HOLA!
Lamento muchísimo la larga espera, no tienen idea lo mal que me siento por eso. No estoy enferma y mi familia esta bien. Luego del capítulo dejé las explicaciones de mi enorme atraso (vuelvo a disculparme). Por el momento no quiero retrasarlas más con esta nota, así que simplemente las dejaré leer el tan ansiado capítulo.
En serio lo siento.
Sin más que agregar (lo siento, otra vez) espero que disfruten el capítulo.
A leer!
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Negar una historia no la hace inexistente.
Tú y yo tuvimos una historia.
Fugaz, pero finalmente una historia.
Con momentos inolvidables,
versos dedicados y besos repartidos.
Te guste, o no.
Me guste, o no.
Estés o no.
–M. Sierra Villanueva.
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El agua caliente de un color marrón oscuro, producto de las hojas de té, se mecía lentamente gracias a los constantes movimientos de la taza que estaba entre sus manos. Había bebido unos pocos sorbos para amortiguar el mareo y el sabor a vómito que todavía quedaba en sus papilas gustativas, pero las punzadas en la parte posterior de su cráneo no desaparecían, haciendo que el dolor llegase hasta sus sienes, mareándola aún más. Levantó la taza y le dio otro largo sorbo a la bebida caliente.
Todo estaba en silencio, a excepción del murmullo de la lluvia que se oía afuera de la casa y golpeaba con insistencia las ventanas. Sin embargo, el ruido era opacado por la aplastante e incómoda presencia que estaba sentado en el apoyabrazos del sofá, justo frente suyo. No estaba sola.
Había evitado levantar la mirada a propósito, demasiado confundida como para decir algo. Así que se quedó allí, con la vista fija en algún punto del embrollo de frazadas y toallas que tenía a su alrededor, envolviéndola para secar la humedad de su ropa y a la vez, abrigarla para evitar un resfriado.
Se removió un poco en la incómoda posición en la que estaba; se encontraba semi acostada en el largo sofá de la sala, con las piernas recogidas cerca de su pecho y la taza de té apoyada encima de sus rodillas. Llevó la espalda hacia atrás hasta reclinarse en el apoyabrazos, sintiendo cómo la toalla que estaba alrededor de su cuello y hombros se apegaba, humedeciéndola aún más.
Esta acción hizo que la persona que estaba sentada frente suyo, también se removiera. Y aunque no lo miró en ningún momento, sabía que lo hacía para observarla; lo sentía.
–¿Ya te sientes mejor? –la pregunta la tomó por sorpresa, sacándola del trance en la que estaba.
–Sí. –contestó en un murmullo suave, casi delicado.
Y otra vez, silencio.
No era mentira lo que había dicho. A lo mejor era el té, o quizás fuera el calor de las mantas que la mantenían en esa especie de letargo; lo que sea que fuese, se sentía extrañamente bien a pesar de las condiciones en la que se encontraba.
–Sakura. –la llamó con voz profunda. Ella pestañeó un par de veces antes de levantar la vista con lentitud.
Sasuke la observaba impasible, sin nada que le diera una pista de lo que podría estar pensado. Aunque tampoco es que quisiera saberlo, le era bastante incómodo y hasta exasperante la indescifrable forma en que la veía.
Ahora que lo pensaba, esta situación lucía casi irreal, como una especie de déjà vu… solo que ahora no estaba desnuda.
–Estoy bien. –habló con la voz un poco hueca, pero lo suficientemente fuerte para que él la escuchara.
Pero no, no lo estaba del todo. No entendía lo que había pasado después de que se desmayara en la calle, solo recordaba pequeños vistazos e imágenes borrosas en sus memorias. Estaba consciente de que se cayó del tejado de la casa y se golpeó la cabeza, pero no tenía muy claro qué pasó después. Sin embargo, si su memoria no le fallaba, creyó haber visto algo negro y grande antes de desmayarse, como un furgón o una camioneta, luego de eso no recordaba absolutamente nada. Solo sabe que al despertar estaba de nuevo en la casa de Sasuke, arropada de pies a cabeza y al segundo siguiente tenía una taza de té en sus manos.
No es que no haya querido poner resistencia, pero estaba tan afectada física y psicológicamente como para poder pensar en algo qué decir. Estaba tan desorientada y con un dolor de cabeza terrible que simplemente aceptó las toallas y la bebida sin rechistar, claro que ahora estando más consciente de su alrededor y de la persona frente suyo, se daba cuenta que hizo bien en aceptar su ayuda, aunque sea por esta vez. Solo bastó un par de segundos de reconocimiento para darse cuenta de que estaba en la sala de estar de la casa de Sasuke, y otros segundos más para que todos los recuerdos de lo que había ocurrido en la habitación, llegaran de golpe.
–Sakura. –escuchó que la llamaba. No lo había notado, pero tenía la vista nuevamente en la taza de té. –Tenemos que hablar. –
Levantó rápidamente la mirada hacia él, buscando algo en sus ojos negros que le confirmaran lo que había oído no había sido ideas suyas.
–Sí… –fue todo lo que respondió. No sabía qué exactamente iba a decirle; si es por los negocios de Suigetsu, la verdad sobre la fiesta, sus fotografías personales que él mantenía en la computadora, las razones tras su acoso y toda la mierda que ha estado ocultando durante meses.
De repente, él se levantó del apoyabrazos y con lentitud, como si temiera asustarla, se acercó a ella y se sentó a la orilla del sofá, justo al lado de sus piernas.
Ambos se quedaron mirando con fijeza. Sakura se tomó el tiempo de ver su estado, y notó que él también estaba húmedo, aunque se había cambiado de ropa y llevaba una toalla alrededor de sus hombros para no mojar la playera con las gotas que caían de su cabello, en general, se encontraba en mejores condiciones y mucho más repuesto a comparación con ella.
–Bebe más té. Estás demasiado pálida. –espetó el pelinegro, observando el color de su rostro y las ojeras que, de seguro, debiese tener. No puso ninguna objeción, y llevó la taza hacia sus labios tomando un gran sorbo de la bebida que, a estas alturas, ya no estaba tan caliente.
–Vi el video. –dijo con la voz un poco más repuesta. Sin embargo, esa simple frase creó una extraña y helada atmósfera alrededor.
Sasuke no dijo nada al principio, y es por eso por lo que se arriesgó a mirarlo de frente, para ver si él de verdad pensaba decirle la verdad o seguiría dándole vueltas o cambiarle el tema. Pero él mantuvo la vista fija en ella, sin expresiones frías o calculadoras como era usual; la miraba de manera cansada y resignada, como si la conversación que estaban a punto de tener era inevitable, y tal vez así era.
–Así que solo… –Sakura apretó la taza entre sus manos, antes de seguir hablando –Solo di la verdad, Sasuke. Por favor… –lo último sonó más suplicante de lo que hubiese querido, pero ya no dependía de ella. Levantó un poco la mirada y la fijó en sus ojos oscuros, esperando una contestación de su parte.
Pero el silencio que le siguió fue tan aplastante, que temió de que en verdad él no decidiera explicarle nada. Que quisiera seguir manteniéndola en la ignorancia o que se hiciera ideas equivocadas. Sin embargo, a pesar del temor que crecía dentro de su pecho, pudo ver como los labios de Sasuke se separaban y los ojos de él se posaban directamente en sus pupilas.
–Esa noche… –comenzó a hablar el Uchiha, bajo la atenta mirada de la pelirosa. –Todos habían bebido demasiado. No sé cómo, pero tú e Ino fueron las que llamaron a Suigetsu solicitando servicio a domicilio. –calló por un segundo para observarla. Sakura no se inmutó, ya que esa información ya la sabía, pero siguió en silencio y esperó a que él continuara. –Luego de eso todo fue un caos, la gente iba y venía de la cabaña, hasta que me encontré con Suigetsu y supe enseguida que había sido él. No lo encaré al principio, porque nadie sabía que yo lo conocía y esperaba que así siguiera… hasta que te vi subir al segundo piso con él. –
–Me viste… con él. –repitió la pelirosa en un murmullo, reteniendo la información y uniéndola con lo que había visto en el video. Había sido Suigetsu quien había colocado la cámara en la habitación con la finalidad de grabarla a ella.
Sasuke hizo una mueca y su mirada transmitía duda, pero al final abrió la boca y dijo con sinceridad:
–No, la verdad es que no sabía que era Suigetsu hasta que llegué al segundo piso, justo antes de que entraran a la habitación. –aquello la caló hondo, como una dolorosa piedra estampada en su estómago.
Sakura estaba comenzando a ser consciente del peligro al que podría haber sido sometida esa noche, y de lo que pudo haber pasado en esa habitación si Sasuke no se le hubiera ocurrido seguirlos.
–Suigetsu escapó cuando lo encaré, y yo... –Sasuke la miró a los ojos, y su vista se nubló entre sus recuerdos. –Yo me quedé contigo. –
El silencio que le siguió luego fue el más tenso de todos, hasta que Sakura poco a poco comenzó a procesar las palabras de Sasuke. Había muchas cosas que no sabía todavía, pero lo principal que le preocupaba era el horroroso misterio de la habitación que, ahora, ya ha sido por fin revelado.
Para Sakura, fue sacarse una venda de los ojos que no sabía que tenía encima, mostrándole que la realidad que había dado por sentada no era más que mentiras y engaños, envenenados por el mismo tipo que causó todo este problema, y que ahora se enteraba que hizo mucho más de lo que esperaba. La realidad había sido mucho más cruda y avasalladora, sin embargo… una parte de sí estaba terriblemente aliviada al saber que sus peores temores jamás ocurrieron, que el chico que estaba frente a ella jamás le había hecho nada.
No, fue más que eso. Ahora lo sabía, lo entendía… Le creía.
–Te creo. –dejó que los últimos pensamientos salieran por su boca en un débil siseo, pero eso fue suficiente para que aquella fría atmósfera fuera desvanecida. –Te creo, Sasuke. –repitió con un poco más de fuerza.
Los hombros de Sasuke bajaron al mismo tiempo que soltaba un profundo suspiro que no se había percatado que estaba reteniendo, como si hubiera sacado un peso que lo había estado atormentando desde hacía mucho.
–Tu no sabías que yo… yo estaba drogada. –murmuró con lentitud, recordando parte de la conversación que había visto del video.
Sasuke simplemente asintió a lo dicho, pero no agregó nada más, volviendo a caer en el silencio.
–¿Cómo es que conoces a Suigetsu? –preguntó de repente la pelirosa.
Aunque sabía de cierta manera la historia por lo que le había contado Naruto, quería escucharlo de su propia boca. Además, de que se supone que ese tema ella no sabía nada, y para no meter en problemas a su amigo, era preferible preguntarlo directamente al Uchiha.
Sasuke se removió un poco en su posición mientras apartaba su vista de ella y la posaba en la mesa de centro, evidentemente, incómodo por la pregunta.
–Mi padre maneja un gran porcentaje de acciones en la empresa industrial de la cual trabaja, así que al ser quien tiene mayores ganancias, es prácticamente el líder entre los altos mandos. –la repentina mención de la empresa la hizo recordar a su madre, ya que ella es la secretaria y mano derecha (según palabras de su madre) del cabecilla de la empresa, que vendría siendo el padre de Sasuke. Ahora que lo pensaba, era extraño y un poco incómodo pensar que la familia Uchiha había sido sus jefes todo el tiempo, y no podía negar las ganas que tenía por preguntar sobre aquello, pero no se atrevía a interrumpirlo: era la primera vez que escuchaba a Sasuke decir más de dos frases sin monosílabos de por medio. –Él es el líder, pero no el dueño. Si quería obtener el control total de la empresa, tenía que llevar sus negocios a otro nivel. –el pelinegro se hizo hacia adelante, apoyando los codos en sus rodillas y entrelazando sus dedos debajo de su barbilla, concentrado en sus memorias.
