6. Visitantes inesperados

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran/deconstruyen o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del celebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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—¡HA-HA! ¡Ufff!

Natsu y Lucy respiraban agitados, mientras Happy hacía una cara burlona. Fue una suerte que el pequeño Excced haya ido a buscarlos momentos antes de partir en tren, todo a pedido de Erza. Los encontró corriendo intentando llegar a tiempo. Con un esfuerzo increíble logró cargar con ambos y aterrizar en el balcón del último vagón.

—Parece que los tórtolos se quedaron demasiado tiempo a solas...¡Se gusssstan!—dijo arrastrando la lengua.

—¡No es cierto!—negó Lucy, con la cara roja. ¿Hasta cuando lo seguiría negando la rubia?—¡Todo es culpa de Natsu!—dijo señalando al chico—¿Natsu?

El pelirosa ya se encontraba fuera de combate por la cinetosis. Lucy comezó a mirarlo con dulzura.

—Mejor entramos, hace algo de frío aqui—dijo la rubia recargando a Natsu en su hombro.

—¡Aye!—dijo Happy.

...

Una vez dentro, observaron que el vagón estaba escasamente ocupado, cosa rara ya que en el que antes ocupaban había incluso gente parada. Por alguna razón nadie quería ocupar el último segmento del tren ¿Alguna clase de superstición? solo habían un par de campesinos y unos humildes mercaderes, todos llevaban niños pequeños. Sin embargo, en el asiento más cercano a la puerta que conectaba al siguiente vagón había un pasajero diferente...

El sujeto destacaba como una uva negra en un racimo de uvas verdes. Iba vestido con finas telas, su túnica estaba exquisitamente decorada. Llevaba una daga con la funda enjoyada y su cabeza estaba cubierta con la capucha. Lucy no pudo evitar mirarlo con curiosidad. Se libró de la tentación sentándose de espaldas a su dirección...

El trío se sentó en la zona media del vagón, Natsu en el regazo de Lucy y Happy conteniendo la risa. En este punto de sus vidas era prácticamente costumbre que Lucy "cuidara" de Natsu durante los viajes en transporte.

A pesar de esto happy nunca dejaba de bromear y fastidiar con la imagen que ambos ofrecían... no era para menos. Cualquiera que los viera pensaría que eran una pareja de jóvenes.

No que va, el ambiente que se generaba cuando ambos se encontraban en esa situación daba la sensación de que estabas ante un matrimonio de años.

Mira, kana, Levy y casi todas las personas que habían viajado con ellos podían notarlo. Incluso se lo comentaban a la rubia, la cual solo podía sonrojarse y responder que ellos eran solo amigos...

—•°•—

El tren volvió a detenerse sin motivo aparente. Al último vagón no llegaban ni voceadores, vendedores o boleteros, lo que dificultaba enterarse de lo que pasaba con el tren.

Pero lo peor eran las sacudidas. Cada vez que el vehículo frenaba, la sacudida que sufría el último segmento siempre era más pronunciada que la del resto. La sacudida del parón hizo saltar a todos en el vagón. Incluso Natsu cayó al suelo y despertó de golpe.

—¡La mía con sal!—se levantó Natsu, un hilo de baba le colgaba de la boca.

Los otros pasajeros lo miraron con rareza, provocando vergüenzas en Lucy...

—Esto ya es el colmo. ¿Cuantas veces va a detenerse este #* tren?—dijo irritada la rubia.

—¡Lucy dijo un palabrota!—se rieron natsu y Happy

La rubia se tapo la boca con ambas manos pero ya era tarde. Se encontró sorprendida de su vocabulario. Demasiado tiempo en Fairy Tail...

—¿Con esa boca besabas a tu madre?—Dijo una voz familiar.

Lucy saltó en su lugar cuando una mano le tocó el hombro y pronunció el comentario. La rubia se dio vuelta para ver al curioso. Iba cubierto con una capucha... Era el extraño de hace un momento.

—Tu eres...

—Supongo que me veo demasiado diferente ahora, pero niña, ¡han pasado solo pocos meses!

El extraño se levantó la capucha revelando su rostro. Los tres se quedaron pasmados con el rostro del viajero...

—¡Brandish!—vociferaron Lucy y Happy.

—¡British!—dijo Natsu.

—Es Bandish tonto—dijo con su característico tono. Vaya que el sarcasmo era parte de su personalidad.

—¿Natsu no me digas que la olvidaste?—reclamó Lucy.

