Capítulo 13

El día que todo se fue a la mierda

Nota inicial: Hola que tal, de nuevo por aquí trayéndoles un nuevo episodio. Espero que sea de su agrado y sin más adentro historia.

Arakami pasaba los días llenos de frustración, la vida se le acababa y aun no conseguía su objetivo de encontrar los cuatro elementos y mucho menos el quinto, era un misterio imposible, o al menos eso parecía hasta apenas un mes atrás. Con la muerte de Dorian, los Antares, tuvieron acceso a un diario holográfico del monje. En el cual explicaba a detalle su encuentro con los hermanos Dallas y su creciente teoría que ellos, de alguna manera, representaban a los cinco elementos, algo irreal, sin embargo, la obsesión del monje lo llevó a descubrir las marcas de cada uno, e incluso dibujarlas, eso fue suficiente para Arakami, el problema ahora era como hacerlas funcionar o como extraerlas, quizás si los destripaba conseguiría las piedras. En todo aquello pensaba, cuando el universo le mandó una poderosa señal, se trataba de la alineación de los planetas, pronto ocurriría y en su víspera, un llamado sobrenatural lo hizo ir a un lugar inhóspito.

Los Antares fueron los primeros en llegar, se trataba de un pantano artificial maloliente, producto de la contaminación del agua a grados irreversibles, aquello era una masa viscosa que expedía un olor a muerte y un aura macabra reinaba en el lugar. Los hombres de negro que ahora portaban túnicas negras prepararon el lugar.

Conforme los planetas comenzaban su sincronización el pantano parecía recobrar vida, el terrible eco de un palpitar como el de un corazón estremecía a los presentes, quienes, alzaban al infinito una ancestral alabanza. Arakami ya estaba en el lugar, usando una pequeña nave se dirigió al centro del pantano, mientras recordaba como el enorme planeta, que hace décadas atrás amenazó la vida de la Tierra, se había desboronado cayendo alrededor del mundo y su núcleo cayó en ese lugar.

Ese núcleo era el que recobraba vida, el poderoso llamado de aquel evento cósmico le daba una segunda oportunidad de conseguir lo que el quinto elemento le arrebató hace varias décadas atrás. Los Antares cantaban con más fuerza, mientras Arakami levantaba un extraño estandarte de metal con un símbolo pagano en el centro y una corona de diamante. El anciano, tomo una daga entre sus manos lacerando sus palmas, acto seguido toco la corona de diamante, cuando esta se llenó del vital liquido cientos de luces salieron disparadas en todas direcciones impactándose en el pecho de los Antares, al instante perforó los cuerpos extrayendo la vida de cada uno.

El diamante reclamó la vida de los seguidores, atrayéndola hacia el objeto. Arakami miraba aquello, al dejar de brillar el diamante lo arrojó al pantano, salió lo más rápido que pudo de aquel sitio para colocarse a la orilla, vio como una enorme neblina surgía de las entrañas del pantano esparciéndose en todas direcciones y a su camino levantaba todo ser sin vida que aun poseyera cuerpo e intrínseca maldad.

- Trae al quinto elemento -. Miles de voces de ultratumba se alzaron dentro del pantano, ordenando aquella tarea a Arakami, que, a pesar de ser seguidor de aquel culto maligno, tembló al escuchar la voz de su dios.

Arakami vio a un grupo de seres que se inclinaron ante él, quedando pasmado al instante al reconocer a uno de ellos, rió para sus adentros y organizó a su nuevo ejército de muertos vivientes.

En la Ciudad No. 10, Lucy permanecía en el jacuzzi relajándose, dejó su mente en blanco mientras escuchaba su música favorita, de vez en cuando entonaba una que otra canción y hacía que un robot le trajera bebidas.

