Dia 40:
Querido diario:
...han sido...han sido 2 semanas dificiles.
Desde la última nota que escribi. No sé ni como describir el dolor que siento. Fisica y mentalmente fui puesta a prueba por alguien que crei jamas volver a ver.
Tengo su estuche y dentro una carta que...dios no, no puedo...
Dia 45:
Ya paso mas de un mes desde mi llegada aquí, se que la nota anterior hable sobre el estuche pero no conte sobre el número que conseguí. Asi es, tengo un 3 grabado en mi brazo. Es raro...en fin, de vuelta al estuche, era uno de violonchelo, de color negro con una calcomania de las skullgirls.
No es mi banda favorita pero me gustan un par de sus canciones. Solia oirlas cuando me sentia un tanto triste.
Recuerdo la vez de mi último cumpleaños..Maud me habia dado ese pin de su concierto de 2008. Dijo que habia estado en Meredit ese mismo año.
Que tonta fui, preferí hacerle caso a Trixie (Tonta, tonta Starlight...)
Dia 47:
De nuevo oigo ruidos, ruidos que ya no me interesaba saber de que se trataban...hmmm...no quiero hacer las entradas más aburridas asi que...supongo que no puedo dejarte en la duda, se que deseas saber a quien me referia con eso del estuche.
Aqui vamos...
Desde mi ultima incursion fueron 4 dias en lo que estuve armando una especie de plan a fin de hallar los numeros. Tan solo guiandome del mensaje de la computadora.
—Repasemos de nuevo el plan Phyllis—esparcia mis "diagramas" sobre la cama espernado que ella prestara atención—Nuestra primera pista fueron los números, dichos por la voz del dia 23, nuestra siguiente pista fue la de la computadora en el día 24, "lo números estan en los otros". Entonces...¿Alguna idea?—preguntaba a mi filodendro pero solo me dedico su extraña mirada con una hoja caida.
Ese fue mi primer indicador de que debia relajarme un poco digo, he estado más preocupada en salir que en descansar, de hecho en esos 4 dias difícilmente diria que dormi algo. Todo ese estrés no me estaba ayudando, asi que tome un merecido descanso con un libro de mi estanteria.
Exploraba mis opciones del dia hasta que un ruido de arrastre rompío con mi concentración, dicho ruido venía de la ventilación.
Se trataba de un ratón blanco el cual a fuerzas mordia las rendijas para entrar a mi cuarto.
Empujando su cuerpo logra colarse dentro, con la más pura inocencia, comienza a usar su olfato en busca de quizas sobras de comida. Pero el pequeño roedor probo suerte caminando hacia mí y, como la plaga que era, lo pateo terminando justo sobre mi cama.
Noto que se le cayo algo al pequeño, era un pedazo de papel con el siguiente mensaje:
—A quien lea este mensaje—Llevo dos meses atrapada en una especie de cuarto, me tienen esposada a la cama, por favor ayudenme
La parte de la firma fue arrancada pero eso no fue lo más inquietante, sino lo que habia en el reverso.
"Nos vigilan, no duermas"
Escrito con lo que supuse era sangre.
No estaba segura de que opinar al respecto solo que ahora sentí que mil ojos me estaban observando.
Un escalofrio recorrió mi cuerpo mientras tomaba el collar dejando muy en claro lo aterrada que estaba.
En ese momento me asustaba estar en la realidad. No lo he mencionado pero aveces creo que esta habitación...esta como viva, je...otra de mis alucinaciones.
No starlight no estas en ese mundo, aqui nada se deforma...nada, nada, nada.
—Phyllis, dime. Esto es real, ¿no?
Decaida y con el collar puesto me acuesto en la cama y me aventuro una vez más a este campo de la muerte que son...¿Mis sueños? Ya no estaba segura de si son míos.
Un potente brillo perturbaria mi sueño indicando que ya no me encontraba en mi habitación, sino sobre un escenario y sobre mi un potente reflector que unica fuente de luz en aquel lugar.
Al lado mío tenia el estuche de algún instrumento.
—Pero de ¿quien será?—me preguntaba con el estuche en manos—O.W—decia el grabado.
(FLASHBACK)
Caminando entre un gran cúmulo de personas la joven Starlight Glimmer se halla abriéndose paso con el fin de entrar a la sala de concierto que habia más al frente. Todo eso a pedido de la doctora Edram. Asimismo se encontraba con el telefono en mano disculpandose con su amiga la lider, pues este compromiso arruinada sus planes de reunirse en el club de magia y claro estaba no le agradl para nada, hora seria una triste líder sin su rebaño.
