Como lo prometido es deuda hoy lunes toca nuevo cap. Estoy muy agradecida con todos aquellos que me apoyan con esa historia
A todos aquellos que me dejan su hermoso comentarios gracias ᕙ (^ ▿ ^ -ᕙ)
A leer ...
El Templo del Sol
La mañana siguiente fue tranquila, la fiebre de Rin había cedido; aún se encontraba algo débil pero pudo comer sin complicación lo cual era una buena señal. Aunque todavía me gustaría monitorearla para asegurarme que todo el veneno allá sido eliminado, pero no sabía cuánto tiempo Sesshomaru accedería a estar con nosotros y ahora ella se veía mejor temía que se fueran, una vocecita en mi interior me susurro que no era solo por el estado de Rin que no querían que se fueran; me sentí nerviosa no sabía qué pasaba conmigo.
- Rin cree que es usted es muy buena señorita Kagome—sonreí ante las palabras de la niña que se encontraba en mi bolsa de dormir, sin duda su aspecto había mejorado mucho la noche en vela vigilándola había valido la pena.
-Haha tiene un corazón muy grande—dice Shipoo a mi lado. Me miró nervioso dándose cuenta de sus palabras.
-Me puedes llamar así cariño, después de todo eso soy—acaricie su cabello tranquilizándolo.
-¿La señorita Kagome es tu okaa-san?—Rin nos miró curiosa.
-Inuyasha y Kagome me salvaron la vida y me cuidan, ¡me han adoptado!
-Sesshomaru-sama también le salvó la vida a Rin, ¡la protege!—responde alegre, veo a los dos niños entusiasmados frente a mí y suelto una risita.
-¿Te sientes mejor Rin?—pregunte acariciando su cabello.
-Rin está mejor señorita Kagome—dice correspondiendo mi gesto. Satisfecha me levanto y salgo de la cabaña dejando solo a los dos niños en ella. Sango y Miroku comían alrededor de los retos de la fogata, tome el cuenco que Sango me ofrecía.
-¿Cómo amaneció Rin, Kagome?—pregunta Sango cuando me senté a su lado.
-Su fiebre por fin cedió pero quisiera vigilarla un poco más, quiero asegurarme de que todo el veneno esté fuera de su cuerpo—Sango asiente y no dice nada más; me decido a comer mientras veo el campamento. Ah-Un y Jaken estaban un pocos alejados podía ver como este último refunfuñaba, lo ignoro siguiendo mi inspección. Me doy cuenta de la ausencia de Kikyo pero pude ver a Inuyasha en la copa de un árbol, lo mire extrañaba; curiosa me acerco a él.
-¿Eh, Inuyasha?— llame nerviosa, me pregunté si aún estaba enojado conmigo ayer no dijo nada más luego de que regresamos al campamento. El hilo de mis pensamientos me llevó a escanear el lugar de nuevo confirmando lo que ya sabía, él no estaba aquí, no lo había visto desde ayer luego de que Inuyasha y yo volviéramos, ¿dónde estará?
-¿Qué pasa Kagome?—parpadeó un par de veces sorprendida de ver a Inuyasha frente a mí, no me había dado cuenta en qué minuto bajó del árbol, dejó atrás mis pensamientos sobre Sesshomaru y me enfoco en mi amigo.
-¿Pasa algo?— pregunte
-No pasa nada ¿por qué lo preguntas?
-Lo siento es que no vi a Kikyo y tu estas aquí solo sentí curiosidad; ¿todo bien?
-Todo bien, por sorprendente que te parezca ella y yo no estamos todo el tiempo juntos—asentí suavemente.
-Inuyasha lo de ayer, bueno me quiero disculpar de nuevo—sentí la necesidad de disculparme; no quería que entre nosotros hubiera más malos entendidos.
-Keh, olvídalo, por alguna razón entiendo porque no lo quisiste decir, ¡pero no lo vuelvas hacer! Confía más en mi Kagome—asentí sonriente feliz de que todo esté bien con él.
-Haz madurado Inuyasha—lo golpeó en el hombro con aire juguetón.
-¡Qué dices tonta! yo siempre fui así—gruño, reí con ganas y al cabo de un rato él también soltó una risita. Limpie las lágrimas que se habían escapado de mis ojos; adoraba mi nueva relación con Inuyasha, siendo honesta nuestra relación siempre fue así solo que ahora no estaba la incertidumbre en mí con respecto a nosotros y Kikyo. Inconscientemente mis ojos vuelven a escanear el lugar—Él no está aquí—me sonroje al verme descubierta.
