¡Holaaaaaaaa! Primer capítulo de este 2021. ¡FELIZ AÑO NUEVO! ¿Qué tal la pasaron? Espero que muy bien. Este 2020 que pasó fue complicado, pero fue un año en el que volví a hacer una de las cosas que amo, escribir. Este año que pasó se re-activó esta cuenta de FanFiction y pude compartir con ustedes mis historias. Conocí gente en el fandom de este precioso anime que quiero muchísimo y espero seguir haciéndolo este año también. Les agradezco por haber hecho de mi 2020 un año muy lindo, a pesar de todo. Los quiero muchísimo y gracias por siempre estar ahí :3
Lamento nuevamente la demora. Estuve un poco ocupada con estas fechas y algunos eventos, y me costó retomar la escritura, estuve un poco bajoneada. Pero aquí estoy de nuevo :) ¡Espero que les guste este capítulo! Es algo cortito porque originalmente iba a incluir el mes 7 también, la charla del regalo para Moroha, pero quería dedicarle un capítulo especial a ese momento, así que lo dejo para el siguiente capítulo n.n
Quiero agradecerles también el GRAN apoyo que obtuve en el lemon de Navidad. Muy feliz estoy de que se hayan pasado por esa historia también, ¡MUCHAS GRACIAS! c: Y también, como siempre, agradecer las reviews aquí, ya saben lo mucho que las amo y lo mucho que me animan a seguir actualizando :3 ¡GRACIAAAAS! :3
Seis: antojos
Este último mes ha sido más complicado de lo que creí. Ya empezaron a surgir los dolores de espalda debido a que nuestro bebé cada vez se hace notar más y ocupa más lugar en mi interior. Dormir también se ha vuelto más difícil, por lo que me siento más cansada que de costumbre. Mis hormonas también se revolucionaron y a veces lloro sin motivo, asustando a Inuyasha. Como, por ejemplo, esta mañana, que me largué a llorar a cántaros porque se me antojó helado de chocolate y unas hamburguesas, y los deseé tanto que me puse mal porque sabía que eso solo existía en mi época, y aquí no conseguiría nada parecido. ¡Malditos antojos! Venía manteniéndome en control hasta hoy. Incluso traté mal a Inuyasha, no se lo merecía. No entendió nada, y se fue de la cabaña, supongo que se sentía algo inútil por no poder cumplirme ese capricho. No me dio tiempo a hacerle entender que no era su culpa, y… tampoco mía. Digamos que no es común que una chica del futuro se quede embarazada en una época antigua, ¿no? Aún ya teniendo más de cinco años aquí, a veces extraño lo que podía comer allá.
Hablé un rato con Sango, le conté acerca de cómo me sentía. No pudo ayudarme mucho – y claro, quién podría – ya que ella pudo satisfacer todos sus antojos, pero al menos hizo que me sienta mejor y me olvide del malestar por unos momentos. Ambas también nos encontramos con Rin, que también lleva varios meses embarazada. Sus antojos también eran modestos, pero al menos pudimos compartir alguna que otra experiencia y darnos aliento. Poco a poco iba olvidando lo que me tenía tan mal, y me puse a pensar en qué podría cocinar a la noche. También pensé en Inuyasha, que no lo había vuelto a ver. Me sentía horriblemente culpable y deseaba hablar con él, darle algunos mimos y disculparme por mi mal humor. Algunos me dijeron que lo vieron hablando con Miroku. ¿Será que fue a pedirle consejos?
La noche me encontró preparando la cena en el interior de la cabaña. Le estaba poniendo mucho empeño, pues iba a ser mi manera de arreglar las cosas con Inuyasha, con una deliciosa comida. Pero, de repente, entró a la cabaña. Me di la vuelta asustada porque el ruido me tomó por sorpresa.
–Kagome…
Me encontré con su mirada dorada llena de brillo y una expresión tímida. Su precioso cabello plateado estaba algo desordenado, como si hubiera estado trabajando en algo. Observé sus manos. Estas sostenían una pequeña cazuela. La curiosidad me invadió, ¿dónde había estado y por qué traía eso?
