9. Copa mundial de Quidditch


-Hermione, querida… llegó esto para ti en la mañana- su madre le tendió una arrugada carta.

Hermione:

Espero te la estés pasando muy bien en estas vacaciones, yo vine a pasarla con los Weasley, ya sabes que con los Dursdley tuve problemas el año pasado así que Ron me invitó a estar con ellos estas vacaciones. Hablando de eso, el señor Weasley fue invitado a la copa mundial de Quidditch de este año y bueno pregunté si podías venir… Ron no está muy de acuerdo, pero los señores Weasley no tienen ningún problema con eso ¿Te gustaría venir?

Por último, he estado recibiendo noticias de… bueno tú sabes; se encuentra bien, al parecer se quedará en la casa que le partencia a sus padres, espero poder ir a verlo el siguiente año, estas invitada también.

P.D. La copa será la siguiente semana, puedes llegar un día antes y así irnos temprano, avísame

Saludos,

Harry

Hermione tenía que pensarlo muy bien, la invitación de Potter la había asombrado y sabía que nunca había ido a un evento mágico deportivo, sería entretenido e interesante pero la sola idea de pasar todo un fin de semana llena de Weasley's la hizo dudar ¿Y si todos eran como Ron?. Recordaba que los gemelos Weasley no la habían tratado mal, pero Percy no la toleraba… aunque ahora que lo recordaba, Percy se había graduado de Hogwarts el año pasado, quizás ese año no estuviera con su familia.

Su madre la convenció de que debía ir al famoso torneo de Quidditch y pasar tiempo con sus "amigos". Llegó a la madriguera el mismo día que partirían hacia donde se celebraría el torneo.

-Despierta Potter- sacudió el hombro del chico.

- ¿Hermione? Viniste- le dijo adormilado- ¿Cuándo llegaste?

-Hoy en la mañana, pero se tienen que parar, se hace tarde

- ¿Qué haces aquí? -Ron se cubrió el pecho con la manta de su cama al darse cuenta de la presencia de su enemiga.

-Tu madre me envió a despertarlos Weasley, se tienen que apresurar- les dijo con la voz chillante y salió de la habitación.

Los Weasley se portaron bien con ella, Fred y George la recibieron con gusto y conoció a la hermana menor de Ronald durante el desayuno. En general eran una buena familia; en Slytherin siempre que hablaban de ellos, decían cosas como que eran traidores a la sangre y que por eso eran inferiores… pero bueno ¿Qué podría hacer con esa estúpida ideología de los puristas de la sangre?

- ¡Oye papá! ¿A dónde vamos? - le grito uno de los gemelos al señor Weasley.

-No tengo idea, no se separen.

A Hermione no le hacía ninguna gracia tener que estar caminando por el bosque sin un rumbo establecido, pero confiaba en que el señor Weasley fuera un mago capaz.

- ¡Arthur, ya era hora de que llegaras! - Un señor de estatura baja los recibió a unos cuantos metros de distancia.

-Lo siento Amos, pero hubo algunos que se quedaron dormidos- Volteó a ver a Potter y al Weasley menor –Él es Amos Diggory, trabaja conmigo en el ministerio.

Hermione le iba a ofrecer la mano a modo de saludo, pero en ese instante un chico atractivo apareció detrás de uno de los tantos árboles del bosque. Se quedó sin palabras al verlo.

Era un chico castaño de ojos grises, piel clara, delgado y bastante alto.

-Y ese joven debe ser Cedric- Arthur le dio la mano al muchacho

-Si señor.

Hermione volteó a ver a Ginny Weasley, quien había estado caminando a su lado todo el rato. Y con solo mirar a la pelirroja supo que ambas opinaban lo mismo, Cedric era muy guapo.

Después de caminar unos cuantos kilómetros más, llegaron a una colina donde se encontraba una bota vieja y desgastada - ¿Comenzamos? No debemos llegar tarde.

-Colóquense todos en círculo- dijo Amos.

- ¿Por qué alrededor de esa vieja bota?

-No solo es una vieja bota Harry, es un traslador- le aclaro uno de los gemelos.

-Todos agárrense de la bota- Hermione tomó un extremo del traslador y a su lado se colocó el atractivo castaño, se voltearon a ver y el chico le sonrió. En ese momento Hermione sintió un tirón en el estómago y todo empezó a dar vueltas.

