ACLARACION: Los personajes de Naruto no me corresponden, estos son de Masashi Kishimoto, yo solo los ocupo para mi disfrute personal.
La historia es mía.
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Capitulo 7
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Oportunidad
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"Agárrate de mí, eres todo lo que tengo.
De vez en cuando hay una luz en la oscuridad."
Pieces – Rob Thomas.
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"Los Uchiha deben ser perfectos, Sasuke"
Perfectos en calificaciones, perfectos en comportamiento y perfectos en conducta.
Si haces un escándalo o alguna pataleta, con el poder y dinero del apellido Uchiha quedaba oculto.
Pero aun así no debes olvidar que los Uchiha son perfectos.
Itachi es perfecto.
Perfectas calificaciones, perfecto comportamiento y perfecto en conducta.
¿Qué más se podía esperar del genio Uchiha? Caminó por los mismos pasillos que yo camino todos los días, tuvo de profesores a la mayoría de los profesores que yo tengo, vistió el mismo uniforme que yo visto.
¿La diferencia? Itachi era demasiado perfecto, jamás le dijo una palabra mala a un profesor, no tenía que elevar la voz para que le mostraran respeto, no tenía que quedarse hasta tarde estudiando porque podía responder un examen con los ojos cerrados, no tenía que esperar hasta los 18 años para salir del colegio porque a los 16 era un joven superdotado que entro a la universidad.
¿Lo ven? Itachi es perfecto.
Su nivel de perfección escalo aún más cuando comenzó a trabajar en la oficina de nuestros padres y jamás, en estos 5 años que ha estado a cargo de ciertas áreas, jamás hubieron bajas en las ventas ni hubo algún error.
Perfecto en tratar con la gente, popular y admirado, es adorado y reverenciado.
Itachi es amado.
Tiene una prometida perfecta, cabello perfecto, ojos perfectos, piel perfecta; estudiante de derecho, que empleará su vocación una vez que salga de la universidad trabajando para Sharingan corp., trabajará hombro con hombro con su esposo y todo será perfecto para ellos.
Itachi tiene un padre que lo cree su gran orgullo, lo estima demasiado y siempre dice que no hay hijo más perfecto que el suyo.
Ama a su hijo mayor con cada fibra de su ser.
Tiene una madre que lo ama por sobre todas las cosas, una madre que lo venera y se siente feliz cada vez que él cruza una barrera o logra un objetivo.
Mi madre se siente orgullosa de mi hermano.
Me quitaron los juguetes a temprana edad diciendo que "Debes madurar de una buena vez y no aferrarte a las cosas".
Lloré esperando que me los devolvieran, suplique esperando que se dieran cuenta que no podía dormir sin "señor conejo" a mi lado, hice una rabieta cuando en vez de juguetes me trajeron libros para que me educara.
¿Es normal que a un niño le regalen libros cuando a la mayoría le dan juguetes?
Para la familia Uchiha es normal.
Para mi padre es normal.
Según él, estaba siendo muy blando conmigo, ya que su padre le había traído esos mismos libros a los 3 años.
A Itachi se lo trajeron a los 3 años.
Claro que él no hizo un berrinche porque le quitaron los juguetes ni nada de eso, no, Itachi simplemente agarro unas bolsas de basura y echo todos y cada uno de los juguetes que tenía al basurero.
¿Tuvieron que encerrarlo en su pieza para que no fuera a rescatar a sus juguetes? ¿Tuvieron que dejarlo castigado por una semana porque le encontraron un juguete escondido bajo la cama?
No, no tuvieron que hacerlo porque Itachi desde ese momento era perfecto.
Yo, por otro lado, desde los 4 años estaba mostrando ser una decepción para mi padre.
Y lo odie, malditamente lo odie, porque quería ser como los demás niños, aquellos que jugaban sin tener un horario para estudiar, aquellos que cuando apenas aprendían lo que era una tabla de multiplicar, yo ya tenía que ir por las fracciones, aquellos que podían jugar en el lodo sin tener miedo a que lo castigaran.
¿Cuál era mi único consuelo? Que yo sabía cómo escaparme, sabia como escalar o arrastrarme bajo los muros que rodeaban la mansión Uchiha con tal de tener un poco de alegria en mi infancia.
Con tal de tener un poco de libertad.
¿Itachi tuvo que pasar todo eso? No, porque Itachi era perfecto.
Muchos se sienten envidiosos de aquellos que tienen dinero, de niños que pueden comprar golosinas hasta rebosar los bolsillos sin tener que preocuparse de cuantas monedas le quedan, pueden comprar cuantas pelotas de fútbol quieran sin tener miedo a que se estropeen y no tener que esperar a una navidad o algún cumpleaños por otra.
No, los niños ricos lo tienen todo.
Si tan solo supieran la gran carga que hay en los hombros Uchiha, lo que conlleva llevar el apellido Uchiha junto a tu nombre, lo que conlleva ser hijo de Uchiha Fugaku, agradecerían ser normales.
Amo a mi madre con todo corazón, fue la única que me abrazo cuando más lo necesite y fue la única que limpio mis mejillas cuando lloraba por una reprimenda de mi padre.
Pero las madres no siempre están ahí.
Cuando Itachi nació mi padre todavía no había tomado el liderazgo de las empresas Uchiha, mi abuelo todavía estaba a cargo. ¿Qué significaba esto? Que para sus primeros cumpleaños su padre y madre sí estuvieron ahí, cuando se cayó y se raspo las rodillas, fue su madre quien lo atendió, para su primer día de clases fue su padre y madre quienes lo llevaron al colegio.
Cuando nací yo, por otro lado, mis padres recién habían tomado el liderazgo de las empresas, mi abuelo se había retirado. ¿Qué significaba esto? Que, para mis primeros cumpleaños, mi padre y madre no estuvieron presentes, cuando me caí del árbol y quedé con un codo enyesado, mi madre no estuvo ahí para llevarme al hospital, para mi primer día de clases fue el asistente de mi padre e Itachi quienes me llevaron al colegio.
Después de todo, Uchiha Fugaku estaba recién comenzando en el liderazgo y necesitaba hacer reuniones fuera del país. ¿Cuál es el lugar de mi madre? Estar siempre al lado de mi padre y dejarme a mí con una niñera o con mi hermano.
A lo largo de mi vida, fue Itachi quien me enseñó a montar la bicicleta, fue Itachi quien me escondió un juguete en su pieza para que mi padre no revisara mi pieza cada día, fue Itachi quien me abrazo en las noches que había tormenta.
Siempre estuvo ahí Itachi.
Siempre.
Por lo que, ¿Es normal odiar y amar a tu hermano al mismo tiempo? Sí lo es, ya que mientras yo tuve a mi hermano, él tuvo a nuestros padres.
La envidia es una cosa fea, ¿no?
Mientras que nuestro padre se dirigía hacia Itachi con las palabras "orgullo" para mi eran las palabras de "decepción".
Imagínate lo decepcionado que estuvo cuando su hijo de 16 años tuvo que ir a rehabilitación porque se echaba toda la droga que podía a su cuerpo.
Lo que viera, lo que me ofrecieran, lo que comprara, yo lo inhalaba.
O bien, lo fumaba.
Después de todo, hay distintas formas de que entre a tu cuerpo la droga.
A mis 15 años me di cuenta de la importancia de tener dinero, ya que con dinero podía tener una falsificación falsa, con dinero podía comprar cervezas, con dinero podía comprar cigarros siendo menor de edad y sin tener miedo a que me atraparan ya que sabía que con el dinero podía esconder todo el desastre que había hecho bajo una alfombra.
Porque todo se trataba de eso, ¿no?
Dinero. Dinero. Dinero.
"El dinero mueve el mundo" me había dicho mi profesor de finanzas "Y los Uchiha deben producir dinero".
Así que si, los Uchiha debían ser perfectos y producir dinero.
¿Itachi? Él estaba en otro nivel de perfección ya que puede hacer ambas cosas sin costarle nada, sin tener que esforzarse por eso.
Itachi es perfecto.
Me hubiera encantado ser Itachi, me hubiera encantado que los ojos de mi padre reflejaran orgullo cada vez que me vea, hubiera añorado que mi madre me sonriera feliz cada vez que me viera, hubiera amado que Izumi me mirara con amor.
Itachi es amado.
¿Quién soy yo? Cada vez que me miraba mi padre veía la decepción en sus ojos, cada vez que veía a mi madre veía la tristeza tras sus parpados, cada vez que veía a Izumi ella me miraba con cariño fraternal.
Porque después de todo, todos giraban alrededor de Itachi.
¿Yo? Estaba solo.
A mis 16 años, me di cuenta de lo jodido y solo que estaba.
Me han dicho que soy admirado, que soy amado por las chicas. Que soy amado por Sakura. Y, quizás sí, cuando tenía 15 años pensé que la devoción y el amor que Sakura me mostraba era real, que realmente mi amiga de la infancia me amaba, pero ¿Qué paso? Cuando vio una parte de mí, arranco, cuando vio una parte de mí no me amo, cuando vio una parte de mí, se decepciono.
Cuando vio una parte de mí, me dejo solo.
Solo.
Ni mi madre ni mi padre se dieron cuenta que me escapaba en las noches, no se dieron cuenta que comencé a faltar más y más a clases, no se dieron cuenta de lo delgado y pálido que estaba.
No se dieron cuenta del lugar oscuro en el que me encontraba.
¿Por qué? Porque estaban demasiados ocupados con las empresas Uchiha.
Había pensado que Itachi siempre estaría ahí, siempre se daría cuenta de lo que me pasaba y me ayudaría si lo necesitaba.
Pero, contrario a mis expectativas, Itachi no me presto atención.
¿Por qué? Porque estaba demasiado ocupado con la universidad y las empresas Uchiha.
Después de todo, a eso se define, ¿no?
El apellido Uchiha y las empresas Uchiha lo son todo.
Todo.
¿Quién me estiro las manos en ese momento? El idiota de Naruto.
Lo detestaba, lo odiaba incluso, siempre hubo esa rivalidad, siempre tratando de competir y ser mejor que el otro, aun cuando todos sabían que yo era el mejor, aun cuando todos sabían que Naruto jamás me ganaría.
Siempre pensé que Naruto sería un amigo más, que no estaría ahí por mí en algún momento clave.
Pero, al final, resulto que quien sí estuvo ahí para mí fue él.
El estúpido e idiota de Naruto.
Después de aquello aprendí a apreciarlo más, a saber, que sería el amigo fiel y leal que siempre me sacaría del lugar en donde me pueda encontrar, que siempre estiraría la mano para evitar que me ahogara.
¿Yo era mejor que Naruto? No, después de ese incidente, me di cuenta que Naruto era mejor.
Mucho mejor.
Naruto podía ser idiota y estúpido cuanto quisiera, pero esa estupidez tenía ventajas ya que podía ser optimista donde nadie más lo era.
Aun cuando lo aparte, aun cuando lo amenace y lo golpee diciendo que no lo quería volver a ver durante esos meses, Naruto jamás se apartó o dejo de venir a buscarme.
Jamás.
Naruto no era perfecto, claro que no, tenía demasiadas fallas comparado a mí, pero Naruto si es amado.
Aunque sea huérfano y no tenga padres, es amado por su padrino Jiraiya, aunque no tenga hermanos, es amado por sus amigos.
Aunque no tiene novia, es amado por Hinata.
El primer recuerdo que tengo de la peli azul es a ella con un kimono lavanda claro oculta tras las piernas de su padre.
Me asusto como el infierno, pensando en las historias de terror que había escuchado sobre una muñeca con kimono que estaba endemoniada y que su cabello negro crecía de forma natural aun cuando la muñeca no tuviera vida. Los ojos perlas de Hinata no ayudaban mucho, ya que parecían que eran fantasmales y tan vacíos.
Por un momento pensé que la chiquilla iba a sacar un cuchillo de sus mangas y que con aquello me iba a apuñalar hasta la muerte.
¿Qué fue lo que hice? Me agarre de Itachi como si mi vida dependiera de ello, asustado en todo momento hasta que escuche que la presentaban como hija de Hyuuga Hiashi.
Incluso cuando se dijo que era la primogénita de Hiashi, aun así, le tuve pavor, hasta que la escuché hablar.
Era una voz minúscula, demasiado dulce y angelical para mi gusto. Era demasiado tímida. Demasiado débil, que me dije a mi mismo que era imposible que aquella chiquilla débil pudiera matarme.
Por lo que, no mereciendo mi atención, simplemente la ignore.
Y la seguí ignorando por 14 años.
¿Podía ignorarla ahora?
Cuando la vi sobre una escalera junto a una estantería repleta de libros, me di cuenta que no podía.