-¿Quién?—dije haciéndome la desentendida.
-Ja, claro como si no supieras—rueda sus ojos; me encojo de hombros—No ha regresado desde que se fue, cuando establecimos el campamento, la verdad no era como si esperara que se quedara en un lugar rodeados de humanos pero la mocosa está con él al menos debió cerciorarse de que siguiera viva—mire a Inuyasha hablar; pensé en sus palabras por alguna razón sabía que Sesshomaru no estaba lejos, él no dejaría a Rin pero no podía sentir su energía demoníaca ¿cómo podría yo saber eso?
-Él sabe que está bien—dije convencida.
-¿Cómo estás tan segura?—Inuyasha me dio una mirada que no supe descifrar.
-No lo sé, simplemente lo sé—era algo dentro de mí. No podía sentir su energía demoníaca ni saber lo que pensaba, pero sentí como lo podía encontrar de igual forma, como si entendiera lo que sentía—Yo tengo que hablar con él—no entendía qué pasaba pero necesitaba verlo—Lo voy a buscar—dije mirando a Inuyasha con algo de duda.
-Keh, ¿ahora me pedirás permiso?—dice burlón, fruncí mi ceño y le saqué la lengua como una niña pequeña.
-Claro que no simplemente te informaba lo que haría—dije viendo a otro lado.
-Tienes mi permiso Kagome, sé una buena niña—dijo riéndose de mí, mis mejillas se calentaron pero no dije nada cuando me dirigí al bosque. Era una locura pero aunque no podía sentir su energía demoníaca algo en mi me dijo hacia donde ir; mi marca no cosquilleaba así que él no me llamaba ¿cómo sabía dónde estaba?
Seguí caminando, podía sentir como si una vocecita me estuviera indicando el camino, no sabía como pero simplemente supe a donde ir. Cuando llegue a un claro en bosque me detengo al verlo parado en el medio al parecer me sintió porque volteo a mi dirección apenas sus ojos se encontraron con los míos mi corazón palpitó con fuerza.
-Sesshomaru—su nombre salió en un suspiro no sabía por qué, pero de repente me sentí muy tranquila.
-Miko—su voz siempre fría llegó a mis oídos haciéndome estremecer ¿qué era ese sentimiento? No sabía qué decirle, no lo había pensado simplemente quería verlo.
-Rin está mejor—dije acercándome—Nosotros iremos a un templo, Kikyo dijo algo sobre mis poderes y quizás ahí podemos encontrar respuesta—dije nerviosa, la mirada de Sesshomaru era intensa me sentí enrojecer—Yo quisiera vigilar el estado de Rin quiero estar segura que no tendrá secuela—baje mi mirada, ¿por qué me veía así? nunca me había visto de esa manera. Su mirada era fría ¿Por qué sentía entonces que me veía dentro de mí? Me sentí desnuda bajo esa mirada—Me preguntaba si no te molestaría acompañarnos solo hasta que Rin esté mejor claro— ¿por qué me sentía tan nerviosa? No era la primera vez que hablaba con él ¿por qué me sentía así? El simplemente levantó una ceja, no pude evitar pensar que los ojos de Sesshomaru bajo la luz del sol eran hermosos.
Volaba en Ah-Un junto a Rin y un Jaken malhumorado parecía muy indignado cuando se enteró que todos iríamos al templo según sus palabras, que su amo se viera obligado a estar con un grupo de estúpidos humanos era indignante, misteriosamente una piedra le había dado de lleno callándolo. Miroku Sango y Shipoo iban sobre Kirara junto a nosotros, Inuyasha y Kikyo nos seguían de cerca y Sesshomaru volaba encabezando el grupo unos metros sobre nosotros.
-¿Ese templo donde se encuentra?—oigo a Sango preguntar.
-Según los rumores se encuentra al sur del occidente ¿estoy en lo correcto señorita Kikyo?
-Así es monje—mire hacia abajo ubicando a Kikyo en la espaldas de Inuyasha.
-Nunca he oído hablar de un templo así—comenta Sango.