Entonces, Sakura comprendió a dónde quería llegar con su relato, y automáticamente comenzó a unir los cabos sueltos y las pistas que le había dado tanto Naruto, como él mismo. El Uchiha no había terminado de hablar cuando ella ya estaba formando y desarrollando la conclusión de la historia entre él y Suigetsu.
–Mientras mi hermano mayor se encargaba de estudiar en la universidad, también comenzó a realizar sus prácticas financieras dentro de la empresa, de esa manera aprovechaba la oportunidad de aprender de los negocios de la familia y a la vez estudiaba el profesionalismo y destreza de los accionistas. Por otro lado, yo… –se interrumpió de pronto, pensando con cuidado cómo debería proseguir.
–Tuviste que tomar otro camino. –habló ella al ver su mutismo. –Querías ayudar. Tu hermano ya tenía un rol dentro de la empresa, así que tenías que hacerte camino por otro lado. –la certeza de sus palabras descolocó a Sasuke, lo pudo ver en su expresión sorprendida, aunque solo duró unos segundos ya que volvió al mismo rostro estoico de siempre, solo que esta vez tenía las cejas fruncidas y la miraba con intensidad.
–Sí. –afirmó en voz baja. – Es cierto. Si quería hacerme un lugar tenía que buscar otro método, aunque sea… poco ortodoxo. –
Sakura recordó las fiestas de ricos que le había contado Naruto, en la que el Uchiha estaba obligado a ir por compromiso. Por la forma en que lo había descrito su amigo, Sasuke odiaba ir a esas fiestas y que solo lo hacía por complacer a su padre.
–Desde hace más de un año que he estado recibiendo invitaciones a fiestas por parte de los hijos de los accionistas, quienes trabajan con mi padre, pero nunca las aceptaba. Hasta que un día mi padre se enteró y me pidió que lo intentara. –por la forma de decir esto último, la pelirosa presintió que más que fue más parecido a una exigencia que a un pedido. – Pero lo que se suponía que sería solo una vez, se convirtieron más veces de las que me gustaría admitir. –
La mirada de resignación y pesadumbre en el rostro de Sasuke fue sorprendente de ver. Ella jamás lo había visto así de… ¿avergonzado?, no sabía cómo describirlo, pero era la primera vez que lo veía de esa manera. Y a pesar de todo lo que le estaba contando, después de lo que encontró guardado en su computadora, no podía evitar sentir cierta curiosidad y expectación al encontrar esta nueva faceta en él.
–En una de esas fiestas fue que lo conocí, a Suigetsu. –la sola mención de su nombre, toda expectación y curiosidad desapareció en un segundo, para ser reemplazado por otro sentimiento más repugnante al recordar aquel chico de cabello blanco y mirada pícara. –Unos de los hijos de los accionistas me lo presentó, ya que había sido él quien se había encargado de organizar esa fiesta. –dijo, mientras soltaba un suspiro cansado y echaba su cabeza hacia atrás. –Si había alguien que conociese mejor a esos tipos era Suigetsu. Así que dejé que se acercara a mí, siempre y cuando me contara lo que hacían esos sujetos fuera de esas fiestas. Es por eso por lo que, a pesar de conocer los negocios clandestinos de Suigetsu… Yo trataba con él. –confesó en voz baja, al tiempo que corría su mirada al suelo.
Sasuke no dijo nada después de aquello, y el silencio se apoderó del ambiente.
Aprovechó ese momento para pensar y reflexionar todo lo dicho por el Uchiha. Si bien, no había mucha diferencia con lo que había oído por parte de Naruto, si tenía que reconocer que escuchar la historia de la boca de Sasuke la había hecho sentir un poco mejor, aunque le hubiese gustado escucharlo desde hace mucho antes bajo otras circunstancias y no porque fue orillado a eso.
Sin embargo, ese no era el tema principal y sabía que Sasuke solo estaba haciendo tiempo antes de que ella comenzara a hacer las verdaderas preguntas que le ha estado gritando, cuestionado, exigiendo y hasta suplicado por alguna respuesta, que él nunca se ha dignado a darle.
–Bien. –dijo la pelirosa con lentitud, dejando la espalda lo más recta que podía en su incómoda posición en el sillón. –Puedo entender de cierta manera tu situación con Suigetsu. –dijo, manteniendo su vista fija en el Uchiha, quien estaba atento a la siguiente pregunta de la pelirosa. –Pero lo que no entiendo es, ¿por qué encubrirlo? Vi el video desde el principio, vi esa… presentación de Suigetsu en cómo él se jactaba de las chicas con quienes estuvo y… y… –de repente calló, sintiendo la bilis subir por su tráquea al recordar esa asquerosa y morbosa forma de hablar frente a la cámara, pero lo que más le asqueaba era que él le iba hacer lo mismo que a esas chicas. Se horrorizó al imaginarse despertando en aquella habitación con Suigetsu a su lado… no tenía palabras para expresar la angustia, la mortificación, la humillación… lo denigrada que pudo haberse sentido si hubiera pasado…
Si Sasuke no hubiera aparecido.
–No lo hice. –espetó en voz baja, mirándola con tanta fijeza que Sakura tuvo que tragar saliva para no correr la vista. –Pero entiendo a qué te refieres. –esta vez fue él quien corrió la vista de ella y la posó nuevamente en la mesa de centro. –No avisé a la policía, porque todos en la cabaña tendríamos que haber declarado por lo sucedido, e inevitablemente nuestros padres se hubiesen enterado de la verdad. Pero… para ser franco, no me hubiera importado si no supiera lo que eso equivaldría. –
Al principio, Sakura no entendió a qué se refería, pero cuando vio que él estaba observando una fotografía familiar enmarcado encima de la mesa, fue que pudo comprender parte de su preocupación.
–¿Te refieres a tu familia?, es decir, a la empresa de tu padre. –especificó la pelirosa, notando los cambios en la expresión del chico. Parecía concentrado en algo, sin embargo, Sasuke asintió a lo dicho en silencio.
Sakura se mordió el labio inferior en un intento de aplacar su frustración.
–Ya, lo entiendo. El tema de tu familia es importante. –espetó de forma brusca, haciendo que Sasuke frunciera el ceño ante su tono. –Pero lo que intentó hacerme Suigetsu es… –
–¿Crees que no lo sé? –la interrumpió, frunciendo aún más el ceño. –El hecho de que no haya ido con la policía, no significa que me quedé sin hacer nada. –la brusquedad en su tono fue mucho mayor que la de ella, haciéndola retroceder hasta tocar su espalda con el apoyabrazos.
Sasuke se sentó con la espalda erguida y los hombros rectos, con la vista fija en su rostro pálido y ojeroso. Quizás fue su semblante asustado al escucharlo hablar o el color enfermizo de su rostro que indicaba la inestabilidad de su salud, que hizo que Sasuke soltara un profundo suspiro y bajara parcialmente los hombros.
–Puede que no te gusten mis modos de hacer las cosas, pero cada decisión que tomo es para evitar un desastre mayor. –dijo con la voz controlada. –Y para serte sincero, no tengo suficientes pruebas para denunciarlo. –confesó mirándola a los ojos y comprendiera la gravedad del asunto.
Esta vez fue ella quien frunció el ceño.
–¿Cómo es eso? El video muestra claramente… –
–No lo hace. Solo se muestra grabándose a sí mismo, haciendo alarde de que se acostaba con un montón de chicas, y aunque Suigetsu te menciona en el video, no podemos demostrar que fue él quien te drogó. De hecho, podrían acusarme a mí de hacerlo. –aclaró el Uchiha.
Sakura no supo qué contestar a eso, ya que si lo pensaba de forma más sensata podía darse cuenta de que Sasuke tenía razón.
–Todo esto lo sé, porque lo consulté con un abogado. –informó, esta vez con el tono más calmado al ver que ella se quedaba pensativa ante sus palabras. –El video no es suficiente evidencia para un caso, un juez sólo vería a un par de adolescentes ebrios pasando un buen rato, eso si no declaras en mi contra. –
–...en tu contra. –repitió en voz baja con la vista fija en sus ojos en todo momento, recordando lo que había visto en ese video. Por días había temido e imaginado lo peor si veía su contenido, y ahora que sabe lo que en verdad pasó en esa habitación sumando las versiones de parte de Sasuke, podía encontrarle sentido a todo este embrollo, mucho más que las palabras que le dijo Suigetsu en la plaza. Ahora se daba cuenta de que esa asquerosa rata de dientes afilados le había mentido; había jugado y manipulado sus emociones a su antojo…
–¿Qué le hiciste a Suigetsu? –inquirió de repente. Si había algo genuino en ese tipo, fue la mirada de intenso odio cuando mencionó a Sasuke y las palabras que dijo sobre él eran más parecidas a un escupitajo, lleno de rencor y desprecio. –Cuando intercepté a Suigetsu en la plaza, él me habló sobre ti. – mencionó, dejando que su mente se perdiera por un breve momento en sus recuerdos de ese día. –Él en verdad te odia. –
–Sí, él tiene razones para hacerlo. –afirmó con lentitud, sopesando lo que diría a continuación. –Me odia por lo que le hice a su negocio. –dijo, haciendo que Sakura se inclinara interesada en su relato. –Quizás no lo haya denunciado, pero me encargué de que perdiera a su clientela y no volviera a entrar, comercializar y publicitar ninguna fiesta exclusiva. –confesó.
El silencio que le siguió después fue demasiado abrumador para Sakura, quien se había quedado sorprendida por esa revelación.
–Él no me dijo nada de eso… –pensó en voz alta, siendo escuchada por Sasuke.
–¿Qué fue…? –Sasuke dejó la pregunta a medio camino, como si se hubiera arrepentido de preguntar y en su lugar apretó los labios en una mueca de fastidio, enojado consigo mismo. Pero Sakura entendió lo que quería preguntar y decidió contestar a pesar de su abrupto silencio.
–Él me dijo que Ino y yo fuimos las que nos comunicamos con él por teléfono, a través de mensajes. –especificó. Se dio un momento para ordenar sus ideas antes de contar lo sucedido en la plaza. –Ino había encontrado mensajes de un número desconocido en su teléfono recientemente, al verlo se dio cuenta que pertenecía a Suigetsu y por esas conversaciones nos dimos cuenta de que le habíamos pedido un montón de botellas de alcohol. –se relamió los labios antes de continuar, sin dejar de ver el ceño fruncido de Sasuke. –Ino se contactó con él para averiguar sobre lo sucedido en la cabaña, esa es la razón por lo que nos juntamos en la plaza. –esta vez el Uchiha profundizó la mueca de sus labios, evidenciando su molestia ante la decisión de ellas. –Me contó todo lo que habíamos hecho Ino y yo, aunque no me explicó muy bien cómo conseguimos su número, solo me dio a entender que solo te conocía a ti. Así que supongo que de esa manera fue que conseguí su número… –dijo esto último con inseguridad, observando su expresión para ver si estaba equivocada.
–También me he preguntado lo mismo. –inclinó la espalda hacia adelante, apoyando un codo en su rodilla mientras que posaba su mano en su mentón de forma pensativa. –Soy el único que conoce a Suigetsu, aunque Naruto también sabe de él, nunca lo ha visto realmente ni tampoco tiene algún contacto con él. –
La pelirosa bajó su vista hacia sus manos en un acto de nerviosismo, ya que temía que si lo miraba a los ojos se diera cuenta de que ella ya sabía sobre eso. No quería meter a Naruto en un problema por haber hablado de más, y por sobre todo de haber conseguido información valiosa haciéndolo que bebiera hasta no recordar nada al día siguiente.
