Rio, La gran batalla del amazonas
Capítulo 7: Un gran dolor.
Amanecía en el amazonas, el sol volvía a brillar como siempre, las aves iniciaban sus actividades y pasaban en familia, en un árbol que se encontraba dentro la tribu azul se encontraba Carla despertándose por los hermosos rayos del sol, revisa que sus polluelos estén sanos y salvos como toda una buena madre, en eso Maitent se despierta.
Maitent: Buenos días mami—dijo él despertándose.
Carla: Buenos días mi pequeño (le besa en la cabeza) ¿Qué tal dormiste amor? —Pregunto ella con ternura a su hijo.
Maitent: Bien porque estaba siendo protegido por ti mamá—dijo él abrazando a su madre.
Carla: Awww chiquito…mamá siempre los protegerá y estará aquí para ayudarlos—dijo ella aceptando el abrazo y llenando de besos a Maitent.
En eso los otros polluelos se despiertan y también abrazan a su madre Carla y ella los llena de besos pasando así una linda mañana de madre e hijos.
En ese instante llega Blu con algo de comida para su hija Carla y sus nietos Maitent, Roxy, Celia y Adam.
Blu: Hola mi princesa—dijo él saludando a su hija—¿Cómo estás? ¿Qué tal amaneciste? —Pregunto él alegre a su hija.
Carla: Hola papá…si estoy muy bien, todo bien—dijo ella sonriendo.
Roxy: Hola abuelo Blu ¿Por qué trae comida? —dijo ella curiosa.
Blu: Oh querida, esto es para ustedes, 2 deliciosas nueces y 3 dulces mangos—dijo él dejando la comida en frente de ellos.
Los hijos de Carla agradecido con su abuelo comen la comida que él les trajo, Carla los vigila junto con su padre para que no se peleen los pequeños guacamayos.
Carla: Gracias papá por traernos la comida—dijo ella abrazando a su padre.
Blu: Tu sabes hija que estoy para apoyarte, en especial en tus tiempos de dolor—dijo él besando en la cabeza a su hija.
Carla: Gra…gracias, enserio…eres el mejor padre del mundo—dijo ella alegre.
Mientras tanto en otra parte de la tribu estaba Eduardo vigilando que todo vaya bien, algunos guardias descansaban un rato mientras que los otros trabajaban, en ese mismo instante llegan un montón de guacamayos de diferentes colores desesperados por buscar un refugio.
Esto dejo confundido a Eduardo, jamás había llegado tantos guacamayos a la tribu y peor desesperados.
Eduardo: ¿Qué está ocurriendo aquí? —Pregunto él preocupado.
Un guacamayo verde se acerca a él para decirle algo importante.
Guacamayo verde: Señor Eduardo, estos guacamayos buscan refugio por una batalla que está ocurriendo en el amazonas—dijo él asustado.
Eduardo: ¡¿Una batalla?! —dijo él sorprendido—¡¿Cuáles tribus se están enfrentando?! —Pregunto él muy preocupado.
Guacamayo verde: No son las tribus, ¡SON HUMANOS! —dijo él aterrado—El conflicto llego a algunas tribus y han quedado destruidas—dijo él sollozando.
Eduardo se queda en shock con lo que escucho, ¿Por qué los humanos estaban batallando en el amazonas? ¿Qué habrá pasado? Eduardo sabía quién podría responderles sus preguntas, así que sale volando lo más rápido posible hacia donde estaban esas 2 aves que podían darle una respuesta de que lo estaba ocurriendo.
En otra parte de la tribu encontraba Jack son Susan haciendo cosas privadas en su árbol, se encontraban muy tranquilos disfrutando uno del otro, disfrutando su amor y sus años de pareja como ellos deseaban…ufff…
Susan: Ah…eso…Ah…embísteme con todo mi Jack…Ah…Ah…—dijo ella jadeante.
Jack: Ah…eso hago…Ah…—dijo él cansado.
En ese mismo instante ambos llegan a su clímax dejando salir sus líquidos amorosos para dar placer.
Susan: Uff Jack…no has perdido el toque amor—dijo ella coqueta y satisfecha de amor.
Jack: Uff…gra…gracias amor, tu tampoco estuviste mal…uff…—dijo él también satisfecho de amor, pero cansado acostado en el nido.
Susan: Awww mi azulito está cansado—dijo ella con ternura y se acuesta a lado de su amado para acurrucarlo—Mis pechos son suaves, descansa ahí amorcito—dijo ella dándole un beso en la cabeza a Jack.
Jack: Gra…gracias…—dijo él sonrojado por sentir los pechos de Susan, eran muy suaves y Jack no pudo aguantar y empezó a lamer y chupar uno.
