La tensión era palpable, sintió que el deseo recorría sus venas y su piel ardía ante la perspectiva de tocarla como tanto quería.

¿Cómo se sentirá envuelta en mí?

Sasuke no tenía experiencia en el sexo, solo la teoría de ello, además de algunos capítulos bastante gráficos del libro de Kakashi; puede haber fisgoneado el "Icha-Icha" cuando tenía 12 años, pero aún lo recordaba como si lo hubiera leído ayer.

Desde que llegó al cuarto de Sakura, han pasado varios minutos, no tenía nada que decirle, tampoco pretendía contarle sobre el sello, si lo hacía, ella seguramente escaparía y no quería eso. En su lugar, decidió pasar nuevamente su mirada por su cuerpo.

¿Cómo podía excitarlo de esa manera con solo ver su cuerpo?

Sasuke la miró a su rostro, sus ojos estaban vidriosos y sus mejillas sonrojadas, tenía una ligera capa de sudor y una gota recorría su cuello para terminar entre sus senos.

¡Joder!

Casi podía sentir que sus gemidos internos buscaban escaparse sin importar que su garganta se esforzara en retenerlos. Sakura lo miraba de medio lado y con cautela mientras su respiración estaba agitada. Él se concentró en esto y su vista volvió inconscientemente a sus senos, los cuales subían y bajaban al compás de su respiración. Quería tocarlos, sentirlos… probarlos.

— Sasuke ...

Sakura lo llamó, él levantó su mirada y se topó con sus ojos verdes, los cuales le devolvían la mirada con reserva. Escuchó cómo ella carraspeó ligeramente y se apoyaba delicadamente en sus antebrazos para dirigirse a él, pero lo único que pudo lograr fue presionar más sus pechos contra esa endeble blusa; ante tal vista apretó los dientes con fuerza y su respiración se tornó trabajosa, casi podía sentir que su polla empezaba a endurecerse.

Mentiría si dijera que no había imaginado incontables veces a Sakura bajo él, dándose placer mutuo y disfrutando del contacto de sus sexos. Había esperado mucho tiempo para tenerla justo como se encontraba ahorita, a su merced, en su propiedad y en una de sus camas a la espera de lo que él hiciera sobre su cuerpo.

Sasuke se acercó a pasos lentos mientras Sakura lo miraba con extrañeza, él notaba que ella estaba siendo un poco más consciente de la situación, notó que ella vio cómo sus ojos vagaban por su cuerpo, él también podía captar como este respondía a su mirada, quizás era de manera inconsciente, pero no podía negarse el magnetismo de ambos cuerpos y la química que se profesaba entre ellos.

Cuando Sasuke se encontró al lado de su cama, Sakura miró hacia arriba y lamió torpemente sus propios labios, Sasuke no pudo retener un tenue gruñido de su garganta, sintió la vibración de sus cuerdas vocales y la miró con intensidad. Los ojos de Sakura se ensancharon un poco y trató de alejarse, pero no pudo, Sasuke tomó su antebrazo entre su mano y la detuvo sin ejercer mucha presión, se sentó a su lado y se acercó suavemente.

Sus ojos se veían directamente entre sí, Sakura jadeó y fue el detonante de Sasuke, se acercó a ella y olió su cabello, mientras bajaba a su oreja y la tocaba con su nariz, escuchó a Sakura contener la respiración y con su única mano en el antebrazo de ella, la redirigió hasta tocar su muñeca; su pulso estaba alto y sonrió de medio lado ante ello, sabía que estaba excitada, como él.

Sasuke tomó el lóbulo de su oreja entre sus labios y haló de él, Sakura dejó escapar el aire que retenía; su piel se sintió cada vez más cálida y suave.

Amaba sentir su piel.

Sasuke lamió desde su lóbulo y trazó con su lengua una línea tenuemente húmeda hasta terminar en la vena de su cuello, succionó este punto y escuchó a Sakura gemir.

Sasuke se alejó tenuemente y miró a Sakura a los ojos, en vez de su normal verde jade, su tono coincidía con el musgo, se veían aún más profundos; sus ojos brillaban y sus pupilas estaban dilatadas. Sus mejillas se veían aún más rosas y sus labios entreabiertos y rojos, al parecer los había estado mordiendo y podía verlos brillar por su propia saliva.

Necesitaba probarlos.

Acercó sus labios a los de ella y los probó, su beso comenzó con un poco de torpeza, ambos tenían la boca cerrada, solo se conectaban sus labios; Sasuke succionó su labio inferior y ella jadeó, al abrir su boca, él lo tomó como invitación e ingresó su lengua. Su boca se sintió caliente y húmeda, le gustó probarla.

Sus besos se intensificaron, lo que no tenían en experiencia, lo compensaban con sus ganas y su rápida comprensión. En unos minutos, ambos se encontraban gimiendo casi al unísono.

