Scar soltó un suspiro pesado, sabía que era mejor no seguir retrasando lo inevitable., a su lado Simba emitió un leve gemido adormilado, él león mayor lo miro con ternura, lamió cariñosamente una de sus mejillas y con cuidado de no despertarlo se levanto sin hacer ningún ruido.
Observo su rostro dormido y sin poder evitarlo froto suavemente sus frentes juntas, para su alegría y satisfacción él príncipe sonrío entre sueños. Una pequeña sonrisa se instalo en el rostro del león de melena azabache antes de mirar a su sobrino una ultima vez antes de marcharse, dejándolo solo en la cueva.
Sabía que lo sucedido hay, tarde o temprano llegaría a los oídos de Mufasa, de alguna u otra manera y si quería que todo saliera lo mejor posible él debía ser el primero en notificarle a su hermano, aunque sinceramente no deseaba hacerlo, no quería tratar con la ira y disgusto del Rey ni mucho menos lidiar con sus objeciones.
Pero conocía muy bien a su sobrino y era consciente de que tarde o temprano Simba tendría preguntas, algunas de las cuales no creía que estuviera listo para contestar, y seguramente él joven león insistiría en hacer oficial su relación ante el resto de las Tierras del Reino.
Así que era mejor que tratara de preparar un poco el terreno antes de que Simba fuera a notificarle a Mufasa, por que inocente como era su sobrino no tenía idea de que tal lejos podía ir la desconfianza de su hermano hacía él, así como no tenía idea de la ira que podría desatar si Mufasa llegará a separarlos.
Hace mucho tiempo él quiso mucho a su hermano, pero eso era tiempo pasado ahora, el destino de ambos los había separado a limites insospechados. Cada uno representando todo aquello que no era él otro. Y la brecha más grande que había entre ambos era quizás la pura y llana envidia.
Mufasa siempre lo tuvo todo, incluso sin siquiera tener que pedirlo, mientras que a él solo le tocaron las sombras, estaba cansado, también quería poder ser él hijo favorito y predilecto de su padre, él león más querido y admirado de la manada, un líder venerado y respetado, un gran cazador con una gran fuerza, y lo que más deseaba una bella familia que lo amara incondicionalmente.
Y Simba podría proveerle de todo eso. Pero más allá del poder del trono y la autoridad que conllevaría ser la pareja del futuro Rey, finalmente tendría para siempre a alguien que lo quisiera tal cual era, sin que tuviera que fingir o usar ningún algún tipo de manipulación para ganar su afecto.
Además de que guardaba un profundo y sincero amor por él joven príncipe. Y era ese mismo amor el que le proporcionaría la determinación necesaria para enfrentar a su ''querido'' hermano, lo que prácticamente implicaría echarle en cara el afecto que compartía con su hijo. Scar suspiro cansadamente mientras sus pasos lo dirigían a los pies de la Roca del Rey.
-Scar...-Se escucho una voz ronca. Él león de pelaje marrón apenas contuvo las ganas de rodar sus ojos, al parecer su inevitable encuentro se había adelantado más pronto de lo que hubiera deseado realmente. Se giro encarando a su nada feliz hermano mayor -Mufasa...-Dijo en igual tono.
-Te ordeno detener esto. Es inaceptable-Murmuro él Rey, con claras intenciones de suprimir el impulso de querer arremeter contra él otro león. Él menor chasqueo la lengua.
-No sé de qué hablas...iluminame hermano-Dijo Scar con voz sarcástica, asiéndose en parte el desentendido.
Por que dudaba en gran medida que Mufasa supiera acerca de lo que había pasado con Simba, debía ser de cualquier otra tontería que siempre le reclamaba, a menos que su olor mezclado con el de su sobrino lo delatara, pero sudaba mucho de eso. Pero al ver los ojos rojos de su hermano mirándolo con rabia y reproche supo que estaba equivocado, lo sabía, sin duda lo sabía.
Por el rabillo del ojo observo al ave volando a unos metros de él y cuando cruzo sus miradas el pájaro bajo la cabeza avergonzado, y hay obtuvo la respuesta de como se había enterado Mufasa, gruño visiblemente molesto mostrando sus colmillos de forma amenazadora a lo que Zazu se sobresalto volando detrás de su Rey para refugiarse.
