INFERNO
CAPITULO
XIV
A HARRY POTTER FANFICTION
El ambiente era tenso.
Theodore cerro los ojos un microsegundo. Vaya vociferador, realmente su amigo estaba cabreado, casi le causaba gracia, casi.
Sus ojos azul zafiro brillaron con precaucion, típico de el cuando planeaba una estrategia.
Al parecer había subestimado tanto las circunstancias, como los actores y elementos que rodearon su activa participación en St. Higgleton. Habia sido descubierto, y eso era algo que no estaba contemplado en sus planes A, B ni C.
¿Seria acaso que su complot estaba dentro de otro del cual el no era participe? El olor de la traición era algo desagradable pero común para los Slytherin. Podia por supuesto entender el sentimiento de culpa de Potter, y creía que desde ese absurdo era fácilmente manipulable.
Como siempre.
Por otro lado su buen amigo Malfoy estaba en la intención de recuperar a la leona por el tema de su despido (seguramente), su trasero estaba en juego, de cualquier forma tal vez seria lo mejor, por ello el siempre le habia recomendado que se dedicara a los negocios, pero el orgullo de Draco era extraño para los Slytherins, cuyo objetivo principal era sobrevivir y prosperar, no tenia nada que probar pero parecía que vivía en esa idea.
Hermione habia despertado por supuesto, y observaba a Theodore con precaución, esperaba que Draco se molestara era obvio, pero jamas espero una reaccion tan atipica del huron.
Era interesante observar la reaccion de Theo ante la amenaza, esto no podia salir de sus manos.
Theo volteo a verla y su mirada era inescrutable.
-Hermione, querida, ¿Cuál es tu relación con Draco?- el intento sonar muy casual. Era curiosidad por supuesto pero tambien algo mas.
Vaya la pregunta fue a quemarropa, no es que hubiera algo que esconder, gracias al platinado eso era porque Merlin sabia que ella se divertio mucho intentando sacarlo de sus casillas, sin embargo el No habia cedido a sus presiones del todo.
-¿Cuál es la relación entre una victima y su vertugo?- le dijo sonando enigmatica. Amaba eso de su nuevo yo loco, la anterior solo sonaba dictatorial.
-Me respondes con retorica poética, vaya, vaya… nose que pensar nada bueno eso es seguro.-
- Solo soy su paciente.-
-Algo me dice que mientes, pero, no es el momento de que eso sea importante. Era de suponer que estaria molesto, pero suena desesperado.-
-¿Quién alguna vez dijo que Malfoy actuaba como alguien cuerdo o ejemplar? Siempre ha sido impulsivo como el demonio- le dijo la castaña restandole importancia acomodandose en el incomodo asiento deportivo.
-Ahora lo tenemos tras nuestro paradero, cuando quiere algo no se detiene hasta obtenerlo.-
-Debemos darnos prisa.- le apunto ella restandole importancia, no necesitaba que ahora se preocupara mucho por Draco. -No hay tiempo que perder.-
- Coincido, no tardaremos en llegar a una de mis casas de seguridad, donde además de beber whisky tendremos que sincerarnos por completo sobre nuestros planes, lo ideal es evitar sorpresas.- le dijo apuntándole con la barbilla.
-Estas muy precavido Theo, no te angusties no planeo traicionarte, no desperdiciare mi energía en ello.- Los ojos castaños le sostenían la vista desafiantes.
Decia la verdad.
El sonrio, Loca, loca, pero continuaba con una inteligencia extraordinaria. Gryffindor de corazon.
-Aunque…- comenzó nuevamente la castaña.- El mas comprometido en esta situación eres tu, ya sabes, yo estoy loca…-
-Tienes razón, es por ello que todo debe ser impecable.-
Hermione ensancho los ojos. -Planeas culpar a Draco.- lo dijo como una declaracion.
-Definitivamente habrá chivos expiatorios, pero te aseguro que no acostumbro inculpar amigos de la infancia, no lo hicimos ni en los días mas oscuros.-
-Pense que entre Slytherin no habia lealtades.-
-Parece que hay mucho que desconoces sobre nosotros.- le dijo el tambien con honestidad.
Fue corto el tiempo que tardaron en llegar a un barrio central de Londres, Hermione jamas habia pisado el sitio, lucia como un lugar conocido por sus residentes adinerados.
Era un exclusivo apartamento muy amplio e iluminado, tras una enorme área de recepción se abria un balcón que dejaba ver el enorme big ben, los acabados minimalistas y lujosos gritaban excentricidad. ¿De donde diablos obtuvieron tanto dinero estas familias? Siempre se lo habia preguntado.
