Disclaimer: Los personajes y el mundo mágico son propiedad de J.K. Rowling. La trama y gran parte de los sucesos, son propiedad de mi imaginación.

Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.

Categoría: Primera Guerra Mágica


Prompt: Final

Palabras: 364


FINAL

Molly se aseguró que sus pequeños Fred y George estuvieran dormidos y se sentó suavemente sobre la silla con aspecto agotado.

Descansó unos minutos, acariciando su vientre con ternura pero también con cierta actitud pensativa. En unos pocos meses tendrían otro bebé y tenía la esperanza de que la Guerra terminara para entonces.

Ese era un pensamiento frecuente que se relacionaba mucho con sus hijos, no quería que crecieran en un ambiente peligroso, donde el miedo se respiraba constantemente.

Deseaba llevarlos a pasear al Callejón Diagon sin el temor latente a un posible ataque, deseaba no estar cada tarde temerosa de si Arthur llegaría del trabajo o no. Deseaba que el final llegara pronto.

Ella, junto a Arthur, habían tratado de mantenerse de manera neutra. Por nada del mundo se relacionarían con los mortífagos pero tampoco querían desafiarlos formando parte de la Orden del Fénix. De esa manera estaban a salvo y así seguirían.

—Mamá. —La llamó Charlie que venía corriendo hacia ella con sus otros dos hermanos, Percy y Bill tras él, cada uno tomando de la mano a George y Fred respectivamente, ambos hacían lo posible por correr a la misma velocidad que sus hermanos mayores.

Molly sonrió ante la imagen.

Ellos eran tan dulces e inocentes que si de ella dependiera, los encerraría a todos para que nada nunca pudiera hacerles daño.

Sin embargo, todas aquellas esperanzas de un próximo final, se desvanecieron cuando Arthur llegó con el rostro descompuesto y una evidente preocupación sobre sus hombros.

—Molly… —Dijo en voz queda.

Ella lo miró esperando a que continuara, él solo se quedó viéndola, luego suspiró y la enfrentó nuevamente.

—Fabian y… Gideon… ellos fueron… ellos están muertos. —La sujetó cuando ella estuvo a punto de dejarse caer por la impresión. —Fueron emboscados por mortífagos, eran más que ellos y murieron, lo siento mucho Molly. —Y la abrazó con protección y cuidado.

Sus hermanos habían muerto, se acababan de sumar a la larga lista de vidas perdidas durante la Guerra y eso no hacía más que demostrar lo fuerte que se estaba haciendo el bando del Señor Tenebroso.

Por mucho que lo deseara, no habría un pronto final para la Guerra.