Nota del autor:
Bienvenidos lectores a un nuevo capítulo de "Modes, Harmony and Tempo". Yo soy Halsenbert y espero que esta pequeña entrega sea de su agrado.
Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
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Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.
Capítulo 13 – Nuevos descubrimientos
Tan pronto como ambas abandonaron la enfermería, Octavia pensó en dar un paseo fuera del campus, la chelista pensó en posponer su visita a Manehattan y se decidió a esperar el inicio de las vacaciones de verano para hablar con sus padres.
Por el momento lo que ocupaba el primer lugar en su lista de prioridades, era tomarse un tiempo a solas disfrutando de una buena taza de café para ordenar sus pensamientos… Sobre todo, para intentar comprender lo que había sucedido en la sala de música esa mañana.
Su vida cambio muy rápido muy pronto, pasó de ver a Vinyl como una DJ prodigio y talentosa sin ninguna razón aparente para asistir a una academia de música. A sorprenderse por la habilidad de la DJ para tocar el piano y su facilidad para aprender y reproducir melodías. Y justo cuando creyó que podría comenzar a descifrar el misterio que rodeaba a la unicornio albina, la DJ la sorprendió transformándose en una atemorizante criatura, la misma criatura que había presenciado oculta entre las sombras de la noche aquel día en el vagón del tren en su viaje rumbo a Ponyville.
Aun cuando aquello había confirmado sus sospechas acerca de Vinyl, al igual que el súbito cambio de color en sus ojos… La chelista no podía evitar sentirse cada vez más atraída hacia la unicornio. Extrañamente sintió como si hubiera algo más, algo más que la empujaba a desear aproximarse a la yegua albina. Una parte de Octavia se sentía atraída por el aura de misterio que rodeaba a la unicornio, otra parte de ella era guiada por la curiosidad que la DJ había despertado en la Chelista… Pero existía algo más… Después de todo Octavia había sentido algo especial durante ese dueto con la DJ. Quizá estaba enloqueciendo… Tal vez era solo su imaginación… Probablemente se trataba de un delirio temporal. Pero sin importar lo que fuera, estaba segura de que en ese momento sintió como si su interpretación estuviese completa.
Siempre había sentido como si sus melodías estuviesen vacías. Sin importar cuanto practicaba o lo mucho que los profesores la elogiaban. Siempre había notado que existía, algo de lo que carecían sus interpretaciones. Algo que extrañamente no le hizo falta esa mañana durante su dueto con Vinyl.
Estaba segura de que cualquier poni con un poco de cordura se apartaría lo más posible de una yegua como Vinyl… Después de todo, la mirada que tenia Vinyl en el instante en el que la atacó en el cuarto de música, era la mirada de un depredador hambriento. Y si bien, justo ahora la unicornio no lucía muy diferente a cualquier otro unicornio. Octavia no podía negar que la Yegua albina no era normal en absoluto… de hecho era lo más alejado a cualquier cosa que pudiera considerar normal en su vida.
"Estoy segura de que en ese instante ella no me miraba a mi" pensó Octavia al recordar la mirada ausente y triste de la unicornio.
Ciertamente Octavia era consciente del enorme parecido que ella y el fundador de la familia Melody tenían en común, pero se trataba de algo que no muchos ponis conocían. Especialmente porque solo existía un retrato del viejo corcel a plena vista en el interior de la mansión. El resto de los cuadros y pinturas, Octavia las había descubierto ocultos o almacenados en otras habitaciones de la mansión de los Melody. Adicionalmente y dado que Octavia jamás había invitado amigos a su casa con anterioridad, era poco probable que alguien fuera del núcleo familiar o del círculo de amistades más cercanas a la familia conociera la enorme similitud que ambos tenían, por lo que la DJ no tenía forma de conocer a su antepasado a través de alguna fotografía o retrato.
-Tavi?- La desafinada y rasposa voz de la unicornio albina la regresó a la realidad.