–Estuve recolectando algunas frutas y miel. Kaede me ayudó y preparamos esto para ti – explicó y me entregó la cazuela. Llena de intriga, miré su interior. –Es una mermelada especial de varias frutas – tal como él lo dijo, en su interior había una sustancia espesa pero brillante, de una mezcla de colores vibrantes y olor riquísimo. –Sé que no es lo que querías, pero… – bajó la mirada. –Espero que pueda aliviar un poco tus… antojos. – Lo último lo pronunció como si aún le costase entender esa palabra o concepto.
Antes de que pudiera responder algo al respecto, se acercó un poco más y sacó un pequeño ramito de flores. No eran más de cuatro o cinco, pero cada una era más hermosa que la otra.
–También traje esto. Son de las que te gustan. – volvió a explicar con timidez mientras me las entregaba, notando cómo sus mejillas se enrojecían. Y yo sentí que moría por dentro, pero… ¡de la ternura! ¡Y el amor!
Mayor habrá sido su sorpresa cuando vio que mis ojos se hundieron en lágrimas al instante. Me estaba costando asimilar tan precioso detalle y lo dulce que fue al dármelo, después de yo haberlo tratado mal. Por una parte, me sentí muy culpable, como si no lo mereciera. Pero por otra, mi felicidad no cabía en mi interior. Me sentí especialmente amada y consentida en ese momento, aun cuando creía no merecerlo.
–Inuyasha… – pronuncié con voz quebrada mirando los presentes. Él inmediatamente se acercó a mí alarmado y se arrodilló a la par mía.
–Ka-Kagome, ¡¿qué sucede?! Qué hice mal…
No aguanté la lejanía y, con mucho cuidado de no golpear mi abultado vientre, me abalancé sobre él y lo enredé entre mis brazos con pasión. Sé que lo tomé desprevenido, le costó unos segundos corresponder el abrazo, pero al hacerlo, me sostuvo casi tan fuerte como yo.
–Gracias, Inuyasha, gracias… – sollocé mientras sonreía. –Esto es tan hermoso, gracias…
Cerré mis ojos y dejé que las lágrimas viajaran por mis mejillas. Estaba tan agradecida de tener a alguien como él a mi lado. Todos los malestares dejaron de importar y desaparecieron en ese momento.
–No tienes que agradecerme nada, Kagome. – contestó con serenidad mientras acariciaba mi cabello. Pude sentir cómo los latidos de su corazón se tranquilizaban.
Cómo que no… ¿Cómo que no tengo que agradecerle? ¡Claro que sí! Siempre estaba tan pendiente de mí, de lo que necesitara, cuidándome, cuidándonos. Él era todo lo que yo deseaba, y más. Me enamoraba cada día, con sus pequeños pero valiosos gestos.
-Estoy tan feliz de que estés aquí… - al decir esto, sentí que me abrazó aun más fuerte.
Él siempre era mi héroe. En batallas y situaciones peligrosas, pero en la cotidianeidad también.
Dejé mis brazos rodeando su cuello y aparté mi rostro un poco, para poder aplastar mis labios contra los de él. Lo había extrañado tanto, todo el día. Quería mimarlo aún más de lo que ya tenía planeado, porque ahora no solo quería disculparme, sino también agradecerle, y qué mejor que empezar con un beso… un dulce y jugoso beso.
Al apartarnos y tras quedar unos segundos perdida en sus brillantes orbes doradas, me dispuse a probar lo que me trajo. En el segundo que la mermelada tocó mis papilas gustativas, supe que era un manjar. Realmente deliciosa, como nada que haya probado hasta ese entonces. Por mis expresiones tan evidentes, Inuyasha supo que había logrado su objetivo. Ahí me tenía, contenta y saboreando intensamente. Su rostro lleno de orgullo y satisfacción me transmitió mucha paz.
Coloqué las flores en agua y nos pusimos a cenar. Por suerte, él también estaba muy feliz por la comida. Se notaba que la disfrutaba, y nada me alegraba más.
