Algunas veces, las distracciones son mejor que la realidad.
Era sorprendente -para Adora- de lo arrollante, molesto e inquieto que podía llegar a ser Luna Brillante a esas horas entre la tarde y la mañana, hora donde las personas parecían querer pisotearla hasta fuera de su trabajo, volviéndose insoportable el caminar entre tantas personas sonrientes, alegres y con empleo.
¡Oh, Adora también tiene un empleo! Ahora lo tiene gracias a Entrapta.
Y ese era el punto, Adora odiaba las migajas, odiaba no ser suficiente con su currículum y su -muy mala y nada competente-, experiencia laboral, entregando cafés y lamiendo los zapatos de sus superiores por un salario digno para ayudar a sus amigos, con el mantenimiento del departamento realmente costos que ocupaban los tres.
Porque sí, Glimmer dijo que necesitaban algo innecesariamente espacioso y formal, destructivamente caro para los tres sueldos en conjunto, solo porque, su amiga de cabello rosado, no soportaba la idea de vivir apretujada con los tres, no porque no quiera ... bueno , ¡Ella no quiere vivir humildemente y dejar sus lujos atrás!; según Glimmer porque su vida solía ser más fácil ¡Pues ya no! y Adora tiene que pagar junto con Bow, claro, los dos tienen que pagar aquel piso de condominio en medio de Luna Brillante, en el centro de la ajetreada y bulliciosa ciudad, donde Adora no estaba acostumbrada porque era Adora, la chica que vino a una metrópolis a querer surgir como alguien en la vida, y esta perra del universo le dio un golpe de realidad muy bajo,
Había talento, solo faltaba patrocinio.
La historia de cómo terminó en un empleo tan denso y opaco actualmente le da risa, mucha risa al ver su ingenua yo del pasado, pues verdaderamente creía que el bien y el mal eran solo eso: blanco y negro, obviamente nunca vio los grises hasta que llegó a Luna Brillante; con tan solo 20 años vio lo duro que podía llegar a ser el sistema en el que estaban regidos a ley, y Adora odiaba eso, odiaba no poder hacer lo que quería, solo por no tener los recursos necesarios para contribuir al país, y luego hacer lo que sus más sagrados y profundos deseos querían: Dibujar.
Ahora que pensaba en sus amigos, de seguro ellos estaban en ese sombrío lugar (por algo la empresa se llamaba Shadow ... uhm, ahora lo entendía, que gran logotipo), trabajando con papeleos interminables sobre sus mesas pequeñas de 2x2, siendo ofuscados por sus superiores por atrasarse o tomarse un respiro de tal agonía.
Agonía ... Adora sufre una agonía distorsionada a la de Glimmer y Bow, por un lado estaba su querida amiga, (realmente la quería, ella la acogió cuando nadie más lo hizo) Glimmer sufría por la caída empresarial de su madre, que perdió atrozmente contra las empresas de la familia Weaver, y qué irónica y horrible es la vida como para ofrecerle un empleo en esa empresa, a la cual odiaba con toda su alma por quitarle sus privilegios de la noche a la mañana; sería repetitivo decir que Glimmer aborrecía a la familia Weaver, o por lo menos a la única que quedaba con vida y triunfaba como una fiera, gracias a sus silenciosas y efectivas ideas de ella (o él, nadie lo sabía), y su consejo de empresarios temerarios y asociados, que aportan grandes sumas de dinero; de hecho, el quiebre de Angella fue gracias a que un maldito socio que tenía,
Ahora que lo ve más a fondo, Bow fue el que más sufrió, teniendo que dejar a sus padres solo por los caprichos de Glimmer y la intolerante ansiedad de Adora, él era el único que podía controlarlas a las dos al mismo tiempo; Bow era maravilloso ... ¡por qué no lo vio antes!, Cierto, el trabajo cansador en el que estaba dos semanas atrás, de hecho, agradeció haber sido despedida (no del todo, extraña el salario mínimo que llegaba cada mes y la rutina qué era eso, una rutina marcada y sin improvisaciones; Adora amaba las rutinas y horarios ... extrañaba su cubículo aburrido, lo que hacía falta).