Denis y Jack estaban en su corporación aburridos en una larga reunión, después del cierre ambos abandonan la empresa ya que es hora de ir a casa a descansar para un nuevo día. Durante el camino Denis, intentó entablar una conversación con Jack, no obstante, él simplemente la ignoro provocando en la mujer, enojo, la razón era que el joven llevaba semanas comportándose distante y por momentos ella sentía que a su pareja le pesaba el tiempo que pasaban juntos. La joven enojada explotó, comenzando una larga y tediosa discusión.

En la mansión de los Dallas, Nancy interrumpía la tranquilidad de Lucy, ya que tenía en mente ir a pasear lejos, tal vez Fhloston Paradise, donde fuera, no importaba simplemente sentía la necesidad de huir de ese lugar, ya que, la tensión y el ambiente incomodo empezaba a causarle estragos a su cordura. Nadie en la casa sabía que pasaba simplemente estaba ahí ese sentimiento de desagrado entre ellos incluso estaba cuando Jack y Denis no estaban, algo extraño que la ojiazul no podía pasar alto y necesitaba escapar de eso. Lucy trató de detenerla con ávidos besos, sin embargo, ni eso la hizo cambiar de opinión, como pudo la metió dentro del elevador y bajaron, en tanto sus hermanos subían, continuaban su fuerte discusión.

Afuera Nancy, notó que el aire estaba más contaminado de lo habitual ya que había una densa neblina, por lo que decidió poner el piloto automático, sería más fácil esquivar el tráfico en medio de la espesura, además podría continuar, en el asiento de atrás, con lo que dejó a medias en el jacuzzi. Lucy estaba deseosa, restregaba su cuerpo al de Nancy enardecida, en tanto, sus manos toqueteaban sin remilgos a su compañera que no se quedaba atrás ya que estaba empecinada en arrebatarle a tirones la ropa en ese mismo instante. Sus respiraciones eran salvajes al igual que sus besos que se extendían con ferocidad por sus cuerpos que desprendían un poderoso aroma que las incitaba cada vez más. La piel hervía bajo sus frenéticas caricias y al estar en continua fricción parecía que pronto explotarían.

En la mansión, Denis y Jack seguían con su airada discusión, en tanto afuera la neblina se hacia más espesa y pronto el sol fue opacado, no obstante, para los hermanos nada de eso les concernía, ya que los reproches y el creciente disgusto opacaba toda visualización de su entorno. Denis sentía que la cabeza le hervía con una dolorosa duda y al cabo de un rato se volvió claridad provocando una fuerte decisión.

- No se que más hacer y entre más lo pienso lo mejor será que tú y yo nos…

- Lo sé -. Jack interrumpió a Denis sorprendiéndola con la indiferencia con la que tomaba todo este asunto. - Tienes razón, debemos separarnos

- Es todo ¿no?, se acabó, vete -. Denis sintió una terrible punzada en el corazón, aunque un poco de alivio, estaba pasando unos días terribles con la indiferencia y menosprecio de Jack, tenía sus lucubraciones acerca del "porqué" de su comportamiento, pero se negaba a hacerles caso.

Jack asentó con la cabeza pasando de largo junto a Denis, directo al elevador, aunque se detuvo un instante.

- Por casualidad sabes donde esta …

Denis de solo escuchar aquel nombre, se quito la venda de los ojos y entendió lo que estaba pasando, sin embargo, algo llamó su atención e interrumpió a Jack. Se trataba de un fuerte golpe, los dos trataron de ver de qué se trataba, aunque no hallaron el origen del sonido que se volvió a escuchar esta vez cerca de ellos y entonces Denis lo descubrió.

- Jack -. La mujer llamo a su hermano, que al darse la vuelta miro hacia el techo donde ella apuntaba.

El techo, construido de cristal para poder ver las nubes, la luna y el sol (cuando la contaminación lo permitía), presentaba sombras parecidas a bultos o algo por el estilo, una vez más otro fuerte golpe y esta vez tres cosas más, después una quinta, sexta hasta que el cristal reventó y Jack en un rápido acto se abalanzó sobre Denis para impedir que restos de vidrio o los misteriosos bultos cayeran encima de su hermana, la cubrió con su cuerpo protegiéndole la cabeza, mientras el techo se caía a pedazos y decenas de sombras descendían alrededor de ellos.

