Estoy bien-Contestó el saiya con una media sonrisa. El moreno se la devolvió y luego se quedó recargado en la pared mirando el combate-Deberás de disculparme pero, no puedo quedarme con los brazos cruzados-dijo el saiya poniéndose de pie. Trunks lo miró atónito, el saiya recientemente había despertado de su desmayo, y ya quería luchar nuevamente
Vegeta no-dijo tomando la muñeca del saiya desde el suelo. Intercambiaron miradas, el una seria y Vegeta una llena de seguridad
Estaré bien-respondió antes de deshacerse del agarre del moreno. Este fruncio el ceño aún más. Conocía al saiya mejor que nadie y sabía que aunque lo intentara no podría detenerlo
Vegeta, yo puedo con él-dijo Lin en cuanto vio que el saiya se aproximó a ella cuando Dabura la hizo retroceder con un bloqueo con sus brazos
Sé que puedes, pero aún así quiero ayudarte, además no conoces los trucos de Dabura-dijo el saiya con tranquilidad. Dabura lo miró como si lo analizara
De ti me acuerdo muy bien, eres un demente-dijo el príncipe de las tinieblas con una pequeña sonrisa. Vegeta se la devolvió recordando a qué se refería
Antes quizás si lo era, ahora no tanto-dijo Vegeta adoptando una posición de ataque-Estoy seguro de que vienes por mí así que adelante
¿Cómo sabes que vengo por ti?-preguntó confundido el demonio. Vegeta lo había adivinado dado todo lo que le había sucedido, la enfermedad, el hecho de que Recoom y Jeeze le habían buscado con aquel líquido extraño, el escupitajo de Zarbon
Pensé que habrías saltado de la felicidad al verme desmayado ahí-dijo el saiya a modo de respuesta-Lin, ten cuidado si te escupe, transforma a las personas en piedra-dijo a modo de advertencia, la rubia asintió-Préstame-dijo refiriéndose a la espada que portaba la rubia. Esta dudó un segundo, dársela significaría que quedaría fuera del combate
Cerró los ojos y le tendió el arma. Vegeta sonrió por la confianza ciega que la fémina saiyajin tenía hacia él, empuñó la espada y miró a Dabura de manera amenazante
Es hora de que caigas de una vez-dijo el saiya sonriente. Empuño la espada con ambas manos. Hizo una estocada hacia al frente y sonrió. Parecía tener una expresión sedienta de adrenalina a pesar de que su rostro demostraba algo de palidez por su estado de salud
Increíble-dijo Lin en cuanto el príncipe saiya se lanzó a atacar al demonio. Le impresionaba el hecho de que su amigo no había cambiado ni un poco desde que lo había conocido
Trunks se había acercado a ella para ver el combate de Vegeta con más precisión en caso de que tuviera que ir a socorrerle
Es cierto, es increíble-dijo Trunks antes de sonreír también. Lin lo miró un segundo antes de devolverle el gesto-No ha cambiado nada desde que lo vimos por última vez
No, sigue siendo el mismo-dijo Lin dirigiendo su vista al príncipe que luchaba ahora con su espada contra Dabura. La utilizaba mejor que ella
Una niña se encontraba llorando en un hermoso jardín, repleto de vegetación de colores verdes. El suelo, los arbustos, los árboles todos de diferentes tonalidades que relucian por la luz de los soles de Namek Alpha.
