Miércoles por la madrugada, todavía no amanecía eran las 5:45 a.m. ojeaba el reloj en la pared de su oficina cada cinco minutos. Esperaba impaciente la visita de su padrino, tenían que arreglar unos negocios y por si fuera poco hablar de un tema muy importante. Uzumakis se repetía una y otra vez en su cabeza.
Alzo la vista de los papeles en el escritorio para ver por el gran ventanal en su oficina. Apenas comenzaban a destellar unos rayos de sol a lo lejos, sonrió. Tan bello como Sakura. Sasuke estaba cayendo en una telaraña muy peligrosa, muy peligrosa para el mafioso italiano más temido en Japón. Sin lugar a duda enamorarse le podría hacer perder poder, un riesgo el cuál estaba muy dispuesto a arriesgar por enamorar a esa mujer. En el negoció de la mafia o tomas o pagas. Sasuke no era la excepción, por más temerario que fuese, el que se refinara por conquistar a una mujer podría aparentar vulnerabilidad en el, por lo que cualquier escoria no perdería oportunidad para quitarle poder.
Pero habría incierto en esa oportunidad, porque si hablaban de poder, el que abriera su corazón no significaría que el se volviera blando. Todo lo contrario, se mancharía las manos todo lo que fuese necesario, más teniendo ahora una razón exterior al negocio, si no más bien personal. Sakura
- Jefe, llegó su padrino Minato - informo la secretaría abriendo la puerta, sacando al azabache de sus pensamientos. Minato Namizake. Minato su padrino desde que tiene memoria, el fiel subordinado de su padre y por sobre todo uno de sus mejores amigos del mismo. Su padre y Minato se conocen desde la llegada de los Uchiha a Japón, si mal no recuerda la historia que le contó su padrino de cómo se conocieron su padre y él...
... Minato Namizake con tan sólo diecisiete años se ganó el nombre de "El Rayo". El pobre huérfano a sus once años se metió en el peor negocio, comenzó trabajando en el Sureste de Japón gracias a lo negocios de su mejor amigo y quién el consideraba su hermano Kizashi Haruno. Desde que Kizashi fue adoptado, ambos se separaron y retomaron distintos caminos, a sus 12 años, Kizashi retomó contacto con su mejor amigo y hermano del alma y le trato de conseguir una mejor vida, le dió trabajo y hogar en el Sur de la ciudad. Un trabajo no muy apto para un simple puberto de once años, pero Minato no era un simple adolescente temeroso y eso ambos lo sabían.
Comenzó de subordinado trabajando para el socio del padre de su amigo. Su nombre era Kabuto, no era un capo muy exaltado por hacerse temerario, es más ni siquiera se apodaba, a leguas se veía lo poco que el negocio le interesaba. Con los años y su madurez creciendo arduamente, pudo ver las oscuras garras de Kabuto. Si bien el maniático cumplía con su trabajo, vendiendo la droga y controlando el poder de la mafia rusa-polaca en el Sur de Japón. No sé quedaba atrás su pedofilia, con 16 años Minato vió en varias ocasiones como Kabuto tenía un sucio y asqueroso fetiche con menores de edad, abusaba de ellas sin compasión y luego las mataba.
Al cumplir sus diecisiete años y cegado en furia por tener que obedecer a un rata tan asquerosa y psicópata como Kabuto. Planeo uno de los asesinatos más macabros en toda la mafia rusa-polaca. Si ya de por sí Profesjonalni Zabójcy eran conocidos por sus tan ortodoxos y fulminararios torturamientos y asesinatos, el asesinato de Kabuto haría competencia entre el top 10 de los asesinatos más despiadados por la mafia en todo el mundo.
Era un día domingo y como usualmente Kabuto gustaba hacia una reunión con sus subordinados con mayor poder para chequear como iba el negocio. Asistieron todos en total eran cuatro, Seibo, el se encargaba de la mercadería pero también era igual de neurótico que Kabuto abusaba de niñas y mujeres inocentes. Por otro lado Kironi y Soluma, ellos dos se encargaban junto a Minato de hacer respetar en el Sur la mafia rusa-polaca, pero ellos dos no se quedaban atrás, ellos secuestraban las mujeres/niñas para Kabuto y Seibo y en alguna que otra ocasión también las violaban.