Nancy se abrazaba posesiva al cuerpo de Lucy, después de aquel frenético acto lujurioso, deseaba estar pegada a su amante, estaba tan tranquila que tarareaba una dulce canción y al cabo de un rato su momento idílico se fue por la borda, cuando algo impactó arriba del coche.

Las cosas pronto se volvieron un caos, accidentes automovilísticos por doquier, reportes alarmantes saturaban las líneas telefónicas de la comisaria de muchas partes del mundo. Se trataba de algo siniestro, algo que todos se negaban a creer a pesar de que era real y sumamente mortífero, de entre la densa y negra neblina aparecían decenas de personas, mutiladas, carcomidas y en diferentes grados de descomposición que se movían, atacaban de manera violenta y mataban a quien se atravesará en su camino, su saña era robarles algo parecido a su alma y entre más se alimentaban parecían volver a la vida. Korben llevaba rato sin saber que hacer, había perdido a varios de sus elementos en todo ese pandemónium y a lo lejos vio una extraña nube negra, enorme, que se extendía sobre el edificio de los hermanos Dallas, sin perder tiempo, busco la manera de huir del desastre y llegar a ese sitio, pues debía de ser la fuente de toda esta calamidad.

El techo del carro donde Lucy y Nancy viajaban se rompió dando entrada a un ser humanoide en estado de descomposición que se movía con gran habilidad con el objetivo de hacerles daño y arrebatarles la vida. La ojiazul luchaba para protegerse a ella y su acompañante tirando patadas y puñetazos. En tanto la ojiverde buscaba algo que pudiera servirles, sin hallar nada regresó a ayudar a Nancy, sin embargo, el violento impacto de otro carro en uno de los costados, proyecto fuera a la rubia que apenas pudo sostenerse de la manija de la puerta.

Lucy seguía en pie de guerra, golpeando al ser extraño, se protegía el cuerpo para no ser mordida y los asientos como escudo y arma.

- ¡Lucy! -. Nancy lanzó un grito desesperado ya que tenían un enorme problema

Después del impacto del otro carro, invadieron el carril de la línea del tren, mismo que avanzaba a una considerable velocidad hacia ellas. Lucy se percató del peligro al ver hacia donde Nancy miraba, por lo que busco la manera de huir, algo que no seria nada sencillo si se consideraba que el monstruo le tapaba el camino.

Nancy hayo una salida a su problema al ver cerca la cornisa de un edificio, como pudo se abalanzó alcanzándola y ya arriba vio con preocupación como el tren se acercaba.

Lucy luchó por abrirse camino usando el respaldo de los asientos, trató de lanzarse hacia la cornisa donde Nancy la esperaba, sin embargo, su agresor la sostuvo por las piernas y apenas sus dedos se aferraron al edificio, mientras pataleaba y Nancy la jalaba con fuerzas el ser aprovecho para morderle la pantorrilla, provocando una profunda herida, intentó arrebatarle un cacho de carne, aunque las patadas de su víctima y los tirones de la ojiazul surtieron efecto y sus brazos se desprendieron, soltando su presa.

El tren hizo lo suyo arroyando al monstruo y propinando tremendo susto a la pareja que tuvo que ceñirse lo más que pudieron al edificio para que pasara a centímetros de ellas.

Como pudieron entraron al edificio, adentro, Nancy atendió la herida de Lucy colocándole un cacho de prenda que oprimía y cubría la lesión.

- Tenemos que ir con Jayson -. Nancy decretó ayudando a Lucy a caminar

- ¿Cómo? -. Fue la desesperada pregunta de Lucy al ver a través de los vidrios del edificio el caos informe que había afuera.

En la mansión Dallas, Jack seguía de escudo humano, al sentir que algo se acercaban a él se enderezó y Denis de una fuerte patada rechazo al individuo que lo intento atacar. Los hermanos se miraron y sin decir palabras entendieron lo que cada uno tenia que decir. Corrieron al elevador con la intensión de huir, sin embargo, más de una decena de esas cosas en estado de putrefacción se los impedía.