Ya no podía ignorar a Hyuuga Hinata.
Estudio la forma en la que está parada sobre la escalera esperando alcanzar un libro, la forma en la que se curva su columna vertebral y la caída en su cintura.
Estoy estudiando los estrechos globos de su trasero.
Para mí, era la primogénita de Hyuuga Hiashi, era la que andaba detrás de Naruto, demasiado tímida para confesar su amor, demasiado débil para ser la heredera.
No era más, ni era menos.
¿Qué cambio? ¿Qué hizo que le hablara en los pasillos? ¿Qué hizo que la llamara por las noches?
Su amabilidad y serenidad.
Porque, aunque lo negara, ella hacía que me calmara, que entrara en razón.
Que no me sintiera solo.
Muchas veces me he preguntado, si pasara por lo que pase a los 16, si Naruto no estuviera ahí para mí, ¿Lo estaría Hinata?
De algún modo sé que sí, sé que Hinata estará ahí para mi cuando la necesite.
¿Mi atracción física hacia ella? Eso es otra cosa.
El hombre heterosexual siempre se sentiría atraído hacia alguien como Hinata.
¿Dónde puedes encontrar a alguien con ese físico? Era inexperta, claro que sí, pero eso solo le subía puntos a su atractivo.
Dime, ¿no es emocionante enseñarle cosas a Hinata? Como besar una boca, como tocar el cuerpo de un hombre, como tocar una polla.
Y pensar que podría ser yo el primero quien le toque los pezones, pensar que podría ser yo el primero en meter mi dedo en su cavidad vaginal, pensar que podría ser yo quien se rodeara por su estrechez, hacía que mi pene despertara a la vida.
Con solo el pensamiento de tener a Hinata rodeándome con sus piernas hacía que creciera el bulto en mis pantalones.
¿Tan mal estoy? Quizás necesite un polvo, buscar una chica y esperar que me abra las piernas para liberarme. Aquello sería fácil.
Tan fácil.
Pero de algún modo, no quiero. Simplemente no quiero que otras piernas me rodeen, sean otros labios los que bese, sean otros gemidos los que escuche.
¿Qué tan mal me tiene Hyuuga Hinata?
Esta lo suficientemente concentrada buscando un libro, que simplemente dirijo mis ojos hacia la piel que me muestra bajo de su falda.
¿Se han dado cuenta de lo blanca que es su piel? Es muy blanca, parece cremosa, sé que se suave y lisa y no puedo aguantar las ganas de poner mis manos en sus nalgas o cintura mientras entro en ella.
Quizás le agarrare las caderas, manteniéndola quieta con mis embistes, pero ¿y si ella en vez de quedarse quieta y tomar todo de mí, también me da? En mis fantasías veo a Hinata acostada en su espalda, con sus muslos apretando mis costados, con sus pechos moviéndose al golpe de mis embistes, con su cadera moviéndose hacia mi entrepierna, encontrándose con cada golpe.
Con su boca diciéndome "no" y sus ojos diciéndome "si".
Con sus ojos deseando que la folle más fuerte, con sus manos anhelando mis huesos.
O quizás la tendré boca abajo, tirando de su cabello y metiéndole mi pulgar en su boca, mirar a su trasero rebotar con mis golpes, deseando darle una nalgada, esperando que sus nalgas se pongan del mismo color que su sonrojo o que sus pezones y escucharla jadear mi nombre esperando otro golpe de mi mano.
Porque puedo apostar todos mis bienes que los pezones de Hinata son rosa claro, unos pequeños botones rosa claro.
Me los imagino mordiéndolos, lamiéndolos y chupándolos, ¿Hinata se tapará? ¿Hinata se apartará? O ¿Hinata pedirá más?
Cada noche tengo que meter mi mano entre mis pantalones de pijama esperando una liberación, esperando que sea ella la que este junto a mí, esperando que sea ella la que me complace.
Por lo que sí, Hinata me tiene como un perro en celo.
Y, este mismo perro en celo, es el que la atrapa cuando casi cae de la escalera.
Escucho su grito, antes de atraparla con mis manos, posándolas en su pequeña cintura.
¿Quién sabría que detrás de toda esa capa de ropa, se encontraría un cuerpo pequeño y cálido?
Veo que gira su cabeza incomoda por las manos en su cuerpo, hasta que ve que soy yo quien la ha atrapado y su cuerpo tenso se relaja bajo mi toque y me da una sonrisa.
¿Cuándo niño pensaba que los ojos Hyuuga eran fantasmales? Bueno, ahora creo que son hermosos. Mi madre había dicho en una ocasión que no había visto ojos más bellos que los Hyuuga, y sé que ahora tiene razón. Si los ves por primera vez, podrías quedar impactado ante su peculiaridad, después de todo jamás podrás encontrar ojos sin pupila y perlados, pero cuando los miras más detalladamente, te das cuenta de su hermosura.
Aunque, si lo pienso bien, jamás he encontrado bonitos los ojos de Hyuuga Hiashi y Hyuuga Neji, ¿Sera que encuentro hermosos solo los ojos de Hinata?
Cuando dejo caer mis manos mientras la dejo en el suelo, espero que se dé vuelta para volver a poner mis manos en su cintura, mirando con más detenimiento sus ojos.
Ella, aunque sé que le incomoda que la miren demasiado, simplemente me devuelve la mirada mientras su sonrisa amable y agradecida se mantiene.
Sus ojos podrían ser del mismo color que los de Neji, raros y perlados, pero se arquean en las esquinas. Se inclinan hacia arriba, pareciendo que siempre está tramando algo malo, algo travieso, pero si vez la amabilidad en su mirada, te das cuenta que los pensamientos de Hinata son solo puros.
Puros e inocentes.
Por lo que no, no creo que los ojos de Neji sean hermosos, solo pienso que los de Hinata lo son.
Miro el resto de su cara, su rostro ovalado, paso por su frente que oculta tras su flequillo, por sus cejas perfectamente parejas, por sus pestañas lo demasiado largas que cada vez que pestañea besa sus pómulos, por sus mejillas que siempre se enrojecen ante una situación vergonzosa para ella, por su pequeña pero respingona nariz, y por sus labios llenos y rosados, siendo su labio inferior un poco más grueso que el superior.
Me recuerdo a mi mordiéndolo, a mi lamiéndolo, a mi besándolo.
Porque sí, he sido el único hombre que ha besado Hinata.
¿Crees que suena egocéntrico? No sabes los pensamientos que tengo cuando imagino que nadie ha tocado esa boca aterciopelada y suave que tiene Hinata.
- ¿S-Sasuke-kun? - La ignoro mientras recorro su cuerpo.
Miro su larga cabellera, que le llega hasta la cintura, negro con destellos azulados que se ven totalmente en contraste con su piel blanca. No veo ninguna peca o lunar en su rostro, por lo que me pregunto si se podrá encontrar en otro lugar, oculto ante la vista, pero visible cuando se le saque la ropa.
Estoy rezándole a los dioses que así sea, que haya un lunar oculto por su espalda o entre sus pechos, esperando a ser besado por mi boca.
Vuelvo mis ojos a los suyos, quienes brillan cuando se encuentran con los míos.
¿Siempre brillan así o es porque la mire?
Vuelvo a rogar a los dioses que sea yo quien haya puesto esa mirada en sus ojos.
Yo y nadie más que yo.
No la quiero compartir con nadie más, quiero que solo yo sea quien la haya besado, quiero que sea yo quien la haya tocado, por lo que me pongo tenso cuando la escucho hablar y recuerdo porque me vine tan apurado a buscarla.
- ¿Y Naruto-kun? - Uzumaki Naruto, mi mejor amigo. Uzumaki Naruto de quien está enamorada Hinata.
Uzumaki Naruto que oyó algo que no debería oír.
Pero al idiota de Kankuro se le fue la lengua. Estuve a punto de ir ahí y golpearle la mandíbula, esperando que con aquello se le cerrara la boca y no fuera diciendo mierdas.
Pero sería tarde, ¿no? Porque Naruto ya lo había oído.
Y yo conocía la personalidad de Naruto, sabía que este no sería capaz de actuar con normalidad ante Hinata. Cómo antes podía haber sido tan despistado, no tenía idea, pero ahora que le han abierto los ojos, miraría cada dos segundos a Hinata.
Se preguntaría si su amiga sentía algo por él, se cuestionaría y podría hasta negar las palabras de Kankuro, pero yo sabía que, al fin de cuentas, se seguiría preguntado si era verdad.
Si realmente Hinata lo amaba.
Y ¿Qué hará? Le preguntará de frente a Hinata y esta le dirá la verdad, le dirá que lo ha amado desde los doce años.
Y cuando lleguen a ese punto, no sé qué es lo que hará Naruto, si la rechazara y le dirá que solo pueden ser amigos, o hará como si la Hyuuga jamás le había confesado sus sentimientos o bien, le prestará la debida atención a Hinata.
Y se dará cuenta que Hinata es hermosa.
Porque por mucho que antes yo haya dicho que Hinata era aburrida y sonsa, ahora creo que es interesante y hermosa.
Y Naruto se dará cuenta de ello, se dará cuenta que, más que su rostro, Hinata tiene un alma bella.
Yo, sin decirle una sola palabra, la abrazo y la aprieto entre mi cuerpo y la estantería, escondiendo mi nariz en su cabello e inhalando su aroma a lavanda. Si lo pienso bien, todo lo de Hinata se reducía a lavanda.
Sus ojos, su ropa y su olor.
Cada vez que veía el color u olía a lavanda, me acordaba de ella.
Vuelvo a inhalar su aroma, esperando que su aroma se quede pegado en mi alma, porque sé una cosa con seguridad. Si Naruto le comienza a prestar atención, si Naruto comienza a interesarse por Hinata, la apartaran de mi lado.
Yo sé que Hinata elegirá los brazos de Naruto en vez de los míos.
Y creo que lo entiendo, claro que sí, después de todo yo he tenido un amor no correspondido por alguien por muchos años y sé que, si Izumi se fijara en mí, yo iría inmediatamente a ella.
Siento las manos de ella, mientras aparta mi cuerpo duro de su cuerpo suave, pero no dejo que mis manos se aparten de su cintura cuando la siento poner sus manos en mis mejillas y hacer que la mire.
Viendo que sus ojos que antes brillaban felices, ahora están preocupados recorriendo mi rostro. No pasa mucho hasta que vuelve a hablar.
-Sasuke-kun, ¿Qué pasa? - ¿Qué haría ella si le dijera que Naruto lo sabe, que Naruto sabe los sentimientos que tiene ella por él? ¿Saldría de mis brazos y se iría corriendo para buscar a Naruto? ¿Se apartaría y me dejaría? Sin poder evitarlo, mi cuerpo se pone tenso y siento algo de miedo en mi interior, pero trato de ocultarlo para que ella no vea que el pánico sube por mi cuerpo, pero cuando veo que su cejo se frunce, sé que se ha dado cuenta- Dime, ¿A qué le tienes miedo?
No había pasado ni un mes desde que me volví tan cercano con Hinata, pero ella ya me leía como un libro.
No sabía si sentirme aliviado o incomodo por eso, ya que me gustaba mantener mis emociones para mí mismo, pero al mismo tiempo me siento aliviado ya que veo que ella sí me presta atención.
¿No dijo que yo era un niño? Bueno, a los niños les gustan que les presten atención, así que puedo decir que sí, soy como un niño.
"Dime, ¿A que le tienes miedo?"
Se supone que con las demás mujeres yo no soy así, con las demás personas no soy así, por lo que no puedo decir con exactitud qué es lo que pasa con Hinata que la hace tan diferente.
Si le tengo miedo a estar solo, solo tengo que buscar una nueva persona que me haga sentir cálido, que me haga sentir calmado, por lo que no puede ser que le tenga miedo a estar solo.
Si me siento solo, sólo tengo que pasar tiempo con Naruto, solo tengo que pelear con el Uzumaki por lo que dudo mucho que sea miedo a quedarme solo.
Entonces, ¿Qué es?
"Si Sasuke, ¿A que le tienes miedo?" me susurra una voz en mi mente, cuando me doy cuenta que no sé a qué le tengo miedo.
Pero, aunque no sé a qué tener miedo, aun así, el sentimiento de temor no se va mientras más miro los ojos perlados de Hinata.
"Dime, ¿A que le tienes miedo?"
…
Los Hyuuga debían ser más que perfectos.
¿Los Uchiha son perfectos? Bueno, los Hyuuga debían ser mucho más.
Los Hyuuga son perfectos en calificaciones, tienen altas ambiciones, están llenos de seguridad y confianza y rechazan cualquier error o imperfección.
Yo no soy perfecta.
