Aviso legal obligatorio para evitar problemas jejeje: Todos los personajes, locaciones e historia de Aa Megamisama (y sus títulos traducidos en sus respectivos idiomas) son Propiedad de Kosuke Fujishima, Kondasha y AIC, esta obra es hecha por fans para fans sin ánimos de lucro.
Esta historia es el trabajo de ZeroIQ ( u/5583811/zeroIQ), él me ha dado autorización para traducir su historia para que este llegue a más gente, todas las ideas, personajes y situaciones pertenecen a sus autores originales.
Después de considerar las cosas, Lind empezó a lamentar su decisión de ir sola a hacer las compras, a pesar de su creencia original de que ir de compras era una tarea sencilla, la forma en que funcionaba el reino mortal era increíblemente frustrante para la diosa. No sólo había tantas tiendas diferentes que servían para el mismo propósito, sino que también se podía decir eso de los productos que estaban disponibles allí. Había toneladas de marcas para la misma cosa, sin mencionar todas las variaciones adicionales, sabores e incluso colores para algunas de ellas, haciendo muy difícil escoger una sobre las otras. Las descripciones en su hoja de papel no eran particularmente útiles en absoluto.
Incluso el arroz tiene diferentes variedades. "El aceite también", pensó Lind mientras estudiaba cada uno de los artículos virtualmente idénticos tan cuidadosamente como podía. A diferencia de Peorth, que había descendido al templo en varias ocasiones, ella sólo había estado una vez en el templo, durante el incidente del devora-ángeles. Como tal, la diosa no tenía ni idea de qué tipo de materiales usaba Belldandy a diario. Si le hubiera pedido a Belldandy que creara una miniatura de sí misma, las cosas habrían sido más fáciles. Sin embargo, Lind supuso que encontrar un lugar para que Belldandy se escondiera podría haber sido un problema considerando que su atuendo no parecía tener ningún lugar para ello.
Pero ese no era el único problema que tenía con su ropa. Aunque originalmente había pensado que no restringían sus movimientos, la realidad era un poco diferente, especialmente después de que caminara un rato con ellas, ciertamente eran mucho menos elásticas y cómodas comparadas con su uniforme de combate, aunque este último estaba diseñado para ser una armadura. Por supuesto, Lind tenía que tener en cuenta que los materiales que los mortales tenían a su disposición no eran nada comparados con los que usaban en Asgard. Por otro lado, su paciencia se estaba acabando. Quería hacer esto lo antes posible para poder volver al templo, donde podría usar ropa con la que se sentía más cómoda.
"Veamos, tengo el arroz, una botella de salsa de soja, huevos, azúcar, daikon, tofu... Ahora, para el cerdo..." Este último no fue más fácil que el resto, ya que había diferentes variedades según la parte del animal de la que procedía la carne. Además, el procesamiento de la carne también era importante. Mirando las latas metálicas de los estantes, recordó un incidente no hace mucho tiempo cuando una caja entera de ellas fue entregada a Ansuz-sama. Aunque esas en particular eran un poco diferentes a las que tenía delante, no estaba segura de que tomar una de ellas fuera una buena idea ya que Ansuz-sama se miraba completamente enfuriada por el incidente. Tal vez a la familia de Belldandy no le gustaba ese tipo de carne procesada o tal vez sólo se limitaba a los que tenían la etiqueta de "SPAM", como los de ese incidente.
Por supuesto, el remitente también fue probablemente la razón de esa reacción, ya que Loki apenas estaba en la lista de dioses con la que Ansuz-sama podía estar cómoda. En cualquier caso, no iba a arriesgarse, así que se dirigió a una sección diferente de la tienda para conseguir una variedad diferente de carne de cerdo, llamada tocino. Su compañera de dormitorio ocasionalmente lo consumía para el desayuno, aunque nunca confió en la cocina de su compañera Valkyria como para probarlo por ella misma, ya que la última vez que probó algo que Thrud había preparado, su lengua estaba entumecida por todo el picante que a su compañera le gustaba usar.
Como cualquier otra diosa, Lind tenía su propia casa. Cuando estaba en servicio activo, todas las Valkyrias debían vivir en los dormitorios, esperando cualquier situación que requiriera su inmediata intervención, en un esfuerzo por facilitar la camaradería entre las filas de las Alas de la Combate, cada uno de los dormitorios de Valhala se compartía entre dos individuos, desafortunadamente fue muy difícil para Lind encontrar a alguien lo suficientemente valiente para quedarse con ella, especialmente dada su reputación.
La hija de Thor era una de las pocas que no se sentía intimidada por ella de ninguna manera, aunque eso también resultó ser un problema cuando la diosa rubia se empezó a volver muy amistosa con ella. Como aquella vez que se ofreció a cocinar algo para ella, incluso Lind sabía la diferencia entre un pimiento normal y un habanero, a pesar de no estar muy familiarizada con la cocina y los diversos ingredientes que se utilizaban para cocinar. Así que cuando su compañera Valkyria accidentalmente usó una gran cantidad de este último en lugar del primero, la diosa de pelo azul decidió que las comidas de la cafetería eran una mejor opción si deseaba comer algo. A menos que fuera una receta tan simple que su compañera de dormitorio no pudiera estropearla.
