Fairy Tail No me pertenece

Dinastía

Capítulo 15: Castillo de hielo.

Regresar al gremio había sido una completa locura, la fiesta que se dio los días siguientes fueron demasiado locos para recordarlos. Piensa Natsu cuando la imagen de Max y una escoba sigue en su mente de forma perturbadora. Pero todos parecen felices ahora que tienen la copa que los señala como el gremio más fuerte de Fiore, como tiene que ser. Entre todas las nuevas sorpresas, la mayor para los miembros de la isla Tenrou, es la nueva actitud de Lucy, que, si bien aun parece distante e incómoda, parece esforzarse por saludarlos e intercambiar leves charlas con ellos. Para su molestia con quien más pasa tiempo es con Juvia y Levy, la primera porque parece tratarla con calma y la segunda…

Bueno, no podía sentirse celoso de Levy.

Mirajane, Wendy y él, habían hecho un pacto silencioso de no contarle a nadie lo sucedido con la Levy del futuro, pero no le sorprendía que Lucy hubiera cambiado por esa experiencia. Era agridulce pensar que ella se había abierto a ellos nuevamente, ante la imagen de una muerte para ella. Si bien Macao había mirado sospechoso en su dirección en más de una ocasión, como este no conto nada, ellos no pensaban hacerlo.

Con una semana luego de regresar al gremio, pensó que podría hacer uso de su título como amigo de Lucy. No es que ella lo gritara a los cuatro vientos como hizo de niña, pero cuando él lo comento en la fiesta de la victoria, esta no lo negó. No se había acercado mucho a ella, nervioso por los nuevos sentimientos que estaban naciendo en su interior, o tal vez que siempre estuvieron ahí, pero ya le había dado una semana de tiempo.

Ahora debería regresar a la normalidad, o la mayor normalidad que podría tener.

Tomo una misión del tablón, antes de caminar algo nervioso (pero fingiendo una sonrisa) a la mesa donde Levy estaba hablando encantada con Lucy. La maga de escritura parecía brillar por la atención de Lucy estos días, había visto como Gajeel detuvo a Erza cuando esta parecía celosa de su atención (siempre pelearían la atención de Lucy, así tuviera 10 años como 90) como a Mirajane quien había roto su vajilla al ver esto.

Celosas.

Pensó hipócritamente.

Se detuvo frente a las chicas, Levy dejo de hablar de un libro que parecía tener una saga que salió durante los 7 años congelados, mientras Lucy quien se había mantenido serena, volteo a verlo confusa. Lucy había comenzado a dar un paso a ellos, temerosos y con dudas, lo noto cuando se acercaba a ellos casi obligada por sí misma, siempre con una sonrisa serena y no mostrando sus emociones como hace con otros miembros del gremio…u otros gremios.

Pero estaba luchando por acercarse.

Él como su compañero debe hacerlo también, incluso aunque siente que todo el gremio ha volteado a verlos y las conversaciones se detuvieron.

Metiches.

—Encontré una misión bastante buena Lucy, vamos juntos—pide con la mayor seguridad que puede reunir, aunque por dentro se siente ansioso de la mirada casi indiferente de la chica.

Había parecido con más vida al lado de otros miembros de otros gremios, pero no con todos, tiene sus amigos en otros gremios para su indiferencia, que hicieron que sus ojos brillaran en algunos momentos de los grandes juegos. Un pensamiento molesto va para Sting, pero se controla. Incluso dentro del gremio, sus ojos solo parecen volverse cálidos con Asuka y Romeo, al tiempo que más serenos con Macao y Bisca, a los demás los trata con un aura de madurez que le cuesta acostumbrarse.

Pero lo haría.

También piensa hacer que vuelva a sonreír más a menudo como antes.

Casi chilla (de forma poco masculina que haría a Gray burlarse eternamente) cuando Lucy toma la misión para verla detenidamente. Siente que no solo él esta tenso, todo el gremio parece haber vuelto la mirada ahora, sin fingir que están siendo entrometidos, en espera de la respuesta de la chica.

—Supongo que tiene huevos para hacerlo—escucha a Wakaba susurrar gracias a su oído.

Quiere gruñir, pero se contiene con un tic nervioso ante la mirada de Lucy en el papel. No es un papel tan amplio y sabe que ella es un ratón de biblioteca, ya debe haberlo leído. Pero su rostro se mantiene en perfecto control, por lo que no sabe cuál podría ser su respuesta.

—No lo hare, esta misión es muy sencilla y la paga es muy mala—dice la chica con indiferencia viéndolo de reojo.

Auch.

Siente el dolor en su pecho y probablemente ha hecho una mueca cuando esta le da el papel. La misión era una que no hubiera elegido por su cuenta, era sobre ir a un pueblo vecino para acabar con algunos bandidos, pero recuerda que a Lucy no le gustan las misiones tan peligrosas, así que no tomo la de monstruos que había visto en la pizarra.

Se siente algo decepcionado, pero no dura mucho cuando Lucy saca algo de su bolsillo que le pasa.

Lo toma con duda.

Sus ojos se salen de sus cuencas al ver la información.