-Me sorprendería si así fuera Sango, el templo no es muy conocido por muchos. El templo del sol es un lugar sagrado para las sacerdotisas y monjes pero el lugar en donde esta si dunda los conoces el lago de Amaterasu o lago de oro.
-¿Por qué se llama lago de oro?—preguntó Shipoo.
-Por eso pequeño Shipoo—mire hacia donde apuntaba Miroku no pude más que sorprenderme, más allá del bosque que atravesábamos un enorme lago dorado se veía a la lejanía.
-El lago es milagroso se dice que si dejas una ofrenda en la capilla y le oras a la diosa de sol esta te concederá tu deseo, además el agua es curativa; es importante dar los respetos correspondiente de lo contrario el agua será mortal.
-Eso es sorprendente—escuché decir a Shipoo.
-La diosa del sol es una mujer amable fue ella quien les dio la energía espiritual a los humanos para que pudieran combatir a los demonios—explica Miroku, lo mire intrigada por la historia.
-He escuchado del lago, pero si el templo está junto a él ¿por qué no es conocido?—analice la pregunta de Sango era verdad ¿por qué conocían el lago y no el templo si estaban juntos?
-Eso es por el que vigila el templo—todos miramos a Kikyo—Mi maestra me contó que en el templo vive el maestro del primer monje y sacerdotisa, él fue quien los instruyó en el arte de purificar demonios.
-¿Es el guardián del templo?—pregunte intrigada.
-En los textos antiguos nunca se refieren a él como guardia si no como vigilante siempre a la espera de alguien—dice Miroku.
-¿A quién espera?—mire a Rin cuando hace esa pregunta.
-Los textos no lo dicen—responde Miroku.
-¿Pero no entiendo como no ven un templo?—pregunte curiosa.
-Hay una barrera que no deja que nadie lo vea además aquel ser siempre vigila. Nadie ha entrado al templo en siglos—respondió Kikyo.
-¿Qué clase de ser es ese? Si ha vivido tantos años no es humano—oí decir a Sango
-Nadie sabe de dónde vino pero es el primer maestro—dijo Miroku.
-Si nadie ha entrado al templo en siglos ¿Cómo lo haremos nosotros?—Sango pregunto lo mismo que yo estaba pensado desde que lo dijeron.
-Tengamos fe Sango, tengamos fe—responde Miroku.
-Oye Miroku creí que eras un monje budista, ¿cómo sabes tanto de religión sintoísta?—dijo Inuyasha.
-Creo en la fe de Buba mi amigo, pero también respeto y venero a los Kamis—responde Miroku.
- Keh yo creo que profetas la fe que más te convenga a la hora de hacer negocios—dijo Inuyasha y el silencio de Miroku fue la única respuesta, suelto una risita nerviosa Miroku era todo un personaje.
Al cabo de un rato aterrizamos junto a una capilla que se encontraba al lado del lago, mire el agua sorprendida de verdad parecía oro líquido. Eche un vistazo a mi alrededor y no pude ver ningún templo, ni a nadie más que a nosotros ¿y si el vigilante no se presenta? ¿Cuánto tiempo tendremos que estar aquí? Vi a Sesshomaru caminar unos metros más allá de la capilla y pararse a la orilla del lago lo seguí entrañada ¿que se supone que hacia?
-¿Quién anda ahí?—volteo a todas partes buscando aquel que había hablado, todos nos pusimos en guardia, me asegure de ubicar a los niños no permitiría que los capturara no de nuevo—Oh un descendiente de la luna—de repente delante de nosotros, apareció una escalera.
-Sal de tu escondite—escuché el gruñido de Inuyasha detrás de mí, de repente una neblina comenzó aparecer y descendiendo de las escaleras pude ver a un hombre joven de cabellera despeinada corta y dorada, ojos morados, su piel sutilmente bronceada parecía brillar entre la niebla usaba un kimono negro sujetado por un obi dorado.
-¿Tú eres quién vigila el templo del sol?—pregunté dando un paso adelante.
-¿Quién pregunta?—dice mirándome.
-Me llamo Kagome, me preguntaba si podrías ayudarme—respondí
-¿Ayudarte?—dijo con el ceño fruncido yo trague con fuerza su mirada fue dura— ¿Es usted lord Sesshomaru?—dijo viendo ahora a Sesshomaru con intriga.
-Soy Sesshomaru No Taisho el lord del occidente y heredero de la casa de la luna—el hombre simplemente lo miró entrecerrando los ojos.