Bueno, ahora era feliz ... básicamente no tenía que trabajar horas extra y faltar a las reuniones de La Rebelión, su único grupo de amigos que luchaban contra las fuerzas del capitalismo empresarial desmesurado, intentado la igualdad con charlas sobre libros que vieron en los domingos, o los últimos modelos de cafeteras que estaban implementando en la oficina (Uhg, las reuniones tenían que ser para contraatacar la malvada empresa de La Horde, pero con sus amigos no se podía seguir un tema fijo. A veces Adora prefería quedarse cumpliendo con trámites, que ver como Sea Hawk quiere prenderle fuego a la fotocopiadora mientras Mermista toma su café y quiere apagar con eso el pequeño incendio). La variedad entre La Rebelión era muy ... interesante, Adora lo veía como su círculo de amigos que querían algo en común: Su libertad en sus emprendimientos;
Era empatizante escucharlos a todos a la hora de salida, como una terapia grupal donde todos lanzaban mierda a la familia Weaver (Glimmer era la primera en iniciar la cadena de "¿Qué insulto le dirías al dueño o dueña de empresas Weaver?" Y todos empezaban a gritar como condenados, Adora también lo hacía, pero para liberar estrés) mientras tomaban café y galletas en forma de animalitos hechas por Bow, en su departamento amplio realmente (¿Que? para algo tenía que servir tal gasto material como un piso completo ).
Su estómago exigía por algo de comer, sus pies suplicaban por un descanso de su pesado trote para llegar a tiempo a su trabajo, y su cabeza rogaba por otra sesión de llanto por no estar en su calmado, apretado, horrible ya la vez hermoso cubículo , atendiendo el papeleo que debería en su mesa, con una taza gratis de café en su mano y una galleta del paquete que seguramente Bow tenía para sus amigos. No, no se arrepentía de haber ido a esa cafetería, no de haber derramado su café sobre una chica linda con mirada exótica ...
"¡Ugh! Debí pedirle su número." Crispó ambas manos, mientras dejaba de trotar e intentaba recuperar el aliento. Su torpeza no tenía límites, Mara tenía razón, por lo menos hubiera aprovechado aquel accidente para conocer personas fuera de su círculo de amigos, pues ellos eran las únicas personas que conocía en Luna Brillante desde hace ya ocho años ... ocho años sin socializar con nadie fuera del trabajo, ¡Bien hecho Adora! eres una asocial desempleada que muere por una gran taza de café y una galleta al estilo de Bow.
"Ni para ser torpe sirves". La voz de Mara siempre fue su fantasma en momentos graciosos y humillantes; su hermana siempre la molestaría hasta en el más allá, de seguro ahora se estaba riendo de su homosexualidad acabada y sus grandes ganas de perseguir aquella vagoneta para discapacitados; no estaba desesperada por conocer gente nueva, pero Bow solía decir que debía ser más abierta a conocer distintos tipos de personalidad, incluso le sugirió abandonar La Rebelión para abrir sus horizontes, obviamente Adora dijo que no, se sintió muy a gusto con su grupo selectivo de amigos, y Bow, porque es maravilloso, la apoyó con eso sin dudar dos veces, a pesar de que él tenía la razón y ahora recién lo podía ver a la clara.
¿Echarle café a alguien contaba como una interacción social ?, se lo preguntaría a Glimmer cuando llegue la hora de "la noche de películas después del trabajo" (Bow lo bautizó así, ridículamente largo pero entendible), seguramente recibiría un golpe por tan ridícula pregunta. Glimmer siempre se reía en su cara por decir incoherencias, o la golpeaba por su poca paciencia y altos niveles de estrés a los que recién se estaba acostumbrando, debe de ser difícil adaptarse a algo nuevo y horrible; Adora quiere creer que eso es lo que le pasa a su amiga.
Cuando pensaba en volver a correr para llegar a tiempo, su celular vibró en su chaqueta; Adora no esperaba ningún mensaje a menos que sea de Entrapta diciéndole algo con respecto a su atraso, lo que falta es que sea regañada por su amiga, ugh.
Arrow 264: Hey, ¿Cómo la estás pasando? ¿Te gustaron las galletas? es una nueva receta que estuve probando.
Adora sonrió, al menos no era una reprimenda del primer día de trabajo y su falta de responsabilidad con el horario (Entrapta era muy molesta con los horarios cosa que Adora admiraba con fervor). Observó al frente en su camino y supuso que le falta una muy larga caminata a pie, pero no haría daño responder el mensaje con una mentirita blanca, cuyo propósito era cubrir su torpeza conocida y no herir los sentimientos de su amigo, quien había salido de su zona de confort preparando e ideando una nueva forma de cocción a sus exquisitos postres; Adora se arrepentía de haber tirado aquel desayuno, pues, hubiera podido probar un poco del nuevo sazón de Bow aun con polvo o trocitos de cerámica encima; no, era mejor no arriesgar su lengua y paladar con un trauma con comida destruida y arruinada gracias a su tonta forma de actuar.