—Es una misión clase S, hay algo en las montañas del norte que ha estado desapareciendo aldeanos de un pueblo en las montañas nevadas, su recompensa es bastante buena también, podemos dividirnos la recompensa y tendré para pagar mis deudas—exclama ella con un suspiro decepcionado cuando ve a Laki.

Esta sonríe asintiendo en su dirección, si bien han ganado los grandes juegos mágicos y pagado parte de su deuda con su parte, tal parece que aún tiene algunas cosas que pagar.

Él tiembla de la emoción con el papel en sus manos.

—Es una misión clase S, ocuparíamos un mago clase…—detiene sus palabras viendo a Lucy, casi con puntos cómicamente saliendo sobre su cabeza.

Cierto.

Había olvidado que era una maga clase S ahora, entonces si ella quería ir a una misión peligrosa y llevarlo a él con ella, no habría problemas.

Cásate conmigo, quiere decirle, pero se las arregla para tragarse esas vergonzosas palabras. Mira con una sonrisa fanfarrona al resto del gremio, todos parecen congelados, en especial Gajeel y Gray que lo miran con diversos rostros de incredulidad.

Se siente un ganador.

—Wendy también vendrá con nosotros—afirma Lucy con calma, haciendo que todo el gremio gire a verla sorprendido, al mismo tiempo que Wendy escupe parte de su comida, sin haberse dado por enterada.

Eso es…inesperado.

Piensa Natsu con cierto grado de curiosidad.

.

.

A pesar que Natsu y Wendy parecen reticentes, los ha convencido para que Happy y Charle se queden al cuidado del gremio, alegando que ocupaba que fueran ellos dos solos. Ambos sin tener ni idea de porque han sido elegidos y ella algo avergonzada para decir sus verdaderos motivos, quiere disculparse con ambos, quienes fueron sus amigos más cercanos en el pasado, también porque debe evaluarlos. Había charlado con Macao y el maestro sobre los futuros exámenes clase S, que serían muy lejanos, pero que buscaban posibles candidatos desde ahora. Natsu probablemente sería elegido, pero cuando ella comento sobre que Wendy ocupaba ser considerada, ambos lucieron pensativos.

Puede que Wendy fuera una niña, pero ella no fue mucho mayor que ella cuando obtuvo su accenso, quería que la consideraran al menos.

Entonces tomo a ambos dragones Slayer para la misión, luego de ellos tomaría a Gray y Gajeel para otra.

El viaje fue bastante tranquilo, eliminando que ambos parecían verse verdes todo el camino. Caminar hasta las montañas nevadas había sido menos difícil de lo que recordaba de joven. Natsu parecía feliz ante la idea de ir a una misión clase S, pero Wendy no dejaba de darle miradas curiosas a ella, como si dudara de porque fue elegida.

Ya hablaría con ella.

Ha estado hablando más con el resto de los magos del gremio, para alegría de Macao y Bisca. Ha sentido sus miradas orgullosas todo el tiempo y ya se estaba hartando.

Molesto.

Cuando llegan al pueblo, se sorprende de las pocas personas en el lugar, todas encerradas en sus casas y nadie que los recibiera. Casi parece un pueblo fantasma, es el alcalde quien los saluda con sonrisas nerviosas, mientras explica que todos están temerosos por el espíritu de la montaña. Aún así Lucy, no puede evitar notar que no hay niños cerca. Subir aún más en la montaña no es un problema, aunque son atacados por varios lobos y osos gigantes, que ella ignora al tiempo que deja que Natsu y Wendy se encarguen de ellos.

Ambos son bastante hábiles, medita al ver sus ataques coordinados.

Pero ocupan refinarse, en combate cuerpo a cuerpo sin magia, no está segura si serían tan buenos.

—¡Lucy! —grita Natsu cuando uno de los lobos pasa sobre él.

Pero, aunque se lanza sobre ella para atacarle, con una hábil patada lo envía contra los árboles. El resto de lobos que seguían luchando, giran a verle, pero su rostro intimidante hace que comiencen a correr lejos de ellos.

Natsu y Wendy la ven con ojos nerviosos, pero su expresión vuelve serena.

Siguen su camino con tranquilidad,

Toma varias horas, pero cuando logran vislumbrar el pico de la montaña, pueden ver un enorme castillo de hielo que parece sacado de un cuento de hadas. Lucy medita sobre el castillo con interés, al tiempo que a su lado Wendy afirma lo hermoso que es, mientras tanto Natsu parece querer estar en cualquier lugar menos ahí. El alcalde no había informado mucho sobre el monstruo que raptaba personas, pero probablemente no era difícil imaginar que estaría dentro de esa muralla impenetrable, el camino había sido difícil hasta el momento.

Tal vez encontrarían un monstruo sumamente poderoso.

Tal vez con algún objeto mágico interesante.

Cuando entraron al castillo, para su decepción, este parecía estar abandonado. Natsu y Wendy negaron oler algo aparte del hielo, no parecía que nadie hubiera tocado este lugar en mucho tiempo.

—Bueno, si está abandonado, no les preocupara que visitemos su biblioteca—musito para sí misma con aire de victoria.