No soy perfecta en notas, no tengo altas ambiciones y no estoy llena de seguridad y confianza.
¿Qué me hace eso a mí? Que soy un error o imperfección.
Lo único bueno que tengo, es mi comportamiento. Siempre trato de estar en silencio y no causar ningún problema, pero eso también está mal, ¿no?
Soy demasiado débil, dice mi padre.
Lo que yo no tengo, lo tiene mi hermana; y lo que no tiene mi hermana, lo tengo yo.
Una total contradicción, ¿no?
Conozco a mi hermana y sé que sería un lobo en las finanzas, no dejaría que nadie la pisoteara ni mucho menos la insultara, sin embargo, mi hermana es demasiado impulsiva. No sabe pensar con la cabeza fría ante una situación ni comportarse como una verdadera dama Hyuuga.
Yo, por otro lado, me sé todas y cada una de la etiqueta de una señorita, como sentarse, como saludar, como comer, como mostrar respeto, como hacer una reverencia, como hacer la ceremonia del té, como no causarle problemas a mi padre, sé todo. Pero ¿en las finanzas? No tengo ambición lo que hace que pueda cometer errores y al cometer errores llevare a las empresas Hyuuga al abismo.
¿Quién es perfecto ante los ojos de mi padre?
Mi primo, Neji.
Neji es un genio, sabe cómo comportarse, sabe cómo pensar con la mente clara, sabe cómo sacar a las empresas Hyuuga adelante y sabe sobre finanzas. ¿Lo ven? Neji es la fusión entre mi hermana y yo.
Neji debería ser el patriarca del clan Hyuuga.
Jamás le he guardado rencor, ni mucho menos envidia por tener lo que yo debería tener, después de todo, la vida es demasiado hermosa para guardar sentimientos y pensamientos tan banales.
Pero eso también me hace alguien imperfecto ante los ojos de mi padre, ¿no?
Porque soy demasiado generosa, y los Hyuuga no son generosos.
Los Hyuuga se paran por encima de todos. Los Hyuuga están por encima de todos.
Los Uchiha son grandes rivales en el área de las empresas, pero, ¿sabes lo que tienen de malo? Que ellos no piensan con la cabeza fría.
Saltan ante la menor provocación, todo porque no hay gente más orgullosa que los Uchiha, pero ese también es su talón de Aquiles, ya que son una dinamita y que, con una sola chispa, explotan.
Los Hyuuga no son así, son orgullosos, sí, pero no al grado de los Uchiha, si hay algún insulto a las empresas Byakugan de. Nosotros mantenemos la calma, no nos alarmamos ni mucho menos explotamos como lo hacen los Uchiha.
Somos como el mar, quieto y tranquilo, pacífico y calmado, pero jamás manso.
Porque todos saben que, aunque el mar sea muy sereno, puede traer grandes tormentas.
Por lo que sí, según mi padre, los Uchiha están por debajo de nosotros.
Y aunque lo nieguen, los Uchiha saben que es así.
Pero, yo jamás he visto a Uchiha Itachi perder la compostura, mientras su padre puede decir insultos a diestra y a siniestra, él siempre se mantiene calmado y evalúa la situación antes de hablar.
Uchiha Itachi es perfecto.
Cuando comprendí todo esto por los labios de mi padre, me sentí triste, porque todos mis movimientos serian monitoreados y castigados si no cumplía la expectativa de los Hyuuga.
Pero mi madre me visito esa noche a escondidas e hizo que mis ojos brillaran de ilusión mientras la escuchaba.
Me dijo que pensara que era una princesa y que mis padres eran los reyes de un imperio, y yo, al ser princesa, ¿Qué debía hacer? Mantener la compostura, vestir lindas ropas y ayudar a aquellas personas que estaban en nuestro reino.
Estúpido, ¿no? Pero a la edad de 3 años estas en la edad donde sueñas con ser una princesa y que un príncipe azul te rescate de las garras del dragón, por lo que me ilusione e hice todas y cada una de las formas en las que se debería comportar una señorita Hyuuga.
Una forma en la que se debería comportar una heredera Hyuuga.
Jamás se había visto a una mujer tomando las riendas de Byakugan de. por lo que se esperaba aún más grandes cosas de mí,
Sin embargo, yo era una vergüenza para los Hyuuga.
Soy una decepción para mi padre.
- ¿Hinata? ¿Estás ahí? - Siento su voz ronca en mi oído sacándome de mis pensamientos y parpadeo para poder aclarar mi mente y responderle a Sasuke.
-S-Si, solo me quede pensando en algo- Agarro las mantas y me abrigo hasta las orejas, sin dejar caer el celular ni apartarlo.
- ¿Y qué es lo que estabas pensando? - Escucho movimiento de sabanas y me lo puedo imaginar acomendándose mejor para seguir hablando conmigo.
Muerdo el labio, cuando me doy cuenta que todo esto ya es una costumbre, el mensajearse para después llamarse cuando los de mi casa están dormido, hablando hasta que a alguno de los dos nos da sueño o hasta que simplemente sabemos que tenemos que cortar la llamada.
¿El problema? Yo no quiero que se agoten las llamadas.
Hubo un momento donde me quedé dormida con el hablándome, no sé si estaba muy cansada o la voz de Sasuke era muy relajante, pero en algún momento cerré los ojos al sentirme relajada y desperté en la mañana siguiente con su respiración en el oído.
De algún modo, se sentía como si el estuviera durmiendo a mi lado, claro que con un celular de intermedio.
Después de aquello me disculpe y le pregunte porque no había cortado la llamada cuando se dio cuenta que yo me había quedado dormida, pero me dijo que "estabas roncando y quería saber hasta cuando durarían esos sonidos, pero en algún momento me quede dormido".
No sé si lo dijo de broma o para justificarse que él también se durmió con mi respiración, pero después de aquello me prometí cortar la llamada cuando tuviera sueño. No sabía si realmente roncaba, pero no me quería arriesgar.
¿No es esto casi como si fuéramos novios? Yo jamás he tenido novio ni entiendo muy bien cómo se lleva una relación, pero sé que lo básico es compartir besos, caricias y llamadas por las noches.
De algún modo, cuando pensé en las palabras "novio" y "Uchiha Sasuke" hizo que mi pequeño corazón latiera.
Me mordí el labio aún más fuerte cuando me sentí deshonesta.
¿No se suponía que había amado a Naruto por todos estos años? Si era así, ¿Por qué mi corazón seguía revoloteando cada vez que hablaba o pensaba en el Uchiha?
No entiendo mucho de sentimientos, pero sí sé que yo llegue a amar con cada fibra de mi ser a Naruto, por lo que no podía comprender como ese sentimiento que antes era tan grande, ahora se veía opacado por sentimientos por otra persona.
¿Acaso tan rápido se acababa un sentimiento por algunas muestras de afectos de otra persona? ¿Cuánto costo que mis sentimientos cambiaran?
Amabilidad.
Solo con una muestra de amabilidad, mi corazón había cambiado de objetivo.
¿Acaso soy muy blanda o muy sencilla?
O quizás, mi corazón necesitaba las muestras de cariño de alguien, después de haber estado por años persiguiendo a alguien que jamás me miro de la misma manera.
-Hey, ¿estás bien? - Vuelvo a escuchar su voz ronca, y mi corazón volvió a saltar cuando note una pequeña nota de preocupación en su voz.
¿Lo ves? ¿Cómo podía un corazón no saltar ante alguien duro pero amable?
-S-Si, lo siento, solo me dio un poco de sueño- trate de recordar su pregunta antes de responder. - Estaba pensando en que antes mi mamá decía que mi papá es como un rey y yo s-soy una princesa- Me encogí en mi cama cuando me di cuenta de lo ridículo que sonaba aquello.
- ¿Una princesa? - Cuando escucho su carcajada al otro lado, sé que hice mal en decirle- ¿Te gusta que te digan princesa? - Puedo escuchar claramente la burla en su voz.
- ¡N-No! - Susurro-grito por temor a que mi familia despertara por hablar muy fuerte. - S-Solo fue un recuerdo que tuve. -
-Mmm, si tu padre es un rey, el mío también lo es. - Ya me estaba arrepintiendo de haberle dicho algo a Sasuke. - Ósea que yo también seré un príncipe. Puedo ser tuyo si quieres, mi princesa. - Al terminar su frase, soltó una carcajada aún más fuerte que la anterior.
Sep, me arrepiento enormemente.
- ¡N-No es necesario! Buenas noches, me iré a dormir. - Y sin esperar alguna respuesta, simplemente corto la llamada mientras siento a mi rostro arder.
¿Acaso no aprendí la lección que la diversión de Sasuke era molestarme? Parecía que no, ya que desde que nos habíamos acercado, siempre se burlaba o se reía de mí.
"Pero esta tarde te mostro que él también podía tener miedo" Me susurro una voz en mi mente.
Recordé como en la tarde, Sasuke me había mostrado una faceta de sí mismo que hasta el momento jamás le había visto poner frente a mi o a otra persona.
Miedo.
¿Uchiha Sasuke podía tener miedo?
Trate de poder reconocer o saber de qué se trataba su miedo, pero incluso cuando le pregunte, Sasuke no me quiso decir.
Mas bien, parecía que ni siquiera él sabía porque tenía miedo.
Recapitule el día, tratando de ver algún motivo por el que Sasuke haya sentido miedo, pero nada me vino a la mente.
Fuimos a entregar las invitaciones a Gaara pero luego me aparte del grupo cuando Matsuri me pidió que le "hablara" sobre los Hyuuga, claro que después me dijo que era una excusa para que Gaara compartiera más tiempo con su mejor amigo, Naruto, por lo que no me enoje ni nada y la seguí hasta que me llevo a la biblioteca mientras me decía que su padre era uno de los socios de Sabaku no Rasa, el padre de Gaara, por lo que conocía al peli rojo desde pequeños.
Luego, ella dijo que tenía que encargarse de unas cosas y que volvería luego, así que yo me puse a recorrer la biblioteca dando con un libro que ya había leído pero que seguía gustándome; pero estaba en el estante superior, así que busque una escalera y la ocupe para alcanzar el libro. Claro que perdí el equilibrio y cuando pensé que estaba por golpearme con el duro piso, unas manos agarraron mi cintura antes de la caída.
Al voltear mi cara, supe que se trataba de Sasuke, por lo que no me sentí incomoda que él tocara mi cuerpo, pero cuando lo tuve frente y pregunté por Naruto, de a poco su mirada se volvió lejana, como si estuviera perdido en sus pensamientos, hasta que sus ojos reflejaron miedo.
¿De qué tenía miedo Sasuke? Pensé que podía haberle pasado algo a Naruto, pero si hubiera sido así, el Uchiha me lo hubiera dicho de inmediato, así que descarte esa posibilidad, pero después pensé que le podría haber pasado algo a Sasuke, pero cuando lo sentí abrazarme, casi dejándome sin aire y aferrándose a mi pequeño cuerpo como si su vida dependiera de eso, me pregunté qué había pasado para que se comportara de tal manera.
Sintiendo que él necesitaba saber que yo estaba ahí, lo abrace de vuelta y le pregunte sobre qué tenía miedo, pero ni con eso me respondió y solo se apartó cuando Matsuri nos encontró abrazados junto a una estantería.
En otra situación me habría sentido avergonzada porque me hayan pillado en una situación tan comprometedora, pero en ese momento solo estaba pendiente de Sasuke.
No supe si me había despedido de Matsuri, aunque esperaba que sí y no haber sido tan maleducada al irme sin despedir, y me había ido hombro con hombro con Sasuke a buscar a Naruto. De algún modo, mientras más nos acercábamos al gimnasio, Sasuke se volvía más tenso, pero cuando un estudiante nos dijo que "el rubio con cara de idiota" se había ido hace unos minutos, el cuerpo de Sasuke se relajó como si hubiera estado conteniendo el oxígeno.
No sé si él se dio cuenta, pero yo que estaba pendiente, si lo hice.
¿Había tenido un problema con Naruto? ¿Por eso tenía miedo y había estado tan tenso?
No pude saber la respuesta, ya que no me hablo en todo el camino a mi casa, lo único que me dijo fue cuando le pregunte por su auto, y él me dijo que "después de dejarte en tu casa, iré a buscar mi auto".
Me despedí de él cuando cerré la puerta del taxi y lo vi perderse calles abajo.
Estuve toda la tarde dándole vueltas al asunto, pero, aunque tratara y tratara, ningún evento importante venía a mi mente para que Sasuke pusiera esa mirada en su cara.
Me dije que le volvería a preguntar en otra ocasión, pero cuando vi mi celular vibrar con una llamada y escucharlo saludarme, de algún modo entendí que con su voz y su conversación ligera me estaba diciendo que no preguntara.