La comida no era técnicamente una necesidad para los inmortales, era sólo algo que disfrutaban social mente, excepto para aquellos que estaban desplegados en el reino mortal y resultaban tener algo comestible como medio de recarga. Por lo tanto, no todo el mundo estaba totalmente familiarizado con la cocina y especialmente no con los ingredientes que utilizaban los mortales a pesar de que su popularidad estaba aumentando en Asgard. La actual afluencia de recetas humanas había causado que los dioses probaran todo tipo de platillos, en lugar de cocinar los mismos platillos una y otra vez.
Agarrando el tocino estilo americano que había visto comer a Thrud, esperaba que Belldandy pudiera usarlo. Al menos con eso hecho, sólo le quedaba una tienda a la que tenía que ir. La diosa del presente había pedido un jarrón para poner unas flores en la habitación que ahora compartía con su marido. Según Belldandy, a la habitación de Keiichi le faltaba un toque femenino, así que Lind tuvo que ir a comprar uno.
"¡Maldita sea!" se hizo eco de una voz frustrada en las Tierras Altas de Escocia. "¡Estaba seguro de que estaba aquí! ¡Maldita víbora! Un día te atraparé..."
"Es una serpiente marina".
Girando a su lado, el alto dios de pelo rojo dio una sucia mirada a su compañero de pelo negro corto. Aunque nunca le pidió que lo acompañara, el molesto bromista decidió por su cuenta acompañarlo ya que al dios le gustaba ir a cualquier lugar que oliera aunque sea levemente a problemas. Incluso si él era la fuente de los mismos la mayor parte del tiempo. La extraña pareja de dioses no tenía nada en común, aparte del desafortunado hecho de que el bromista había sido adoptado en la familia de su acompañante por razones desconocidas. Por lo que él sabía, no se conocía prácticamente nada del pasado de Loki, ni siquiera los nombres de sus verdaderos padres. Tal vez sólo su padre lo sabía, pero se negaba a decir nada al respecto.
"Cállate Loki", era todo lo que el enfurecido dios tenía para ofrecer, aún molesto porque su objetivo aparentemente se había desvanecido. "Bajé a Midgard tan pronto como la Puerta se abrió y aun así logró desaparecer."
"Podría haber sido sólo tu imaginación, Thor", dijo Loki. "Con todos los deseos aleatorios que Niflheim había concedido, la explicación más probable es que en realidad fue la energía residual de uno de ellos. Quién sabe, los humanos tienen esta atracción turística en esta zona, así que tal vez alguien deseo que apareciera y así temporalmente apareció el monstruo en este lago, seguramente no era una súper arma demoníaca".
El humor de Thor no había mejorado ni un poco, a pesar de que la explicación sonaba lógica, Con una altura mucho mayor a la de la mayoría de los dioses, con su ardiente cabello rojo que estaba arreglado con una corta cola de caballo, el dios del trueno tenía una mirada intimidante cuando estaba tranquilo y aterradora cuando estaba enojado. Además, seguía llevando los uniformes de combate blancos con adornos dorados que usaban los dioses de la guerra de las Alas de Combate, una variedad algo diferente a la de las Valkyrias e irónicamente más parecida a la de los demonios, con una capa dividida sobre unos trajes de combate de aspecto sencillo.
Contrariamente a su apariencia actual, el dios se había retirado del servicio activo hace mucho tiempo y se unió al departamento de depuración de Yggdrasil, una decisión que desconcertó a muchos dioses en Asgard. Thor, sin embargo, sintió que había terminado de jugar a ser un soldado, especialmente porque no quería seguir ordenes de su medio hermano, ya que Tyr estaba lejos de ser su miembro favorito de la familia, en realidad por más raro que sonara, podía tolerar a Loki más que a Tyr desde que este último acepto el cargo del Daitenkaicho.
Loki estaba acostumbrado a lidiar con el malhumorado dios, así que estaba mucho menos preocupado de lo que cualquier otro podría haber estado en su posición. En contraste con Thor, era de estatura media, con pelo corto y negro, ojos púrpura y llevaba un atuendo gris y blanco bastante sencillo que era muy similar al que tenían la mayoría de los dioses. Tal vez era poco impresionante a primera vista, pero, no era menos problemático que el dios del trueno. De hecho, a menudo él era un problema por sí mismo, ya que amaba las travesuras y hacía bromas en cualquier oportunidad que se le presentaba.
El hecho más interesante sobre el dios embaucador era su habilidad para cambiar de forma a voluntad. Normalmente todos los dioses y demonios podían hacerlo, pero en la gran mayoría de los casos, tenían poco control sobre las formas que podían tomar. Loki era uno de los pocos inmortales que tenía la habilidad de alterar esas configuraciones a casi cualquier cosa que quisiera, al menos hasta cierto punto. La mayoría tenía una sola apariencia humanoide predeterminada que utilizaban a diario, a pesar de algunas pequeñas variaciones en términos de su tamaño físico y edad.
