I Choose to Believe
— Pensé que podías tener frio.
— Gracias— respondió a secas, mientras se calzaba su blazer olvidado.
— No pensé que te encontraría acá, pero es al primer lugar que he venido
— Mattsun no te preocupes, estoy bien, de verdad.
— Debe ser una cagada, todo. y tienes que saber que si ustedes se divorcian pido irme contigo…
En los ojos de Matsukawa sólo se veía preocupación, Iwaizumi pensó que él mismo debe lucir miserable para ser merecedor de la compasión de su amigo, siempre apacible.
— Pues voy a pelear por Makki también, y dejaré que Oikawa los vea cada fin de semana, siempre que nos pague una buena pensión — trató de reír
— Vamos, no tienes que enfrentarlo todo esta noche, te quedas conmigo y no acepto objeciones.
— Me va a encantar dormir en una funeraria.
—Te vas a morir del gusto
Iwaizumi trató de suprimir el pensamiento de lo mucho que Oikawa le gustaría este panorama y lo ridículamente graciosa que le parecería esa broma tan predecible, —no puede ser que hasta cuando estoy molesto contigo apareces, basurikawa.
Marcó por doceava vez el número de Iwachan y este continuaba fuera de servicio, intentó con sus amigos esperando un poco de suerte.
— ¿Qué quieres cabrón?
—¿Makki?— Oikawa alejó el teléfono para verificar que no había marcado mal el número— ¿Se puede saber que diablos te pasa?, ¿Por qué me respondes así?
— Te lo advertí, te lo advertimos… que te buscaras otra entretención, ¿no podías liarte con cualquier otra persona esta noche?, Oh no espera… si lo hiciste, minutos después de casi comerte a Iwaizumi, ¿Qué querías probar Oikawa?
— Yo… lo siento. de verdad lo siento, ¿Está él contigo?
— No lo está, pero se encuentra bien, deja que las cosas se calmen por esta noche Oikawa, o te juro por mi madre, que no sólo perderás a Iwaizumi.
Hanamaki, se consideraba un hombre pacifico, no le gustaba entrometerse en nada peliagudo a menos que fuera vital, y aunque no quisiera, e Iwaizumi nunca se lo haya dicho con palabras, y él nunca se lo haya preguntado, desde que coincidieron en el
Aoba Johsai, notó aquella conexión entre el punta receptor y el armador, al principio quedó asombrado, pensó que era algo netamente deportivo, tallado en esfuerzo y dedicación, pero la forma en como Iwaizumi parecía decaer cada vez que Oikawa le restregaba a sus conquistas en la cara, cuando las llevaba a las practicas para que le hicieran alabanzas, cuando le pedía a Iwaizumi que salieran los tres como una especie de cita (alegando que quería pasar tiempo con su novia de turno y su mejor amigo) a Makki le parecía casi sádico, pero en fin, si Iwaizumi no se quejaba, menos lo haría él.
Hanamakki trataba de no imaginar (porque quería seguir siendo amigo de Oikawa, le había agarrado afecto al cabrón) como eran esas citas, como Iwaizumi debía aguantar que Oikawa se comiera la boca con una chica diferente cada semana, frente a sus ojos.
En fin… al parecer la tortura para su amigo acabó cuando una de las conquistas le tiró los trastos a Iwaizumi delante de Oikawa, y este decidió ponerle fin al ritual, Hanamakki no tuvo que intervenir para rescatar a su amigo, alabados sean los dioses, pero si debe hacerlo ahora, no dudará en tomar partido.
Aquella madrugada, Oikawa no durmió, se dedicó a revivir una y otra vez los hechos de la noche, cuestionó las palabras de sus amigos, el por qué de sus prohibiciones, pensó que quizás era una persona horrible y no lo había notado. Es cierto que tiene sus fallas, sobre todo cuando de tacto y sutilezas trata, pero con Iwachan nunca tuvo que preocuparse por eso, él estaba, siempre estaba, cuando Oikawa era un genio en la cancha era el primero en felicitarlo, era ese abrazo apretado que no sabia que necesitaba hasta que le soltaba, pero, sobre todo cuando Oikawa no podía con el mundo sobre sus hombros, cuando se sentía malo, incapaz y mediocre, Iwachan lo miraba con lagunas enormes de sinceridad y le recordaba que para él, era el mejor de la prefectura, del país, y del mundo, que estaba orgulloso de ser su compañero.
