FIC
Historias de Albert y Candy
Reto Navideño
Castillos de Hielo
Por Mayra Exitosa
En Escocia llegaba la Navidad, se no veía a todas luces una pareja muy enamorada, cada día descubrían algo nuevo uno del otro, ahora era más intimo todo, las salidas, los regresos a casa, los cambios, los baños de agua tibia, ambos en la tina, los besos más candentes, el deseo despertando, y esa noche de Navidad, ya tenían sus regalos, su cena privada, los empleados descansando por esa noche, ellos a solas, deseando avanzar en lo que ya tenían semanas de haber iniciado. - ¿Estás segura, Candy? - Completamente, te amo y no tenemos porque privarnos de brindarnos lo que deseamos, solo somos nosotros no creo que haya nada de malo, cuando tu me lo has dicho abiertamente, es amor y si vamos a patinar todo el tiempo, tocando nuestros cuerpos, la confianza entre nosotros debe ser completa. - No me opongo en lo más mínimo, no creo que pueda negarme a esto, lo juro.
La noche se hizo larga e intensa, la espera había terminado y ellos se amaban completamente, la pasión de sus cuerpos fue tal que se desenvolvía naturalmente, ambos tenían consideración, el afecto se había ido incrementando año tras año, solo que ahora la pasión no era tan fácil de controlar y saber que ese era un regalo mutuo, incluyendo la vestimenta de ambos, paso de lo divertido a lo apasionado con jadeos y caricias que se fueron acrecentando a tal grado que quedarse en cama ya era la única posibilidad, el desayuno realizado por él, al haber dejado a los empleados ese día de descanso, ellos amándose como jamás lo habían pensado, fue el mejor regalo que no habían planeado. - Ahora me gusta más este lugar, juntos, solos y tenerte conmigo así entre mis brazos, me hace sentir completo. - Te amo, fue genial, nunca me imagine como era, trato de no comentar estos temas con Dorothy, siempre me preguntaba, ella quería apoyarme, pero la dejo en el silencio y pensaba que no necesitaba instruirme en nada, la verdad, me gusta más no haber preguntado, al final creo que esto solo es nuestro, es tan bonito complementarse como pareja. - Lo es, cuando lo haces con amor, amar es sentir que la prioridad es hacer sentir bien a tu pareja y que ambos gocemos de esta relación.
Suspiros, besos ardientes y la relación que tenía tanto de unida hoy parecía echar chispas en cada rincón de la habitación, en cada salida, al tomarse las manos, al regresar al castillo, al convivir con roces que antes no habían sido tan notorios, ahora estaban en una fase inicial que se disfrutaba en ambos, era tan nuevo para ella como para él, desearse aun estando tan agotado por quedarse practicando patinaje artístico que era mucho más detallado y con demasiada concentración, no importaba con tal de besarla, de abrazarla, de estrecharla en cada giro, suspirar en su oído, hacerla estremecer, muchos detalles que ahora estando solos podían dominar y desear como concederse, esos momentos íntimos y relajado, que ambos planeaban siempre y cuando lograran el objetivo trazado, ella era una entrenadora muy fuerte y Albert se sentía orgulloso de ver como se había hecho tan buena en su área - Algún día me gustaría que estuviéramos en las áreas que domino, sin embargo, temería por tu seguridad y te prefiero aquí, así que te prometo dominar esos saltos y hacerlos con similitud a los tuyos, porque no deseo que alguien más lo haga contigo. -¡Albert! Sabes que puedes hacer todo lo que hago. - No, tu llevas mucho tiempo practicando, patinar no es difícil, los giros algunas veces ya los había realizado, pero el salto en patines tiene un proceso más detallado y lo lograré, antes de que nos regresemos tengo que lograrlo.
