Resumen: Después de perder a sus padres, Katsuki se siente completamente solo, así que deja de hablar con los demás y se encierra en su dolor. Debido a que ahora nadie puede hacerse cargo de sus estudios, Katsuki es adoptado por Enji Todoroki, por lo que se ve obligado a pasar su verano en la casa de esa familia. Sin embargo, los cuidados de Shoto lo ayudarán a comprender que, tal vez, no estaba tan solo como creía. Mientras tanto, una mujer manipula el destino para lograr que Katsuki se una a los villanos.

Advertencias: OoC, ligero drama. No hay lemon.

Pareja: TodoBaku — Seme(activo)/Seme(pasivo)

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei.

La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni resubida en otras páginas. No acepto las adaptaciones.

|Di no al plagio, haz trabajar tu imaginación y crea tus propias historias. Las felicitaciones y votos por algo que no hiciste, ¿en realidad son para ti?|

.

.


No estás solo

Capítulo 8 — Regresando a la academia y a la rutina

Katsuki tomó aire antes de bajar del auto de Endeavor. Las clases habían iniciado y todos tenían que regresar a la escuela. Después de haber pasado el último mes de clases sin hablar con nadie, era difícil para él volver a la rutina como si nunca hubiera dejado de hablar con los demás. No es como si hubiera superado la muerte de sus padres, pero sabía que no podía encerrarse en su dolor para siempre, estar preocupando a los demás todo el tiempo, y ser una carga para ellos.

—¿Estás seguro de que ya estás listo para volver? —le preguntó el héroe número uno.

Katsuki se sorprendió, y se dio cuenta que era otra más de las personas a quienes tenía preocupadas. Volteó hacia Todoroki, quien lo miraba con seriedad a un lado de él.

—Estoy seguro —decidió por fin—. Alguien tiene que convertirse en el siguiente número uno, y ese solo puedo ser yo.

Endeavor sonrió con aprobación y le dio una palmada en la espalda, luego le dio otra a su hijo y los empujó hacia la puerta de la escuela, que estaba rodeada por periodistas.

—Den lo mejor de sí mismos, uno de los dos tiene que convertirse en el héroe número uno y yo los esperaré en la cima —animó Endeavor.

Katsuki sintió sus energías renovadas y asintió con vigor. Iba a asesinarlos a todos y convertirse en el héroe número uno, ese que superaría la meta de All Might.

Ambos entraron por fin, cargando sus maletas. Katsuki volteó hacia Todoroki y lo descubrió mirando hacia él.

—¿Qué quieres? —gruñó.

Todoroki regresó la vista al frente antes de hablar —Ahora que regresamos a la escuela, ¿ya no seremos amigos?

—¿Por qué preguntas esa idiotez?

—Creí que no querrías que los demás se enteraran de cómo nos llevamos ahora —respondió este.

Katsuki sintió un golpe en su conciencia y sus mejillas se sonrojaron un poco antes de responder —¿Por qué no querría? Solo tienes que comportarte como lo haces normalmente, ya no es necesario que estemos juntos todo el tiempo.

—Está bien —dijo Todoroki, finalizando la conversación.

Katsuki se preguntó qué le pasaba, pero cuando iba a preguntar, escucharon un grito frente a ellos.

—¡Todoroki-kun! ¡Kacchan!

—Deku —gruñó inconscientemente Katsuki.

El chico llegó corriendo hacia ellos junto a los otros chicos de su clase.

—Kacchan, ¿cómo estás? —preguntó con indecisión.

Katsuki se preguntó si debía responder, pero Todoroki estaba a su lado y le había enseñado que no debía ocultar sus sentimientos y, sobre todo, a no guardar su dolor. Pero el dolor ya había sido liberado todas las veces que lloró frente a Todoroki, así que no había nada más que lamentar.

—Que molesto eres Deku —gruñó, sorprendiendo a los demás—. Siempre preocupándote por otros cuando tienes cosas más importantes de las que deberías preocuparte. ¡No creas que voy a agradecerte por todos esos mensajes que le mandaste al mitad-mitad!