Susan: Awww…Que lindo bebe tengo…Ah…—dijo ella con mucho amor y soltando un pequeño gemido.
Ellos se encontraban tan concentrado en lo suyo. Eduardo se acercaba a su árbol para hablar con Jack para ver que tanto sabía de esto, al llegar se para en una rama y va entrando poco a poco y se quedó sorprendido por lo que estaba viviendo, Jack chupando un pecho a Susan y ella dándole besitos y caricias en la cabeza a Jack.
Jack y Susan estaban tan concentrados en lo suyo que no se dieron cuenta de la presencia de Eduardo, pero en eso Susan mira hacia el lugar donde estaba Eduardo.
Susan: ¡AAAHHHH! —Grito ella y Jack ve a Eduardo y se separa de su amada lo más rápido que podía.
Jack: ¡MAMAVERGA HIJO DE PUTA! ¡¿NO SABES TOCAR EL ÁRBOL ANTES DE ENTRAR O QUE CHUCHA?! —dijo él muy enojado.
Eduardo: Amm…yo…ammm…yo no vi nada, recién llego—dijo él nervioso.
En eso Susan le da un fuerte aletazo a la cara a Eduardo.
Susan: ¡PERVERTIDO! —dijo ella muy enojada.
Eduardo: ¡Auch! …Creo que me lo merecía—dijo él adolorido y en eso recibe un golpe al estómago por parte de Jack.
Jack: Para que se te quite las ganas de andar de mirón—dijo él enfadado.
Eduardo muy adolorido se levanta para decirle algo importante a Jack.
Eduardo: Disculpen por interrumpirlos…es que…hay algo importante que debo decirles—dijo él preocupado y un poco adolorido.
Jack: ¿Qué es? —Pregunto él con curiosidad y ya calmándose.
Eduardo le explica a Jack sobre la batalla que había entre humanos en el amazonas, a él se le hizo algo raro de que haya humanos en batalla en medio de un bosque como este, aunque tenía sus sospechas de lo que podría haber pasado de quienes eran y el porqué de la batalla que estaba sucediendo.
En otra parte de la selva amazónica la sangre se derramaba por el honor de mantener la selva lejos de amenazas, los guerrilleros de Ylian ya no podían mantener una guerra de desgaste, el Renacer Rojo poco a poco iba tomando más terreno que llego a algunas tribus de guacamayos y sin dudarlo mataban a cada guacamayo que se atravesaba a su peso, mientras que los guerrilleros de Ylian luchaban, se sacrificaban y salvaban a las aves, el honor de luchar de los ylianos eran grande, pero lamentablemente iban perdiendo.
Bernard: Muchachos…no hagan ruido, se acerca guerrilleros terroristas del Renacer Rojo—dijo él advirtiendo a sus compañeros.
En eso aparecen 7 guerrilleros terroristas del Renacer Rojo que llevaban algunas bombas.
Lola: Siguen usando bombas y nosotros ni eso tenemos—dijo ella preocupada.
Walter: Tranquila, ya mismo se les quitaran las ganas de usar bombas después de esto—dijo él serio.
Los 7 guerrilleros terroristas del Renacer Rojo se detienen para empezar a poner las bombas y sorprender a los guerrilleros de Ylian.
Guerrillera 1: Jajaja este es un buen lugar para preparar nuestra trampa de bombas—dijo ella maliciosamente.
Guerrillero 1: Bueno, empezare a escarbar para poner las bombas—dijo él empezando a escarbar.
Guerrillera 2: Esta es muy fácil—dijo ella sonriendo.
Guerrillera 1: Yo tendré las bombas mientras ustedes escarban, los demás también hagan lo mismo, escarben y mantengan sano y salvo las bombas—dijo ella dando una orden.
Mientras ellos escarbaban los guerrilleros de Ylian escondidos preparaban su emboscada para sorprenderlos y darles su merecido.
Walter: A ver guerrillerita si te quedan ganas de usar bombas después de esta linda emboscada—dijo él preparando una flecha de fuego para lanzarla a los explosivos del enemigo.
La guerrillera 1 no tenía idea de la presencia de los ylianos, Walter apunta al explosivo que se encontraba y suelta la flecha de fuego que prende el explosivo.
Guerrillera 1: ¡HAY NO! ¡QUITENMELO! ¡QUITENMELO! —dijo ella desesperada.
Tres de sus compañeros intentaron quitarle la bomba, pero ya era tarde, la guerrillera del Renacer Rojo exploto en mil pedazos y otro de sus compañeros perdió la cabeza por la explosión. Los sobrevivientes gritaban del error y en ese momento los guerrilleros de Ylian empezaron a disparar a los de Renacer Rojo acabando con cada uno.