-Oh Lo lamento mucho, me perdí en mis pensamientos por un momento- respondió la chelista mientras ambas continuaban caminando de vuelta a los dormitorios.
La unicornio bajo ligeramente sus orejas. -No es nada de eso…- rápidamente añadió la chelista tras comprender que la DJ se sentía culpable por lo ocurrido en el salón de música.
-Tan solo estaba pensando en visitar a mis padres en Manehattan, hay algunas cosas que me gustaría hablar con ellos- comentó la chelista. No era totalmente una mentira, pero tampoco podía arriesgarse a decir algo que pudiera lastimar a la DJ o darle una idea equivocada… De hecho, ella misma no sabía cómo debía enfrentar su situación actual y estaba segura de que eso comenzaría a estresarla en un par de horas si no lograba distraerse un poco.
La DJ nuevamente levantó sus orejas al escuchar a la Chelista hablar de su familia. "¿Qué clase de preguntas podría tener Tavi? Estoy segura de que actualmente ya no existe ningún poni con vida en la familia Melody que sepa algo de mí, el ultimo descendiente que supo algo dé mi murió hace 500 años" meditó la unicornio albina.
-¿Qué hay de ti Vinyl?- preguntó Octavia con tono amable. -¿Tienes pensado visitar a tu familia? Quiero decir, estarás suspendida por una semana entera y bueno yo…- dijo la chelista con cierta duda en su voz.
La DJ continuaba mirándola con atención por detrás de sus lentes de sol. "No puedo entenderla, ¿cómo es posible que después de lo que estuve a punto de hacerle esta mañana, ella se comporte tan amable conmigo?" se cuestionó la unicornio albina.
-Me siento algo culpable por lo que sucedió con Thabita y quería saber si puedo visitarte para enmendar un poco lo que te causé…- comentó Octavia.
"Y de paso tratar de comprenderte" pensó la chelista.
-Quizá podría prepararte algo, ¿un postre tal vez?… ¿Te gustan las tartas de manzana?- continuó Octavia desviando la mirada apenada, mientras rascaba la parte trasera de su cabeza con una de sus patas frontales. -¿Vinyl?- Octavia se giró tras notar que la unicornio se había detenido repentinamente.
"¿Acaso está ofreciéndose a prepararme algo de comer?" aquella pregunta provocó que la unicornio se petrificara en su posición por un instante.
"Malditos cristales púrpuras" maldijo la chelista. Octavia no tenía forma de saber lo que la unicornio pensaba. No podía saber si Vinyl estaba alagada, molesta o si desaprobaba la idea por completo… no mientras esos lentes permanecieran cubriendo la mitad del rostro de la DJ.
-Lo lamento, No fue mi intención ofenderte ni mucho menos… yo solo…- trató de disculparse la chelista.
Vinyl rápidamente comenzó a emitir un sonido extraño mientras meneaba frenéticamente sus cascos de un lado a otro. Octavia arqueó la ceja. La DJ bajo las orejas al igual que su mirada antes de responder con su característica y desafinada voz.
-Estaré… Encantada.- La chelista sonrió.
-Me da mucho gusto, solo… no esperes mucho, la verdad es que no soy buena haciendo ningún tipo de platillo- dijo la chelista con sinceridad. La DJ negó con la cabeza, lo que provocó que su crin salvaje se sacudiera violentamente.
-Está… Bien- respondió la DJ. Octavia sonrió nuevamente.
-Entonces, es un trato- añadió la Chelista. -Así que… ¿En donde vives?-
La unicornio hizo un gesto con el casco indicándole a la chelista que la siguiera. Octavia decidió entonces seguir a Vinyl. Aún cuando la DJ no lo había dicho, era claro que algo ocupaba su mente, algo que al igual que a la chelista, parecía estar causando que la unicornio se comportara un tanto ausente.
A diferencia del resto de los ponis vampiros de su clan, Vinyl era extrañamente inmune a algunas de las debilidades que afectaban a otros vampiros de su especie.