—Cariño ¿Hajime no bajará a desayunar?
—No madre, ha dormido fuera — dijo tratando de disimular su angustia
—Pero y ¿está bien? ¿¡qué le has hecho ahora Tooru!? no sé como te aguanta…
— Que bonito saludo, espero que tu hayas tenido una buena noche Koemi... y Takeru?
— Aquí! ... me has extrañado, ¿a que sí? — respondió abrazando a Oikawa
Efectivamente Takeru ha crecido desmedidamente, aún no llega a los 14 y ya bordea el metro 70, aunque la personalidad de su sobrino siempre fue herencia innegable de su padre, siempre tranquilo, y relajado, las facciones de su hermana se notan a kilómetros, sobre todo cuando se ríe, a pito de nada, siempre se ríe.
— Por supuesto que si, si eres mi bebé, estás tan grande hijo por dios — aunque Oikawa siempre odió cuando se lo hacían a él, no pudo evitar apretar las mejillas de su sobrino, es que lo extrañaba tanto.
— Espero alcanzar a Iwaizumi pronto, ya contigo… igual y me demoro un poco más, pero ya voy… ya veras Tooru.
— Hey!, soy tu tío, dime Tio-Too-ru — moduló lentamente
— Jamás Too-ru, cuando madures quizás te diré tio — Takeru apartó a Oikawa y susurró, esperando que su madre ni su abuela les oyeran — Ahora, dime… ¿Qué le has hecho?
— No quiero hablar de eso, ¿quieres almorzar fuera?
— Sólo si me cuentas que has hecho, mira que hemos venido a verlos a los dos, no sé si me conforme solo contigo, Iwaizumi es más gracioso
11:05 am
(Imagen)
"dime que no te atropelló apropósito, tiene cara de haber matado a alguien, y tu no estás aquí, lo que me hace pensar que debo denunciar a mi propio tío a la policia más cercana,¿debo denunciar?"
En la imagen se aprecia un Oikawa encorvado sobre un tazón de avena, de ojos hinchados y mirada distraída, si la noche fue una tortura, tener una muestra de que Oikawa no ha dormido por su culpa, le hace querer correr hasta el y decirle que todo está bien, que no se preocupe, que si quiere besar a otras personas frente a él, no es lo peor del mundo, que lo ha hecho antes y vamos es Oikawa…. imaginó que lo vería hacer eso otra vez, que tiene derecho a hacer lo que quiera, que siempre estará para él, pase lo que pase, que puede bailar sobre su corazón roto y no habría problema, pero por favor no quiero ni puedo verte así.
11:11 am
"Estoy vivo, aunque he dormido en una funeraria"
(imagen)
11:13 am
"Vale, creo en tu prueba de vida no coaccionada, recuerdas el restaurante italiano de la familia de Hiroka ?, a eso de las 2 estaré por allá con un sujeto de casi dos metros y personalidad horrenda, digo por si quieres pasarte por ahí… sin presiones"
11:16 am
"necesito un favor, tengo un compromiso a esa hora, pero es cosa de saludar y huir , ¿crees que podrías estar ahí a las 3? te lo agradecería mucho…."
11:17 am
"cuenta con eso."
— He hablado con él sabes?, tenía un compromiso, me dijo que estaba bien, por si querías saber…
— Si, vi que estaba bien… más que bien.
Oikawa ha tratado de distraerse con lo que estuviera a su mano, reorganizó su habitación, respondió correos electrónicos que debió haber respondido hace días, y básicamente nadó por todas las redes sociales habidas y por haber, incluso reblogueó algunas imágenes la mar de tristes sobre amor no correspondido en Tumblr, inevitablemente en algún punto llegó a Instagram, donde le saltó la bendita publicación de Shoyo, todo el Karasuno reunido e Iwaizumi, junto al chico refrescante. A Oikawa se le detuvo el corazón, no porque Iwaizumi lucia guapo a rabiar a pesar de vestir ropas que no aprecian propias, sino porque parecía en calma, disfrutando con el semblante relajado, acompañado de alguien que no era él, luciendo como si encajaran, pensó que quizás, lo mejor que podría hacer era dejar de insistir en que fueran más que sólo amigos, porque esa calma no es algo que Oikawa haya podido contagiarle jamás.