-¿Por qué un descendiente de la luna visita un templo cuyo guardia no ha aparecido?—pregunta curioso. Mire a Sesshomaru esperando su respuesta pero si este la iba a dar no lo pude saber, ya que el hombre volteo su mirada ante el sonido del gruñido irritado de Inuyasha y en menos de un segundo estaba frente a él, Inuyasha retrocede sorprendido ante la cercanía del hombre, mire con preocupación al extraño sujeto esperando que no se iniciara una pelea— ¿Cómo te llamas?—preguntó mirando a Inuyasha con curiosidad casi intrigado.
-Keh, ¡que te importa imbécil!—mire aterrada al hombre temiendo que se hubiera ofendido por el trato de Inuyasha, pero bajo todo pronóstico este se rio. Todos miramos impactados al hombre reír, Sesshomaru simplemente lo veía con una mirada estoica.
-Kagome—me sobresalte ante el llamado del hombre quien ahora me veía con una sonrisa de oreja a oreja—Veo que llevas fragmentos de la esfera contigo— dijo apuntado mi pecho, lleve mi mano al pecho justo por encima del compartimiento de mi kimono, donde estaban los fragmentos de Shikon, lo mire sorprendida de que los haya visto—Subamos les aseguro que el lago se ve esplendido desde la cima—dijo subiendo las escaleras, mire a los chicos y asentimos, comenzando a seguir al hombre. Inuyasha estaba tenso y aun su ceño estaba fruncido, lo mire sin entender que lo había puesto de tan mal humor.
-¿Estás bien Inuyasha?—pregunte acercándome a él.
-Este lugar es extraño—dijo mirando a todos lados y olisqueando el lugar.
-Todo se siente muy armonioso la verdad trae bastante paz—dije extrañada analizando también el lugar.
-Ese es el problema—gruño, mire a los demonios que nos acompañaban y excluyendo a Sesshomaru todos se veían un poco más decaído que antes de entrar al templo pero podría jurar que vi la piel de Sesshomaru y Inuyasha se volvía más brillante no sabía si fue un efecto de la luz porque cuando llegamos a la cima no vi nada extraño en ellos.
-Bienvenidos al templo de la diosa Amaterasu—dijo el hombre al llegar a la cima. Mire asombrada el templo, más que un templo me recordó un castillo japonés, en cada detalle se veía reflejado la diosa del sol; me fije en los niños que circulaban por el área tanto con apariencia humana como demoníaca y algunos con aspectos totalmente animal.
-Son espíritus de papel y espíritus guardianes—respondió a mi pregunta silenciosa el hombre con una sonrisa mientras se abanicaba con el abanico que había sacado de su manga—Oh disculpen mis modales permítanme presentarme mi nombre es Daisuke soy el encargado de vigilar este templo hasta que aparezca mi maestro.
-¿Su maestro no se encuentra en el templo?—preguntó Miroku intrigado.
-El guardia y maestro de este templo no ha aparecido pero estoy seguro de que eso cambiará pronto—dice de forma misteriosa, ocultando parte de su cara con el abanico.
-Pero por favor pasen estoy seguro de que están hambrientos—dice guiándonos al interior del templo. Este estaba finamente decorado en tonos dorados, negro y rojo. Seguimos a Daisuke hasta un comedor, nos sentamos en los cojines que estaban alrededor de la mesa y en un segundo conejos de aproximadamente un metro de altura llenaron la mesa con comida—Por favor coman todo lo que quieran hoy es motivo de celebración—dice Daisuke con una sonrisa, lo mire extrañada el cambio de actitud de cuando nos recibió ahora fue raro pero Sesshomaru no hizo nada al respecto, no creo que sea una trampa y si lo era lucharíamos. Por primera vez vi a Sesshomaru comer quise ser discreta al respecto pero no pude, simplemente me miró con una ceja alzada.
-Disculpe maestro Daisuke ¿qué celebramos exactamente?—mire a Miroku uno tres cojines más atrás de mi posición del otro lado de la mesa cuando hizo esa pregunta.
