Capítulo VII
William
Mientras el investigador comenzaba su tarea, Terry parecía león enjaulado en la sala de su mansión. Candy embarazada, su Candy tendría un hijo, lejos de él, eso sí que no lo permitiría, ella no tenis derecho a impedir que regresara con él. Pero dónde se había escondido que no la encontraba.
¡Terry, te estoy hablando! - Eleonor le tocó el hombro a su hijo.
¡Mamá, qué susto me diste! - grita Terry cuando se voltea a verla, con una gran sonrisa. Qué bueno que te doy risa, espero que te siga dando risa después de lo que te voy a decir - refirió el joven con mirada triste.
¿Qué cosa es, hijo? - pregunta atenta ante la dura mirada de Terry.
Candy está desaparecida... - refiere soltando los papeles que tenía en la mano.
Dos años después...
¡William, ven...no seas travieso! - grita cuando alguien ha atrapado al niño.
¡Hola pequeño! ¿Dónde está tu mamá? ¡Qué bonitos ojos tienes...verdes! - soltó cuando tenía al niño en brazos y él le sonreía.
Pequeño William, si tu padre me ve sin ti, me va a retar, aquí estás, gracias señor por detenerlo - agradece al hombre que sostiene al niño y tomándolo de la mano comenzó a caminar hacia la casa.
De nada que niño tan bonito, es tuyo - le pregunto con desconfianza.
No, por supuesto, soy su niñera, ahora sí me disculpa sus padres me retarán si no lo llevo con ellos, permiso - contestó Dorothy de mala manera.
Pasa - le dio el pase y observo que muy cerca de él se encontraba a alguien que conocía. Archie, ¿qué haces aquí? - preguntó él tomándolo del hombro.
Vine a ver a un amigo, ¡parece que este lugar está abarrotado hoy, eh! - refiere Archie buscando a alguien a lo lejos.
¿Qué hay? ¡Eh! - el hombre lo imitó y le cuestionó de la misma manera.
La familia Andley celebra el cumpleaños de su hijo, un año, ¡lo puedes creer! - le dijo emocionado.
Es decir, tu familia Archie - le recuerda que la familia Andley también es si familia.
Sí claro, lo que pasa es que nadie sabía que mi tío tuviera hijos hasta hace una semana, que la tía lo vio con su hijo y esposa - explica él ya que en realidad nadie lo sabía.
O sea que ¿nadie los conoce? - cuestiona el hombre extrañado.
No - soltó él de pronto.
Vaya y ¿vas a presentármelos? - eso sería lo menos que se merecía.
Primero deja que los vea y te los presento - dijo él, sonriendo. Vamos - lo invitó de pronto a que lo siguiera.
Pero Annie... - comenzó a decir.
Annie no quiso venir, ya sabes que las cosas de campo no se le dan. Tan distinta de Candice - murmura Archie y quedándose callado a tiempo.
Sí, a ella sí que le gustaba el campo, ¿has sabido de ella? - pregunta sólo con curiosidad.
No, nada, pareciera que se la tragó la tierra - Archie expresa tristeza.
Algún día aparecerá - dos años de investigación no sirvieron para nada, aún no la encontraba.
O nunca... - Archie menciona sin querer.
De pronto una mujer tropieza con el hombre.
¡Ay perdón, no lo vi! - le dijo ella tirándole un poco de vino de una copa que lleva en el aire.
No se preocupe, limpiaré esto - le dice a ella cuando muy ocupada por no dejar huella de vino, lo esparce más. Archie le señala que debe ir a la casa y el hombre accede. ¡Genial! - dice él cuando ve abarrotada la entrada.
Señora, ya traje al niño - refiere a Dorothy a una señora rubia que extiende los brazos para ver al chico.
Perdone puedo pasar al sanitario, alguien me ha llenado de vino y si no lo limpio, se marchará- explica el hombre a la castaña en cuestión que regresa remangándose el suéter.
Sí por supuesto - la castaña se dirige a la cocina, abre el refrigerador y toma una botella de agua mineral y un trapo frío. Tome, una botella de agua mineral y un trapo blanco para que no manche - le dijo la castaña sonriéndole cuando han llegado al sanitario, ella pone las cosas en el tocador y cierra la puerta una vez que el hombre ya ha entrado.
Sí...sí claro (eso decía Candy) - piensa rápidamente él.
Dorothy sale de ahí y se encuentra a su señora que intenta ponerle el babero para darle de comer al niño.
Dorothy ¿puedes traerme la comida de William? - le pide amablemente.
Sí señora, en un momento vuelvo - Dorothy desaparece escaleras arriba.
Candy... - alguien la llama.
A ver jovencito, ¿qué andaba haciendo en el jardín, huyendo de su niñera? ¡Cómo siempre! - le preguntó al niño medio enojada.
Ma ma - pero este se limitó a contestarle.
Sí jovencito, le hablo a usted, en eso si que te pareces a tu padre, siempre huyendo de sus responsabilidades - soltó de pronto.
¿Quién huye de sus responsabilidades Candice? ¿Hablando sola, de nuevo? - cuestiona ante la mirada perdida en los ojos de su hijo.