Natsu y Wendy la vieron con puntitos saliendo sobre su cabeza, pero cuando ella comenzó a buscar por las puertas, le siguieron. Había muebles, que, si bien no estaban rotos, si parecían algo polvorosos en algunos aspectos. Todo parecía indicar que nadie vivía ahí, pero quien lo hubiera hecho debe tener mucho dinero o magia, para tener todo aun dentro.

Una búsqueda del tesoro.

Pensó algo divertida al entrar a la biblioteca, sus ojos brillaron al ver muchos libros en diferentes estantes. Como una polilla guiada a la luz, ella camino casi con rostro malicioso para tomar uno de los libros del lugar. Pero al abrirlo se topó con la sorpresa, que parecían escritos en idioma muy antiguo. Rebusco en su mente por la traducción, pero se encontró imposible de entender que decía, incluso cuando ella era tan buen en descifrar runas como Freed o Levy.

¿Quién sería el dueño de todo esto?

—Parece escrito en un extraño idioma—musito Wendy con otro libro en sus manos.

Si.

Entrecerró los ojos sintiéndose algo molesta por ese hecho, odiaba no conocer que sucedía a su alrededor.

—No uses tu fuego—hablo sin ver a Natsu, quien de inmediato apago la llama que parecía haber salido de sus manos con algo de vergüenza.

De reojo noto como Wendy y Natsu parecían comentar aburridos sobre no poder comprender que hay en el libro, ambos ajenos a buscar al monstruo que deberían buscar, bien eso les restaba puntos. Suspiro pensando que tal vez era muy pronto para una misión clase S para ambos, cuando una sensación en su espalda, la hizo tener su mente alerta. Para su sorpresa Natsu se había puesto rápidamente frente a Wendy luciendo intimidante.

Entonces una silueta apareció desde uno de los estantes.

Era una mujer, de cabellera castaña oscura como sus ojos casi negros. Parecía alguien mayor que ellos, con ropas algo antiguas casi como togas, sin parecer sentir algo de frio. También tenía dos grandes pechos, noto Lucy sintiéndose algo intimidada en su parte femenina. La sonrisa de su rostro era afable, y confiada viendo a Natsu.

Lucy pareció confundida viendo a su compañero, quien parecía congelado y viendo a la mujer con duda.

¿La conocería?

—Vaya no sabía que teníamos visitas, es un gusto ver a tres grandes magos de Fairy tail por aquí—musito con cierto brillo en los ojos, que no le agrado en absoluto.

Algo estaba mal, pensó al sentir un aire frio a su alrededor.

Entonces de repente Natsu colapso, sujetando con fuerza su cabeza al tiempo que Wendy se abalanzaba sobre él intentando saber que pasaba. Giro su rostro molesto a la mujer, quien seguía con su apariencia afable, antes que su rostro se transformara rápidamente al igual que todo su cuerpo, para segundos después aparecer el cuerpo de su madre con una sonrisa tranquila, Layla Heartfilia.

Sintió una punzada en su interior, antes que del suelo se abriera, literalmente, bajo ella.

Pestañeo antes de chillar cómicamente al verse sumergida en la oscuridad y el vacío bajo ella.

.

.

Natsu siente que ha visto esa mujer antes, pero no tiene idea de donde podría ser, solo que su sonrisa amable le ha dado un fuerte dolor de cabeza. Antes de darse cuenta, había cambiado de forma a una similar a Lucy, para hacer que su amiga desapareciera al mismo tiempo que Wendy. Entonces esta apareció frente a él con su anterior apariencia, sus ojos parecían llenos de cariño que le hicieron incapaz de moverse.

Frustrado gruño.

—¿Quién eres? —cuestiono con seriedad.

Pero la mujer solo sonrió colocando una mano sobre su mejilla.

—Soy la mujer dentro de tus recuerdos, supongo que es la apariencia de tu madre—mascullo la mujer con cierto diversión.

¿Madre?

Natsu no tiene recuerdos de su infancia antes que Igneel, simplemente había dado por hecho que tal vez hubiera sido huérfano. Nunca había pensado en sus padres o en este caso en su madre, pero al verla, casi como si algo taladrara su mente, pudo verse así mismo sentado en una mesa. Frente a él se encontraba esta misma mujer, al lado de un hombre de cabellera rosa que le sonreía, había un niño algo difuminado que también parecía sonreírle.

¿Había tenido familia?

¿Dónde estaban?

¿Qué había pasado?

La mujer sonrió ahora maliciosamente, revelando su apariencia. Toda su piel era de color celeste, con una yukata blanca y un largo cabello de color dorado claro. Sus ojos no parecían humanos y de sus manos salían fuertes garras que atravesaron su vientre.

Todo a su alrededor desapareció.

.

.

¿Atrapados?

Pensó Wendy con cierto grado de tristeza, por esta clase de razones es que ella no quería ir a una misión clase S, no se sentía preparada para algo así. Miro a la jaula de hielo que la contenía, con alguna especie de magia antigua que no le permitía usar su magia. Frente a ella se encontraba Lucy, también luciendo algo aburrida dentro de la jaula, bostezando un poco con sueño.