Se encontraban los cuatro en la sala de juntas del casino "Amerigue" dónde Kabuto tenía su oficina y dirigía todo, los cuatro esperaban impacientes a Minato, preocupados ya qué el era un joven muy puntual. Puso una cámara en la sala que filmará todo. La habitación dónde se encontraban los socios comenzó a inundarse de forma rápida con agua. El poco tiempo que tuvieron para reaccionar e intentar abrir la puerta fue poco, ya que en cuestión de segundos el agua llegaba a sus rodillas y en una milésimas de segundos, los cables de corriente que había dejado Minato anteriormente cortados y expuestos en la sala, hicieron contacto con el agua. Electrocutando de forma despiada y pulverizando cada uno de los cuerpos de esas sucias ratas.
Una muerte, dolorosa y sufrida tal y como se la merecían, era el karma por haber arruinado la vida de tantas mujeres y niñas. El vídeo lo mando a su nuevo jefe Hirumi Haruno, quién fascinado por la astucia sádica del joven, lo nombró el nuevo capo al mando del Sur. Sin duda alguna Minato Namizake llevaba bien puesto su apodo, El Rayo te interacciona tan rápido que solo te más cuenta cuando ya estás muerto.
Pero su prestigio como nuevo capo duro tan solo unos meses, ya que tras la muerte Hirumi "Doktor" el jefe de la organización polaca-rusa, resbaló rápidamente de sus manos el poder. Varios socios y capos asociados a la organización se disolvieron tratando de buscar un nuevo socio con poder o aún mejor, ganar territorio y crear su propio poder. Para Minato no fue fácil, tras las bajas de subordinados, su poder en el Sur se fue exceptuando y simplemente se quedó con el Sureste de Japón. A su ventaja el tenía un territorio y poder, pero eso sabía que no duraría por mucho tiempo. En solo meses la llegada del gran mafioso italiano Fugaku Uchiha "El Ojo Negro" se hizo presente en todo Japón y más miedo causo la impronta de que tenía un heredero de tan sólo cinco años Itachi Uchiha.
Los Uchiha tenían poder en Europa y tenerlo en Japón tras la caída de Profesjonalni Zabójcy no les sería para nada difícil. Fugaku le hizo un trato a Minato para volverlo su socio, ya que esté había escuchado maravillas de lo que le hizo al pedófilo de Kabuto. Minato gustosamente acepto, pero no por el hecho de que no tener oportunidad para contraatacar si rechazace. Si no qué, que Fugaku compartiece la misma política que él lo encontró bastante aceptable y admiro a un nuevo cambio de mafia para Japón...
-Caro figlioccio (ahijado querido)- saludó Minato entrando a la oficina.
-Padrino - saludó Sasuke ofreciéndole con las manos asiento.
- ¿Cómo va? - preguntó Minato, mientras tomaba asiento.
- Ya sabes, quería hablar contigo sobre los Uzumaki- respondió.
- ¡Ay ahijado! - suspiró. - Tu no pierdes el tiempo ...- dijo riéndose - Siempre directo al grano. Eres idéntico a tu padre... Bien ¿Qué quieres saber?.
- ¿Conoces a Zabija Kobiety? - preguntó. Minato sintió correr sudor de inmediato al escuchar ese nombre.
- ¿Por qué preguntas? - cuestionó, que Sasuke se interesará en ese hombre era muy peligroso.
- Pues al parecer es el nuevo líder de Okrąg, y es quién amenaza a la familia de tu esposa, padrino - aclaró, viendo la cara de confusión de su padrino Parece qué no le podré sacar ninguna información.
-Hmm. ¿De dónde sacaste esa información Sasuke?... Deberías reconsiderar contratar nuevos informantes. Porque Zabija Kobiety está muerto hace más de once años - respondió en tono frío.