Por otra parte, su apariencia actual era sólo una de las muchas que podía asumir, aunque era la que le parecía más natural y por lo tanto se consideraba su apariencia oficial. La razón principal era que su mente encontraba que esta apariencia se ajustaba mejor a su personalidad e identidad y debido a eso siempre terminaba usándola como "predeterminada". La otra razón era que los dioses realmente querían una foto de él para sus papeles de registro y una mancha amorfa no era aceptable.
Después de varios segundos, Thor simplemente se rindió. No tenía sentido insistir después de todo. Su objetivo se había ido o nunca había estado aquí para empezar. Por otro lado, el bromista dios había traído noticias interesantes. "Oye, dijiste algo antes, ¿verdad? Cuando estaba buscando a esa maldita víbora... ¿Puedes decírmelo de nuevo, ahora que tengo más tiempo para escucharte?"
"Que es una serpiente..." trató de repetir Loki, en un esfuerzo desesperado por corregir al dios del trueno, pero no sirvió de nada.
"Serpiente, reptil... Lo que sea. ¡Podría ser un caimán por lo que me importa!" gritó Thor. "¡Quiero las noticias!"
"¡Oh, eso!" dijo Loki con una voz bastante feliz. "Compré una falda escocesa. Tenían una con un buen descuento."
No importaba cuántos eones conociera Thor a ese alborotador, aun así se las arreglaba para sorprenderlo con su naturaleza completamente aleatoria. "¡Eso no, ingrato! ¡No me importa que fue lo que compraste! ¡Dime lo que dijiste cuando llegaste aquí!"
"Um... ¿hace buen clima?" dijo Loki, mientras inclinaba ligeramente la cabeza.
"¡No! ¡Después de eso!" Era seguro asumir que cualquier otra broma resultaría en daños corporales, dado que los ojos celestes del dios comenzaron a brillar repentinamente.
Loki se rascó la barbilla mientras consideraba qué decir, era divertido, pero al mismo tiempo, dependiendo de sus próximas palabras, podría haber otro incidente como el que tuvieron en Siberia hace algún tiempo, "pobre bosque..." pensó el bromista, pero al ver que Thor seguía esperando su respuesta, decidió dejar las bromas de lado para decir "Bueno... tu sobrina se casó."
"Ya era hora", dijo Thor, asintiendo con la cabeza. "Espero que haya encontrado a alguien mejor que ese imbécil músico, como odio a esos espíritus de los árboles..."
"Sobrina equivocada".
"¿Qué?" preguntó el dios del trueno. "Si no fue Urd, ¿entonces quién? Skuld es demasiado joven... Baldr no tiene hijos. En realidad, aún no tiene novia, tú tampoco, pero no es algo que me sorprenda... Espera... Te refieres a ¡¿Belldandy?!"
"Adivinaste" Loki no quería ser el primero en decírselo, pero por otro lado, iba a ser muy interesante, aunque también pensó en buscar otros pasatiempos, digamos más seguros.
"No sabía que estaba saliendo con alguien. Entonces, ¿quién es el suertudo dios?" preguntó un sonriente Thor.
"No es un dios".
"Bien... diosa", dijo Thor. "No la juzgaré".
"Equivocado otra vez", dijo Loki, quien brevemente jugó con la idea de dejar que el pelirrojo intentara adivinar de nuevo, aunque los siguientes en la lista podrían hacer que el dios del trueno se molestara mucho. Ya habían tenido un incidente con un demonio en la familia y no resulto nada bien. Así que simplemente decidió decírselo. "Es un mortal".
"Oh". Thor parecía estar en un profundo pensamiento, procesando la información, junto con las complicaciones asociadas. "¡No otra vez! Supongo que la fruta no cae tan lejos del árbol... Qué molestia..."
"No quiero sonar grosero ni nada, pero parece que no prestas atención", dijo Loki, ya que sabía exactamente de qué estaba hablando el otro dios. "Dije que se casaron. Te das cuenta de que esto sólo puede significar una cosa..."
"Pasaron la prueba", concluyo Thor, mientras se ponía al día. "Hm... Eso cambia muchas cosas. Tal vez Belldandy no es tan similar a su padre después de todo. ¡Bien por ella! Pero me pregunto qué clase de mortal se las arregló para pasar la prueba con ella. La mayoría de los que intentaron hacer lo mismo se encontraron con el fracaso y la angustia al final."
"Bueno, si te preguntas sobre el mortal, tengo un dibujo de él." Buscando en los numerosos bolsillos de su ropa, encontró un trozo de papel con un retrato del mortal. "¡Mira! Echa un vistazo a esto, lo hice antes de dejar Asgard."