Sí, como siempre... William, William ya no tiene un año y lejos de no caminar, vuela - se queja ella.
Es un niño sano... - comenta rápidamente.
Hay que cuidarlo, pero de que no se vaya - reclama, cuando el rubio hombre se coloca delante de ella.
¡Es como tú! - ahora el que se queja es otro.
Lo sé - pero ella lo acepta haciéndolo sonreír abiertamente.
No me arrepiento de decirte que te amo, Candice - refiere él y ella lo besa.
Y yo tampoco de casarme contigo, mi amor - después ambos se entregaron a un beso de personas muy enamoradas.
Pero este dulce y apasionado beso se vio interrumpido...
Buenas tardes, Candy - saludó Terry, molesto de ver como las manos del hombre que tenía enfrente a ella, rodeaban con posesión la cintura de ella.
Buenas tar... des - terminó por decir al darse la vuelta, quedándose de una pieza.
¡Hola Terry! - saludó William cuando los rubios se separaron.
¡William, nos presentas! - refirió Terry atento al comportamiento de ellos dos.
Ya se conocen - solo tomando al niño en brazos.
Eso pensaba, al parecer es tu esposa - soltó Terry mordazmente.
Sí hace un año nos casamos Terry - soltó sin importarle las malas de Terry.
¿Es mío? - preguntó Terry.
¿Quién? - cuestionó Candy saliendo de su mutismo.
¡El niño, William por supuesto! - indicó con desdén.
No, es de él - señaló abiertamente.
Pues se parece un poco a mí- dijo Terry.
No lo creo Terry, hace mucho que tú y yo ya no teníamos nada - Candice defendió esa idea que su exesposo tenía.
¿Estás segura? - cuestionó, de cualquier forma, él la conocía mejor
Me llevo al niño Candice, para que hablen a solas - sugirió William.
Bien - Candice aceptó soltando al niño.
¿Cómo has estado? - preguntó Terry acercándose a ella que se había sentado en un sillón cerca de la puerta que daba al gran comedor.
Bien - respondió sin verlo.
Cuando nos divorciamos... ¿estabas embarazada? - preguntó curioso.
No... no estaba embarazada Terry, fue después, además tú ya no me tocabas desde esa noche en que me dijiste que ya no me amabas... - le dijo tajante que más bien se oía a un reclamo rencoroso.
La servidumbre te veía que te agarrabas el vientre sin que nadie te viera, ¡no mientas! - decidió acusarla.
Y diste por hecho que estaba embarazada...no Terry, no lo estaba - decidió contestarle.
Exijo que me digas, si William ¡es mío! - Terry exigió con más ahínco.
Tú no exiges nada, pero te lo voy a decir, esa noche me sentí tan poca cosa, que anduve deambulando por la ciudad - ella quería ver el rostro de culpa en el y sí, él sabía que había hecho muy mal, desdeñándola. Sí cuando nadie me veía me agarraba el vientre, pero no porque tuviera un hijo, caminé mucho hasta que me encontré con William. Que me reconoció y me llevó a su casa en Londres, debía calentarme y me dio brandy y tú sabes cuánto daño me causa el brandy - refirió asustada.
¿Te acostaste con él? - preguntó celoso.
¡No lo sé! ¡No tengo ni idea! ¡Ni él se acuerda! Y luego cuando firmé el divorcio me sentía muy mal, al otro día me fui de mi casa. Sin despedirme de mi hermana y sin dejar pistas de dónde encontrarme - comenzó con la historia.
¿Por qué te sentías mal? ¿Fuiste de otro mientras seguías casada conmigo? – la presionó.
¡Dímelo Candy, exijo que me lo digas! - increpó él creyéndose con el derecho de exigirle respuestas a su devaneo comportamiento.
Espera Terry, espera, ese día si hicimos el amor lo ignoramos, los dos amanecimos vestidos, no nos acordamos de nada - pero en ese justo momento en el que Terry la iba a tocar llegó William, interponiéndose entre los dos.
¡Absurdos pretextos! ¡Perdiste a mi bebé por la bebida, eso fue! - Terry quería tener la razón, pero por supuesto que no iban a dársela.
No Terry, Candice no estaba embarazada o eso creíamos - explico el rubio.
¿Qué quieren decir? - cuestiona al ver la duda en las palabras de Albert.
Que meses después me operaron porque tenía un tumor y cuando estaban cerrando la herida se dieron cuenta que estaba embarazada - explicó ahora Candice, sintiendo el cuerpo fornido de su esposo detrás de ella.
¿De quién? - cuestionó Terry, aquí el único que tenía dudas era él.
Buena pregunta - dijo William.
¡No sabíamos! - suelta Candice
¿Cómo? - Terry cuestiona ya que no está entendiendo nada.
Candy no sabía quién era el padre, si tú o yo - confiesa rodeándola con sus brazos.
¿Sabes contar? ¿no? - ironiza el castaño.
Sí, pero algo que averiguamos después fue que Candice y yo, si hicimos el amor ese día porque encontramos algunas cosas de que así fue - William deliberadamente comentó esta situación. Y a los meses tuve la corazonada de que era mío - finaliza
¿Y fue? - Terry lanzó esa pregunta al aire.