Por lo que no lo hice.
Mi celular, que estaba en mi mesa de noche, se ilumino con un mensaje enviado, por lo que, alcanzándolo, lo desbloqueé y vi que el mensaje era de Sasuke.
"Querida princesa, ¿serias tan amable de
decirme de qué color es tu ropa interior?
-De tu príncipe azul.
Aun cuando el mensaje era todo menos que apropiado y me hubiera puesto de mil colores al recibir preguntas así, me puse una mano en la boca mientras soltaba una carcajada.
¿El pasatiempo de Sasuke era bromear? Porque así parecía.
Revise de nuevo la última línea que decía "de tu príncipe azul" y me prometí que mañana le diría que él no era un príncipe azul, sino uno negro, ya que el príncipe azul era caballeroso y respetuoso mientras que el negro serio todo lo contrario.
NI muerta le decía de qué color era mi ropa interior.
…
No podía.
Simplemente no podía.
Mire mis pies, que no podían dar un paso para estar más cerca del aula, sabiendo que me podría encontrar con Hinata.
Pero tampoco tenía muchas opciones.
Me pase dando vueltas toda la noche pensando en las palabras de Kankuro con respecto a mi compañera.
¡Era ilógico que Hinata tuviera sentimientos por mí!
Pero mientras más lo pensaba, más se me venía a la cabeza recuerdos que bien no me daba cuenta o no quise aceptar que Hinata estaba enamorada de mí.
Se supone que nadie me amaba de aquella manera.
Claro, había personas que les gustaba mi atractivo, pero cuando veían quien era mi mejor amigo; o me olvidaban o me seguían con la idea de conquistar al idiota de Sasuke.
Por lo que se volvió normal para mi pensar que no tenía nadie que me amara por lo que era, por lo que soy si solamente se fijan en el físico.
Después de todo, mi vida es una mierda.
Huérfano, jamás conocí a mis padres-ni siquiera en una foto- y era criado por el pervertido más grande de Japón. Tenía pésimas notas, era ruidoso y descuidado, decía lo que pensaba y jamás tenía tacto para morderme la lengua. Si era necesario, comía cosas vencidas por la pura flojera de no ir a comprar a una tienda cercana y me abastecía de puros ramen.
¿Quién podía amar a una persona así?
Al parecer, Hinata.
Y, suponiendo que yo le gustara, ¿Qué era lo que le había enamorado de mí?
Por lo que sí, no podía mirar a mi amiga a la cara, sabiendo que ella bien podría tener sentimientos románticos por mí.
Jamás había estado ante una situación así, el único amor que tenía en mi vida era fraternal o de amigos, pero jamás de interés romántico.
Cuando vi que el sol salía, me dije a mi mismo que no era capaz de ir a clases, que me haría el enfermo o algo con tal de no ir, pero me recordé que Uzumaki Naruto jamás huía de una situación.
Me lo seguí repitiendo mientras me ponía el uniforme y tomaba un taxi.
Me lo seguí repitiendo mientras entraba al colegio y me lo seguí repitiendo mientras saludaba a todos por los pasillos, pero cuando estaba en el pasillo de mi salón, supe que no podía hacerlo.
Simplemente no podía.
Me puse en cuclillas mientras me agarraba fuerte la cabeza y soltaba un grito de frustración, importándome poco si los demás me veían o pensaban mal de mí, ya que la situación o el problema que tenía en frente era más importante que cualquier otra cosa.
Tenía que hacerle frente, me repetí, tengo que hacerle frente.
Pero cuando sentí una mano cálida y suave en mi frente, supe que no podía.
Simplemente no podía.
- ¿Estas bien, Naruto-kun? - Levante la cabeza, sabiendo muy bien a quien pertenecía esa voz, encontrándome con los ojos perlados de la persona que hacía que no pudiera haber pegado ojo en toda la noche.
- ¡N-N-No me p-p-pasa na-nada! - Me aleje más rápido de lo que nunca me había alejado de alguien, casi como si ella fuera fuego ardiendo.
De algún modo, mi rostro se sentía como si tuviera fuego en la cara.
Mire los ojos sorprendidos y confusos de Hinata y la mirada algo molesta de Sasuke, quien estaba a su derecha.
Importándome poco que pudiera llegar tarde a clases, corrí lo que me había alejado, evitando la mirada perlada de mi compañera y agarre el brazo de Sasuke llevándolo a otro lugar.
Le lancé una disculpa a Hinata y corrí con mi amigo agarrado por el codo mientras nos perdíamos por los pasillos.
Las palabras de Kankuro seguían dando vueltas en mi cabeza.
Quizás sí, yo era muy despistado para darme cuenta de algunas cosas, pero Sasuke no lo era, él si se daba cuenta de las cosas que ocurrían alrededor.
Por lo que cuando nos detuvimos en el laboratorio de química y lo hice entrar, sabía bien qué era lo que le iba a preguntar.
-Kankuro me hablo de algo y sé que escuchaste- Lo veo apoyado en la pared con sus manos cruzadas en su torso, pero jamás me dirigió una mirada o alguna respuesta, solo el leve movimiento de su mandíbula me dio a entender que me había escuchado. - ¿Es cierto? ¿Hinata-chan está enamorada de mí? - Por algunos segundos no escuche ninguna respuesta de su boca, pero luego lo escuche.
-Tsk- Fue un puro sonido, no me estaba respondiendo un "si lo está" pero sabía bien que eso era lo único importante para que Sasuke confirmara mi pregunta.
- ¡¿Porque no me lo dijiste?!- De algún modo estaba enojado, porque Hinata me había visto coquetear y perseguir a Sakura todos esos años, así que me sentía mal por ella; si hubiera sabido que Hinata tenía esos sentimientos hacia mí, no hubiera demostrado mi amor hacia Sakura estando Hinata presente.
Me pregunte cuanto dolor le había causado a Hinata.
-No hay peor ciego que el que no quiere ver- Lo veo descruzar sus brazos y encaminarse a la salida, no sin antes yo reclamarle por respuestas y detener su caminata.
- ¡Debiste decirme! -
-No me correspondía a mi decírtelo. - Dice dándome una sola mirada molesta- Además, no es mi culpa que seas tan idiota- Pone su mano en mi brazo, tratando de pasarme.
-Solo respóndeme, ¿Por cuánto tiempo? - Me mordí el labio, tratando de pensar que quizás era hace poco que Hinata demostró esos sentimientos por mí, que no debía preocuparme si resultaban meses en vez de años, pero la respuesta de Sasuke me dejo aún más mal de lo que estaba.
-Hmp- Aparto la mirada de mi rostro y mira hacia otro lado, casi melancólico y perdido en sus pensamientos. - Desde los 12.-
¡Eso significaban 6 años!
Hinata había tenido un amor no correspondido por mi desde hace mucho tiempo.
Me sentí mal por una persona que había demostrado tanta devoción por mí, después de todo, nadie me había demostrado aquello.
-No la molestes con tus idioteces, Naruto. - Levante la mirada sorprendido cuando note una leve molestia en su voz. - Tu déjalo como esta y yo me encargare del resto. - Con una última mirada enojada, me deja atrás sin esperar una respuesta mientras se pierde por los pasillos.
¿A qué se refería cuando decía que él se haría cargo?
Quizás Sasuke la estaba consolando o algo parecido, dado que ya se habían vuelto lo suficientemente cercanos, y solamente sería un amigo consolando o tratando de ayudar a su amiga.
Pero a mi mente se me vino el numero 12, recordando que Hinata me amaba desde que era una niña y yo jamás la había tomado la debida atención o me había dado cuenta.
Realmente era un idiota, ¿no?
…
-Hinata, ¿Qué te parece ir mañana a comprar los disfraces? - Levante la mirada cuando la voz de Ino me llamo.
Traté de recordar si tenía algún pendiente mañana y al ver que no tenía nada, le respondí.
-Si claro- Escucho como Ino y Sakura comentan de qué color quieren su disfraz, morado y rosado respectivamente, antes de sentir a una mano agarrar mi codo y obligarme a entrar a un salón desierto.
Estando apoyada contra la puerta, miro quien fue mi captor, escuchando de fondo las voces de Ino y Sakura quienes no se habían dado cuenta que ya no caminaba tras ellas.
Fue todo tan rápido, que ni siquiera tuve tiempo para gritar, pero apenas vi esos ojos negros, supe bien quien me había agarrado. No sé cuánto tiempo estuvo esperando en este salón, pero sé que debió haberme visto junto a Ino y Sakura y espero el momento adecuado para agarrarme.
No lo había visto desde que nos encontramos en la entrada del colegio y mientras caminábamos hacia el salón, nos encontramos con Naruto agachado en un pasillo mientras se agarraba la cabeza; pero cuando le toque la cabeza, preocupada que tuviera fiebre o estuviera enfermo, este salto como si le tuviera electricidad y corrió despavorido tirando a Sasuke del brazo.
Me dio curiosidad, pero pensé que cuando llegaran a clases, le preguntaría a Sasuke de que se trató todo eso, sin embargo, ninguno de los dos se presentó a la primera hora y mientras llegaba la hora del receso, no vi ni siquiera la sombra de Naruto o de Sasuke.
Hasta ahora.
Recorrí su rostro, pasando por sus penetrantes ojos y sus finas cejas, bajando a su nariz y a sus pómulos altos, llegando a su boca compuesta por unos labios masculinos. Trate de encontrar algo que me dijera que había hablado con Naruto o a donde habían ido, pero al no encontrar nada, levante mi mirada perlada hacia sus ojos negros.
Tenía pestañas largas para ser un hombre, no tan largas como las de su hermano, pero si más largas que cualquiera de nuestros compañeros; eran finas y negras, del mismo color que su cabello, quienes cuando Sasuke parpadeaba, llegaban a rozar sus mejillas.
Al estar tan cerca, mire su piel, la cual no tenía ninguna mancha o algún poro abierto, ni siquiera una peca o un lunar, ¿Acaso se echaba algún producto para que su piel estuviera tan bien cuidada? Con lo que conozco a Sasuke, sé que él no se echaría ningún producto en el rostro, quizás porque encontraría que aquello era algo lo suficientemente afeminado.
¿Podía alguien llegar a ser tan atractivo? En cinco, diez o quince años más, ¿Ya no será tan atractivo como ahora? O quizás, ¿llegue a ser más atractivo de lo que es ahora?
No lo sé, solo quisiera poder estar presente cuando su pelo crezca, cuando él crezca uno o dos centímetros más de altura, cuando deje atrás su cara de adolescente y su mandíbula sea la de un hombre.
Cuando deje de ser adolescente y se convierta en un adulto.
Pero, cuando me doy cuenta que quiero estar con él en cada uno de esos pasos, me da un poco de miedo y emoción. Emoción porque sería interesante ver los cambios en su cuerpo y su rostro y miedo, porque me doy cuenta que inconscientemente quiero pasar más tiempo con él.
Aun cuando los días, meses y años pasen, quisiera ver sus cambios.
¿No estoy avanzando demasiado rápido con todo lo que respecta a Sasuke?
Trato de alejar ese pensamiento y prefiero preguntar por alguien que no tiene nada que ver con nosotros.
-S-Sasuke-kun, ¿Y Naruto-kun? - No sé si él se dio cuenta, pero ahora el tartamudeo siempre va cuando menciono el nombre del Uchiha en vez del Uzumaki, ¿Querrá decir algo eso?
No lo sé, pero tal parece que a Sasuke no le importo o no se dio cuenta, porque su mirada en un segundo se puso molesta.
¿Había dicho algo malo? Sin embargo, Sasuke me da una repuesta que no esperaba.
Sus manos que estaban a los costados de mi cuerpo, enjaulándome contra la pared, en un segundo pasaron a mis mejillas mientras me obligaba a levantar la cabeza encontrándome directo con él.
-No lo menciones. - ¿Se puso molesto porque mencione a Naruto? No pude pensar mucho acerca de eso, ya que sus labios estuvieron sobre los míos.
En algún lugar al fondo de mi mente escuchaba a Sakura preguntar por mí, quizás se dieron cuenta que ya no estaba, e Ino, quitándole importancia al asunto, dijo que quizás había ido al baño, pero la boca de Sasuke sobre mi saco todo pensamiento de apartarme de él e ir con ellas.
Aprete la chaqueta de alrededor de sus bíceps, cuando la lengua de Sasuke entro sin permiso a mi boca.
Otras veces, Sasuke esperaba que yo me acostumbrara a besarlo antes de volver el beso un poco más salvaje, pero ahora paso de inmediato a ser salvaje, sin darme el tiempo de acostumbrarme ni siquiera de respirar correctamente. De algún modo, era más brusco que otras veces, esta vez era como si fuera su única fuente de agua después de haber vagado por el desierto.