Sasuke se separó y continuó regando besos en su cuello, chupaba y rasgaba su piel ligeramente con sus dientes, casi pretendiendo marcarla.

— Sasuke-kun ...

Sakura gimió en su oído y él gruñó a cambio. Se sintió poderoso.

La boca de Sasuke se deslizó por su cuello y llegó al nacimiento de sus senos, con su mano bajó el frente de la blusa hasta debajo de sus senos. Jadeó al verlos, eran perfectos.

Sus senos eran firmes, sus pezones rosas pequeños estaban duros esperándolo a él, a su boca.

Sasuke se lamió los labios y engulló uno de ellos mientras su mano se ocupada de su seno izquierdo, sus duros picos lo excitaban, su mano pellizcó ligeramente su pezón y lo haló, Sakura gimió. Su boca succionaba el pezón derecho y su lengua jugaba con él, el deseo fue avasallador y raspó con sus dientes. Sakura gemía y lo llamaba en susurros, mientras la mano derecha de ella, se desplazó hasta hurgar en el cabello de él.

Sasuke liberó el seno de su boca y desde esta posición la miró, su boca estaba entreabierta, sus ojos cerrados y sus mejillas rojas, sintió su polla moverse aún en sus pantalones.

Él se levantó y comenzó a halar su short con la mano, ella lo miró y abrió sus ojos con asombro, trató de retirar la mano de Sasuke, él la miró con extrañeza y ella miró hacia un lado mientras murmuraba.

— C-creo que es mejor que dejemos esto.

Carraspeó un poco y Sasuke frunció el ceño.

— ¿Qué pasa? — susurró él, su voz sonaba espesa.

Ella lo miró y trató de retirarse, no dio explicaciones y él se enojó.

— ¡Claro que no! — gruñó y quitó el short de sus piernas.

— ¡¿Qué crees que haces ?! — Sakura le gritó, mientras lo miraba.

— Lo que ambos deseamos desde un inicio. — Sasuke susurró en su oído y bajó la mano a sus bragas.

—¡No! — ella respondió a cambio mientras su respiración se aceleraba.

Sasuke decidió ignorarla y metió su mano entre sus piernas.

— Ya estás tan mojada para mí… ¿estás segura que no quieres? — preguntó de forma burlona.

Sakura jadeó, mas no respondió. Sasuke sonrió de lado y la observó mientras bajaba sobre su cuerpo y, con su mano, tocaba los delicados pliegues de ella.

Sus largos dedos trazaban líneas entre sus pliegues, su vagina estaba completamente húmeda y preparada para el acto. Sasuke dirigió su pulgar a su clítoris y lo tocó levemente, de un lado a otro, mientras su dedo índice buscaba hacerse espacio en su abertura.

Sakura jadeaba cada vez más, empezó a gemir y trató de retenerlos mientras cruzaba su propio brazo para tapar su boca. Sus caderas empezaron entonces a mecerse en sintonía con los toques de Sasuke; él empezó a aumentar el ritmo en su clítoris, ella frunció su entrecejo y abrió su boca una vez más mientras apartaba el brazo y lo dirigía a Sasuke.

Se ve hermosa.

Sakura exhaló en medio de sus gemidos, Sasuke se sintió abrumado, le fascinaba darle placer.

Él comenzó a ingresar dos dedos en su abertura, se sintió estrecho y caliente, ella gimió más alto y lo llamó en medio, la respiración de ambos era difícil, Sasuke sonrió de lado, sus dedos continuaron deslizándose por su centro caliente; sintió que no podía alejar la mirada de ella mientras la complacía, la vista era sumamente erótica, sus caderas se movían para estar en sincronía con sus dedos, pero él alejó su mano.

Sakura jadeó y lo miró, cerró sus piernas y miró a su lado, se mordió el labio y evitó mirar a Sasuke. Él sabía que ella aún no había llegado al orgasmo y sonrió petulante. Bajó aún más y abrió sus piernas, ella lo miró con extrañeza y mientras él conservaba su sonrisa de superioridad, se retiró la camisa y empezó a besar el abdomen de Sakura, bajando sus besos más y más.

Sakura tembló y lo miró con la boca un poco abierta, en ningún momento él apartó sus ojos de los de ella.

Por fin, su boca llegó a su coño, lamió de abajo hacia arriba mientras sus ojos no la perdían de vista, notó cómo el rostro de ella se contrajo ligeramente y gimió alto, su espalda se encorvó hacia adelante, sus senosalieron y su cabeza se posicionó aún más atrás.

Los dedos de Sasuke continuaron hurgando en su apretada abertura al son de su lengua, esta estaba ocupada en su clítoris, masajeando y estimulando altamente su capullo; cerró sus labios sobre él y procuró succionarlo una y otra vez.

