Sinceramente este capítulo es relleno en la primera parte, pero, los momentos Takari, Takumi, Ryuki y el momento entre Kouji y Damar son los más importantes, además de un leve momento Sorato. En el próximo capítulo cuando comencé la fiesta del Solistio empieza lo bueno (Lo que tengo escrito hace tiempo jeje, así que, es bueno)


—Bueno, creo que las cosas no salieron tan mal como creímos que saldrían.— Taichi le comentó a las comandantes, su primo y a su mejor amiga que se encontraban a un lado de él.

—¿Tu crees?— Preguntaron Hikari y Sora a coro.

~Horas antes~

—Claro que no es una trampa.—Exclamó Takuya a la defensiva, pero, Damar le hizo una rápida seña para que no hiciese o dijese algo más.

—Tienen a un vampiro con ustedes y se supone justo a ellos es con quién nos debemos enfrentar.—Respondió Ryouma.

Los chicos alrededor de Kouji e Izumi se pusieron en posición defensa.

—¡Oh no! Esto no saldrá bien.— Susurró Mimi preocupada al ver como los brujos también se ponían a la defensiva.

Taichi rápidamente se posicionó al lado de su hermana Hikari y lo mismo intentó hacer Takuya con Damar, pero, esta simplemente lo hizo a una lado con un pequeño toque— Las cosas no son como creen que son.

—¿A no?— Preguntó Kouji— Tienen a un vampiro entre ustedes.

Ryo no pudo evitar sentirse bastante incómodo ante la situación ¿había sido mala entrar así como así?

—Él es uno de nuestros aliados.— Esta vez habló Hikari— No les va a hacer daño.

—Nadie nos asegura eso, su pueblo, su gente, su raza está oprimiendo a nuestros Imperios.— Esta vez habló Henry.

—Fácilmente esto podría ser una trampa.—Nuevamente habló Kouji.

—Claro que no lo es.— Esta vez habló Takuya— Ryo es un vampiro, pero, es de nuestra plena confianza...

—De la confianza de ustedes.— Interrumpió Kouji hablando de una forma bastante fría— No de la nuestra.

Takuya apretó su puño ante esto ¿Cuántas explicaciones debería darle para que entendiera? Le cargaba esa actitud tan cerrada y fría del Minamoto, esa actitud que había causado que dejaran de ser amigos.

—Señores, por favor, tranquilicémonos.— Damar se interpuso entre el Minamoto y el Kanbara.

—No los citamos aquí para pelear.— Esta vez habló Hikari— Todo lo contrario, queremos formar lazos con ustedes y queremos aliarnos para salvar a nuestras personas.

—Aprisionadas por el pueblo de ese vampiro.— Ryouma interrumpió a la chica, cosa que irritó a muchos de ese lugar.

—¡Hey! Más respeto con nuestra comandante.— Para sorpresa de todos esta vez fue Daisuke que elevó la voz, la verdad hasta ese momento estaba intentando mantenerse en silencio, pero, ver que un Kanay interrumpía a Hikari, su comandante, no le agradaba, ya que, aunque no fuesen brujos estaban en la obligación de respetar a sus autoridades.

Ryo hizo una mueca, esa situación no le estaba agradando en lo absoluto y evidentemente a las comandantes del Imperio enserio las estaba presionando.

Damar suspiró— Por favor, silencio.— Exclamó molesta— Entiendo su reacción, la verdad es que no les habíamos comentado previamente que tenemos un aliado vampiro.— Señaló al chico— Príncipe Kouji y acompañantes les presento a Ryo Akiyama, segundo sucesor al trono de la raza vampira. Él es nuestro colaborador, quizás, los vampiros nos atacaron, pero, él en el primer ataque salvó a mucho de nuestro pueblo y nos ha ayudado con información esencial para esta misión. No lo señalen por ser vampiro, tampoco digo que confíen plenamente en él de un momento a otro, pero, por favor, comprendan las palabras que les decimos.— Suspiró— Ryo es nuestro aliado.