–No hay manera de que Naruto lo haya hecho, de eso estoy seguro. –ante ese comentario, Sakura volvió a subir la cabeza encontrándose con su mirada oscura sobre ella. –Lo que me preocupa es cómo supieron de él. Alguien más sabe de Suigetsu y a qué se dedica. –
Sakura abrió los ojos más de lo usual al entender lo que eso significaba, y más al no reparar en ello desde un principio. Bueno, no es que no lo haya pensado, pero definitivamente no lo consideró, porque su información era escasa, ahora que Sasuke por fin daba su versión de los hechos podía darse una idea general de la situación y formular hipótesis de los espacios en blanco que dejaba en la historia.
–¿Crees que esa persona sea alguno de los chicos? –preguntó frunciendo el ceño, preocupada.
–Es lo más probable, aunque no me imagino quien podría ser. –dijo soltando un suspiro cansado, sin agregar nada más.
–¿Qué sucedió en la plaza? –inquirió al recordar a Sasuke aparecer en la escena. –Cuando nosotras nos fuimos, tú… –
–Cuando huiste, querrás decir. –la interrumpió con voz seca y cortante, haciendo que las palabras de la pelirosa murieran en su boca.
Sakura apretó los dientes de pura rabia.
–¿En serio me vas a recriminar por eso? –espetó, sintiéndose indignada por su comentario.
Sasuke parecía querer responder, pero en su lugar esquivó su mirada con una profunda mueca agria que demostraba que él estaba igual o hasta incluso más enojado con ella, que de ella hacia él.
–No sabía que te ibas a encontrar con Suigetsu, si es lo que piensas. Fue una total coincidencia. –pero en realidad Sakura no había pensado en eso, ya que, de nuevo, esa información ya la sabía por Naruto. Sin embargo, dejó que el enojo momentáneo la siguiera invadiendo por más tiempo, para no sucumbir a la culpa al pensar en Naruto. –Después de que te… fuiste –dice en un tono despectivo, pero que supo mantener a raya para continuar. –Llevé a Suigetsu al hospital, pero huyó al saber que iba la policía a interrogarlo por el supuesto asalto que sufrió. –finalizó.
La verdad es que eso no era todo, ya que se saltó la parte de que el médico que le dijo que Suigetsu iba drogado, aunque ese dato no era muy relevante en estos momentos. Lo que en verdad quería preguntar era la llamada que le hizo desde el hospital.
–Tú me dijiste que Suigetsu no se iba a quedar tranquilo, no después de lo que hice. –mencionó.
Ante eso, Sasuke se quedó pensando un momento, como si estuviera decidiendo las palabras adecuadas para explicarse. Luego, inclinó su cuerpo hacia ella para poder mirarla frente a frente. –Te había dicho que Suigetsu no sabía nada de ti. Incluso, después de la fiesta y el desplome de su negocio, él apenas tenía una vaga idea de quién eras. Pero con esto, has puesto una diana sobre tu cabeza. –sus palabras eran contundentes y firmes al decirlas, demostrando la gravedad de los hechos.
No le respondió. No tenía nada que decirle frente a eso, más que pensar en lo sucedido en la plaza y la cara enfurecida del Uchiha al ver lo que ella había hecho. Si, ahora entendía que había metido la pata al encontrarse con ese imbécil, pero ¿qué otra opción le quedaba? Si tan solo él hubiera sido honesto con ella desde un principio, nada de esto hubiera sucedido.
Sakura reflexionó todo lo que ha oído hasta ahora, desde la conversación que tuvo con Suigetsu, la confesión de Naruto y ahora la de Sasuke. Todo le daba vueltas, eran demasiadas cosas de las que pensar y todavía no se sentía del todo recuperada como para indagar más sobre la historia entre Sasuke y Suigetsu, pero al menos ya no estaba a la deriva: Sasuke nunca abusó de ella, el video era la prueba de las mentiras de Suigetsu para difamar a Sasuke por lo sucedido con su negocio, fue él quien la drogó para aprovecharse de ella en primer lugar, no Sasuke.
Nunca Sasuke.
Sin embargo, eso no quita el hecho de que él la ha estado acosando durante meses. Toda la paranoia al verlo a su alrededor, el sentir su presencia entre la masa de personas, los escalofríos en la columna cuando sentía su mirada traspasar su nuca… son cosas que no podía borrar de su mente. Y lo peor es que todavía no tenía una explicación sobre eso, se habían dedicado hablar de su relación que tenía con Suigetsu y sus negocios familiares que no llegaron a hablar sobre ese asunto. Sabía que él no iba a mencionarlo, así que tendrá que ser ella quien dé ese paso.
Pero antes de abrir la boca, pensó en lo que dijo respecto a Suigetsu. Él era peligroso, y tomando en cuenta de que Sasuke interfirió en sus negocios, él podría querer vengarse de alguna manera del Uchiha, si es que no ha tratado ya…
Oh.
Entonces lo entendió.
–Entonces… –dijo con lentitud, lamiéndose los labios secos bajo la atenta mirada de Sasuke. –¿Esa es la razón por la que me has estado… persiguiendo? –inquirió con poca seguridad, pero con la incertidumbre reflejándose en su mirada. – ¿Era por Suigetsu? –
Ha estado persiguiéndola por tanto tiempo, como una sombra. ¿Acaso temía que Suigetsu la encontrara por lo sucedido en la cabaña? Tenía algo de sentido aquello, pero si fuera cierto hubiera mantenido un ojo en Ino también, ya que ambas habían sido responsables de que Suigetsu apareciera en ese lugar. Aunque, bien puede ser por el hecho de lo que Suigetsu trató de hacerle en la habitación, pero sigue siendo todo muy extraño.
No, no era solo eso.
"Quiero todo de ti, Sakura".
Las palabras de Sasuke resonaron en su mente y calaron en su estómago, haciendo presión en sus entrañas. Era la misma sensación que había sentido cuando la asaltó en el sillón de su casa, desnuda y vulnerable, besándola después de soltar unas palabras que no llegó a comprender su significado, pero que le hizo recordar aquel día en la playa donde la fue a buscar para llevarla a casa. Esas fueron las dos ocasiones que la hizo sentir de esa manera, una mezcla extraña entre la incomodidad y la ansiedad, porque sabía que él había tratado de decirle algo en ambas veces, pero no supo interpretar.
No… esa no es la verdad.
Tenía que ser sincera consigo misma, y la verdad es que nunca quiso ver las señales que él le daba, por temor de lo que aquello podría significar. Lo que ya sospechaba de hace algún tiempo, podría ser la verdad de todo esto, pero no quería verlo. No quiso verlo.
Sasuke la observó un largo rato, con esos ojos negros cargados de algo que Sakura ya había visto muchas veces, pero del que nunca llegaba a acostumbrarse. No lo entendía antes, pero ahora que comprendía la verdad detrás de la puerta de aquella habitación, estaba terriblemente consciente de que todo este tiempo, él ha querido transmitirle lo que guardaba tras su silencio.
Lo sabía, pero no quería oírlo.
Sasuke levantó una mano, y con delicadeza tomó la taza de té (ya fría) de sus manos y la depositó en la mesa de centro. Cuando volteó nuevamente hacia ella, Sasuke se deslizó desde la orilla del sillón hasta estar más adelante, cerca de su cadera y colocando los brazos sorpresivamente en el apoyabrazos donde estaba recostada, dejándola atrapada entre su cuerpo y el sillón.
La acción la tomó desprevenida, y no pudo evitar tensarse al tenerlo tan cerca.
–Sakura… –dijo su nombre en voz baja y ronca, con la mirada oscurecida, detallando cada parte de su rostro hasta posarlos en sus ojos, penetrante. –No es por Suigetsu. Nunca fue por Suigetsu, al menos no al principio. –confesó el pelinegro, sin quitar su mirada de la de ella.
El pulso de la pelirosa aumentó junto a la presión en su estómago, y las ganas de salir corriendo de allí hicieron mella en su mente. Pero no se movió, se mantuvo estática y tensa frente a él, sin posibilidades de escapar. Quizás, él también pensó lo mismo y por eso la acorraló antes de que se le ocurriera pararse y huir nuevamente de él.
–Desde niños siempre nos hemos llevado como el perro y el gato, y es cierto; te odiaba. –el tono bajo de su voz no cambió, sin embargo, no estaba segura si era idea suya, pero había percibido algo oculto en su tono. Era como si quisiera soltar algo, pero no se atrevía hacerlo. Vio como inhalaba aire, sus hombros se cuadraron y su mirada brilló en determinación. Entonces lo soltó. –Pero ese odio no fue nada a comparación de lo que llegué a sentir después… y del que sigo sintiendo ahora. –
Oh, mierda.
Deseo con todas sus fuerzas que aquello fuese solo un sueño, que el golpe en su cabeza fue tan fuerte que le dejó la mente embutada en sueños extraños e imposibles. Debe serlo, porque si no ¿cómo era posible que todo esto estuviera ocurriendo?, ¿cómo era posible que Sasuke le estuviera insinuando que tiene sentimientos por ella?
Diablos, no. No era un sueño. En serio estaba ocurriendo.
Abrió la boca para tratar de decir algo, pero solo lograba boquear sin que ningún sonido saliera de sus labios. De todos modos, ¿qué iba a decirle?, ¿qué se supone que tendría que responder?
–No pretendía que las cosas salieran así. Pero me estaba conteniendo demasiado, Sakura. –la voz volvió a salirle ronca y los músculos de los brazos se tensaron, haciendo que sus venas se notasen en su piel.
Sakura tomó una lenta respiración antes de aclarar su cabeza, pero aun así eran demasiadas cosas en tan poco tiempo. Decidió por fin tomar la palabra.
–Dices tener sentimientos por mí, ¿y esa es la razón principal por la que me has estado acosando? –cuestionó con un dejo de incredulidad, casi fría. Trató de cambiar su expresión desconcertada y un poco aterrada, a una más firme. Claro que esto era solo una fachada, solo estaba pretendiendo para así evitar que el remolino de emociones la confundieran aun más de lo que ya estaba.
Sasuke la observó un largo rato sin decir nada, apretando los labios en una fina línea que era interrumpida por una imperceptible mueca que quería salir de las comisuras de sus labios.
–¿Por qué no me dijiste todo esto en un principio? Si me hubieras explicado todo lo hubiera entendido, pero en vez de eso me acechabas y observabas por todos lados. ¡Además, esa foto en mi casillero…! –intentó refutar, sin embargo, las palabras murieron en su boca al ver que el rostro de Sasuke se acercaba unos centímetros al suyo.
–Quería que me buscaras y te acercaras a mí. –contestó con simpleza, mientras observaba detenidamente las expresiones de su rostro. No agregó nada más, haciendo que el ceño de la pelirosa se frunciera entre el desconcierto y la amargura.
–¿Qué? –Sakura no podía creer lo que estaba escuchando. – ¿Te das cuenta lo que estás diciendo?, eso no tiene ningún sentido. –dijo en un tono severo, aunque en el fondo solo trataba de que la voz no le fallara al hablar. –¿Por qué las cosas tuvieron que ser de ese modo, Sasuke?, ¿por qué montar todo este enredo si podías acercarte a mí en primer lugar? Pudiste habérmelo explicado, te habría podido ayudar, incluso. Si Suigetsu estaba tras de mí, con mayor razón tenía derecho a saber. –argumentó, sintiendo como las pulsaciones en su tórax se extendía por su cuello, aun manteniendo las entrañas hechas un nudo.