Katsuki siguió su camino después de expresar lo que sentía en ese momento. Se sentía tan bien decir lo que pensaba. Era eso a lo que Todoroki se refería cuando lo animó a decir lo que sentía, ¿verdad?

Detrás de él escuchó a Todoroki aclarar con voz monótona.

—Creo que se refiere a que está agradecido por haberte preocupado por él y haberme mandado mensajes preguntándome por su salud.

—Me alegra que Bakugo hable de nuevo, es tan nostálgico escuchar sus insultos —dijo Kaminari con burla, fingiendo la voz llorosa.

Katsuki se alejó con una sonrisa en los labios. Ya podía hablar de nuevo con los demás.


Era el primer día de clases, el día después de que todos llegaron a la escuela y se instalaron en sus habitaciones.

Todos se encontraban en el nuevo salón, el cual ahora estaba representado como "2°A". Ya no estaban en primero, ahora eran estudiantes de segundo año y tenían más experiencia en el campo de héroes.

Había nuevos grupos de primero y todos parecían extasiados por estar en esa escuela. Probablemente habían escuchado los rumores sobre los enfrentamientos contra los villanos que había tenido la anterior generación de primero; y tal vez, esperaban ser ellos esta vez quienes obtuvieran esas experiencias.

Katsuki no creía que se sintieran tan felices una vez que estuvieran frente a los villanos. Seguramente iban a cagarse de miedo. Ante sus ojos, todos se veían como unos llorones.

El comedor era un caos. Los niños de primero estaban conociéndose entre todos, hablando a gritos de un lado al otro.

La paciencia de Katsuki estaba a punto de llegar a su límite.

De pronto, Kirishima se paró al lado de la mesa con una cara de cachorro abandonado que era imposible de ignorar.

—¿Puedo sentarme contigo? —preguntó este con tristeza.

—Te asesinaría si te quedaras allí, parado como idiota —respondió.

Kirishima lo tomó como una invitación a sentarse. Cuando estuvo frente a él, volvió a mirarlo con esa expresión de cachorro abandonado que molestaba a Katsuki.

—¿Qué mierda quieres? —gruñó, harto por fin.

Kirishima agachó la cabeza mientras hablaba —Perdóname por no ser un buen amigo para ti. No te ayudé cuando más lo necesitabas y no supe cómo comportarme frente a ti.

—Eso no tiene nada que ver con ser un buen amigo —respondió Katsuki, picando su comida con desinterés—. Yo tampoco estaba listo para hablar contigo, ni con nadie. Solo quería estar solo.

—Pero si te hubiera apoyado...

—Eso ya no importa —interrumpió Katsuki—. Aún no me recupero completamente, así que más te vale que entrenes y estudies conmigo para que pueda ponerme al corriente con las clases.

Kirishima rio nerviosamente —¿Olvidaste que soy peor que tú en los estudios?

—Estúpido —se quejó Katsuki.

Él solo intentaba aligerar el ambiente para volver a hablar tranquilamente, y Kirishima no lo captaba.

De pronto Sero y Kaminari se pararon al lado de la mesa con una sonrisa nerviosa, parecida a la que Kirishima tenía.

—¿Podemos sentarnos aquí? —preguntó Sero.

—¿Ya qué? —respondió él.

—Siéntense —animó Kirishima.

Los dos se sentaron frente a Katsuki, a un lado de Kirishima y se quedaron en silencio.

—Te traje esto —dijo Kaminari, dejando un pan de curry en la mesa.

Katsuki lo tomó, lo abrió y le dio una mordida.

—No voy a agradecerte —aclaró con la boca llena.

Kaminari sonrió, contento de que su amigo haya regresado a la normalidad.

Inmediatamente, los tres comenzaron a contarle todas las cosas que habían hecho durante sus vacaciones.

Katsuki se dio cuenta que los había extrañado. Aunque no lo aceptara, ellos eran sus amigos y estaba feliz de poder hablar nuevamente con ellos.

