Comenzó a caminar en sentido contrario al que había tomado Sachi sumido en una total oscuridad. Parecía ajeno a su contexto, caminaba lentamente con la vista gacha, los ruidos y el movimiento de la calle se escuchaban muy a lo lejos.
-¿Por qué siento esta molestia?-pensaba mientras apretaba con fuerza su puño, por las que lo intentaba no podía relajarse. Muy en el fondo, y a duras penas, había comenzado a aceptar que la deseaba aunque solo físicamente-¡¿Entonces porque esta sensación?!-lo estaba sacando de sus casillas el no saber a qué atribuir esa mezcla de sensaciones de ira y un dolor extraño que volvía a él cada vez que recordaba el beso de Sachi con aquel tipejo.
Justo en ese momento un hombre, al parecer ebrio, pasó junto a su lado golpeando su hombro.
-Maldito enano, ¡fijate por donde caminas!-Feitan no necesito más. En un abrir y cerrar de ojos se había volteado y disparado su mano hacia la garganta de aquel hombre. Este cayó en el suelo inerte al instante. La calidez de la sangre en su mano lo hizo volver un poco en sí, y lentamente miró al hombre en el suelo.
-Tu deberías fijarte por donde caminas.-espeto con repulsión mirando su mano, la cual sacudió para quitarse un poco de sangre. Aunque no era la manera en que quería desquitar su ira, había servido un poco, le hubiera gustado poder divertirse un poco más.-Creo que iré a ver a Fumiko.
En el último tiempo la había ido a visitar más de lo que le gustaría, pero ya había cedido antes la idea de que Sachi era "atractiva", no cedería a acostarse con ella, de ningún modo.
Toco la puerta de la ya conocida casa, Fumiko abrió lentamente mientras una leve sonrisa se asomaba en su rostro.
-...Quién lo diría-dijo acariciando el pelo de Feitan, pero este sútilmente se alejó. Sentía que últimamente Fumiko estaba un poco más melosa y eso ya no le agradaba, aquello era un simple negocio y funcionaba porque ambos entendian sus roles, de otro modo esto debería terminar, pero ante la convivencia con Sachi y sus deseos reprimidos no podía darse el lujo de cortar ese vínculo.
-Quitate la ropa-dijo secamente mientras se quitaba su túnica, esta gustosa hizo lo que Feitan pidió, y se acercó a él lujuriosamente. Fumiko atinó a acercarse a su rostro para besarlo, pero este rápidamente la dio vuelta para embestirla con fuerza. Un grito ahogado salió de la garganta de la joven. Realmente le había dolido, no es que Feitan fuera una seda, pero ese golpe tan seco le era difícil de soportar. Se llevó una mano a la boca para callar los pequeños gritos de dolor que le estaba generando la brutal fuerza que Feitan estaba ejerciendo en ella.
Una vez Feitan hubo terminado, simplemente la soltó, y ella cayó al suelo de rodillas aun temblando un poco, aunque rápidamente tomó su bata que yacía a unos centímetros para cubrirse y levantarse. Lentamente se dirigió al rincón donde tenía sus licores, como era costumbre, pero hoy lo necesitaba más que nunca, el cuerpo le ardía y le dolía desmesuradamente.
Fumiko tomó aire y le ofreció como cada vez que el venia un poco de licor, aparentando su bienestar. Feitan se acercó a ella quitándole algunos mechones de pelo de la cara.
-Creo que hoy fui un poco rudo...la próxima lo compensare.-Fumiko sonrió pero no dijo nada. Acto seguido, Feitan tomó sus pertenencias y se fue tan rápido como llegó.
Era un tanto miserable como la hacía sentir, Fumiko le había sonreído sinceramente, por un momento aquellas palabras, que para muchos no habían significado nada, ella lo veía como un gesto "tierno" y de preocupación, si es que podía decirse eso. En un trabajo donde una no es más que un objeto de deseo, se había enamorado desde hace tiempo de aquel hombre, y sabía que aquello estaba terriblemente mal, puesto que nunca dejaba de ser eso: un objeto.
Sachi había llegado rápidamente a su casa, nuevamente procuraba entrar sin hacer ruido para no levantar a sus compañeros, pero a duras penas podía abrir la puerta.
-Pero qué demonios…-haciendo un poco de fuerza se encontró con el departamento hecho un desastre. En la penumbra intento ver todo lentamente, ropa, cojines, latas de cerveza, envases de comida regados por todo el departamento y Phinks durmiendo en el piso con la espalda contra el sillón. Sachi no podía creerlo, parecían unos adolescentes, su vista seguía inspeccionando el lugar cuando se percató de que faltaba su otro compañero.-¿donde estara…?-por un momento se quedó preocupada en su lugar, pero sabía que no había mucho que hacer, eventualmente Feitan volvería, solo esperaba que estuviera bien.
Dejó sus cosas a un lado y comenzó a limpiar todo el departamento lo más rápido que pudo, para luego ayudar a Phinks para que vaya a su cuarto.
-¿...Feitan?-dijo Phinks medio dormido. Sachi soltó una pequeña risa.
-Todavía creo que no soy hombre-dijo divertida. Apenas la cabeza de Phinks tocó la almohada volvió a su imperturbable sueño.
Una vez todo estaba arreglado pudo relajarse en el sillón, pero aquello no le duró mucho porque su cabeza comenzó a procesar todo lo ocurrido aquella noche. Se sonrojaba cada vez que pensaba en aquel beso con Jiro, pero al instante siempre venía a su cabeza la imagen de Feitan y no entendía porque. Lo admiraba estaba muy claro, era un miembro del Gen'ei Ryodan, bastante apuesto y demasiado temerario para Sachi, sin mencionar que este al parecer no disfrutaba su compañía en lo más mínimo. Si no había ninguna chance en esa relación a que suceda absolutamente nada, ¿por que se sentía "culpable" de aquel beso con Jiro?. Tomo la cobija que yacía a un costado del sillón, se tapó e intento conciliar el sueño.
Eran aproximadamente las 5 am cuando Feitan asomaba por la puerta del departamento, la cual abrió lentamente. Le sorprendió un poco no encontrarse con Phinks en un estado deplorable, pero supuso que eso fue obra de Sachi, pero a esta última tampoco la veía en el sillón. Se quedó unos segundos quieto mirando el sillón, pero cuando quiso emprender nuevamente hacia su habitación se topó con la susodicha, quien tenía el rostro muy somnoliento.
-Pero qué…-dijo frotándose los ojos para encontrarse con Feitan.-¿Por qué siempre tenemos que encontrarnos a los golpes?- se separó ligeramente de él para irse a la cama, cuando notó algo extraño…
-No te vi-dijo él también comenzando a separarse, pero Sachi se había quedado en su lugar y lo miraba un tanto perdida.-¿sucede algo?-esta salió de su ensimismamiento.
-No, no para nada. Buenas noches Feitan-un cálido sentimiento se esparció por su cuerpo al escuchar su nombre de los labios de Sachi, le hubiera gustado que lo repitiese algunas veces más.
-Buenas noches-se dio media vuelta y cerró la puerta de la habitación tras de sí. Sachi hizo algunos pasos hasta escuchar el ruido de la puerta, y volvió a pararse en seco.
-¿Acaso lo que sentí en él fue...un perfume de una mujer?-volteo su cabeza lentamente hacia donde había pasado Feitan. Una inmensa punzada de dolor se clavó en su pecho.
Queria agradecer a Oryem91 por darme animos para continuar escribiendo!
Y como siempre a todos los que llegaron hasta aca,
Gracias por leerme!