La expresión de Sasuke no cambió, ni siquiera movió un músculo. Su mirada no se apartó en ningún momento de los ojos asustados y, extrañamente, expectantes de Sakura. Entonces, dijo con lentitud:
–Tienes razón, todo hubiera sido más fácil si te hubiera explicado todo desde un comienzo. –razonó. No obstante, luego de decir aquello, una pequeña mueca de suficiencia apareció en la comisura de su boca. –Pero de haberlo hecho, no estarías sintiendo lo mismo que yo. –
Decir que Sakura se quedó a cuadros, es decir poco.
–¿Lo mismo que tú? –repitió en un murmullo. –¿Tú piensas que yo te correspondo? –escupió las palabras de forma irónica, casi cruel.
La mueca de Sasuke no cambió, sin embargo, sus ojos demostraban otra cosa. Fue un pequeño gesto, una contracción en sus pupilas que daba a entender que sus palabras le habían afectado de alguna manera.
–No, al menos no de esa forma. –contestó. Sakura pudo sentir su respiración golpear su rostro, haciendo que su estómago se removiese y el ritmo cardiaco elevarse, pero no dejo que esto se notase en su semblante, aunque le era muy difícil seguir aguantando las confusas emociones que esto le provocaba. –Te atraigo, de eso estoy seguro. –
La firmeza de sus palabras descolocó a Sakura.
–¿Qué demo…? ¡No! –exclamó la pelirosa con un sospechoso tono asustado. Al alzar la voz tan repentinamente, no se dio cuenta que había levantado la cabeza, quedando nariz con nariz con Sasuke. –¿Qué te hace pensar eso? –espetó con altanería, observando como el Uchiha soltaba un bufido sarcástico al escucharla.
–¿Y lo preguntas?, piensa un poco, Sakura. –
La pelirosa frunció el ceño en confusión, observando un dejo de impaciencia pintarse en las facciones de Sasuke.
–No sé a lo que te refieres. –contestó con sinceridad y lo más bajo posible para que el espacio casi extinto entre sus caras no se redujera aún más.
–Todavía no me has explicado por qué me besaste. –dijo en un murmullo cerca de sus labios. –Y no me vengas con esa mierda de excusa que me dijiste en tu casa. Eres pésima mintiendo, Sakura. –
–No lo hice. –espetó lo más firme que pudo. Sakura ya comenzó a entender el rumbo de la conversación que la estaba llevando Sasuke, y sabía que iba a seguir insistiendo en ese tema si no lo detenía a tiempo.
–Por supuesto que sí. Esa tarde tú misma me dijiste que querías hablar de sentimientos. –Sasuke estrechó su mirada, profundizando en ella. –Lo sabías, ¿cierto? Siempre sospechaste de lo que estaba sintiendo por ti, pero lo ignorabas. –La tomó de los brazos y la acercó un poco más a él. –¿Qué querías lograr con besarme?, ¿qué querías comprobar? –
–¡Nada! ¡No quería nada! –volvió a exclamar, con la voz un poco aguda y chillona por la incomodidad y la ansiedad que la invadía por completo. Esto ya se le estaba escapando de las manos, la situación estaba siendo controlada por él.
Trató de colocar más espacio entre ambos, empujándolo por el pecho. No obstante, era difícil saber si era por la falta de fuerza de su cuerpo o si eran sus propios nervios que la traicionaban y le impedían ejercer la presión suficiente para correrlo. Sea lo que sea, estaba fallando magistralmente en sus intentos de separarse de él, ya que el pelinegro con esa fuerza de hombre y esa determinación brillando en sus ojos, opacaban el poco enojo que le quedaba, siendo remplazada por el torbellino de emociones que sacudía su estómago.
–Vamos, ¿qué es lo que era? ¿curiosidad? –dijo, presionándola para que hablara. Sakura corrió la mirada de él, buscando algo en esa sala que la hiciera pensar en cómo salir de esta, pero Sasuke la mantenía en su sitio y evitaba que sus ojos se apartaran de él. –¿En qué estabas pensando en ese momento? Algo tuviste que sentir como para golpearme de esa manera y huir. –el cuerpo de Sasuke se acercó aún más a ella, hasta invadir por completo su espacio personal con su presencia.
–¡No! ¡No es nada de eso! ¡Yo realmente…! –Sakura balbuceaba con evidente nerviosismo ante el aura dominante del Uchiha. El calor corporal que desprendía la estaba ahogando, haciendo que su respiración comenzara a ser errática y desmedida, pero principalmente, era todo el sistema nervioso de su cuerpo que vibraba en ansiedad y estrés que le provocaba el pelinegro.
–¿Qué, Sakura? ¡¿Qué?! –alzó la voz, con la incertidumbre y el anhelo brillando en sus pupilas negras. Sakura ya no podía más, no podía con la presión ni con esa mirada que rayaba en esperanza. Cerró los ojos como un último intento de rehuir de esa mirada que la inquietaba y le revolvía el estómago de puras emociones que no comprendía y le desagradaba por completo.
No quería decirlo. En verdad que no quería hacerlo, pero ya no le quedaba otra solución.
Así que simplemente lo dijo.
–¡E-Era una trampa! –exclamó al fin, aun con los ojos cerrados.
"Cobarde." –pensó con rabia hacia sí misma por su debilidad, al sentirse acorralada como una rata.
–Quería el video. Yo solo quería ese video y saber la verdad. –la voz le temblaba en cada palabra, incapaz de controlarse a sí misma. –No sabía que Itachi estaba en tu casa, así que cuando las chicas entraron… no pudieron ir a buscar el video en tu computadora. E-Ellas hicieron mucho ruido al salir por la ventana, y tu estabas a punto de darte la vuelta, fue entonces que yo… yo… –las palabras murieron en un balbuceo incomprensible, hasta que solo hubo silencio.
Todavía no se atrevía a abrir los ojos, sintiéndose demasiado asustada y cobarde (como una maldita y asquerosa rata) como para enfrentarlo. Solo quería hacerse pequeña y desaparecer en el aire, hacer lo que mejor sabe hacer: huir.
¿Desde cuándo se convirtió en esa clase de persona?
Tomando una fuerte inhalación, abrió los ojos con lentitud para enfrentar nuevamente a Sasuke. Fue en ese entonces, que todas sus desagradables y confusas emociones se iban a volcar de una manera inexplicable.
Esa mirada y ese rostro, no era Sasuke.
Ella esperaba verlo enojado por su confesión, estaba mentalizada que él exigiría explicaciones mientras todo su rostro se contraía de rabia por haberlo engañado, o al menos eso es lo que ella creía, pero no fue nada de eso. Ni de lejos.
Hubiera preferido que se enojara, que gritara o, incluso, la insultara. Todo era mejor que ver esa expresión tan… vulnerable.
Por un segundo, la expresión de Sasuke era de impavidez, como si estuviera asimilando sus palabras, pero al segundo siguiente se convirtió en algo que jamás esperó ver, mucho menos de alguien tan inaccesible como él. Su mirada se quedó aun puesta sobre ella, a centímetros de su rostro, por lo que pudo apreciar todas y cada una de sus emociones cruzar por ese par de ojos negros.
Estaba afectado.
Fue como si sus palabras hubieran demolido algo en él, lo supo cuando Sasuke entendió que realmente le estaba diciendo la verdad y no era otro cuento improvisado del momento; todo su rostro se transformó a una mueca impotente, su mirada se ensombreció y dejó lo que tanto se había esmerado en ocultar saliera a flote. La gran muralla de hielo se tambaleó peligrosamente en sus ojos, siendo Sakura capaz de ver por un instante la crudeza de sus sentimientos, por y para ella. Desde la necesidad y el anhelo, hasta el brillo oscuro del resentimiento, pero, sobre todo, desilusión.
Había herido a Sasuke.
–Entonces, en el parque… ¿no sentiste nada? –inquirió el chico en un murmullo casi inexistente, pero al tenerlo tan cerca, escuchó cada palabra.
En otro momento y en otras circunstancias lo primero que hubiera pensado es el terror que sintió cuando se abalanzó hacia él. No obstante, su mente la llevó al recuerdo de los labios de Sasuke presionando los suyos, hasta que sus dientes tomaron su labio inferior con suavidad, como una lisonja…
Con el corazón en la garganta, Sakura bloqueó aquellos recuerdos que no hacían más que confundirla, y miró a Sasuke con el rostro plano, sin evidenciar esas emociones extrañas que la invadían.
–No. –respondió con seriedad, obligándose a dejar la mente en blanco. –No sentí nada. –
Sasuke no quitó su mirada de sus ojos. Aunque ya no expresaba decepción, aún mantenía cierto aire de tristeza que le incomodaba y le hacía sentir una desagradable presión en el pecho.
Los brazos de Sasuke dejaron de arrinconarla y, con lentitud, volvió a su posición inicial, mientras bajaba la mirada hacia el suelo y los mechones oscuros tapaban parte de su rostro, siendo incapaz de seguir viendo su expresión.
–Te llevaré a casa. –dijo con voz gélida.
Se levantó del sillón y se encaminó fuera de la sala, dejándola sola.
Un suspiro tembloroso escapó de sus labios, mientras se incorporaba con cuidado en el sillón, tratando de no hacer movimientos bruscos por temor a que volviera las punzadas en sus sienes. Llevó una mano en la parte posterior de su cabeza, palpando con cuidado la zona adolorida y descartó de inmediato alguna herida superficial de su cráneo. Al parecer la caída no fue tan grave como imaginó, ya que el dolor punzante en su cabeza había bajado considerablemente, y solo sentía mareos cuando se movía demasiado, pero por lo demás se sentía bien. Lo más probable es que sienta dolor en esa zona por unos días, aunque esperaba que para el lunes estar recuperada para volver a la escuela con normalidad.
No, ya nada iba a ser normal.
Todas las cosas que dijo Sasuke sobre Suigetsu la tenían preocupada, pero en vez de pensar en eso, en lo único que le venía a la mente era esa expresión herida marcada en sus ojos después de confesarle que aquel beso que le había dado en el parque cerca de su casa no era más que una treta improvisada que había hecho para evitar que la descubriera.
Él había atravesado una torrencial llovizna a altas horas de la noche y entrar por la ventana de su habitación, solo para saber el por qué lo había besado…
Se tapó la cara con las manos, sintiéndose estúpida por no verlo.
En realidad, ella sí lo sabía, siempre lo supo, lo sospechó desde esa noche que la llevó a casa con el pie lastimado por el entrenamiento, sin embargo, siempre desechó la idea y la remplazaba por la terrorífica y espeluznante visión de Sasuke siendo un acosador obsesivo. Aunque tenía que admitir que a pesar de todo aquello, no imaginó nunca que sus sentimientos fueran a ser algo más que solo atracción física por lo sucedido en la cabaña. Ella creía que lo sucedido allí desencadenó esta ruptura en la personalidad de Sasuke, pero ahora que ya había visto el video y lo que acaba de oír de la boca del mismo Sasuke, se daba cuenta que esto venía desde hace mucho antes y ella ni cuenta se dio.
¿Cómo podría? ¿Cómo habría podido identificar esos sentimientos que le profesaba, si sus miradas siempre habían sido frías e indiferentes cada vez que sus ojos se cruzaban? ¿Cómo podría haber sabido que su odio había menguado con los años hasta transformarse en otra cosa? ¿Cómo? ¿Por qué?