Lola: Jejeje excelente trabajo, ahora tomemos sus bombas a ver si logramos contra atacar de la misma manera que ellos nos hicieron retroceder—dijo ella agarrando un paquete de explosivos.
Walter: Recuerda que no podemos usar explosivos porque eso también afectaría a los animales—dijo él serio.
Yliano 1: ¿Entonces qué podemos hacer para volver a tomar terreno? Nosotros ya no podemos aplicar una guerra de desgaste porque no tenemos todo nuestro armamento—dijo su compañero preocupado.
Walter empieza a pensar el cómo podían dar vuelta a esta situación, en ese mismo instante se le viene una fabulosa idea.
Walter: Muchachos…creo que sé que podemos usar para hacer retroceder al Renacer Rojo—dijo él sonriendo.
En otra parte del bosque algunos guerrilleros de Ylian retrocedían por el fuerte avance de Renacer Rojo, y poco a poco se acercaban a la tribu de guacamayos escarlata.
Armando: ¡Esto pinta demasiado mal! —dijo él enojado.
Marco: Lo sabemos, pero no podemos avanzar, si lo hacemos perderemos más guerrilleros y nos ganaran, por el momento no nos queda de otra que retroceder y tratar de debilitarlos—dijo él decepcionado y preocupado.
Amanda: Si tan solo estuviéramos armados al 100% tal vez ya hubiésemos ganado hace mucho tiempo—dijo ella triste.
Lida: Tenemos que hacer algo rápido, no podemos dejar que avance más adentrándose más a la selva, los animales estarán en peligro si Renacer Rojo ocupa más territorio—dijo ella preocupada por los animales.
Armando: Solo nos queda aguantar hasta que lleguen más refuerzos—dijo él preocupado.
Mientras tanto en el lado de los guerrilleros terroristas de Renacer Rojo todo era tranquilo por el gran avance que han dado en la toma de territorio del amazonas, Pol-Yuck creía en la victoria, sabia del desgaste de la guerrilla de Ylian, Lord sentía cada vez más cerca la gloria de tener un gran porcentaje de tierra del amazonas.
Pol-Y uck: Quien diría que a la segunda es la vencida, tonto presidente Ashert Gerton, te confiaste y no armaste bien a tus guerrilleros…gracias por darme la victoria jajaja—dijo él riéndose maliciosamente.
Lord: Pobres pajaritos…no saben lo que le esperan jajajaja—dijo él riéndose con mucha maldad—Muy pronto estas tierras serán mías y no tendré piedad con aquellos que deseen interponerse en mis planes—dijo él con frialdad.
Mientras tanto en la tribu de los guacamayos azules Mike se encontraba en el nido con su madre Perla, a él le encantaba hacerle compañía a su madre, después de todo ella paso a lado de él la mayor parte del tiempo cuando era un polluelo.
Mike y Perla conversaban cosas de madre e hijo en una linda tarde.
Mike: ¿Entonces mi papá salto del avión para atraparte y morir contigo? —Pregunto él sorprendido.
Perla: Awww…siii…tu padre hizo eso por mí, pero de un momento a otro empezó a volar y nos salvamos jejeje…—dijo ella recordando con mucho amor y nostalgia.
Mike: Increíble…mi papá sí que es un ave valiente—dijo él sonriendo.
Perla: Jejeje sí que lo es, por mí fue capaz de hacer hasta lo imposible—dijo ella sonriendo.
Mike: Bueno mamá, saldré un rato a aventurarme un poco en la tribu de los guacamayos rojos—dijo él preparándose para salir del nido.
Perla: Claro amor, cuídate mucho, no olvides que te amo—dijo ella sonriéndole.
Mike vuela hacia a su madre y le da un fuerte abrazo.
Mike: Yo también te amo mamá…gracias por darme la vida…traerme al mundo…—dijo él sollozando un poco por lo mucho que amaba a su madre, después de todo ella siempre estuvo ahí para él.
Perla: Awww…mi pequeño Mike…ya estas grandecito…en cualquier momento te tocara partir del nido amorcito—dijo ella besándolo dulcemente en su cabeza.
Mike: Pero jamás me olvidare de ti y volveré a visitar cuando me toque partir del nido jeje—dijo él riéndose un poco.
Mike corre hacia la salida del nido y sale volando rumbo a la tribu de los guacamayos rojos para aventurarse en su territorio aprovechando las buenas relaciones que permitían que los guacamayos de ambas tribus puedan visitar y pasear el territorio del otro.
Luego de volar un rato Mike llega al territorio de ellos y ve que algunos guacamayos de otros colores llegaban también, pero de otros lados, sin embargo, se los veía asustado y aterrados.