Hubo un momento en el que el señor Weasley, les pidió que soltaran la bota, provocando que todos los muchachos a excepción de Cedric y los dos adultos terminaran tirados en el piso.

Cedric se acercó y le ofreció la mano a Hermione para levantarla, pero calculó mal la fuerza con la que la levantó y la chica terminó con la mejilla pegada a su pecho. Coloco su mano en el pecho del muchacho y se separó levemente.

-Lo lamento, creía que serías más pesada- Llevó una mano detrás de su nuca.

Hermione no le contestó, únicamente se ruborizó y se alejó de ahí.

Todos empezaron a caminar al lugar del destino, según Amos Diggory, no quedaba muy lejos de allí.

- ¿Eres igual de Gryffindor? - le preguntó de repente Cedric.

-No, Slytherin- Al ver la cara de sorpresa que puso el castaño decidió añadir- ¿Tiene algo de malo?

-No… para nada- balbuceó el chico- Es solo que no imaginé que hubiera chicas de Slytherin agradables, así como tú. Por cierto, soy Cedric Diggory, no nos hemos presentado adecuadamente.

-Hermione Granger- le sonrió la chica y antes de que pudiera decir algo más, habían llegado al torneo de Quidditch.

Toda la gente del lugar vestía los colores de los dos equipos que jugaría en esa final, había carpas por donde quiera y el ruido y la celebración parecía no tener fin.

-Aquí nos separamos amigo- Amos le tocó el hombro al señor Weasley.

-Hasta el partido.

Hermione volteó a ver al castaño y únicamente le hizo un adiós con la mano.

Siguieron caminando un poco más y llegaron a una carpa muy pequeña, de color gris. Arthur les dijo que entraran todos en la carpa, pero Hermione y Harry se veían confusos ¿Cómo podría todos caber ahí?

Dentro de la carpa había dos cuartos, uno para los chicos, otra para las chicas, había una sala con sillones, una cocina y un baño. Todo lo que necesitaban para quedarse ese día.

-Claro, un hechizo indetectable de expansión- murmuro la castaña.

-Vente- le dijo Ginny y se dirigieron a la habitación que les tocaba- ¿A qué equipo le vas?

-Creo que, a los irlandeses, han estado jugando bien por lo que leí en el profeta y tienen más probabilidades de ganar o eso indican los cálculos… ¿Y tú?

- ¡También! Antes de ir al partido, podemos arreglarnos con los colores de los irlandeses – lucía emocionada la pelirroja

-Claro

El tiempo pasó volando. Ambas chicas se arreglaron como prometieron después de comer. La pequeña Weasley le había pintado una bandera con los colores del equipo de Irlanda en su mejilla y se colocó su bufanda de Slytherin pues tenían colores similares a los del equipo, verde y plata.

Hermione en un acto de buena fé, transfiguró la bufanda de Gryffindor de la chica y le cambió los colores, como la del equipo irlandés, además salió de la carpa para ir con los vendedores de recuerdos. Consiguió un sombrero alto de terciopelo, que llevaba estampado a la mascota del equipo, un Leprechaun y se lo regalo a la pequeña pelirroja. Sabía que los Weasley eran de bajos recursos y seguramente la chica no tendría más objetos con los que sentir el espíritu deportivo y de apoyo al equipo verde.

-Muchísimas gracias, Hermione ¡me encanta! - le agradeció emocionada.

Harry y Ron por otro lado, iban arreglados con los colores del equipo búlgaro, pues ambos eran fan's del buscador, Viktor Krum.

Cuando salieron de la tienda para ir al estadio, se encontraron con Cedric Diggory y su papá. El chico le colocó la mano en la parte baja de la espalda y la fue guiando hacia el estadio. Hermione por su parte se sentía muy nerviosa, el simple contacto de la mano de Cedric le bloqueaba sus pensamientos.

Llegaron al estadio, estaba a rebosar, completamente lleno de magos que se dividían por los colores de cada equipo. Lanzaban fuegos artificiales, había vendedores de comida por todos lados, a Hermione se le hizo muy similar a una copa mundial de futbol muggle.