No quise saberlo, lo vi nacer y crecer que después no me importó - pero él por supuesto, no se esperaba esa contestación
¿Cuándo te enteraste del tumor? - cuestiona, quizás haya habido un acuerdo entre los rubios para contar esa absurda historia.
Una semana antes de que me pidieras el divorcio - soltó Candice haciendo denotar que por algo no le había dicho nada.
¿Por qué no dijiste nada? Yo, yo aún te amo... - terminó confesando.
Pero no me amabas en ese momento, perdí todo tu apoyo desde hacía meses atrás y yo me sentía mal - recalcó lo que él muy bien sabía
Yo llegué a apoyarla y después de un año me casé con ella - ahora fue William quien le dio esa información
Y ¿fuiste el padre de mi hijo? - terminó por decirlo.
No es tu hijo - increpa Candice sin verle.
¡Se parece a mí! - se los dice.
¿Quieres convencerte? - a Candice ya la tenía harta, así que tomó una cuchara con la cual estaba dispuesta a demostrarle que William era el padre de su hijo William y no del egocéntrico Terrence Grandchester. Bien, toma - le extendió una cucharita azul.
¿Qué es esto? - pregunto animado.
Una cuchara, con su saliva, compruébalo si quieres - respondió ante una evidente lucha de miradas entre esos dos hombres.
¡No será más eficiente un cabello! - preguntó con un poco de asco que repitió durante todo el tiempo que ella lo vio allí.
¡Tómalo u olvídalo! - respondió Candice aventándosela sobre la cara.
Candice... - la llamó porque ella nunca se había comportado de esa manera.
¡Queeeeeé! - respondió ella enojada.
Terry ¿qué haces aquí? - preguntó Archie sin pensar que se crearía este problema
Importunando, como siempre... - soltó la mujer que vio ante él.
¡Annie a ti no te gusta el campo! ¿Qué haces aquí? - preguntaron todos al verla aparecer por la puerta.
Archie... - comenzaba a decir cuando Candy le susurró algo a William.
Te dije que no era confiable - murmuró Candice.
Ma ma - se oyó una vocecita desde la cocina, Dorothy había ido por el niño a su habitación.
¡William! - Candice atendió su llamado y a Annie los ojos se le hicieron grandes por la sorpresa.
¿Es tuyo? - preguntó la morena, ansiosa.
Sí - admito ella, dándole besitos a su hijo.
¿Soy tía? - volvió a cuestionar.
Y mío - dijo Terry al mismo tiempo ganándose la mirada odiosa de Annie.
¡Quisieras! - exclamó la morena. ¡Hola William, qué guapo eres! ¿Cuándo ibas a decírmelo? - reclamó después del comentario que le había echado a Terry.
Pueden callarse todos, me aturden - dijo Candice, esto ya estaba haciendo que le doliera la cabeza. Este no es el momento para discutir, Annie me acompañas por favor, tengo que cambiarlo - y esa es la forma de salirse por la tangente que últimamente a Candice se le había ocurrido para salir de un momento incómodo.
¡Yo lo cambio, quiero conocerlo! - afirmó la morena tomándolo de los brazos de su rubia hermana.
¿Sabes cambiar a un bebé? - preguntó ella sorprendida.
No, pero tú me vas a enseñar por supuesto - admite de pronto y ambas mujeres junto con Dorothy suben las escaleras de la mansión y se dirigen hacia la habitación del bebé.
William - le llama la señora Elroy.
Si tía Elroy, ¿qué pasa? - pregunta William sin ver hacia dónde se encuentra Terry.
¡Prepárate, ya es tiempo! - sugiere Elroy ya que no ve a Candice ni al pequeño William por ningún lado.
Están cambiando a William tía, en un momento vamos - le dice él que se limita a dar esa indicación y ya.
Bien, no tarden, voy por el pastel - refiere la matrona y se dirige a la cocina.
Sí tía Elroy - asiente y camina hacia la biblioteca.
Sí resulta que es mi hijo, lo traeré conmigo - amenaza Terry.
Compartirán la custodia, Terry - pero lo que no sabe Terry, es que él no es Candice.
¡No tenía derecho a ocultarlo! - refuta el castaño.
Thomas, su médico nos lo dijo cuando ya habían pasado tres meses desde que firmara el divorcio, es más probable que fuese mío que tuyo - explica como si esa información fuese muy privilegiada.
Ella volverá a mi vida, William - amenaza tajantemente.
No lo creo, ella me ama a mí, ahora - sí se trataba de amenazar, él no se quedaría atrás.
Ya lo veremos - y eso fue lo último que Terry dijo, saliendo de la mansión en Londres.
¿Qué sucede Terry? ¿Por qué estás tan de mal humor? - refiere Eleonor que ve como su retoño espanta hasta a la servidumbre.
Encontré a Candy...
Continuará…
Ster Star. No había subido capítulo porque me encuentro en exámenes finales y hay que calificar muchas cosas, no me alcanza el tiempo.