Su maestro notó aquellas peculiaridades, después de que Vinyl completara su transformación como Vampiresa. Aparentemente el ritual de obediencia absoluta no parecía tener efecto en la unicornio albina. Por lo que su maestro fue incapaz de obligarla a hacer su voluntad de la misma forma en la que podía obligar al resto de su harem. Aunque desafortunadamente para Vinyl su antiguo maestro siempre encontraba un modo de persuadir a la unicornio albina. Razón por la cual Vinyl se alegraba tanto de que su maestro muriese siglos atrás.
La luz del Sol era otro aspecto al que Vinyl había desarrollado cierta resistencia. Si bien la exposición a la luz solar no mataba a un vampiro al instante como muchas películas sugerían, permanecer mucho tiempo bajo la luz del Sol debilitaba considerablemente la fuerza de un vampiro común y una exposición continua podía causar quemaduras en sus cuerpos. Por otro lado, Vinyl no solo podía permanecer bajo la luz solar por mucho más tiempo de lo que lo podía hacer un vampiro ordinario, sino que, además, la unicornio mantenía la mayor parte de su poder intacto durante el día.
Similarmente, un vampiro común era incapaz de consumir comida de poni. Además de que el sabor era similar a comer ceniza, el cuerpo de un vampiro ordinario era incapaz de obtener nutrientes de la comida común, por lo que en caso de ingerirla, el vampiro normalmente se veía obligado a expulsarla para no sufrir de dolores estomacales y nauseas. Vinyl por otro lado era capaz de ingerir comida de poni en pequeñas cantidades sin presentar síntomas o molestias estomacales, sin embargo, ingerir otra cosa que no fuera sangre realmente no disminuía el hambre. Por tal motivo Vinyl estaba obligada a beber sangre para mantener su magia y sus habilidades sobrenaturales.
Aunque ciertamente Vinyl había descubierto que entre mayor poder poseía el poni del que se alimentaba, mayor era el poder que la DJ podía almacenar. Dicho poder también había crecido a medida que pasaban los años, permitiéndole controlar hechizos más complejos para el manejo de sus habilidades y control durante sus conciertos, algo de lo que estaba bastante agradecida.
Debido a estas características Vinyl no pensó que fuera una mala idea aceptar la propuesta de la chelista. Y siendo completamente sincera, sentía cierta emoción por probar algo preparado por Tavi.
Vinyl, sin embargo, consideró la última pregunta de la Chelista, si bien la yegua había mudado muchas de sus pertenencias al dormitorio de la academia, lo cierto era que su casa actual se encontraba en el modesto pueblo de Ponyville.
De hecho, la DJ únicamente había dejado las cosas completamente desordenadas en su casa, puesto que únicamente se aseguró de desempacar lo esencial para poder trasladarse a los dormitorios de la academia.
Si bien la suspensión causaría que fuera incapaz de permanecer en el dormitorio por un tiempo, le daría un tiempo importante a la unicornio albina para pensar en lo que había ocurrido esa mañana. Pero si Octavia tenia planeado visitarla entonces tendría que hacer algunos ajustes a su vivienda antes de que la Chelista se decidiera a aparecer. Por supuesto que aún no tenía una fecha planeada, pero aún así tendría que acomodar un poco su casa, después de todo no estaba segura de que fuera cortes permitir que la chelista se sentara a comer una tarta de manzana sobre una caja de cartón o en medio de una pila de Cajas que podrían amenazar con caer sobre ella en cualquier instante enterrándola viva.
Aunque quizá lo que realmente comenzaba a preocuparle eran las palabras de su amigo Hoity. Era muy consciente de lo que el diseñador le había advertido con anterioridad, consciente de lo que ocurriría si se continuaba acercando a Tavi y sabía muy bien que su amigo tenía mucha razón con respecto al riesgo. Es decir, esa mañana Vinyl estuvo a punto de almorzarse, literalmente, a la joven chelista. Si bien Octavia no había mencionado nada con respecto a ese tema y claramente intentaba mantener el tema a raya, Vinyl no podía estar segura de que aquello no volvería a ocurrir.