-Por Godric, nos tocó hasta arriba – Ron se empezaba a quejar mientras subían las escaleras del estadio.

-Véanlo de esta manera, si acaso llueve, serán los primeros en saberlo- Les dijo una voz desde la tarima de abajó.

-Nosotros estaremos en el palco del ministerio, el mismo Cornelius Fudge nos invitó personalmente- era Draco Malfoy.

Hermione lo observó fijamente, el muchacho había crecido, seguramente ya sería más alto que ella y llevaba su cabello rubio sin tanta goma, se veía más suelto.

Detrás de los Malfoy venían los Nott, a quienes Hermione también analizó, Theo se veía aún más alto que Malfoy y llevaba su cabello más corto, lucía guapo. Sus ojos azules la atraparon por lo que le pareció una eternidad.

-No presumas Draco, es gente sin importancia- Su padre le reprendió, pero con su peculiar bastón con cabeza de serpiente logró afianzar la chamarra de Potter con el barandal de las escaleras- Tu disfrútalo ¿Quieres? Mientras puedas hacerlo- el tono de voz usado por el señor Malfoy, no le agrado nada a Hermione.

Arthur cogió el hombro de Potter y lo jaló para librarse del señor Malfoy, mientras que Cedric la tomó de la cintura y le dio la media vuelta para irse de ahí, sin embargo, Hermione volteó la cabeza y observó que los bellos y profundos ojos de Thedodore se fijaron en la mano que Diggory había colocado en su cintura. Subió su vista hasta hacer contacto visual y observó reproche en sus ojos.

Decidió quitarse de la mente el sentimiento de culpabilidad que la había invadido desde que observo la mirada que le dedico Theodore y se enfocó en el partido que le pareció emocionante y eso que a ella no le llamaba mucho la atención el Quidditch pero era difícil no dejarse llevar por la afición. Al final Viktor Krum atrapó la snitch dorada, pero el equipo de los irlandeses ganó por puntos, quedaron 170-160 y eso provocó que Ron no parara de quejarse todo el trayecto a la carpa.

-Viktor fue asombroso, nadie vuela como él- volvió a empezar a Weasley con sus halagos.

- ¿El tonto Krum? - Los gemelos empezaron a molestar a su hermano, Potter solo reía y Ginny había ido a buscar algo que comer. Cuando los gemelos empezaron a cantar una canción de amor simulando que Ron se la dedicaba a Viktor entró el señor Weasley asustado.

-Muchachos, rápido, es hora de irnos- lucia nervioso.

- ¿Los irlandeses están festejando mucho no?

-No son los irlandeses- dijo serio el señor Weasley.

Todos agarraron rápido sus cosas y salieron de a carapa, había gente corriendo y se escuchaban los gritos de las personas.

- ¡Al traslador!, George, Fred, Ginny es su responsabilidad- el pelirrorjo mayor salió corriendo con la varita en mano.

Hermione volteó a ver a Potter y al pequeño Weasley y se echaron a correr detrás de los gemelos. Toda la gente se empujaba, algunos gritaban, otros simplemente empezaron a lanzar encantamientos protectores. El pánico gobernó el lugar.

Hermione iba justo en medio de ambos chicos, corrían en fila y cuando la castaña volteó a ver si Harry los seguía no observó a nadie.

- ¡Weasley! Espera- Ron se paró pues los gemelos junto con su hermana pequeña no estaban cerca –Potter no está.

Ron buscó por la mirada todo el lugar y se petrificó cuando a lo lejos observó unos encapuchados con máscaras plateadas.

-Mortífagos- se ahogó con sus propias palabras, empezó a temblar.

- ¿Mortífagos? ¿En la copa de Quidditch? -Ella pensaba que el grupo que seguía a Voldemort se había disuelto tras sus muertos, pero muchas imágenes de años pasados acudieron a su mente. Potter había estado peleando con Voldemort en primer año, bueno lo que quedaba de él y en segundo año peleo con el recuerdo del mago tenebroso… por lo que sabían él no había muerto, únicamente estaba débil y que hubiera mortífagos en el lugar no era una buena señal.

- ¿Qué hacemos? - le preguntó el pelirrojo.

-Vayamos al traslador, seguramente ahí nos encontraremos con todos, quizás solo nos separamos- El chico asintió y se alejaron corriendo del lugar que empezaba a incendiarse.