"¿Qué diablos es eso?" preguntó Thor mientras miraba el retrato que Loki había realizado. "¿Le pediste a un niño pequeño que lo hiciera? Porque no entiendo nada de esas estúpidas líneas".
Loki simplemente se quejó. "Todo el mundo es un experto en arte estos días... Discúlpame por ser un artífice en vez de un artista."
"¿A quién le importa?" preguntó Thor encogiéndose de hombros. "Probablemente también apestarías en eso".
"¿Estás insinuando algo? Mis artefactos mágicos son los mejores de Asgard", dijo el dios embaucador con un tono molesto. "¿Por qué crees que siguen pidiéndome que construya piezas para Yggdrasil cada vez que necesitan una mejora?"
"Cierto. Probablemente la única razón por la que el Consejo aún no te ha sellado, aunque tu asqueroso monopolio está llegando a su fin, conozco una diosa que te va a dejar fuera del negocio para siempre."
"Esa niña todavía tiene mucho camino por recorrer antes de que logre integrar la magia y la tecnología de manera eficiente. Sin mencionar que necesita dejar de instalar dispositivos de autodestrucción en todo lo que no debería explotar, Incluso le pedí a Ansuz que me dejara darle lecciones a Skuld, pero lo rechazó totalmente sin ninguna razón..." El dios embaucador suspiró al recordar ese incidente en particular. Su madre había insistido en que iba a ser una mala influencia para la pequeña pura e inocente diosa.
Irónicamente, al día siguiente Skuld creo el prototipo de sus patentadas bombas, irónicamente esas se convirtieron en una de sus creaciones más exitosas. ¿Qué esperaban de todas formas? Toda su familia consiste en alborotadores, aunque cada uno tenía su propio estilo. "Pero eso es un tema aparte, todavía no entiendo por qué mi boceto es tan malo. Quiero decir, mira el original", dijo Loki al convocar una fotografía del mortal.
Mirando fijamente entre la imagen y el burdo dibujo, Thor pudo ver razones más que suficientes para justificar su evaluación anterior. Sin embargo, eso no era lo que le molestaba al dios de pelo rojo. "Si tenías una fotografía, entonces ¿por qué te molestaste con esa cosa en primer lugar?"
"Dame algo de crédito, Thor. Fue una decisión bien calculada de mi parte. Conociéndote, me preocupaba que en caso de que no te tomaras bien la noticia, pudiera existir la posibilidad de que doblaras el cuello del mortal retratado en un ángulo que es físicamente imposible para los de su clase. Así que, en ese caso, sólo te habría dado el dibujo para darle al pobre mortal tiempo antes de que te las arreglaras para encontrarlo. No soy tan malo dibujando, sabes." Sintiéndose un poco mejor, el dios embaucador disfrutó de la mirada sospechosa en el rostro de Thor. El dios del trueno estaba debatiendo si decir o no algo sobre esto, pero permaneció en silencio mientras desviaba su atención al dibujo del afortunado chico que logró tener suerte con su sobrina.
Después de unos momentos, el dios pelirrojo ya había tomado una decisión. "Nos vamos".
"¿Dónde?" preguntó Loki con una voz bastante inocente, pero claramente falsa.
"Vamos a conocer a ese chico en persona, por supuesto." Levantando su mano hacia el cielo, el dios del trueno convocó el portal que los llevaría directamente a Nekomi.
"¡Espera un segundo, Thor! Podemos volar hasta allí por nuestra cuenta. No hay necesidad de usar la Puerta para eso", dijo Loki, a quien aparentemente no le gustaba esa idea y esperaba simplemente volar a su destino.
"No te voy a llevar a un viaje de compras por medio mundo. Porque eso es lo que más probablemente harás y honestamente no tengo tanto tiempo que perder", respondió Thor, que casualmente conocía las intenciones del otro dios.
"Rayos..."
Segundos después, dos luces se dispararon hacia el cielo con dirección a Nekomi, Japón.
Al mismo tiempo, un extraño grupo conformado por tres demonios y una diosa se adentró en el enorme sistema de cuevas bajo Niflheim, en busca de la desaparecida Puerta del Juicio.
Hild era la líder de este grupo y según sus afirmaciones, ella ya había estado allí antes y por lo tanto conocía el camino correcto, tomar un camino incorrecto podría hacer que alguien se perdiera fácilmente en este laberinto natural, un error normalmente fatal ya que cuanto más tiempo alguien permaneciera aquí, era menos probable era que saliera con vida.
"¿Has estado aquí antes?" preguntó Ansuz, que estaba justo detrás de la Daimakaicho. "Después de toda esa explicación de lo peligroso que es este lugar, ¿qué estabas haciendo aquí?"
Mirando sobre su hombro, Hild simplemente sonrió y dijo. "¿Quién sabe?"
Aparentemente, Hild no estaba de humor para revelar esa información, porque era sobre un tema algo sensible. Así que en lugar de insistir, la diosa decidió simplemente cambiar a otro tema que también le preocupaba. "Entonces, ¿si sabes el camino, no sería más fácil volar hacia ahí? No tenemos tiempo que perder y menos en una situación así."