Esta vez, es como si estuviera desesperado, como si quisiera dominar todos y cada uno de los pensamientos de mi cabeza.
Como si quisiera recordarme que no debo pensar en nadie más que en él.
Bueno, pues está funcionando, ya que cuando sus manos bajan a los muslos de mi cuerpo y me levanta, rodeando con mis piernas su cadera, simplemente me dejo hacer mientras paso mi brazo por su cuello, importándome poco que estemos en el colegio y que el receso esté a punto de acabar.
Después de todo, Sasuke tiene algo que hace que no piense en nadie más que en él.
No sé cómo hizo él para ver y caminar con los ojos cerrados, pero en algún momento siento la superficie plana de la mesa en mi trasero, aunque ni con eso Sasuke se apartó de mi ni yo de él.
Cuando siento que no puedo respirar, ahí recién pongo mis manos en sus hombros y lo aparto de mi rostro para que me deje inhalar una bocanada de aire.
Vuelvo a pasar mis ojos por su cara y me doy cuenta que ambos estamos jadeando, y sus ojos, a diferencia de antes que estaban molestos, ahora están profundos en deseo.
No me he visto a mí misma, pero podía apostar que estaba del mismo modo, claro que con las mejillas enrojecidas.
- ¿Confías en mí? - Su dominante voz llena el salón vacío y hace que mi piel se erice. Si él, que tenía sus manos bajo mi falda, se dio cuenta, no dijo nada y siguió pasando las manos hacia arriba y abajo en mis muslos.
-Si. - Respondo sin dudar, e incluso no dudo cuando sus manos comienzan a subir. Solo puedo estar pegada de su mirada, negra y profunda, y suelto un jadeo sorprendido cuando sus grandes manos abarcan mi pecho.
Veo que los ojos negros de Sasuke van de un lado a otro por mi rostro, quizás buscando incomodidad o algún disgusto en mi cara, y no sé qué fue lo que encontró, pero parece que le gusto ya que soltó una pequeña sonrisa ladina.
Me volvió a besar y una de sus manos que estaba en mi pecho, subió a la parte posterior de mi nuca, quizás manteniéndome en mi lugar cuando su mano derecha hacia pequeños movimientos sobre mi pecho.
Salte sorprendida cuando su mano se coló por debajo de mi blusa de colegio, y abrí los ojos pensando en apartarme de Sasuke, pero el apretó su agarre en mi nuca y sus ojos, que también se abrieron, me decían "confía en mi".
No era que me sintiera disgustada o molesta por su contacto en mi piel, sino que era bastante cohibida ya que jamás alguien había tocado mi estómago, pero luego me recordé que era Sasuke, así que, confiando en él, cerré mis ojos mientras apretaba mis piernas a los costados de su cadera acercándolo a mí.
Tal parece que aquello le gusto, ya que sobre mis labios pude sentir una sonrisa, antes que mi pecho cubierto por un sostén se encontrara con su mano.
Sabía que llegaría a ese punto, ya que Sasuke fue subiendo su mano de a poco, quizás esperando que me tranquilizara o que pudiera tener el tiempo de apartarme si es que no quería esto, pero solo solté un gemido cuando su pulgar se coló entre mi sostén y mi pecho, encontrándose con mi pezón.
Aprete mis manos sobre la superficie de la mesa, cuando sentí vergüenza y me dije a mi misma que confiaba completamente en Sasuke, por lo que no debía sentir mucha vergüenza y confiar mi cuerpo a él; sintiendo al pulgar de Sasuke jugar un rato con mi pezón, quizás esperando que me acostumbrara, pero yo lo único que podía hacer era soltar uno que otro gemido o jadeo y tratar de seguir los movimientos de su lengua en mi boca.
No sabía cómo explicar toda esta sensación tan desconocida para mí, el sentir a un cuerpo grande dominarme y tocarme era algo que una dama como yo no debería permitir, sin embargo, podía decir que me gustaba.
Podía decir que me gustaba más de lo que quería admitir.
Aun con la vergüenza y el pavor de toda esa situación, me gustaba.
Y podía decir, sintiendo un bulto entre mis piernas, que a Sasuke también le gustaba todo aquello.
Y cuando sus besos comienzan a bajar por mi cuello y desabrocha un poco mi blusa, echo mi cabeza hacia atrás con los ojos cerrados, diciéndome que simplemente debo disfrutar todo aquello.
Que debo disfrutar todo lo que Sasuke me puede ofrecer.
Quizás si no hubiera estado tan concentrada en mí, en Sasuke y en todo lo que me hacía sentir, podría haber sentido unos ojos jade observándonos.
…
Siento que una uña se me va a romper si sigo golpeando tan fuerte, pero aun así sigo sin pensar en detenerme.
Si tan solo el dolor de en mi mano hiciera que borrara el dolor que sentía en mi pecho.
Todavía no se me salía de mi cabeza la imagen de Sasuke besando y tocando a Hinata.
Cuando me di cuenta que Hinata ya no caminaba con nosotras, le pregunte a Ino pensando que quizás ella sabía dónde se había ido Hinata, pero contrario a mis expectativas, Ino no sabía y no le tomo tanta importancia, así que siguió su camino.
Yo, por otro lado, me había cuestionado y preguntado donde se había metido Hinata, así que volví tras nuestros pasos y mientras revisaba en las salas vacías del pasillo, abrí una puerta que no debería haber abierto.
Si pudiera, retrocedería el tiempo y no entraría a esa sala donde encontraría a Hinata encima del primer pupitre y a Sasuke besándola y tocándola por todos lados.
¿Cuántas veces no quise yo que me tocara de esa manera? He visto a Sasuke tocar a una infinidad de mujeres, bailando con ellas, besándolas o tocándolas por todos lados, llevándolas a lugares apartados y desatando su pasión, pero ¿Cuál era mi consuelo? Que ellas tendrían mínimo una hora o una noche de felicidad y de gozo de tocar el cuerpo de Sasuke, pero no tendrían más.
No tendrían un futuro con Sasuke.
Así que era normal que yo albergara esperanzas, ya que esperaba que Sasuke se enamorara de mí y no fuera tan solo una hora para hacerlo feliz, sino que pudiéramos salir a pasear, tomarnos de la mano, besarnos frente a los demás, que cuando él me tocara, fuera con pasión, con cariño, con amor.
Básicamente, que fuéramos novios.
Entonces, ¿Por qué no podía ignorar toda esa situación entre Hinata y Sasuke?
Porque sé que lo que ocurre entre Hinata y Sasuke no es algo de 1 hora solamente.
No es algo de 1 día.
No es algo de 1 semana.
Porque hasta el momento, ha pasado casi un mes y Sasuke todavía no se ha aburrido.
Siempre he pensado que Sasuke se aburria rápido de las mujeres, jamás tenía una para pasar el día ni para pasar la semana.
Solo eran ligues de una noche.
Nada más, nada menos.
Pero ahora Sasuke está convirtiendo a Hinata en algo más que un ligue.
El hecho que le compre rollos de canela, el hecho que le hable todos los días, el hecho que le dirija miradas hace ver que Hinata Hyuuga es algo más para Sasuke.
El modo en que la tocaba, cariñosa y al mismo tiempo algo rudo hacia ver que Hinata sí era algo más para Sasuke.
¿Lo peor? Que Sasuke me sintió cuando abrí la puerta.
Apenas abrí la puerta, me encontré con los costados de ambos, con las piernas y brazos de Hinata rodeando el duro cuerpo de Sasuke, y ambos compartiendo un beso en el que no sabía dónde empezaba quien y donde terminaba.
Y Sasuke me vio, él abrió su ojo izquierdo y me miro.
Me miro cuando subió su mano por el muslo de mi amiga.
Me miro cuando su mano estaba bajo la blusa de mi amiga.
Me miro cuando acerco su cuerpo aún más al de mi amiga.
Muchos podrían decir que aquello se podía interpretar como que Sasuke, mientras me miraba y tocaba a Hinata, era como si me estuviera tocando a mí, como si fueran sus manos en mi cuerpo y no en el de Hinata en las que se posaban.
Yo también lo hubiera pensado si alguien más me lo hubiera contado, pero la diferencia fue la mirada de Sasuke.
A pesar que había deseo en su mirada, ese deseo no era dirigido a mí.
No, su mirada me miraba burlesco, casi diciéndome "te lo dije" o "te lo advertí".
Y cuando pensé que no me podía sentir aún peor, leí en su mirada que me decía "piérdete".
¿Después? Cerro los ojos y se concentró por completo en el cuerpo que tenía en manos.
Un cuerpo que no era el mío.
Es de suponer que no hiciera ningún sonido y comenzar a caminar por el pasillo, ni siquiera puedo recordar si cerré la puerta, aunque en esos momentos ni me importaba, ya que lo único que quería era escapar de ahí.
¿Dónde termine? En el gimnasio.
Agradecía que estuviera vacío, ya que cualquiera se habría dado cuenta que estaba conteniendo las lágrimas y que cargaba con una furia dentro.
Se supone que yo vi primero a Sasuke, se supone que yo me enamoré primero de Sasuke, se supone que yo era su amiga primero.
Entonces, ¿Por qué Sasuke le mostraba más interés a alguien a quien conocía de hace poco a nivel personal? ¿No había dicho él que Hyuuga Hinata era aburrida?
Bueno, ahora se ve como si Hinata no fuera aburrida ante los ojos de él.
¿Qué mierda fue lo que cambio entre ellos? ¿Cómo pasaron de ignorarse a buscarse con la mirada? ¿Acaso fue que ambos se conocían de toda una vida? ¿Fue que sus familias se conocieran? ¿Fue que sus familias tienen gran prestigio y grandes empresas?
Porque yo, simplemente no podía entender ni saber que trucos uso Hinata para que Sasuke se interesara en ella.
-El que rompe paga. - Mi mano, que estaba a punto de volver a golpear el saco de boxeo, se detiene antes de tocarlo cuando escucho una voz masculina y conocida en mi espalda.
-Tsunade-sama siempre ha roto los sacos de boxeo. - Ni siquiera me doy vuelta para confirmar de quien se trataba, ya que reconocería esa voz en cualquier lugar.
-Si, y por eso ha habido distintos sacos de boxeo cada semana. - Sin invitarlo, se coloca frente a mis ojos y abraza el saco de boxeo, manteniéndolo en su lugar.
Incluso cuando me dijo que lo podía llegar a romper, aun así, afirmaba el saco para que pudiera golpear con más libertad.
Después de todo, Hatake Kakashi siempre ha sido contradictorio.
A pesar que siempre decía que no le gustaba jugar con mocosos, aun así, nos enseñaba y pasaba tiempo con nosotros; a pesar que se decía a si mismo que era un flojo o que no tenía energía para nada, aun así, hacia competencias sin sentido con Guy-sensei.
¿Lo ven? Era alguien lleno de contradicciones.
Podría decir que me molestaba su presencia, ya que quería estar sola, pero simplemente me mordí el labio y golpe con más fuerza el saco.
Jamás he sido irrespetuosa con Kakashi, pero ya que no podía decirle con palabras que se largara, lo obligaría a irse.
Estaría adolorido, pero se iría.
Sonrío un poco cuando lo veo hacer una pequeña mueca bajo su máscara despues que yo golpee el saco, quizás esperando que yo no lo haya notado.
-Puedo adivinar por qué estas enojadas. - Suelta, antes de yo volver a darle un golpe al saco y él suelta un pequeño jadeo.
-¿Ah si? Y según usted, ¿Por qué estoy enojada? - Lo miro una vez y me vuelvo a concentrar en golpear el saco.
-Tiene algo que ver con Hinata y Sasuke. - Esta vez, no me contengo y golpeo con más fuerza el saco, sacándole un quejido a él, pero ni con eso se queda callado. - Puedo apostar que los viste besándose.- Debió ver la mirada de odio y enojo en mis ojos, ya que se aparta antes que mi mano toque el saco y lo mande a volar.
Veo como el saco se rompe, dejando que salga arena y desparramándose por el suelo, pero, aunque quiero seguir mirando el saco a unos pasos de nosotros para despejar la mente, mis ojos enojados se dirigen a los negros.
-Tal parece que di en el clavo- Su ojo se curva, dejando ver que debajo de su máscara hay una sonrisa.
- ¿Acaso ahora es adivino? - Sin pensar, aprieto el guante alrededor de mis manos, quizás estando listo para golpear algo más que un saco de boxeo.
-No, simplemente observo a la gente y sé que algo de ese tamaño puede hacer que tú te molestes de esta manera- Se encoje de hombros, quizás importándole muy poco todo aquello.