—Ya te dije que estaré ocupada no podre ir al club hoy...si yo tambien me siento mal...claro hablamos luego—cortaba la llamada un tanto indiferente tras lo sucedido por fin saliendo de la multitud
—Debe ser aqui—miraba las pancartas para confirmar que no se había equivocado.
—Pruebas de admisión—
—¿Donde está...?—Starlight miraba por todas partes en busca de la doctora sin percatarse de que se habia interpuesto en el camino de una persona provocando que chocara con ella.
—Disculpe—hablaba la persona que se habia topado con Starlight.
—No, descuida es mi culpa—se disculpaba Starlight.
—Fue mi culpa—insistia retirandose.
—Glimmer—decia quien le habia pedido venir aquí—Lo trajiste, ¿No?—pregunto preocupada.
—Por supuesto aquí esta—le enseñaba el estuche que lo guardaba.
—Te lo agradezco mucho—tomaba el estuche y se retiraba del lugar con prisa.
—No hay de que—se despedia Glimmer pese a que esa persona ya se había ido.
(FIN FLASHBACK)
—Esto tiene pinta de ser obra de los otros...—comentaba nada sorprendida, quizas un poco burlandome de este burdo intento por atacarme.
Pues esta joven no iba a hacer expuesta como una tonta, por supuesto que no. Con la frente en alto me dirijo a la salida dejando el acostumbrado eco en mi andar.
Afuera, típicamente, era de noche. Ni una sola alma, ni un solo rastro de luz solo oscuridad y una sensación de no estar sola. Podía sentirme observada.
Rápidamente enciendo la linterna y comienzo a acondicionar mi mente a la idea de que no habia nada fuera de lo común en dicho lugar. Desafortunadamente, el sonido de papeles siendo arrastrados por la fresca brisa, caia como balde de agua fría arruinando la falsa sensación de seguridad.
—¿Que es todo esto?—apuntaba al suelo, el cual era la autopista, y veo la exagerada papeleria regada por doquier, muchas estaban en blanco algunas solo tenian garabatos pero solo uno destaco pues tenia algo escrito en el mismo.
"Mientras más esperemos, más dificil será regresar al mundo más alla de nuestro subconsciente, no pierdas el tiempo divagando con los eventos. Si llegas a encontrarte con el tuyo...quizás no puedas regresar."
Estaba firmada como Celestia, el apellido era irreconocible
—¿Eventos?—pronuncie completamente perdida.
¿Sera que se referira a esos destellos? Fue lo primero coherente que vino a mí mente y aún así no estaba segura de que fuera verdad mi suposición, por otro lado, la nota de Celestia parecía darme la razón en cierta forma aunque bien podria estar equivocada.
Entonces otro ruido se presenta, era el sonido de un instrumento de cuerdas el cuál diria que se trataria de la responsable de mi escape de Sweet Dreams.
—Es uno de los otros..—musite no asustada pero muy convencida de que no seria una amiga
Con cautela me moví para que aquella persona no me viera. Con cada paso que daba más fuerte se oía la música.
Admito que lo que estuviese tocando era realmente agradable, sino fuera porque seguro tendría intenciones de aniquilarme le felicitaria con aplausos y todo.
La música se detenia y se reemplazo con un horrible sonido que termino por, literalmente, casi aplastarme. Una nota casi me aplastaba.
—Por favor no quiero problemas—indique saliendo de mi escondite con las manos arriba en señal de rendición.
—¿Entonces que hacias aqui?—exigia molesta.
—S-soy como tú, tambien estoy atrapada—explicaba nerviosa—No quiero problemas solo busco los números—remataba con una risa forzada por lo íntimadante del encuentro.
—Buscas los numeros...—repitio inclinando ligeramente su cabeza de lado en un tono que denotaba gran interés—Yo tambien los busco—mostraba una sonrisa maliciosa así como el collar que tenia en su cuello.
Un violonchelo se formaba producto de un destello proveniente de su dreamstone. Notas comenzaron a hacerse visibles formandose en un pentagrama con el unico proposito de aplastarme.
Viéndome en una clara desventaja me doy a la fuga a fin de salvaguardarme de sus mortales notas. Me oculte cerca de la entrada de la sala de conciertos esperando a que perdiera mi rastro. Hubo silencio por unos segundos, todo rastro de ella parecia haberse esfumado pero no me senti aliviada, al contrario, eso solo lo hizo peor. No escucharla solo le daba la ventaja de ser invisible a mis sentidos. Desesperada comencé a mirar a todos lados en busca de esa chica pero fui lanzada hacía las gradas por una nota Do.
Cai bruscamente, incluso rode por esos escalones de la entrada quedando en el suelo con un dolor general.