Y otra vez su mente la enredaba sus recuerdos de niñez, buscando algo que relacionaran las palabras de Sasuke con algún evento o situación importante en el pasado, pero en todo lo que podía pensar era la imagen desgarradora de su rostro, herido por su confesión. Fue como ver una pompa de jabón, suave y extremadamente delicado, pero insoportablemente lleno de ilusiones que ella tuvo que romper de manera inevitable frente a sus ojos. Pero a pesar de decirse a sí misma que era algo necesario, ya que de alguna u otra forma él terminaría por saberlo, no podía evitar sentirse como una traidora, una persona horrible que tomó un hacha y con crueldad, poco menos que una burla, despedazó su delicada burbuja que él con tanto esmero había creado.
Unos pasos se escucharon justo detrás suyo y al girar la mirada, se encontró a Sasuke vestido con un abrigo grueso de color negro, se había quitado la toalla que llevaba alrededor del cuello y en sus manos llevaba una chaqueta de tela de color beige y un paraguas.
–Levántate. –ordenó en un tono engañosamente neutro, sin embargo, podía sentir su ira debajo de su voz.
Sin decir nada, se levantó del sillón con lentitud, sintiendo las piernas adormecidas y extrañamente frágiles, pero no fue hasta que dio un paso en que sintió una dolorosa estocada en su espalda, inmovilizándola en su lugar. Se quedó allí de pie, sintiendo como el poco color que había recuperado en el rostro se esfumaba, pestañó un par de veces antes de avanzar con cuidado hacia Sasuke con la espalda tensa y adolorida, pero no soltó ninguna queja.
No estaba segura si Sasuke notó ese pequeño lapsus de dolor, pero si llegó hacerlo lo ignoró por completo, quizás como castigo por lo de antes. Cuando estuvo frente a él dudó en levantar el rostro hacia sus ojos, así que los mantuvo fijo entre su cuello y mentón, insegura de qué hacer.
–Quítate la chaqueta y ponte esta. –ordenó nuevamente, extendiendo la chaqueta beige que llevaba en una de sus manos.
–N-No es necesario… –titubeó en un murmullo, pero fue interrumpida bruscamente por Sasuke.
–Que te la quites. –siseó con voz mortífera y gélida, que hizo que sus músculos se tensaran y cerrara la boca de sopetón. El tono peligroso en su voz le impidió volver a contradecir, o tan siquiera volver a decir otra cosa, así que solo le restaba obedecer en completo silencio.
Llevó sus manos temblorosas al cierre de su humedecida chaqueta y la abrió. Con cuidado de no hacer movimientos bruscos que perjudicara su espalda, se quitó la chaqueta y se colocó la otra. Notó de inmediato la diferencia, no solo por el hecho de que le quedaba inmensa, sino porque era más abrigadora y acogedora, además de que estaba limpia, sin rastros de tierra y pasto, o que estuviera húmeda por la lluvia.
Lo correcto hubiera sido agradecer, pero sentía que si decía algo rompería la poca estabilidad que había en el ambiente, convirtiéndola desde la incomodidad y tensión en el peligro inminente de una batalla campal.
De todas formas, no necesitó decir algo, ya que apenas terminó de subirse el cierre de la chaqueta, Sasuke se dio la vuelta en dirección a la entrada de la casa. En silencio, caminó detrás de él a paso pausado y metódico, tratando de ignorar las punzadas particularmente dolorosas de su espalda. Cuando llegó a la entrada, Sasuke ya la esperaba afuera de la puerta con el paraguas abierto encima de su cabeza, protegido de la lluvia. Dudó un poco, pero de igual manera fue hasta él y obedeció lo que le quería decir en silencio, colocándose a un lado de él a una distancia prudente bajo el paraguas.
Cuando Sasuke cerró la puerta, ya estaba mentalizada de que tenía que seguirle los pasos al pelinegro con los dientes apretados, soportando el dolor de su espalda hasta llegar al auto. Pero grande fue su sorpresa al sentir como Sasuke apretaba su hombro con delicadeza y la acercaba hacia él.
Su rostro impresionado voló rápidamente hacia el chico, pero él no la miraba. Tenía la vista al frente, imperturbable a las reacciones de la pelirosa, aunque todavía mantenía ese semblante frívolo y conteniendo su enfado en sus ojos, algo totalmente contraproducente a la forma tan sutil y gentil de sostenerla por el hombro, ayudándola avanzar hacia su auto a paso lento y tranquilo.
No supo que decir, de hecho, no sabía cómo debía sentirse al respecto, ni siquiera al llegar al auto y que él la haya soltado con delicadeza para abrirle la puerta mencionó nada. Sin embargo, esa suavidad para tratarla quedó hasta allí, ya que apenas subió al auto, Sasuke repentinamente azotó la puerta con fuerza, causando que se sobresaltara en su lugar. Solo se quedó sentada en el asiento del auto colocándose el cinturón de forma autómata, mientras miraba de reojo como Sasuke se subía al auto y guardaba el paraguas en el asiento trasero.
El ambiente cargado de incomodidad y tensión los acompañó durante todo el camino en completo silencio hasta su hogar, que solo era roto por el ruido de la turbulenta lluvia de afuera. Como era un poco lejos, se permitió adentrarse en sus pensamientos para así ignorar el entorno anticlimático que los envolvía.
Todavía no entendía algunas cosas, pero al menos ya sabía lo importante. Las dudas que faltaban por responder y las que surgieron a raíz de todo lo acontecido de esta tarde le llenaban la mente, aunque no de forma tan obsesiva y anormal desde el día que encontró esa fotografía en su casillero, cuestión que todavía no terminaba de entender, aunque tenía que admitir que ya no se sentía tan aprensiva con ese tema.
De todos modos, no podía quedarse pegada con las preguntas que le faltaron por cuestionar por más que lo intentara. No podía quitarse de la cabeza la expresión dolida de Sasuke ni el sentimiento de opresión en su estómago al comprender que fue ella quien lo había lastimado, pero lo que más le jodía era el hecho de estar consciente de los sentimientos de Sasuke y no saber que hacer al respecto…
De pronto, escuchó la puerta del copiloto abrirse y al girar la mirada vio a Sasuke con el paraguas abierto, esperando.
¿Tan metida estaba en sus cavilaciones que ni siquiera notó que había llegado?
De forma dubitativa se bajó del vehículo, afirmándose del capó del auto viendo como Sasuke cerraba nuevamente la puerta y se acercaba a ella. Sin mirarla y en completo silencio, volvió a tomarla del hombro con la misma suavidad al salir de su casa y acercarla a su cuerpo de forma protectora, mientras la guiaba hasta la puerta de su hogar.
Cuando abrió la puerta y se giró a mirar a Sasuke, tuvo la necesidad de decirle algo antes de que se fuera, una casta despedida no parecía ser suficiente, pero tampoco sabía qué debería decirle. Así que, al levantar la mirada hacia él con el adiós en la punta de la lengua, Sasuke tomó el pomo de la puerta y la cerró, dejándola dentro de su hogar y sola.
Sakura se quedó allí, parada como idiota y con la boca abierta. Él acababa de cerrarle la puerta de su propia casa en sus narices, cuando evidentemente estaba a punto de decirle algo. Pero de cierto modo, lo entendía…
Le había mentido y engañado para buscar información respecto al video, había utilizado las sospechas que tenía de Sasuke sobre sus sentimientos para retenerlo en el parque, y para evitar que atrapase a las chicas in fraganti, lo había besado, como una forma de distracción y mantener su mente ocupada en ella y no a lo que pasaba justo detrás de él.
Aunque no había sido a propósito herirlo de esa manera, debía admitir que sonó como una total perra insensible de principio a fin. Sin embargo, Sasuke tampoco le hizo las cosas fáciles y su comportamiento dejaba por lejos mucho que desear.
No era del todo su responsabilidad, pero, aun así…
Una presión se instaló en la boca de su estómago, subiendo hasta su pecho haciendo acelerar su corazón y que la ansiedad comenzara a expandirse en todo su cuerpo. Era una sensación similar cuando vio la expresión herida de Sasuke, pero era mucho más intensa y desagradable.
Ahora estando sola, era mucho más consciente de lo que estaba sintiendo y poco a poco empezó a comprender por qué se sentía de esa manera…
Culpa.
Y era totalmente justificada. Ella realmente no era el tipo de persona que anda por la vida pasando por encima de los demás, tampoco era una cínica mentirosa que no le importa herir al resto con tal de conseguir lo que quiere…
No era así, pero se había estado comportando de esa manera, tomando una actitud tan baja, poco que ver con sus valores morales. ¿Qué había estado haciendo? ¿Qué estaba haciendo justo ahora?
Parpadeó un par de veces como si hubiera salido de un estado de sopor, y un intenso e inesperado estallido de adrenalina la golpeó por completo.
Había hecho mal todo desde el principio, tenía y debía hablar con Sasuke, intentar arreglar algo, aunque sea un poco de su estado afligido. ¿Se habrá ido ya? ¿Será muy tarde para disculparse? Esas y mil preguntas mal se arremolinaron en su mente, y en un impulso nervioso se apresuró hacia la puerta y tomó el pomo.
–Quizás no es demasiado tarde, a lo mejor todavía esté en el auto…
Sus pensamientos se interrumpieron cuando al abrir la puerta, alguien más la empujaba con brusquedad. Delante de ella, un iracundo Sasuke la observaba con una mano en el pomo y la otra sosteniendo el paraguas, parado en el mismo sitio antes de cerrarle la puerta en la cara, como si nunca se hubiese ido.
–Sasuke… –murmuró impresionada. Sin embargo, la sorpresa le duró poco al percatarse de la mirada colérica del pelinegro; todo en él transmitía un aire avasallador e imponente bajo esos ojos tan lúgubres.
El instinto de Sakura vibraba en alarma, había un presentimiento de peligro en el aire al verlo así, ¿o era su propio miedo y paranoia quienes le advertían?
No tuvo tiempo de decidir qué hacer, ya que Sasuke había entrado sin previo aviso y cerró la puerta detrás de él, parándose frente a ella de sopetón. Sakura levantó la mirada temerosa, pero así tan rápido la sorprendió, Sasuke la tomó del brazo y la estampó contra la pared del recibidor con brusquedad. La punzada en su espalda apareció desde arriba de su coxis hasta sus omóplatos, causando que una ola de dolor se expandiese. Apretó los dientes mientras que una mueca aparecía en sus labios, evidenciando su malestar.
Sasuke, entre la nebulosa casi maligna en sus ojos, alcanzó a registrar el gesto de la pelirosa, soltándola con suavidad. Pero sus manos no se quedaron quietas, ya que fueron a parar en cada lado de la chica, imposibilitándola de cualquier escape que, casi seguro, ella querría hacer.
Hubiera soltado un gemido de dolor sino fuera por la violenta presencia del Uchiha frente a ella, dejándola sin aire. Levantó nuevamente la mirada hacia él, alerta a cualquier otro movimiento de su parte. Sin embargo, el semblante de Sasuke denotaba algún tipo de batalla interna; era como si muriese por decir algo importante, pero no se atrevía a hacerlo. Hasta que un nuevo destello apareció en sus ojos, no era peligroso ni oscuro, no era nada de lo que hasta hace un momento estaba infundiendo. Era más bien, una emoción parecida al anhelo encendido crispando en todo su rostro, similar a la mirada que le dio en su casa cuando le arribó con preguntas del porqué le había besado. No obstante, esta parecía más abrasadora y vehemente, curiosamente le daba la impresión de que tal vez sí había visto esa mirada en él antes… pero no lo recordaba.
–Sakura… –dijo su nombre en un tono bajo y profundo. Un nuevo destello apareció en sus ojos, pero esta vez era más austero y dominante. –Te detesto. –espetó con firmeza.