— Tooru, no voy a insistir en que me cuentes que ha pasado, pero tengo una imaginación bastante hiperactiva, ya sabrás tu si prefieres contarme o que yo me imagine por qué Iwaizumi te ha dejado solo por primera vez en la vida…, porque he visto como le has gastado las bromas más pesadas y pasadas, y a lo más te ha dejado de hablar, pero ahora se ha ido, y ni siquiera tiene una casa donde ir…
Suspiró pesadamente, como si tratara de botar el peso del mundo en ese suspiro, sus amigos, sus mejores amigos (después de Iwachan, claro) habían tomado parte, y no los culpaba, los entendía ampliamente…, pero realmente necesitaba que alguien le escuchara exteriorizar todo lo que le atormentaba y quizás no le juzgara, si bien no es lo más ético cargarle problemas que ni el a sus veintitantos puede sobrellevar, podría intentarlo, total el respeto de su sobrino no es algo que tenga asegurado — La he cagado, como nunca Takeru y te juro qu….
— Les molesta si los acompaño? — Interrumpió evitando que Oikawa siguiera cargando culpas
Antes de que Oikawa pudiera voltearse hacia la dirección de aquella voz, Takeru corrió a abalanzarse sobre Iwachan.
Y es cosa de mirarlo a los ojos y que la certeza le abofetee el rostro. Saber que aunque él no sea capaz de proveerle calma, vale la pena intentarlo, vale la pena enfrentar el rechazo, vale la pena pelear por una oportunidad con Iwachan, vale la pena pegar uno a uno los pedazos de corazón en caso de que decidas que no valgo tanto la pena, vale la pena si eres tu.
— Claro que no, aún no hemos ordenado , puedes sentarte aquí — dijo cediéndole el asiento más cercano a Oikawa
—Iwachan, yo ... lo siento por todo, de verdad
Oikawa bajó la mirada e Iwaizumi…aunque adoraba a Takeru, hubiera preferido que este no estuviera, que tuvieran 10 minutos a solas, sólo eso necesitaba, 10 minutos para reconciliarse como siempre lo hacían, un abrazo largo y seguían, como si nada hubiera pasado, se conformó con sentarse a su lado y pegar un poco más la silla a la suya
— Lo sé, no pienses más en eso, está todo olvidado — dijo mientras apretaba su brazo.
— No lo está, de lo único que me arrepiento es de lo que hice con Kaiyo, de lo demás... no. — y esta vez si lo miró, porque a pesar de que la gente piense que no es el hombre más honesto del mundo, a Iwachan jamás le ha escondido nada, y espera que al menos ese punto tenga a favor.
Takeru carraspeó sacándolos de la atmósfera de susurros, recordándoles que no estaban solos… — Chicos, si no tuviera tanta hambre los dejaría solos, porque no me va tocar el violín, pero pueden deshacerse de mi después del postre… — soltó mientras sonreía con todos los dientes.
Tal como prometió Takeru al finalizar su volcán de chocolate y llenar todos los espacios de silencios incomodos con anécdotas que ninguno de los dos escuchó como el chico se merecía, se marchó tomando un taxi, dejando que ambos caminaran devuelta a casa…
— Te he visto — dijo tanteando los ánimos
— ¿Ah?
— En la foto, con él.. la ha subido Shoyo
— Ha egresado, sus amigos me han invitado…y… su familia ha reconstruido mi casa, y yo he arreglado todos los detalles con él, nos hemos vuelto buenos amigos… nada más.
— Te veías… bien, digo no bien de guapo, ósea si te ves guapo, pero me refiero a que te ves bien con él.
— Tu te veías bien con Kaiyo, aunque es bastante intensa por lo que me han contado…— dijo tratando de emparejar el juego ridículo al que Oikawa parece querer jugar, como si hubiera sido él quién se ha comido la boca con otra persona la noche anterior.