Aunque, ¿Qué debía importarle a él todo esto? Siendo que solamente es un problema entre sus alumnos, en el cual los profesores no tienen ni ton ni son.
-Lo que no entiendo, ¿Por qué incluso en estos momentos te enojas con ellos? - Mi mirada se posa en él, incrédula.
¿Qué diablos?
- ¿Perdón? Es más que obvio que me enojare. - ¿Acaso no lo entendía?
-Bueno, simplemente no entiendo el porqué, después de todo Sasuke te dijo de una y mil maneras que no estaba interesado en ti. - Si no fuera mi profesor, en estos momentos ya lo hubiera mandado a volar, a ver si con eso se queda callado.
-Ya, pero aun así yo guarde esperanzas. -
- ¿Lo ves? Fuiste tú la que guardo esperanzas inútilmente- Dice, apuntándome con la mano- A pesar que Sasuke se acostó con varias mujeres, a pesar que Sasuke no te miro más que como amiga, a pesar que Sasuke jamás se interesó en ti, tu seguiste guardando esperanzas. -
Muerdo mi labio con fuerza, incluso llego a probar el sabor metálico de la sangre en mi boca, cuando las palabras del profesor me molestan.
Me molestan y me enojan.
-Sasuke en algún momento podría haberse enamorado de mí y Hinata no debería haberse metido con el interés amoroso de su amiga. - Estoy a un paso de golpear su mandíbula si no se mantiene callado.
Sin embargo, la mirada llena de lastima es lo que recibo a cambio.
-Sakura, siempre he pensado que de los 3 mocosos que tuve que cuidar, tú siempre fuiste la más inteligente, la más sensata, la más madura, pero me doy cuenta que en temas de amor, eres igual a una niña- Su comentario, en vez de hacer que me calmara, hace que me enoje aún más.
- ¿Qué quiere decir? Soy inteligente y soy lo suficientemente madura como para no compararme con una niña-
-Sasuke no te ha amado en estos 10 años ni te amara en los próximos 10 años, Sasuke te quiere, claro que sí, pero solo de forma cariñosa, jamás te vera como algo más que como una amiga. Y en cuanto a Hinata, ella no tiene nada de culpa, aquí la única culpable que siguió creyendo que podía haber un futuro con Sasuke, fuiste tu. Tú y nadie más que tú. - Esta vez no me aguanto y, sin importarme que sea mi profesor o alguien a quien he respetado toda la vida, acerco mi puño a su rostro, sin mediar las consecuencias.
Sin embargo, y para mi sorpresa, Kakashi detiene mi puño que iba a su cara con su antebrazo, y antes que pueda reaccionar de otra manera, dobla la muñeca hasta que tiene mi mano derecha afirmada por su mano izquierda.
Muerdo el labio, pensando en atacar con mi brazo izquierdo, pero él que es más rápido que yo y agarra mi brazo pegándolo al costado a mi cuerpo, obligándome a quedarme quieta y a que nuestros cuerpos se junten más.
Aprieto los dientes y levanto mi cara hacia la de él.
- ¿Acaso no fue usted quien me dijo que debía tener paciencia para que la confianza de Sasuke se volviera a depositar en mí? ¿No fue usted quien me aconsejo y me alentó? - Lo hago recordar como la semana pasada me había dicho aquello, como me había dicho que debía tener paciencia y no molestar a Sasuke y solamente estar ahí para cuando él lo necesite.
-Pero incluso en eso no me has hecho caso, ¿No es así? - Observo sus ojos, quienes me miran hacia abajo estando completamente serio y sin un ápice de esfuerzo por mantener a raya mi cuerpo. - Después de todo, sé qué ayer perdiste la paciencia e hiciste que Sasuke se molestara aún más contigo. - No sé cómo lo hizo Kakashi para saber que fui yo la que le dijo a Hinata que fuera a entregar las invitaciones a Gaara, quizás esperando que ella se interesara por otra persona y no en Sasuke, pero mi plan fallo cuando fue él quien acompaño a Hinata y pudieron tener momentos a solas.
Si, también los acompaño Naruto, pero al fin y al cabo fue Sasuke quien se ofreció a acompañar a Hinata y, eso, nunca se había visto.
-Además. - Continua él. - Jamás te dije que con paciencia ustedes dos podrían estar juntos, solamente te di ese consejo para que recuperaras la confianza de Sasuke como amiga. - Y sus siguientes palabras hacen que tenga un dolor directo en mi corazón. - Porque, al fin y al cabo, jamás serás nada, nada más que eso para Sasuke. Toda una vida serás solamente su amiga e incluso aquello, lo estas perdiendo, porque si sigues así, Sasuke ya no te vera ni siquiera como amiga.
Me tiembla la mandíbula, pensando en que tiene razón, que Sasuke jamás me vera como algo más que una amiga, pero, aun así, aun así, yo quiero ser algo más para él.
-Y-Yo quiero ser algo más para Sasuke- Apenas abro la boca, me doy cuenta que me tiembla la voz y sé que no pasara mucho antes que suelte una que otra lagrima. - E-Él debe ser mi primer amor correspondido, m-mi primer novio, el primer hombre que me bese, el primero en todo- Ya para este momento, estoy soltando patéticamente lágrimas y al tener mis manos agarradas por él, no puedo levantarlas a mi rostro y tratar de secarlas, por lo que lo único que me queda es cerrar los ojos mientras las lágrimas ruedan por mis mejillas.
Cuando siento un toque extraño en mis labios, cuando siento la respiración de alguien sobre la mía, abro los ojos.
A través de las lágrimas veo el rostro de mi profesor sobre mi rostro, y tarde me doy cuenta que el toque extraño en mis labios es la tela de su máscara que se interpone entre mi boca y la suya.
Básicamente, Kakashi me estaba besando con su tela de por medio.
No es lindo, no es de cuentos de hadas, no hay fuegos artificiales ni mucho menos contiene amor, es más, casi ni siquiera es un beso cuando hay una tela de por medio, pero aun así hace que suelte un jadeo sorprendida.
Ninguno de los dos cierra los ojos y yo, impactada como estoy, simplemente me quedo quieta esperando que él se aparte.
Como he dicho, esto no contiene nada de amor y simplemente es incómodo, casi como si un adulto estuviera dándole su helado de mala manera a una niña que se le cayó el helado.
No pasa mucho hasta que Kakashi se aparta, dando un paso atrás y apartando tanto su cara como sus manos de mi cuerpo.
-Bueno, Sasuke ya no será tu primer beso. - Desinteresado como es, pone sus manos en los bolsillos mientras me mira tranquilo.
Como si fuera normal darle un beso a una de tus alumnas en horarios y establecimiento de la escuela.
Aunque a eso no se le puede llamar beso; eso fue simplemente contacto boca a boca con una tela de por medio.
Aun así, pude sentir sus labios sobre mí y su aliento en mi rostro.
Ya no se si estoy enojada, dolida o molesta y antes que lea mis movimientos, simplemente levanto mi pierna y, con la fuerza que he reprimido en todo ese rato compartido con él, lo golpeo en su entrepierna.
Él, que no vio mis movimientos ni se movió lo suficientemente rápido, recibe el golpe antes de maldecir por todo lo sagrado.
- ¡Mierda! - Con sus manos cubriendo su entrepierna, cae de rodillas mientras su rostro deja ver una clara muestra de dolor puro. - Me has dejado sin hijos. -
Yo, sin inmutarme por su dolor, simplemente lo miro retorcer de dolor sin sentir ni un gramo de culpa por haberle golpeado a una persona que había respetado toda una vida.
-No vuelva a sobrepasarse conmigo, profesor. - Y, dejándolo en el suelo, simplemente me doy la vuelta mientras me pierdo por los pasillos, olvidándome de todos los consejos que alguien como Hatake Kakashi, un pervertido que ataca a sus alumnas, pudo haberme dado.
…
El pitido del horno me dice que la comida ya está lista.
Pero, aun así, no tengo el ánimo de levantarme.
¿Sabes cuándo te das cuenta que estas solo?
Cuando no hay nadie con quien conversar o comentar lo que pasa en tu vida.
O decir lo que tienes en tu mente.
Y ahora lo que tengo en mi mente es, ¿Qué pasara si Naruto se comienza a interesar por Hinata?
El muy idiota es demasiado amable, y aunque se plantee la idea de ignorar los sentimientos de Hinata, no lo hará y le dirá la verdad a Hinata.
O, la segunda opción, es que comience a ver con otros ojos a Hinata.
Después de todo, ha sido la primera chica que lo ha amado cuando él ha sido un don nadie. Bueno, todavía es un don nadie.
Así que si, Naruto podría comenzar a ver a Hinata con otros ojos.
Cierro los ojos y echo la cabeza hacia atrás, mientras me tapo los ojos con mi mano derecha, estando sentado en el sillón.
Quizás sí, hoy cuando toque a Hinata de modo que nunca antes lo había hecho, fue porque estaba desesperado.
Porque sabía que una vez Naruto se diera cuenta de los sentimientos de Hinata, ya nada sería igual.
Y Hinata se podía ir de mi lado.
- ¿Qué se supone que debo hacer...? - Susurro en mi departamento vacío, sabiendo que nadie me escuchará ni me responderá.
Porque estoy solo.
Pura y simplemente solo.
La única persona, que de algún modo ha estado conmigo y me ha hecho reír últimamente es Hinata, pero también sé que en cualquier momento la pueden apartar de mi lado.
"Dime, ¿A que le tienes miedo?"
La maldita pregunta que soltó Hinata ayer en la tarde, todavía ronda por mi cabeza. Sé que ella quiere preguntar por qué ando tan extraño, por qué me erizo cada vez que de su boca sale el nombre de Naruto, por qué ando tan desesperado.
Pero creo que ella me entiende y supo que no quería hablar de eso.
Da vergüenza decir que no quiero que la aparten de mi lado.
Los Uchiha son orgullosos, ¿no? Esta en mi naturaleza.
"Dime, ¿A que le tienes miedo?"
Quizás le tenga miedo a quedarme solo, aunque pensé en un principio que no era así, al final puede resultar que me da miedo a quedarme solo, pero aun así hay una voz que me dice que ese no es mi miedo. Que el miedo que tengo es por algo más.
No quiero decirle a Hinata el temor que tengo, ya que sé que, si miro esos ojos perlados, si ella mira en el fondo de mi alma, se dará cuenta que soy un niño que no tiene a nadie en quien apoyarse.
Ustedes dirán, ¿Pero Itachi, tus padres o Naruto?
Bueno, aunque sé que Itachi me ama, siempre existirá una rivalidad entre ambos, más que nada por los celos y envidia que tengo hacia él, por lo que, aunque lo ame y sé que siempre estará ahí para mí, no puedo confiar cien por ciento en él.
Después de todo, hace dos años, jamás se dio cuenta que estaba mal, así que debido a ese incidente quede algo decepcionado de Itachi.
Mis padres, ni hablar. Amo de corazón a mi madre, pero ella está demasiado ocupada en ser la matriarca Uchiha por lo que no quiero ostentarla con estupideces. No soy su niño de 3 años que puede esconderse tras sus faldas. ¿Mi padre? A ese mejor ni lo mencionen.
Ahora ¿Naruto? No quiero admitirle mis temores, ¿Por qué? Por orgullo. Puro y simple orgullo. Quizás llegue un momento en mi vida donde necesitare de mi mejor amigo, pero sé que este no es el momento y tampoco quiero parecer una persona que no puede vivir sin su amigo. Además, que en estos momentos es Naruto quien me ha traído últimamente problemas a la cabeza, así que no quiero depender de alguien que bien podría apartarme de Hinata.
Así que si, se podría decir que estoy solo.
Pero, ¿Quién últimamente ha traído algo de felicidad? Hinata.
Y, no quiero sonar posesivo ni nada, pero me estoy dando cuenta que estoy siendo demasiado dependiente de Hinata.
Para el poco tiempo que hemos compartido y siendo yo quien soy, encuentro que soy demasiado dependiente. Pero no quiero eso, yo quiero que Hinata sea dependiente de mí.
Quiero que sea yo el ultimo con el que hable por la noche y con el que espere encontrarse al otro día. Quiero ser yo quien pueda hablar libremente con ella, quiero ser yo con a quien dedique una parte de su tiempo libre, quiero ser yo quien la toque, quien le hago soltar murmullos, quien la haga reír y quien la escuche soltar gemidos.
Yo quiero ser su primero en todo.
¿Quién pensaría que Uchiha Sasuke se volvería tan estúpido por unos ojos luna?