—¡No la olvide!, solo olvidé su nombre...—dijo ofendido—te recuerdo bien. Salvaste mi vida. Y luego la pusiste en peligro de nuevo. ¡Y luego volviste a intenar salvarla!—respondió con entusiasmo el pelirosa.

—Vaya, parece que tu cerebro a crecido un poco—respondió con ironía.

—Brandish que es lo que estas hacien...—antes que la rubia pudiera terminar la frase, Brandish ya se había acomodado en el espacio del trío.

—Con permiso—dijo la peliverde mientras se sentaba.

—¡Dios!, tu no cambias—sentenció Lucy con una sonrisa—¿que crees que estás haciendo?

—El viaje está muy aburrido y cuando los ví, pensé que podía ser interesante hablar con gente conocida.

—¿Cuando fué que te subiste?—cuestionó Lucy.

—En la última parada.

—¡Apenas a pasado 1 hora y ya te aburres!—se exaltó Lucy.

Ambas mujeres se miraron y rieron, como un par de viejas amigas que se reencuentran de años...por su parte, Natsu sufría en el regazo de Lucy. Con ambas riendo y hablando le sería imposible dormir y tendría que soportar el viaje despierto.

—Ya en serio Brandish, ¿que te trae por estos parajes?—preguntó Lucy con educación...

...

...

—¡¿Eres emisaria del emperador de Alvarez!?—dijeron Happy y Lucy al unísono.

—Sep. No es algo que disfrute en especial.

La respuesta de Brandish dejó impresionados a ambos. Ese era el motivo de la apariencia tan extraña que tenía... Brandish estaba VESTIDA. Completamente vestida.

—Se supone que debía recoger a un embajador de un país con el que el emperador quiere establecer relaciones comerciales y traerlo a salvo a la capital. Pero llevo varada 1 semana buscando un tren que me lleve a mi destino—dijo hastiada—tuve que rodear la región buscando una línea que funcionara. Finalmente encontré un tren que conectaba con una línea hacia la cordillera, en una ciudad fronteriza donde debo ver al embajador. No debe estar contento por esperar tanto...

—Talvez ya se regresó a su país...—dijo Lucy con una cara de pena e ironía.

—Lo dudo, con las líneas de ferrocarril destruídas no creo que pueda hacerlo—replicó—Y si es un noble quisquilloso dudo que se anime a viajar en carreta con este tiempo.

—¿Quiéres decir que la destrucción es en TODA la región?—se impresionó Lucy.

La noticia los tomo por sorpresa. ¿así que ese era el motivo por El que tanta gente quería subir?

—Si así parece. Oí a unos viajeros supersticiosos decir que despertó la maldición de Parče Zmija.

—¿La qué?preguntó confundida Lucy.

—Parče Zmija. Es el nombre antiguo de la región. La que está en las faldas de la cordillera.

—¿Que significa?

—Está en una lengua muerta de éste continente. Significa Pedazo de la serpiente. La primera palabra refiere más específicamente a fragmento.—Brandish explicó—Los lugareños creen que alguna clase de maldición fué enterrada en estas tierras en la antiguedad.

—Mmm. No recuerdo haber visto ese nombre en ningún mapa o libro de geografía.—dijo Lucy—Estoy segura que cubrí todo en la biblioteca de Tekka...

Lucy se cuestiono el por que no había visto tal detalle en sus averiguaciones.

—Eso es obvio. La referencia más antigua data de la era oscura...

—¡La era oscura!—exclamó la rubia.

Uno de los temas mas enigmáticos en lo que se refería a estudios histoóricos, y De Los favoritos de Lucy...

—dime Brandish, ¡¿a tí también te interesa la literatura de la era oscura?!—dijo la rubia con emoción.

—¡No me digas que a ti también!—respondió emocionada Brandish.

Ambas mujeres se sorprendieron con la revelación. No era un pasatiempo común. Ni cerca, incluso Levy se mostraba esceptica con el tema.

—Aún quedan varias horas hasta mi destino. Creo que ésta será una plática muy interesante Lucy—dijo Brandish. Hasta sonreía con picardía.

...

La era oscura... el nombre con el que se conoce todo el período previo al año X000. Es hasta ese punto donde se puede rastrear la historia del mundo.

Todo lo anterior es un completo misterio. Su estudio es casi una pseudociencia, debido a la inexistencia de fuentes confiables y a la escasa evidencia arqueológica. La mayoría de los historiadores prefieren convenir en que el mundo siempre ha sido como lo conocemos desde el fin de la primera gran guerra dragónica...al menos la primera de la que se tiene constancia.