- Pues padrino, te aseguro que tengo los mejores informantes al mandó- musitó. ¿Cómo sabe qué está muerto y hace cuánto? - ¿Tú cómo sabes de su muerte?.
- Sencillo piccolino. Mi mejor amigo fue quién se encargó de fusilar a ese bastardo - respondió evitando pronunciar su nombre - Sasuke. Créeme ese hombre está muerto, seguro debe ser alguna rata que tomo su nombre para hacerse temerario.
- Como pensé, no va a soltar nada Hmm. Hablando de eso, ¿Qué significa Zabija Kobiety?- pregunto enmarcando una ceja.
- Mata mujeres - respondió a secas.
- Menudo lío. No quiero ni imaginar el por qué de su apodo - musitó.
- Pues créeme que no... La sangre que manchan tus manos es poca y ligeramente invisible a todo lo que hizo ése bastardo. Sólo para que te des una idea, él era un capo de la asociación Profesjonalni Zabójcy, uno muy desquiciado y sanguinario - respondió suspirando.
-Hmm. Ya veo, en todo caso tendré que asegurarme bien de quién es la nueva rata polaca que quiere meter sus narices en Japón - respondió girando sobre su silla del escritorio a ver por su gran ventanal el radiante sol ya puesto dando luz a un nuevo día.
Minato suspiro viendo a su sobrino - Sasuke a veces me hubiera gustado que tú padre no te involucrara en este negoció - confesó Minato - Eres muy joven, tienes veinte y estás al mando de todo el Sur de Japón... Me gustaría que pudieras haber disfrutado de tu adolescencia al menos.
- Padrino - dijo Sasuke dándose vuelta sobre su silla hacia él - Ambos sabemos que desde que nací tengo sangre manchando mis manos. Nunca fue opción otro estilo de vida para mí.
- Me gustaría que no la tuvieras, Sasuke... - replicó Minato, pero se vio interrumpido por el móvil de Sasuke que sonaba impaciente sobre el escritorio.
*Beep beep* *beep beep*
- Sasuke abbiamo problemi (Sasuke tenemos problemas) - dijeron rápidamente en la llamada sin dejar lado para un saludo.
-Parla Shisui.
-Okrąg ha bruciato una delle nostre spedizioni verso il Nord (Okrąg quemó uno de nuestros cargamentos que iba al Norte).
-Ratti polacchi di puttane. Dammi la tua posizione, vado subito (Putas ratas polacas. Pásame tu ubicación, voy enseguida)- dijo Sasuke y termino la llamada.
-¿Qué pasó Sasuke?- pregunto Minato.
-Era Shisui, esas ratas polacas quemaron uno de los cargamentos que iba al Norte, los atraparon a unos 5 kilómetros del lugar - respondió Sasuke levantadose rápidamente de su silla y preparándose para salir - Vamos.
Minato se levantó de su asiento para acompañar a Sasuke. Pero el bien lo conocía -Sasuke - dijo obligándolo a detenerse y voltear a ver a su padrino - ¿Qué más pasó? - cuestionó por su gran enojo.
- Hmm. No sé te escapa nada padrino- dijo retomando camino hacia la puerta de su oficina para salir - Vamos, te lo explicaré en el camino.
- Está bien - ambos salieron a paso apresurado del club Vermasont, dónde Sasuke tenía su oficina. En la salida se encontraron a su subordinado Juugo.
-Juugo necesito que hagas un trabajo, te lo informo por mensaje, tengo prisa. Deja a cargo de la seguridad a Shino - ordenó Sasuke mientras caminaba junto a Minato a sus respectivos coches.
-De acuerdo jefe - respondió Juugo adentrándose al club para acatar órdenes.
-Te sigo Sasuke - dijo Minato mientras quitaba el seguro de su camioneta.
Sakura se despertaba por el molesto e insistente ruido de la alarma, adormilada se sentó en la cama y de mala gana se puso de pie. Camino tambaleando hacia el baño para tomar una ducha y luego cepillarse sus dientes.