She - radora 823: me encantaron, de verdad creo que fueron riquísimas :)
Aquella carita al final representaba su falsa y fingida sonrisa al ver cómo Bow había despertado su hambre con su simple preocupación hacia su estado alimenticio, ella esperaba que la conversación llegara hasta ahí, pero vio en el estado del chat que tenía con Bow como seguía escribiendo , y Adora esperaba un mensaje largo o algo por el estilo pues las palabras "escribiendo ..." seguían pendientes en la barra y empezaba a perder la paciencia.
Bufó al ver que ese estado desaparecido y que ningún mensaje le llegó, seguramente Bow estaba muy ocupado con su trabajo consumidor que no pudo terminar su mensaje, dejándola con la intriga de saber que demonios planeaba decir y cuando se le picaba la curiosidad de Adora su imaginación empezaba a volar estrepitosamente, de una manera olímpica empezaba a crear distintos escenarios en su mente, algunos con una pizca de gracia como que quisiera decirle que Glimmer le manda saludos y que recoja su mierda de la sala, o que Mermista le volvió a echar café a Sea Hawk para detener su intento de quemar la fotocopiadora en nombre de la aventura; hasta mensajes un poco más urgentes como que habría una reunión de la Rebelión en casa y que necesitaban dinero para pagar Hulu (Adora se encargaba de la cuenta de Hulu, Bow del cable local y Glimmer de Netflix), porque ellos planeaban ver Party Down desde hace un mes, pero la falta de empatía y el odio a esa serie por parte de Adora fueron la fusión perfecta para que (con su desempleo y falta de dinero) no quisiera pagar ese servicio porque "no lo veía necesario "y también porque" tenían Netflix ¿qué más pueden pedir? ". Sí, Adora era muy egoísta cuando quedó desempleada, demasiado según Bow.
Los rayos de luz llegaban a su cara, el ruido de lo que al parecer era una fuerte (y muy larga seguramente) embotellamiento de tránsito; con las bocinas sonando discordes unas contra otras y algunos gritos guturales de los conductores con prisa. Si algo no a extrañar Adora de su trabajo era ver como Glimmer se desvivía para tratar de llegar a tiempo ya veces eso no funcionaba, ergo, igual se atrasaban y los tres tenían un descuento por llegar tarde un par de minutos; ahora que puede ver ajena aquel trauma laboral estaba segura de que nunca lo extrañaría, por eso mismo no tenía un auto propio (aparte de los impuestos y bla, bla, bla) por el simple motivo de que es una mierda querer conducir, solo bastaba con mirar aquella carretera repleta, atacada, por automóviles y motocicletas,
El sentimiento lejano de pena se filtró en su sentir, vaya, cuando uno cambia de perspectiva ve las cosas totalmente distintas, hace tan solo dos semanas ella era una más del montón de esas personas que sacaban la cabeza por la ventana para mandar al diablo al conductor que estaba enfrente, mientras Glimmer tocaba la bocina sin descanso y Bow solo se limitaba a la parte trasera del pequeño y compacto auto alquilado por parte de Angella y ver a través de la ventana, ignorando la desesperación de sus dos amigas, y Adora notaba eso, le agradaba la calma y paciencia que tenía Bow en esos momentos de estrés, tal vez por eso era el mejor de todos para guardar la calma cuando La Rebelión se salía de control.
Adora suspiró aliviada de no ser parte otra vez de aquella manada feroz de conductores cansados de la hora pico y sus inconvenientes, ella no volvería a sufrir otro de esos percances nunca más, o por lo menos no hasta que decida comprarse un auto (era un deseo que nunca quiso y nunca querrá, pero la vida no la planea ella), o que vuelva a ser contratada para otra empresa quita alma que le pague una miseria por sus servicios explotados.
No, no volvería a un cubículo por más que extrañara la opresión masoquista que recibía en torno a su horario.