Sakura se encogió un poco, tan solo un poco en su lugar al escucharlo. No es como si no lo supiera y tampoco es como si no lo hubiera oído miles de veces durante su niñez, pero le punzaba un poco el pecho al escucharlo nuevamente de él.
–Te desprecié desde el primer momento en que te vi, y más cuando el dobe insistió en que te nos unieras. –dijo escupiendo las palabras, casi en un gruñido. –Odié que te apegaras a él como un parásito todo el tiempo. Eras tan… altanera y ruidosa, una verdadera molestia. –
Cada palabra que soltaba era una estocada que iba directamente a su pecho y reabría una vieja herida que creyó haber desaparecido hace muchos años. Se suponía que ya lo había superado y no tendría que sentir nada al escuchar nuevamente sus ataques y desprecios, pero lo hacía… dolía.
El rostro de la pelirosa estaba estático, con el cuerpo tieso sin poder hacer ni decir nada al respecto, solo podía mantener la mirada fija en la expresión furibunda de Sasuke mientras este la insultaba.
–¿Qué veía Naruto en ti? Solo eras una chica extraña que le gustaba fingir ser niño, tan necesitada de atención… desesperada por ser reconocida. –sus palabras lograron sacudirla desde sus cimientos que no logró reprimir a tiempo y dejó que el leve salto de sus hombros lo demostrara. –Tan patética y desagradable, me enfermaba que lo miraras con esa sonrisa hipócrita como si todo estuviera bien.
–Cállate… –murmuró apenas. La voz no le salía y las sacudidas de sus hombros cada vez fueron más evidentes, sintiendo como su pecho comenzaba a vibrar de los puros nervios y pesadumbre.
–Solo era cuestión de tiempo para ver cómo te derrumbarías con todo ese peso que llevabas encima, y entonces él se daría cuenta de la chica débil y enclenque que eras. –
–¡Cállate! –esta vez su tono se elevó, aunque la voz salió desfigurada, raspando su garganta seca. –¡Tú no…! –
La rabia había comenzado a carcomerla nuevamente y amenazaba con estallar frente a él, pero antes de siquiera poder decir algo más, Sasuke interrumpió la sarta de insultos que su lengua insípida estaba a punto de soltar.
–Pero no lo hiciste. –aunque su expresión vehemente y el tono frívolo no cambió en absoluto, sus ojos mostraron ese brillo particular que últimamente le ha estado dedicando en secreto. –Nunca sucumbiste a la presión que ejercía los problemas, ni una sola vez. –
Sasuke, viendo cómo sus palabras estaban aún siendo procesadas por la pelirosa, aprovechó el momento para inclinarse sobre ella para que así sus ojos no se despegaran de los de él.
–Yo no comprendía las cosas por las que estabas pasando, mucho menos lo que estabas sintiendo en ese entonces, y a pesar de que no nos habláramos y nos ignorábamos, nosotros… estábamos cerca. –
La furia de hace algunos instantes, desapareció cuando las palabras de Sasuke cambiaron de trayectoria de forma tan inesperada y radical que no le dio tiempo de analizar lo que le estaba diciendo. No hasta que oyó la última frase que su mente hizo la conexión y pronto las memorias del pasado fluyeron sin tapujo alguno. Fue entonces que ella comprendió lo que quería decirle… porque ella también se sintió igual.
–Estabas allí e inevitablemente comencé a conocerte y yo… –se cortó de repente, apretando los dientes en frustración. Los brazos que la aprisionaban en la pared se tensaron, haciendo que sus manos se hicieran puños y sus ojos que llameaban en una ira silenciosa y reprimida, ahora se podía ver una expresión más apesadumbrada y afligida. –Comprendí muchas cosas sobre ti, cosas que en un principio nunca me interesó saber, pero que con el tiempo… simplemente se dio. –
Sakura lo escuchaba en total silencio, con la vista fija en su semblante, mientras que él no dejaba de mirarla a los ojos.
–Fue entonces que comencé a observarte más de la cuenta, a escuchar las conversaciones que tenías con Naruto, y para cuando me di cuenta ya era tarde, pero no asumí lo que me estaba pasando hasta aquella tarde en la playa. –
Otro espasmo abordó su cuerpo al entender a qué se refería.
–Lo recuerdas, ¿cierto? –inquirió dejando caer un brazo a su costado. –Esa tarde cuando fui a buscarte, te tomé de la mano… –la pelirosa sintió un roce en su muñeca izquierda, en donde los dedos de Sasuke alcanzaron los suyos y les dio un leve apretón. –y te llevé de vuelta a casa. Creo que así fue. –dijo esto último bajando la mirada hasta sus manos unidas.
Ya para entonces, los hombros y pecho de Sakura seguían sacudiéndose casi imperceptiblemente a cada tanto, pero ya sin tener idea del por qué. Lo único que podía hacer en ese momento, era sentir el calor que le transmitía al estar tan cerca y el fuego que le quemaba al tacto de su piel. La mirada intensa de Sasuke volvió con más fuerza, acercándose un poco más hacia ella.
–Cuando te vi con la mirada en alto y siendo tan tozuda y orgullosa, creí que estabas bien, hasta que te miré a los ojos. –el apretón de su mano se intensificó, pero no hizo el amago de apartarse, por el simple hecho de que no podía hacerlo, no cuando él se estaba abriendo como jamás pensó que lo haría. –Tratabas de ocultarlo anteponiendo tu antipatía hacia mí, pero yo ya lo sabía; estabas sufriendo. –Sasuke disminuyó un poco más la distancia entre sus rostros, haciendo que la pelirosa fuera capaz de sentir su olor, una mezcla entre menta y café, además de la inconfundible fragancia a hombre, tan delicioso como la primera vez que olfateó (sin saberlo) su camiseta negra, que ahora llenaba hasta entibiar sus pulmones.
–Tú entre todas las personas, no merecías algo así. –repitió sus palabras en un murmullo, casi con timidez. La frase salió de su boca de manera esporádica, sin pensar. Dejando que su mente se perdiera en el recuerdo de aquel muchachito de mirada soez y desconfiada, pero que se acercó a ella y la tomó de la mano de manera casi temerosa, como si temiera que fuera a rechazarlo.
–Sí. –afirmó sus propias palabras, y lo que diría a continuación cambiaría totalmente la perspectiva de Sakura. –Lo dije, porque en realidad yo… vi en ti muchísimas cosas buenas, Sakura. Más de lo que he visto en otras personas y más de lo que estoy dispuesto a admitir. –mordió levemente su labio inferior, dubitativo. Y Sakura supo que a partir de ahora ya nada iba a ser igual. –Cuando te dije eso y te tomé de la mano, nunca me había sentido tan abrumado y asustado en toda mi vida. Fue en ese preciso instante en que me di cuenta de que mi corazón ya nunca sería mío. –dejó caer de improviso su frente a un costado de su cabeza, sintiendo las hebras oscuras rozar sus mejillas.
El nerviosismo paralizante que la había acompañado en todo momento se transformó en un revuelo de sensaciones y emociones que la confundían y la mareaban, más aún al tenerlo así tan vulnerable, tan… descomunalmente franco.
Sus dedos, que seguían apresados bajo el tibio tacto del pelinegro, dieron un ligero respingo al sentir como su pulgar le daba unas suaves caricias al interior de su palma, pero ese roce solo era la punta del iceberg de las mil y un cosas que su presencia y todo de él le manifestaba. El más claro ejemplo era su respiración golpeando su mejilla izquierda, el olor de su perfume, pero más importante que eso era su mirada tan intensa y aprehensiva que le dedicaba, unos ojos parcialmente cerrados mirándola solo a ella.
Y nada más que en ella.
–Estoy tan cansado, Sakura. –dijo soltando un suspiro que le quemó no solo el rostro, sino cada célula de su cuerpo. –Estoy cansado de alejarte cuando es evidente que no quiero hacerlo, cansado de construir mis muros, solo para verlos caer de nuevo. Siempre es contigo, siempre has sido tú. –murmuró esto último con la nariz casi enterrada en el cabello rosado de la chica.
Sakura aguantó la respiración cuando los labios de Sasuke se posaron en su sien; suave y efímero. La hizo sentir pequeña e indefensa, bajo ese gesto tan dulce y protector que le fue difícil evitar soltar un suspiro tembloroso entre sus labios entreabiertos.
Por un momento se sintió segura allí y con él, a pesar de todo lo que había ocurrido, después de todo lo que habían hecho… Pero pronto todo ese cúmulo de emociones y sensaciones que la abordaban fueron interrumpidos por la lejanía de sus cuerpos que impuso Sasuke al dar un paso atrás. Cuando él la miró a los ojos, supo que el instante más sincero de Sasuke había pasado, mientras que sus ojos poco a poco perdían ese brillo de determinación y volvía mostrar ese rostro inexpresivo de antes.
–¿Entiendes ahora el por qué no puedo dejarte ir? –la voz le salió profunda y un poco ronca, aunque pareciera que no esperaba una respuesta a su pregunta, ya que recogió el paraguas abierto del suelo y de la cuál ninguno de los dos había reparado en ello, para luego abrir la puerta de la casa, listo para irse. Sin embargo, se detuvo un segundo para mirarla de reojo como si quisiera agregar algo más, pero en vez de hablar nuevamente, esquivó su mirada hacia la calle mientras apretaba el pomo de la puerta con fuerza y sin volver a mirarla o dedicarle otra de sus palabras, simplemente se fue.
Solo cuando fue consciente del silencio que había en su hogar, interrumpido por el susurro de la lluvia en el exterior, Sakura pudo desplomarse en el suelo arrastrando su espalda en la pared. Fue como si todo lo que estaba conteniendo en su interior se reventara en una gran explosión, escurriendo llamaradas incorpóreas que le calentaba desde su pecho hasta las puntas de sus dedos.
–Oh, por Dios… –dijo con la voz ahogada por la conmoción, mientras tomaba su rostro entre sus manos y se dejaba caer entre sus rodillas.
Nunca imaginó, nunca pensó… realmente jamás creyó que él tuviera esa clase de sentimientos por ella ni mucho menos que se atreviera a confesarlo, pero lo que más le impactaba… era la forma en que él la miró en todo momento; desde la rabia y desesperación, hasta ese brillo anhelante que le dirigía cuando le confesó todas esas cosas.
Y la casi olvidada sensación opresora en su pecho, volvió con más fuerza.
La culpa hacia nuevamente acto de presencia, instalándose como un parásito en su organismo, llenándola de una perturbadora ansiedad y desesperación.
Estaba más que claro de que Sasuke sabía cuáles eran sus sentimientos respecto a él y más después de todo lo que le ha hecho pasar, sin contar los insultos y maldiciones que le habrá gritado en la cara y los golpes que le propinó durante estas últimas semanas (aunque un par de ellas se lo había ganado a pulso, eso nadie se lo podía reprochar). Aun así, sabiendo todo eso, tuvo el coraje de plantarle cara y abrirse frente a ella y lucir de una manera que ni en sus mas locos sueños imaginó ver de él.
Pero lo hizo.
Se fregó el rostro con fuerza y desesperación, tratando de alejar el recuerdo de su mirada casi agónica, pero a la vez tan increíblemente dulce…
¡PAF!
El golpe que sufrió su nuca al estampar su cabeza contra la pared fue lo suficientemente fuerte como para rememorar la brutal caída del techo que la dejó deambulando casi inconsciente por la calle. El dolor embargó sus sienes, y eso fue todo lo que necesitó para olvidar el hilo que la estaba llevando sus pensamientos, aunque eso significó enfocarse en otro aspecto mucho preocupante; y es que ¿Cómo se supone que deba responderle?, ¿cómo tendría que decirle que ella no…?