Salió del baño mucho más despejada, miró la hora 7:55 a.m, aún tenía tiempo para cambiarse tranquila. Mientras abría el cajón y sacaba su ropa, se sentó en la cama y recordó las palabras de Sasuke de ayer...
...Después de que Karin interrumpiera su momento ayer, Sasuke durante lo restante de la mañana solo se inmutó a observarla durante las clases y el receso sin dirigirle una palabra, solo la observaba. Toda la mañana sintió su mirada encima, a Sakura no le incomodaba, sentía seguridad.
Luego Sasuke la llevo a su departamento, no se dirigieron muchas palabras, solo hablaron de algunas cosas triviales, ambos se sentían un tanto incómodos por su momento de la mañana, o eso era lo que Sakura pensaba. Un poco ofendida bajo del auto de Sasuke sin despedirse.
-Sakura - dijo Sasuke, que bajo para despedirla. Sakura se detuvo esperanzada y volteó a verlo con una enorme sonrisa.
- Desde mañana te vendré a buscar y te traeré. Y si no puedo, uno de mis empleados lo hará - ordenó. Haciendo que Sakura se incomodara por su última frase.
- ¿Tus empleados? - pregunto con desconfianza.
- Si. Trabajan para mí, son de confianza... No te tienes que preocupar - dijo acercándose a Sakura.
- Pero...- iba a replicar pero se vio interrumpida por un beso cálido en su mejilla izquierda, provocándole un gran sonrojo.
-Fino a domani piccola (Hasta mañana pequeña) - dijo Sasuke alejándose y caminando hacia su camioneta. Se paró y dió media vuelta apoyando su espalda en la gran camioneta negra - No me iré hasta que subas - dijo de brazos cruzados. Sakura se intimido y se adentró al hotel rápidamente con una gran sonrisa y sonrojó...
Recordó con una sonrisa y se sonrojó. Sasuke demostraba interés en ella, o eso al menos quería creer ella. Se cambió rápido y preparo su mochila, miró el reloj eran las 8:15 a.m ¿En qué momento? Mierda, Sasuke debe estar esperándome
*Beep*
Sonó su celular, mientras ella se terminaba de arreglar el cabello. Era un mensaje.
Sasuke: Hoy no podré ir por tí piccolina, lo siento mucho. Tengo mucho trabajo en la oficina.
Mierda, mierda maldito Uchiha. Me podría haber avisado antes, ahora llegaré tarde. Sakura enfadada bajo a toda velocidad de su departamento, al llegar a la puerta del hotel un hombre alto, pelirrojo y vestido con un traje negro muy elegante irrumpía la salida.
Sakura sin importancia y desesperada por no llegar tarde, paso por alto a ese hombre que podría representar un peligro. El hombre que la vió pasar a toda velocidad por su lado, reconoció su presencia y la detuvo de su muñeca.
Maldición, yo sabía que la rata de mi tío me encontraría, pero no que tan rápido. No traigo armas las dejé en el escritorio, maldición pensaba rápidamente Sakura qué hacer ante la presencia de ese hombre, era un peligro para ella y seguro era un subordinado del bastardo de su tío, sabía que tarde o temprano buscaría asesinarla tal y cómo hizo con sus padres. El hombre se incorporó y la atrajó hacia él, la joven ojijade de un movimiento rápido reacción para intentar defenderse pero se vio irrumpida por la voz del hombre.
- Señorita Haruno - dijo el hombre. - Vengo de parte de mi jefe Sasuke Uchiha- soltando lentamente la muñeca.
Sakura se quedó estática ante el comentario de ese hombre. No puede ser, Sasuke se sonrojo por completó todo su rostro inmutable y sin poder creer lo que estaba pasando.
-Lo..lo siento. Perdona no sabía que vendrías por mí - replicó Sakura avergonzada.
- No se preocupe señorita Haruno. Mi nombre es Juugo soy empleado y guardaespaldas del señor Uchiha - respondió dirigiendole una mano para estrechar. Sakura acepto su mano y se estrecharon.
- Yo la llevaré a su colegio. Sígame al automóvil - dijo Juugo caminado hacia la camioneta. Abrió una de las puertas traseras permitiéndole para subir a la joven - Adelante señorita Haruno.