Las llamas rápidamente acabañan con las carpas abandonadas por los magos, poco a poco ambos chicos se internaron en el bosque, donde se encontraron con Draco Malfoy.

- ¿Granger? ¿Weasley? - parecía confuso

- ¿Qué haces aquí Malfoy?

-No te interesa sangre sucia… lo que si te interesa es salir de aquí, no querrás que los mortífagos te atrapen y te maten por ser una simple hija de muggles ¿O sí? - Hermione sabía que sus comentarios eran para ofenderla, pero detrás de aquellas palabras también había una advertencia: "huye o te mataran".

- ¿Si tu estas aquí… donde esta Theodore?

- ¿Theodore?, no sabía que fueran tan cercanos- el rubio alzó una ceja.

-No es algo que te incumba, solo responde- ella empezaba a impacientarse.

-No me dices que hacer- el chico se cruzó de brazos y volteó la cabeza.

-Granger, no tenemos tiempo para estar peleando con este idiota- Ron sonaba desesperado.

- ¿A quién le dices idiota pobretón? - Ron se puso rojo.

-Vamos Malfoy responde lo que te pregunte- la chica ahora le apuntaba con la varita, lucía salvaje, con su cabello desaliñado y sudorosa por todo lo que tuvieron que correr para llegar ahí.

Draco la miraba furioso, solo le dijo que Nott había desaparecido junto con su padre minutos antes del ataque. Hermione y Ron echaron a correr sin decirle ni una sola palabra más al rubio. Llegaron a donde estaba el traslador y solo encontraron a los gemelos Weasley y a la pequeña Ginny.

- ¿Dónde está Harry? - preguntó la pequeña pelirroja.

- ¿No ha llegado con ustedes? -Ron parecía descolocado.

-No lo hemos visto

Hermione volvió a echar a correr sin esperar otra respuesta, tendría que encontrar a Potter, era peligroso que siguiera por ahí el solo. Ron la alcanzó pocos minutos después de que se hubiera ido del lugar, al parecer él la acompañaría a buscar a su amigo.

Pocos metros después, entre el límite del bosque y el claro donde se habían instalado los magos para el campeonato mundial, se encontraron con Harry mirando al cielo.

-Por Salazar- Hermione llamó la atención del azabache.

Una calavera gigante se elevaba en el cielo y una serpiente salía de su boca, era escalofriante.

- ¿Qué es eso? - les dijo Potter.

-Es su marca Harry- no hizo falta añadir más palabras, él sabía a quien se refería la castaña.

- ¿Dónde estabas amigo?

-Yo…

- ¡Desmaius! –Varios haces de luces salieron al encuentro de los tres muchachos. Hermione únicamente halo de los suéteres de ambos chicos y los llevó al suelo.

- ¡Deténganse! ¡Es mi hijo! - Arthur llegó corriendo.

-Los hemos encontrado en la escena del crimen- empezó a decir Fudge

- ¿Crimen? - Potter lucía confuso.

-Convocaron la marca tenebrosa, están aliados con los mortífagos- Hermione rodó los ojos, eso era una estupidez.

- ¡Por Merlín Cornelius!, son solo niños- dijo alguien del ministerio.

-Había alguien- comenzó a decir Potter- allí- señalo unos cuantos metros más allá y todos los funcionarios del ministerio salieron corriendo en esa dirección.

Después de esa terrible experiencia, el señor Weasley los llevó al traslador donde se volvieron a encontrar con todos los Weasley restantes. Hermione se quedó en casa de los Weasley ese día. A la mañana siguiente, el señor Weasley les comentó que encontraron a la elfina de Crouch en la escena del crimen, en posesión con la varita que había conjurado la marca.

Eso parecía sospechoso, una elfina no era capaz de robarle la varita a un mago para conjurar a la marca, pero para el ministerio fue convincente, así que liberaron a la elfina. El peor castigo para una criatura con siglos de servidumbre en sus venas y eso a Hermione le parecía espantoso.

Después del campeonato mundial pasó poco más de un mes para que volviera al expreso de Hogwarts, en donde se encontró con sus compañeros de Slytherin y sobre todo visualizó a Nott a lo lejos.

