¡FELIZ CANONIVERSARIO! Hoy se cumplen 6 años desde que terminó el manga de Naruto y Kishimoto-sensei nos regaló un precioso canon con una linda ensaladita como un plus hermoso❤

Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.

Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y

Canción que inspiró el título: Stole my heart- One Direction.

Espero que la lectura sea de su total agrado.

Se prohíbe resubir en otras plataformas o adaptar este escrito. NO AL PLAGIO.

Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, solo los utilizo sin ningún fin lucrativo.


Capítulo 6.

Al verla salir de ese baño con tan poca ropa, fue inevitable para mí mostrarme en desacuerdo y cubrirla con mi sudadera. No es que no me gustara, mi corazón tuvo un ataque instantáneo cuando la vi, se veía tan bonita, la sensualidad que siempre trata de ocultar, destacaba tanto como su cabello rosado. Egoístamente pensé que solamente yo podía verla así, pero fue estúpido creerlo. Yo no tengo derecho para decirle cómo debe vestirse, y si lo tuviera, tampoco lo haría.

Dejarla sola en ese estacionamiento, no fue fácil para mí. Su determinación fue lo que me impulsó a dejarla atrás, aún consciente de la incomodidad que tenía por culpa de esa minúscula falda y la posibilidad de que decidiera ir a buscar sola a esos imbéciles. Ese pensamiento hizo que quisiera dar la vuelta e ir a buscarla, si algo le pasa, mi madre y sus padres no me lo perdonarían... no, yo sería el que no podría perdonarme.

—Sakura no hará nada, dijo que no lo haría— la rubia adivinó la dirección de mis pensamientos, supongo que fue porque mi cuerpo se tensó inesperadamente —. No se atreverá a romper el voto de confianza que le dimos al dejarla sola.

Apreté las empuñaduras de la motocicleta, sabía que ella tenía razón, sin embargo, no puedo reprimir el deseo de intentar cuidarla.

Paré la motocicleta frente al lugar que ella me indicó, en la puerta del establecimiento, había una mujer con expresión de angustia, supuse que esa sería su madre. Ella se bajó el vehículo y me entregó el casco, dedicándome una sonrisa de agradecimiento.

—Ino, ¿estás bien?— la mujer se acercó a ella y apretó entre sus brazos —¿Nadie te hizo daño? ¿Por qué no me avisaste? Yo hubiera ido a buscarte dónde sea que estuvieras…

—¿Cómo supiste lo qué pasó?— inquirió con duda.

—Sakura-chan me llamó hace unos minutos y me lo contó todo. Muchas gracias por lo que hicieron por mi hija, jovencito— ambas hicieron una reverencia ante mí.

—Únicamente Sakura merece su gratitud— les dediqué un leve asentimiento a ambas, me di la vuelta y arranqué para ir de vuelta a casa.

Guardé la motocicleta en el garaje y entré a la casa esperando encontrar a mi madre en compañía de Sakura, pues su bicicleta estaba tirada en nuestro pórtico. Sin embargo, ella estaba tomando el té y comiendo galletas, completamente sola.

—Ya vine— mamá sonrió al verme.

—¿Dejaste a esa pobre chica en su casa?—preguntó.

—Sí— me lancé al sofá y encendí la televisión —. Pensé que estarías acompañada…

—Sakura estaba aquí, dijo que quería agradecerte por ser su conciencia, ¿eso qué significa?

—Si ella no te lo dijo, no tengo que hacerlo yo.

—Como sea— la oí resoplar —, llamé a sus padres para contarles lo que había sucedido y cuando regresaron, se la llevaron para hablar seriamente con ella.

—Entiendo— fingí desinterés al comenzar a buscar algo que ver en la televisión.

Ciertamente me preocupa lo que pueda pasar con ella, es verdad que su actuar fue muy impulsivo, pero era una situación en la que no tenía muchas opciones. Llamar a la policía podría ser contraproducente porque no había pruebas para acusar al tipo, entonces esa situación solamente habría empeorado para la rubia y tal vez, Sakura se hubiera convertido en un blanco más para esos sujetos; y yo nunca estaré cerca para cuidar de ella...