Tal parecía que todo su camino a pie era observando las inmensas multitudes de autos consecutivos, soportando los bocinazos y los gritos e insultos que se decían, ahora estaba agradecida por tener consigo sus audífonos, para dejar aquellos sonidos desagradables en el fondo de su música favorita al compás de sus pasos, y su respiración agitada por la carrera y los nervios de ser amonestada por Entrapta junto a su amiga.
Un mal día, una mala semana, un mal mes, todo era malo para Adora.
Durante unos veinte minutos tuvo que caminar para llegar a su destino, y si hubiera tomado un autobús tal vez tardaría el doble, pues el tráfico no disminuía y apenas (durante todo su trayecto) los autos avanzaban un par de metros y luego volvían quedar inertes , esperando a que la fila continuará con su movimiento, pero no lo hacía, al contrario todos se pararon bruscamente y Adora pudo escuchar, aun con sus audífonos puestos, como los frenos chirriaban, seguidos de gritos muy fuertes y amenazas.
Esos veinte minutos fueron insufribles, tenía miedo de que alguien se lanzara contra ella por estar casualmente pasando, su tan odiada ansiedad volvía con cada grito brusco que escuchaba, haciendo que sus nervios se disparen sin chistar y su cerebro transformar esas señales auditivas amenazantes en una alerta roja para correr aún más rápido por su vida.
Bow le decía que encuentre lo positivo a las cosas; el ser despedida tenía un lado positivo: no sufriría de niveles de estrés tan altos que estresan el doble al ver esos datos financieros; su tristeza tenía un lado positivo: pudo pensar y reflexionar sobre su pobre vida, volviéndola aún más deprimente pero más abierta a cualquier empleo; hasta su ansiedad y nerviosismo en ese momento tenía un punto positivo junto con su mala suerte: había corrido alrededor de cuatro kilómetros solo por su instinto de supervivencia, hizo ejercicio suficiente como para no volver a su gimnasio, y se sintió cansada, agotada, moribunda , con sed y hambre, ¡pero hey! eso también tenía su lado positivo ... no, no lo tenía; al parecer Bow no siempre tiene la razón y ahora Adora entendía que algunas cosas no tiene que tomárselo a lo literal u objetivo.
Cuando creyó estar en el barrio correcto sacó su celular para verificar la dirección que Entrapta le había enviado hace un par de días atrás. Según su amiga, la casa no era ni muy grande ni muy pequeña (gran descripción, todas las casas en ese lugar eran iguales), y tenía la placa dorada del número de casa en la puerta.
Adora miraba de vez en cuando a su alrededor, intentando dar con el hogar de su amiga, y volvía a ver su celular con el mapa virtual que tenía intentando ubicar, con alguna de las dos guías que tenía de referencia, el lugar de su nuevo trabajo.
Pasó un buen rato entre caminatas y ojeadas al móvil, hasta que pudo ver que su celular marcaba que estaba en el lugar correcto, levantó la vista de su pantalla para encontrarse con una casa inmensa (Entrapta era muy modesta) color blanco al estilo minimalista, simple y muy blanco.
Guardó su celular otra vez queriendo acercarse para tocar el timbre, pero había una persona parada frente a la puerta, un rubio alto y delgado, con una bata blanca y un maletín color negro en su mano y en la otra estaba pegado a su móvil, como si eso fuera lo más entretenido del lugar. Parecía simpático y Adora quiso conversar un poco con él, abrirse amistades y de paso preguntar el por qué se encontró en esa puerta, ¿acaso era otro amigo oculto de Entrapta? A veces Adora se preocupaba por su círculo social cuando descubrió que hasta Entrapta tiene más amigos fuera de la Rebelión que Adora, ¡Dios, era Entrapta! no es que tenga algo de malo ser ella, pero parecía algo imposible de que tuviera más amigos, incluso llegaba a molestar la paz interna de Perfuma quien no se molestaba ni con el villano de la empresa,
Carraspeó intentando llamar la atención del rubio, funcionó pero en el lugar de recibir una sonrisa, el sujeto le mostró un rostro sin expresión, parecía molesto por haber sido interrumpido en su muy entretenida pantalla, haciendo sentir un poco incómoda a Adora y su poca experiencia hablando con otras personas.