Incluso la evidencia existente se contradice entre sí. Muchos escritos originados en continentes diferentes describen culturas y civilizaciones practicamente identicas que existieron en el mismo periodo histórico pero en lugares diferentes... Incluso se han encontrado ruinas que pueden reafirmar lo anterior.

Tampoco ayuda mucho el hecho de que los libros que más apoyan estas teorías sean 2 textos provenientes de religiones de moral dudosa: La Biblia y el infame Corán. Ambos contienen descripciones de lugares que en efecto existen, pero los mapas de éstos textos no coinciden con la cartografía actual...

...

—¡Mira, estos lugares se parecen!—dijo emocionada Lucy.

—Déjame corroborar la fuente...—respondió Brandish.

Ambas jóvenes comparaban sus notas e investigaciones. Lucy siempre viajaba con una libreta donde anotaba todos sus hallazgos, junto con mapas antiguos y obsoletos. Brandish hacía lo propio en sus viajes.

—¡Incluso las letras son las mismas!—dijo Lucy—no puedo entenderlas pero estoy segura que pertenecen al mismo dialecto.

—Se parece un poco al Alramés—observo brandish—Era un dialecto nativo bastante extendido antes de la unificación del imperio.

—Puedes leerlo?

*a* _*ed*terra***. Solo puedo transliteral estos caracteres.

—¿De donde sacaste este mapa?—preguntó curiosa Lucy.

—De éste libro—dijo Brandish mientras enseñaba el objeto—Es el texto sagrado de una religión antigua.

En su tapa, el libro poseía un símbolo antiguo, una media luna creciente y una estrella.

—Yo también tengo uno...—respondió la rubia mientras enseñaba uno diferente—Aparte de los mapas, contiene historias muy interesantes. A veces lo uso como inspiración para escribir novelas...

El libro de Lucy poseía una cruz latina en su tapa.

—Ya veo—dijo Brandish—creo que en ese aspecto pensamos igual...

Lucy decidió cambiar de tema, ya que su tiempo era limitado. Sintió también curiosidad qué había sido de los habitantes de Álvarez... más específicamente de Dimaria.

—A todo esto Brandish, ¿quien es el nuevo emperador de Álvarez?

—Ajeel—respondió, como si fuera algo sin importancia.

—¡¿Eeeeeehh?!—se sorprendió Lucy. ¿cómo alguien así se convertía de repente en emperador... si bien perteneció a la guardia real del anterior emperador, no sonaba algo lógico...—¡¿Y cómo pasó eso?!—continuó la rubia.

—Cuando el emperador Spriggan murió, la antigua nobleza de los países absorbidos se reunió para decidir que hacer con el país. antes de ser guarida real, Ajeel era príncipe de una de esas naciones, se decidió que el era el heredero.

—Ejm... s-si. ¡Seguro será un buen gobernanate!—dijo Lucy intentando sonar respetuosa. Ofender a un emperador frente a su emisario no era algo inteligente.

—Yo tampoco creo que sea la mejor opción—dijo con desdén Brandish.

—¡Yo no dije que...!—dijo Lucy. Brandish se había dado cuenta de la falsedad de la chica. A diferencia de ella, Brandish no tenía pelos en la lengua a la hora de expresar sus opiniones.

—Sucede que en toda la antigua realeza del imperio, la familia de Ajeel era la única con un heredero joven... y varón—dijo con algo de desdén—Entre toda su prole, el resto de los nobles no pudieron encontrar un heredero, ¡o la posibilidad de procrear uno en futuro cercano!—Brandish lo decía con burla.

—¿Y porqué te eligieron a tí como como emisaria?—dijo Lucy con algo de desconfianza.

La rubia tenía un punto al criticar en las decisiones del nuevo régimen. ¿Que en todo el imperio no había gente calificada? Ajeel era un idiota cabeza caliente y Brandish no era la persona más amable del mundo, podía ser caprichosa, malcriada y su gusto para vestir era algo...

—¡Yo no sé!—dijo con fastidio—su abuelo, el consejero Yajeel me lo pidió. Yo planeaba dejar el país un tiempo, pero prácticamente me ordenó que fuera con el embajador. Dijo que estaría más seguro así...¡Y me encerró en este maldito traje de pingüino en carnaval!—se quejó enérgicamente.

—Yo digo que te queda lindo...—dijo Lucy burlonamente. Definitivamente no era el estilo de Brandish. Esta se limitó a mirar mal a la rubia...

Fuuf—bufó Brandish.

—Es bueno saber que Ajeel se preocupa por el comercio de su país—comentó Lucy.