—Tu padre y tu hermano vienen a casa muy pronto— la voz de mamá, interrumpió mis pensamientos.

—Debes estar muy feliz, estar conmigo solamente no es divertido— la miré con una leve sonrisa.

—Tú también estás feliz, a mí no me engañas. Y tú no eres aburrido— me pellizcó la nariz —. Parece que Itachi traerá a su novia para que podamos conocerla. ¡Aaaah, solo espero que sea una buena mujer!

—Debe serlo o nii-san ni siquiera la habría mencionado— me encogí de hombros.

—Es cierto, olvidaba que mis hijos tienen un buen ojo para las chicas— me codeó las costillas —. Vamos, cuéntame qué pasó entre tú y ella. La vi muy determinada a hablar contigo y Sakura es muy tímida cuando está cerca de ti, ¡No seas egoísta con tu madre!— me sujetó por el hombro y comenzó a sacudirme.

Suspiré resignado y comencé a contarle lo que pasó después de que seguí a Sakura por órdenes de ella.

...

Mantuve la cabeza inclinada, esperando que mi padre dejara de caminar de un lado al otro y se dignara a regañarme, si es que va a hacerlo. Mamá estaba sentada en la otra esquina del sofá, sentía su mirada perforadora puesta en mí.

—Ya díganme algo— me atreví a levantar la cabeza e intenté disimular que su actitud me tenía fastidiada.

—¿Qué quieres que te digamos?— comenzó mi madre en tono mordaz —¿Que te felicitemos por darte aires de heroína de pueblo y salir corriendo a hacer la peor estupidez que se te pudo ocurrir en la vida?

—¡Mi mejor amiga estaba en problemas, no podía ignorarla cuando más me necesitaba!— debatí enojada.

—¡Ella podría haber llamado a su madre o a la policía!— señaló furiosa.

—Qué comprensiva eres, madre— escupí con sarcasmo —. Es bien sabido que sin pruebas la policía no hará nada y también deberías conocer la situación económica que están pasando ella y su madre. Además, Sasuke-kun estaba conmigo.

—Él no es un superhéroe, es solo un mocoso sin un oficio aparente— decretó.

—¡Eres una jodida hipócrita!— exploté rabiosa —Le haces creer a Mikoto-san que no crees lo que dicen los vecinos de su hijo, pero es una maldita mentira, porque sí lo haces. ¡Qué gran amiga eres, mamá! Por eso me pides que le dé la espalda a la mía.

—¡No me hables así, jovencita!— se levantó para enfrentarme —Yo no estoy diciendo que lo que digan los vecinos es cierto, solamente quiero que entiendas qué aún en compañía de él, no hubiera sido suficiente.

—Eso no fue lo que trataste de decir y lo sabes— repliqué.

—Escucha, aún si Sasuke-kun resulta ser un delincuente, no hubiera bastado. Ellos eran varios, él no habría podido defenderlas a ambas y salir ileso.

—Estábamos en un lugar público.

—¿Y cómo crees qué ellos pretendían llevarse a Ino sin que ella tratara de defenderse o gritar en busca de ayuda? Seguramente tenían un arma escondida para sacarla del lugar bajo amenaza, sin que nadie sospechara de ellos.

—¡Ya es suficiente!— papá se interpuso entre ambas y, para mi sorpresa, me sostuvo entre sus brazos.

Quedé estupefacta, creí que él iba a gritar histérico como mi madre, pero solamente me sostenía con cariño, como de costumbre. El latir de su corazón me trajo calma y mi enojo se evaporó pausadamente.

—Entendemos que fuiste a buscar a Ino con buenas intenciones, pero queremos que tú nos entiendas a nosotros. Si te llegara a pasar algo, tu madre y yo no podríamos aguantarlo— sentí que mi madre se unió al abrazo.