Mike: (Que extraño, ¿Por qué eso guacamayos se ven tan aterrados?) —Pensaba Mike muy confundido—Creo que iré a investigar a ver que está ocurriendo para que esas aves vengan en masa hacia acá—dijo él decidido.
En una parte de la tribu roja se encontraba Felipe hablando muy preocupado y a la vez serio con los guacamayos encargados de la vigilancia de la tribu, había una noticia que tenían que decirle a Felipe para empezar a hacer algo para proteger a los demás guacamayos.
Felipe: ¿Entonces qué ocurre que vienen demasiados guacamayos extranjeros a nuestra tribu? —Pregunto él muy serio y empezándose a enojar.
Guardia 1: Felipe…lo que pasa…—No pudo hablar porque fue interrumpido por uno de sus compañeros.
Guardia 2: Lo que pasa es que desde hace varios días ha estado ocurriendo una guerra entre humanos, el conflicto está muy cerca de nuestra tribu—dijo él decepcionado.
En ese mismo instante Felipe sintió que su cabeza estaba hirviendo del enojo, le costaba creer que en la gente que más confiaba no le dijera nada sobre la guerra entre humanos.
Felipe: Quiero quedarme a…solas con…Dulak…Jason…y…Jacob—dijo él aguantando su explosión de enojo.
El resto de los guardias salen del árbol de Felipe dejando a sus compañeros más destacados a solas con él.
Felipe: ¡CON QUE ESO SE ESCONDIAN! ¡¿POR QUE NO DIJERON NADA?! ¡¿POR QUÉ SE CALLARON ALGO ASÍ DE PELIGROSO?! —Gritaba él enojado.
Mientras tanto afuera algunos guacamayos rojos escuchaban algo asustados y preocupados los gritos que se escuchaban de Felipe.
Felipe: ¡CONFIE EN USTEDES PARA QUE HAGAN UN BUEN TRABAJO! ¡PERO SON UNOS MISERABLES IDIOTAS! —Gritaba él lleno de furia.
Guardia 3: Felipe hay humanos que nos están defendiendo—No termino de hablar porque lo interrumpe Felipe.
Felipe: ¡PUES PARECE QUE VAN PERDIENDO! —dijo furioso.
Guardia 3: Están dando su vida por nosotros Felipe—dijo él indignado.
Felipe: De nada servirá su sacrificio si pierden—dijo tirando con fuerza al suelo una nuez de Brasil—¡PENDEJOS! ... ¡Se supone que son guardias y ante cualquier emergencia avisar con tiempo, no a esperar a que empeore todo! —dijo él con la cabeza hirviendo.
Felipe bebe algo de agua para calmarse y pensar en algo rápido para salvar a su tribu, luego de un rato toma una decisión.
Felipe: Empecemos a evacuar y rápido, no hay que perder más tiempo—dijo él decidido.
Guardia 1: ¿Y a dónde iremos? —Pregunto él algo preocupado.
Felipe: …Iremos a la tribu de los guacamayos azules—dijo él firme y se va del lugar para empezar a evacuar.
Mientras tanto Mike logro llegar a la zona de batalla y se esconde en uno de los árboles para observar la situación del conflicto, al verlo se aterro, había cadáveres de guerrilleros de Ylian destrozados y otros muertos, en eso escucha una fuerte explosión y ve a guerrilleros de Ylian salir de las plantas y árboles para ir a luchar.
Mike: Algo me dice que esto no es nada bueno—dijo él preocupado—Si no me equivoco según lo que me conto mi abuelo sobre los guerrilleros de Ylian ellos llevan en su uniforme al águila dorada y los que acaban de salir de las plantas y árboles llevaban una…los iré ayudar en lo que pueda—dijo él decidido.
Mientras tanto en la tribu de guacamayos azules, Carla y sus hijos volaban junto con Blu directo al árbol de él en donde estaba Perla comiendo unas moras, luego de un rato llegan a su destino.
Blu: Hola amor—dijo él sonriendo.
Perla: Hola mi azulito—dijo ella con cariño y ve a su hija Carla y a sus nietos—Awww querida me trajiste a mis consentidos—dijo ella con mucho amor.
Carla: Hola mamá, es un placer visitarte—dijo ella sonriendo.
Maitent-Roxy-Celia-Adam: Hola abuela—dijeron al unísono.
Perla abraza a sus 4 nietos con mucho amor y cariño, entre familia empezaron a conversar algunas cosas de sus días y algunas anécdotas para entretener a los pequeños guacamayos de Carla, todo era felicidad hasta que llegan volando con desesperación Jack, Susan y Eduardo.