Era por momentos como este en los que sentía que venir a esta época y unir mi vida a la de Inuyasha fue, sin dudas, la mejor decisión de mi vida. Más ahora, con nuestro pequeño bebé en camino. En menos de tres meses, ya estaría con nosotros… ¡Qué emoción!
No podemos aguantar las ganas de conocerte…
Aish, qué amor uwu No pude evitar recordar los capítulos en los que Inuyasha recolecta cosas para curar el resfrío de Kagome (89 del anime) y en el que ella lo abraza luego de recuperar su mochila en el tren (18 de Kanketsu-Hen). Me basé un poco en ambos para imaginarme cómo actuarían en este momento n.n Llevaba tiempo imaginándolo... y ha de ser difícil, eh? Seguramente Kagome habrá tenido muchos antojos de esta época! Y no habría podido cumplirlos :c Pero su hanyou siempre iba a estar ahí complaciéndola uwu ¿No lo creen?
Como ya mencioné, el próximo capítulo abarcará la charla en la que deciden el regalo para Moroha, el labial. ¡Ya queda muy poquito para el nacimiento de nuestra nena!
Respondiendo a usuarios no registrados:
Cam-2002: Oh, cierto! Tenés mucha razón! No había pensado en que Kagome también creció sin padre :( Pero sin dudas es uno de los motivos por los cuales reaccionó así. Muchas gracias por tu aporte y tu review! Estoy feliz de que te esté gustando esta historia :3
Manu: ¡Hola! Muchas gracias por tus reviews :) Me alegra que estés tan al pendiente de la historia n.n Paso a contestarte... No vi Miraculous, aunque sí me parece interesante. Cuando la vea, te diré (: y de tus ideas, la de InuxKoga sí me pareció un poco rara jajajaj para ser sincera, pero la de Inuyasha quitándose el collar y dándole como venganza uno a Kagome para que ella sienta deseo me parece una MUY buena idea para una serie de lemons, así que la voy a tener muy en cuenta y te daré los respectivos créditos de la idea cuando la use, muchas gracias! Respecto a lo que me planteas del final, mira... No creo que ese final hubiese sido justo para ninguno, ya que Kikyo debía morir, era su destino porque ella ya estaba muerta realmente e Inuyasha ya amaba a otra persona. Una reencarnación de Inuyasha no es lo mismo que el Inuyasha del que Kagome se enamoró, así que tampoco habría sido lindo (para mí) verla con una reencarnación de él. Y por parte de Inuyasha, él ya amaba a Kagome, y dejó ir a Kikyo como correspondía. Yo en ningún momento sentí que le importaba más Kikyo, sino que, a pesar de aún quererla, sentía mucha culpa por ella, y quería salvarla a toda costa de ese destino. Al final, comprendió que debía dejarla ir y que descanse en paz, así que lo vi como un final muy adecuado, además de hermoso :) Gracias nuevamente por tus reviews y cualquier inquietud te la responderé por aquí con gusto n.n
Franderis: Ohhhh :') Muchas graciaaaas! Me alegra mucho que sí hayas disfrutado el capítulo! Espero que este también :3 ¡Feliz Navidad! y ¡Feliz año Nuevo! :3
Eli: ¡Hermosaaa! Muchas gracias! :3 :3
Otaku Gamer nn: Holaaaaaa! Deseo que hayas pasado una hermosa Navidad y te deseo un muy feliz año nuevo a ti también! Muchas gracias por tus reviews de siempre y tus buenos deseos :3 Los valoro mucho!
Cami: Qué hermoso Camiii! :') Me hace muy feliz leer tu review, que te esté gustando esta historia! Muy feliz de tenerte aquí como lectora, ¡muchas gracias!
Guests: ¡Muchas gracias! Y wow, muchas gracias por decirme eso de los personajes, es mi intención! Y sí! En el próximo capítulo viene esa charla, ¡espero que te guste!
Con amor, Iseul.
