis brazos ¿Sería una niña igual a Ana? ¿O un niño como yo? Sacudí la cabeza, lo importante ahora era recuperarla, después veríamos el resto…
- ¿Vamos querido? - preguntó Carla y le sonreí en acuerdo.
- ¡Vamos por Ana! - ambas sonrieron en complicidad mientras íbamos al coche, pronto llegaríamos a ese lugar y esperaba que ya la tuvieran a salvo.
ANA
El doctor no tardó en venir tras terminar mi comida, me curó la herida, solo fueron 3 puntos de sutura y se veía bien. Luego me quitó todas las vías y aparatos del cuerpo y me dio algunos analgésicos y antibióticos, cuando se fue me levanté con mucho cuidado para asearme un poco y ponerme algo cómodo que cogí de entre la ropa que había en el armario. Sabía que los chicos no tardarían en llegar y debía estar preparada para irnos, sobre todo para mi conversación pendiente con Christian sobre él bebé ¿Estaría tan contento como yo?
- ¡Vamos! - entró de repente y tiró de mí con fuerza.
- ¿Qué haces? ¡No me toques! - grité mientras tiraba de mi mano para soltarme.
-Tenemos que irnos…- dio una patada a la pared- ¡Nos han encontrado! No entiendo como lo han hecho si… - entonces calló y abrió los ojos con exageración- ¡Seguro que fue esa zorra! - su cara daba miedo- ¡Pero ya me ocuparé de ella! No le quedarán ganas de meterse conmigo…- abrí los ojos horrorizada ¿Sabría que había sido ella? ¿Realmente la dañaría?
- ¿De qué hablas? - pregunté tratando de averiguarlo, pero negó.
-Te contaré por el camino, ahora hay que irse…- me arrastró fuera, debido a mi estado y la cantidad de hombres que había no tuve más remedio que dejarme llevar por toda la casa mientras trataba de pensar en algo para escapar, no hubo manera ¡Dios! La casa era enorme y estaba atestada de gente, cuando llegamos a la parte trasera me obligó a entrar a un coche que había aparcado, no era nada ostentoso, más bien demasiado normal ¿Sería para pasar desapercibido? ¡Mierda! Debía irme, los chicos estaban aquí y era mi única oportunidad…
-Señor… - lo llamó uno de sus hombres, él se volvió para hablar con él y darle unos papeles. Aprovechando que se quedó fuera y estaba distraído, analicé el entorno y me di cuenta que a pocos metros había un agujero en la alambrada, a pesar de su pequeño tamaño estaba convencida que cabría por él, así no podrían seguirme, sonreí, solo quedaba llegar hasta allí. Tras asegurarme que no había nadie en mi lado del coche salí sin hacer ruido, me quedé agachada unos segundos antes de empezar a gatear hacía fuera. En cuanto estuve segura que no me verían me levanté y corrí hacía allí, no tardé en llegar y arrastrarme para salir, pero cuando estaba a punto me agarraron el pie…
- ¿Dónde crees que vas? - tiró de mí con fuerza, pero me agarré al suelo como pude ¡No podía rendirme ahora! No volvería ahí ni de broma, haciendo acopio de todas mis fuerzas le di una patada en la nariz con el otro pie- ¡Joder! - como seguía sin soltarme le di otra en la mano que me agarraba- ¡Maldita sea! ¡No te atrevas a irte! - en cuanto me soltó terminé de salir y corrí lo más rápido que me permitían los pies - ¡Ana! ¡Maldita sea! - conforme me alejaba sus gritos eran más bajos, pero seguían ahí, no podía dejar que me alcanzara por nada del mundo, así que corrí como alma que lleva el diablo sin mirar atrás, con tan mala suerte que tropecé y caí rodando por una pequeña cuesta, protegiendo mi vientre y cabeza en el proceso ¡Joder, que dolor! Cuando llegué abajo y traté de levantarme…
¡Mierda! El tobillo no podía apoyarlo, pero no parecía roto ¿Cómo se supone que iba a buscarlos ahora? Miré alrededor solo había vegetación, pero no debía estar muy lejos de la casa ¡No podía quedarme aquí! ¿Y si me encontraba? En este estado no podría hacer mucho ¿Qué podía hacer? Mientras pensaba en la forma de poder salir de esta no paraba de acariciar mi vientre ¿Me encontrarían antes que él? ¿Tardarían mucho? Me dolía todo, necesitaba un médico, esperaba que mi bebé estuviera bien…
-¡Ana!
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