Jack: Familia…uff…hay unas…malas noticias—dijo él cansado.
Perla: ¿Qué? —dijo ella sorprendida.
Blu: Dígannos de que se trata—dijo él un poco preocupado.
Susan: Hijo… ¿te acuerdas de los guerrilleros que lucharon con el cazador y sus compañeros que te capturaron? —dijo ella nerviosa.
Blu: Si madre… ¿Qué pasa con ellos? —Pregunto él con curiosidad.
Eduardo: Lo que pasa es que…(suspira) Están en guerra con un grupo…guerrillero terroristas que buscan adueñarse de estas tierras—dijo él preocupado.
Blu: Hay no…pero si no me equivoco ¿creo que van ganando verdad? —Pregunto él intentando ser optimista.
Jack: No lo sabemos, recién nos enteramos del conflicto y pues no sabemos mucho de cómo va la situación—dijo él rascándose la cabeza.
En ese mismo momento llegan Felipe con sus guardias especiales.
Felipe: Eduardo—dijo él llamando su atención.
Eduardo: Felipe ¿Cómo así nos visitas? —dijo él sonriendo.
Felipe: Eduardo, debes saber algo importante—dijo él un poco desesperado.
Eduardo: Si me vienes hablar de un conflicto entre humanos, desde ya te digo que lo sé—dijo él serio.
Felipe: Pero vengo a traerte más información y es urgente, será mejor que vallas preparando un plan de evacuación porque…la guerra ya llego a una parte de nuestra tribu…—dijo él lamentándose.
Todos se quedaron en shock por lo que había ocurrido…en especial Perla quien se acordó de su hijo Mike que se encontraba justamente aventurándose en la tribu de guacamayos rojos.
Perla: Oh no…oh no…—dijo ella empezando a sollozar.
Blu: Amor… ¿Ocurre algo? …—Pregunto él preocupado por el cómo se veía su esposa.
Carla: Mamá… ¿Te encuentras bien? —Pregunto ella preocupada por su madre.
Eduardo: Hija… ¿Nos puedes decir que te pasa? —Pregunto él confundido por la actitud de Perla.
Perla: …Mike…Mike está ahorita en la tribu de guacamayos rojos—dijo ella con ganas de llorar.
Todos se quedaron en shock al enterarse de que Mike se encontraba en la tribu de los guacamayos rojos.
Blu: Hay no…debemos ir por el rápido—dijo él preocupado por su hijo.
Perla: Pues ahorita voy por mi Mike—dijo ella decidida.
En ese momento ella sale volando rápido de su árbol y se dirige a toda velocidad a la tribu roja en busca de su hijo, Blu, Jack, Eduardo y Felipe no se quedaron atrás y la acompañaron dejando a Susan y Carla solas con los polluelos.
En otra parte de la tribu roja Mike se encontraba espiando a los de Renacer Rojo intentando ver cómo podría hacer para distraerlos y desconcentrarlos del combate.
Mike: Bien…veo que estos tipos andan enterrando explosivos, creo que esconderlos será suficiente para que ellos no puedan elaborar su estrategia y se conviertan en carnada viva para los guerrilleros de Ylian—dijo él sonriendo.
Mike con mucho sigilo se acerca al lugar en donde se encontraba en donde se encontraban soldados del Renacer Rojo y agarra los explosivos de ellos y los esconde.
Renacer 1: Oye—Llamo él a su compañero.
Renacer 2: ¿Qué? —Pregunto él.
Renacer 1: ¿Dónde están los explosivos? —Pregunto él confundido.
Renacer 2: Detrás de unas cajas, las puse encima de otros explosivos—dijo él seguro.
Renacer 1: Se suponía que debías prepararlas para enterrarlas—dijo él empezándose a enojar.
Renacer 2: Amigo eso hare—dijo él tratando de calmarlo.
Renacer 1: ¿Enserio? …Ve a traer los explosivos—dijo él intentando aguantar su enojo.
Renacer 2: Claro ahí voy—dijo él dirigiéndose a ver los explosivos.
Buscaba por las cajas en donde los había dejado, pero por más que buscaba los explosivos no los encontraba.
Renacer 2: Creo que los perdí—dijo él lleno de vergüenza.
Renacer 1: ¡Hay pero que imbécil! —dijo él enojado.
Mike escondido entre las plantas se moría de la risa, su broma resulto a la perfección, los del Renacer Rojo seguían buscando y no encontraban los explosivos que necesitaban para atacar a los guerrilleros de Ylian.
Mike se río tan fuerte que los del Renacer Rojo lo escucharon.
Renacer 2: Amigo… ¿Escuchaste esos graznidos? —Pregunto él confundido.