La vida no era su amiga, ni en las buenas ni en las malas, era una montaña rusa donde Adora, de un modo u otro, salía disparada entre la velocidad que supera su poco entendimiento y agilidad mental, haciendo que caiga a su muerte inevitable , social y literalmente hablando, su torpeza combinada con su timidez no era una buena mezcla cuando se trataba de "abrirse a los demás", incluso a Bow y Glimmer los conoció en circunstancias extrañamente favorables, Adora apenas si pudo integrarse a La Rebelión no sin antes ser juzgada por todos, incluso por Sea Hawk y Frosta, ¡por Sea Hawk! ... no importa, porque Adora acababa de morir en la sociedad, quedando en ridículo cuando supo que se quedó sin palabras para hablar con el rubio.
¿Qué debería decir?
"Hola, soy Adora ... solo Adora, o puedes apellidarse Depósito; ¿sabías que ese es el apellido para los huérfanos en Italia? Sí, soy huérfana." No, mucha información era mala, quedaría ridiculizada (como con Bow y Glimmer).
"Oye, ¿vives aquí?" puede ser, o mejor no, no pensaba que respondiera con un simple no y que Adora quedará el doble de confundida que antes, porque lo único que conectaba al chico con la casa de Entrapta era que él viviera allí.
"¿Necesitas algo?" La voz algo afeminada la obligó a volver a la tierra, tenía que pensar rápido una respuesta si es que quería verso como una persona normal y sociable.
Carraspeó, dándose unos segundos extra para pensar, pero el tiempo se le acababa. "Yo soy la nueva ... ¿enfermera? Bueno, no tengo título ni nada, pero creo que puedo observar a una persona inmóvil por un par de horas." Sonrisa brillante y abierta, hombros relajados y sin cruzar los brazos para no verse mal, al parecer los pasos de socialización de Bow sí sirvieron.
"Oh, Entrapta te contrató" Adora asintió. "Que tierno, tan llena de esperanzas ..." Ese murmuro le causó algo de confusión y la mueca de diversión y burla del rubio no ayudaron mucho a hacerla sentir tranquila. "Me presento, llámame DT, soy ... conocido de Catra" Extendió su mano y Adora la estrechó, un saludo formal, demasiado para los dos. "¿Y tú eres?"
Calló por un minuto, como si pensar y decir su nombre fuera algo sumamente complicado, porque para ella lo era, no esperaba una conversación a futuro con DT (un apodo algo extraño, pero, ¿quién es ella para juzgar?) Así que solo dijo su nombre titubeando un poco, denotando que no sabía acercarse a las personas, en especial cuando recién se iniciaba una conversación.
Los dos conversaron por un par de minutos, contando anécdotas de trabajo y algo de sus vidas personales, lo suficiente como para dos desconocidos que acababan de conocerse. Adora se sintió a gusto, hablar con alguien aparte de sus dos mejores amigos (la rebelión no contaba, apenas si compartían palabras, se dedicaban más al trabajo) le sentaba bien, no creía que tal vez -muy en el fondo- lo necesidad, cambiar de aires era un muy buen pasatiempo.
Gracias a esa corta, pero agradable, conversación, Adora pudo conocer un poco más a la persona que terminaría cuidando y observando hasta que esta decida morir (así lo dijo DT), no podía creer mucho que alguien quiera quitarse la vida, no existe situación tan mala como para hacerlo, eso pensaba ella; la vida era un obsequio, Mara se lo recalcó desde que era una bebé.
DT mencionó algo sobre Mystacor, y Adora conocía ese lugar, era un negocio de la tía de Glimmer, Castaspella era una mujer de gran corazón, tan grande que hasta se ofreció a crear un centro para la muerte asistida donde no ganaba mucho, pero solía decir que ayudaba a personas que no tenían motivos para vivir; a Adora le agradaba la tía Casta (ella la motivó a decirle así, como si fueran familia), pero sus ideas eran tan contradictorias que casi nunca hablaban de su rubro laboral, y cada que se tocaba el tema (ya sea gracias a Angella o Glimmer) Adora prefería retirarse, no podía iniciar un conflicto de ideales con aquella mujer pelinegra que hasta le había regalado un suéter en su cumpleaños (Adora ama ese suéter de unicornio), anteponiendo los deseos de los demás antes que los suyos,
Que porquería.
Pasaron un par de minutes más y al parecer DT tenía trabajo (Todos trabajaban menos Adora, que irrisorio), abandonando a Adora y dándole un pequeño consejo antes de partir:
"No hables mucho, ella odia a las personas parlanchinas."