Esa mañana sus sentidos se sobrecargaron al escuchar la armonía que su música y la de Octavia compartían. La emoción en su corazón provocó que sus instintos se dispararán y eventualmente causaron que el depredador en su interior se descontrolara, sin embargo… justo ahora la DJ se encontraba en completo control de sus acciones. El frenesí en su sangre se había detenido por completo, su corazón permanecía inmóvil y su sangre no hervía de la forma que lo había hecho esa mañana.
"Entonces, ¿por qué? ¿Por qué perdí el control en ese momento?" se cuestionó la DJ. Había pasado ya varios meses cerca de la chelista, pero era la primera vez que se descontrolaba a ese punto, si bien en ocasiones anteriores había sentido aquellos instintos apoderarse de ella, en ninguna de esas ocasiones la DJ fue incapaz de controlar sus instintos, permitiéndole por lo menos salir de la habitación. Pero esa mañana hubo algo que accionó el gatillo impidiéndole controlarse antes de saltar al cuello de Tavi.
Afortunadamente logró contenerse justo antes de morderla, pero… la próxima vez quizá no podría hacerlo. Aun así, se negaba a alejarse de la chelista. No podía hacerlo… No… en realidad no quería hacerlo.
Esa mañana Tavi logró despertar algo en ella, algo que fue capaz no solo de activar sus más bajos instintos como cazadora, sino que estaba completamente segura de que la chelista también había despertado en ella algo que había logrado detener a su depredador interno antes de ser capaz de lastimarla. Algo que le hizo recordar la ultima noche que vio a su querido amigo con vida. Algo que la hizo sentirse con vida una vez más después de tantos siglos.
La DJ hizo un ademan a la Chelista tan pronto como ambas llegaron a los dormitorios para indicarle que la siguiera. Lentamente la DJ guio a Tavi por las escaleras pasando el piso en el que se encontraba el dormitorio de la chelista.
Octavia pareció extrañada por esto, sin embargo, no comentó nada al respecto y se dispuso a seguir a la unicornio albina. Si bien a esa hora el campus estaba casi abandonado, los dormitorios de la academia aun contaban con bastantes residentes. Varias de las yeguas observaron extrañadas al par de ponis que caminaban lado a lado, Vinyl no les dio mucha importancia, sus años de experiencia le habían ayudado a ignorar las miradas acusadoras de los demás, aún así no pudo evitar notar el nerviosismo en Tavi.
"Ella no es Cent" las palabras de Hoity cruzaron por su mente.
"Lo sé" pensó la DJ.
"Quizá ella sea la clave para que finalmente aceptes la muerte de Cent y la superes" la voz de Hoity invadió sus pensamientos una vez más.
Hoity tenía razón, quizá Tavi realmente era la clave de todo. Vinyl había viajado por todo Equestria y más allá en busca de inspiración, en busca de una razón para su existencia, en busca de la llama que se había extinguido la noche que perdió a su querido amigo. Pero a pesar de todo, no había logrado encontrar algo que pudiera devolverle la chispa que pudiese reavivar la llama de su interior. Con cada día su vida había perdido cada vez más sentido y hasta hace unos meses la inspiración continuaba drenándose de su mente con cada noche que pasaba.
Sin embargo, desde esa noche en el vagón del tren su chispa comenzó a reaccionar, logró ponerse una nueva meta en la vida que no tenia nada que ver con el sexo, las drogas o las fiestas desenfrenadas, pero lo más importante era que cada vez que escuchaba las melodías que Tavi interpretaba, su mente comenzaba a imaginar e inventar nuevas formas de música, nuevas melodías, nuevas creaciones.