Todo era gracias a Todoroki. En ese momento, Katsuki no pudo evitar buscarlo con la mirada. Estaba sentado en la misma mesa que Deku y parecía perdido en sus pensamientos; en un momento levantó la mirada y sus ojos se encontraron. Katsuki se sorprendió al verlo sonreír y no pudo evitar hacer una mueca de sonrisa que inmediatamente se convirtió en un ceño fruncido. Volteó la cara y continuó comiendo, sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.

«¿Qué mierda me pasa?» se preguntó. Pero extrañaba comer con él en silencio mientras veían la televisión. O sentarse en el patio a tomar aire y comer helados. Ahora, ya no podían comer juntos.

—¿Bakugo? —llamó Kirishima.

Katsuki volteó hacia él asustado.

—¿Estás... bien? —preguntó Kirishima de nuevo, con cuidado de no decir algo indebido.

Los otros chicos también lo miraban con atención, al parecer, preocupados de su ausencia mientras comía.

—Si, solo estaba pensando en que dejé mi pluma en la casa de Todoroki —respondió.

—Es cierto, te quedaste en la casa de Todoroki —dijo Sero—. ¿Qué tal estuvo?

—¿Qué tal estuvo? —repitió Katsuki, sin comprender la pregunta.

—Si, ya sabes. Es la casa del héroe número uno. Debe ser una mansión, ¿no?

Katsuki pensó que, en realidad, la casa si era grande pero él no la había explorado porque había pasado la mayor parte de su tiempo encerrado en la habitación.

—Si, es una casa grande con estilo del Japón antiguo —respondió.

—Wow —dijeron Sero y Kaminari.

—¿Todoroki te trató bien? Pasaste todas tus vacaciones con él —preguntó Kirishima esta vez.

Katsuki recordó todo lo que había vivido con Todoroki en las vacaciones. ¿Lo había tratado bien, preguntaba? Lo había tratado... más que bien; lo había ayudado a superar su dolor. Pero no sabía que responder.

—Si, me trató bien —dijo con voz suave.

Los otros se miraron entre ellos, pero no dijeron nada y siguieron hablando de los ataques de villanos que había habido durante las vacaciones.

Katsuki contuvo un suspiro y siguió escuchándolos, aunque ahora solo quería regresar a su habitación. No pudo evitar soltar un bostezo. No había dormido bien. Más bien, no había dormido para nada. Debido a que ahora estaban en los dormitorios de la escuela, ya no podía ir a la habitación de Todoroki por la noche y había tenido esa pesadilla otra vez. Estaba desvelado y tenía sueño, pero necesitaba estar despierto para las primeras clases del año escolar.

No podía depender tanto de Todoroki, no iba a estar disponible cada vez que él quisiera dormir. Tenía que buscar la manera de dormir solo. Ya buscaría una solución, por lo pronto, tenía que ir a la clase de rescate.


Shoto caminó con Midoriya e Iida al campo de entrenamiento. Estaba un poco preocupado porque había visto a Bakugo bostezar; probablemente no había dormido bien en la noche. Ya no podían dormir juntos y eso provocaba que las pesadillas de Bakugo regresaran.

Él tampoco había dormido a gusto, se había sentido muy solo sin Bakugo a su lado para abrazarlo. Era sorprendente como podías llegar a acostumbrarte a alguien durante unos pocos meses. Él ya se había acostumbrado a estar todo el tiempo con Bakugo, a verlo comer, a escuchar sus quejas, y a dormir escuchando su respiración a su lado. A dormir sabiendo que, cuando se despertara, Bakugo estaría junto a él.

Ese descubrimiento lo hizo quedarse parado en mitad del pasillo durante varios segundos.

—¿Todoroki-san? Tenemos que apresurarnos para llegar pronto a la clase —llamó Iida, moviendo sus brazos en dirección a la puerta del campo de entrenamiento.

Shoto parpadeó y siguió caminando.

¿Por qué extrañaba tanto a Bakugo?