"Es porque estamos tratando de mantener un perfil bajo, ya sabes. Volar requiere magia y eso nos convertirá en un montón de objetivos fáciles, Además eso enviaría una invitación a esas serpientes para devorarnos."
A pesar de que tenía mucho sentido, no hizo que la diosa se sintiera mejor. Ella era una antigua Valkyria y ciertamente no era débil en absoluto, pero el lugar le daba escalofríos. Por supuesto, no era debido a la oscuridad que llenaba el misterioso y silencioso túnel. En cambio, era la energía oscura del ambiente que amenazaba con sofocarla. Incluso la mano derecha de Hild, Hagall que estaba detrás de ella parecía luchar para mantener la calma y mientras que las otras dos parecían tener mucho más control, no dudaba que también estaban al límite.
Surt era el último del grupo siguiendo las órdenes de Hild, ella le insistió en que tenía que proteger a Hagall, por si la situación se volvía difícil para ella. Honestamente no sabía por qué tenía que cuidar a la que supuestamente era la número dos de Niflheim, pero discutir con ella siempre había resultado inútil, ya que siempre se las arreglaba para conseguir lo que quería. Mientras que la rubia tenía algunos poderes únicos, no eran particularmente impresionantes, especialmente para alguien tan arriba en la cadena de mando.
En su opinión, Hild casi parecía estar preocupada por el bienestar de su subordinada y, aunque no era raro que ella hiciera algo así, el aún estaba intentando entender el razonamiento detrás de ello. Sabía que la Daimakaicho había criado a la rubia, pero dado que nunca la había adoptado oficialmente, simplemente asumió que estaba destinada a ser una sirvienta. Pero eso ocurrió poco después de que dejara a su propia hija en Asgard y quizás le preocupaba que Urd se pusiera celosa o, peor aún, que creyera que Hagall estaba destinada a ser su sustituta.
De todos modos, él estaba atascado siendo la niñera de Hagall y por primera vez se dio cuenta de cómo se debía sentir Hild en ese entonces cuando aún vivía en Muspelheim. El reino del fuego era un lugar muy peligroso, por lo que los niños debían estar bajo constante supervisión en todo momento, especialmente dada la naturaleza rebelde de los demonios. Por ello, se asignaban pequeños grupos de niños a un individuo mayor, normalmente un joven adolescente que debía vigilarlos. Sin embargo, hasta donde él podía recordar, a menudo sucedía lo contrario, con ellos tratando de mantener a una joven Hild fuera de problemas, algo que en varias ocasiones era más fácil de decir que de hacer, Bueno, tal vez ellos no eran los infantes mejores portados, pero de alguna manera se las arreglaron para mantenerse a salvo.
Lamentablemente de todos ese grupo, sólo Hild y el permanecieron, ya que los otros dos no sobrevivieron a su primer siglo como Novatos en la fuerza del Eldjotnar. No gracias a esos malditos dioses, al menos él fue el último en reír después de su tonto intento de tomar el control de Muspelheim, al final de la última guerra. Aquella fue la última escaramuza antes de que finalmente aceptaran los términos del sistema doublet y la razón por la que un joven oficial como él obtuvo el ascenso que lo convirtió en el gobernante de Muspelheim. Especialmente dado el hecho de que ninguno de los dioses que osaron atacarlos regresó a casa después de esa pelea.
"Bien, esto es lo más lejos que podemos llegar así", dijo Hild, mientras se detenía repentinamente y se giraba para mirar al resto de ellos. "A partir de este punto, necesitamos un plan si queremos tener éxito, Hagall-chan, ¡tú serás nuestra arma secreta!"
Señalándose a sí misma de manera incierta, Hagall sólo podía decir una cosa. "¿Yo? Pero usted es una mejor opción para tratar con esas serpientes, Hild-sama."
"Lo que pasa, Hagall-chan, es que no quisiera tener que recurrir a eso si lo puedo evitar. Usando tu habilidad, es posible hacerles creer que eres una de ellos, a partir de ese momento, recuperar la Puerta va a ser una tarea sencilla. El resto de nosotros nos aseguraremos de que estés a salvo. ¿Alguien quiere añadir algo?" Mirando a su alrededor, Hild vio que el resto estaba conforme o si no, al menos en silencio.
Hagall parecía nerviosa, pero se esforzó por ocultarlo a los demás, Hild no podía culparla ya que ella misma estaba más preocupada que la última vez que estuvo aquí, ya que esta vez tenía que ver por la seguridad de sus subordinados, al menos con todos ellos juntos, sus posibilidades de sobrevivir eran sustancialmente mejores que la última vez que Hild se aventuró sola por el intrincado sistema de túneles.
