Capítulo 14: El Principio.


Lo primero que Ron notó fueron las sabanas rodeando su cuerpo, suaves y calidas... Y olían bien: No podía estar en una celda.

Abrió los ojos y miró a su alrededor. Le costaba enfocar la vista, pero reconocía la disposición de los muebles, y el color naranja rabioso de las paredes… Estaba en su antigua habitación de la madriguera. Poco a poco su vista se fue aclarando. Todo estaba como siempre, las paredes naranjas, sus pósters de los Chudey Cannons, la vieja lámpara y sus muebles anticuados. Era como si no hubiera pasado el tiempo.

Intentó incorporarse, pero tras unos segundos de esfuerzo, sus músculos se negaron a seguir obedeciendo y volvió a caer sobre el colchón con un gruñido de dolor.

"¡MOLLY, HARRY! ¡VENID ENSEGUIDA!" Hermione entró corriendo por la puerta como un torbellino. Ron la miró admirado. Estaba… estaba estupenda. Llevaba el pelo recogido en una coleta y tenia la nariz y las mejillas enrojecidas por el sol. Ella le miró con una enorme sonrisa y lagrimas en los ojos. "¡Por fin has despertado!"

En pocos segundos su madre estaba abrazándolo y cubriendo de besos todo su rostro. "Mi pobre pequeño… Todo ha acabado. Ya estas en casa a salvo."

"Mama... Me estas asfixiando."

"Lo siento cariño... que tonta soy, todavía estarás dolorido." Se retiró un poco y le pasó la mano por el cabello, alisándoselo. "Tendrás hambre, después de tantos días inconsciente! Te voy a preparar todas tus comidas favoritas. ¡Por Merlín, tengo que avisar a Arthur y a tus hermanos!"

Se puso de pie secándose las lagrimas. "¡Esta noche hay una gran celebración!" Antes de irse, Molly le dio otro gran abrazo.

Durante todo ese tiempo Harry había permanecido de pie al lado de la puerta. Hermione se volvió hacia él. "¿No vas a saludar a tu mejor amigo?"

Harry levantó la vista del suelo y lo miró tímidamente. "Yo… Lo siento."

"¿Sientes... Qué?" Ron todavía estaba un poco confuso. ¿De que se disculpaba? Si ni siquiera había visto a Harry en el asalto.

"¡Todo es culpa mía! Por mi culpa estas cubierto de cicatrices, por mi culpa has estado a punto de morir más veces de las que puedo recordar. Y por mi culpa tuviste que sacrificarte de la forma más horrenda y vil." La cara de Harry se contrajo en un gesto de asco.

"Y todo por que no fui lo suficientemente fuerte para acabar con Riddle. ¿Y como te lo pago? Al final ni siquiera creí en ti. Hermione lo hizo y estuvo a tu lado, pero yo… Te he fallado totalmente."

Nadie como Harry Potter para culparse de todo. "Harry, Hermione estuvo conmigo por casualidad, y ella tampoco creía en mí … por lo menos al principio. ¡Si ni siquiera yo creía en mí!"

"Pero estuvo ahí, y te ayudó, mientras yo me emborrachaba en Grimmauld Place sin mover un dedo. Hermione te ayudó. Ginny te ayudó. ¡Los gemelos te ayudaron!… ¿Y yo? Tu supuesto mejor amigo. ¡Menuda mierda de mejor amigo que soy!"

"Harry, supongo que Hermione te lo habrá contado todo. Ni siquiera nosotros sabíamos lo que había pasado, ni lo que estaba pasando... ¡¿Como demonios lo ibas a saber tú?!"

"¡No hacia falta saber nada! Yo era tu mejor amigo, tenía que haber confiado en ti. George y Fred nunca necesitaron saber nada, y siempre creyeron en ti. Pero yo…"

"¿Y no fallé yo a Hermione cuando creí que su gato se había comido a mi mascota? ¿No te fallé a ti cuando pensé que habías puesto tu nombre en el Cáliz de Fuego? Y me perdonasteis… Harry, todos cometemos errores."

"¡Esto es distinto!"

"¡Igual que Hermione! ¡Es imposible razonar con vosotros!" Exclamó Ron, entre divertido y molesto.

"Harry, sigues siendo mi mejor amigo, y espero que yo también lo sea para ti." Ron le tendió la mano. Harry la tomó inseguro, pero Ron la apretó con fuerza mientras le miraba a los ojos sonriendo. Harry respondió a la sonrisa mientras una lágrima se deslizaba por su mejilla.