-Maldito pajarraco metiche...-Murmuro Scar conteniendo las ansias de saltar sobre él mayordomo y relevarlo de sus funciones permanentemente. Se supone que él debía ser el que le dijera a su hermano, no que se enterara por ese pájaro, que siempre metía su pico donde no le concernía.
-Zazu solo hizo lo que un buen súbdito debe hacer-Defendió Mufasa seriamente. Scar le dirigió una mirada despectiva, parpadeando lentamente.
-Y ahora que lo sabes...¿Qué piensas hacer al respecto?-Cuestiono él león de pelaje oscuro.
Simba se removió una y otra vez entre sueños, incomodo de alguna manera pese a que había descansado tan cómodamente hace poco tiempo atrás. De forma inevitable termino despertando, abrió los ojos y emitió un sonoro bostezo exhalando el sueño, mientras estiraba su espalda y patas. Se sentó sobre el suelo observando con pereza el lugar donde se encontraba
Se sentía algo aturdido y desorientado a causa del sueño, emitió otro cansado bostezo intentando recordar lo que había sucedido algunas horas antes, paso una pata por su rostro y entonces pudo observar que a su lado en la roca había algunas marcas, de garras, de sus garras, se enderezo rápidamente al percatarse de que no se encontraba en el lugar donde acostumbraba dormir, estaba en la cueva de su tío.
Entonces, todas las imágenes de lo ocurrido se agolparon poco a poco en su mente, uniéndose para formar un recuerdo claro y muy vivido, lo que lo hizo estremecerse, un fuerte sonrojo adorno sus mejillas y una sonrisa de auténtica felicidad se formo en sus labios ¡Sus sentimientos eran correspondidos! Se sentía tan emocionado en ese momento que sería capaz de gritarlo a los cuatro vientos, pero un pequeño detalle se lo impidió ¿Donde estaba Taka?
Salió algo apresurado, siguiendo el rastro de olor distintivo de su tío el cual lo guío hacia la cueva principal de la Roca del Rey, su corazón se exalto cuando pudo escuchar perfectamente el par de rugidos molestos. Corrió rápidamente pasando al lado del área donde descansaban las leonas, Sarabi observo el rostro angustiado de su hijo por lo que lo siguió preocupada.
Simba ignoro los llamados de su madre, aunque una parte de su ser, él hijito de Mamá lo instaba a detenerse y explicarle lo que pasaba, pero la cuestión era que él tampoco estaba seguro de lo que ocurría, lo único que tenía en claro era que su padre y su tío estaban discutiendo o algo peor, y no iba a quedarse quieto mientras eso pasaba.
-¡Grrrgrr! ¡No estoy dispuesto a arruinarle la vida a mi hijo al unirlo contigo!-Gruño Mufasa agazapado frente a su hermano.
-¡Ve a decirle eso a alguien que se trague tus mentiras! ¡A ti te da igual la felicidad de Simba! ¡Lo único que quieres es que sea tu heredero perfecto! ¡No eres mejor que nuestro padre! ¡Pero nunca podrás moldearlo a tu imagen como lo hizo Ahadi!-Gruño Scar desenvainando sus garras.
-¡Mi hijo es lo que más me importa en este mundo! ¡Y no pretendo dejar que sufra por tu insano deseo de ascender al trono y pisotear el legado de nuestro padre!-Espeto Mufasa colérico.
-¡Si lo único que quisiera fuera el trono lo hubiera obtenido hace mucho años ya!-Grito Scar irascible.
-¡Jamás volverás a acercarte a Simba! ¡Desde ahora será tu príncipe! ¡Nada más!-Exclamo Mufasa.
-¡Grrrggrr! ¡Hazlo! ¡Te reto! ¡Simba te odiara si lo intentas!-Gruño Scar.
-No dejare que lo sigas manipulando para darte ventaja al trono ¡Preferiría que mi hijo dejara de ser príncipe a que tu fueras Rey!-Gruño Mufasa cegado por el enojo. Scar rasgo la tierra bajo sus patas con las garras.
-Yo preferiría primero...verte a ti muerto...a que me separarás de él..-Murmuro Scar con veneno en su voz. Mufasa frunció el ceño.
-Soy TÚ Rey...mi palabra es TÚ ley...esta dicho...mi hijo jamás estará con alguien como tu-Dijo Mufasa con voz firme y autoritaria.