Kouji hizo una mueca, la verdad le hubiera gustado tener una advertencia previa o algún indicio de que tenían a un aliado vampiro, que llegara así de improviso no les había agradado del todo.

—¿Enserio cree usted, comandante, que creeremos eso?— Preguntó Ryouma enfadado.

Kouji observó enfadado a su escolta, Ryouma, se estaba tomando muchas atribuciones de hablar como vocero, algo que se suponía que debía hacer él, que no se le olvidara era solo un escolta.

Damar rodó los ojos y dirigió su mirada hacia el príncipe Minamoto, no le importaba lo que dijesen sus acompañantes, lo importante era lo que dijese él—Espero que entienda la situación.

Kouji observó a la chica quién evidentemente esperaba unas palabras de él— ¿Cómo puedo saber que es efectivo todo lo que nos está diciendo, comandante?

La oji-ámbar hizo una mueca, sabía que el chico no creería rápidamente en ella, la única vez que lo había visto había notado que era un chico desconfiado.

¡Pero!

Era un chico razonable. Si encontraba la forma de ganar su confianza aunque fuera por un minuto todo saldría bien.

¡Y sabía como hacerlo!

—Tengo una persona que puede afirmar aquello.— Sin esperar más tocó la punta de su anillo dorado provocando que una especie de campana sonara— Duquesa Nonaka, puede ingresar al salón.— Y apenas dijo esto una especie de energía color azulada apareció en centro del salón y a los pocos segundos apareció la chica pelirroja de ojos lilas en aquel lugar.

—¿Ella?— Balbuceo Mimi en voz baja al oído de Zoe— ¿Ella es Rika?

Zoe asintió sorprendida al ver a la chica en aquel lugar, habían pasado bastante tiempo desde que se habían visto por ultima vez.

Kouji Minamoto observó atentamente a la chica, sin duda era ella, su antigua second y amiga, Rika Nonaka, igual a la última vez que se habían visto solo con unos par de años más.

—Bienvenida, duquesa Nonaka.— Saludó Damar.

Rika volteo hacia los presentes y movió la cabeza en señal de saludo— Con mi super oído he podido escuchar parte de la conversación majestad.— Comentó— Y al parecer ya hay problemas.— Volteo hacia el chico Minamoto y sus acompañantes— Un gusto en saludarlos, príncipe Kouji y...—Miró a los demás— Acompañantes.

—¿Duquesa Rika?— Preguntó Henry sorprendido— ¿De verdad es usted?

La chica asintió— Las comandantes Hikari y Damar, me convocaron a esta reunión.

—La duquesa Nonaka es parte de la corte real.— Damar señaló a la chica— Y creímos que sería importante su participación.

—Es un gusto verla.— Comentó Henry— Pero ¿qué tiene que ver ella con todo esto?

—La duquesa Nonaka es testigo de la ayuda que nos ha brindado el vampiro Akiyama.— Esta vez habló Hikari.

—Puede que no confíen en las comandantes y sus aliados, pero, espero que confíen en ella y su palabra.— Finalizó la comandante oji-ámbar.

Kouji dirigió su mirada a la oji-lila— Príncipe Kouji.— Habló Rika— Lo que están diciendo las comandantes es totalmente certero, el segundo sucesor al trono del reino Vampiro nos ha ayudado más de un vez, no es necesario que desconfíen de la alianza por él.

Ryo rodó los ojos, era curioso, hasta hace unos minutos atrás la chica le había comentado que no confiaba en él plenamente. Bueno, esta alianza era importante, así que, el hecho de que lo defendiera no significaba más que buscar una forma de ayudar a la alianza y a esta misión que tenían.

—Como antigua Duquesa del Imperio Kanay, y como su antigua second solicito su participación en la alianza.— Finalizó Rika intentando sonar lo más formal posible, debía admitir que la participación de un vampiro también le causaba desconfianza, pero, la misión que debían realizar era muy importante y sabía que el príncipe heredero confiaba en ella.