Todas las noches la unicornio albina trabajaba en nuevas canciones, combinando sonidos de instrumentos y creando nueva música, se sentía tan llena de inspiración que incluso había sido capaz de improvisar una presentación durante su examen práctico. Era como si las ideas corrieran libremente por su cabeza.
Cada melodía estaba inspirada en la amabilidad y fiereza de la chelista. Cada remix, construido con la misma complejidad que la invadía en lo profundo de su corazón. Cada nueva canción representaba la contradicción en su interior, la excitación en su ser y la felicidad que finalmente había redescubierto.
Lo que había ocurrido en la sala de música era la mejor prueba de ello… bueno, por lo menos en lo relacionado a su pequeño dueto improvisado. La forma en la que la chelista tocó aquella melodía a su lado, la forma en la que los sentimientos de Tavi se imprimían en cada nota que emitía el Cello de Cent… la impulsó a romper sus propias barreras y liberar su propia alma, permitiéndole darle vida a su propia interpretación creando una conexión entre ellas.
Vinyl sabía que por ese breve instante Tavi y ella se habían unido por completo, sus almas resonaron como una, en ese breve instante, sintió que su melodía estaba completa, y estaba segura de que la Chelista lo había sentido también, después de todo, Vinyl pudo ver esa misma satisfacción reflejada en los ojos amatistas de Octavia.
Quizá Hoity tenía razón, probablemente terminaría lastimando a Tavi si continuaba acercándose a ella, pero… Lo que había presenciado esa mañana se había convertido en algo que no podía ignorar. Deseaba tocar sus melodías junto a la chelista, deseaba escuchar los sonidos que Tavi producía cada vez que tocaba el Cello.
Al fin había encontrado algo que la apasionaba, algo que la inspiraba, algo que la hacia sentir viva y deseaba aferrarse a ese pedazo de felicidad que la vida le había puesto enfrente esa noche en el vagón del tren.
"Necesito evitar perder el control" reflexionó la unicornio albina. "Tengo que encontrar el modo de controlarme" se dijo a si misma completamente decidida.
Quizá esa misma tardé viajaría a Ponyville. Durante su último encuentro con el poni diseñador, Hoity le habló de un proyecto que estaba planeando realizar en Ponyville en conjunto con un nuevo talento que había surgido en aquel pueblo esa misma semana.
Probablemente podría aprovechar la visita de Hoity y hablar con su amigo. Sabía que él diseñador no lo aprobaría en un principio, pero estaba segura de que aun así el corcel le ayudaría. Y como pago, ella incluso podría ofrecerse a ayudar con el desfile que esa nueva yegua de Ponyville llevaría a cabo. Después de todo, Vinyl también apreciaba a Hoity y a Photo tanto como ellos la apreciaban a ella.
Octavia no sabía realmente que pensar de la situación. Al principio simplemente siguió a la DJ por los corredores de los dormitorios sin darle importancia, pero en el instante en el que la DJ ingresó en uno de los cuartos. Su cerebro comenzó a hacer preguntas a su subconsciente. La principal de ellas fue "¿Por qué la habitación se encontraba completamente a oscuras?".
Las cortinas del dormitorio habían sido sustituidas por cortinas mucho más gruesas las cuales bloqueaban perfectamente la entrada de luz del exterior, lo que provocaba que muchos de los objetos de la habitación no pudiesen apreciarse con la claridad suficiente. Por lo que Octavia tuvo que hacer especulaciones acerca de qué tipo de objetos almacenaba Vinyl en el interior de la habitación.
La chelista se sorprendió de la facilidad con la que la DJ navegaba en la habitación como si la conociera a la perfección o como si pudiera ver con claridad los objetos a pesar de que la habitación se encontraba completamente en penumbras. Octavia por otro lado se vio obligada a mover sus cascos frontales con cautela cada vez que daba un paso para asegurarse de no tropezar con nada.