En ese momento Scar se cegó con ira y Mufasa retrocedió un paso sorprendido al ver una mirada en su hermano que no había visto hace años, eran los mismos ojos que lo habían visto cuando lo ataco cuando eran unos leones jóvenes. Parecía estar punto de arremeter contra él y él Rey no podía estar más atónito.
Desde que perdió el ''Rugido'' Scar jamás había vuelto a mostrar el valor suficiente para iniciar un combate físico contra él, pues desde siempre había sido el más grande y fuerte de los dos. Pero al parecer la rabia había podido esta vez más que su razón y su hermano estaba a punto de atacarlo, pero entonces, un rápido y certero golpe con un bastón en la cabeza del león de melena azabache lo detuvo.
-Esta pelea familiar ha escalado demasiado-Dijo Rafiki seriamente con un brazo cruzado detrás de su espalda. Scar se frotó el lugar en su cabeza donde había impactado el bastón del Chamán mientras le dirigía una mala mirada -Debo hablar contigo-Dijo él mandril señalando con su báculo al Rey.
-¿Qué? ¿Yo? ¿Por qué?-Cuestiono Mufasa confundido.
-Eso te lo diré cuando comencemos a hablar, ahora sígueme...-Indico Rafiki señalando el camino con su bastón.
-¡Taka!-El preocupado grito del príncipe heló la sangre del Rey, hace años que no escuchaba ese nombre ser pronunciado por nadie.
-Simba...-Pronunció Scar al ver al joven león llegar corriendo seguido de cerca por Sarabi. Él príncipe fue hasta él y lo envolvió en un fuerte abrazo, emitiendo un suave suspiro, él mayor dejo descansar la barbilla sobre la cabeza de su sobrino quien frotaba la mejilla contra el pelaje de su cuello.
Entonces se escucho lo que tal vez sería el mayor rugido en la larga vida de Mufasa, Simba confundido se separo un poco de su tío solo para mirar a su padre, y se encogió ante lo que encontró en su mirada, ira, incredulidad y mucha decepción. No entendía por que lo miraba así, como si hubiera hecho algo sumamente malo.
Entonces reparo en la mirada sombría de su tío y por despistado que pudiera ser algunas veces, en este momento era más que obvio que su padre ya sabía que eran pareja. Lamento no haber pensado antes una manera menos brusca para informarle y así haber evitado esta situación.
Aunque no sabía como estaba enterado, seguramente había sido una noticia repentina y dada con poco tacto ¿Quizás su tío se lo había dicho? No sabía, pero eso no importaba ahora. Debía calmar las aguas que se habían agitado.
-Papá yo...-Empezó Simba pero fue rápidamente interrumpido.
-¡Será mejor que te calles!-Espeto Mufasa con tanta fuerza que hizo a su hijo temblar, Scar gruño por lo bajo ante su forma de hablarle, con una pata rodeando a su sobrino.
-¡Mufasa! ¿Qué te sucede?-Cuestiono Sarabi frunciendo el ceño, no era habitual que su marido se dirigiera así a su hijo.
-Simba...Scar desde siempre ha deseado ser Rey. Por muchas palabras lindas que te haya dicho y promesas que haga no debes confiar en él. Lo único que quiere es el trono-Advirtió Mufasa ignorando a su esposa.
-Por favor, piensa bien lo que vas a decir...-Pidió Rafiki nervioso.
-Desde que naciste tú tío te ha resentido por haberle robado su derecho al trono. No seas ingenuo, no debes creer en lo que sea que siente por ti. Lo único que le importa es ser Rey y si lo he tolerado hasta el día de hoy es solo por que es mi hermano, pero no dejaré que te utilice. Scar seguramente no quiere a una bola de pelos pasearse frente a él con el poder del trono bajo sus narices sin que él pueda utilizarlo plenamente, quiere esa posición para él, no seas tonto Simba-Dijo Mufasa sin considerar verdaderamente todo lo que salía de su boca, era su enojo hablando por él. Simba apretó la mandíbula.
-¡No sabes de lo que hablas! ¡Tú no lo conoces!-Exclamo Simba defendiendo a su pareja.
-¿Me estas respondiendo?-Espeto Mufasa frunciendo el ceño. Simba trago nerviosamente pero no se dejo intimidar.
-No sabes lo que dices...¡Y tampoco me importa! ¡No me harás cambiar de opinión!-Exclamo él príncipe encarando a su padre. Scar se sorprendió ante las palabras de su sobrino y una pequeña parte de si, disfruto de ver a Simba yendo en contra de su hermano.