Llegar a la cámara principal sólo tomó unos minutos, pero en ese corto tiempo, sus alrededores cambiaron dramáticamente. Mientras que el túnel era relativamente estrecho, la nueva área era tan grande que era difícil ver las paredes en la oscuridad. A pesar de eso, había unas raíces de árboles colgando del techo de la caverna, una vista extraña dada la profundidad a la que se suponía que estaban bajo tierra. Ningún árbol normal poseía un sistema de raíces tan extenso, dejando sólo un posible candidato, Yggdrasil, el Árbol de la Vida.
Esa antigua forma de vida era un verdadero misterio, ya que nadie sabía realmente mucho sobre ella, y solo contaban con pequeñas piezas de información disponible, pero estas a menudo se consideraban como información sensible y por ello estaban reservados solo para los altos mandos de cada uno de los reinos. Unas piezas de información eran el hecho de que era capaz de alterar la realidad y sus raíces se extendían también hacia otros reinos, independientemente de lo lejos que estuvieran de Asgard, donde descansaba su parte principal.
Los rumores decían que el árbol real era de hecho el núcleo de procesamiento de la supercomputadora de los dioses, a diferencia de su contraparte demoníaca que sólo tenía el nombre del dragón infernal, todo el complejo sistema computacional divino fue aparentemente construido alrededor del árbol, con todo tipo de subsistemas informáticos y otros equipos que permitieron la formación de un vínculo entre el árbol y los celestiales. Esa misma conexión les dio la capacidad de manipular los reinos inferiores, casi como si fueran meras simulaciones dentro de la computadora.
Curiosamente, los demonios usaron un truco similar, utilizando las raíces del árbol para acceder a sus poderes, algo que molestó mucho a los dioses, a pesar de que no pudieron hacer nada para detenerlos. Yggdrasil funcionaba por sí solo en su mayor parte, con los dioses controlando ciertos aspectos de sus actividades.
El resto estaba fuera de su esfera de influencia y los inmortales más ancianos advirtieron que cualquier cambio seria extremadamente peligroso para cualquiera de los involucrados. Por eso, no había otra opción más que compartir los mismos recursos con Niflheim, lo que a lo largo del tiempo los llevó a una feroz competencia.
Esta fue la principal razón por la que ambos reinos terminaron luchando entre sí, aunque las cosas habían mejoraron después de que se estableciera el sistema doublet, además, se prohibió el hackeo de un sistema al otro, así como cualquier intento de controlar la contraparte del sistema, por temor a que la situación degradara a una nueva era de conflictos. Los pocos que se atrevieron a romper la regla fueron severamente castigados, siendo Welsper el ejemplo más reciente.
"Mantengan los ojos abajo, pase lo que pase", advirtió Hild mientras caminaban por la vasta caverna subterránea. Las raíces colgantes seguramente tentarían a los demás a mirar hacia arriba, algo que ella lamentó mucho tiempo atrás. Por encima de ellas estaba la masiva y horripilante forma de Nidhogg que actualmente cuelga del techo y se enreda en las raíces de Yggdrasil. Incluso se podría decir que el Árbol de la Vida mantenía la gigantesca abominación en su lugar y lejos del resto del mundo. Lo único que podía hacer este último era pasar su tiempo en el sueño eterno, despertando ocasionalmente y royendo las raíces, aunque no tenía sentido ya que se regeneraban tan rápido como se dañaban.
A pesar de eso, el dragón estaba lejos de ser inofensivo, ya que poseía un ejército entero de serpientes e incluso tenía la habilidad de crear versiones más pequeñas de sí mismo que eran más que capaces de hacer frente a cualquiera de ellos en poco tiempo. Hace tiempo un grupo de celestiales hicieron frente a una de esas copias pero se dieron cuenta de que era imposible matarlo ya que sus capacidades de regeneración estaban a la par de Yggdrasil, lo único que pudieron hacer contra esa abominación fue ponerlo en un sueño eterno, desafortunadamente el dios que entono la mítica "Lalihozun" también quedó atrapado en el sueño eterno, después de eso, nadie volvió a atreverse a enfrentar al dragón o a una de sus copias.
Dado que parecían insectos comparados con la masiva bestia, era imperativo ignorarlo a medida que avanzaban. Incluso un vistazo a la criatura que estaba encima de ellos podía convertir al más poderoso de ellos en un bebe llorón, algo que ciertamente no necesitaban en este momento. El objetivo principal era encontrar la Puerta que probablemente se encontraba en uno de los varios montones de cosas al azar que el dragón decidía acumular. La mayoría eran cosas que de alguna manera cayeron desde el salón del trono sobre la Fosa, pero algunas otras eran las que los avatares del dragón habían recogido con el tiempo.
Hasta ahora la buena noticia era que no había señales de las serpientes que normalmente andaban por las cavernas, sin embargo, Hild se estaba poniendo cada vez más nerviosa, pensando que la misión estaba siendo demasiado fácil. Sería peligroso asumir que habían logrado colarse en la zona sin que nadie se diera cuenta, si ese era el caso, las serpientes podrían estar observándolas desde algún oscuro rincón, haciendo que su plan de usar el poder de Hagall para crear ilusiones fuera completamente inútil, si sus suposiciones eran ciertas, entonces su mano derecha estaba en mucho mayor peligro que ella consideraba aceptable, así que después de un momento de debatir con ella misma, terminó encabezando el grupo, por si acaso.
