"Coma"

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Está acostado en la cama. Conectado a unos tubos que lo mantienen con vida, mientras que el vertiginoso sentimiento de tristeza lo consume día a día. El profuso anclaje que recae sobre su espalda, lo ha detenido de seguir avanzando hacia adelante.

Se siente incapaz de seguir con su vida, viendo el cuerpo de su pareja, yaciendo inconsciente en la cama de hospital.

Le dicen que no tiene que estar todo el día, esperando hasta que despierte. Pero él insiste en quedarse hasta el momento en que el jodido nerd decida despertar y por fin puedan regresar a casa juntos.

Katsuki insiste en quedarse en el hospital el tiempo que sea necesario. De igual manera, no ha ido a su casa por dos semanas. De seguro está sucia, pero no le importa. No le importa saber si su casa esta llena de telarañas y mugre. Lo que más le importa es que él despierte.

Se ha convertido en un hombre ambulante, paseándose por los pasillos blancos del hospital. Subiendo y bajando las escaleras para llegar a la habitación donde lo alojan a él.

No se imaginó que estaría sentado en la silla de visitas, observando el tenue movimiento de su pecho subir y bajar en una leve sintonía. Cada vez que lo ve con un agraviante dolor, no puede detener el avance de sus ojos cristalizarse y la pulsación de un líquido caliente que sale de sus ojos, expresando el inmenso sufrimiento que recorre su cuerpo, hasta consumir su quebrado corazón.

La última vez que escuchó su voz, fue cuando Izuku se lanzó a salvarlo de un peligroso atentado contra su vida. Los brazos de su pareja lo protegieron cuando los escombros cayeron en el atentado, golpeando la cabeza de su pareja, quien cayó inconsciente seguido del sonido del golpe.

Katsuki lo intentó despertar, mas no sucedió nada.

Izuku no ha despertado desde ese día y Katsuki sufre.

Ya ha pasado un mes del incidente y el tiempo se ha detenido en su vida. El nudo en el pecho lo agravia. El dolor de su corazón no se compara con ningún otro sentimiento nunca antes experimentado, puesto a que es la primera vez que siente que no todo es posible. Que se necesita más que paciencia, para afrontar la situación solo.

Sus amigos están de su lado, sus padres también, la mama de su novio, incluso su mentor. Todos ellos están de su lado. Pero no puede continuar sin Izuku a su lado, acompañándolo en cada paso del camino, sosteniendo su mano y siendo su apoyo incondicional.

No es entonces, que sus lágrimas se detienen cuando ve los dedos de al mano de Izuku contraerse y se lanza a tomar su mano entre las suyas. Se limpia las lágrimas con la manga de su playera, sin quitar la vista de encima de lo que acababa de pasar frente a él.

Katsuki respira hondo. Contiene la respiración y vuelve a respirar profuso.

La mano fría de Izuku aprieta la suya en señal de reconocimiento.

Por favor, despierta.

Tienes qué despertar nerd inútil.

En un arrebato de desesperación, besa cada uno de sus dedos, inclinando su cabeza sobre su mano, ansiando sentir el mínimo de su contacto, que es suficiente para reconfortarlo.

Sus plegarias se vieron rotundamente detenidas cuando oye:—K-Kacchan…

Y su mundo comienza a avanzar otra vez.

—Al fin despiertas, inútil— Dice invadido de sus emociones.

Izuku sonríe.

Por fin puede ver que sus hermosos ojos verdes lo miran fijamente en los suyos.

—Te mataría si no despertabas nunca— Recrimina, dejando escapar un suspiro atragantado. —Maldición. Te extrañé, estúpido. Te extrañé.

Izuku lo mira a través de sus ojos perezosos.

—Yo también—Contesta. —Estuve corriendo en círculos y no parecía acabarse el camino.

—Idiota— Reprocha. —Grandísimo estúpido. Por tu culpa la casa está sucia.

Izuku suelta una carcajada.

—La limpiáremos— Asegura, asintiendo.

—Estás convaleciente— Apunta.

—No importa— Sonríe su pareja, apretando su mano con gentileza. —Te amo— Dice débil. —No lo olvides…

Katsuki acomoda su mano sobre su mejilla, sintiendo que su temperatura sube.

—Nunca— Afirma. Más lágrimas salen de sus ojos. —Nunca.

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NOTA: Un mini capítulo.

Inicia triste, pero termina feliz.

Espero que les guste.