Amaba su sabor.

Los jadeos y gemidos de Sakura iban en crescendo y la habitación estaba impregnada de olor a sexo.

— Córrete para mí, Sa-ku-ra…

Sasuke susurró con su voz gruesa, Sakura gimió, se sintió increíble que él hablara con su boca aún en su coño, su voz vibraba en su parte más sensible y el deleite aumentaba.

Eso fue todo lo que necesita, gimió fuerte y su coño se contrajo apretando los dedos de Sasuke, el gimió con su lengua aún en su clítoris, la sensibilidad de este la hizo cerrar las piernas y trató de alejarlo con su mano.

Sasuke continuó lamiendo sus jugos, manteniéndose alejado de su clítoris sensible; se levantó y limpió con su antebrazo los fluidos que se deslizaban por su barbilla mientras la miraba desde su posición. Sakura estaba agotada y respiraba pesadamente, lo miraba con los ojos entreabiertos mientras se concentraba en inhalar y exhalar.

Sasuke se bajó de la cama y empezó a desabrochar su pantalón, Sakura lo miró, pero no dijo nada, ambos se comunicaron con sus miradas. El pantalón cayó al suelo en un susurro, le siguió su bóxer y su polla estaba completamente dura entre sus piernas apuntando hacia arriba; él pasó su mano por esta y la deslizó de arriba abajo ante la mirada de asombro de Sakura. Él tenía el pleno conocimiento de que su polla era grande y gruesa, también sospechaba que Sakura era virgen, le sorprendió esto, pues pensó que en algún momento tendría que haber hecho misiones de seducción; le agradó profundamente el hecho de saber que él sería su primero… y único.

Se arrodilló entre sus piernas abiertas y ella lo miró con prevención, él la miró de manera profunda y puso su mano en su cadera, apretujó su carne y la soltó para dirigir su pene a su coño mojado y dispuesto. Trató de dilatarla un poco con sus dedos y su anterior orgasmo, aunque sabía que probablemente no era suficiente. Ingresó la cabeza de su pene y continuó empujando en su estrecho pasaje; ella lo miró y gimió, esta vez de dolor y cerró con fuerza sus ojos, Sasuke continuó empujando hasta enfundarse por completo en ella.

Mía.

Se inclinó hacia adelante y capturó sus labios, reprimiendo los gemidos de Sakura con su propia boca, empezó a besarla y bajó su mano a su ardiente centro y empezó a frotar su clítoris. Su polla se sentía apretada, su alrededor estaba húmedo y caliente, se sentía delicioso.

Sakura empezó a sentir placer, su interior se sentía sumamente lleno, era un sentimiento extraño, pero el ardor y la punzada de dolor quedaron atrás para empezar a gemir de satisfacción en la boca de Sasuke. Sus piernas se movieron alrededor de la cadera de él y lo atrajeron, el calor de su interior era exquisito; él gruñó, se levantó, y aún arrodillado entre sus piernas, se retiró y volvió a entrar, ella jadeó y cerró los ojos, él continuó con movimientos lentos y agónicos, apretó sus dientes ante el inmenso placer y cuando salió de su interior, no pudo contenerse más y permitió darle rienda suelta a su deseo; se envainó profundamente, con fuerza.

Sakura jadeó y él gruñó, se sentía extremadamente llena.

La fricción era abrumadora, se retiró, su polla se deslizaba por su estrecho coño, su abertura húmeda lo enloquecía, entró de nuevo en ella con un poco de brusquedad.

¡Mierda!

Su mente estaba en blanco, nublada por el deseo, nunca creyó que se sentiría así.

Sus embestidas empezaron un poco torpes, luego, con el pasar del tiempo, se encontró ganando velocidad y fuerza al ingresar y salir de ella, en cada momento aumentaba la velocidad y la fuerza de penetración, la cama sonaba, sus gemidos y jadeos llenaban el aire.

Sasuke usó su mano para levantar la cadera de Sakura para que se encontrara con la suya, el ángulo de penetración toco algo dentro de ella que la hizo gritar, Sasuke sonrió de lado y aumentó aún más sus embestidas; Sakura comenzó a moverse con él en un tándem carnal y pasional. Sus respiraciones trabajosas resonaban junto con sus gemidos, su pasión era abismal.

Sasuke agarró con fuerza su cadera, tirando con vigor de ella, apretando su carne entre su mano; la necesidad de ambos nublaba su juicio, mientras los dos gemían el nombre del otro, una ola de placer los golpeó, su coño comenzó a contraerse nuevamente apretando su polla, sus genitales palpitaban con ímpetu, ambos temblaron y en una última estocada, ambos se corrieron con un eficaz gemido final.