Y vaya mierda, porque Adora hablaba sin filtro, todo lo que cruzaba por su cabeza era soltado por su boca, por eso tampoco podía conseguir fácilmente un trabajo, ¿quien quiere un empleado que te diga tus verdades en plena reunión de socios?, Solo Glimmer, Bow y algún ocasional miembro de la rebelión podría lograr que cerrara la boca, salvándola así de muchos despidos; porque sí, Adora hubiera estado desempleada desde hace mucho tiempo atrás, disfrutando de las mieles del desempleo (tenía mucho tiempo libre y sus amigos eran tan buenos que pagaban sus gastos, claro que se lo cobrarán con su primer sueldo que Entrapta le dé).
Sin nada que hacer ni nadie con quien hablar, Adora decidió enviarle un mensaje a Bow, -en media plática con DT su celular había vibrado, pero no quería cortar aquella historia donde el rubio había iniciado una pelea en un bar, haciéndola reír hasta que sintió que un pulmón se le saldría de tantas carcajadas-.
Arrow 264: Oye, hoy a las nueve tendremos una reunión oficial de la Rebelión, sigues perteneciendo al grupo, todos te queremos con nosotros aunque seas libre de las sombras de La Horda ^^ ¿Estarás a tiempo para la junta? ;P
En primera, ¿Quién usaba emoticones con letras en la actualidad? solo Bow, eso era seguro. Segundo, tal vez sí sea libre de las garras hordianas -Glimmer nombró a todos los ejecutivos desalmados así, Adora solo le sigue el juego-, pero aún seguía bajo el reinado del capitalismo y el sistema de impuestos tributarios, es injusto que la consideren libre cuando nadie lo está ... todavía no.
She - radora 823: Ja ja, muy gracioso, solo quieren arrastrarme en sus problemas.
She - radora 823: Por supuesto que estaré en la reunión, Adoro ver a Sea Hawk incendiar nuestro baño, y limpiar el desorden que Frosta hará en la sala con su nuevo juguete de puño de hielo ... hablando de eso ¿en serio ganó una beca? esa niña es una maldita genio.
Arrow 264: ¿Eso es sarcasmo? porque estoy muy seguro de que Sea Hawk leerá esto y decidirá ser más "espontáneo" e incendiará la cocina y tu cuarto junto con tus póster de Madonna .
Adora tomó nota mental de castigar a Bow por insultar a su cantante favorita, being él un gran fan de la música pop en general, eso era muy hipócrita de su parte solo porque tenía celos de que Adora logró tener un poster autografiado y Bow no.
Arrow 264: Sí, Frosta ganó una beca en un instituto, no sé cómo lo hace, equilibrar el estudio y su "trabajo" de entregar paquetes del correo con tan solo 10 años. Esa niña es mi ídola.
She - radora 823: Recuerda que Frosta tiene 10 ¾, o algo así. La última vez que me equivoqué recibí una mirada que casi me congelaba de lo fría que era, no quiero que mueras como un cubito de hielo.
She - radora 823: Zafo de la limpieza, cuando se junta la Rebelión todo es un caos.
Adora esperó otro mensaje, o que al menos Bow lea el suyo, pero no pasó nada de esas dos cosas durante unos largos y tortuosos dos minutos, haciendo que su único entretenimiento mientras esperaba a que alguien le abriera la puerta sea ver la pantalla de su conversación con su amigo, esperando un mensaje; hasta que una idea cruzó por su cabeza, y después de un minuto mirando hacia la puerta y apagando su celular, golpeó su frente contra la pared, dándose cuenta de lo estúpida que se veía ahora.
No tocó el timbre.
¡Estaba esperando por algo que ni siquiera llamó!, ¿Qué clase de subnormal no toca el timbre para que le abran la puerta y decide esperar a que se den cuenta de su mera presencia ?.
Su torpeza no tenía límites, Mara tenía razón, Bow y Glimmer tenían razón. ¡Jesucristo, incluso su maldito ex-jefe tenía razón!
No era su culpa, estaba tan placentera conversando con DT que hasta se le olvidó que estaba en una maldita crisis nerviosa por llegar tarde.
"Él debió haber llamado a la puerta", y sus dos neuronas hicieron sinopsis lentamente, tan lento que pudo escuchar la electricidad en su cerebro y los muros de estupidez romperse de un poco mientras hablaba consigo misma. "¡Claro!, Estaba esperando a que lo recibieran, si no él también es un idiota por quedarse parado conmigo". Gran razonamiento, Adora ... gran razonamiento.