- Gracias, por favor solo dime Sakura - dijo la pelirrosa mientras subía al auto tímidamente.
El transcurso hacia el colegio fue en pleno silencio, solo se oía la música de la radio. No puedo creer que Sasuke no me haya mentido. Me dijo la verdad pensó con una gran sonrisa.
Al llegar Sakura intento bajar del auto abriendo la puerta, pero Juugo se adelantó y abrió su puerta permitiéndole bajar.
-Gracias...- dijo Sakura un poco tímida.
- No hay porque. Vendré por usted a las 12:30 señorita Sakura- respondió Juugo quedándose inmóvil y esperando que Sakura se adentre al colegio. Sasuke había sido muy específico, tendría que vigilar a Sakura todo el día, ya que el tenía asuntos que atender.
Sakura asintió y se dirigió al colegio rogando por qué nadie haya visto esa escena. Para su mala suerte, Ino que esperaba a su novio Sai en la puerta del colegio lo vió todo y se reía para sus adentros Ay primito. Sakura te tiene como loco.
Sasuke llegó hecha una furia dónde Shisui y Suigetsu habían llevado a los hombres. A su fortuna Shisui junto con sus hombres actuaron rápido, luego de enterarse de que robaron el cargamento y lo quemaron. Shisui mando a todos sus hombres a buscar por la zona y en poco tiempo agarraron a dos de esos malditos subordinados de Okrąg.
A zancadas largas y entrando a uno de sus tantos casino, el casino Regina Nera, uno de los más famosos y concurridos en el Sur. Pero a las 8:15 a.m. solo se encontraba en vacío y en pleno silencio. Sasuke y detrás suyo Minato bajaron al sótano donde tenían a los polacos.
- Jefe - dijo Suigetsu, tras ver entrar a Sasuke y Minato por la puerta del sótano.
- Hmm- dijo e inspeccionó rápidamente el lugar, viendo a los dos hombres atados de pies y manos en las sillas.
- Buen día - saludo Minato, cortando un poco la tensión del ambiente.
- ¡Oh Minato! Que gusto volver a verte- saludo Shisui con una encantadora sonrisa.
- ¿Y bien? - interrumpió Sasuke con su mirada fría.
- Jefe, los encontramos a unos cinco kilómetros del cargamento. Lo único que dijeron es que les pagaron por adelantado el encargo y quiénes los contrataron fueron unos polacos - respondió Suigetsu.
- Hmm. También tuvimos otro problema - añadió Shisui
- ¿La policía otra vez? - indago Sasuke.
- ¿La policía? - cuestionó de inmediato Minato con gran enojo. - ¿De qué estás hablando? ¿Eso es lo que me explicarías, Sasuke? - replicó Minato con el ceño fruncido.
- Hmm... Si, por eso te llamé para reunirnos. Verás, hace un mes la policía comenzó a vigilar nuestras llamadas- explicó Sasuke - No nos vigilan, ni monitorean ya que están al tanto de que les sería un riesgo.
- Por eso comenzamos a hablar en italiano durante llamadas del negocio... Ya que tienen prohibido la traducción de una llamada en idioma extranjero sin una orden judicial - agrego Shisui.
- Ya veo - dijo Minato haciendo una pausa. - ¿Y qué haremos? - pregunto viendo a Sasuke.
- Por ello no hay apuro... Lo hablaremos cuando termine con estas ratas - musitó y comenzó a caminar hacia los dos atados.
Sasuke saco su navaja del costado de su pantalón y comenzó moverla en círculos en su mano, impaciente por derramar sangre. De un solo movimiento se la clavo en un muslo a uno de los hombres, que gritó estremeciéndose del dolor.
- ¿Quién los envío? - pregunto sereno y con sus ojos puestos en el hombre desesperado de dolor, mientras que su compañero veía atemorizado el sufrimiento.
- Hmm. No soy paciente así que habla - reitero Sasuke profundizando la presión en la navaja clavada y haciendo gritar más al hombre. Su compañero impaciente y esperanzado de qué si hablaba saldrían con vida rompió el silencio.