Kouji hizo una mueca, no confiaba en los brujos, claro que no, ya que, siempre habían sido enemigos, el hecho de que le propusieran enfrentar juntos a los vampiros y tuvieran a un vampiro entre ellos era para desconfiar más. Aún así, confiaba en Rika, su antigua Second, quizás había sido exiliada, pero confiaba en ella, así que, debía confiar en lo que decían. Suspiró, dirigió su mirada a la comandante Takahashi y asintió con la cabeza al entender lo que intentaba decir con ese gesto, Damar suspiró aliviada al entender que continuaría.

Kouji volteo hacia sus acompañantes— Izumi ¿trajiste el encargo?

Izumi asintió y sin más Mimi le entregó una especie de cofre a la rubia.

—Comandantes, le traemos una prueba de nuestra unión.— Habló Kouji e Izumi extendió la joya.

Hikari y Damar intercambiaron miradas y observaron atentamente la joya, era hermosa, dorada, con algunos toques morados, evidentemente a todos les llamó la atención, ya que, todas las miradas estaban centradas en ella.

—Esta es una joya que le damos a nuestros aliados, esperamos que la reciban con gusto.— Habló esta vez la rubia.

Damar asintió— La recibiremos con gusto.— Luego volteo hacia la chica Yagami— Creo que lo mejor será que tu la recibas.

—No.— Contestó Hikari con su delicado tono de voz— Creo que lo mejor será que lo recibas tú.— La alianza había sido idea de ella, así que, ella debía obtenerla, además, siempre todos los obsequios los recibía ella, ya que, tanto Taichi, como Sora y los demás líderes de los cinco reinos de Imperio le otorgaban los honores a ella, pero, esta vez quería actuar diferente.

Damar hizo una mueca, sinceramente no le gustaban las joyas, pero, no podía rechazarla era un obsequio, sin esperar más dio un paso hacia adelante, estiró el brazo derecho y Kouji tomó la joya para acomodarla en su muñeca derecha, al instante sintió algo extraño, como un cosquilleo o energía, exactamente no sabía que era, pero, se sintió diferente.


Daisuke se acercó a Sora— ¿Una joya?— Preguntó— ¿No será peligrosa?

Sora alzó una ceja— ¿Una simple pulsera?

—Solo digo.— Comentó el Motomiya— Estas personas no son de fiar.

—Daisuke, si queremos hacer una alianza debemos comenzar a confiar en ellos.— Insistió la pelirroja.

Daisuke hizo una mueca, quizás, la Takenouchi tenía razón.

Sora volvió su mirada hacia la escena donde se encontraba la comandante y el príncipe Minamoto, pero, algo llamó su atención y no fue exactamente algo que estuviese a la vista, sino lo que sintió en su como una especie de energía, una energía

Muy familiar.

Sora...— Escuchó como alguien la llamaba.

Hizo una mueca.

—Sora...—Nuevamente escuchó esa voz.

Llevó una mano a su cabeza, sabía exactamente quién la llamaba, sabia exactamente a quien pertenecía esa voz, sabía perfectamente quién quería hablar con ella, y ese era nadie más y nadie menos que...

—Sora...

—¡Ahora no!— Susurró mientras tocaba su cabeza.

Sora...

—Dije que no.— Insistió.

Sora...

La Takenouchi frunció el ceño—¡Basta Yamato! No quiero hablar contigo.

Siempre intentando alejarte de mi.—Escuchó la voz del rubio.

La pelirroja frunció el ceño— No es eso, solo que no quiero aceptar tu forma de pensar.

—Algún día me enteras y verás que tengo razón.— Escuchó nuevamente esa voz.

—¡Déjame! ahora no es el momento de hablar.— Y fue lo último que dijo la pelirroja en su mente para luego cortar la conexión con el rubio, antes de que las cosas salieran mal o el chico metiera sus narices en aquella situación.

~Actualidad~

—Hasta ese minuto todo iba bien.— Comentó esta vez Takuya recordando como el príncipe de los Kanay le había entregado la joya a la chica.

Sora hizo una mueca al recordar el hecho de que en paralelo a lo que pasaba con el principe y su prima, Yamato la llamaba, cosa que lógicamente todos ignoraban.