No parecía preocupada.

Miro a todos lados, Natsu no había sido traído a ninguna de las jaulas de hielo, lo que le hizo preocuparse por su compañero.

—Lucy—llamo a la maga rubia con nervios, quien dejo de dormitar para verla con ojos expectantes.

Wendy recuerda claramente a Lucy cuando tiene 10 años, a la niña que siempre parece fascinada con verla y seguirla a todos lados. Cuando la conoce es joven, demasiado, pero se siente fuerte al lado de la niña rubia, ya que le hace pensar que debe proteger a alguien. Sus ojos chocolate siempre la vieron con admiración, a pesar que incluso con sus 10 años, es una maga bastante respetable que puede luchar para ayudar a los demás.

Es su mejor amiga.

La niña más cercana de su edad.

Con quien vive grandes aventuras.

Siempre sintió que debía dar lo mejor de ella, pues Lucy la mira como un ejemplo a seguir. Entonces se había tomado la tarea de cuidar de la niña, sanarla, de hablar de cosas infantiles con su amiga, de reír cuando jugaban con agua. Pero de pronto su mejor amiga fue arrebatada de sus manos, unos cuantos días, hicieron que la niña que corría a su alrededor, fuera una mujer que no le hablaba. Podía sentirlo, la magia desbordante de su interior, el poder de un mago santo.

Sentía como si hubiera un abismo entre ambas, sin poder protegerla, sin poder hablar con ella, sin poder jugar, sin poder verla sonreír.

¿Por qué la quería en esta misión?

Ella no la necesitaba.

—Ocupamos salir de esta cárcel, hay que salvar a Natsu-san—musito apretando con fuerza los barrotes.

Ni siquiera podía liberarla, no podía hacer nada por ella. Incluso contra los dragones, cuando ese podría ser su momento de luchar por ella, demostró que no la necesitaba. Su magia parecía a un nivel incluso superior al de Erza, como si todo ella brillara por sí misma.

Se sentía sola.

—Hay hechizos que impiden usar magia, si salimos debe ser por nuestra propia fuerza bruta—hablo Lucy de forma algo aburrida al verla.

Casi evaluándola.

Apretó las manos un poco más.

Ella no era fuerte físicamente, si bien su núcleo mágico había crecido, ella no era fuerte. Se sorprendió cuando al levantar la vista, Lucy hizo una patada que sin duda destruyo parte de sus propios barrotes, sintió su rostro pálido. La había visto luchar contra un lobo al venir aquí, su destreza para golpear algo y su fuerza, sin duda les había intimidado tanto a Natsu como a ella.

Sus instintos gritaban que corrieran junto a las bestias que se alejaron de Lucy.

Se alejó cuando Lucy destruyo sus propios barrotes, ofreciéndole la mano para salir. La tomo temerosa, sintiéndose algo torpe por no ayudarle. Antes ella hubiera sido quien rescatara a Lucy, pero ahora, parecía que no había lugar en la vida de la maga celestial.

Cuando salieron de las jaulas, Lucy puso una mano sobre su cabeza. Se sorprendió al sentirla cálida, cuando levanto la mirada esta tenía una leve sonrisa en su rostro.

No la había visto sonreírle a ella desde que llegaron.

—Lo siento mucho Wendy, supongo que no he sido especialmente amable contigo…lamento haber actuado tan rudo—musito Lucy apenada rascando su mejilla, siguió mirándola con los ojos impresionados—como le dije a Natsu, no soy la niña que dejaron atrás, pero aun soy Lucy, puede que ya no seas mi hermana mayor como cuando era niña, pero no te preocupes, es mi tiempo para protegerte—añade con tranquilidad y confianza.

Wendy siente la confianza salir de todo su ser.

Se siente mal saber que ya no podrá ser su hermana mayor, ella amaba cuidarla, pero entendía su punto.

—¿Podemos volver a ser amigas? —pregunta casi sin aliento, sin querer perder esta oportunidad.

Los ojos de Lucy se abren levemente, antes de asentir.

Y el miedo deja su interior, una sonrisa algo tonta aparece en sus mejillas.

Se siente feliz.

.

.

El castillo estaba lleno de monstruos de alto nivel, noto Lucy conforme avanzaban entre los pasillos en busca de Natsu. Si bien Wendy tuvo el poder para enfrentar varios, no quiso llevarla mucho al límite y ella acabo con los de mayor potencial mágico a pura fuerza bruta. La mayoría parecían creaciones de hielo, pero en general eran monstruos sin forma algo desconcertantes. El poder mágico se concentraba en la habitación principal, así que ambas se abalanzaron rápidamente con temor de que algo malo sucediera. Al abrir la puerta, Lucy se congelo un poco, antes de apresurarse a tapar los ojos de Wendy.