Mis lágrimas se derramaron una tras otra, no me detuve a considerar los sentimientos de mis padres. Solamente buscaba validar mi argumento sin tomar en cuenta el sentir de los demás.

Lo siento, lo siento mucho...— sollocé sin dejar de aferrarme ambos.

Soy una tonta, ellos hubieran sufrido mucho por culpa de mi egoísmo...

.

.

.

Salí de casa más temprano de lo usual, tengo la idea de pasar por la casa de Ino para irnos juntas a la escuela. Un ruido en la casa vecina me hizo girar la cabeza en esa dirección, mis ojos se encontraron con los de Sasuke-kun.

Instintivamente, ambos nos movimos en la dirección del otro sin romper el contacto visual. Quedando frente a frente, únicamente separados por la cerca que divide los jardines de ambas viviendas. Me sentí como una tonta, tenía mucho que decirle, pero las palabras quedaban atoradas en mi garganta.

—Sasuke-kun.

—Sakura.

Siempre que nos vemos, es lo único que podemos decirnos. Como si pronunciar nuestros nombres se tratase de un simple acto reflejo.

«¿Eso es todo lo que tienes para decir, niña pendeja? ¿Es que acaso tu cassette mental se reduce únicamente a pronunciar su nombre cuando lo tienes en frente? Ya háblale, dile algo interesante, tienes el intelecto para hacerlo, ¡Shannaro!»

—Buenos días— entendí que, solo por esta vez, la voz de mi cabeza tiene mucha razón —, ayer no pude hablar contigo.

—Supe que te regañaron— dijo.

—Sí, bueno, me lo merecía— junté mis manos con nerviosismo —. Fui una ingenua al creer que podía resolverlo sola.

—Fuiste irracional— señaló acusador.

—Lo sé y lo siento— desvié la mirada al suelo —. Quería darte las gracias por detenerme, sin tu ayuda y la de Ino, solo hubiera empeorado las cosas para ella.

—Y para ti misma, ellos te hubieran...— se aclaró la garganta, incómodo.

—Mis padres me retaron por mi error, fue egoísta hacerlo. Por eso te pido que aceptes mis disculpas y mis agradecimientos.

—No has dejado de darme las gracias desde ayer— me dio un golpecito en la frente, justo como lo hizo cuando nos encontramos en la biblioteca —. Ya no seas impulsiva, te conviertes en una molestia.

Con una mano en la frente y un sonrojo en las mejillas, hice un puchero indignada por su insinuación. Él negó divertido y caminó hasta la salida. Decidí hacer lo mismo, ya estoy retrasada para ir por Ino.

Nuestras miradas se cruzaron de nuevo, pero luego nos movimos en direcciones contrarias. Apenas avancé unos pocos pasos cuando me di cuenta que perdí la oportunidad de preguntarle qué es lo que hace cuando sale todos los días. Giré dispuesta a detenerlo para preguntarle, pero ya iba bastante lejos. A leguas se notaba que iba bastante apresurado, detenerse a hablar conmigo ocasionó que su tiempo de viaje se vea reducido.

Será en otra ocasión— suspiré resignada y emprendí mi camino a la casa de Ino.


Hasta aquí el capítulo de hoy.

Awwwww Sasuke quedó noqueado con la ropa de su -seguramente- futura waifu y a pesar de temer que algo la pasara, tuvo que confiar en su buen juicio. Mikoto es una madre adorable uwu. Pobre Sakura tuvo un feo regaño, pero debe entender que ella es más importante para sus padres que cualquier otra cosa. Amo como se dicen sus nombres cuando se ven, esa es una característica que siempre he amado del SasuSaku, aunque al inner de Sakura no le hace muy feliz. Los capítulos se irán alargando poco a poco, me gusta que sean capítulos cortitos, pero comenzaré a hacerlos más extensos a medida que vayan avanzando las cosas.

Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.

Nos leemos en el siguiente capítulo, hasta la próxima.

EAUchiha.