Denis tomó un jarrón de metal para defenderse, mientras que Jack bajó un cuadro grande, el cual, estrelló en una de esas cosas y al deshacerse el marco, obtuvo los maderos largos con los que se defendía y luchaba. Enseguida los hermanos desplegaron un hábil y violento espectáculo de patadas y golpes, todo su repertorio marcial que habían aprendido en el planeta Imega. Jack propinó tremendo golpe a uno en la cabeza decapitándolo mientras Denis terminaba de arrancarle los brazos a otro.

- ¡Denis, Jack! -. Una voz familiar distrajo sus acciones

Los hermanos miraron al recién llegado con mucha sorpresa, era inesperada e inoportuna la intromisión, apenas podían creer ambos lo que veían, sin embargo, no tuvieron tiempo de pensar en razones ya que una ráfaga de balas los hizo buscar refugio.

- No sean cobardes entréguense -. Exigió estridente el agresor mientras acomodaba su ojo en la cuenca de su cara. – Si me dan las piedras que tienen en su posesión, les prometo que no les dolerá su muerte.

Jack asomó su cara, estaba detrás de uno de los sillones, notó armado con una ametralladora a Anthony, quien mostraba un avanzado grado de descomposición, la piel se le estaba descarapelando y sus ojos estaban amarillentos además de que parecían salirse de sus orbitas.

- Que piedras, hace años que dejamos las drogas -. Denis se mofó haciéndose la desentendida y buscando la forma de llegar al elevador.

- Ja, ambos saben que piedras -. Reiteró Anthony mientras disparaba a la puerta del elevador impidiéndole el paso a Denis.

Jack aventó el sillón con fuerza en dirección de Anthony, distrayéndolo, momento que aprovechó el chico para ir detrás llegando al lado de su agresor, lo golpeó con uno de los maderos quitándole el arma, que cayó varios metros lejos, mientras él peleaba a puño limpio.

Denis se dirigió al elevador presionando un botón que activo el sistema de seguridad del edificio, en segundos un grupo de robots armados salieron disparando en contra de Anthony, quien cayó el piso acribillado.

Los hermanos se tomaron de la mano entrando al elevador, adentro los dos se veían nerviosos y sin decirse nada entendieron que tenían que ir con Jayson y protegerlo, esa era su misiva, proteger al quinto elemento.

No esperaban un ataque así, lo que sabían era que se trataba de un planeta enorme que vendría a extinguir la vida, no que los muertos revivirían, pensaron que, con la muerte de Dorian, los Antares, tendrían que replegarse de nuevo, incluso huir, como la última vez. Aquello significaba que se habían confiado y olvidado de su deber.

En la recepción se detuvo el elevador, las puertas de la maquina abrieron dejando ver a los hermanos lo que era una invasión masiva de muertos vivientes, los cuales les impedían el paso hacia la salida.

En la iglesia, Lucy y Nancy, hicieron su entrada. Jayson ya las estaba esperando, cuando vio a la ojiverde herida corrió a revisarla, notando una herida en la pantorrilla, enseguida la levantó entre sus brazos para llevarla a la sacristía mientras la ojiazul iba detrás. En aquel lugar, los dos se dedicaron a atender a Lucy, usando antisépticos y un vendaje, zanjaron el dilema.

Después tuvieron tiempo de ponerse al corriente, las cosas se les habían ido terriblemente de las manos, debieron haber impedido aquel infierno, la única solución que tenían era ir a Egipto y usar al quinto elemento para detener aquello, aunque primero, tenían que esperar a Jack y Denis.

En la mansión, los hermanos salieron del elevador mirándose con tranquilidad y determinación, en tanto los muertos vivientes corrían hacia su dirección para atacarlos, ambos comenzaron a pelear usando el mobiliario como armas o protección. Hábilmente Denis, esquivaba los lentos movimientos de sus agresores y los golpeaba con cualquier objeto cerca hasta reventarles la cabeza.

