Oscuridad
El corazón de Bella se rompió al ver al vizconde de rodillas en la entrada de su despacho, quiso ir a consolarlo, pero se detuvo ante la mirada que le dedico su madre, observó en cambio como Rene se dirigía hacia él, le ayudo a levantarse
- ¿Se encuentra bien? - dijo preocupada.
El vizconde la miro; la madre de Bella había envejecido ante los acontecimientos que sucedieron, lucía acabada, derrotada, sin vida.
Rene en silencio miro a su hija, enarco una ceja al observar como ella se encogía de hombros y negaba la cabeza, intentando disimular que no sabia lo que le sucedía al vizconde.
-Me disculpo por mi comportamiento- dijo un apenado Edward, miro a su abogado- Mis condolencias por la muerte de su hermana, si necesitan de apoyo económico para el funeral no duden en decirme.
-Gracias- dijo Bella con su voz de hombre.- No abra funeral- su voz se quebró. - No hay cuerpo que enterrar.
Edward se paralizo ante aquellas palabras- No se que decir.
Y era cierto, no había palabras para describir el sentimiento que sentía, sabia lo que se refería su abogado, en el incendio el cuerpo de Bella no fue encontrado, cuando leyó las noticias y miró las fotografías se observaba que el lugar había quedado en cenizas.
-No hay nada que decir- dijo Rene.
El vizconde carraspeo – Lo veré luego Isob
Bella asintió, observó como el vizconde se marchaba de su despacho, quiso ir y decirle que se encontraba viva, que era ella, que todo era una farsa, suspiro, se dejo caer en silla, cruzo de brazos sobre la mesa y sin importar que su madre la viera, lloro.
Escucho como la puerta del despacho era cerrada con llave, su madre se acerco a ella- ¿Bella?- le susurro.
El corazón de Bella se oprimió del dolor- No digas nada madre.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué el vizconde reacciono así? ¿Te gusta? Yo no entiendo.
Bella levanto la mirada para ver a su madre – Amo mi profesión, el incendio nos ayudo a acelerar las cosas, sabes que debía morir Bella.
Rene asintió no muy convencida- Lo del incendio fue provocado, cuando llegue la casa no olía a aceite, cuando huíamos si olía.
-Lo sé madre ¿Pero quién fue? No tenemos idea del porque nos hicieron aquello, sospecho que fue quien envió las cartas anónimas.
-Sea quién sea, nos quería fuera del camino.
-Pero no lo estamos
-No, no lo estamos y vamos a demostrarles que somos fuertes.
Bella le sonrió a su madre – Bueno, usted madre debe marcharse pronto, yo me debo quedar.
Rene sabia que su hija intentaba cambiarle el tema, suspiro, Bella no le diría que había pasado entre el vizconde y ella.
Ese mismo día con el corazón oprimido y lagrimas en los ojos, se marcho a casa de sus familiares, dejando a su única hija sola, quiso quedarse y apoyarle, pero con el poco dinero que tenían apenas podía Bella sobrevivir en la ciudad.
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Los días pasaron, el vizconde Edward Cullen se encontraba sumido en la oscuridad, no había dejado sus aposentos desde el día que se entero que Isabella Swan había fallecido.
Recuerdos era lo único que quedaba, un día después de haber visto y cenado con Bella, el vizconde había amanecido con una enorme sonrisa en la cara, la cual se esfumo, cuando su mayordomo entro a su despacho con la bandeja del desayuno y el periódico del día.
Al leer el periódico Edward se enteró de la noticia, sin poder creérselo, levanto la mirada a su mayordomo y con la voz en seco le dijo:
-Investiga si es cierto Jasper-
Jasper, asombrado ante el cambio de actitud de su amo, salió al instante y se puso a investigar, dos horas después entro a los aposentos del vizconde, quien ya se encontraba cambiado, Edward había levantado la mirada, lo observó y con aquel simple silencio, entendió que era cierto lo del incendio.
-He investigado donde se encuentran los familiares de Isabella Swan, llego esta mañana el abogado Isob Swan, tanto él como su madre se encuentran en el despacho que se localiza en el centro.
-¿Y su hermana? ¿Es cierto?