Frente a ellos se encontraba, una especie de ritual, o algo similar. La luz de las velas y runas por el suelo, indicaban eso, mientras en medio del salón se encontraba una mesa con runas por todos lados, sobre esta se encontraba Natsu encadenado de manos y pies, al tiempo que una mujer estaba sobre él sentado en sus caderas dándole un beso en los labios. Lo cual ya era suficientemente perturbador para alguien joven como Wendy, tomando en cuenta que Natsu solo parecía vestir sus pantalones. La mujer sobre este era hermosa, con un vestido antiguo de color negro con un cabello rojizo y grandes ojos azules.

Se sintió algo incomoda cuando ambos le vieron, Natsu con una expresión de alivio por ser salvado, la mujer parecía mucho menos receptiva.

—Creo que nos equivocamos de habitación Wendy—hablo con voz nerviosa intentando regresar por sus pasos, pero la puerta se cerró antes que pudieran salir.

Bien.

Mierda.

Pensó con nervios antes de empujar a Wendy para esquivar una llamarada de fuego. Lucy noto de inmediato que la llamarada no había sido de la mujer, en cambio esta parecía sonreír perversamente antes de ponerse sobre sus pies. Un pequeño destello verde sobre su cuello, fue lo último que vio antes que su apariencia cambiara a la de Natsu.

El Natsu original vio todo con expresión de horror.

¿Un cambia formas?

—Lucy Heartfilia, interesante, este cuerpo guarda muchas memorias tuyas desde tu infancia hasta tu actual apariencia—hablo la copia de Natsu con cierto brillo de maldad.

Eso la puso alerta.

Era como la magia de Gemini.

No.

Era algo más.

Gemini lograba copiar a otros usuarios con una magia similar o menor a la de sus dueños, desde que se convirtió en mago santo eran pocos los que no había logrado copiar con su llave. Aun así, esta mujer había logrado copiar la magia de Natsu, lo cual indicaba un gran nivel de poder mágico o…otra cosa.

Entrecerró los ojos meditando la idea de luchar contra la copia de Natsu, jamás había pensado en luchar contra este. Desde que era niña este siempre la protegió demasiado, para llegar a pelear contra su persona, había meditado sobre la posibilidad ahora que habían regresado de sus años congelados, ya que este siempre le pidió la lucha a Gildarts.

Pero nunca lo hizo con ella.

Interesante.

Igual si era magia de fuego.

Invocando la llave de Acuario, el star dress de esta apareció con un destello de todo su cuerpo, haciendo que la copia de Natsu chasqueara la lengua. Envió una gran llamarada, que detuvo con un vórtice de agua que poco a poco se estaba evaporando. Sonrió algo emocionada antes de saltar sobre la llamarada e invocar otros vórtices que la copia esquivo rápidamente.

Copia también sus habilidades.

Sus ojos brillaron ante el reto.

—Wendy libera a Natsu, yo luchare contra la copia un rato—medito con cierto aire interesante, antes de abalanzarse sobre la copia, que impresionada, solo se dejó llevar por el golpe puramente físico incrementado por la magia de acuario.

.

.

Natsu no sabía que pensar cuando vio como Lucy literalmente hacia papilla a su copia, ya había sido suficientemente malo cuando esa loca lo encadeno, antes de besarlo para poder robar su magia. Wendy lo libero con un ataque de dragón de cielo y justo cuando estaba meditando en entrar en la lucha. Lucy empalo a la mujer sin piedad con su tridente contra el suelo, sintió algo de escalofríos al verse a sí mismo siendo derrotado por Lucy, con tanta facilidad. Pero fue más desconcertante cuando la mujer no parecía sangrar, en su lugar parecía solo mal trecha con un pequeño animal verde sobre su cabeza.

Fue cuando todo fue incluso más confuso.

—¿Espíritus? —dijo Wendy confusa ante la idea, al ver como Lucy volvía a su apariencia normal.

—Chamaeleon y Andrómeda—fue lo que dijo Lucy con calma, mientras la mujer en el suelo chasqueaba la lengua—son llaves de plata, si bien no tienen el poder mágico a un zodiaco, combinadas son un verdadero dolor de cabeza. Chamaeleon logra imitar cualquier apariencia, pero no su magia, pero como Andrómeda es un espíritu que funciona al incrementar a otros espíritus celestiales, haciendo que ambos sean peligrosos—añadió rascando su nuca.

Natsu se puso la bufanda que Wendy había recogido de una esquina, viendo con mirada molesta a la mujer que no parecía en lo mínimo arrepentida.

Quería darle una paliza.

—Si buscas una disculpa mata dragones, no pienso darla, estaba muy bien viviendo aquí por mi cuenta hasta que llegaron ustedes—gruño Andrómeda de forma altanera, el pequeño camaleón imito el movimiento de la mujer luciendo adorable.

Natsu apretó el puño ahora con llamas.

Quería quemarla hasta las cenizas.

—Te has estado alimentando de los humanos, es por eso que muchos han desaparecido—comento Lucy viéndola aprensiva.

Para su sorpresa, Andrómeda la vio con indignación.

—No me alimento de humanos, copio las formas dentro de sus recuerdos, pero solo físicamente, si quisiera copiar sus magias ocupo un ritual y ustedes no me dejaron terminar para absorber todo el poder de ese idiota—gruño señalándolo despectivamente.