— Si lo es, me sorprende que no esté escondida tras alguno de estos arboles… de hecho me pareció ver que algo se movía … — dijo mientras miraba el camino ya recorrido, sin ninguna intención de broma.
— Ah no pues buena suerte con Kaiyo, de seguro ya te ha recortado un mechón y ha hecho una muñeca vudú y todo
— Me ha mandado solicitudes a todas las redes sociales, y esta mañana la he visto trotar fuera de mi casa, 5 vueltas Iwachan 5!
— Pero que buen estado físico, yo creo que cuando te persiga con un cuchillo deberías rendirte y hacerte bolita.
Oikawa sabe que el chiste no ha sido remotamente bueno, que no deberían burlarse de la posible muerte de él gracias a su aversión por trotar, pero es que Iwachan surte ese efecto en él, le hace sentir que nada ha cambiado, y que todo es 100 veces más gracioso si están juntos, no se puede controlar y le suelta — Me gustas tanto, y me he tardado media vida en darme cuenta.
— Ya, yo creo que tienes fiebre. — Oikawa no puede hablar enserio, no puede, pensó
— Que no, que es cierto. Y sé que no soy el mejor candidato y que probablemente lo haría fatal como tu novio, pero quiero que me hagas ese favor Iwachan, que me veas como a alguien a quién le gustas, y que no sabe que hacer ni que decir de aquí en adelante, porque en mis planes estaba guardarme esto y dejar que tu vida siguiera en paz.
— Como si alguna vez en tu vida hayas sido capaz de guardarte algo.
—¡Iwachan!
— ¡Oikawa!— dijo tratando de imitar su aguda entonación - Vale, quizás crees que tu gusto porque han pasado unas cuantas cosas entre nosotros, pero Oikawa, te conozco desde que no te podías limpiar los mocos tu solo, quizás lo que sientes es cariño mezclado con lo mucho que nos hemos echado de menos estos años, quizás has visto que me van los chicos, y piensas … "como es posible que a mi Iwachan le gusten los chicos y no me haya pedido matrimonio" o qué sé yo… pero puedes estar confundido, te gustan las chicas, bastante por lo que puedo recordar, y esto (dijo señalándolos a ambos) no es algo que esté dispuesto a sacrificar.
— Iwaizumi Hajime, jamás me he planteado si me gustan las chicos, y aún no estoy en necesidad de hacerlo, porque por lo que sé no es algo que notas de un día para otro, o no lo sé al menos para mi ha sido así, y no, no sé si me gusten todooos los chicos, pero si me gustas tu, quiero tocarte, quiero besarte, y por sobre todo quiero que tu quieras que lo haga, así que me gustaría que me dieran un poco de tregua, tú, makki y mattsun, que no soy un niño, y creo que puedo ser libre de querer de la forma en que se me dé la gana a quién yo quiera, ahí verás tu si es reciproco o no, pero no me voy a echar a atrás con esto Iwaizumi, me gustas.
—¿ Makki ? ¿Mattsun?
— Si, hasta mi madre cree que no soy lo suficientemente bueno para ti, no lo ha dicho, pero estoy segura que todos quien nos mire por más de unos minutos se darían cuenta.
— Hey, suficiente ¿si?, eres más que suficiente para cualquier persona.
— Ya pero y ¿para ti?
Iwaizumi ruega porque caiga un meteorito frente a ellos, y no tenga que contestar, pero los segundos pasan y ve como Oikawa se encoge y los ojos se le vuelven agua, sabe lo que está pensando, sabe que la fachada de "soy el sol que ilumina tus mañanas" no es más que una careta de un chico inseguro, y ciego, sí, debe estar ciego y tonto porque cómo podría dudar que él, Oikawa Tooru, el chico más brillante, encantador y divertido que ha pisado esta tierra puede no ser suficiente para alguien.
— También
—¿También qué?
— Eres más que suficiente Oikawa. y ya, ya está, vamos que llegamos tarde y Yuji nos está esperando.