Semanas después se intensificaba el frío, pero los amaneceres eran tranquilos y luego vinieron días en los que de nuevo ya se podía patinar, los dos hicieron intentos que funcionaban y se dieron cuenta que eran muy fuertes y veloces, a tal grado que hacer combinaciones no se les dificultaba, podían darse el gusto de parar o de dar mayor velocidad, las tardes de merienda, los detalles de la música, el romance tan activo, fue solo lo que muchos habían mencionado, pero ahí en la privacidad, nadie podía verlos, ellos ahora eran una pareja que se amaba y que aunque el mundo a su alrededor no lo supiera, parecían haber estados destinados a unirse desde hacía mucho tiempo, porque ahora se veía natural en ambos, eran grandes amigos y ser novios fue mucho mejor, porque el amor exploto abrazándolos y haciendo que como pareja fueran mas unidos, la comunicación que llevaban era grandiosa y los saltos que al principio fueron difíciles para Albert poco a poco fueron dando forma, tomar a Candy y hacerla girar con sus brazos desde sus pies, fue lo más asombroso que ambos habían hecho, estar en la nieve y realizar cosas que nadie más hacía y que ellos confiaban en lograrlo les fue de mucha utilidad, porque ahora ahí en la soledad del lago, bailaban pegados con la música suave del viento y deseando finalizar ese día como otro más colmado de éxito, - Creo que George no podrá imaginar lo que hicimos y avanzamos esta Navidad y año nuevo. - No quiero que termine, deseo quedarme contigo y… no me hago a la idea de partir. - No lo harás, regresaremos juntos, no he aceptado lo de la película, quiero que George lo evalué por ti y por mí, sabe lo que tenemos y es bueno, pero es arriesgado para la cinematografía, nos quitaría demasiado tiempo. - A mí lo único que me importa es que seas feliz, Albert. Realizar otras actividades, me darán gusto siempre y cuando nos mantengan unidos. - Podemos vivir juntos, Candy. ¿Solo si lo deseas? - Ahora que mi padre a regresado a Lakewood, quisiera decirte que sí, aunque el pretexto sea nuestro entrenamiento, la realidad es que me siento muy feliz cuando estamos juntos. - Yo también, abrazarte en la noche y amanecer contigo en mis brazos es motivante. - Espero que sea así mucho tiempo, no quisiera verte enojado, -¿Contigo? ¡Imposible! Haces todo tan bien, y te siento tan mía, que no creo que nos molestemos por algunas caídas o errores, esos siempre nos pasan a todos. - Si tienes razón, quiero que Papá te conozca, que sepa que somos novios y que me has apoyado todo este tiempo que él no ha estado conmigo, incluyendo a George. - No lo castigues Candy, para él ya es difícil sobre llevar su nueva situación, solo somos pareja, novios y lo que el imagine, lo cierto es que te nos amamos y eso es notorio, que las cosas cambiaron entre nosotros, si, para los demás tal vez es transparente o ya lo daban por hecho.
Semanas después en Lakewood, llegaban dándose cuenta de que su padre estaba más que feliz, no solo ya había iniciado el negocio, sino que Dorothy estaba con él y los sorprendieron besándose, haciendo que se avergonzaran por como los habían encontrado en su llegada. Candy estaba feliz, porque su padre parecía rejuvenecer, ahora se sentía mejor, dos de sus cuñados lo apoyaban, lo consideraban mucho al ser la pareja de su hermana y tratarla de manera formal con su relación. -Me alegro tanto por ustedes, hacen bonita pareja. - Dorothy temía que te enfadaras, pero estaba seguro de que no lo harías, eres una persona muy confiable y madura, has tomado todo lo que se te presenta con mucho aplomo, aun en circunstancias adversas, no se de quien sacaste tanta fortaleza, ni tu madre ni yo lo fuimos así. - Mamá dijo que era tan fuerte como tú, y le creí, trabajabas desde el amanecer hasta el anochecer si agotarte con tal de sacar las cosas adelante y mira esto, es tan bonito, tu propia pista y negocios juntos, además se ve que ya estas con muchos clientes. - A Dorothy se le ocurrió poner el snack, y eso traería mayor clientela y es verdad, es bueno para el negocio, además sus hermanos nos han a poyado mucho, son buenos hombres y van a cambiarse de casa a estar más cerca para ayudarnos. - Me alegro mucho Papá, así tendrás ahora una familia mas grande y no tendré miedo de que estés solito, también podrán ayudarte y salir a que vayas a las presentaciones. - Si, Dorothy dice que podemos salir más, el contable estará revisando todo para que sea redituable y el negocio se mantenga a flote.
La cena fue agradable, conocer a Albert fue muy bueno para Peter, estaba orgulloso de su hija y ahora que alguien más la cuidara le daba mayor confianza, Albert amaba a Candy y se lo decía abiertamente, en un plan serio a futuro una relación formal, por ahora estaban llevando un noviazgo y vivían juntos, entrenaban y lo sobre llevaban bien. - Creo que la cuidas mucho y eso me hace sentir tranquilo, Albert. - Gracias, ella temía que no fuera de tu agrado. - Al contrario, la conozco bien y sé que ella es muy inteligente y fuerte, esa combinación la debió llevar a ti, porque mi hija es lo mejor que tengo, a aparte de Dorothy ahora. - Ella esta muy feliz de ver que las cosas han salido bien, esperemos que nosotros también salgamos bien, hay un plan de una película que quieren rodar. - Lo han estado mencionado en la televisión, al parecer ustedes están en la mira, son los patinadores de mayor rango olímpico y los mejores amigos, porque pasaron varias entrevistas. - Si, de alguna manera han estado investigándonos, por eso es de mayor exigencia que Candy se encuentre conmigo, tengo mayor seguridad y puedo protegerla. - Eso me gusta, sé que la amas y se nota desde que llegó la vi feliz y estoy seguro de que es por ti. - Gracias. - A ti, Albert.
Continuará…
Gracias por comentar, esta historia que inicia como un reto Navideño
en el grupo de Historias de Albert y Candy, continuaremos escribiendo hasta finalizarla
Deseándoles una feliz Navidad
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