—¡Exacto!— Exclamó Damar— Todo iba bien.— Musitó irónicamente— Pero ¿qué parte de mantengámonos en silencio no entendieron?

~Horas atrás~

—Bueno, ya conocemos lo que ocurre y hemos decidido que la mejor forma es unirnos para liberar a nuestras personas de la Montaña.— Habló Damar— Y ya que ninguno de nuestros ataques funciona creemos que lo mejor será unirnos.

—El Imperio de los Kanay está dispuesto a colaborar con nuestros poderes en esta misión.— Kouji le respondió a la chica.

—Nos alegra escuchar eso.— Esta vez habló Hikari— La verdad es que todos ya conocemos la complejidad de la situación y luego de los estudios que hicieron algunos de los nuestros ataques de los elementos son eficientes en esta situación.

—Esta reunión principalmente no es para planear, sino para que podamos concretar nuestra alianza.— Habló Damar— Quizás, hemos tenido problemas pasados, pero, creo que lo mejor será dejar eso en el pasado para poder avanzar y para eso creemos que...

—¿Olvidar el pasado?— Preguntó el chico de cabello azul y ojos cafés, escolta de Kouji de nombre Ren— ¿Enserio, usted comandante cree que será fácil olvidar el pasado?— Lanzó una carcajada sarcástica—Como comandantes no han buscado tener paz con nosotros anteriormente, su ejercito aprisionó a parte de nuestro pueblo, torturó a nuestros amigos, y finalmente los asesinaron, entre esas personas estaba mi hermano.— Hikari hizo una mueca al escuchar esto ¿enserio eran tan crueles y no se había dado cuenta?— Y ahora ¿nos ofrecen esto?— El chico avanzó peligrosamente hacia Damar— ¡Eso un insulto!— Gritó enojado y al instante Takuya se puso en posición para atacar al igual que los demás chicos que se encontraban a su alrededor.

—Respeto con nuestra comandante Kanay.—Le exigió el Kanbara.

Ren simplemente frunció el ceño y apretó el puño observando a todos con ira.

—¡Ren detente!— Esta vez exigió Kouji bastante molesto por el comportamiento del chico.

—¡Que no se les olvide que ustedes igual aprisionaron a nuestra gente!— Esta vez fue Takuya quién quiso responderle al chico.

—¡Takuya!— Damar le reclamó al Kanbara.

—Eso fue porque ustedes nos aprisionaron primero.—Henry fue el que habló.

—Henry— Izumi le llamó la atención al chico de cabello azul— No creo que se buena i...

Mimi tomó el brazo de la rubia— No creo que sea buena idea entrometernos en esta discusión.

—Solo buscan la forma de sonsacarnos las cosas en la cara, Kanay.— Taichi le respondió a Henry.

Hikari hizo una mueca— Hermano.

—Porque todo lo que ocurrió fue su culpa.— Respondió Henry.

—No lo fue, ustedes atacaron primero.— Contestó Daisuke.

Damar volteo en dirección al Motomiya para fulminarlo con la mirada, se suponía que debía estar callado.

—Porque ustedes nos incitaron.— Respondió Ryouma.

Ryo dio un paso hacia adelante, la discusión no se veía bien—Disculpen por la intromisión, pero, creo que no será buena idea discutir entre nosotros.

—No nos des ordenes vampiro, mira que todo es tu culpa.— Ryouma le reclamó al Akiyama.

—¡Ya basta!— Esta vez fue la voz de tanto del príncipe de los Kanay, como la voz de la comandante de ojos ámbar, Damar, que sonó a la vez y llamó la atención de las personas involucradas en la discusión. Y así fue como un silencio se hizo presente en la sala, un silencio bastante incómodo, evidentemente no confiaban los unos en los otros, todo lo que habían vivido hasta ese momento los había enfrentado, pero, tenían una meta en común.