Momentos más tarde, llegaron al centro de la habitación, donde probablemente se encontraba e desaparecido portal. Ahora todo lo que quedaba era encontrarla y salir de allí lo más rápido posible.
Habiendo adquirido el último artículo de la lista, Lind decidido que era hora de regresar, a pesar de algunas dificultades, su viaje de compras fue relativamente tranquilo. Cargando las bolsas que llevaba, en lugar de levitarlas, caminó hacia el lugar donde había estacionado la BMW de Keiichi.
Lind era conocida como una diosa paciente e incluso persistente, pero había sido un desafío ignorar la incomodidad que sentía por sus pantalones ajustados. Sus expectativas originales se basaban en su experiencia previa con trajes similares que había en Asgard. Lamentablemente, los materiales fabricados por los humanos no se parecían en nada a los que usaban los celestiales, lo que le causaba bastantes problemas. Sus movimientos estaban restringidos y, lo que es peor, su conjunto se pegaba demasiado a su cuerpo. Finalmente decidió que había tenido suficiente, Lind giro en un estrecho callejón entre dos edificios, donde podía reajustar su ropa, lejos de las miradas entrometidas de los otros peatones.
Sólo tomó un momento reajustar sus pantalones de tal manera que no la molestaran tanto y aunque no era realmente una solución, tendría que serlo por ahora, sobre todo porque la mayor parte de su molestia era porque dichos pantalones estaban demasiado ajustados en la parte posterior de su cuerpo. En el poco tiempo que coloco las bolsas en el suelo para ajustar su atuendo, la Valkyria se dio cuenta de que un perro callejero había aprovechado la oportunidad para comprobar la fuente del delicioso olor que provenía de las bolsas de plástico. Metiendo su hocico en una de ellas, estuvo muy cerca de robar algo del sabroso tocino que Lind había comprado, hasta que la entidad bípeda que estaba al lado de la bolsa tuvo una idea diferente.
"¡Oye! ¡No toques la comida de los demás sin permiso!" gritó Lind. "Realmente no me gustan los ladrones."
El pobre canino no se quedó para disculparse ni para explicar su situación. En su lugar optó por huir, ya que los testimonios relevantes a los callejones indicaban que era la mejor decisión cuando se trataba con los seres que caminaban en dos piernas. Desafortunadamente, en su prisa golpeó la otra bolsa, causando que se volcara resultando en un fuerte choque.
Lind estaba realmente decepcionada con su momentánea falta de atención, resultando en un probable daño irreparable del jarrón que Belldandy le había encomendado comprar. Técnicamente hablando debería haber sido un asunto menor para la mayoría de las diosas, pero Lind no era muy buena con la magia de reparación, un hecho bastante embarazoso y comprar uno nuevo sería un gran desperdicio del dinero de Belldandy y ella no quería traerlo a casa en un estado tan lamentable. Incluso si las otras diosas podían repararlo y devolverlo a su estado original, todavía estaba el hecho de que necesitaba superar ese obstáculo. En un momento dado tuvo que arreglárselas para hacerlo todo ella sola. Una Valkyria no debía depender de otros con asuntos tan insignificantes.
Una vez que se decidió, dio un paso atrás y uso sus poderes, esperando hacerlo bien esta vez. Tomando un momento para inspeccionar el resultado de su intento, notó una ligera mejoría. Pero aun así fue un intento bastante patético en general. El jarrón sólo tenía un ligero parecido con su forma original y aunque la mayoría lo reconocería como uno, no estaba contenta con su apariencia actual. Lind consideró brevemente la posibilidad de romperlo de nuevo e intentarlo una vez más, pero tal como estaba, dudaba que pudiera obtener un mejor resultado. Era humillante, pero de nuevo iba a necesitar la ayuda de Peorth.
Desafortunadamente, dada la nueva forma del jarrón, fue un poco difícil volver a meterlo en la bolsa, así que tuvo que recurrir a llevarlo en una mano y todas las demás bolsas de las compras en la otra.
Cerca de llegar a donde había estacionado la motocicleta de Keiichi, escucho que una voz la llamo.
"¡Disculpe, señorita!"
Dándose la vuelta, la Valkiria vio a un hombre con gafas y pelo gris que parecía estar muy nervioso mientras luchaba por acercarse a ella.
"¿Sí? ¿Puedo ayudarle?", preguntó.
"Mis disculpas por interrumpirle así, pero no pude evitar notar el jarrón que llevas. Resulta que soy un artesano del vidrio y uno de mis clientes habituales había pedido recientemente una pieza de arte vanguardista, muy parecida a la que usted tiene. Me temo que ese es mi punto débil. Me siento más cómodo con los diseños tradicionales y me interesaría saber dónde compró este artículo. Normalmente ni siquiera consideraría tal opción, pero no quiero decirle que no a un antiguo cliente. Más aún, podría ser una buena oportunidad de negocio si está interesado en comprar algunos de mis trabajos también."