-Oh es la primera vez que el templo recibe un guardián—dice con una sonrisa algo misteriosa—Es un honor tener a un descendiente de la luna aquí—Termino con una amplia sonrisa, todos lo miramos un segundo pero nadie dijo nada, vi la mirada pensativa de Miroku me pregunté si él sabía que se refería cuando llamaba a Sesshomaru descendiente de la luna ¿era alguna clase de título? Cuando el último plato fue retirado de la mesa mire a Daisuke preguntándome si era correcto hablar ahora—Por favor acompáñenme a beber té mientras hablamos de sus asuntos aquí—dijo señalando el shoji que se deslizó revelando de nuevo un grupo de conejos con tazas y jarras.
-Maestro Daisuke—llame luego de tomar un trago de mi té
-Kagome veo en ti dos energías—dijo tomando un sorbo de té—Es curioso también tienes un alma enorme—me moví incómoda ante su intensa mirada—Pero por favor preguntémonos correctamente, ustedes saben mi nombre y yo sé el dos de ustedes, ¿por qué no me dices ahora el tuyo?—dirige su vista a Inuyasha, este se mueve incómodo en el cojín.
-Inuyasha—dice con mal humor.
-Inuyasha-san—Daisuke dijo el nombre con emoción—Oh, espero que no les moleste el incienso noto que los demonios en la habitación no están del todo cómodos eso se debe a la energía del templo, pero este incienso los aliviará—dijo cuándo una niña con apariencia humana llegó con un incienso en un pequeño recipiente de cerámica—No se preocupen el dragón que vino con ustedes también está siendo atendido—termino diciendo cuando la niña desaparición por el shoji
-Le agradecemos su preocupación—dijo Miroku.
-¿Cuál es su nombre monje?—dice mirándolo con intensidad.
-Miroku, maestro—responde inclinándose respetuosamente.
-Monje la maldición de tu mano te matara si no la tratas—mire asombrada a Daisuke ¿cómo supo de la maldición de Miroku?—Mis ojos ven muchas cosas—salte sorprendida ¿acaso él leía la mente?—Le aseguro que no leo mentes Kagome, tiene usted una mirada muy transparente, no es difícil para mí saber que piensa. Simplemente mi vista es muy aguda, así lo quiso el templo para que reconociera a mi maestro.
-¿Reconocerlo?—pregunte
-Así es la verdad no sé qué apariencia o sexo sea mi maestro así que mis ojos serán de gran ayuda para reconocerlo—responde amablemente mi pregunta—Monje Miroku ¿le interesaría acabar con su maldición?
-¿Es eso posible?—responde Miroku esperanzado.
-Bueno el vórtice en su mano seguirá ahí y aun pasara a sus descendientes pero este no los matara, ¿estoy en lo correcto al pensar que es un arma fuerte a su favor?
-Así es; se lo agradecería mucho si me ayudara maestro—Miroku se había inclinado completamente ante Daisuke. Si lo que decía Daisuke era cierto Miroku ya no tendría que preocuparse por morir en cualquier momento, mire a Sango con alegría esta tenía lágrimas en sus ojos, le sonreí entendiendo sus sentimientos.
-Debo decir que no será fácil y todo dependerá de su fuerza de voluntad, yo solo te guiaré—dijo con seriedad.
-Daré todo de mi maestro—dijo con determinación Miroku. Daisuke simplemente asintió y continuó las prestaciones hasta llegar a Kikyo.
-No perteneces a este mundo sacerdotisa—la voz de Daisuke se volvió repentinamente seria, vi a Inuyasha tensarse en su lugar, pero Kikyo no reaccionó de ninguna forma—De hecho hay almas en tu interior que pertenecen a ella—dijo mirándome—Oh, qué visita más interesante luego de tantos siglos me ha tocado—soltó una carcajada—Todos han venido por ti ¿cierto preciosa?—bebió otro sorbo de té mientras me miraba.
-Antes has dicho que hay dos energías en mí.
-En efecto una es parecida a la de la sacerdotisa y la otra siento en ellas la presencia de los astros—dijo con una mirada seria.
-Yo siento como si algo en mi interior hubiera cambiado—con mi mano en mi pecho trato de explicar lo que me pasaba desde que dispare aquella fecha sentía algo raro en mí pero a la vez era conocido.
-Las energías en tu interior están luchando, tienes un gran poder Kagome y parte de él está surgiendo.
-¿Puedes ayudarme?—pregunté esperanzada.
-Lo siento, no sé qué restringe tu poder—dijo mirándome con intensidad—Pero, te puedo ayudar a equilibrar tu energía nuevamente.