Hikari hizo una mueca, evidentemente los nervios estaban de punta, toda situación estaba siendo bastante estresante, habían muchas personas en ese lugar y no estaban logrando lo que querían, debía haber una forma de llegar a la cabeza del otro Imperio de una mejor forma— Cr-creo que deberíamos descansar, supongo que deben estar cansados. Los invitó a todos a tomar un refresco en el jardín.

~Actualidad~

—¿Sabes? Creo que eso lo mejor pudiste hacer.— Sora le comento a la chica Yagami— Había que salir de esa situación incómoda.

—Por lo menos logramos arreglar las cosas bien.— Suspiró Hikari— O por lo menos con el príncipe Kouji.

~Horas atrás~

—No queríamos que las cosas salieran así.— Damar le comentó al Minamoto.

—Igual es responsabilidad mía, para la próxima hablaré con mis hombres para que esto no vuelva a suceder.— Habló Kouji.

Damar tomó asiento en silla de comandante—Bueno, hablaron mucho.— Comentó— Pero, la verdad es que lo importante es saber que opina usted príncipe. Necesito que me diga lo que opina.

—El hecho que ustedes tengan a un vampiro entre ustedes da razones para que desconfiemos.— Comentó Kouji— Además, Ryouma tiene razón muchas cosas ocurrieron entre nuestros Imperios ¿no?

Damar hizo una mueca— Bueno, el tema de Ryo es bastante complejo, él nos ha ayudado desde que todo comenzó, no tengo razones para desconfiar de él y pues, no los obligaré a confiar en él, pero, estoy segura que llegarán a confiaran en él. Y sobre los temas pasados, creo que deberíamos ignorarlos si queremos que esto funcione ¿no?

La chica había dado buenos fundamentos y debía admitir que era lo bastante persuasiva cosa que no podía evitar admitir que le...agradaba.

—¿Por qué quiere hablar solo conmigo, comandante?—Preguntó el oji-azul.

—Pidieron ustedes que bajáramos la barrera mágica, pero, la comandante Hikari y yo queremos tener constancia de que no nos atacarán si hacemos esto.— Respondió la castaña.

Kouji hizo una mueca, la verdad es que ya venía venir algo como eso, era obvio que no desprotegerían a su imperio así como así— ¿Qué constancia necesitan?

—Pronto será la ceremonia del Solistio.— Comentó la castaña.

La ceremonia de Solistio, era una ceremonia que hacían tanto Kanay como brujos a orillas del Río que separaban sus Imperios, lógicamente por separado, pero, en general ambas tenían la misma función. El día del Solistio era un día en el cual tanto la Luna como el Sol se alineaban y tanto Kanay como Brujos renovaban sus poderes.

—Comprendo.— Comentó el Minamoto— Si ambos realizamos nuestras ceremonias juntos podremos armar lazos no tan solo de una forma formal, sino que mágica.

—Exacto.— Antiguamente se creía que las especies que realizaban las ceremonias juntas entrelazaban sus poderes y fuerzas, así que, era un buen plan.

—Bueno, lo hablaré con mi padre, pero, estoy seguro que aceptara...

Damar sonrió— Espero que así sea.— Inclinó levemente la cabeza.


—Preparémonos para morir.— Comentó Takuya sin poder evitar recordar lo que había ocurrido hace unos minutos.

—No es nuestra culpa.— Daisuke miró con cierto recelo a los escoltas del príncipe Kanay que estaban a unos metros lejos de ellos esperando a que príncipe saliera del salón del trono—Esos Kanay nos incitaron.

—Aún así, Hikari y Damar nos rogaron que no dijéramos algo que pusieran las cosas tensas.— Esta vez habló Taichi.

Takuya hizo una mueca, la conversación o mejor dicho el intento de conversación diplomática había resultado un poco fallida y producto de eso una de las comandantes había decidido hablar a solas con el príncipe.

—Sus majestades.— Un joven chico de cabello castaño, piel pálida y ojos verdes apareció en el lugar.

—Tomoki.— Takuya reconoció al instante a uno de sus mejores soldados del ejército— ¿Qué ocurre?

—Sé que este no es el momento, pero, ha llegado una encomienda del reino del Este.— Respondió el chico— Son las nuevas armas y solicitan la presencia del General en ausencia de las comandantes.