Pasaron de largo la mullida sala de terciopelo verde, por algún motivo Theo la guio directamente a un enorme habitación que tenia un baño de mármol pulido, el ventanal se abria al paisaje nocturno de la ciudad.
-No te preocupes, el cristal no permite que los de afuera nos observen. Supuse que deserias bañarte.-
-Supones bien, pero …-
-Mande comprar algunas prendas, por el plan de mañana y por la situación, tengo lista una mullida pijama verde esmeralda .- solto una carcajada.
Hermione lo codeo arrojándolo sobre la enorme cama.
-Quisiera…-
- Solo dilo, recuerda que… puedo hacer magia.- volvió a sonreir el pelinegro observandola fijamente desde la cama enorme.
-Quiero café, y quiero whisky…-
-Tengo ambos aquí, lo primero es que entres en calor y remuevas ese monton de tierra que llevas.- se levanto sin ganas y fue hacia el baño, abrió las llaves para que la enorme tina se llenara de agua tibia y busco entre las bubujas olorosas y sales de baño que tenia disponibles, la gran mayoría con olores herbales y amaderados, de su gusto personal, no tenia ninguna cosa agrabable al olfato femenino.
Hermione solo asintió y comenzó a desvestirse.
X
Mientras tanto, Draco habia mandado estrellar toda su cristaleria para beber whisky disponible y todo lo de material posiblemente vulnerable de su despacho. Habia cometido un error por un momento en que se dejo llevar por sus impulsos.
Ahora lo había puesto sobre aviso.
Y el maldito Nott era muy habil, lo conocia bien. No dejaba ir un detalle.
Jamas pensó que pudiera tener algún interés en Granger. Y el se la dio en bandeja de plata, presentándolos para el ajedrez, y largándose de vacaciones por capricho.
Como se arrepentía.
Necesitaba hablar con el, y eso sabia bien que podia hacerlo, porque a diferencia de sus padres, ellos no eran bestias salvajes, eran monstruos, pero al fin y al cabo con rostro de caballeros... hablarian.
Por lo menos, eso, se lo debian. Si habia cometido el error de caer en la meloancolia, y dejarle pensar a los que lo rodeaban que era imbecil, les mostraria lo equivocados que estaban.
- Señor Director, ya esta la gran parte del siquiatrico en orden, bueno, estan operando abajo como instruyo y los cadaveres estan siendo devorados por los lobos...-
-Bien, 20 minutos mas y lo que quede envialo con magia a un basurero muggle, no podemos incinerar aqui o llamar la atencion, te quedaras a cargo, debo salir un par de horas.-
Le entrego un trio de frascos de pociones,- Toma es multijugos, si llega alguien te lo tragas, y actuas a mi nombre, hay suficiente para dos dias...-
Tomo su tunica y salio, ya no podia seguir jugando bajo las reglas. Tomo el unico carruaje disponible de la institución para que lo llevaran al final de la colina, ahi apareceria en Inglaterra centro y los encontraria. No podia negar los enormes deseos que tenia de matarlos.
Mientras el carruaje avanzaba moviéndolo todo fastidiosamente, por el empedrado que era el camino, se masajeo el ceño frontal, tal vez no debió aceptar ese estúpido empleo que Potter le había propuesto, no habia obtenido nada, solo problemas.
Penso que tal vez podria obtenerla a ella, pero, era muy poco tiempo aun el que habia pasado y mientras tanto se encontro encantado con su personalidad como siempre, y genuinamente deseando salvarla, sin trucos.
El enamoramiento de Potter era algo que simplemente no estaba previsto.
Abrio la pequeña caja de pociones que tenia en su despacho, al hacerlo se extendio varios niveles fue empequeñecida con magia por supuesto, y como lo sospecho faltaban muchos frascos, estaba seguro era obra de Theo y Hermione.
X
En la otra parte de Inglaterra un poco mas al este.
Harry esperaba pacientemente en su despacho el discurso de Ginny:
Estaba con un vestido rojo escarlata, llevaba un gran escote y peinado de salón. Se habia rellenado los labios y los pomulos con algunos quimicos y se veia atractiva pero diferente. Harry la preferia natural, pero ya no se lo diria.
La pelirroja tomo aire y comenzo:
-Nunca te veo, no puedes culparme por esta decision, hasta mandaste hacer una oficina en casa, miles de pretextos y siempre es lo mismo, no hay intimidad, no te preocupas por mis cosas, y esto es inevitable, no desperdiciare mas juventud en ti, se que es la mejor decision, encontre a alguien que si me ama, y te dejo Harry.-
Harry tuvo que dar un trago a su jugo de calabaza para no delatar su sonrisa.