Bueno, eso hizo sentir mejor a Natsu, no fue vencido tan fácil debido a que el ritual estuvo incompleto. Se limpió la boca recordando el beso con esa mujer, se escalofrió del asco, se había sentido horrible.

Lucy intercambio miradas con Wendy.

—¿Pero los aldeanos? —comento la menor con mirada desconfiada.

Andrómeda ahora pareció confundida.

—El pueblo bajo la montaña ha estado deshabitado por décadas, quien fuera que los llamo aquí seguramente querían que los atrapara en el castillo…oh tal vez lo querían a él—musito Andrómeda con una mano en su mentón pensativa.

¿Quien?

Andrómeda se levantó del suelo con el mentón en alto, viendo detenidamente a Lucy como si sospechara algo, antes de suspirar pareciendo derrotada. De entre sus pechos saco una llave, que por algún motivo hizo que los ojos de Lucy brillaran impresionados como si reconociera de que se trataba.

Por otra parte, tanto Wendy como él, se vieron confundidos.

—Este castillo es especial, es donde vivía la reina Charlotte hace algunos siglos, su esposo le regalo esta llave, pero nunca pudo llamarla ya que es alguien bastante problemático. Este castillo fue diseñado especialmente para nosotros los espíritus celestiales, por eso puedo estar en mi forma física, aunque la mayoría se han marchado, nosotros tres quedamos aquí—explico dándole la llave a Lucy, quien la tomo con ojos brillantes.

—Phoenix—susurro casi emocionada.

Eso lo hizo saltar interesado, esa era la llave que la Levy del futuro había mencionado que podría curar a Lucy. A su lado Wendy también brinco interesada.

—Su llave esta fría—medito Lucy confundida, haciendo que Andrómeda riera burlona.

—Phoenix es un viejo cascarrabias, no será fácil llamarlo y este no tiene que venir si no quiere ya que no tienen un contrato, así que tendrás un largo camino por delante si quieres que sea tu espíritu—explico Andrómeda con cierto grado de malicia.

Lucy asintió comprensiva sujetando la llave contra su pecho, antes de ver a Andrómeda con un brillo en sus ojos.

—¿Quieren ser mis espíritus? —pregunto con ojos brillantes.

La mujer y el pequeño camaleón ladearon la cabeza confundidos.

Natsu se percató de algo, si habían logrado conseguir "vencer a los malos" …

¿Quién iba a pagarles?

.

.

Si bien la misión había sido un total fiasco, ya que al llegar al pueblo donde no había nadie, lo que significaba nada de paga, Lucy no se sintió decepcionada. Tenía dos nuevos espíritus a su labor, si bien Andrómeda había parecido indignada, parecía que era algo Tsundere ya que había aceptado formar parte de su grupo de espíritus junto el pequeño animalito verde. Ambos se habían ido al reino de los espíritus, comentando que ese lugar ya no era seguro. Dado que no había nadie cerca para adueñarse del castillo, Lucy paso por la biblioteca con ojos codiciosos, para ingresar todos los libros a su casillero mágico, junto con algunas piezas de valor.

Puede que no hiciera lo que pensaba en un inicio.

Pero para ella había sido todo un éxito rotundo.

Con una mirada de disculpa, les prometió a Natsu y Wendy que irían a una misión pronto y podrían tener toda la paga. Ya buscaría la forma de recuperar el dinero que le debía a Laki. Mientras tanto nadie podría eliminar su mirada de completa satisfacción, tenía dos nuevos amigos y miembros de su familia.

Estaba de buen humor que se detuvieron en un pueblo lejos de las montañas nevadas, para descansar y ella prometió pagar la estadía.

—Estas de muy buen humor Lucy—comento Wendy con una sonrisa tranquila, ella también parece estar de buen humor a su lado.

Probablemente porque han vuelto a ser amigas.

Sonríe con ambas llaves aun en sus manos.

—Siempre me siento bien con nuevos espíritus, últimamente no había encontrado nuevas llaves, estas fueron inesperadas—explica con calma.

Natsu se coloca rápidamente al lado de ambas en la habitación que estaban alquilando para dormir esa noche.

—También esta ese Phoenix, podrá curarte de tu tumor mágico—señalo rápidamente y ella asintió con calma.

Aunque aún no sabía cómo invocarlo, según lo que comento Andrómeda ocuparía de situaciones especiales para invocarlo, pero no pensaba decirle nada.

Tal vez si hablara con Loki.

Tal vez.

En fin, ya era tarde y tenía sueño. Si bien los tres compartían una misma habitación, había tres camas para dormir. Entonces cada uno de ellos se acostó en la respectiva, estaba por quedarse dormida, cuando sintió una presencia a su lado, al girar el rostro se sorprendió de ver a Wendy nerviosa a su lado.

—Lo siento, cuando íbamos de misiones, solíamos dormir juntas y yo…me preguntaba…si…—cada que hablaba parecía que sus fuerzas le dejaban y parecía a punto de morir de la vergüenza.

Recordó levemente cuando ella era niña, que había hecho un puchero para que la niña ahora frente a ella le dejara dormir con su persona. Wendy era mayor que la niña que fue Lucy, pero aun así por algún motivo no tuvo el valor para decirlo en su cara. Además, Wendy solía dormir siempre con Charle y esta no había podido venir a la misión por su culpa.