Harry carraspeó nervioso. "Supongo que querréis estar un rato a solas. Creo que Hermione te tiene que contar un montón de cosas. Yo… creo que voy a ayudar a Molly. Seguramente necesitara que alguien vaya a recoger a Ginny. Ya sabes, para la fiesta de esta noche. Y supongo que tendréis muchas cosas de las que hablar ahora que vosotros dos estáis juntos y... casados." Según hablaba Harry se una poniendo más y más rojo. Ya había retrocedido hasta estar al lado de la puerta. "Bueno, hasta dentro de un rato."

Hermione se quedó mirando con una sonrisa la puerta por donde acababa de desaparecer Harry. "Estará bien. Quizás tarde un poco, pero lo superará. Aunque creo que todavía le cuesta asumir que ahora somos una pareja casada y sexualmente activa."

"¿Les has contado eso?" Preguntó asombrado.

Hermione puso los brazos en jarras para remarcar su indignación. "Gracias ti, grandísimo idiota, me encontraron desnuda en tu cama. ¿Qué podia hacer?... Les he dejado bien claro a todos nuestra nueva situación. Hasta que te recuperes totalmente, este es nuestro dormitorio, y esta, nuestra cama."

Ron se dio cuenta de que, efectivamente, no era su antigua cama, sino una de matrimonio.

"¿Y mi madre no ha dicho nada?"

"Al contrario. Me ha dado la bienvenida a la familia. Ventajas de devolverle a su hijo pródigo." Respondió Hermione. "Bueno, supongo que querrás saber como has llegado hasta aquí."

Ron asintió. "Sí. La verdad es que no entiendo como me han podido soltar. ¿Por qué me han soltado, verdad? ¿Vosotros no habréis…?" Ron preguntó alarmado.

"No. Por supuesto que no. Después de la muerte de Dumbledore... ¿Recuerdas lo que pasó, verdad?"

"Sí. Estaba en el hospital… y murió… y a mi me capturaron."

El gesto de Hermione se endureció. "¡Querrás decir que te entregaste! Lo sé todo. Harry me lo contó: la nota estaba escrita por ti. No creas que lo he olvidado, pero eso no importa ahora. Después ya tendremos tiempo para hablar de eso."

En ese momento se alegró de estar convaleciente. Hermione seguía siendo muy intimidante cuando se enfadaba... Sexy, pero intimidante.

Hermione dejó la reprimenda por el momento y siguió explicando. "¿Recuerdas que Dumbledore nos dijo algo de morir y de justicia? En ese momento no lo entendimos pero ahora sé lo que quería decir. En su testamento tenía unos documentos para ser entregados a ciertas personas en caso de su muerte. Uno de esos documentos era su diario. En él explica todo lo que te hizo, como te convenció, y los hechizos y pociones que utilizó en ti. Al día siguiente de tu detención, Shacklebolt y Harry recibieron unas copias del diario, junto con una nota de Dumbledore explicándolo todo."

"Entonces. ¿Estoy libre?" Ron preguntó esperanzado.

Hermione apartó la mirada, incomoda. "No exactamente."

"¿No exactamente?... ¡Pues no estoy en Azkaban!"

"Oficialmente, estas muerto. Moriste en el enfrentamiento con los Aurores que me liberaron."

"No lo entiendo. Si soy inocente. ¿Porque fingir mi muerte?"

"En el diario, Dumbledore explica todo lo que hizo, y muchas cosas son... extremadamente poco éticas. El Ministerio cree que el mundo mágico necesita héroes, y Harry y Dumbledore son los salvadores del Mundo Mágico. Si se descubre todo lo que hizo el gran Dumbledore para ganar la guerra, sería un escándalo gigantesco. Así que han decidido que el diario de Dumbledore jamas saldrá a la luz."

"Pero, entonces… ¿Qué pasa conmigo?"

"Nos ofrecieron un trato. Ronald Weasley murió en Azkaban pocos días después de su captura a causa de las heridas recibidas durante su enfrentamiento con los aurores. Tú ahora eres William Weasley, milagrosamente recuperado meses después de haber sido desahuciado por los sanadores. Siempre te has parecido mucho a él y muy pocos han visto a Bill en mas de un año… es comprensible que este cambiado después de una experiencia así."