-Me parece bien Ginny. ¿Cuando te vas? -
-¡Aun en nuestra separacion eres un maldito bloque de hielo! No pienso ir a ningun sitio esta casa es mia.-
-Te equivocas, te pido acudas con tu abogado y le pidas que se comunique conmigo, por lo demas te pido que te marches, yo conservare la custodia de Teddy por supuesto.-
-No esperaba esto de ti, la mitad de lo tuyo es mio, tengo ese derecho.-
-No pienso quedar en malos terminos contigo, por favor, no me obligues, contacta un abogado.-
Ginny se puso de pie, y murmuro palabrotas al salir que Harry fingió no escuchar. Antes de abandonar por completo el despacho lanzo un agil "Bombarda" que estallo todo en pedazos y el pelinegro salio volando junto con sus libros.
Ginny lanzo unos cuantos mas a la casa antes de partir hasta que Harry estaba sepultado en muebles y polvo su oido escucho un pitido y perdio el conocimiento un momento.
La pelirroja subio a toda prisa a la habitacion principal mientras llamaba a Lavender Brown para que la esperara afuera, habia prendido de Hermione el hechizo que hacia carpas gigantes los bolsos y metio en ellos su guardaropa, joyas, y los objetos de valor que encontro de Harry como algunas tunicas, relojes, objetos al azar que tal vez despues pudiera subastar o agregar a su libro de memorias, ya habia recibido un anticipo jugoso de Rita Skeeter y pensaba prosperar despues de esta separacion.
Jamas volveria a casarse, era demasiado partido para cualquiera, nadie podria llenar los zapatos de Harry...
X
En casa de Theo:
Cuando el pelinegro se dio la vuelta tenia a Hermione Loca Granger desnuda como si fuera cualquier cosa, quien lo quito de en medio y se metió a la tina con gracia gatuna.
Theo se quedo boquiabierto incapaz de moverse, asombradisimo. -¿Estas intentando seducirme?-
-¿Te sientes seducido?- le dijo ella enmarcando una ceja. -Es cuestion de mentalidades, el cuerpo humano es algo muy natural, es cada mentalidad individual la que le da una connotación...distinta.-
-Dicen ciertas teorias que todos somos animales, ahi la parte intelectual queda algo anulada.- le explico el con las pupilas dilatadas consumiendo el azul zafiro.
-¿Y que tan animal te sientes?- le cuestiono ella.
-Muy granger, no me culpes por ello, no puedes.- y se adelanto a la tina para devorarle la boca en un beso apasionado, con todo y ropa costosa. A ella le gusto ese arrebato, Draco le habia costado mucho trabajo ponia mucha resistencia, con Theo todo era mucho mas "facil" y eso lo hacia comodo.
Devolvio el beso con energia y zafo su corbata por el placer de desvestirlo estilo muggle, sentir la ropa humeda en el torso masculino sobre su piel desnuda, y poco a poco desabotono la camisa, poniendo atencion en su lentitud disfrutando el momento de saborear a Theodore Nott, besaba como la luna de abril, era un hombre apasionado, eran escasas sus experiencias asi, la mayoria habian sido rudas.
Theo impaciente se desabotono el cinturon y con magia verbal desaparecio sus pantalones. Como un niño en navidad, abrazo por completo el calido cuerpo que tenia frente a el. Fue rapido y contundente como un maestro en su arte la levanto y sento encima suyo, se volvieron uno como si fueran piezas de rompecabezas perfectas, una vez que eso sucedio y antes de que el comenzara el conocido movimiento ritmico, Hermione comenzo a moverse cual mamba negra, tomando por completo el control de su encuentro. Incluso sorprendiendose ella misma, de la energia y el impetu que la poseia, y al haber sido declarada oficialmente loca, los pudores y miedos de la vieja Hermione se habian desvanecido.
Era tan liberador que casi dolia, en el buen sentido. Fue apasionada y salvaje, completamente deshinibida, solo podia escuchar las maldiciones y gemidos de placer de Theo, no es que la motivara ella estaba buscando su propia liberacion.
Cuando sintio el orgasmo llegar enterro las uñas en la carne suave de su amante para mantenerlo inmovil mientras ella se empalaba a placer en el, controlando su ritmo, aduñandose de su propio placer, trabajandolo hasta que finalmente llego.
Theo estaba fascinado con ella, la contemplo llegar al orgasmo como un testigo mudo de un amanecer, sus risos sedosos y abundantes ya algo humedos no por ello perdian volumen o belleza, enmarcaban esos rasgos de amazona egoista. Y es que a el siempre le habian gustado las mujeres fuertes, las tibias le parecian tan pateticas como los elfos domesticos. Rara vez habia tenido citas con chicas distintas a la casa de la serpiente, le gustaba el veneno del caracter, ese que no te mata pero si te quema.
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Leo sus reviews amores, agradecimientos en el siguiente chapter