-¡No te atrevas a decir que conoces a mi hermano mejor que yo Simba!-Gruño Mufasa desilusionado ante lo ciego que estaba su hijo.
-¡Suficiente!/¡Suficiente!-Gritaron Sarabi y Rafiki a la vez, considerando que la situación se estaba sobre pasando.
-No estas pensando claramente-Dijo él Chamán intentando ser la voz de la razón pero él Rey no le presto atención.
-Mufasa por favor...-Pidió Sarabi, no le gustaba ver como su esposo e hijo se gritaban entre si. Pero al igual que Rafiki fue completamente ignorada.
-Pero...no importa que no cambies de opinión Simba, yo soy tu padre y se que es lo mejor para ti-Murmuro él león de pelaje dorado con voz mucho más calmada -Desde ahora ve olvidando cualquier relación que creíste tener con Scar, por que desposaras a una de las leonas de la manada aunque tenga que escogerla por ti-Sentencio seriamente.
-¡No puedes hacer eso!-Grito Simba impactado ante sus palabras.
A Sarabi no le tomo mucho tiempo unir las piezas de la conversación, y aunque estaba sorprendida y algo escéptica con respecto a los sentimientos de Scar hacía su hijo, no estaba ni cerca de tener la reacción explosiva que estaba teniendo Mufasa.
-¡Claro que puedo! ¡Soy él Rey! ¡Y lo decreto!-Exclamo él león.
-¡Y yo soy el futuro Rey! ¡Cuando suba al Trono haré lo que quiera!-Exclamo Simba molesto.
-¡Aun no príncipe! ¡Sigo siendo él Rey, lo que significa que debes hacer todo lo que te ordene!-Grito Mufasa -¡Ahora ve a la cueva! ¡Estás castigado! ¡Y si dices una palabra más te juro que no volverás a ver a tu tío!-Exclamo Mufasa. Callando cualquier objeción que pudiera decir su hijo.
Los ojos de Simba se cristalizaron mientras le daba a su padre una mirada profundamente decepcionada y algo en él Rey se rompió ante eso, entonces él príncipe salió corriendo derramando varias lágrimas. El pecho de Scar se contrajo mientras lo veía irse, frunció los labios apretando fuertemente la mandíbula.
-Y a ti..-Dijo Mufasa dirigiéndose a su hermano -No quiero verte en la Roca del Rey en lo que resta del día-Espeto él Rey mirando desde arriba. Scar emitió un gruñido bajo pero se dio la vuelta y comenzó a alejarse.
-Te arrepentirás de esto Mufasa...-Murmuro él león de pelaje oscuro dirigiéndole una mirada de extremo desprecio, antes de saltar entre las rocas y desaparecer de vista.
Él Rey cayo al suelo sentado, bajo la cabeza y se paso una pata por sobre el rostro suspirando. No había sido su intención ser tan duro, pero creía sinceramente que había hecho lo correcto. Cuidando a su hijo de la horrible avaricia de su hermano, ya que la debilidad al trono que este poseía sería su perdición y eso nunca cambiaría, así que no podía dejar que arrastrara a Simba con él a ese destino.
Pero una pequeña parte de si lo molestaba gritándole la posibilidad de que los sentimientos de ambos fueran verdaderamente sinceros y que había cometido un grave error, pero no podía estar seguro, su hermano había vivido tanto tiempo detrás de una máscara que ya no sabía que se ocultaba detrás de ella, y temía lo que pudiera encontrar, por eso no estaba dispuesto a correr ningún riesgo.
-Mufasa...Vamos a hablar ¡Ahora!-Exclamo Rafiki agitando su bastón y con molestia reflejada en su mirada. El tono autoritario del Chamán hizo que él Rey se encogiera de hombros y asintiera mansamente. Esperaba no estar equivocado.
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¡Drama a la orden!
Pobre Simba, esta tan triste y Scar esta muy molesto, y todo por que Mufasa solo quiere cuidar del bienestar de su hijo.
Pero el problema es que no conoce todas las facetas de su hermano, solo ha visto la mala mientras que Simba si ha visto la buena.
¡Muchas gracias ''JosefoJudas'' por comentar y por tu apoyo en esta historia!
¡Igualmente a ''Marcus''!
¡Ustedes me animan a continuar XD!