Quiero hacerla mía primero y compartir sus primeras veces antes que llegue otro tipo y me la quite.
Y ese "otro tipo" puede ser Naruto.
Y no quiero que nadie me quite lo que es mío.
"Enamórala" susurra una voz en mi cabeza, "Puedes enamorarla y así no te abandonara".
Sonrío ladino.
¿He dicho que soy inteligente? ¿No? Pues lo soy.
Bastante.
Puede sonar feo y decir mil y una cosa mala de mí, pero para lograr mi objetivo, hare lo que sea necesario.
Y lo que quiero ahora es a Hyuuga Hinata.
No estoy enamorado de Hinata, no, pero sí sé que me atrae y ese solo sentimiento es necesario para que logre hacer que ella se enamore y poder tenerla a mi lado.
Puede sonar feo, pero cuando vea que me aburro o que nos tenemos que separar por la universidad, siempre la puedo dejar, tampoco es como si nos prometiéramos amor eterno ni estamos casados o algo por el estilo.
Además, dudo mucho que en unos meses Hinata pueda hacer que me enamore de ella. Con Izumi, fueron años antes que me diera cuenta que la amaba.
Y, perdónenme, pero meses comparado con años es mucho menos. Yo he compartido más con Izumi que con Hinata, y si a Izumi le tomo años para enamorarme, a Hinata se le sería imposible con el poco tiempo que tenemos.
Así que si, la enamorare y no dejare que alguien más me la quite.
Soy posesivo y egoísta.
Mas egoísta que posesivo.
Y sonrió ladino cuando me doy cuenta que tengo el plan perfecto y no tengo que estar amargado por la vida, pensando que me pueden quitar a Hinata.
Aun así, hay una voz que me dice que no lo haga, que lo lamentare en un futuro próximo y ahí diré que fui un pendejo por idear un plan que solamente me beneficiaria a mí y no a Hinata.
¿Conocen el dicho que tienes un ángel diabólico y celestial en cada hombro? Bueno, ahora siento que ambos me susurran cosas al oído.
Mientras el ángel diabólico me dice que enamore a Hinata, el ángel celestial me dice que no lo haga, que no haga sufrir a Hinata.
Pero dime, ¿Cuándo he sido bueno?
...
Suelto un suspiro.
Revuelvo el ramen que tengo frente a mí, ya que no tengo apetito para comer.
La conversación entre Kankuro y Sasuke todavía ronda por mi cabeza.
Vuelvo a soltar otro suspiro.
¿Qué voy a hacer? ¿Debo decirle a Hinata que ya sé que ella me ama? O quizás ¿Debo esperar que ella lo confiese? O también ¿Debería hacer como que nada sucedió y que no tengo idea de que ella está enamorada de mí?
De algún modo, la última opción me hace sentir mal.
He ignorado por 6 años los sentimientos de Hinata y ahora que sé que siente algo por mí, ¿la voy a seguir ignorando?
Conozco a Hinata, no hay nadie tan gentil ni amable como ella, por lo que me daría una pena ignorar los sentimientos que ella dedica hacia mí.
Pero tampoco quiero rechazarla, ya que no sabría qué hacer si Hinata comienza a llorar o rompiera el gentil y puro corazón de ella.
Por lo que sí, estoy en un dilema.
Vuelvo a soltar otro suspiro.
-Sueltas otro suspiro y te daré de comer insectos. - Salto y salgo de mis pensamientos cuando la voz de mi padrino, Jiraiya, se abre paso por mi mente.
Trago duro cuando me amenaza con los insectos, ya que, aunque no me ha dado nunca de comer insectos, sé que no dudara en darme de comer insectos si me porto mal.
Por lo que siempre que ocupa esa amenaza, yo me porto mejor después.
Claro que, en este caso, parece que fue porque he soltado suficientes suspiros.
Estoy a punto de soltar otro suspiro, pero me muerdo el labio por lo que prefiero dar vuelta los fideos de mi plato mientras las palabras "amor" y "Hinata" aparecen en mi cabeza.
-Muy bien, dime que pasa. - Quizás demostrando que me prestara toda su atención, él deja los palillos a un costado de su plato y me mira fijamente, esperando que hable.
Quisiera hablar con alguien sobre esto, mi primera opción sería Sasuke, pero este parece que está enojado cuando hablo de Hinata por lo que lo descarto enseguida. Mi segunda opción sería Shikamaru, pero este me diría que todo es una molestia y que simplemente no me preocupe de cosas tan problemáticas como el amor.
Por lo que mi tercera opción, Jiraiya, sería más apto. Sin embargo, yo jamás he hablado con mi padrino y tutor sobre intereses amorosos ni nada de eso.
Por lo que es bastante difícil abrir la boca para confesar lo que ha estado rondando en mi cabeza.
Cuando fue la hora de almuerzo, simplemente di una excusa mediocre diciendo que "Iba a estar en la biblioteca estudiando" ¿Desde cuándo he estudiado yo? Y sobre todo en la biblioteca.
Aunque quizás tampoco le tomaron tanta importancia, siendo que hasta Sakura había faltado al almuerzo.
El punto es, que cuando iba en el taxi perdido en mis pensamientos, en vez de ir al norte iba al sur. Tuve que bajarme y tomar otro taxi, claro que esta vez en vez de ir al norte iba al oeste.
Perdí cualquier dinero ya que me la pasaba pensando en mi dilema y tomando taxi que no llegaban a mi casa.
Quizás me sentiría mejor cuando le comentara el problema a Jiraiya. Después de todo, siempre es bueno hablar de las cosas.
-Bien. - Dejando el plato de ramen intacto a un lado, algo nunca antes visto, pongo mis dos manos sobre la mesa. - Tengo este amigo de un amigo que se enteró hace poco que hay una amiga suya quien está enamorada de él. - Es algo tan cliché decir "el amigo de un amigo" pero quería evitarme cualquier situación vergonzosa, y aunque mi padrino levanto la ceja sin creerme ninguna palabra de lo "mi amigo", simplemente se quedó callado para que yo hablara. - Pero el problema es que este amigo ya tiene a alguien que le gusta.
A mi mente vino Sakura, pensando en cuanto fue lo que hice sufrir a Hinata por el hecho de confesar mi amor a los cuatro vientos por la peli rosa.
-La cosa es que mi amigo no tenía idea que su amiga estaba enamorada de él, de hecho, ni siquiera se lo había imaginado. - En algún momento comienzo a jugar con las manos y ya ni sé que hablo, pero trato de explicar de la mejor manera posible mi dilema. - Entonces Kankuro me dijo que Hina-chan me ama y cuando le pregunto a Sasuke si es verdad, este mi dice que si y que es ya hace bastante tiempo que Hina-chan está enamorada de mí. - Paso mis manos por mi cabellera, ignorando completamente la mirada burlesca de Jiraiya.- Pero ahora que lo sé, no sé cómo tratar a mi amiga, si decirle que sé sobre que me ama o si debo ignorarla, pero no quiero hacer ni lo uno ni lo otro porque no quiero dañar su corazón, por lo que no sé qué hacer. - Termino mi relato y cuando levanto la mirada, veo que mi padrino a apoyado su codo en la mesa y esconde una sonrisa tras su mano. - No te vayas a reír ahora, sabio pervertido. Esto es serio.
Le reprendo, esperando que se dé cuenta que no estoy para juegos ni para risas.
-Bien. - Se traga su risa mientras pone ambas manos sobre la mesa. - Primero muéstrame quien es esta "Hina-chan"-
Ya no me importa que sepa que toda la historia de "mi amigo" se trataba sobre mí, solamente espero que me dé una respuesta sobre qué hacer.
- ¿Y para que quieres saber quién es Hina-chan? Solo debes decirme que hacer. - Lo vuelvo a reprender viendo que quizás la conversación no lleve a ningún lado.
- ¿Cómo que para que sirve? - De algún modo, sus ojos brillan y sale vapor de su nariz. - ¡Es muy importante saber qué tipo de atributos tiene esa persona! - Hace un movimiento de manos, grotesco debo agregar, sobre su pecho mientras las deja caer y luego las sube, como si estuviera sosteniendo "algo que rebota y de forma circular"- Recuerda chico, ante la duda la más tetuda. - Siendo el sabio pervertido como es, ya no me sorprende todo aquello, pero aun así me da algo de pavor por Hinata si Jiraiya la llega a perseguir porque tiene unos buenos atributos.
-Me tienes que prometer que no la esperaras a la salida del colegio, no la espiaras ni mucho menos le sacaras fotos a escondidas- No podía haber algo más depravado que Jiraiya siguiendo a una chica de 17 años por las calles, por lo que, aunque mi padrino me prometiera que no sería así, igual tendría que mantener un ojo sobre Hinata.
-Te lo prometo, palabra de hombre. - Levanta su mano izquierda al lado de la cara mientras que la derecha se posa sobre su pecho, quizás dejándome ver que lo decía en serio, aunque con el sabio pervertido siempre hay que andarse con cuidado.
Todavía dudando, saco mi celular mientras busco fotos de mi cumpleaños, especialmente una donde estaba con Sakura y Hinata a los costados de mi cuerpo.
Todavía recuerdo cómo se puso de colorada Hinata mientras le pedía esa foto y yo, tonto como era, pensé que se había puesto de tal manera ya que le había tomado de la cintura y por la cercanía de nuestros cuerpos y, claro, sí fue por eso, pero además no fue porque Hinata fuera tímida, sino que fue porque su amor platónico la tenía lo suficientemente cerca.
Me lamento el haber sido tan descuidado con los sentimientos de Hinata.
Todavía dudando, estiro mi mano y le muestro la foto que había estado buscando y en un segundo mi celular desaparece de mis manos y Jiraiya comienza a agrandar la imagen. Ya lo podía ver subiendo sus ojos por las piernas de Hinata, recorriéndola toda hasta que llegue a su cara.
- ¡Pero que tenemos aquí! - Suelta una que otra risita tipo "jujuju", totalmente pervertida, mientras agranda y achica la imagen mientras dice "que buenos atributos" y demás. - Así es como debería ser toda mujer Japone- sin embargo, su oración termina a la mitad y yo curioso, veo como la mirada pervertida y depravada sale de su cara.
En cambio, esta vez tiene una cara seria e inspecciona a Hinata ya no como un objeto sexual.
-¿Hina-chan es una Hyuuga?- No me mira y solo espera que yo pueda responder. Quizás cuando subió la mirada a su cara, se habrá dado cuenta de los peculiares y característicos ojos Hyuuga.
- ¿No te lo dije? Hina-chan es Hinata. Hyuuga Hinata, primogénita de Hyuuga Hiashi.- Lo miro extrañado y al mismo tiempo me siento mal.
¿Jamás le hable de Hinata a mi padrino? Extrañado porque se me hacía raro que no la haya mencionado y me sentía mal porque demostraba que Hinata podía llegar a ser una amiga más, que casi ni la tomaba en cuenta como para mencionársela a mi tutor.
No podía creer que Hinata amara a un chico tan descuidado y despistado como yo.
- ¿Hija de Hyuuga Hiashi?.- No sé cómo interpretar la mirada de Jiraiya, de algún modo luce sorprendido por aquello, pero al mismo tiempo luce como si lo hubiera esperado o lo hubiera sabido. - Ósea que es la heredera. - Lo dice con tanta calma que hasta me llega a dar miedo.
-Si, se podría decir que sí. - Hinata siempre ha dicho que hasta el momento su padre todavía no puede elegir un heredero, ya que ella debe cumplir los 18 años para hacerlo, pero todos saben que al ser ella la primogénita, es la que tiene más oportunidad de ser la heredera de los Hyuuga.
- ¿Eres estúpido?- Extrañado, miro a mi padrino cuando detecto un leve tono de enojo en él. - ¿Acaso no te das cuenta que ella te ayudara en el futuro? - Exaltado, se levanta de la mesa, obligando a que la silla se caiga y choque contra el piso. - ¡Cuando en un futuro no tengas oportunidad de elegir, la hija de Hyuuga Hiashi era la oportunidad perfecta para que tu optaras, para que tu decidieras, pero sin embargo dejaste pasar esa oportunidad! -
Lo miro impactado, sorprendido y extrañado del porque me dice esas palabras, ¿Qué tiene que ver Hinata con mi futuro? ¿Que no tendré la oportunidad de elegir, pero que ahora si lo puedo y dejé pasar la oportunidad?
- ¿Qué diablos te pasa, Ero-sennin? ¿Elegir? ¿A qué te refieres? - Al inicio de las palabras, mi voz llego a temblar un poco, pero me obligue a formar las palabras para hacerle saber que no tengo ni idea de lo que está hablando.
El sabio pervertido parpadea, como si estuviera recién despertando y veo algo de lamentación en su mirada.