Vinyl debió notar esto, porque unos instantes después, la unicornio encendió su cuerno con un aura violeta para posicionar una lampara en la mesa de noche antes de conectarla alumbrando la habitación con una cálida luz naranja.
Una vez iluminada, la Chelista pudo notar la enorme cantidad de cosas que se encontraban almacenadas en el dormitorio de la unicornio. Pero de igual forma aquella luz generó una nueva pregunta en la mente de la Chelista.
No era difícil imaginar que la DJ se encontraba alojada en los dormitorios del campus, pero a juzgar por la fecha de su ingreso, era curioso que la DJ no contara con un compañero de cuarto. Lo sabía porque todos los cuartos eran asignados antes del inicio del periodo escolar, por lo que era imposible que existiera un cuarto completamente disponible que pudiese haber sido asignado a Vinyl, ya que ella había entrado a mitad del ciclo escolar. Y dado que la mayor parte del dormitorio estaba cubierto de cajas y repisas con cientos… No… Miles de Discos de acetato, los cuales amenazaban con precipitarse al suelo en cualquier momento. era bastante ovio que la DJ contaba con un dormitorio para ella sola.
Una de las camas del cuarto se encontraba completamente desarreglada, por lo que la chelista imagino que aquella cama era la que usaba la DJ para dormir, por otro lado, la segunda cama de la habitación había sido levantada con todo y colchón para hacer espacio, en el cual ahora se encontraban algunos muebles con discos de acetato y varios aparatos que Octavia solo podía imaginar que la DJ usaba como parte de sus presentaciones.
Había algo más que la chelista notó en aquella habitación… o más específicamente algo que hacia falta. En la habitación no había ni una sola taza, plato, cubierto o utensilio de cocina.
Todo lo que podía ver era un refrigerador situado en la cocina, cajas y cajones con ropa, objetos de limpieza personal, muchos libros, cuadernos, trozos de pergamino y partituras en blanco, además de los montones de discos de música que abarcaban el resto del dormitorio.
-Es impresionante, tienes muchas cosas- mencionó con asombro la chelista. -¿Puedo?- dijo la poni de pelaje gris señalando uno de los estantes que se encontraba repleto de libros. Vinyl la miro por un momento antes de asentir una vez mientras comenzaba a buscar algo entre el resto de libros.
-¡Por Celestia!, tienes primeras ediciones de muchos de estos libros- dijo la chelista mientras ojeaba algunos de los ejemplares que se encontraban entre la colección de la DJ. Octavia no podía evitar notar que aquel cuarto parecía un pequeño museo. Muchos de esos libros, notas cuadernos y pergaminos eran bastante antiguos.
Octavia solía pasearse por la enorme biblioteca de su mansión, la cual contaba con una extensa variedad de ejemplares históricos y ediciones antiguas de múltiples obras literarias que la familia había reunido con los años, pero incluso en su hogar no existían algunas de las ediciones que Vinyl tenía entre sus colecciones. Especialmente los cuadernos de notas y pergaminos que contenían diseños y bosquejos de instrumentos.
-¡Esto es increíble!- exclamó la chelista mirando los viejos papeles y notas -¿Como obtuviste todos estos bocetos?, nunca antes había visto notas tan detalladas como estas- añadió la chelista impresionada.
-Investigaciones- respondió la DJ, No podía decirle que muchos de esos dibujos los había copiado de diseños originales en sus viajes por el reino durante su larga vida, tampoco podía decirle que muchos de esos diseños y notas las había hecho originalmente para almacenarlas en el interior del Mausoleo de Cent, el cual visitaba cada cierto tiempo para poder agregar algún nuevo aporte al recuerdo de su difunto amigo.
Había recolectado tantas cosas a través de los años que, tras la muerte de Cent, la DJ optó por agregar piezas históricas que sabía que podían ser del agrado del corcel, consideraba que enriquecer el mausoleo con distintas piezas históricas relacionadas con la música era la mejor manera de preservar el recuerdo de su amigo. Además, era una buena forma de mantenerse ocupada.