—Su abuelo es el que se preocupa por el comercio del país. Ajeel apenas está aprendiendo toda esa basura de la etiqueta y el protocolo. ¡Parece un simio aprendiendo a andar en bicicleta!—Se burló Brandish.

Lucy no pudo contener la risa. En el fondo de su corazón estaba contenta. Finalmente había conseguido acercarse a Brandish, y ¿quién sabe? podría ser el inicio de una hermosa amistad. Sus madres lo habrían querido así...

—El pobre tonto no sabe que incluso ya le están buscando una esposa—continuó Brandish.

—¡¿Cuál es el problema de la gente rica con los matrimonios arreglados?!—dijo con fastidio la rubia—Todavía recuerdo el día que mi padre intentó hacer lo mismo conmigo...—La frase murió en sus labios. Era doloroso recordar a su padre sólo por los malos momentos.

Brandish notó que había tocado una fibra sensible y decidió cambiar de tema.

—Mi turno de preguntar—dijo Brandish—.¿Qué te trae a éste continente Lucy?

—Una misión con mis amigos. Una en verdad difícil. Tanto que incluso existe un contrato de confidencialidad y exención de responsabilidades—dijo con seriedad—¡Si morimos haciendo ésto, nadie sabrá por qué o donde!

Lucy decidió decirlo todo de una vez para evitar un conflicto de confianza con Brandish. Ella había sido cortés al responder a todas sus preguntas y el que la rubia decidiera no responder a las suyas no ayudaría a desarrollar una amistad.

—Yo también tenía planeado hacer un viaje a éste continente. A buscar cierto ítem...—eso último lo dijo entrecerrando los ojos y sonriéndole de manera desafiante.

Al principio Lucy no entendió el gesto, pero luego recordó la conversación que había tenido con Virgo en el barco...

—Podría ser... ¡La llave de Aquarius!—dijo exaltada la rubia.

Brandish la miró con algo de pena.

—Cuando te ví pensé que habías venido con el mismo objetivo... ¡Ops! terminé ayudando al enemigo—dijo sin malicia alguna.

Lucy sonrió y bajo la vista con los ojos entrecerrados. Su potencial amiga ahora era su competencia. Sin embargo, por alguna razón eso no le molestaba. Aún así deseaba hacerle la pregunta, era ahora o nunca.

—Nosotras dos...¿ahora podemos ser amigas verdad?—dijo con voz esperanzada.

Brandish se quedó pensativa unos momentos.

—En realidad no me importa ser tu amiga...—respondió con una sonrisa sincera—¡pero no te dejaré esto a tí! Tomaré a Acuario!

—¡Vamos a competir sobre quien puede encontrar primero la llave de Aquarius!

...

¡FFRRRRRRRRRRGGG!

Un agudo ruido de fierros chillando reventó los tímpanos de todos los ocupantes.

El tren frenó de golpe, causando que todos los vagones se sacudieran con violencia. Los del último se llevaron la peor parte...

—¡Argh!. ¡Y ahora que!—renegó Lucy todavía en suelo.

Natsu se levantó ayudado por Happy. Brandish yacía fuera de combate bajo un asiento.

—¡Brandish! ¿te encuentras bien?—preguntó Lucy.

—No. ¡c-creo que voy a dormir un poco!—dijo cómicamente.

Una gotita de sudor cayó de las sienes de Happy y Lucy.

El trío se bajó del tren. Ya afuera pudieron notar que los pasajeros de otros vagones también habían bajado... Todos murmuraban y lucían rostros preocupados...

—¡Vamos a investigar!—dijo emocionado Natsu—¡Estoy enojado! ¡éste maldito vehículo no ha hecho más que fastidiarme todo el día!

—¡Aye sir!

El trío comenzó a avanzar hacia la cabeza del tren. Cuando llegaron a la zona media, se enteraron que adelante de ellos otro tren estaba varado. Todo era muy extaño...

De un momento a otro, Natsu se quedo quieto. Observaba hacia el frente con la mirada vacía. Tanto que no se dio cuenta cuando los pasajeros de adelante comenzaron a huir despavoridos hacia ellos...

...

[Aahh! rápido, muévanse!] [Corran! Corran!] [¡mami!][¡¿hijo?! ¡quédate cerca!]

—¿Que está pasando?—exclama la rubia. Los pasajeros corren en estampida. No les importa pisotear a mujeres o niños—...¡Natsu!

...

¡CRASSSHHH!

En un abrir y cerrar de ojos uno de los vagones delanteros voló hacia ellos, girando en el aire...

[¡CUIDADO!] [Todos al suelo!]

...

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