-Se lo agradecería mucho maestro Daisuke—dije inclinándome con respeto.
-Como le dije al monje solo te mostraré el camino, el que lo logres será cosa tuya—asentí con la cabeza entendiendo—Bien, creo que es suficiente charla ¿estás dispuesto a comenzar ahora monje?
-Sí maestro—respondió Miroku poniéndose de pie al par de Daisuke.
-Por favor siéntanse libres de recorrer el lugar—dijo comenzando avanzar a la puerta—Sígame monje—llamó a Miroku—No te pongas muy cómoda Kagome pronto vendré por ti—dijo desapareciendo con Miroku tras el shoji.
Mire más allá el torii del santuario; vi el lago de oro. Era extraño se suponía que tendría que ver el bosque por allí habíamos entrado, por el contrario solo veía el lago por todos los ángulos y en el cielo un gran sol. Los sirvientes nos habían guiado a un gran jardín; vi de reojo Rin y a Shipoo jugar alrededor de Ah-Un y en el centro del templo Sesshomaru mirando el horizonte, realmente él no pasaba tiempo cerca del grupo siempre tomaba su distancia y aparte de Rin y de mi nadie mas se le acercaba o quizás él no dejaba que nadie más se le acercara. Camine hasta él curiosa por saber que tanto pensaba había pasado unas cuantas horas desde que Daisuke y Miroku se habían ido pero él no se había movido de su lugar desde que nos trajeron aquí.
-¿Te molesta si te acompaño?—pregunte ya a su lado, pero este no respondió—Es un lugar muy pacífico, el clima es muy bueno, el calor del sol no es ardiente sino cálido—no sabía por qué hablaba del clima, pero Sesshomaru ni reaccionó—Oye…
-Este Sesshomaru se irá—sentí que mi corazón se paralizaba un segundo.
-Oh entiendo, Rin esta mejor me hubiera gustado verla por más tiempo pero es tu decisión seguir—susurre
-Solo este Sesshomaru—lo mire sorprendida los ojos de Sesshomaru se encontraron con los míos—Volveré—me sentí sonrojar bajo su mirada. Asentí suavemente y lo vi caminar hacia el torii, escuche a Jaken rogando que no lo dejara ahí pero fue ignorado, no me moví de mi sitio hasta que lo perdí de vista.
-Un personaje curioso el señor del oeste no crees—salte sobresaltada al escuchar la voz de Daisuke a mi lado, este simplemente me sonrió.
-Lamento la espera, puede seguirme—dijo haciendo un ademán para que lo siguiera al templo.
-Eh ¿y Miroku?—pregunte al no verlo.
-El monje se encuentra ocupado por ahora, pero deberías preocuparte por ti Kagome—mire hacia los chicos un segundo antes de seguir a Daisuke hasta una habitación—Por favor pasa—dijo quitándose el calzado y entrado al cuarto con piso de tatami. Lo imito e ingrese detrás de él; me arrodillo en un cojín frente a Daisuke, separados solo por un incienso—Quiero que sepas que esto solamente ayudará a que tu energía vuelva a un balance, al menos la que escapó.
-¿Escapo?
-Siento un sello en ti Kagome, algo que evita que tu verdadero poder salga a la luz.
-¿Mi verdadero poder?
-La energía de los astros y la energía de las almas de miko que habitan en tu cuerpo, no son armoniosas.
-¿Por qué tengo dos energías diferentes en mí?—pregunté confundida.
-No tengo una respuesta para ti—se disculpó—Solo puedo ayudarte a equilibrar tu energía actual, queda de ti averiguar lo demás.
-Entiendo te lo agradezco.
-¿Me puedes decir que sientes?
-Algo dentro de mi cambio desde que dispare esa fecha, la energía que brota de mi es diferente y a duras penas la puedo controlar pero es extraño porque también escuchó una voz en mi interior que me dice que hacer.
-¿La flecha que disparaste que tenía de diferente?
-Ella se envolvió en una energía violeta cuando mi reiki siempre fue rosa además esta desapareció.
-¿Desapareció?—Daisuke me veía intrigado. Le conté de la pelea con Hakudoshi—Entiendo—susurró—Escucha Kagome esta energía que siento en ti es muy fuerte nunca había sentido tanto mana en un humano; las dos energía en tu cuerpo están luchando puede que aún no lo sientas pero si no lo solucionamos podría ser fatal—asentí recordando que Miroku me lo había dicho una vez, la energía interna siempre tenía que estar en equilibrio de lo contrario podría tener consecuencias para su usuario.