Pero ahora que podía ver la reacción de Octavia al descubrir aquella pequeña prueba de historia, Vinyl no pudo evitar sentirse orgullosa de haberse decidido a reunir aquellas piezas históricas. Estaba segura de que si Cent estuviera con vida su reacción habría sido muy similar a la de Tavi.
La unicornio levitó un viejo morral frente a Octavia. La chelista miró a Vinyl antes de comprender el gesto de la DJ.
-¿De verdad me permitirías tomar uno?- comentó Octavia mirando a Vinyl con un par de enormes e ilusionados ojos amatistas. La DJ le sonrió de la misma forma en la que solía hacerlo cada vez que sus miradas se cruzaban.
-Pero, hay tantas opciones que no se cual debería escoger- mencionó la Chelista rebosante de algarabía.
La unicornio no pudo evitar dejar salir una risita al notar la forma en la que la Chelista se comportaba, era como una pequeña potra tratando de abrir un regalo del día de la fogata.
Incapaz de contenerse, la DJ decidió levitar un par de libros y cuadernos con notas, mismos que había colocado en uno de sus estantes. Vinyl realmente no recordaba de que se trataban muchos de esos libros y ejemplares, pero sabia que eran interesantes o importantes ya que estaban en uno de sus estantes principales, por lo que estaba segura de que la chelista también podría llegar a apreciarlos.
-¿Me los recomiendas?- pregunto la chelista tomando los ejemplares que la unicornio le había entregado. La DJ simplemente asintió, tras lo cual la Chelista procedió a colocar en el morral el libro de historia de música de Trottingham, un cuaderno de notas que contenía diversos contenidos y piezas musicales que Vinyl había recopilado al igual que un pequeño cuaderno, muy similar a un diario, probablemente más anotaciones que Vinyl había hecho de otros contenidos.
Junto con aquellos ejemplares y notas, la Unicornio le entregó a la chelista un pequeño mapa con la dirección de su hogar en Ponyville.
-Ya veo así que vives en Ponyville- mencionó la Chelista. La DJ simplemente asintió una vez más antes de levitar uno de los discos de acetato hasta los cascos de Tavi.
-Te agradezco el gesto, pero no tengo donde reproducir este tipo de…- intentó protestar la chelista antes de que la unicornio levitara un fonógrafo compacto.
-Te ayudará a mejorar- respondió la DJ hablando con aquella voz rasposa y desafinada.
Octavia miró a Vinyl extrañada por el repentino comentario. –¿A que te refieres con mejorar?- pregunto la Chelista, ciertamente no quería ser grosera con Vinyl pero estaba segura que el tipo de música que Vinyl almacenaba en esos discos no era precisamente el tipo de música que ella podría disfrutar, probablemente Lyra, pero no Octavia.
Si bien la música que Octavia escuchó a Vinyl reproducir en el KittyKat había sonado bastante bien, no estaba segura de ser capaz de escuchar mucho tiempo ese tipo de generó sin comenzar a detestarlo, después de todo jamás se había considerado una amante de la música electrónica y a juzgar por la combinación de colores en la portada del disco, no podía estar segura de que aquello sería de su agrado. -Me alegra que quieras introducirme en tus géneros de música favoritos, pero…- Vinyl negó con la cabeza. -Así que, ¿esto no es electrónica?- añadió la Chelista un tanto confundida.
Vinyl hizo algunos movimientos imitando a Octavia tocando el Cello antes de añadir -Incompleto- Aquello dejó sin palabras a la chelista, ¿acaso la DJ se había dado cuenta de que a sus melodías les hacía falta algo?
De ser el caso Vinyl era la primera en darse cuenta de eso o por lo menos la primera que se lo decía abiertamente. Pero además parecía tener la intención de ayudarle, algo que la chelista no podía pasar por alto.
-Muchas gracias- respondió Octavia con amabilidad. Vinyl simplemente se encojió de hombros como si no le diera mucha importancia.
