Ding Dong.

–¡Voy!

Akari fue rápidamente hacia la puerta, preparada para ir a la escuela.

–Buenos días, Yui-chan, Chinatsu-chan, Kyouko-cha… – Akari se extrañó. – ¿Eh? ¿Dónde está Kyouko-chan? – Preguntó.

–No vendrá. – Respondió Yui.

–¿Se encuentra enferma?

–No. Simplemente no vendrá con nosotras a la escuela.

–¿Y eso?

–Nada importante. – Mintió Yui. – No le des más vueltas. ¿Vamos?

–Ah… Sí.

Las tres chicas se dirigieron entonces a la escuela. Mientras, Kyouko seguía esperando en su casa.

Yui tarda mucho…

Kyouko le envió un mensaje.

Kyouko: Yui, ¿dónde estás? ¿Por qué no vienes a buscarme?

No se ha podido enviar el mensaje.

–… Creo que no vendrá…

Asumiendo eso, Kyouko se preparó para ir a la escuela por su cuenta.

Una vez en la escuela, al llegar a clase, Kyouko llamó a Yui.

–¡Yui!

Yui pasó de ella, y aunque Kyouko quería ir a hablar directamente con ella, en ese mismo momento llegó la profesora, así que no pudo hacerlo.

Cuando llegó el descanso, Yui salió del aula, y Kyouko fue rápidamente tras ella.

–¡Yui! – Yui seguía pasando de ella y seguía andando como si nada. Kyouko se puso a andar a su lado. – Yui, creo que ayer sin querer me bloqueaste el número de móvil.

–No fue sin querer, lo hice expresamente.

–¿Eh? Mala. – Kyouko fingió estar molesta. – ¿Por qué harías algo así, Yui-nyan?

–Te dije que dejaras de enviarme esas cosas.

Yui no quería que las chicas que había por el pasillo la oyeran decir "hentai".

–¿Con "esas cosas" quieres decir hentai?

Algunas chicas que pasaron por allá se las quedaron mirando, poniendo nerviosa a Yui.

–¡C-Calla!

Las chicas que estaban por allí se alejaron murmurando algo entre ellas y soltando pequeñas risillas. Yui, agobiada, tomó a Kyouko del brazo y se dirigió al lavabo, que estaba cerca. Una vez dentro, se encaró con Kyouko.

–¡¿Se puede saber qué pasa contigo?!

–¿Qué quieres decir? – Preguntó Kyouko, fingiendo no saber, con una sonrisa en su rostro.

–No te hagas la tonta. No quiero que hables de hentai enfrente de las demás. Me harás quedar como una pervertida… ¡Y te dije que dejaras de enviármelo! Te bloqueé por eso.

–¿Eeeh? Pero Yui… Yo solo quería hacer el reto más interesante… – Kyouko fingió un puchero.

–Tú lo que querías es que perdiera. Y hablando de eso, ¿cómo puedes no haber perdido tú? ¿Cómo puedes aguantar sin mas… Sin tocarte viendo y dibujando esas cosas?

Kyouko mostró una sonrisa provocadora.

–Ujujú… ¿En serio quieres saberlo?

–…

Yui se arrepintió enseguida de haber preguntado eso.

–Bueno, pues la respuesta es que…

–¡Toshino Kyouko! – Gritó Ayano abriendo de golpe la puerta del baño. – ¡Tienes que entregarme tu informe!

–¿Ayano? ¿Cómo sabías que estaba aquí?

–Bu-Bueno… Te vi entrar al lavabo…

Kyouko volvió a poner esa sonrisa.

–Ojojó… ¿Así que me estabas siguiendo?

Ayano se puso completamente roja.

–¡C-C-Claro que no! ¡So-Solo pasaba por aquí y te vi entrar! C-Como sea, tienes que entregarme tu informe antes de mediodía.

–Hai~. Está en el aula, voy a buscarlo. Lo siento, Yui, ya te lo contaré en otra ocasión.

Kyouko salió del lavabo, dejando a Yui con la intriga de cómo lo hacía Kyouko para aguantar sin masturbarse aun estando dibujando y viendo hentai.