Frotó su rostro con alivio, bajando sus manos hasta que sintió una vibración perteneciente a su celular, sacándolo y viendo que era un mensaje de Glimmer.
Glimmah 20: Vi que estabas hablando con Bow, ¿Aburrida, She -Ra?
Adora bufó con una sonrisa, si había alguien que podía leerla sin siquiera ver sus muecas y gestos, esa era Glimmer.
She - radora 823: Cuéntame algo que haya pasado en la aburrida oficina, estoy segura de que pasó algo más divertido que aquí.
She - radora 823: Oye, ¿Si sabes que tu nombre es Glimmah en el chat?
Glimmah 20: Frosta le tiró un paquete a Bow y le robó su almuerzo, por eso no te contestó el mensaje, está buscando a la pequeña valiente que de seguro ya almorzó y Bow se quedará con hambre.
Glimmah 20: ¡¿qué mi nombre qué?!
Glimmah 20 cambió su nombre de usuario a Glitter 20
Adora río como nunca antes había reído, colocando su mano en el abdomen y bendiciendo al maldito comediante (seguramente Netossa) por esa broma tan ingeniosa.
Glitter 20: Creo que fue Frosta o Mermista ... ¿Tú a quién crees que debería matar?
She- radora 823: Netossa, Definitivamente Netossa.
Esperó por unos segundos alguna respuesta, supuso que tal vez estaba trabajando así que me desanimo un poco al ver que su mensaje estaba en visto.
Suspiró queriendo guardar su celular de nuevo para a su eterna espera para que alguien le abra la puerta, pero cuando estuvo a punto de apagar la pantalla de su móvil este comenzó a vibrar, y las esperanzas de Adora por una risa a todo pulmón aparecieron.
Abrió el chat y vio que Glimmer le había mandado una fotografía de Netossa con restos de espagueti en su cabello color celeste pastel, haciendo resaltar la salsa rojiza y los fideos largos, y Adora volvió a reír poniéndose de cuclillas porque estaba por perder el equilibrio en sus dos piernas que flaquearon gracias a la fuerza con la que reía sin control alguno de sus extremidades y de lo ridícula que podía verso ahí, pero no le importaba.
Glitter 20: Mi almuerzo le sienta bien de adorno ¿Opinas igual?
She- radora 823: n o me tmrtas e rtos
She - radora 823: Lo siento, casi me desmayo y no podía escribir bien.
She - radora 823: No me metas en eso, no quiero que Netossa crea que es mi culpa. Seguro que Spinnerella se va a enojar, deberías haberle preguntado si era ella. Y no se te ocurra decirle que fue mi idea, Glimmer.
Glitter 20: No mueras, aún no, necesitamos que pagues la cuenta de Hulu con tu primer día de trabajo.
Adora frunció el ceño, ella era consciente de que tenía que pagar muchas cosas (entre ellas el inútil Hulu), pero no tenía dinero y Glimmer se aprovechaba de ello.
Glitter 20: Cállate, yo confié en tu juicio de heroína, She -Ra.
Rodó los ojos, ¿valía la pena contestarle e iniciar una discusión sobre quién merece el castigo que Netossa impondría en alguna de las dos? Probablemente, Adora tenía un poco de su orgullo intacto, no pensaba arriesgarse con un insulto o penitencia de Netossa frente a toda la Rebelión.
Glitter 20: Ups , me dejaron más trabajo, no puedo seguir hablando. Cuídate, recuerda comer por el amor a Dios, a mi ya Bow nos preocupas. Nos vemos en la noche, alista el trapeador y la cosa para apagar incendios por si acaso.
She - radora 823: se llama extintor, y Bow se encargará del aseo, yo ya me zafé .
Glitter 20: ¡Como se llame! no importa.
Glitter 20: Ah no, no te salvas rubia, nosotros pagamos todos los gastos que corrían por tu cuenta, aun debes un mes de alquiler, mínimo tu mierda y la mierda de los demás para pagarnos por ahora.
Glitter 20: Recalcó ¡Limpia tu mierda!
She- radora 823: Esta bien, Está Bien. Cuida tu lenguaje.
Glitter 20: No es tu problema.
Y se desconectó, que satírico.
Bueno, Bow estaba buscando a Frosta (tardaría mucho en encontrarla, esa niña es escurridiza), Glimmer estaba trabajando, seguramente con desgano, esperando a que la hora del café inicie y que Sea Hawk no haya incendiado de nuevo la máquina cafetera, que le daba la excusa perfecta a todos para tomarse un descanso de su aburrido trabajo de ocho horas. Quizá Bow tenía razón, quizás Adora sí era libre pero no lo veía aún.