El hombre parecía extraño, aunque la Valkiria podría jurar que había algo vagamente familiar en él. Mirando brevemente el jarrón distorsionado se preguntó quién podría pensar este fue hecho intencionalmente con esa forma. Aún más extraña era la idea de tener que pagar dinero por él. Sin embargo, si el hombre quería una respuesta, entonces ella le iba a dar una. "En realidad, no lo compré en ningún sitio. Yo soy quien lo hizo de esta forma."
"¡¿Qué?!" preguntó el hombre algo sorprendido. "Lo siento, pero nunca hubiera pensado que eras un artista moderna." Por otro lado, parecía tener esa apariencia excéntrica que ocasionalmente se asociaba con los artistas. Su pelo azul asimétrico era una clara indicación de ello, aunque las marcas en su cara eran de alguna manera familiares.
Lind, por otro lado, estaba bastante confundida con el comentario del hombre. Ella era una experta en lucha y estaba familiarizada con muchos tipos de artes marciales, pero no tenía ni idea de lo que estaba hablando. En cambio, decidió que un enfoque directo era probablemente la mejor opción en situaciones como esta. "¿Quieres el jarrón? Pareces muy interesado en él."
"¿Eh?" preguntó el hombre con gafas. "Ciertamente me interesaría, pero no estoy seguro de si quieres separarte de él. Después de todo, es tu trabajo."
Era su trabajo, pero de repente tuvo una idea para salir de su actual situación. "Podría vendérselo si quiere. Una amiga mía me pidió uno de aspecto normal, así que necesito algo de dinero extra para comprarlo."
El hombre parpadeó unas cuantas veces, preguntándose si la había oído bien. "¡Pero señorita! Algo como su trabajo ciertamente cuesta mucho más que eso. Como artista, no querría comprar nada a menos que sea un trato justo para las dos partes involucradas. ¿Qué le parecen 50.000 yenes?"
Esa era varias veces la cantidad de dinero que Belldandy le había dado. "¡Pero...!" intento decir la Valkiria.
"Ya veo... No es suficiente", dijo el hombre. "¿Qué tal sesenta mil? No creo que pueda ofrecerle más ya que necesito algo de margen para obtener un beneficio de esa venta."
La Valkyria lo pensó un poco. El hombre acaba de aumentar la oferta a pesar de que en realidad estaba comprando un jarrón distorsionado. Decirle la verdad estaba fuera de toda duda, pero por otro lado, podía comprar un nuevo jarrón con todo ese dinero. Además, el resto podría ser útil para Keiichi-kun, que como la mayoría de los mortales, él dependía del dinero para sus actividades diarias. "Estoy de acuerdo. Eso suena justo."
"Muy bien". Una vez que la transacción terminó, el hombre se dio cuenta de que no se había presentado. Buscando en sus bolsillos, encontró una tarjeta de presentación que ofreció de forma reacia, casi como si tuviera miedo de entrar en contacto con ella. A pesar de sus modales, Lind tomó la tarjeta e inmediatamente notó algo bastante interesante. Sin embargo, antes de que pudiera decirlo, el hombre ya se le había adelantado. "Encantada de conocerle. Soy Morisato Keima, dueño de la tienda Glass Cat en Kushiro."
"Soy Lind", dijo la Valquiria, tratando de evitar la versión completa de su introducción que incluía la clase de licencia, la asignación y por supuesto el hecho de que era una diosa. "Debo preguntarle algo, ¿está emparentado con Morisato Keiichi?"
Eso tomó a Keima ligeramente por sorpresa. "Tengo un hijo que se llama Keiichi." Sin embargo, de repente se dio cuenta de por qué sus marcas faciales le resultaban algo familiares. La novia de su hijo también tenía unas cuantas, al igual que sus dos hermanas y la otra mujer que vivía con ellas. Estaba seguro de que ella no estaba allí la vez anterior que vino con su esposa Takano a visitarlos, pero quizás era una reciente adición a los extraños habitantes del templo de Tariki Hongan.
"Keima-kun, no sé si a Keiichi le gusten los jarrones modernos..." dijo una voz femenina desde detrás del hombre.
Hablando de su esposa, el artesano del vidrio fue atrapado con las manos en la masa esta vez. Había prometido ir a comprar algo para el cumpleaños de Keiichi y en su lugar gastó todo su presupuesto en negocios. No había manera de que pudiera salir de esta.
Mientras tanto, por encima del grupo una mini Urd observaba atentamente los acontecimientos actuales. Acababa de llegar el momento en que el padre de Keiichi conoció a Lind, así que decidió quedarse y ver cómo progresarían las cosas. 'Ufufu... Las cosas se van a poner interesantes...'