La niña de rubios cabellos estaba sentada en el medio del mismo sin importarle ensuciar su traje blanco, portaba una especie de navaja que ahora se encontraba rota y cuya punta descansaba frente a ella. Había cedido en medio de un pequeño entrenamiento que había estado realizando. Escuchó un ruido extraño provenir de la zona en donde estaban las habitaciones que la distrajo
Sus lágrimas seguían en sus ojos a punto de caer mientras miraba en aquella dirección con curiosidad. Pronto vio salir de una de las puertas al saiya moreno que había visto en una reunión corriendo hacia el otro extremo donde habían más habitaciones, justo donde terminaba el jardín. Se quedó mirando en aquella dirección hasta que divisó a otro saiyajin que lo perseguía. Era el príncipe que había conocido hasta hace unos instantes
Ambos pasaron de largo, luego vio pasar corriendo al rey Vegeta con ira reflejada en sus azabaches pupilas. Esto no la distrajo demasiado y comenzó a llorar nuevamente al recordar el motivo de sus lamentos. Vegeta pasó nuevamente, al parecer su padre lo había perdido de vista y estaba persiguiendo a su esclavo
Se paró a descansar un segundo con la respiración un poco agitada hasta que notó que estaba al lado de la niña, esta tenía lágrimas en sus ojos y lo miraba con un deje de curiosidad
¿Por qué lloras?-preguntó confundido el príncipe-¿Te llamabas Lin, no?-preguntó nuevamente, la niña rubia asintió sin mucho ánimo en su rostro
Déjame sola, eres muy grosero-dijo la niña cruzándose de brazos mientras intentaba que no cayeran más lágrimas de su rostro
¿Grosero?-preguntó confundido el saiya. Lin asintió y tan sólo atinó a sacarle la lengua
Por eso decidí que no quería casarme contigo, entraste corriendo a la reunión y con un esclavo-dijo Lin a modo de reproche mientras le daba la espalda aún sentada en el suelo
Ah eso, sólo lo hice porque mi papá me dijo que no podía hacerlo-dijo el saiya con una sonrisa-Aún así no quería casarme contigo, no me gustan las lloronas-dijo a lo que Lin le miró por el rabillo del ojo con desdén. Había tomado aquellas palabras como un desafío
Yo no soy llorona-dijo poniéndose de pie volteando a ver al saiya. La herida que se había hecho en la pierna le hizo estremecerse ligeramente haciendo que una mueca se expresara en su rostro
¿Qué te pasó? ¿Por qué pones esa cara? Te ves aún más fea cuando haces caras raras-dijo el pequeño a modo de burla. La niña emitió un pequeño ruido a modo de gimoteo dado que le dolía la herida y a su vez le había molestado lo que el saiya le había dicho
Vete de aquí, quiero que te vayas a tu planeta de nuevo-dijo la niña con el ceño fruncido mientras intentaba disfrazar su dolor. No pudo evitar tocar su pierna para comprobar que el área afectada estuviera bajo control
Claro que me iré, pero después de ver que tienes en tu pierna ¿Te lastimaste?- preguntó el saiya. La niña se apartó en cuanto Vegeta atinó a agacharse para ver con más detenimiento
Quiero que te vayas, deja de hacer cosas extrañas-dijo la pequeña con desconfianza
Sólo quiero ayudarte-dijo el príncipe con tranquilidad en su mirada-Sino quieres mi ayuda por lo menos déjame acompañarte a que vean tu herida
No es necesario, soy namekiana-dijo la pequeña con el ceño fruncido-Sino sabes nada de mi raza no deberías interferir
Cierto, pero pensé que sólo los namekianos masculinos se regeneraban -dijo pensativo el príncipe-¿Y si puedes recuperarte sola por que lloras?-preguntó mientras se reincorporaba. Había estado de rodillas algunos segundos ante la princesa de dorados cabellos
Rompí mi arma favorita en combate-dijo mostrando el arma que tenía en la mano, el mango de la navaja estaba en su mano. Tenía tonos cálidos y el puñal sólo tenía la mitad de su totalidad
No necesitas usar armas-dijo el saiya mientras miraba lo que había quedado del puñal roto. Lin frunció el ceño
¿Qué tu no sabes usar ninguna? ¿No entrenas con ellas?-preguntó Lin curiosa. Era de los pocos príncipes que había conocido y le parecía extrañamente inusual
Claro que si, manejo todo tipo de armas pero no son de mi predilección-dijo con tranquilidad el pequeño saiya-Me gusta mas el combate cuerpo a cuerpo-argumentó