En el pasillo del tren por fin pudo alcanzar al muchacho castaño, tenía que preguntarle acerca de lo del campeonato, ya que su padre había sido un mortífago y fue tremendamente sospechoso que unos minutos antes del ataque, los Nott desaparecieran del lugar… eso si Draco Malfoy le había dicho la verdad.

-Nott, espera- Hermione corrió para alcanzarlo.

- ¿Qué tal Granger? - su voz era formal y distante, muy diferente a como le hablaba en años anteriores.

-Tengo algo que preguntarte… pero no aquí ¿Podemos ir a algún compartimiento vacío? - Nott no le respondió nada, únicamente se hizo a un lado y le indicó a la castaña que pasara primero. Cuando encontraron el primer compartimiento vació entraron en él.

- ¿Qué me quieres preguntar?

-Tu… o tu padre… no tuvieron algo que ver con lo que paso… en el campeonato ¿Verdad? - su voz sonaba temblorosa, como temiendo la respuesta.

- ¿Por qué crees eso Granger? -el chico abrió los ojos y la miró fijamente.

-Bueno pues porque tu padre… tu padre fue…

-Eso fue en el pasado, además el señor tenebroso ni siquiera existe ya.

-Sabes que eso es mentira

-Granger- Theodore suspiró, lo que menos deseaba ese año era pelear con la chica, había descubierto que realmente le agradaba y había odiado la pelea que le pareció eterna del año pasado- No te puedo decir lo que mi padre hará porque tampoco depende mí, pero te puedo asegurar que los dos estuvimos en casa después del campeonato… además debes separar las acciones de mi padre de las mías, somos dos personas diferentes a pesar de tener el mismo apellido.

A Hermione eso le encantaba de Theodore, su inteligencia y la madurez con la que hablaba. Cuando escucho lo que el castaño le dijo, por fin el aire volvía a sus pulmones, inconscientemente lo había estado reteniendo, esperando lo peor.

-De acuerdo- ella le regaló una gran sonrisa.

-Espera- Hermione se había dispuesto a irse del compartimiento, pues no quería seguir molestando al castaño y no sabía si querría estar con ella durante el camino a Hogwarts- Quédate.

Theodore se odio al escucharse. Le había suplicado que se quedara, se estaba volviendo débil y eso no le gustaba. Si tan solo Hermione fuera otra persona, en el momento en el que le preguntó acerca de su padre lo hubiera insultado o simplemente se hubiera ido del lugar sin dar explicaciones, pero tenía la extraña necesidad de quedar bien ante los ojos de esa Slytherin.

La chica volvió a sonreírle y él se quedó observando esa sonrisa.

Ambos Slytherin se sentaron en el compartimiento y pasaron en un silencio gratificante durante todo el camino, pues los dos sacaron el libro que estaban leyendo en ese momento y disfrutaron de su compañía.

El tren paro y Hermione se levantó del asiento – ¿Nos vamos?

El chico asintió. Caminaron hasta los carruajes que los llevaban a la entrada de Hogwarts.

-Granger, ¿Tienes algo con él mago que te acompañó al campeonato mundial? - La pregunta descolocó a la chica, quien estaba a punto de entrar al castillo, después sonrió.

- ¿Acaso estas celoso? - su voz sonó aterciopelada.

Theodore se acercó a ella y tuvo que inclinarse para llevar sus labios hasta la oreja de la castaña- En efecto

Hermione tragó grueso, jamás se esperó que el chico le confirmara que estaba celoso, únicamente estaba jugando con él, coqueteando de cierta manera cuando le formuló aquella pregunta. Sentía que sus piernas temblaban y su corazón latía rápidamente.

-No- chilló, le costó mucho trabajo decir esa pequeña palabra.

El chico sonrió de medio lado, de una forma muy coqueta- Perfecto- pasó a un lado suyo y la dejó ahí, plantada en la entrada de Hogwarts.


¡Feliz Navidad! les adelante el capítulo como parte de mi regalo. Realmente espero que les guste y créanme este año de Hogwarts estará lleno de TheoxHermione... puede que inclusive otras parejas.

Gracias de verdad por todo el apoyo que va teniendo el fic. Nos estamos leyendo

Con cariño, FarfallaAzzurra