Renacer 1: Si…y creo que viene de esos arbustos—dijo él muy serio.
Mike: Oh no…creo que reí muy fuerte—dijo él asustado.
En ese mismo instante Mike sale con los explosivos que estaban en sus garras e intenta escapar, los soldados del Renacer Rojo al verlo lo siguen para atraparlo, pero Mike les llevaba ventaja por lo que el volaba.
Mike: Jajaja jamás me alcanzaran inútiles—dijo él burlándose.
Renacer 1: Ya me harté, si al pajarraco ese le gusta los explosivos, pues que exploté con ellos—dijo él mientras corría.
El soldado empieza sacar su arma y la carga y le empieza a apuntar al explosivo que Mike llevaba en sus garras, Mike no se daba cuenta de ello.
De un momento a otro Mike empieza a cansarse y mira abajo, observa un montón de tierra húmeda
Mike: Aquí no harás daño a nadie—dijo él feliz y suelta el explosivo para que caiga.
En ese momento el soldado de Renacer dispara y justo la bala choca en el explosivo causando una fuerte explosión que acaba con todo a su paso, a los soldados solo los lanzo algo lejos, pero a Mike que estaba más cerca…solo se veía una pluma azul quemada caer.
En una parte cercana a la zona de la fuerte explosión se encontraba Perla acompañado de Blu, Jack, Eduardo y Felipe que lo buscaban desesperados a Mike.
Perla: ¡Mike! ¡¿Dónde estás hijo?! —Gritaba ella llamando desesperada a su hijo.
Blu: ¡Mike! ¡Aparece por favor! —Gritaba él llamando a su hijo.
Volaban buscando a su hijo en medio de las plantas, pero Mike no contestaba, esto hacia que Perla poco a poco se valla desesperando y preocupándose por su pequeño, luego de buscar un rato llegan a la zona de la explosión, estaban sorprendidos por el lugar que se encontraba devastado.
Jack: ¿Y que habrá ocurrido aquí? —dijo él sorprendido por la destrucción.
Felipe: Creo que hubo una fuerte explosión—dijo él impresionado por la cantidad de árboles caídos y el gran agujero en la tierra.
Tras volar un rato, Perla a lo lejos ve a un bulto azul algo quemado en medio de los árboles y plantas destrozadas, ella con mucha curiosidad se acerca para tratar de identificar de que era lo que estaba viendo, sin embargo, se llevaría con una horrible sorpresa.
Perla: Mi…Mike…—dijo ella sorprendida.
Aquel bulto que Perla había observado era Mike, quien se encontraba en el suelo con sus plumas quemadas y sangrando mucho, las demás aves llegaron y también vieron a Mike en terribles condiciones.
Blu: Oh no…Mike…—dijo él horrorizado.
Perla: ¡Mike! Mi bello hijo…—dijo ella volando hacia el cuerpo de su hijo.
Perla carga a Mike para reanimarlo y llevarlo a casa.
Perla: Hijo mio…sniff…por favor…despierta…—dijo ella sollozando.
Perla movía a Mike para que despertara, pero él no abría ni un solo ojo, ella desesperada y pensando en lo peor lo empieza a mover un poco más fuerte.
Perla: Mike…sniff…amor…despierta…ya…ya paso todo…sniff…mi pequeño…sniff…—decía ella llorando al ver que su hijo no respondía—…sniff…no…hijo mío… (le da un beso en su cabeza) …despierta…mamá está aquí…sniff…—dijo ella llorando.
Blu al ver a su hijo abraza a su padre llorando, él sabía lo que estaba ocurriendo con Mike, Eduardo se acerca a su hija para hablar con ella y decirle la cruel verdad, mientras que Felipe observaba todo con lágrimas en los ojos, sentía mucha pena por Perla.
Eduardo: Hija…yo…mi nieto…sniff…lamento lo que te tengo que decir…snif…—dijo él con lágrimas en los ojos.
Perla seguía moviendo a Mike para que despertara.
Perla: No…sniff…no…sniff… ¡NOOOOOOOO! —Grito ella llorando abrazando a su hijo Mike.
Jack lloraba un poco consolando a su hijo, él también entendía el dolor de Blu, el perder un hijo es lo peor que le puede pasar a los padres.
Perla: ¡MIKE! ¡DESPIERTA! ¡NO TE VAYAS AUN! —Gritaba ella llorando desconsolada.
Eduardo la abraza para consolarla e intentar calmarla.
Eduardo: Hija…sé que es duro…pero hay que aceptarlo…sniff…él…mi nieto ya no está con nosotros—dijo él con lágrimas en los ojos.