Al día siguiente.
Octavia se encontraba sentada cómodamente en el sofá de su habitación mientras leía con interés uno de los ejemplares que Vinyl le había entregado.
En el pequeño mueble situado entre las dos camas de la habitación se encontraba el fonógrafo que Vinyl le había prestado el día anterior. El cual se encontraba tocando el disco de vinilo que la DJ le había entregado para que pudiera comenzar a mejorar sus interpretaciones.
La violonchelista debía darle creidito a la DJ, el disco no solo tenía un excelente audio, sino que, además, la lista de reproducción poseí una exquisita selección de música clásica que la Chelista encontró difícil de ignorar. Por lo menos ahora podía comprender porque Vinyl conocía tan bien la canción que interpretó el día anterior.
Después de todo, la DJ parecía contar con una vasta colección de música entre sus incontables torres de discos.
Sentía cierto remordimiento por haberse apropiado de la generosidad de la DJ tomando tantas cosas de Vinyl, aunque no podía evitar pensar que quizá esto significaba que la DJ estaría dispuesta a entablar una amistad con la Chelista, lo que a su vez le permitiría a Octavia aprender más acerca de Vinyl. Por lo que decidió acompañar a la unicornio albina hasta la estación del tren.
Ahora todo lo que tenía que hacer era aprender a hacer una buena tarta de manzana o al menos una que fuera degustable. El problema era que necesitaría ayuda para eso. En alguna ocasión intento preparar un pastel para su padre como sorpresa para su cumpleaños, pero a pesar de haber seguido al pie de la letra el libro de cocina, el pastel terminó por quemarse y el interior era tan duro que podría usarse como arma.
SIGHT
-A quien podría pedirle ayuda. No quisiera que mi tarta de disculpa para Vinyl termine mandándola al hospital por indigestión.- mencionó la chelista entre suspiros.
-¡Octavia!- gritó otra yegua abriendo la puerta del dormitorio de golpe antes de atravesar el pequeño corredor en un parpadeo.
Nuevamente la chelista no tuvo tiempo suficiente para reaccionar antes de que el misil de color verde menta la derribara por un costado sobre el sofá provocando que el libro se propulsara por el aire hasta caer sobre la alfombra situada en el centro de la habitación.
La chelista podría haber intentado explicarle a su amiga lo incomoda que era su posición actual, podría incluso haber intentado reprocharle a Lyra la falta de modales al entrar de esa forma en una habitación, sin importar que aquella habitación también le perteneciera a Lyra. Después de todo la unicornio color menta sabia a la perfección, lo mucho que la chelista detestaba que la unicornio cerrara o abriera con brutalidad la puerta del dormitorio en especial cuando Octavia se encontraba inmersa en sus lecturas.
Pero cualquier cosa que pudiera haber preparado para sermonearla quedo atascado en su garganta en el momento en el que el abrazo constrictor de la unicornio de color menta extrajo el aire de sus pulmones.
-Octavia, ¡La encontré!, ¡La encontré!, ¡La encontreeee!- dijo la unicornio levantando a la chelista sin dejar de abrazarla con fuerza.
-Lyra- dijo con dificultad la chelista -Me ahogo… No respiro…- Por segunda ocasión Octavia sintió como si su alma abandonara su cuerpo mientras la unicornio color menta comenzaba a bailar alrededor de la habitación manteniendo una enorme sonrisa en sus labios.
Notas del Autor:
Nuevamente lamento el retraso de este capítulo, pero tuve la loca necesidad de liberar dos capítulos de Moonbeam en este mes y eso retraso la salida de este capítulo.
Muy bien ya tenemos de vuelta a nuestra amante de los humanos favorita y también hemos aprendido un poco más de las habilidades de Vinyl.
Me alegra que la historia continúe siendo de su agrado y espero verlos pronto con el próximo capítulo de "Modes Harmony and Tempo".
Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