—No lo tomes personal, en verdad necesito esto, lo necesito...—comento la chica caminaba lentamente hacía mi adolorido cuerpo.
Senti un deja vu ante sus palabras ¿Por que se me hicieron tan familiares?
Con sus manos me rueda para quedar boca arriba y asi poder contemplarme antes de causar mi muerte.
—¿Unas últimas palabras?—con amabilidad se agacha para verme mejor.
La iluminación de la entrada me dio la oportunidad de verla a plenitud: Unos ojos lavanda, un largo cabello oscuro palido el cuál tenia peinado los laterlaes dejando un copete que apenas se mantenía. Parecia más que se fuera a caer en toda su frente. Vestia una camisa blanca de manga corta y sobre esta un blazer morado, el cuál, hacia juego con la falda y moño de tonos similares.
—Veo que...no tienes nada que decir—concluyo al verme absorta en su persona.
—E-espera—insisti recuperandome de ese lapsus—Dijiste que buscabas los números...¿Por que quieres matarme?
—Porque...porque tú eres el número—un tanto distraida me responde.
Al oir esas palabras un sensación de vacío e impotencia salia de mi corazón e iba disparado hasta mi cabeza manifestandose en el más patético "¿Qué?" Dicho en mi corta vida.
La chica solo empezo a reir de una forma extraña como burla a mi inocencia procendiendo ahora si, a ejecutarme.
—Como eres la nueva te bendecire con mi pieza favorita—expresó con su instrumento en mano.
Con el arco en las cuerdas procederia a tocar la entrada del himno de la alegría.
El dolor en mi cuerpo persistia acompañado de un pitido en mis oidos producto de la musica que tocaba aquella chica. La cabeza comenzo a doler y la vista se volvia borrosa, manchas negras se manifestaron por todas partes exponiendo el inicio de mi fin. Al menos no lo sentiria tan trágico con esa música, seria un bonito final
Pero aun no estaba lista para morir. Bunkers lo sabia muy bien.
Como un proyectil mi "angel guardian" entra en acción saliendo de entre la oscuridad impactando contra esa chica, quien a escasos segundos trato de bloquearlo con una pared de partituras las cuales se hicieron añicos.
Aproveche ese momento para ponerme de pie, era difícil pero mi voluntad y el miedo de morir eran mas grandes dándome la fuerza que necesitaba.
—Veo que sabes defenderte—me felicitaba de una extraña forma, hacia gestos raros en su rostro—Sin embargo...—volvia a poner el arco sobre las cuerdas del chelo para regresar a tocar—Esto es solo el preámbulo.
Más notas salieron disparadas hacia mi al son de la musica que la chica tocaba.
Bunkers no podia contenerlos todos, hubo un momento donde tuve que salir corriendo al ver que habia notas que me perseguían.
Termine encerrandome dentro de la sala de concierto, trabe la puerta con lo que tenia a mi alcancé y me escondi entre los asientos.
La música se oia como un ruido de fondo que poco a poco iba ganado fuerza. La puerta tembló indicando su cercania hasta que no pudo resistir más la vibración. La puerta salio disparada por dos notas dejando entrar a la violonchelista.
—¡Tu conejo...! no va a pro...protegerte y este salon ¡tampoco!, conozco todos sus secretos—pauso su música unos momentos—Por e-ejemplo...desde el escenario puedes contemplar los asientos—pisaba el suelo rechinante del escenario y se sentaba en la silla que habia allí—algo curioso de los asientos es que los hicieron de tal modo que nadie bloqueará la vista de uno—metia sus lastimados dedos dentro de la caja del chelo para sacar algo de su interior.
—¿Has escuchado alguna vez a Beethoven? Que te parece...luz de luna.
Las notas que conformaban esa pieza eran llevadas directo a mi escondite. Solte un grito ahogado de dolor, habian dos asientos haciendo presión en mi contra resultando en un terrible dolor en la parte del estómago.
Victoriosa la chica dirige sus pasos hacia mí, sin el chelo solo con el arco.
—Si te hace sentir bien, cuando salga de aquí prometo dedicarte una composición personal, nada revolucionario solo un conmemoración por tu sacrificio—comentó sin hacer ninguna clase de pausa como antes, se veia más lucida ahora.
—¿Quien eres?—exigi saber.
(FLASHBACK)
Starlight Glimmer salia del sanitario que habia en la sala de conciertos, por las prisas que tuvo en traer ese estuche se vio obligada a ignorar todo lo demas y eso incluia sus necesidades corporales.