Blu: Amor…sniff…ya…ya no se puede hacer nada…sniff…—dijo él llorando abrazando a su esposa e hijo.
Perla: No pienso dejarlo morir…—dijo ella decidida, carga a Mike con sus garras y se va volando rápido donde Tulio y Linda para intentar salvar a su hijo.
Las demás aves que la acompañaban la siguen, durante el vuelo Perla solo pensaba en una sola cosa, salvar a su hijo cueste lo que cueste, no lo iba a dejar ir sin antes luchar por quedárselo, tras un largo vuelo por fin llega a la cabaña de Tulio y Linda. Perla entra desesperada y se acerca a Tulio quien se da cuenta de inmediato de la presencia de ella.
Tulio: Hola Perla como…—No termino de hablar por ver que Perla le traía a Mike.
Tulio se horroriza al ver al hijo de Perla herido de gravedad y lo lleva a la sala de urgencias para salvar al pobre guacamayo.
Pasaban las horas, había mucho suspenso en lo que podía pasar con Mike, Perla no dejaba de caminar de un lado a otro esperando que su hijo salga con vida junto con Tulio, Jack no sabía que pensar sobre esta situación, contra que grupo podría estar luchando los guerrilleros de Ylian para que lleguen al punto de utilizar mucho armamento, él tenía una idea de cuál grupo podía ser, pero no estaba seguro porque según se hablaba entre ylianos que aquel grupo se disolvió por completo hace años. Finalmente, Tulio sale con Mike que estaba acostado en una camita para aves, su cuerpo estaba algo vendado por las zonas más quemadas, Tulio muy triste se acerca a Perla.
Tulio: Perla…yo…amm…hicimos lo posible por salvarlo…pero tu hijo…ya…ya falleció por la gravedad de sus heridas…lo lamento mucho…sniff…—dijo él muy triste y se va.
Perla: No…no…sniff… ¡NOOOOOOOOOOO! …sniff…—Gritaba ella lleno de dolor y abrazaba a Mike—Mi hijo…sniff… ¡¿POR QUEEEEE?! ¡¿POR QUEEEEE?! —dijo ella llorando.
Perla abrazaba a su hijo llorando deseando de que vuelva a abrir los ojos y le diga mamá.
Perla: …sniff…Hijo…sniff…vu…vuelve…sniff…—dijo ella con el corazón roto.
Blu: …sniff…amor…sniff…lo lamento mucho…sniff…—dijo él llorando abrazando a su esposa.
Jack, Eduardo y Felipe se acercan a ellos para consolarlos, luego de un rato las aves se van del lugar, sin embargo, Perla se lleva a Mike con ella al árbol, esa decisión causo extrañeza en los demás, pero supusieron que ella quería darle una digna despedida a su hijo y enterrarlo.
La noticia llego a rápido a los oídos de los demás familiares, tanto Bia, John y Tiago volaron rápido al nido al enterarse del lamentable suceso. Luego de un rato toda la familia y amigos de la familia estaban reunidos, Perla con mucho dolor ubica a Mike en el nido, los demás se acercaban y dejaban flores alrededor de él, luego de un rato las otras aves se van.
Rafael: Perla…lamento mucho tu perdida…Mike era un gran guacamayo…ojalá él pudiera volver a vivir…—dijo él intentando consolar a Perla.
Perla: …sniff…gracias Rafa…sniff…—dijo ella deprimida con lágrimas en los ojos.
Eva: Amiga…espero que logres superar este doloroso momento…—dijo ella triste.
Rafael y Eva se retiran del árbol dejando a la familia spix azul, Perla veía a su hijo con lágrimas en los ojos…deseaba mucho verlo despertar, algo que parece ser imposible.
Carla junto con sus otros hermanos lamentaban mucho la pérdida de su hermano menor, ahora eran 2 personas importantes en su vida que se marchaban, primero fue su esposo Alexander, ahora era su hermano menor Mike.
Carla: Esto…esto…es inaceptable…sniff…—dijo ella llorando un poco.
Bia: …sniff…aun me cuesta creer…sniff…esto…sniff…Mike…sniff…aun no te tocaba—dijo ella llorando en las alas de John.
John: …sniff…esto ha llegado muy lejos…sniff…—dijo él con mucha frustración.
Tiago: …A… ¿qué te refieres? …sniff…—Pregunto él sollozando.
John: Es hora de que sepan esto…—dijo él serio limpiándose las lágrimas.
Carla, Bia y Tiago se acercan para escuchar con atención lo que John les iba a decir, ellos tenían mucha curiosidad de que se trataba.