Los chicos intercambiaron miradas.

—Bueno, creo que tendré que ir.— Comentó Takuya— ¿Algunos de ustedes quiere ir?

—¿Armas?— Preguntó Taichi— Suena bien, me encantaría ver con que cosas constaremos para esta misión.

Takuya volteo hacia el Motomiya.

—Me encantaría ir, pero, tengo un poco de sed.— Contestó Daisuke— Nos vemos abajo.

Takuya asintió— Está bien.— Y sin más Taichi y Takuya avanzaron en dirección a la salida del lugar, pero, en el camino un par chicas apareció frente a ellos.

—¡Vaya! ¡Vaya! No puedo creer lo que ven mis ojos.— Comentó una chica de cabello castaño y ojos color miel— Si es el príncipe Taichi Yagami.

Taichi alzó las cejas sorprendido al reconocer a nadie más y nadie menos que a la chica Tachikawa, quién estaba junto a la princesa rubia de los Kanay— Dama Mimi ¿es usted?

—¡Wow! Me hablas de usted.— Exclamó la chica sorprendida— Pensé que no era necesario, parece que varias cosas han cambiado.

—¡Je!— El chico llevó una mano a su nuca— Lo siento, pero, creí que no te gustaría que te tuteara.

—¿Y por qué no?— Preguntó la castaña— Si ya nos conocemos ¿no?

Taichi sonrió—No nos habíamos visto desde hace mucho.

—Si.— Respondió Mimi— Supuse que si venía hasta aquí nos veríamos, pero, no pensé que nos encontraríamos tan luego.— Comentó— Estás súper alto, ya pareces adulto.— Sonrió— Pero, sigues llevando ese cabello rebelde.

Taichi llevó una mano a su nuca un tanto avergonzado— ¡Je! Si.— Sonrió— Tu también estás mas grande, claro, no eres más alta que yo.

Mimi cerro un ojo— Si, bueno, creo que los años me dejaron baja en estatura. Aunque no debes olvidar que hasta la última vez que nos vimos eras más bajo que yo.

—Nunca fui más bajo que tú, es solo que tu usabas tus ayudas.— Taichi mencionó levemente a los altos tacones de la niña.

—Si, bueno, si éramos de la misma estatura sería más fácil besarte Taichi.— Comentó la castaña provocando al instante que el chico se sonrojara— ¡Vaya! Sigues sonrojandote por mis comentarios.

Taichi movió la cabeza levemente y suspiró— Nunca cambiarás Mimi.


—Parece que se conocen.— Takuya le comentó a la rubia que estaba frente a él.

Izumi sonrió— Creo que sí.— Respondió— No me sorprende, Mimi conoce a casi todo el mundo.

—¿Incluso a brujos?— Cuestionó el Kanbara.

—Algunos.— Musito Izumi— Vivió en el límite de ambos reinos y me comentó que conocía a algunos.

Takuya observó atentamente a la chica, si era sincero no esperaba verla en ese lugar, leugo de la conversación que habían tenido creía que las chicas Kanay no se involucraban en temas políticos o diplomáticos, era curioso ver a la chica ahí— Me sorprende verte aquí, pensé que con todo lo que me habías dicho no te verías involucrada en esto.

—Bueno, pues, creo que me inspire en parte por tu comandante y le pedí a mi padre participar en esto.— Contestó la rubia— Siempre me había dado curiosidad conocer a los brujos y su reino, entonces, aproveché la oportunidad.

—Bien pensado.

—Aunque debo admitir que mucho no he visto.— Comentó la rubia— Luego del salón del torno solo hemos estado aquí.

Takuya hizo mueca— Si, lamentablemente las cosas no estaban saliendo bien, si pudiste darte cuenta.

Izumi asintió, ya que, sin duda la conversación estaba como cotarla con un cuchillo por lo tensa e intensa que había estado—Me sorprende como actúan esas dos chicas.— Exclamó Izumi— Al momento que alguien le hubiera hablado de esa forma al Emperador Kousei o al príncipe Kouji probablemente no viviría para contarlo.

