Estoy junto a la señora que siempre aparece cuando quiero derrocar a Dumbledore. Me mantiene abrazado mientras acaricia mi cabello y yo simplemente dejo que lo haga, jamás conté con él amor de una madre y creo que sería parecido a esto.

Vamos a actuar un poquito más, total, ¿A quien dañaría? Oh si, al puñetero viejo.

-¿Señora...?

-Llámame Alisa, cariño.

-Señora Alisa, ¿Por qué usted está conmigo? Quiero decir, soy un niño malo.- Una lágrima cae de mi ojo y agacho la cabeza.

-¿Quién te ha dicho eso, pequeño?

-Dumbledore- Susurro.

-No hagas caso a nada de lo que él te haya dicho, eres un niño bueno Harry, valiente y muy fuerte, ¿Si?- Asiento con la cabeza sonriendo antes de ver a Tom mirarme desde la puerta de la enfermería.

-¡Tom!- Grito con alegria, intento comportarme como un niño y no besarle delante de ella. Si mis planes van bien dejarán que Tom luche contra mi custodia y pueda quedarme con él.

-Hola pequeño.

-Mira mira.- Digo agarrándole de la mano y llevándole justo a Alisa.- Ella es Alisa, siempre cuida de mi.- Pongo una sonrisa tierna.- Alisa el es Tommy, lo conocí cuando tenía seis años.- Le abrazo por la cintura mientras miro a la mujer.

-Hola.- Tom está confundido, puedo verlo debajo de esa máscara indiferente.- ¿Como os conocisteis?- Nos salió curiosa la mujer.

Tom me mira con cara de "Venga si, ¿Cómo fue?

Sonrío emocionado y hago que Tom se siente en un sofá individual conmigo encima.- Estaba fuera, en el jardín de mi tía, haciendo mis quehaceres y me hice daño en la mano con las tijeras de podar.- Miro mi mano como recordándolo.- Sabia que si hacía ruido me castigarían pero así no podía hacer la cena por lo que me dio un pequeño ataque de pánico...- Tom me interrumpe.

-Yo pasaba por ahí y le vi junto a un árbol ahogándose así que me acerqué a él y le ayude.

-Fue mi héroe.- Sonrío inocente.- Me ayudó a parar mi ataque y después curó mi mano, me dio un poco de comida y estuvo conmigo hasta la hora de la cena, me visitó muchas veces después de eso y siempre me curaba las heridas.

La señora tenía lágrimas en los ojos y una sonrisa maternal.- Me alegro mucho de que estuvierais juntos.

-Es como mi hermano mayor.- Digo moviendo mis caderas disimuladamente sobre la entrepierna de Tom.

Esto será divertido.

Muevo un poco más las caderas "acomodándome" y noto como su miembro comienza a despertarse. Sonrío a la mujer que me está hablando y escondo mi cabeza en su cuello.- Es mi ángel, Alisa, no se que haría sin él.- Aunque mi voz no saliera muy alta de que me ha escuchado, hago que mis labios rocen el punto sensible de mi novio y "me acomodo" mejor en su regazo. Sus manos se posan sobre mis caderas mientras yo beso disimuladamente su cuello.- Me mataría sin ti.- Le susurro al oído y dejo un besito casto en su cuello.

-¿Puedo llevármelo a mi casa?- Suelto una risita y beso nuevamente su cuello tras oírle el toque desesperado en su voz.

-No deberíamos pero veo que está bien contigo, se ha dormido.

Mantengo los ojos cerrados e intento que mi respiración sea calmada sobre su cuello. Me remuevo buscando más contacto con él y se que lo que Tom toma como provocación, Alisa lo ve como "busca calor corporal fraterno". Noto la erección de Tommy en mi trasero y trago el gemido que quería soltar.

Me da la vuelta en sus piernas y mueve un poco su cadera, acomodándome claro, y nos levanta.- Muchas gracias, Alisa.- Siento el tirón en mi estómago y se que nos ha aparecido en otro lugar, abro un ojo y suelto una carcajada cuando veo que estamos solos.- Niñato mimado.- Susurra en mi oído y posiciona su sus manos en mi culo.- Voy a hacerte el amor hasta que se te quiten las ganas de provocarme.