¿Qué lamenta? ¿El haberme llamado estúpido? ¿El haberme gritado?
O quizás, ¿lamenta el haber dicho algo que no debió decir?
-Lo siento. - En un segundo, su mirada de lamentaciones sale de su cara y como si nada, recoge la silla que se había caído mientras se ríe y se rasca la nuca. - Me puse nervioso porque no puedo creer que hayas rechazado a tan perfecta mujer como aquella- Casi como si nada, inventa una excusa, aunque ambos sabemos que ninguno de los dos se la cree- Creí haberte educado mejor chico, a mujeres como estas no hay que rechazarlas. -
Vuelvo a abrir la boca, quizás para sacar la mirada algo preocupada que paso por su rostro, pero aun así le recuerdo.
-No la he rechazado. - Imitando su actuación de "aquí no pasa nada", me río y le vuelvo a rememorar. - Ya te dije que no sé qué hacer, si ignorar sus sentimientos o hablar con ella y contarle todo, que no puedo corresponderla y que en mi corazón ya hay alguien. -
El sabio pervertido pasa su mano por su barbilla, pero, aunque trata de ocultarlo, veo un leve temblor en su mano derecha, aunque si él quiere hacer ver que "nada ha pasado" yo simplemente seguiré ese juego.
-Ya me habías dicho una vez que Sakura te gustaba. - Al menos de Sakura si le he hablado. - Dime, ¿Qué es lo que te gusta de Sakura? O ¿Cuáles son las virtudes de Sakura? - Trato de concentrarme en la conversación y no en lo que Jiraiya estaba soltando hace tan solo 5 minutos atrás.
-Sakura-chan es impulsiva. - Sonrió un poco cuando recuerdo que tan impulsiva puede ser Sakura. - Alegre, es fuerte, guapa, tiene ambiciones, es inteligente, es atlética, bondadosa, amigable y cuando ama, sé que lo hace de todo corazón. - A mi mente llegaron las imágenes de Sakura tratando de verse más bonita para Sasuke, persiguiéndolo y tratándolo con más cariño que con cualquiera otro.
-Bien, ahora dime si encuentras a alguien parecido a Sakura o que tiene casi la misma personalidad que ella. - Lo miro curioso, no sabiendo a que quiere llegar, pero al ver su mirada que me insta a continuar, lo hago.
-Bueno, se parece a la vieja; de hecho, se parece bastante. - Básicamente, se podría decir que Sakura y Tsunade tenían la misma personalidad. - Pero al mismo tiempo su carácter es parecido al de Ino, de hecho, sí que se parece a Ino. - ¿Quizás por eso son amigas? Siendo ambas amables, alegres, guapas, amaron al mismo tipo y además cuando se enojan son casi iguales, la única diferencia es que Sakura golpea más fuerte. - Y también es atlética, amigable y alegre como Tenten.- De hecho, estas dos también son parecidas ya que llegan a saltar de la felicidad y en cuanto a la alegría tienen las mismas reacciones. - Pero también se parece a Karin, una amiga de Sasuke, ya que ambas están enamoradas del Teme, tienen un carácter impulsivo y se enojan casi por las mismas cosas. - Recuerdo a cierta pelirroja, quien siempre pelea con Sakura por la atención de Sasuke, pero al mismo tiempo, Sakura pelea con Karin por la misma razón. - Aunque no hay nadie tan inteligente como Sakura... ah no, Shikamaru también puede ser más inteligente que cualquiera, incluso que el teme. - El sabio pervertido dijo persona, no mujer ¿cierto?
No sabía a donde estaba llegando todo esto, pero si el sabio pervertido pregunto si la encontraba parecida a otras personas, yo simplemente hable y la compare con las personas más cercanas.
-Bien. - Dice Jiraiya con una sonrisa como si dijera "te pille", pero antes que le pregunte a que iba esa sonrisa, simplemente lo escucho decir. - Ahora dime las virtudes de Hinata.
Me echo hacia atrás, mientras me cruzo de brazos y pienso en la personalidad de Hinata.
-Hinata-chan es linda. - Creo que es buen comienzo, ¿No? - Es tímida pero sus reacciones son lindas, es muy educada, jamás le he visto faltarle el respeto a nadie, es serena y reflexiva, piensa antes de actuar, es guapa, es inteligente, es alegre, es algo inocente, pero al mismo tiempo es fuerte, no es egoísta y creo que no hay persona más amigable y bondadosa como Hinata-chan, ya que ella da todo sin importar el costo e incluso si ella sale sufriendo. - Pienso que eso es lo mejor de Hinata-chan, hay más cosas, pero esas son las más importantes, pero después me acuerdo de algo y decido mencionarlo. - Y ella también ama a una persona como nadie lo ha hecho. -
Después de todo, me ama a mí, quien no tiene nada que ofrecerle, quien es despistado y descuidado y que casi no tiene ningún atractivo; y aquello dice mucho de ella.
-Ahora- El sabio pervertido tiene una sonrisa socarrona en su rostro, casi como el gato que atrapo al ratón. - Compara la personalidad de Hinata con la personalidad de tus otras amigas. -
¿A qué quiere llegar el viejo?
Pero, aunque quiero negarme, al menos se está tomando el tiempo de escucharme, incluso cuando la comida ya se enfrió y sé que él tiene que ir a escribir más novelas, él está aquí escuchándome.
-Bueno, Hinata-chan es fuerte como Sakura... no, espera, la fuerza de Hinata-chan es muy diferente a la de Sakura. - Digo, pensando en que la fuerza de Sakura proviene de su físico mientras que la de Hinata proviene de su corazón. - ¡Ah! Pero es guapa como Ino... no, espera, de algún modo Hinata es más hermosa que Ino. - ¿Quizás sea el aire de inocencia a su alrededor? ¿o será su pelo sedoso y ojos luna los que la hacían diferente a Ino? Pero sea como sea, Hinata puede llegar a ser más linda que Ino. - Pero es tan amigable como Ino y Sakura con los demás... no, espera, ya dije que no hay nadie más amigable y bondadosa que Hinata-chan e Ino y Sakura pueden desearles el mal a sus enemigos mientras que Hinata-chan les deseara la mayor de las felicidades. - Pongo mi mano en mi barbilla mientras miro al techo, esperando que este me de alguna respuesta. - ¡Ah ya sé! Es alegre como Tenten... no, espera, su alegría no es tan impulsiva como la de Tenten ya que su alegría es más delicada y no lo grita a los cuatro vientos. -
Me muerdo el labio cuando me doy cuenta que no puedo encontrar respuesta a las palabras del sabio pervertido; de algún modo se sentía como si estuviera en un laberinto y cuando creo encontrar una salida, hay una nueva pared que me impide salir de ahí.
Ni siquiera puedo relacionar a Karin o Tsunade con Hinata, ya que en todo ellas son completamente diferentes.
Salgo de mi cuestionamiento cuando escucho reír a mi padrino.
-Bueno, ¿Y tú de que te ríes? ¿No vez que estoy en un enigma? - Sinceramente no entendía qué era tan chistoso como para que Jiraiya se riera.
- ¿Sabes cómo me di cuenta que amaba a Tsunade?- Sin esperar mi respuesta, continua. - Cuando me di cuenta que no podía comparar a Tsunade con nadie más. Claro, habrá personas que serán del mismo carácter que Tsunade, pero ante mis ojos, siempre encontraría ese algo que la diferenciaba de las demás personas. Ante mis ojos, no hay otra mujer como Tsunade, incluso si me ponen a 100 mujeres igual a Tsunade, jamás encontrare a nadie parecida a ella. -
Me lanza una mirada, como cuando un padre educa a un hijo y continua.
-Y según lo que yo veo, ante tus ojos, Hinata no se puede comparar a nadie más.- Saliendo de mi shock inicial, trato de objetar y decir que no es así, pero él me corta. - Recién dijiste que no hay persona más amable y bondadosa que Hinata, mientras las demás le desean el mal a su enemigo, Hinata les deseara la felicidad, mientras que las demás son fuertes físicamente, Hinata es fuerte de corazón y quizás no decaiga ante nada, mientras las demás son impulsivas y violentas, Hinata es reflexiva y serena. - Mientras más habla, más me siento como si me estuvieran abriendo los ojos. - Dijiste que tanto Sakura como Hinata aman a una persona como nadie jamás lo amara, pero incluso en eso hay una diferencia. -
Me quedo en silencio, esperando que el me dé una respuesta a la diferencia entre ellas dos.
-Sakura puede amar a Sasuke, ya sea por su cara o su personalidad, pero yo y tú, quizás muy en el fondo de tu mente, sabemos que Sakura no amó ni le gusto la personalidad que Sasuke tuvo 2 años atrás y, lamento decírtelo, pero Sakura se fija más en el físico que en lo demás. Me cae bien esa chica, de verdad que sí, pero si Sasuke tuviera otro rostro, si Sasuke tuviera otro cuerpo, Sakura jamás se hubiera fijado en él, ya que en algún punto su personalidad jamás le hubiera interesado. -
Trago pesado, todavía esperando cual es la diferencia entre Hinata y Sakura.
-Hyuuga Hinata, por otro lado. - Inclina la cabeza hacia su izquierda mientras piensa - No la conozco bien, pero según lo que me has dicho, te ha amado por bastante tiempo; tú, que eres un huérfano, no tienes nada que ofrecerle, no vienes de una familia importante. - Por sus ojos pasó, una emoción extraña. - No eres guapo como Sasuke, no eres inteligente como Shikamaru ni mucho menos eres un artista como tu amigo el pintor, eres descuidado, glotón, despistado, rebelde, impulsivo y alborotador. - Cada vez que nombraba un punto en contra mío, sentía como si piedras cayeran en mi cabeza. - Pero, aun con todo eso, aun con eso, hay alguien que te ama. -
El sabio pervertido me da una sonrisa feliz, quizás pensando en cuanta gente me había despreciado y odiado en el pasado, pero ahora, ambos sabemos que, en las sombras, detrás de todos y pasando desapercibida, hubo alguien que amo al chico solo y odiado.
Bajo mi mirada a mis manos que reposan sobre la mesa, sintiéndome feliz y halagado que una persona tan bondadosa y amigable, tan inteligente y hermosa como Hinata se haya fijado en mí.
-Hinata no se fijó en ti en lo material, no se fijó en tu rostro, no se fijó en tu falta de inteligencia ni tu falta de delicadeza, no, ella solo se fijó en la persona que es Uzumaki Naruto. Ella vio algo que nadie más vio y aquello lo llego a amar y a cuidar en secreto. -
Sonrió feliz, todavía manteniendo la mirada en mis manos, pero sus siguientes palabras hacen que eleve mis ojos a los suyos.
-Dime. - Me dice con la misma sonrisa de felicidad que puede estar proyectando mi cara. - ¿No crees que una persona así se merece una oportunidad? -
E, incluso si no le respondo, ambos sabemos la respuesta.
Claro que se la merece.
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¡34 PAGINAS! Esto se merece un brindis.
Bueno, ustedes dirán, ¿Por qué tantas palabras? Porque se acerca la navidad y además porque llegamos a los 100 comentarios. (¡Otra vez un brindis!)
Ahora bien, le daré un regalo a la persona que tuvo el comentario nª 100 y esa persona es *Nana*. Agradecerte por siempre dejarme un comentario, (sé que en cada capítulo me comentas, así que te lo agradezco de corazón) por lo que me complace decirte que tú te llevaras el premio. Si quieres, puedes pedirme una parte del futuro, pero no puedo darte spoiler, por lo que debes pensar bien que vas a pedir.
A las demás personas, muchas gracias por sumar comentarios hasta que llegamos aquí, les agradezco de todo corazón.
Ahora bien, ¿se dieron cuenta que la forma en que se lee la historia es distinta? Se que puede llegar a ser confuso, pero ya les dije en veces anteriores que se viene el drama, así que quería incluirlos a ustedes y leer cada uno de los pensamientos de los personajes de Naruto. Espero y no haya molestia y se puedan acostumbrar. (seguiré con este formato en esta historia y en su segunda parte)
También, ¿Qué opinan de la pareja KakashixSakura? Quise hacer una pareja ProfesorxAlumna, así que esto me salió, ni siquiera yo sé si habrá más de ellos en los próximos capítulos, además, ¿encuentran que Kakashi está raro? Ya entenderán por qué.
Bueno, no sé qué más decir, espero pasen buenas fiestas junto a sus familiares, y nos veremos en el próximo año (a menos que me dé la inspiración y publique un capítulo antes, no prometo nada)
Ya saben que con 5 comentarios actualizo.
Cuídense, protéjanse y lávense las manos.
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