- Nos envío Okrąg- respondió nervioso.
-¿Qué haces maldito traidor? - grito su compañero. Sasuke saco la navaja enterrada en el muslo del hombre lentamente mientras se erguía. De un solo movimiento clavo la navaja en el cuello, atravesando y rompiendo su tráquea, dando paso a un gran chorro de sangre derramándose por su camisa.
El otro hombre atado no aguanto de la impresión y vómito encima. Sasuke dejo el cuchillo clavado en él y camino dos pasos para quedar enfrente del otro hombre.
- Habla - ordenó.
-N..nos dijeron ... q..qque les digamos q..que Zabija Kobiety está vivo - gritó nervioso y haciendo captar la atención de todos en la sala - No me mate por favor señor Uchiha- imploró. Sasuke llevo su mano hacia adentro de su saco negro y desfundo su arma, la apunto al hombre que temblaba e imploraba piedad y jalo del gatillo. Debería agradecerme que no lo hice sufrir
Sasuke se dió vuelta hacia los demás y los miró.
- ¿Zabija Kobiety está vivo? - repitió Minato con su ceño fruncido.
- ¿Quién es? - pregunto Shisui quien no estaba al tanto.
- Una rata polaca. Es el nuevo líder de Okrąg, él mato a Danzo - respondió Suigetsu, dejando a Shisui bastante intrigado - Jefe ¿Qué hacemos?.
- Encárgate de los cuerpos. Y ambos prepárense, mañana viajan al Norte.
- ¿Para qué? - cuestionó Shisui con una sonrisa entre dientes.
Él sabía perfectamente lo que su primo Sasuke iba a pedirles. Shisui Uchiha mejor conocido como Lobo, era hijo de la hermana de la esposa de Indra Uchiha, el hermano menor de Fugaku Uchiha...
...A su pesar su madre Sabrinna Vernie, murió de cáncer terminal cuando el pequeño tenía tan solo seis años, quedando huérfano, su padre había muerto antes de que él naciera.
Sus tíos Indra e Ivanna lo adoptaron, haciéndolo parte de la familia y el negocio. Un año después de su adopción conoció al pequeño Sasuke, quién de ahí en más iba a ser su primo. Con el pasar de los años Sasuke y Shisui se hicieron muy amigos, a pesar de la diferencia de edad, Shisui le enseño a pelear y usar cuchillos, a tan solo sus seis años Sasuke sabía artes marciales, boxeo y pelea con armas blancas. Pero su nube de felicidad no duró mucho, Shisui con trece años y Sasuke con seis, abandonaron Italia, ya que su padre Fugaku decidió que ambos estaban preparados para iniciarse en Japón...
- Van a ir con Itachi a Polonia - dijo Sasuke serio.
Suigetsu sonrió mostrando todos sus dientes - ¿A cazar ratas polacas?... Jefe no se hubiera molestado en mi regalo de cumpleaños aún falta un mes - burló, haciendo explotar en una carcajada a Shisui.
- Hmm. Desháganse de estos dos - ordenó, mientras caminaba hacía Minato.
*Beep*
Sasuke miró su celular, viendo el mensaje recibido.
Juugo: Ya esta listo jefe.
Sasuke sonrió ladinamente, tenía tanta faena que no pudo ir a buscar a Sakura tal y como le había prometido el ayer. Aún que anhelaba ir a verla, tenía más trabajo del que esperaba así que tendría que esperar hasta mañana.
- La última vez que te ví sonreír así fue cuando tú papá te nombró líder del Sur- dijo Minato sacando de sus pensamientos a Sasuke. - Mandarlos a Polonia es peligroso y más si lo que dijeron esas dos ratas es verdad - replicó Minato serio.
- No irán solos, y además solo irán a investigar, no harán nada estúpido - respondió con una mueca, dudando de qué algo que hiciesen su primo Shisui y Suigetsu no fuera algo estúpido.
- Vamos, tenemos asuntos que hablar - agrego Sasuke.