Un suspiro cansino salió de sus labios, mientras que despegaba su cabeza de la pared y volvía a recostarse en sus rodillas, a la vez que casi inconscientemente, llevaba uno de sus dedos a un costado de su cabeza, rozando la sien. Lugar donde la caricia más dulce que había recibido en su vida quemaba como el mismo fuego… pero no sentía dolor en absoluto.
–¿Qué voy a hacer? –
Una vez más, Sakura se encontró en una encrucijada de la cual no sabía cómo afrontar, pero si de algo estaba segura, es que esta vez tendría que hacerle frente sea como sea. Después de todo Sasuke no la iba a dejar en paz.
Nunca más.
.
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Muy bien, esto es incómodo…
Tardé más de 4 meses en aparecer, y realmente LO SIENTO he tenido problemas con mi antiguo computador y al final me tuve que comprar uno nuevo, porque sino no podía hacer los exámenes de la uni (utilizaba el celu para conectarme a clases, pero era demasiado incómodo) y mucho menos escribir. Además, tenía otro inconveniente a la hora de escribir: me bloqueaba al escribir.
La verdad es que este capítulo fue demasiado difícil y estresante, más que los anteriores y eso es porque es un capítulo ENTERO Sasusaku, narrar las emociones de Sasuke desde la perspectiva de Sakura fue todo un reto tremendo, porque no quería que Sasuke fuera empalagoso ni romántico, pero también quería que mostrara sus sentimientos… entonces nació esto xd.
Después de muchos borrones, reescrituras, estrés, madrugar y crisis existenciales, decidí arrancarme el poco pelo que me quedaba y dejarme rapada xdd (dato innecesario: mi papá me confundió con mi hermano, porque me llamó "wena po, pelao cualiao"), después de eso en vez de escribir me puse a meditar y a concentrarme en mis estudios por un tiempo, hasta que terminara mi periodo de exámenes y así tendría más tiempo para avanzar con el capítulo.
Pero ahora puedo decir que terminé la parte más "difícil" de todo el fic, ya que los sentimientos de Sasuke siempre fueron los más difíciles de relatar, y aun ahora no sé si este capítulo será suficiente. De hecho, estoy considerando seriamente escribir otro especial de Sasuke, ya que tengo un par de relatos de su niñez que no he subido, pero si llego a publicar otro especial solo será uno (me refiero al relato), porque el otro lo escribí hace mucho tiempo por lo que no tiene mucha secuencia con la historia.
Bueno, volviendo al tema… creo que, a pesar de mis esfuerzos por evitar a un Sasuke empalagoso, he fracasado xd, pero me parecía necesario esa parte tan… cursi.
Por otro lado, POR FAVOR no odien a Sakura xd, sé que aquí ella se ve horrible, pero era esencial que la culpabilidad la golpeara para poder darse cuenta de que Sasuke jamás quiso hacerle daño y que diera inicio el conflicto emocional, y más ahora que Suigetsu ya declaró le declaró la guerra a Sasuke.
Sé que antes había dicho que Sakura de alguna manera tendría que comenzar a ver a Sasuke, aunque eso significara atracción meramente física que sentimental, al menos al principio. Pero lo pensé bastante (demasiado) y creo que Sasuke ya se ha "acumulado" lo suficiente como para seguir aguantando. Aquí no se declara directamente, pero es bastante obvio lo que quería decir: siempre ha tenido sentimientos por ella a pesar de todo. No le dice un "te quiero" o "te amo" de forma explícita, y esta de más recalcar lo importante que será esto de ahora en adelante para Sakura.
Con esto no quiero decir que la atracción física no habrá, los momentos cochinones habrá de sobra y sin considerar el lemon xd. Cuando llegue el momento… oh, como dejaré volar mi imaginación JASKJAKS.
Por el momento se aproxima la cúspide de la trama de Suigetsu, pero una vez que finalice no significa que la historia se termine, al contrario. Todavía quedarán los últimos resquicios para que los sentimientos de Sakura cambien y pueda estar con Sasuke, sin mencionar el drama naruhina que la verdad ya no hay vuelta atrás, así que tendré que seguir con esa historia, pero no será más de dos o tres capítulos a lo mucho en donde se mencionarán. No quiero alargar innecesariamente esa parte.
Volviendo al tema Sasusaku, creo que ya he hecho sufrir demasiado a Sasuke, pero como vieron en este capítulo, el sufrimiento sigue xd pero prometo recompensarlo más adelante, lo juro!
Ah, se me olvidaba.
He recibido muchos comentarios sobre crear un muro o algo para avisar sobre las actualizaciones y esas cosas y la verdad es una buena idea. No se si abrir una nueva "historia" en donde pueda utilizar para comunicar las próximas actualizaciones o las tardanzas, o quizás abrir una cuenta Discord o alguna otra App. Ahí veremos…
No tengo más que agregar, solamente decir otra vez LO SIENTO por la tardanza que les hice pasar.
Ahora respondiendo a los comentarios:
Jessica Ivonne: Hola! Si, la verdad creo que era necesario un especial de Sasuke, así podemos ver desde su perspectiva cómo fueron que ocurrieron los hechos y los sentimientos tan conflictivos que tenia por Sakura. Espero que este capítulo te haya gustado también, a pesar del sufrimiento que le hice pasar xd. Un saludo y feliz Navidad!
DULCECITO311: Muchas gracias por tus palabras! Pues como verás, mi computador no se salvó a pesar de que pude rescatar algunos archivos y capítulos pasados, finalmente mi compañero de escritura no resistió más :c pero bueno… lo importante ahora es que pude guardar los avances importantes y terminar con este capítulo que se me hizo interminable xd. Me disculpo una vez más por la larga espera, pero este capítulo fue sumamente difícil de escribir y así y todo no me dejó del todo convencida :/ Sin embargo, espero que te guste y me des tu opinión. Un saludo y te deseo una feliz Navidad!
Jen1490: Hola! Pues sí, estoy considerando un segundo especial, pero tardaría un poco más en subirlo. No te preocupes, es solo el comienzo entre los dos, pronto se verá más a fondo ellos dos 😉. Espero que te haya gustado este capi, un saludo y feliz Navidad!
Anaid Silos: Me demoré la vida en actualizar y lamentablemente no es doble capítulo sino hubiera tardado más en subir y quería hacerlo antes de que terminara el año xd. Pues bien, tienes razón de que Sasuke ha sido impulsivo con Sakura y que pudo haber hecho de otro modo, pero las circunstancias en la que estaba involucrado respecto a Suigetsu y sumado la bruma de emociones que sentía por Sakura, todo eso estalló y simplemente se descontroló. Él solo hizo lo que más le acomodó en ese momento, incluso ahora sigue en conflicto con sus emociones, aunque en este capítulo se decidió al fin en soltar en palabras lo que sentía.
Respecto a los pensamientos de Sakura en la fiesta, el alcohol y la mezcla de drogas que ingirió es un asunto que voy a especificar más adelante, quizás el próximo capítulo o el subsiguiente, ya que es muy importante y en donde Sakura analizará esa conversación que tuvo con Sasuke esa noche mientras estaba en ese estado.
Ahora, si bien dices que Sasuke nunca tuvo comportamientos sucios hacia ella, no significa que no lo haya pensado. Es decir, él siempre la observado, pero siempre fue más sutil. Si llego hacer otro especial, explicaré a más detalle los pensamientos que tenía hacia Sakura en su infancia y pubertad, ya que ahí hay un gran salto de perspectiva. De todos modos, en este capítulo él se lo menciona, o más bien… se explaya a su forma xd.
Sasuke es una persona muy cerrada por lo que no es muy dado a socializar, en eso podemos darnos cuenta en la forma de vida que tiene: relacionado con personas de élite por la compañía de su padre, personas que les gusta el dinero y el poder, en general son gente que son dados a mentir y a fingir frente a otro, ya sea por meras formalidades de negocios y estatus. Un mundo en el que tuvo que crecer y aprender desde muy niño que las personas tienen más de una cara. Es por eso mismo que a él no le da mucha importancia el aspecto físico, sino en cómo es la persona en sí. Un ejemplo sería Naruto, su mejor amigo de la infancia; alguien chillón, escandaloso e imprudente, pero sumamente transparente y leal, algo que Sasuke valora (muy en el fondo) y lo considera de su confianza, porque sabía que Naruto jamás haría algo que lo perjudicara. Es por eso que Sasuke nunca quiso abandonar la escuela, a pesar de los deseos de su padre y de los beneficios que le traería, desistió.
Si te das cuenta, es por eso que Sasuke odiaba tanto a Sakura, porque la encontraba falsa y creía que engañaba a Naruto con esa forma masculina de ser. Claro que con el tiempo él comenzó a entender por qué ella era así, las cosas que le ocurrían dentro de su hogar y, sobre todo, su relación su padre. Es entonces que comenzó a mirarla de otra manera, pero fue más de curiosidad que otra cosa y poco a poco fue conociendo más de ella, notando que era más de lo que aparentaba y así, Sasuke se fue (sin darse cuenta) enamorando de ella. Y para cuando se dio cuenta las cosas nunca más fueron iguales, en especial cuando entró a la pubertad y las hormonas hicieron lo suyo xdd. Ahh… me encantaría escribir sobre eso, tal vez lo haga jakjskasj.
Espero que te haya gustado este capítulo y menguado las ansias de ver a Sasuke declararse, aunque todavía creo que me salió empalagoso y cursi… pero ya arreglaré para más adelante.
Nada más quería decirte que la pasases muy bien en Navidad a pesar de la pandemia xd. Un saludo!
Cherry Lizz: Te juro que te entiendo xddd, las clases online son lo peor y sumado con los exámenes uff… para qué te digo.
Bueno, con respecto al especial, tengo que admitir que fue bastante divertido de escribir a pesar de que fue todo un reto hacerlo desde la perspectiva de una persona tan cerrada y complicada como lo es Sasuke, pero a pesar de todo fue genial jkajksajkjsa. Y pues sí, la verdad si he pensado en meter a Itachi un poco más en la historia, solo para joder un poquito más a Sasuke JAKSNKAJ. De verdad amo a Itachi, creo que todos lo hacemos 😉.
Por supuesto que el enamoramiento de Sakura va a ser muy laaargo y quizás un poco tedioso por la personalidad explosiva que tiene, pero como bien dices es todo un proceso, pero que concluirá al fin al cabo en algún momento.
En fin, lamento la demora (esta ha sido la espera más larga que he dado, lo siento), pero espero poder actualizar pronto. Solo espero que te guste este capítulo y tengas una feliz Navidad!
Mishi: Lamento la demora, al principio la cuarentena si fue divertida en cierto modo, pero ahora es toda una agonía JAJKSJKASKJAK, espero que disfrutes este capítulo y tengas una feliz Navidad!
ZafiroA: Holaa! Perdón por tardar. Y nop, mi computador no se salvó xd peeero todos los archivos los alcancé a sacar y colocarlo en otro que me tuve que endeudar para comprar kasjlkas . No tienes idea lo feliz que me haces con tus comentarios, me pone feliz que esta historia te haga feliz 😊 me llena el corazoncito de cositas buenas skjdlkad.
Describir a Sasuke es difícil, pero más difícil fue escribir desde su perspectiva, aunque tengo que admitir que fue el capítulo que más disfruté en escribir KJASLKDA los celos de Sasuke son muy divertidos de leer, pero fuera de broma, la última parte fue algo complicada de narrar, ya que sus sentimientos y emociones fueron un constante sube y baja sin contar sus pensamientos con respecto a Sakura. Pero aun así creo que me faltó mucho por escribir sobre él, y creo que a lo mejor pueda hacer un segundo especial, pero quien sabe. Solo espero tener el tiempo para hacerlo, aunque ganas no me faltan.