Jack luchaba cerca de su hermana para cuidarse mutuamente, ambos volvían a ser animales salvajes enjaulados, luchando por sobrevivir a esta terrible invasión, en poco rato se abrieron paso hasta uno de los muebles de la sala, de donde Jack sacó una pequeña mochila, al abrirla extrajo el contenido, lanzando varios objetos chicos metálicos con una cúpula en el centro azul.

Denis se alejó de su hermano corriendo hacia donde estaba una mesa grande, detrás de ella un par de decenas de muertos vivientes, mientras que Jack intuyendo lo que ocurriría corrió hacia el elevador. La mujer, activó varios de esos objetos que eran bombas para lanzarlas hacia los agresores, acto que repitió el muchacho y tras unos segundos explotaron, provocando que volaran en pedazos. Jack logró esconderse detrás del muro dentro del elevador, pero Denis fue alcanzada por el impacto antes de que pudiera esconderse detrás de la mesa, por lo que, termino siendo proyectada violentamente sobre la pared y cayó desmayada.

El edificio recibió severos daños, tramos de pared de ese piso colapsaron y los vidrios se reventaron en miles de pedazos, en uno de los laterales el piso de arriba se vino abajo y grandes grietas se hicieron alrededor del edificio.

Jack se asomó después de un rato, notando a su hermana en el piso desmayada por lo que corrió preocupado hacia ella, tras varias zancadas algo distrajo su camino. Se trataba de una de las columnas destruidas del edificio que volaba peligrosamente hacia él, como pudo giro con fuerza su cuerpo esquivando por centímetros el proyectil, cayó al suelo y notó cerca de él a Anthony, quien lo levantó como si fuese una tabla y lo estrello con violencia en su rodilla rompiéndosela, pero provocándole una leve lesión a Jack en la espalda.

El joven Dallas se retorció en el suelo de dolor, sin en cambio, Anthony aprovechó para patearlo en las costillas, lo levantó de nuevo por la solapa, aunque esta vez fallo en su intento de azotarlo de nuevo ya que Jack aprovecho para tomar impulso y ser él que estrellara sobre el piso a su agresor. El joven corrió hacia el elevador para alejar el enemigo de su hermana, cerca de ese sitio lo enfrentó a golpes, sin embargo, ninguno surtió efecto, por ende, Anthony comenzó a burlarse y se dejó hacer por el chico, que comenzaba a entrar en desesperación.

Anthony escuchó como el puño de Jack lo atravesó por la espalda, provocándole solo risa.

- Vamos Jack no puedes lastimarme estoy muerto -. Se mofó Anthony mientras escuchaba crujir sus huesos y entrañas cuando Jack retiraba su mano. Se giro para verlo riéndose de él.

- Tal vez, pero… esto te gustara -. Jack se burló y enseguida lo empujó con fuerza adentro del elevador, apretó el botón y mientras las puertas se cerraba comenzó a contar sonriente.

Anthony escuchó un raro sonido dentro de su cuerpo, sorprendido entendió que era lo que pasaba, intentó sacar el objeto e instantes después una fuerte explosión lo hizo volar en pedazos.

Afuera Jack, apenas se inmuto con la explosión, vio el elevador victorioso y lleno de gloria se mofó:

- Ja, creíste que me vencerías, solo eres basura…

Jack se vio interrumpido al sentir el cañón de un arma detrás de él, en su cabeza, furioso levantó las manos, intuyendo de quien podría tratarse. Valla que el recién llegado, era muy inoportuno.

- No te muevas o te volaré lo sesos, y mira que estoy muy ansioso de dispararte.

Nota Final: Bueno eso es todo por hoy. Gracias por llegar hasta aquí. Si te agrado, me ayudaría mucho que compartieras esta historia con tus amigos o conocidos. Sin más gracias y nos leemos en el siguiente capítulo