-Entiendo—dije con seguridad.
-Bebe esto—dijo pasándome una taza con una infusión de olor desagradable—Tómalo de un trago y resiste—hice lo que dijo cuándo la última gota del líquido pasó por mi garganta sentí como si mi cuerpo comenzara a flotar luego como un fuego me comenzó a envolver, mi cuerpo comenzó a arder—Resiste—escuche decir a Daisuke de repente sentí mi cuerpo más liviano y luego oscuridad.
-Kagome es muy linda—escuche a alguien hablando, pero no la pude ver.
-Lo es—respondió una voz aterciopelada.
-Para ser hermanos no se parecen en nada—dijo de nuevo la voz, que ahora pude escuchar más claramente, era la voz de una niña.
-Son el yin y el yang—respondió la voz de una mujer, no podía reconocer a ninguna de las dos pero algo me dijo que no eran extrañas. Sentí como volvía a elevarme, esta vez me vi rodeada de niños que formaban un círculo a mi alrededor.
Kagome, Kagome, el pájaro se encuentra en la jaula,
¿cuándo, cuándo la abandonará?
En la noche o el amanecer,
la grulla y la tortuga se deslizan
¿Quién se encuentra detrás de ti?
Esa canción como odiaba esa canción siempre me tocaba ser el ogro, quiero correr pero mi cuerpo no reacciona miro mis manos son las de una niña. De repente me cubro los ojos; aun puedo escuchar a los niños alrededor de mi cantando, me encuentro preguntando quién está detrás de mí, era como si solo pudiera sentir y ver lo que mi yo más pequeña veía. En un momento la imagen de Yuka se presenta ante mí.
-Yuka—contestó girando a verla
-¿Cómo lo supiste; por qué siempre aciertas en este juego?—pregunta mirándome curiosa.
-Simplemente lo sé—respondo encogiéndome de hombro. De repente todo cambia a mí alrededor y me encuentro en la cocina de mi casa tratando de tranquilizar a un Sota bebé mientras mamá cocinaba.
-Mamá ¿por qué me llamo Kagome?
-Oh ¿por qué lo preguntas?— pregunto
-Porque todos se burlan de mí—respondo haciendo puchero.
-Ya veo, lo siento, pero yo lo vi.
-¿Lo viste?—pregunto curiosa.
-Si, pude ver algo como esto brillando en tu pecho –dijo dibujando una estrella en la mesa—Esta figura es conocida como Kagome.
-Oh—lo entendí mi madre había visto la perla de Shikon cuando nací. Siento nuevamente la escena cambiar esta vez vi tendido a mi padre sangrando.
-Se buena niña Kagome—mi padre agonizaba frente a mí; me sentí tan impotente quería ayudarlo—Todo estará bien—escuche decirme; mi cuerpo de repente se sintió pesado y la imagen de mi padre y su voz se hicieron más lejanas no quería irme quería ayudarlo, pero cuando volví abrir mis ojos estaba en la habitación junto a un Daisuke que me veía curioso.
-¿Todo bien?—asentí limpiando las lágrimas de mis ojos—He sellado la energía que viene de las almas de la sacerdotisa, tu equilibrio interno se debe restablecer sin ningún problema—volví asentir—Escucha, no te puedo ser de mucha ayuda, pero este libro te ayudará a mejorar el control de tu reiki—dijo entregándome un libro con cubierta de cuero— ¿Supongo que quieres ser más fuerte?
- Hai, Muchas gracias Daisuke—respondí inclinándome.
-Sé que podrás hacerlo, veo talento nato en ti. Te aconsejo que escuches esa vocecita que te habla, te será de gran ayuda—asentí mirando el libro en mi mano, me sentí más libre como si un peso me fuera abandonado y aquella vocecita en mi interior me dijo que todo estaría bien y le creí.
Continuará…
Bueno mis lectores ¿qué creen? Dejen sus opiniones en la caja de comentarios
Y recuerde es solo un segundo para ustedes y horas de felicidad para mí, Santa dijo que a los niños bueno les toca regalos y me dijo que les dijera que comentar es una buena acción y que los niños buenos hacen buena acciones, así que si quieres que Santa te visite comenta (¬‿¬)
Glosario
Haha: madre (utilizado para referirse a nuestra madre, podría ser el mamá en japonés, el termino es menos formal pero no por ello está mal).