Bueno, a mi si me gustan y soy muy buena con ellas, aunque mi favorita se haya roto-dijo antes de soltar el mango de la navaja para que cayera en el suelo
Deja de poner esa cara tan fea y te prometo que te conseguiré una mejor-dijo el saiya. Lin lo miró con sorpresa y sonrió un poco ante la amabilidad del pequeño. Éste se acercó y limpio con su pulgar el resto de una lágrima que la niña tenía en la mejilla
Gracias pero no necesito obsequios de un pretendiente más-dijo a modo de broma luego de tomar dos pasos de distancia del principe-Tu sólo quieres que me case contigo chantajeandome
Claro que no, no me interesa casarme contigo seguramente eso lo decida cuando sea más grande. Pero de lo que estoy seguro es que no quiero que la princesa a mi cargo se sienta mal-dijo con una sonrisa-Mira, quizás no nos casemos en el futuro pero no me molestaría tener una princesa Namek de amiga
Eres muy impulsivo y salvaje, no me gustan los saiyajin-dijo la pequeña mientras se volteaba. Sabía que esas palabras despertarían el interés del saiya
Es verdad, lo soy, pero voy a ser tu saiyajin favorito así que no tendrás elección-dijo el príncipe con seguridad en su voz. Tomó una pequeña alforja que llevaba con él a las misiones formales como esa y se la tendió a la rubia que no le veía dado que estaba de espaldas a él-Ten esto
Lin volteó ligeramente a mirar al saiya y lo hizo por completo en cuanto notó que este le ofrecía algo
¿Qué es eso?- preguntó curiosa sin animarse a tomarlo
Es un arma reglamentaria que me dan siempre para las misiones especiales en caso de emergencia, pero a mi no me gusta usar armas así que jamás la he utilizado-dijo el saiya con tranquilidad. Era una alforja pequeña, de tonos rojizos característicos de Vegetasei-Quiero que te la quedes hasta que te regale una mejor
Lin miró intrigada la pequeña arma. Tomó la alforja por la correa que tenía y le sonrió al príncipe
No eres tan grosero después de todo-dijo la rubia con una cálida sonrisa al niño. Éste le devolvió el gesto con inocencia
Claro que no, soy un príncipe después de todo-dijo el saiya con una sonrisa-Y sobre eso de que no quieres casarte conmigo, eso lo veremos-dijo de manera provocativa. Lin pareció sorprendida ante sus palabras. El saiya le sonrió por última vez antes de correr dado que escuchó el grito del monarca de su planeta furioso
Lin miró lo que el príncipe le había dado con una sonrisa, empezaba a cambiar su opinión sobre los saiyajin
¡HYA!-expresó un saiya de casi unos 20 años con cabello en forma de llamas mientras lanzaba un golpe a la nada. Estaba en una habitación blanca, en el espacio, exactamente en una nave pulcra, metálica y careciente de demasiada vida o esperanza. Había pasado horas entrenando sólo en aquel cuarto con determinación
La puerta se abrió. Vegeta se arrodilló rápidamente sin pensar demasiado y sin ver hacia arriba sólo con la mirada gacha
No voy a casarme contigo-dijo una voz femenina en cuanto ingresó. Vegeta se levantó rápidamente luego de escucharle, parece que la había confundido con Freezer
Algún dia querrás-dijo el saiya con naturalidad mientras acomodaba su cabello. El fleco que tenía le molestaba para ver a la femina con claridad así que se lo hizo para atrás logrando parcializar su vista-Sé que te traigo loca
En tus sueños-dijo a modo de contestación la rubia con vanidad. Vegeta siempre ligaba con ella y si bien se querían mucho y se habían besado un par de ocasiones, el miedo y la incertidumbre de la rubia les habían evitado estar juntos
Ese es tu destino preciosa-dijo sonriente el saiyajin-¿Vienes a entrenar conmigo?-preguntó dado la inesperada interrupción que había recibido
No, sólo quería verte necesitamos hablar-dijo la rubia con tranquilidad en su voz
¿Aquí?-preguntó el saiya un tanto incómodo. Los otros soldados tripulantes de la nave monitoreaban los entrenamientos que se realizaban en ese tipo de habitaciones
Vamos-dijo la rubia tomando la mano enguantada del saiya. Lo obligó a seguirla fuera del cuarto hacia la habitación del príncipe donde se encerraron luego de moverse por los pasillos a hurtadillas en caso de que alguien les viera holgazaneando y los regañara
Esto se ve muy sospechoso-dijo el príncipe al encontrarse sentado en su cama con la saiya parada frente a él. La puerta cerrada y una expresión seria en su rostro