Se hizo a un lado y le hizo señas para que entrara.

Wendy la miro con rostro iluminado, antes de prácticamente arrojarse a su lado y abrazarla como un oso de peluche. Era cálido, pensó mientras dormía divertida, lo que no fue divertido fue cuando a media noche se levantó por un extremo calor en su cuerpo. Sintió una gota de sudor correr su nuca al verse abrazada por un lado por Wendy, mientras en el otro Natsu se había colado a su lado para abrazarla también, haciendo que su usual calor casi la quemara.

¿Qué rayos pasa con los dragones Slayer?

Curiosamente, esa fue la primera vez en mucho tiempo, que pudo dormir sin sentir un extraño vacío en su interior.

.

.

Fue curioso que, en medio del camino, literalmente chocaran contra Gray y Erza, quienes iban de camino a una misión súper importante, como ellos mismos le llamaron. Lucy no pudo evitar sorprenderse ante el nombre de Warrod cuando estos explicaron quien fue su contratante. Ella aprecia suficiente a Warrod en realidad, sobre todo porque este había solicitado su presencia en diferentes misiones clase S a lo largo de los años, las cuales no eran tan perturbadoras como las que el consejo le dejaba a su espalda. Dado que no habían ganado dinero de su última misión, además que Warrod inicialmente quería que Natsu también se uniera, los tres terminaron ingresando a la misión.

Un pueblo de gigantes congelado.

Fue lo que trataba la misión, pero su sorpresa fue enorme cuando llegaron al pueblo del sol y todo estaba congelado. Lucy conocía a la tribu de gigantes masculinos que vivían ahí, en una que otra ocasión, ella había abusado un poco de su hospitalidad en medio de misiones, incluso Romeo era bastante popular entre los gigantes. Pero lo más desconcertante fue sentir la presencia de la magia de Silver en todo el lugar.

¿Silver hizo eso?

¿Por qué?

Luego de que todos se dividieran y ella luchara contra los caza recompensas más idiotas del mundo, que pensaron que regresarla a su infancia la haría más débil. Parecía que ellos no tenían idea que incluso a esa edad, ella sobrepasaba sin creces sus habilidades, destruyéndolos sin ninguna piedad. Luego encontraron a esa chica Flare que pidió disculpas por sus acciones, pero Lucy la ignoro olímpicamente para desconcierto de Wendy.

No la iba a perdonar, había atentado contra Asuka.

Si ella la hubiera tocado si quiera, probablemente no la hubiera ignorado y en su lugar la hubiera aplastado ahí mismo.

Luego de eso Gray logro deshacerse del hielo, al parecer Erza lucho contra algunos problemas, Natsu estaba con vida. Los gigantes fueron suficientemente amables para hacer un festín cuando ellos terminaron la misión, sobre todo al reconocerla a ella, saludándola y diciendo que era tan pequeña como siempre (a pesar que ha crecido unos cuantos centímetros), antes que se revelara que Flare era parte de este pueblo.

La detesto.

Uno de los gigantes pareció preguntar sobre su mal humor inesperado, ya que cuando Flare se unió a la fiesta, claramente ella se quiso largar. No revelo que Flare fue parte de un gremio oscuro y todo lo que hizo, el resto de su equipo habían aceptado a la chica, pero ella no pensaba hacerlo.

—Simplemente no me agrada—le dijo a uno de los gigantes con una sonrisa tensa.

Comenzó a preguntar por si habían visto la apariencia del hombre que creo el hielo, pero nadie parecía recordarlo. Fue bastante sospechoso, ya que ella casi podía jurar que el hielo fue creado por Silver. Con sus corazonadas fue cuando regresaron donde Warrod, quien comenzó a bailar con ella al volverla a ver. Cuando sus compañeros parecieron confundidos, ella explico cómo Warrod había sido un miembro de Fairy tail y que le había ayudado mucho los últimos años.

Es todo lo que pudo decir, antes que todos tuvieran un baño compartido.

Incomodo, pensó con una sonrisa melancólica, cuando sus compañeros no dejaron de ver de forma poco discreta sus cicatrices.

—¿Dolieron mucho? —pregunto Wendy quien estaba más cercana a ella, viendo una fuerte cicatriz en su hombro.

La toco levemente, recordando de manera perfecta cuando se había infiltrado en ese gremio oscuro, que había asesinado personas. Calem llego a su mente, sonriendo de forma adorable. El niño había tenido el cabello castaño claro, casi cenizo y grandes ojos de color azul, su cuerpo era demasiado delgado por haber sido un huérfano, pero sus mejillas tenían hoyuelos adorables. El pequeño que había muerto frente a ella, por no haber descansado lo suficiente, por tener su magia al límite.

Su sangre aun llegaba a sus pesadillas.

La cicatriz en su hombro fue cuando fue capturada, una lanza la había atravesado por el hombro y tenía veneno que casi la mato, pero no lo hizo.