Gimo en su oído tras sus palabras y me restriego contra el, jadeo cuando mi cuerpo es apresado entre la pared y él, comienza a hacer besos húmedos y lamer mi cuello hasta llegar a mi oído el cual muerde.- No podrás moverte en días, pequeño.- Oh Merlín, su aliento da en mi cuello húmedo por su lengua y me estremezco, muerde y succiona mi cuello dejando marcas, se separa de mi lo suficiente como para sacar mi camiseta y tirarla a algún lugar, traspasa sus besos a mi pecho y con un movimiento de mano nos deja a los dos desnudos, siento el frío de la pared y lo cálido que está el cuerpo de Tom.

Con una mano junta nuestras erecciones y comienza a masturbarlas con hábiles movimientos, embaste y yo pongo los ojos en blanco abriendo mínimamente mi boca para soltar un gemido alto, subo mis brazos para llevarlos a su nuca y juntar nuestros labios bruscamente comenzando un beso lujurioso lleno de dientes y mordidas, no hay nada tierno o dulce en nuestros movimientos. Me dejo llevar tras la última embestida y siento el cálido semen mezclándose con el suyo cuando él llega.

-Esto solo comienza.- Su voz es ronca y excitante, suena como un siseo y eso hace que mi pene, el cual estaba flácido tras la última acción, vuelva a ponerse erecto.

Nos mueve con rapidez hasta la cama y me tira en ella bruscamente.- Ponte a cuatro.- Es una orden, puedo irlo en la voz.

Sin oponerme giro mi cuerpo y me pongo de manera que mi cara está en el colchón y mi trasero alzado, noto como algo suave tapa mis ojos y intento levantarme, curioso.- Quieto.- Vuelve a ordenar, su voz hace que jadee y vuelvo a ponerme en la misma posición. Siento otro peso en la cama y como se acerca a mi posición, sigiloso y sensual, me remuevo un poco y unas manos se posan en mis hombros a la vez que algo duro y caliente se restriega contra mis posaderas, las manos van bajando al igual que eso duro se aleja haciendo que me queje.

Quejido que es interrumpido cuando sus calientes manos se posicionan en mis nalgas abriéndolas y aire entra en mi entrada, no, aire no, una respiración errática, las manos aprietan y sé que dejará marca. La respiración se va acercando hasta que noto algo húmedo y caliente lamer mi entrada.- Oh, Tom.- Gimo alto al sentir su lengua simular embestidas y un dedo entrar, donde debería haber dolor e incomodidad por ser mi primera vez con este cuerpo solo hay placer, la lengua y el dedo comienzan embestirme a la vez y yo solo puedo gemir y jadear en busca de aire.

Tres dedos y una lengua es lo que siento en mi entrada, son retirados y antes de que pueda quejarme algo más duro se posiciona ahí entrando de una vez, fuerte y brusco, mis sentidos se confunden y no se si sentir dolor o placer.

Al final termino sintiendo placer, un placer tan fuerte que mis sentidos se nublan y solo soy capaz de sentir su cuerpo junto al mío, su miembro entrando y saliendo sin control de mi y sus jadeos y gruñidos en mi oído.- Joder Tommy, más fuerte.- Las embestidas se vuelven más fuertes y la cama en la que estamos choca una y otra vez al son de sus embestidas.

No puedo más, cada estocada da a mi próstata y siento que me vendré en cualquier momento. El placer me nubla y no hago mas que gritar su nombre mientras intento seguir su ritmo.

Siento como su pene se hincha dentro de mi y expulsa ese líquido caliente y espeso haciendo que yo también me venga.- Oh Tom.- No deja que me reponga y las embestidas vuelven.

Terminamos haciendo el amor por lo que resta de tarde y noche en diferentes posiciones y lugares de la mansión.