No pienses estupideces-dijo a modo de regaño la Namek con su tono rígido habitual
Para mi no son estupideces-dijo el saiya con tranquilidad-Si es lo que pensé no me opondré-dijo mientras se dejaba caer en la cama. Recibió una mirada aun mas seria de la rubia
Vegeta tu sabes que yo te quiero... mucho ¿verdad?-preguntó tímidamente la rubia. Vegeta se sentó rápidamente al notar la timidez con la que la rubia se había dirigido hacia él
Lo sé, yo también te aprecio mucho y no deberías ponerte así por decírmelo pero...¿A que viene todo esto?- preguntó confundido-¿Acaso te estás declarando?-preguntó. La rubia asintió sonrojada
Sólo quería decírtelo, sabes que no es fácil para mi hacer este tipo de cosas y me pareció el momento adecuado dado que dentro de poco tendré que irme a una misión y no se con certeza cuando volveré-dijo la saiya con un poco de impotencia en sus ojos. Le molestaba en sobremanera cuando una misión suya no coincidía con una del príncipe saiya
Pero no entiendo porqué estas nerviosa, sabes que me gustas-dijo el saiya con naturalidad-Creo decírtelo todos los dias, hace como 15 años-dijo a lo que la rubia se sonrojó aún mas-Además no te preocupes, en cuanto vuelvas yo estaré aquí, y sino estoy aquí entonces puedes estar segura de que lo estaré pronto-dijo con tranquilidad
No me gusta que nos manden a misiones tan largas, además el asunto ha estado complicado, aunque yo te guste y tu me gustas creo que sólo debemos ser amigos-dijo la saiya algo desilusionada
Yo creo que el destino dirá qué debemos hacer-dijo el príncipe con tranquilidad-Aunque claro que no me sube el autoestima que me rechaces de nuevo aunque yo te guste-dijo el saiya con naturalidad-Agradece que ya me tienes acostumbrado
Lo siento-dijo la rubia un tanto decepcionada, de verdad le dolía rechazar al saiya tan seguido
Te perdonaré si me das un beso antes de ir a tu misión-dijo el saiya a la mujer-No tienes que ser mi novia o mi esposa para darme uno de todos modos ¿O si?
Si tuviera que serlo no habrías besado todas esas mujeres-dijo Lin cruzándose de brazos a modo de resistencia. El príncipe la obligó a voltear y la tomó por el mentón con firmeza
Sólo una podrá decir que a pesar de todo rechazó al príncipe saiyajin-dijo el mismo antes de depositar un beso en los labios de la rubia. Esta sintió arder su rostro y obligó al saiya a apartarse de ella con un empujón que le hizo quedar recostado en la cama
No hagas eso, sabes cómo me pongo-dijo la Namek cruzándose de brazos. Vegeta sonrió triunfante
¿Cuándo te vas?-preguntó mientras se sentaba al lado de la rubia nuevamente procurando hacerla sentir menos avergonzada
En unos minutos, no tenía mucho tiempo para avisarte así que vine como pude-dijo a modo de excusa-Quiero que me prometas algo-dijo mientras miraba con rigidez al saiya
¿Qué cosa?-preguntó confundido el príncipe devolviendole la mirada
Que cuando me veas la próxima vez, tendrás puesto esto-dijo la mujer mientras le mostraba en la palma de su mano un anillo con el símbolo de Vegetasei
No uso esas cosas, pero está bien-dijo Vegeta mientras se quitaba el guante de la mano izquierda, y le quitaba el anillo a la rubia para ponérselo. Así lo hizo y luego retornó el guante a su lugar
Lin le sonrió con ternura y a su vez una lágrima se asomó por su mejilla
¿Por que lloras?-preguntó el saiya confundido-Me volverás a ver Lin, y estaré bien en la misión en la Tierra si es lo que te preocupa
Lo sé, sólo lamento todo lo que pasó, luego de la destrucción de tu planeta has tenido que soportar todo este martirio también-dijo mientras otra lágrima salía de su ojo. Vegeta le sonrió con tranquilidad
Sino fuera por ti y Trunks esto verdaderamente sería un martirio, pero, ustedes dos están aquí conmigo y yo con ustedes así que procura ser fuerte, yo lo seré con la fuerza de mi planeta-dijo, Lin lo miró con ternura
Acabaremos con Freezer un día ¿Hecho?-preguntó extendiendo su mano a espera que el saiya la tomara
Y luego te casaras conmigo ¿Verdad?-dijo el saiya haciendo que la rubia riera suavemente mientras asentía
El comunicador de Lin emitió un pitido de aviso haciendo que esta se sobresaltara dado que lo había dejado apoyado en la cama de Vegeta