-Me temo que es cierto
-Llévame ahí
Cuando llego al despacho de su abogado y no la vio por ningún lado, Edward se derrumbo frente a Rene y Bella, por primera vez en su vida el vizconde Edward Cullen tenia el corazón roto por una mujer.
Se disculpo de los familiares de Bella y se marcho, cuando salió, el mayordomo observo a su amo derrotado y sin vida, le asombro ver como le había afectado la muerte de la hermana del abogado, él conocía lo que tenían, pero nunca creyó que fuera enserio lo de ellos, el vizconde había tenia relaciones sexuales con distintas mujeres, sin embargo nunca se había puesto así por una mujer.
Le fue a ayudar a subir el carruaje y sin decir nada se marcharon.
Cuando llegaron a la mansión, el vizconde no volvió a salir de su dormitorio.
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Días después
Edward suspiro, llevo una de sus manos a su pecho y se rasco, poco a poco comenzaba a quitarse la varicela, se levanto de su cama, se dirigió a la ventana, observó a los jardineros arreglar el jardín delantero de su casa, observó a su madrastra caminar junto a su hermana por los jardines, se sintió mal por ellas, creían que se encontraba mal por la enfermedad y por esa misma razón no había saldo de su habitación, pero la realidad era que no tenia animos de nada, sus ilusiones se encontraban rotas, aún le dolía la perdida de Bella, pero la vida continuaba.
Ese día se baño y se vistió después de días encerrado, al mirar a su madrastra y hermana sabia que debía de enfrentarse a ellas y poner las cosas en orden, había escuchado por Jasper que la señora Esme se la pasaba todo el día encerrada en su despacho, y Alice seguía igual que siempre.
Se miro en el espejo cuando se termino de vestir, observo que había bajado de peso, tenia ojeras, no le importo su aspecto, al final seria otro día de estar en casa y trabajar; tenia proyectos que debían de realizarse, duplicar su dinero, en fín debía de hacer muchas cosas.
Bajo las escaleras, se dirigío a su despacho, se le hizo raro que Jasper no se presentara al instante, cuando llego, se sentó en su silla, bajo la mirada y observo sus papeles, se dio cuenta que su madrastra había estado haciendo cuentas de las propiedades que tenían en renta, al parecer también se encontraba preparando una fiesta.
Enarco una ceja al leer lo que se gastaría su madrastra en la fiesta
Escucho un golpeteo en la puerta, levanto la mirada de sus papeles y observo entrar a su mayordomo, vestía de prenda civil, unos pantalones cafés, una camisa de manga larga blanca y sus habituales zapatos negros.
-Jasper me alegra que hayas llegado- dijo Edward- Quería pedirte un…
-Señor, disculpa por interrumpirlo, vengo a hablar con usted
Edward lo observó, con la mano le indico que se sentara, Jasper se sentó frente a él.
-¿Todo bien?
-Si, bueno, vengo a pedirle la renuncia señor.
Los ojos de Edward se abrieron -¿Su renuncia?
-Si, estoy enamorado de una mujer, necesito buscar empleo y ser digno para ella y para su familia
-Puedo ofrecerte empleo, ¿Desea ser mi ayudante?
-Le agradezco, pero rechazare su oferta
-Entiendo
-Quiero agradecerle por el apoyo que usted me dio, y …
Edward le interrumpió – Jasper siempre te ayudare, olvida lo del bar, ojala pudiera hacer más por ti.
-Señor, mis recuerdos son borrosos, además, usted siempre ha hecho mucho por mi.
Edward suspiro, miro a Jasper mientras se levantaba de su asiento- Siempre tendrás un lugar en esta casa, y mi apoyo incondicional
Jasper se levanto y le tendió la mano, el vizconde la estrecho con una sonrisa.
-Se mejor para ella- dijo Edward
Jasper se congelo por un momento, miro a su ex patrón y asintió- Siempre lo hago
Le acompaño a la puerta, cuando la abrieron observaron a Alice, Edward negó la cabeza, observo a su hermana y luego a Jasper, quien miraba a su hermana con adoración, se entero lo de ellos desde el primer momento que se conocieron, su hermana no era nada discreta cuando miraba a Jasper.
Su ex mayordomo fue mas discreto, cuando se entero oficialmente que ellos andaban, fue cuando los vio el día que se cayó al lago con su abogado.