"Pero yo no puedo suplantar a Bill… no sé nada de su trabajo, no conozco a sus amigos, ni…" Exclamó Ron, alarmado.

Hermione posó su mano sobre el brazo de Ron, en un gesto tranquilizador. "Tienes amnesia. No recuerdas nada de tu pasado. Nadie se extrañará después de tantos meses en coma. Con eso y un par de hechizos de glamour, nadie podrá sospechar nada... Probablemente, en unos cuantos meses los podamos ir retirando poco a poco."

"¿Y Bill?... "

"Esta en el desván, tu madre lo ha reformado. Ahora es una habitación muy agradable. Solo la familia sabe que esta ahí."

"Entonces... ¿Ahora soy Bill Weasley?" Preguntó Ron, un poco descolocado.

"Sí. Todos creemos que es lo mejor. Siendo Ron, jamás podrías vivir tranquilo. Sin el diario serías un criminal y si saliese a la luz…"

"Todo el mundo sabría lo que hizo Dumbledore. Y lo que hice yo."

"Es mejor así. Ahora eres un héroe." Hermione comenzó a hablar como si estuviera leyendo un artículo del último número del Corazón de Bruja. "Uno que, muy pronto, conquistará el corazón de la señorita Hermione Granger, amiga de la familia desde hace años y que amablemente se prestó para ayudar en la recuperación del joven Weasley."

"Pero yo no soy ningún héroe." Ron se quejó débilmente.

Hermione se sentó en su regazo y le miró fijamente a los ojos. "Escuchame, Ron. En esta espantosa guerra, todos hemos hecho cosas horribles: Tú, yo, Harry, Ginny... Todos. ¿Pero sabes una cosa? La guerra se acabó. Ahora solo es un trozo del pasado. Nada nos ata a ella... Incluso nos aseguramos de que un inefable te examinara a fondo. Ahora, todos los hechizos que tenías han sido eliminados y estas libre de todo esos recuerdos horribles."

¿Libre? Pero seguía recordando... No. No recordaba nada. "Es verdad. Recuerdo la guerra, pero nada del..."

"Nada del monstruo que creó Dumbledore. Es como tenía que haber funcionado el hechizo. Al morir Voldemort tenías que haber recuperado tu verdadera personalidad y todas las memorias borradas por Dumbledore. Al activar la palabra clave, todos los hechizos tenían que desaparecer junto con los recuerdos del monstruo. Algo no funcionó muy bien."

"Es estraño. Sé lo que pasó, pero no puedo recordarlo." Murmuró Ron.

"Y es mucho mejor así. Debemos dejar atrás toda la guerra y pensar sólo en el futuro. Si no lo haces por ti, hazlo por tu familia… y por mi."

¿Dejar la guerra atrás? Eso no iba a ser fácil. Al menos, no para él. Pero Hermione tenía razón: la guerra solo era un horrible pasado que era mejor olvidar. Ahora, lo más importante era ella, Harry, y su familia. Después de todo el sufrimiento que les había hecho pasar, no podía defraudarlos.

"Supongo que tienes razón… Como siempre." Acercó su rostro y la besó suavemente. "De acuerdo. Intentaré... No sé. Olvidar y comenzar una nueva vida. Supongo."

"Sabes que no estás solo, ¿verdad? Tienes una familia maravillosa, y a Harry... Y también una joven e inteligente esposa que siempre va a estar a tu lado." Hermione le guiñó un ojo con una sonrisa seductora.

"Y muy modesta." Contestó Ron, con una enorme sonrisa.

Ron sabía que no sería fácil, pero tenía toda la vida por delante, y la iba a disfrutar. Por Hermione, y por su familia... Su familia! Repentinamente algo le vino a la mente.

Por las escaleras de la Madriguera resonó la palabrota más grosera y malsonante que jamás nadie se hubiera atrevido a pronunciar en ese lugar, inmediatamente seguida por las carcajadas de Hermione.


Siento el retraso, pero medio metro de nieve han puesto las cosas un poco difíciles.

Como prometí, Ron tiene su final feliz. Aunque sea con una identidad falsa. Sinceramente, creo que era lo único coherente.

Bueno, esto se acaba. El epílogo se publicará al mismo tiempo que este capítulo, así que supongo que estará disponible ahora mismo.

Espero que todo haya quedado bien explicado, y que el fic no haya sido demasiado aburrido, o poco creíble.