Debo irme-dijo con seriedad en su expresión. Vegeta asintió con tranquilidad y le tendió el rastreador-Gracias, nos vemos luego Vegeta-dijo antes de darle un beso en la mejilla al saiya
Te estaré esperando-dijo el príncipe a su vez. Lin le sonrió y se fue de allí, claro que cambiando a un semblante más triste al cruzar aquella puerta
Lin volvió a la realidad en cuanto un escupitajo de Dabura se dirigió hacia ella. Cerró sus ojos debido al impacto del momento esperando recibir su destino hasta que sintió algo pesado caer frente a ella
Al abrir los ojos nuevamente vio un pedazo de piedra hecho añicos en el suelo
Se me escapó-dijo Vegeta que tenía su mano extendida, un guante se ausentaba de ella-Tu pelea es conmigo ahora maldito cobarde. Si vas a convertir en piedra a alguien inténtalo conmigo-dijo el saiya con una sonrisa
Dabura fruncio el ceño. Había estado peleando con el saiya demasiado tiempo y si bien había logrado recolectar algo de energía su estado se encontraba ya muy deteriorado
Es hora de terminar con esto-dijo el saiya con tranquilidad. Dabura fruncio el ceño con cierto deje de desesperación. Vegeta le embistió nuevamente con el arma cortante a su alcance y como si el talento de Mirai Trunks hubiese emergido de él cortó en pedazos al rey demonio. Calcinó los grandes pedazos rápidamente con un rayo de ki
Bien hecho, aunque llenaste mi espada de sangre-dijo la rubia en cuanto notó desaparecida la existencia del príncipe de las tinieblas
Vegeta cayó de rodillas y se recargo en la espada que estaba apoyada en el suelo. Lin se acercó rapidamente al igual que Vegetto
¿Estas bien?-preguntó la rubia con preocupación. El saiya lucía como un fantasma, tenía su tez pálida y una expresión cansada en su rostro
El utilizar mi ki hace que me canse rápido, estaré bien-dijo el saiya con naturalidad-Su objetivo era quitarme energía y lo logró-dijo refiriéndose a Dabura
Ya no vas a dar la cara por mí, el próximo es mío-dijo Lin con determinación. Le tendió una mano al saiya para ayudarle a levantarse
Yo te ayudaré-dijo Trunks acercándose también. Vegeta se levantó con la ayuda de Lin, y Trunks le ayudó a mantenerse en pie para poder bajar al último nivel
Nosotros nos encargaremos a partir de ahora-dijo Vegetto una vez que estuvieron en el siguiente nivel
Ya has hecho mucho Vegeta-dijo a su vez Trunks. Quería hacer que el saiya se sentara a descansar pero este no parecía tener intenciones de hacerlo
Creo que cierto príncipe ya ha esperado suficiente-dijo la rubia tomando las mejillas del saiya con sus manos y mirándole de frente-Vamos a salir de esta juntos, pero tienes que confiar en mí ¿Si?-dijo, Vegeta la miró con neutralidad como si analizara sus ojos
Claro que si-respondió el saiya sin apartar la mirada. Lin se sonrojó instintivamente-Está bien, tomaré un pequeño descanso pero si sucede algo intervendré-dijo a modo de advertencia
Lin le sonrió mientras asentía. El príncipe seguía siendo el mismo que conocía desde siempre, y a pesar de que ya no ligara con ella aún la quería y se preocupaba por ella
Lamento no haber cumplido mi promesa-dijo el saiya al ver la cara pensativa de la rubia. Esta volvió en sícuando escucho la voz del saiya
¿Qué promesa?-preguntó Lin confundida
El anillo, lo perdí antes de que Kakaroto lo encontrara-dijo un tanto apenado
Yo lamento haber roto la mía también. Aún así lo importante es que lo tienes-dijo la saiya con tranquilidad
¿La tuya?-preguntó confundido
Que me casaría contigo-dijo un tanto sonrojada-Aunque aún no me he rendido con ello-dijo haciendo que Vegeta se sonrojara notoriamente hasta el punto de parecer incómodo
Que lindo-dijo Lin con una sonrisa. Vegeta se fue rápidamente luego de mirarla con pena y sus mejillas rojas.Vegetto rió al ver toda la situación haciendo que Vegeta le mirara con un poco de molestia. Fue a sentarse al lado del moreno que descansaba al borde de la nave-Yo peleare en nombre de los saiyajin ahora-dijo con determinación
La puerta empezó a abrirse lentamente en uno de los extremos de la nave permitiendo ver al siguiente adversario que enfrentaría.
Capítulo 15 listo!! Muchas gracias a quienes siguen leyendo el fic. Espero que les esté gustando cómo va. Saludos.
Nieblaneit0r