John: Miren, luego de la muerte de mi hermano mayor decidí ir al lugar de los hechos y encontré algunas pistas de los posibles culpables del asesinato, al parecer esos humanos que lo asesinaron pertenece a un grupo armado—dijo él muy serio—Carla… ¿Cómo iban vestidos los humanos que mataron a mi hermano? —Pregunto él serio.
Carla: mmm…ellos iban vestidos de negro…—dijo ella un poco adolorida al recordar a los asesinos de su esposo.
John: Justo como lo pensé—dijo él muy serio—esos hombres son soldados de un grupo guerrillero terrorista llamado Renacer Rojo que son descendientes de un grupo armado de Camboya llamado los Jemeres Rojos—dijo él informando.
Tiago: ¿Jemer qué? —Pregunto él confundido.
John: Jemeres Rojos, fue un grupo armado que gobernó Camboya en 1975 hasta 1979 que fueron derrocados por una invasión vietnamita e yliana, ese grupo fundo la Kampuchea Democrática y pues no fueron lindos gobernantes, los Jemeres Rojos estaban en constantes peleas con los vietnamitas y con los soldados de Ylian, hasta que un día se pasaron de la raya matando a un importante general del país yliano y arrasando con algunas aldeas vietnamitas y pues Vietnam e Ylian se unieron otra vez en alianza e invadieron la Kampuchea Democrática, aquel conflicto duro 2 semanas gracias al armamento de Ylian que era muy avanzado y más las buenas indicaciones de los soldados vietnamitas, el 7 de enero de 1979 ylianos y vietnamitas tomaron Phnom Penh dando fin al terror de los Jemeres Rojos, pero no del todo, años después nace el Renacer Rojo y buscan venganza contra los ylianos quienes se habían encargado de acabar con cada jemer rojo que veían—dijo él recordando lo que había leído sobre el Renacer Rojo.
Bia: Vaya amor…se nota que aprendiste muy bien a leer jejeje—dijo ella dándole un beso a John.
John: Y todo gracias a ti—dijo él sonrojado.
Tiago: Entonces ¿tratas de decir que ese Renacer Rojo busca venganza? —Pregunto él un poco asustado.
John: Si, y aniquilaran a cualquiera que se interpongan en su camino…algo que…Alexander y Mike tristemente…les toco…sniff…—dijo él derramando algunas lágrimas.
Bia abraza a John y le limpia sus lágrimas, Tiago y Carla preguntaron más sobre el tema del grupo de Renacer Rojo, John conto todo lo que sabía de ellos y también quien los financia, luego de un largo de rato de conversación se retira cada quien a su árbol.
En la noche Blu se estaba preparando para dormir con su esposa Perla, pero ella seguía a lado de su hijo Mike.
Blu: Amor…ven…vamos a dormir—dijo él con sueño y deprimido.
Perla: No…esperare a que mi hijo despierte—dijo ella decidida.
A Blu se le partía el corazón al ver a su esposa así, al parecer la depresión de ella no la deja que acepte la partida de Mike.
Blu no quería pelear con su esposa y peor después de lo que paso hoy, así que decidió aceptar la decisión de Perla.
Blu: Oh…entiendo…sniff…entonces…avísame si despierta jejeje—dijo él intentando aguantar sus ganas de llorar.
Blu se acuesta en el nido y se tapa la cabeza con sus plumas para llorar un poco, tenía el corazón destrozado por la muerte de su hijo Mike y le destrozaba más ver a Perla no aceptar el hecho de que Mike ya no seguirá con ellos, mientras tanto Perla carga a Mike entre sus alas y lo lleva con ella a la antigua habitación de Carla, quería estar a solas con su último hijo.
Perla: Bien…estas hojitas serán cómodas para los 2 jejeje—dijo ella esperanzada de ver a su hijo volver a abrir los ojos.
Acomoda a Mike en el nido y ella se ubica a lado de él y lo abriga con su ala izquierda.
Perla: Buenas noches hijo mío…sniff…yo sé que despertaras mañana—dijo ella con lágrimas en los ojos y esperanzada.
Perla duerme tranquilamente, su depresión no le deja aceptar la ida de Mike, pero… ¿Acaso será posible que Mike siga vivo? ¿Habrá la posibilidad de que vuelva Mike? ¿Sera que Perla no está loca por el dolor? Las respuestas de estas preguntas en cualquier momento el tiempo las responderá.
Mike: Mmmm… ¿mamá? —dijo él despertando.
Continuara.
Disculpen si me demore en publicar el capítulo 7, he estado ocupado y pues me distraje también jejeje. Gracias por leer, espero les haya gustado el capítulo, no olviden dejar sus sugerencias, opiniones e ideas que eso me motiva mucho para continuar y que tengan una lindo día, nos vemos pronto mijines.