Okaa-san: madre (es utilizado para referirse a la madre de otra persona, es un término más formal y muy respetuoso, también se puede llamar a nuestras madre de esta manera como lo menciones el termino es más respetuoso).
Shoji: es un tipo de puerta tradicional en la arquitectura japonesa. Funciona como divisor de habitaciones y consiste en papel japonés traslúcido con un marco de madera.
Torii: es un arco tradicional japonés o puerta sagrada que suele encontrarse con la entrada de los santuarios sintoístas, marcando la frontera entre el espacio profano y el sagrado.
Tatami: es un elemento muy característico de las casas japonesas. Estos tatamis se usaban antiguamente para recubrir todo el suelo en las habitaciones más destacadas colocándolas en un peldaño inferior, al ras del suelo de entrada.
Mana: es la energía vital o esencia de todo ser en este caso la energía espiritual.
Como siempre agradecimientos a:
Guest: gracias por comentar
dana masen cullen : gracias por tu apoyo
Faby Sama : me alegro que mi explicación te allá ayudado, no hay problema por la confusión si te soy honesta me pasa exactamente lo mismo he leído tantos fic que en ocasiones me confundo con detalles que no están en la serie, respecto a Rin el susto fue necesario para que la historia avanzara, las acciones de Hakudoshi hicieron reaccionar a Kagome, su poder salió a flote y las voces bueno digamos que Kagome es especial solo diré eso.
Inuyasha siempre ha sido un impulsivo no piensa antes de hablar normalmente eso es lo que le crea problemas y normalmente es mucho más impulsivo cuando protege a lo que quiere y él quiere a Kagome, quiere su bien y definitivamente no quiere que sufra, sus acciones no siempre serán las correctas pero nunca serán mal intencionadas.
dav . herreras:gracias por responder mi pregunta, yo me platee poner el cambio con un POV pero no quise hacerlo de esa forma porque he leído historias que utilizan ese método y me parece algo cortante cuando uno también está inmiscuido en la lectura y este método me corta la inspiración para decirlo de algún modo, me gusta más como algo que se pone antes de iniciar el cap pero como voy a estar utilizado el cambio de perspectiva con recurrencia opte por el numeral, bueno en realidad quería asteriscos pero por alguna razón la plataforma no lo admitió .
Me alegra que mi respuesta te allá alegrado como tus cometarios a mí, estoy muy emocionada por eso, gracias por tu apoyo espero seguir leyendo tus cometarios en cada uno de los cap de esta historia y quien sabe tal vez en futuros proyectos.
Estoy contenta de nuevo con tu análisis del cap, no está en la naturaleza de Kagome ser mentirosa ella no estaba completamente a gusto mintiendo a sus amigo en especial a Inuyasha pero sabía que no verían con bueno ojos su relación con Sesshomaru y más allá de la amenaza de Sesshomaru y el miedo de un enfrentamiento Kagome lo oculto por la simple curiosidad que tenia de las acciones de Sesshomaru, así que se dejó seducir por esa idea, me pareció correcto que ellos dos se conocieran sin la variante de los amigo (creo que esto lo dije en una respuesta anterior, a quien exactamente no me acuerdo). Yo encuentro las acciones de Inuyasha también justificables ya que él y Kagome acordaron no mentirse era cuestión de confianza y que Kagome no confiara en él fue lo que en realidad molesto a Inuyasha y eso lo juntamos con que Sesshomaru era la razón, si hay algo claro en la serie de Inuyasha es la enemistad entre los hermanos, obviamente Inuyasha no vería con buenos ojos esos encuentros para el Sesshomaru es malo y cruel, pero Inuyasha también sabe que es honorable, razón por la que acepto sus palabras. Y bueno Sesshomaru es Sesshomaru siempre hace lo que se le antoja es parte de él y lo amamos por eso.
Pd: no me había dado cuenta hasta este cometario pero eres un chico ¿cierto?
lezty1610 : hola espero que este cap también allá sido de tu agrado, estoy feliz de volver a verte entre los cometarios, gracias por tu apoyo.
Besos y abrazos para todos muchas gracias por leer….
Arisa Taisho
14/12/2020
8:00 am hora VEN