Se veia tan chistosa conteniendo sus ganas y ya que habia ido para entregarle algo a la Dr. Edram aprovecho a hacer sus "asuntos".
Justo ya por la salida pudo escuchar lo que reconocio como el sonido de un violín
Sabiendo que no podía entrar en pleno concierto sigilosamente entreabrio la puerta. Entonces fue que la vio, una joven de cabellos oscuros palidos adornado con un broche blanco con una pequeña nota sol como diseño, y en un encantador vestido lavanda que deslumbraba sofisticación a la luz tenue del gran reflector. Maravillando a su publico con el instrumento que Starlight Glimmer penso, desde antes, que se trataba de un violín y no de un violonchelo. La música no era su fuerte asi que para ella le era facil confundirlos.
—Es una de las mejores que ha tenido el honor de tocar para la Filarmónica de la ciudad—comentaba la misma persona con quien tropezo al llegar.
—¿Eso es bueno?—tontamente pregunta Starlight
—Solo si tienes la dedicación y el sueño de querer ser uno de los mejores—decia con orgullo—Sus padres son de esos de la clase alta y claro ella tenia que esforzarse para no dejar en ridiculo el apellido de su família, aunque admito que tambien se le pego esa actitud presuntusa.
—¿Cómo es que se llama?—pregunto Starlight intrigada.
—Octavia...
(FIN FLASHBACK)
—...Melody Whitmore—respondia a su pregunta en un tono amable.
—Octavia...tu eres O.W...tengo tu estuche, lo tengo.
—¿Mi estuche? ¿D-donde? ¡Donde esta!—histerica exige saberlo.
—Debajo de donde estoy atrapada—indique apuntando a donde se encontraba.
Desesperada saca ambos asiento liberandome empujando mi cuerpo para sacar su estuche. Lo primero que hizo un vez lo tenia en manos fue posar su mano sobre la cubierta con una mirada contemplativa.
—Pense que se me acabaria y me volveria loca...pero aqui esta el resto—emocionada abre el estuche y...
Nada...No se movia en lo absoluto, dejo caer su estuche quedando como una estatua con la mirada perdida.
Vi mi oportunidad para escapar pero me vi tentada a saber que tenia adentro, recojiendo el estuche encuentro una clase de recibo de un medicamento, otro arco, una libreta (que presuntamente serian para lo que compone o estudia); un lapicero de tinta purpura y la cereza del pastel...
Bolsitas de heroína
No pregunten como sé que es heroína.
Entonces comence a juntar las piezas. No lo he mencionado pero cuando llegue aqui, al cuarto, mi memoria comenzo a sentir muy difusa era como si comenzara a olvidar cosas de mi vida.
A lo que quiero llegar es que, esta chica..
Era una conocida, suena extraño lo sé pero esas palabras: "lo necesito" y esa ansiedad. Solo me figuraba a alguien que pensé jamas volver a ver en mi vida.
Un dato adicional es que no la conoci como Octavia, tenia otro nombre y no lucia como ahora: las ropas sucias y la cara algo raspada. Se notaba que quiera cuidar su imagen, como mencione antes ese cabello que a fuerzas trataba de mantenerlo peinado ya era decir mucho.
Volviendo con el cuaderno de partituras noto como algunas fueron rasgadaz, arrancadas de la misma libreta e incluso habia muchas que faltaban. De pronto recordé el botadero de papel que había fuera de la sala de conciertos.
—¿Uh?—exprese al notar algo más entre los papeles de la libreta. Era una nota, la misma nota que encontre antes, la de Celestia—Tambien la enco...
Me detuve en seco pues...pues...algo me habia atravezado el abdomen...
...era el arco que tenia Octavia.
—G-Glimmer...—pronunció Octavia con remordimiento quitabdome su estuche.
Saco su arco de mi abdomen y me deje caer nuevamente al suelo. Estaba apunto de liquidarme no con sus notas sino con su mismo chelo a modo de un garrote que violentamente goleparia contra mi cuerpo.
Milagrosamente bunkers regresa y de un gran salto patea a Octavia haciendo que cayera hacia los asientos de adelante. Por mi parte me estaba desangrando, mi Dreamstone brilla señalando que podia largarme de ahi.
Pronunciando las palabras regreso al mundo real.
Me quite el collar de inmediato y lo lanze contra el muro de mi habitación. Asimismo, me caigo de la cama boca abajo. Arrastrandome dejo un rastro de sangre mientras me dirigia a la puerta y gritaba por ayuda.
No llegue a la puerta, me quede no tan lejos de la cama con mi cuerpo rindiendose al igual que mi voluntad. Tan solo me deje cargar en los brazos de la muerte y esperar lo peor...