Isob intentaba distraerlos para que no los viera y en el acto habían caído al agua fría, sonrió al recordar aquel día.
Su hermana le dedico una sonrisa tímida, Edward asintió con la cabeza y se encerró en su despacho, la vida de su ex mayordomo y de su hermana era solo de ellos, él no se entrometería.
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Bella se levanto de su sillón un lunes por la mañana, camino a su escritorio, había pasado dos semanas desde el incendio de su casa, dos semanas las cuales le llegaban cartas de antiguos socios de su padre, le enviaban dinero a Bella para la pronta restauración de su casa, Bella se sentía en gratitud hacia aquellas personas quienes ayudaban sin pedir nada a cambio.
Ese día se presentaría en la mansión Cullen, faltaba poco para terminar el trabajo, lo ultimo que supo fue que el vizconde se encontraba mejor de salud.
Alice venia a verla todos los días, siempre traía consigo comida del día, lo cual Bella le agradecía en todo momento.
Tocaron la puerta de su despacho, se abrió entrando a su mejor amiga con una sonrisa.
-He traído el desayuno – comento Alice, puso la canasta arriba de la mesa.
-No se como agradecerte por todo esto.
-Yo se como agradecerme, Bella, necesito que contrates a Jasper, hemos estado hablando… queremos casarnos- dijo una alegre Alice.
- ¿Tu hermano dejara ir a Jasper?
-Lo hizo, esta mañana Jasper presento su renuncia- dijo una sonriente Alice- Ha estado juntando su dinero y rentara un cuartito en el centro de la ciudad.
Bella abrió los ojos ante tal sorpresa- Jasper debe de estar realmente enamorado de ti
Alice le sonrió- El sentimiento es mutuo.
Bella se encogio de hombros y Alice noto su estado de animo, estos días su amiga había estado muy triste, al mismo tiempo le asombro ver su disminución de peso.
Le tendió una manzana, la cual Bella tomo y comenzó a masticar- Agradezco que me alimentes amiga, no se que haría sin ti- dijo Bella con una sonrisa triste.
-¿Has estado bien amiga?
-Si, solo he tenido mucho trabajo- mintió Bella.
En realidad Bella estos días que pasaron se encontraba deprimida, hasta la fecha seguía igual, realmente le hubiese gustado estar mas tiempo con el vizconde, se ilusiono mucho cuando Edward le había dicho que la iba a cortejar, quería conocerlo más, besarlo, abrazarlo, pensaba en él todo el día.
-No se que decirte, mi hermano se encuentra igual que tú, hoy por primera vez salió de sus aposentos.
-De hecho, hoy me presentare en tu casa, tu hermano me mando una carta solicitando de mi presencia.
-¿Cuándo te la envió?
-Me llego el viernes, creo que fue de los últimos trabajos que hizo Jasper para él. Tu hermano quiere que terminemos el trabajo cuanto antes.
-¿Pronto terminaras de trabajar para él?
-Si- dijo Bella con tristeza.
Alice no supo como decifrar aquella tristeza de su amiga, Bella no le contaba muchas cosas, la observó y se percato que se corto el cabello. -¿Por qué no me has esperado a que te lo cortara?
Bella se sonrojo - ¿A quedado mal?
Alice negó la cabeza-Me gustaría ayudarte en más, por cierto ¿conoces quien fue el causante de quemar tu casa?
-La semana pasada comenzaron a levantar los escombros, se sospecha que se metieron a la casa y comenzaron el incendio desde las habitaciones, de hecho, el arquitecto piensa que fueron un grupo de personas que prendieron al mismo tiempo el fuego.
- ¿Has recibido alguna carta al respecto?
Bella negó la cabeza, tomo su suéter- ¿Me llevarías a tu casa?, necesito adelantar el trabajo, hoy me contacto Emmmet Mc Carty
Alice chiflo – ¿No fue él quien te dijo que no requería de tus servicios?
-Si, fue él que me dijo aquello ¿Sabes? Cuando asistimos a la fiesta de los Vulturi, me pecarte que Rosalie se encontraba histérica por algo que le comento Tanya.
Alice asintió –Reconozco que antes Caius y Emmett trabajan juntos, pero dejaron de ser socios, desconozco las cusas de tales motivos.
Bella se encogió de hombros, sospecho que pronto conocería los motivos.