No lo sabía, pero su corazón había comenzado a palpitar muy fuerte, y en su mente, solo podía ver recuerdos de Bakugo. Quería verlo y hablar con él otra vez.

El sonido de voces lo trajo a la realidad.

En el campo ya se encontraban los demás alumnos del departamento de héroes, tanto de primero como de segundo grado. Al parecer iban a hacer algo juntos.

Shoto se acercó a sus compañeros, quienes se preguntaban que planeaban los profesores, juntando a todos de esa manera.

—¿Ya vieron a las chicas de primero? —preguntó Mineta emocionado.

—¿Ya vieron a los chicos de primero? —preguntó esta vez Hagakure.

—Yo hablé primero —se quejó Mineta.

—Eso no tiene importancia porque ellas jamás se fijarán en ti —respondió la chica invisible.

—¿Cómo lo sabes? Ellas ni siquiera me han visto. Estoy seguro que se enamorarán de mi ternura.

—Creo que tienen otra clase de gustos —dijo Atsui, señalando hacia el grupo de chicas de primero quienes miraban emocionadas hacia ellos y hablaban entre ellas.

Shoto volteó, por curiosidad, y entonces el campo se llenó de gritos de chicas emocionadas.

—Ese senpai es muy guapo —escucharon hasta donde ellos estaban.

—Ya le echaron el ojo(1) a Todoroki-kun. No creo que se fijen en chicos pequeños con cabellos de chicle —se burló Hagakure.

—Maldito Todoroki —lloriqueó Mineta—. Algún día voy a conseguir más chicas que tú.

—Ese día me jubilaré de mi carrera como heroína —se burló Ashido.

Los demás no pudieron evitar reírse también.

—¿Ya viste a ese senpai? —escucharon otra vez.

—También es muy guapo —mencionaron las chicas de primero.

Todos voltearon hacia donde las chicas miraban y vieron como, en ese momento, Bakugo entraba al campo acompañado por Kaminari, Kirishima y Sero.

Bakugo llegó hasta ellos y se cruzó de brazos con molestia.

Nadie mencionó nada debido a la sorpresa que les había ocasionado el saber que Bakugo era guapo para las chicas de primero.

En ese momento, el profesor Aizawa y el profesor Cementoss, se pararon frente a todos.

—Imagino que se preguntan porque están aquí —inició el profesor Aizawa—. Hoy permitiré que los alumnos de primero vean a los alumnos de segundo realizar la misión de rescate. Eso les servirá como experiencia para el examen que les voy a hacer en una semana, y también me servirá para calificar la mejora que tuvieron los alumnos de segundo. Espero que nadie repruebe —finalizó, luego bostezó y caminó hacia un lado del campo—. Denki Kaminari, tú serás el primero.

—¡¿Por qué yo?! —gritó este desesperado.

Todos comenzaron a sentir temor por lo que les esperaba en el examen individual. Y, mientras sus compañeros pasaban a realizar su prueba, Shoto ocupó su tiempo para observar a Bakugo contener los bostezos. Se veía muy cansado, e incluso el mismo Shoto comenzaba a desesperarse para que la clase terminara y Bakugo pudiera dormir.

—Katsuki Bakugo.

Esta vez era el turno de Bakugo. Shoto se preguntó si estaba bien que hiciera el examen en ese estado. Sin embargo, aquella persona que le había prometido seguir su camino para convertirse en el héroe número uno, no lo decepcionó. Bakugo completó adecuadamente su prueba, e incluso lo hizo en un tiempo récord. Shoto se sintió orgulloso de que demuestre que puede lograr lo que se propone.

—Que fuerte es —se volvió a escuchar a un lado de ellos.

Las chicas de primero habían regresado a sus cuchicheos.

—Incluso se ve más guapo cuando lucha.

Shoto volteó hacia Bakugo, quien venía cansado de su prueba. ¿Qué pensaría si las escuchara decir eso? Nunca habían hablado sobre mujeres, ni siquiera habían pensado en ellas. ¿Querría tener novia?