Acaricio levemente la cicatriz, con el recuerdo del niño que deseaba unirse a Fairy tail, nada en su mente un poco.

—Tal vez Wendy podría eliminarlas, borrarlas más específicamente—comenta Gray con una sonrisa amable. Sabe que está siendo amable, que una parte de él quiere acercarse a ella como el resto del gremio.

Le toma toda la fuerza de voluntad, no irse sobre él para estamparle un puñetazo, ya que sabe que no ha querido ofenderla…pero lo hace. Muerde su lengua para controlar cualquier posible emoción, sintiendo un poco de sangre dentro de ella. Natsu ha alzado la mirada con la nariz en el aire, ha notado la sangre a pesar que el vapor de las aguas termales deberían detenerlo.

Le mira preocupado.

Ella no se mueve mucho.

—No quiero eliminarlas—dice con la voz más monótona que puede, para no revelar su malestar ante la idea de borrarlas, no todas se pueden eliminar según Porlyusica, pero algunas si pueden—recuerdo como me hice cada cicatriz, cuando las veo recuerdo cada enseñanza que me dejaron, así que, aunque me vea de esta forma no quiero quitarlas de mi cuerpo—dice abrazando sus rodillas más a ella.

Es cuando puede ver una cicatriz en su rodilla, que recuerda como fue causada en medio de la lucha que perdió a Eclair.

Siente ganas de vomitar, pero permanece con el rostro perfectamente controlado.

Nota como Gray parece incomodo, aunque no se ha acercado a este, siempre fue muy perceptivo en algunas cosas, así que sabe que ha metido la pata en algo. El reflejo de las estrellas hace que levante la vista, cada una de las constelaciones que reconoce, parece brillar para que ella las observe.

Son hermosas.

—Déjala tranquila cubo de hielo—dice Natsu pateando sin piedad el cuerpo de Gray contra el agua—Lucy no tiene que borrar sus cicatrices, ella está bien como esta—añade con un encogimiento de hombros.

Gray que casi se ahoga lo gira a ver con deseo de muerte.

—No digo que este mal como se ve, solo que las chicas suelen preocuparse por cómo se ven—gruñe este probablemente molesto por el golpe.

Tiene razón, admite para sí misma, Bisca y Laki la regañan algunas veces por las cicatrices y siempre quieren cubrirlas con maquillaje, insinuando que debe buscar a un hombre algún día. No sabe cómo explicarles que no tiene intenciones de casarse, aunque en ese entonces ella solo vivía para ser maestra del gremio, ahora que tiene tanto tiempo libre, tal vez busque alguna pareja para pasar el rato.

Es de las pocas experiencias que no ha vivido.

Tal vez sea interesante, o tal vez la haga no querer casarse nunca.

¿Conseguir un gato?

Una posibilidad.

—Lucy no tiene que preocuparse por como se ve—continua la lucha Natsu, luciendo cada vez más cabreado.

Erza parece inesperadamente curiosa por la discusión, para no detenerlo a ambos, mientras Wendy a su lado ríe nerviosa. Por otra parte, ella, estira un poco las manos sintiendo que están entumidas.

—Bueno ya ha entrado a esa edad, donde quiere ver a los chicos y que ellos también la miren, si bien Lucy ya es bonita, podría verse incluso más bonita—señala Gray con molestia.

Lucy espera que Juvia jamás escuche decir eso a Gray o probablemente inunde la ciudad. Tampoco sabe cómo decirle que ya paso esa etapa vergonzosa de su vida, donde Macao intento darle la charla, antes de ser detenido por una mirada mortal y una pistola apuntando su cabeza, de parte de Bisca. Si bien siempre se preocupó por las misiones, no niega que había visto de reojo algunos chicos.

Jerall y Silver son testigo de sus propios gustos. También pensaba que Sting era atractivo y había una época donde Rufus le pareció muy guapo.

Si, sabiamente decidió no decir eso.

—Lucy no ocupa ver a otros chicos—masculla Natsu con aura oscura y deseo de asesinar a alguien, ella le ignoro por su propia salud mental, celos de hermano mayor—además Lucy ya es suficientemente bonita, si alguien no lo nota es un ciego—admite de brazos cruzados y un ligero sonrojo en las mejillas.

Eso la hace parpadear confundida, antes de encogerse de hombros, de niña Natsu siempre repetía lo linda que era. Pero entrecerró los ojos cuando Gray detuvo la conversación para verlo con clara burla, que Wendy se sonrojara y que Erza pareciera furiosa.

¿Se ha perdido algo?

—¿Natsu no estarás atentando contra la inocencia de Lucy? —cuestiono Erza invocando una espada.

Natsu chillo antes de salir corriendo y que Erza fuera detrás de este con intenciones de molerlo a golpes.

Lucy decidió, que tomar un baño con ellos debería ser cuestionado en un futuro.

Continuara…

Como dije anteriormente, hay muchas batallas que no entrare en explicaciones porque ya saben cómo sucederán. Pero algunas cosas si han cambiado, aunque sean pocas, estoy meditando aun de la duración de la historia, pero decidí que seguiré escribiendo hasta que sienta que ya debería terminar.