Los días fueron pasando y al fin llegó el primer día de clases en la universidad, nuestro año académico estaría dividido en tres cuatrimestres y terminaríamos a primeros de Junio, ya nos habían dado un listado de cursos que teníamos que realizar para obtener créditos este curso, asi que gracias a mi voluntariado y a mi trabajo en una guardería, solo me hacía falta un curso por elegir, y ya tendría el cupo completo de créditos para este primer año. Al final me había decidido por el curso de principios de la psicología.
Al final Astrid, resultó ser una chica bastante agradable, estudiosa, pero algo alocada sobre todo si había chicos de por medio. Al igual que yo, estaba en la universidad gracias a una beca, es canadiense y estudia enfermería, es animadora y había decidido hacer un curso de fotografía, además de irse el último año de estudios a Europa.
Pronto septiembre llegó a su fin, mi trabajo en la guardería iba muy bien, adoraba a los pequeños. Al final las clases eran por la mañana, así que por la tarde disfrutaba trabajando con ellos, dos veces a la semana iba a ayudar al asistente social del hospital y la verdad que me estaba ayudando mucho a entender varias cosas que había visto en clase.
Entre las clases, el atletismo, la guardería y mi voluntariado junto al asistente social, pasaron los meses.
Ya estábamos a mediados de diciembre por ahora todo iba muy bien, no había entrado en fase en ningún momento y como les prometí, cada semana me ponía en contacto con la manada a través de mi madre. Los exámenes estaban cerca, y por desgracia mis horas en la guardería los tuve que reducir. Casi todo el día estaba encerrada estudiando en la biblioteca junto a Astrid, ambas compartíamos algunos amigos, y hacía dos semanas había empezado a salir con un chico del equipo de baloncesto, algo que la tenía despistada y muy risueña.
Eran cerca de las diez de la noche cuando mi móvil sonó, dejé la cena en la mesita y contesté.
- ¿Diga?
-Hola Leah, soy Jacob
-Hola Jake, es raro que me llames ¿ha ocurrido algo en la reserva?
- ¿Cómo llevas las clases? ¿Ya has terminado los exámenes?
-Jake…las clases van bien, mañana empiezo los exámenes y no terminaré hasta finales de la semana que viene. ¿Qué ocurre?
-Verás Leah, he intentado retrasar esto lo máximo posible, pero Sam y los ancianos llevan cerca de un mes presionándome y ya no puedo atrasarlo más.
-Jake me estás asustando
-Leah necesitamos que vuelvas a casa, hace un mes y medio, empezó a nevar en Forks, Bella y yo fuimos a dar una vuelta con Renesme y una vampira amiga de los Cullen la vio. La niña crece muy rápido y aunque han pasado solo tres meses ella tiene la apariencia de una niña de 5 años.
La vampira se cree que los Cullen han transformado a una niña en vampiro y eso es ilegal entre los vampiros… Alice tuvo una visión y vienen los Vulturis, llegarán en dos semanas con toda la guardia, todos se alimentan de sangre humana y ante el peligro…muchos chicos de la reserva han
entrado en fase. Los Cullen están trayendo a amigos suyos para apoyarlos y nosotros necesitamos estar todos para proteger a toda la reserva y para ayudar a los Cullen-
Cuando dijo todo eso…me asusté ya que quería decir que seguramente habría otra guerra y esta seguramente con bajas, pero como prometí ante situaciones extremas, tengo que volver a casa.
- ¿Leah, sigues ahí?
- Si Jake perdona, estaba asimilando lo que me acababas de decir-contesté tocándome el pelo-voy a buscar un vuelo para la noche del jueves que viene que es cuando termino los exámenes.
-Siento todo esto Leah
-Tranquilo, gracias por avisarme. Cuando tenga el vuelo reservado te aviso para que alguien vaya a recogerme al aeropuerto. Hasta luego Jake, saluda a todos por allí.
Después de colgar me quedé algo intranquila.
-Leah, ¿estás bien? -me pregunto Astrid-
- ¿Qué?, no, la verdad es que estoy preocupada por mi familia. Me acaba de llamar un amigo diciendo que tengo que volver cuando pueda a casa, ya que pronto van a ir a la reserva un grupo de cazadores ilegales para acabar con unos lobos, que son nuestro animal sagrado y debemos impedirlo.
Si me disculpas, voy a buscar un vuelo para el jueves que viene.
-Claro, si quieres te puedo acompañar y os ayudo en lo que pueda-contestó Astrid-
-Gracias por ofrecerte, pero no es necesario y de todas formas…admito que los habitantes de la reserva son algo reacios a la gente de fuera de esta.
-Bueno, pues si necesitas algo en lo que te pueda ayudar, una vez estés allí, me dices.
-Gracias Astrid, voy a intentar buscar por el móvil vuelos.
-No hace falta Leah, usa mi portátil tiene internet, es lo bueno de ser hija única-dice guiñándome un ojo-
-Gracias
-De nada y buenas noches.
Después de buscar por tres horas, encontré un billete económico para esa fecha, lo compré y ya sí me fui a dormir.