Iwaizumi se puso en pie, listo para irse y salir de la atmósfera de confesiones para las que ciertamente no está preparado, pero Oikawa le sostiene la muñeca impidiendo la huida
— Iwachan …
Oikawa se situó frente a el, a centímetros, si alguien los mirara desde fuera, podría decir que la posición era idéntica a la de la noche anterior en aquella pista de baile, pero si le preguntaran a Iwaizumi, la describiría como algo nunca experimentado, pero tan familiar a la vez, era Oikawa envolviéndolo, tembloroso, pero envolviéndolo, a él, buscando su mirada pero no pudiendo evitar fijar la vista en sus labios, mordiendo los propios al ser descubierto, era Oikawa muriendo por besarlo, y la certeza lo paralizaba.
—¿De verdad quieres besarme?—susurró mirándolo desde abajo, incrédulo y expectante.
— Mucho.
Iwaizumi inspiró, buscando fuerzas, se acercó a Oikawa, más de lo que ya estaban, observando como parecía más nervioso que él mismo. Tomó su rostro entre las manos y le dijo — Si me vences, te besaré… sin reparos — Oikawa iba a rebatir pero Iwaizumi lo silenció con el dedo índice sobre sus labios — Pero … pero si yo te venzo, tu serás quién me bese, pero sólo cuando yo te lo pida, no antes, ¿trato?
Oikawa dudó, pero al final optó por seguirle la corriente a Iwachan, después de todo si o si había un beso involucrado, y Oikawa nunca perdía, menos ahora. — Acepto, ¿en qué quieres perder Iwachan… ?
—Vamos a correr, el primero que llegue a tu casa gana, así de simple, y sin trampas Burricawa o te olvidas de estos para siempre — dijo señalando sus propios labios.
— ¿Qué? Nooo!, sabes que odio el cardio, podemos no sé, hacer un sudoku, practicar saques, lo que quieras menos correr Iwachan….
— Nop, mis labios, mis reglas Losercawa, 1…. 2…3!
Oikawa llegó 41 segundos después que Iwaizumi.
— Como te habrás dado cuenta, me tienes en plan de conquista, así que quiero que duermas en la cama — dijo solemnemente mientras señalaba su cama que sólo puede acoger un cuerpo
—¿Tú dormirás en el futón?, te vas a partir la espalda Oikawa, no es necesario...
— Si, si lo es, porque desde que recuerdo siempre me has cedido la cama incluso en tu casa, y quiero... déjame por favor hacer esto
— Tooru... — así que esto es lo que se siente … ser cortejado por Oikawa Tooru— Está bien .
Eran casi las una de la madrugada y aunque Iwaizumi estaba molido, aún se siente sobrepasado y confundido, ¿Será posible que la vida le esté dando una oportunidad con Oikawa?, miró hacia abajo y vio al chico que le robó el corazón luchando por acomodarse en el futón que nunca ha utilizado.
— Hey, ¿me haces un espacio? —susurró
— Eres todo demandas Iwachan, sé que mi cama no es como la tuya pero definitivamente es mejor que este futón, siento el piso congelar mis pensamientos — dijo mientras se acomodaba.
— Vuelve a la cama, yo me quedo aquí
— No pienso moverme Iwachan, estoy tratando de conquistarte y no me importa quedar sin espalda por ello, tengo terapia física desde el martes, bien pueden arreglarme algo más que la rodilla.
— Bien, yo tampoco pienso moverme
—Bien, pues dormiremos mal los dos, aunque... si cobras tu premio, podríamos pasar una buena noche Iwachan .
—Nop— golpeó su nariz con el índice— Ya sé en que momento quiero cobrarlo, te tienes que conformar sólo con esto — dijo mientras expandía sus brazos .
— Me conformo con esto… por ahora
Lejos de rechazar aquel acercamiento, Iwaizumi prefirió creer que la vida ciertamente se había puesto de su lado, y tragarse sus miedos e inseguridades, si Oikawa le quería aunque fuera para experimentar, más adelante vería que hacía con su cordura, ahora decide creer.
—Ven— dijo rodeando a Oikawa con sus brazos, sumergiendo la nariz entre sus cabellos
— Hazte cargo de como me conscientes, que soy un animal de costumbre.