En ese momento, Shoto vio a Bakugo acercarse; las chicas de primero estaban en medio del camino y Bakugo iba a tener que pasar junto a ellas para llegar hasta donde su grupo se encontraba.

Las chicas se emocionaron por tener al chico guapo tan cerca de ellas y se juntaron más para ver si alguna alcanzaba a rosar su hombro.

—¡Quítense de en medio! —gritó Bakugo, espantando a las chicas y logrando que se apartaran. De esa manera pasó entre ellas sin que nadie estorbara en su camino.

Los chicos del grupo 2A se burlaron. Era obvio que a Bakugo no le interesaba quedar bien con las chicas.

—Bakugo sería tan popular como Todoroki si no fuera tan gruñón —mencionó Ashido, observando como Bakugo caminaba tranquilamente hacia ellos.

—Eso jamás va a pasar —se burló Mineta.

—Por lo menos Bakugo es guapo. Si encuentra a una chica que soporte su carácter, no tendrá problemas en conseguirla —comentó casualmente Hagakure.

Mineta hizo berrinche, porque ni siquiera en eso podía ganar.

—Estúpidos tipos altos —lloriqueó.

En ese momento, uno de los chicos del 2B presentaba examen. Los chicos de esa clase se acercaron a hablar con ellos y comentar los posibles puntos por los que el profesor Aizawa los pudiera calificar. Monoma aprovechó para comenzar con sus burlas.

—Oye Bakugo, escuché que fuiste adoptado por Endeavor —inició, haciendo que los demás se tensaran.

Ese era un tema del que no debía hablar tan ligeramente, y que todos estaban evitando.

—Monoma, no empieces —regañó Kendo.

Pero Monoma no sabía de prudencia, así que continuó con su monólogo —¿No deberías cambiar tu apellido a Todoroki? —preguntó con burla.

—¡Monoma! —se escandalizó Kendo.

Todos voltearon a ver a Bakugo, esperando a que explotara.

—Cierra el hocico —fue lo único que respondió, antes de alejarse del grupo de gente.

Kendo sacó un garrote y golpeó a Monoma. Nadie lo sostuvo cuando cayó al suelo.

—Tal vez debiste haberlo golpeado antes —reflexionó Tetsutetsu.

Los demás asintieron.

Shoto, por su parte, miró preocupado como Bakugo se perdía en sus pensamientos recargado contra la pared del campo de entrenamiento.


Katsuki resopló. En cuanto agarrara a ese sujeto solo, iba a asesinarlo. ¿Cómo se atrevía a insinuar eso?

Él nunca, nunca jamás, iba a dejar el apellido de su familia. Pensaba llevarlo hasta lo más alto y hacer que todos hablaran de él. Y, cuando fuera el héroe número uno, todos hablarían de Katsuki Bakugo, el hijo de Masaru y Mitsuki Bakugo, quién enorgullecería a sus padres si estuvieran con él. Y darían las gracias a sus padres por haberlo traído al mundo y permitirle salvar muchas vidas.

Eso iba a demostrarles a todos.

Él iba a ser el mejor héroe que haya existido.


.

.

.

Glosario:

(1): Echarle el ojo a alguien es una expresión que se usa en México (no podría decir nada de otros países latinoamericanos, porque nunca he viajado a otros lados) para referirse a cuando alguien se fija en una persona, la cual le atrae románticamente. O también puede usarse cuando eliges algo que quieres. Por ejemplo: "Ya le eché el ojo a esos zapatos".

Nota: Me gusta burlarme de Mineta en todos mis fics. Se me hace un personaje gracioso del que pueden sacarse muchos momentos divertidos y que den un momento de respiro a la trama. No lo odio y tampoco es mi favorito, pero me gusta utilizarlo y escribir diálogos para él porque siempre hay alguien que lo haga quedar como un tonto por las tonterías que dice.

Y a Monoma lo amo. Es de mis personajes favoritos de My hero. ❤️

Por eso me gusta que aparezca haciendo travesuras.