En ese momento tocaron la puerta de su despacho, Alice le sonrió a su amiga- ¿Te acuerdas que te comente sobre Jasper?- dijo Alice mientras se dirijia a la puerta para abrirle a su Jasper.
Bella los observo juntos, sintió cierta envidia de verlos felices.
-Buen día – saludo amablemente Jasper.
-Buen día- saludo Bella. -Me comento Alice que buscas trabajo.
-Si, soy muy eficiente, puedo ayudarle a hacer lo que usted me mande
Bella le sonrió- Me alegra escucharlo, se aproxima mucho trabajo, he estado recibiendo varias cartas de personas que me solicitan, lo que si es mucho papeleo, largas horas de juntas, y muchas fiestas las cuales debemos de asistir para darnos a conocer, mañana preséntate en la oficina.
-Muchas gracias por la oportunidad, no lo defraudare.
-Gracias Jasper, bienvenido.
Alice grito de la emoción- Muchas gracias Isob
-No hay de que agradecer, si me disculpan, debo ir a ver al vizconde Cullen.
-¿Gustas que te lleve? Jasper se irá a desempacar, yo debo marcharme a casa, mi madre planea una fiesta y hoy ira el modista.
-Me gustaría- dijo Bella, miro a Jasper- Lo espero mañana a primera hora de la mañana
-Aquí estaré, gracias por el empleo.
Se encaminaron a la puerta, Alice se despidió de jasper, se dirigieron al carruaje de la familia Cullen, de hay partieron a la mansión, cuando llegaron el corazón de Bella se detuvo, observo la enorme casa, de pronto comenzó a sentirse intranquila.
La puerta fue abierta por la ama de llaves, quien les sonrió al verlos
-Sean bienvenidos, señorita Alice, su madre la espera en su cuarto.
-Gracias- dijo Alice con una sonrisa- Nos veremos después Isob, suerte con mi hermano.
Bella le dedico una sonrisa, el ama de llaves la acompaño a la puerta del despacho del vizconde.
-Es hora- susurro.
Toco la puerta
-Adelante- dijo una voz aterciopelada
El corazón de Bella brinco, apareció en el umbral de la puerta, observó al vizconde fruncir el ceño mientras leía documentos, dejo de hacerlos cuando percibió a su abogado.
Bella le miro, parecía que había bajado de peso, debajo de sus ojos tenia unas grandes ojeras, lucia sumido en depresión.
-Buen día- dijo Bella con su voz de hombre
-Buen día Isob, bienvenido, tenemos cosas que hacer
-Lo sé ¿Qué es lo que hace falta?
Edward miró la cabeza, le indico que se acercara, Bella tomo su habitual silla quedando frente a él.
- ¿Recuerdas el problema de trata de personas que mi padre comenzó hace años?
-Lo recuerdo
-Bueno, he hecho las cuentas, el día de hoy se liberarán las personas
Bella se alegro al escuchar aquellas palabras.
-Pero, me temo que debo hacer negocios con Mc Carty, sigue en pie su oferta de ser socios.
- ¿Socios?
-Si, su mujer es la dueña de la empresa de telas más grande del continente.
-Entiendo.
-Lo veremos para la siguiente semana, necesitamos formar un acuerdo en donde nos beneficie a ambos sin perder ganancias.
Bella asintió, de pronto comenzó a tener varias ideas.
Edward se quedo observándolo, su abogado tenia gran parecido a Bella
-Lamento lo de su hermana gemela- susurro tristemente
Bella agacho la mirada ante aquellas palabras- Ha sido difícil
Edward lo reconoció asintiendo con la cabeza – La conocí cuando estuvo de viaje, realmente su hermana fue una mujer increíble.
Bella levanto la mirada, lo observó a los ojos, el vizconde también lo miró, pudo jurar que sintió como ambos se encontraban unidos ante una pequeña conexión, no entendía como, pero pasaba, de repente la oscuridad que lo invadió estas ultimas semanas, desapareció.
Continuara…
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Gracias por leer, gracias por estar.
Lamento mucho la demora, he estado editando la historia, pronto verán cambios, los cuales serán la eliminación de los capítulos y subida de ellos.
La historia seguirá siendo igual.
¿Qué les pareció el capitulo? ¿les gusto? Las leo.
Atte. Erew