Suspiró finalmente guardando su celular, observando que las calles estaban completamente desiertas, se le hacía raro, pero estaba agradecida porque nadie la hubiera visto riendo hasta caer en el suelo con un dolor de estómago.
Oh no, acaba de recordar la foto de Netossa.
El silencio sepulcral de aquella calle fue interrumpido por otra carcajada un poco más controlada y no tan fuerte, aunque aun así era sonora.
Después de volver a reír solo una vez más el silencio gobernó otra vez, haciendo que Adora rogara porque alguien le abra la puerta para poder hacer nada dentro de esa casa y no en la calle, suponiendo que, intramuros, ella pudiera por lo menos dibujar ya que hacerlo en plena calle apoyada solamente en su rodilla sería un error que no volvería a cometer (odia cuando sus hojas se arrugan).
Se apoyó en la pared al lado de la puerta, esperando, jugando con la punta de su pie contra el suelo, siendo derrotada por el aburrimiento que se notaba en su mirada vacía y cansada.
Odiaba admitir que extrañaba el papeleo, de hecho, ahora se estaba imaginando en su pequeño espacio laboral completo con un formulario de sesenta páginas, leyendo términos aburridos y poco entendibles, observando de apego la letra pequeña, y releyendo por si las dudas; de eso se trataba su trabajo, lo odiaba, pero era más divertido que espera sin nada que hacer, y honestamente prefería el papeleo que el silencio porque no pensaba en nada.
Adora odiaba pensar, y cuando no estaba distraída su cabeza planteaba situaciones desde lo más absurdas hasta las más realistas, una palabra final que hubiera podido decir para terminar con una discusión, un momento que hubiera cambiado de su vida y qué pasaría si su destino se veía afectado por eso. Adora era muy imaginativa y no le gustaba; amaba imaginar, claro, era lo único que mantiene cuerda en su vida, pero algunas veces esa imaginación era tan volátil que basta una chispa de duda, combinada con el encendedor del aburrimiento y la bomba perfecta de arrepentimientos y desesperación era detonada, y nada podía detener su onda expansiva, absolutamente nada.
Su celular vibró, supuso que era Bow o Glimmer quienes querían retomar la conversación, y estaría agradecida de hacerlo porque la habrían salvado de un mar de pensamientos absurdos e ilógicos que destruirían su poco progreso emocional con su estabilidad mental, pero al ver en la pantalla de inicio que era Entrapta, pensó que sería regañada, tal vez DT sí era un idiota y no tocó el timbre, y Adora era el doble de idiota por creer que sí lo hizo.
Lord Boot 666: Adora, saludos. Bueno, Scorpia me informó que Catra tuvo un incidente, están en el hospital. Como sea, no creo que trabajes hoy, dudo que Catra salga de esto en un par de horas, ya sabes, el hospital siempre te deja en revisión, en especial en su caso. Si quieres darte el día no hay problema. Me despido, ahora estoy en un proyecto muy importante con la impresora, quiero hacer sus circuitos a prueba de incendios ... no sé si eso es posible pero espero que sí, dijeron que nos cobran de nuestro sueldo la próxima impresora si esta terminaba en llamas por Sea Hawk. Nos veremos en la noche ... ah, y Glimmer dice que su batería murió y que limpies tu mierda ... oh, no olvides pagar la cuenta de Hulu, no sé qué sea pero te manda ese recado. ¡Adiós!
Un mensaje desilusionante.
Guardó por enésima vez su celular, apagándolo para no volver a ser distraída de su trote hasta casa. Bueno, por lo menos no perdió tiempo al lado de una persona impasible que no habla y odia que le hablen, DT le hizo dar miedo a su siguiente día de trabajo, en donde seguro debería que trabajar porque -al parecer- la suerte estuvo de su lado al final del día, ahora podía volver a su departamento, limpiar un poco su cuarto por miedo a que Glimmer le arrojase un zapato o algo peor, almorzar y tal vez hacer calistenia, necesitaba hacer ejercicio, llevaba más de dos semanas sin hacer nada de nada, no quería mermar todas esas horas en el gimnasio, habría sido no solo una perdida de tiempo, sino también de dinero, y Adora odiaba perder algo.