Uy, el tema Naruhina ya está puesto en la mesa, ya no puedo retractarme. Si bien no he avanzado en nada en esta pareja, no significa que la voy a dejar de lado, ya lo empecé y debo darle un cierre también, lo siento. Sin embargo, no será largo ni voy a dedicar capítulos completos de ellos, este fic es Sasusaku y si bien integré el Naruhina, fue únicamente para destacar las cosas buenas de Sasuke, es decir, que no es un simple acosador obsesivo. Situación contraria a Naruto, como ya sabes que es él en realidad el perverso entre los dos. Así que tendré que darle un espacio en la trama para desarrollarlo y terminarlo.
Por supuesto que Naruto se va a enterar, y de qué forma JODER kjadlkasd. Todavía no tengo un avance de esa parte, pero sé exactamente qué voy a escribir, será SUCULENTO skdlkasdlka. Oh, Dios amaré tanto escribir esa parte KJSADKAJSAKL.
Todos quieren a Itachi, yo quiero a Itachi, así que sí maldición, aparecerá más adelante. Lo deseo, lo anhelo, quiero que ese hombre aparezca y me cautive con su hermosura y amabilidad, que vuelva a ser ese cariñoso y amoroso hermano mayor que es, por Dios…
Bueno, dejando eso de lado, espero que te guste este capítulo y me digas que te pareció, espero que pases unas felices fiestas!
Alicia DS: JKASJKAJKA la verdad es que sí había muchas formas de que se acercara a Sakura, pero las emociones que él ha estado conteniendo por mucho tiempo y además lo de Suigetsu, lo orillaron hasta este punto. Sasuke es una persona demasiado compleja y sobre todo, alguien que siente y aguanta demasiado para sí mismo, es por eso que lo sucedido en la cabaña fue la chispa que encendió la mecha. Considerando también que nunca había hablado con Sakura más que para insultarla, aunque solo fue en su niñez, en la actualidad ni eso sucede.
Si lo sucedido en la cabaña jamás hubiera pasado, Sasuke jamás habría dado el paso. Hubiera seguido estancado en los sentimientos reprimidos que le tenía.
Lo de la cachetada fue necesario para darle más pinta de loco obsesivo (cosa que sí es un poco), pero ahora podemos ver que había otros factores que le impedían hablarle a Sakura, y ese es Suigetsu. Recordemos que, en el especial, Sasuke descubrió que Suigetsu tenía una colección de videos de chicas estando drogadas en situaciones… comprometedoras. Un asunto demasiado grave para dejarlo pasar, no es lo mismo la venta ilícita de drogas y alcohol en donde las personas compran por gusto (situación que a Sasuke le vale, porque cada uno hace lo que quiere), pero aquí Suigetsu está metido en algo mucho más oscuro y perverso que llegó casi involucrar a Sakura, y ahí si que no mi ciela… con mi molestia de pelo rosa no te metas. Sasuke sacó las garras al amenazar a Suigetsu con exponerlo, algo que se explica mucho mejor en este capítulo.
Y hablando de este capítulo… por Dios que me ha costado hacerlo, no quería que Sasuke fuera demasiado cursi en admitir sus sentimientos, pero tampoco creo que me salió tan empalagoso. Creo que fue lo suficientemente conciso con Sakura, a pesar de todo lo que hizo Sakura para conseguir la verdad (hablo del video) y se abrió por fin a ella y le dijo lo que sentía. Ahora solo falta que los sentimientos de Sakura cambien… será lento y difícil, pero seguro.
Nuevamente me disculpo por la horrible y larga espera, a sido meses de locos y de que algún día contaré en otro fic (sep, ya tengo muchas ideas para un nuevo proyecto), pero eso será cuando finalice con este. Si a penas me puedo con uno, no me imagino con dos
En fin, espero que este capítulo haya sido de tu agrado y que pases unas felices fiestas!
Diane: Hola! Pues sí, he demorado bastante en actualizar, pero al menos pude hacerlo antes de finalizar el año xdd.
Este capítulo fue tal como lo has predicho, Sasuke ha sido brutalmente honesto con sus sentimientos, pero también fue un momento horrible para ambos, pero creo que más para Sasuke que para Sakura. Él tiene muy claro que será rechazado sin chistar, pero al menos pudo sacar el peso de esos sentimientos que lo aprisionaban. Respecto a Sakura, es todo lo contrario… aquí la culpa la carcome al comenzar de se consciente de que Sasuke en realidad no es malo y que tuvo motivos para todo lo que hizo. Y vuelves a tener razón que a partir de aquí la relación comenzará a formarse entre los dos, aunque será lento y difícil, pero culminará en algún momento y cuando suceda… Boom! Habrá lemon explícito, de esos bien hard que me dará vergüenza de tanto escribir JSDNKLA.
Nada más que decirte, solamente pedirte nuevamente una disculpa por la demora y que tengas una feliz Navidad!
Lucy: Lo sientoooooooo, de verdad no tengo otra forma de disculparme que esta de verdad lo siento de todo corazón. No quise dejar de lado la historia, en verdad quiero terminarla, pero las circunstancias pudieron más conmigo y lo siento, lo siento…
Al menos pude actualizar antes de finalizar el año, aunque creo que eso no es suficiente je… pero intentaré actualizar lo más pronto posible para compensar el tiempo perdido
Este capítulo fue muy crudo de escribir y todavía no me siento del todo satisfecha, pero creo que era necesario colocar a Sasuke en esta situación tan pesada y dolorosa para que Sakura pueda reflexionar y comenzar a notar a Sasuke de otra perspectiva. Ahora si se viene lo bueno, el Sasusaku esperado por todos ya se acerca 😉
Uhhh ¿cómo será Sakura estando ya enamorada de Sasuke? Qué pregunta más difícil de contestar, pero me gustaría más describiro en los capítulos y veas tú misma SAJDLKADJ. Es que la verdad Sakura no tiene nada de tímida por su personalidad y carácter, pero respecto al corazón es otra cosa, ella jamás ha estado enamorada y aunque ha estado con algunos chicos antes, jamás ha pasado de los coqueteos y besos. Así que en esa perspectiva emocional, hay muchas cosas que me gustaría explorar de ella como sus miedos, deseos y anhelos más profundos. Son cosas que saldrán a la luz y con Sasuke mezclado en ellos, ya veremos pronto como se desarrollará eso 😉
Espero que tu salud sea buena y no te contagies jskasj. También espero que te haya gustado el capítulo y me digas que opinas, Felices Fiestas!
YoliMuro: Aaaaaww, te agradezco mucho las palabras de apoyo y que te guste mi forma de escribir, la verdad es que tardo un montón porque pienso demasiado en la forma de las descripciones de los personajes, y es refrescante que a ti y todos les guste este estilo tan largo jajajajakds.
Bueno, la verdad es que el casi atropello de Sakura solo fue eso, Suigetsu solo le dio un susto. El mensaje era claro, esto fue un ataque más para Sasuke que para la misma Sakura, ya que a pesar de que ella lo atacó físicamente es Sasuke quien se lleva el pedazo más grande del problema, como ya sabemos fue Sasuke quien dejó a Suigetsu sin clientes destruyendo su negocio y a punto de ser delatado por los videos. Como podemos ver, Sakura está en peligro, pero Suigetsu no se puede acercar a ella así nada más porque siempre está con Sasuke alrededor, así que algo hará.
Bueno, espero que te haya gustado el capítulo y lamento nuevamente la espera tan larga Saludos y feliz Navidad!
Sakura Forever: Hola! Jasjkakjjka todos dicen lo mismo xd, pero es cierto, es obvio que Sasuke será rechazado. Es triste, pero es necesario que él suelte todo lo que siente para que Sakura pueda reflexionar y comenzar a verlo realmente, además en los capítulos que se viene comenzará a notar más cosas de él como persona (y a notarlo físicamente, ya sabes, lo guapetón que está). Y sí, es cierto que Sasuke desde siempre la ha querido y se ha tragado esos sentimientos, porque sabía que ella nunca le iba a corresponder pero como están las cosas, puede que Sakura cambie su perspectiva con él. No me preocupa que Sakura lo note "tarde" ya que si Sasuke la sido capaz de albergar esos sentimientos por años, podrá aguantar un poco más de tiempo. La idea es que Sakura le corresponda en algún momento, algo que ocurrirá poco a poco y seeeep, habrá lemon suculento, no me guardaré nada EKSJDLSKDA xdd.
Nada más he de decir que lamento la tardanza de meses, pero ya he vuelto y pronto volveré a actualizar. Por el momento pedir otra disculpa y espero que te guste el capítulo 😊 felices fiestas!
Noemitg chan: akjsdlkajsdl no te preocupes, mientras la historia te guste me doy por servida xdd. Sé que la espera ha sido larguísima y lo ideal es hacer un fic de anuncios y avisos para no volver hacerlos esperar. Como bien dices, este capítulo era el más esperado por todos y es por eso mismo que es el más me costó hacer. Las expectativas de este capítulo eran altísimas y quería estar a la altura de ello, es por eso que me rompí la cabeza tratando que la inspiración llegara a mi me costó demasiado, pero creo que quedó bien después de todo aunque algo más corto de lo que estoy acostumbrada a escribir, pero supongo que era necesario de esa manera, ya que solo me quería enfocar en lo sentimental que el avance de los hecho, ya de eso me encargaré en el próximo capítulo.
Por el momento, espero que te guste el capítulo de todas formas y me digas que tal. Nada más que agregar y desearte unas feliz Navidad!
CALENARU: JSAJKJAKSJJAS xddd espero que te haya gustado los demás capítulos y que te guste este también jasjsaja. Espero que la estés pasando bien y que tengas unas felices fiestas!
Luisa Jimenez: Lo sientoooo tardé demasiado en actualizar, pero he vuelto. Muchas gracias que te encante esta historia. Este es mi primera historia, no tengo experiencia alguna y ni siquiera tenía expectativas al momento de subirla. Todo se fue dando y no tienes idea de lo agradecida que estoy con ustedes, en serio las quiero un montón 😊
Este capítulo ha sido el más esperado y por la misma razón fue el más largo de escribir, pero al fin pudo terminarlo y espero que te guste cómo se está desarrollando el Sasusaku. No me queda más que decir que la pases muy bien en estas fechas, felices fiestas!
Alejandra: Holaa! Lamento muchísimo la demora, alcancé a actualizar antes de terminar el año, al menos xdd. Bueno, como ya he dicho este capítulo ha sido super difícil de escribir y por eso me demoré tanto en actualizar, y para rematar no me quedó tan largo como los anteriores pero era necesario un capítulo entero de ellos dos teniendo una conversación honesta, aunque aquí el único quien habla (sorpresivamente) es Sasuke. Ahora es momento que Sakura comience a reflexionar sobre todo lo que ha oído y mantenerse alerta tras la amenaza de Suigetsu.
Espero que te haya gustado el capítulo, trataré de actualizar más seguido. Que tengas una feliz Navidad!
Cristina R: Que emocionante! Jksajkajd espero que te haya gustado. A mi me gusta también las historias que mantienen el universo original, pero al ser mi primer fic quise hacer algo más "ameno", pero bueno… ya ves como va la cosa jajajakjs. Saludos y que tenas felices fiestas!
Esto ha sido todo por el momento, lamento infinitamente la espera, pero trataré de actualizar lo más pronto posible.
Nos leemos más adelante!
Goda.X