Takuya hizo una mueca, la verdad es que no se había sentido cómodo con esa situación, se suponía que por lo menos deberían respetar a las autoridades del Imperio Brujo aunque fuesen sus enemigos ¿no?—Esta alianza es importante, y pues, Damar es de un carácter fuerte, pero, Hikari es más sensible el hecho de que alguien les haya elevado la voz en otro momento hubiera provocado un problema, pero, ambas no prohibieron hacer algo que irrumpiese este tratado.

—¿No será peligroso?— Preguntó la rubia, no era por querer desprestigiar a las personas que los habían acompañado, pero, debía admitir que los cuatro acompañantes de Kouji eran un tanto peligrosos y mal educados, muy brutos cuando se lo proponían.

—Me preocupa un poco, porque sé que hizo sentir mal a Hikari y debido a lo importante de esta alianza ninguno de nosotros pudo hacer algo.— Comentó Takuya— Aún así debemos seguir adelante con esto. Es importante...

—Hablas como un adulto...— Le comentó la rubia al chico.

Takuya levantó la mirada— Bueno, tengo muchas responsabilidades como para ser un niño, además, soy mayor que Hikari y Damar es lógico que me preocupe.

—¿Mayor?— Preguntó la rubia— ¿Cuántos años tienes?

—Tengo dieciséis años.— Contestó el Kanbara.

—¡Vaya! Somos de la misma edad.— Exclamó la chica— Yo pensé que eras más pequeño que yo.

Takuya hizo una mueca ante esto— ¿Por qué pensabas eso?

—Porque tienes cara de niño pequeño.— Contestó la rubia divertida— Dime ¿Cuándo los cumpliste?

—Hace dos lunas atrás.— Respondió el castaño.

Izumi sonrió aún más— ¡Ja! Sabía que eras menor que mi, yo los cumplí hace seis lunas atrás, eso significa que soy 4 lunas mayor que tú.

Takuya otra mueca un tanto molesto— Eso no importa mucho ¿no crees? Son solo cuatro lunas.

—¿Cuántos años tienen las comandantes?— Preguntó Izumi curiosa.

—Hikari en una Luna más cumple dieciséis y Damar tiene quince.— Respondió Takuya.

—¿No son muy pequeñas para comandar todo un imperio?— Preguntó la rubia.

—Un poco, pero, necesitábamos comandantes luego de la muerte de los comandantes anteriores.— Respondió el Kanbara— Quienes para variar murieron en uno de los enfrentamientos con el emperador Kousei Minamoto, en el enfrentamiento del año pasado.

Izumi hizo una mueca al recordar aquello, un acontecimiento bastante trágico donde el imperio de los brujos había logrado aprisionar a cien de su pueblo—¿Siempre tendremos que recordar esos enfrentamientos?

Takuya simplemente movió los hombros.

—Si queremos que esta alianza funcione creo que debe ser lo primero en que debamos prohibir.— Comentó Zoe— Aunque la presencia de ese chico...—Hizo una pausa— Ese vampiro, hará las cosas un poco difíciles.

—¿Te refieres Ryo?

Izumi asintió.

—No debes preocuparte por él.— Comentó el Kanbara— Que sea un vampiro no significa que esté en contra de nosotros igual que los gobernantes de la Montaña.

—Puede ser.— Comentó la Orimoto— Pero, Kouji y sus escoltas son muy desconfiados.

—Si me di cuenta.— Respondió Takuya— Pero, al parecer Kouji confió en la palabra de Rika.

—Rika parece tener plena confianza en ese chico.— Comentó la Orimoto— Eso es extraño, cuando Rika vivía en nuestro imperio no confiaba en nadie.

—Si te soy sincero ni yo sé como funciona esa relación.— Takuya llevó una mano a su nuca— Desde que la duquesa Rika se conoce con Ryo han tenido una relación extraña.— Comentó— Aunque bueno, debo admitir que cuando la conocí me pareció bastante extraña. Dime, cuando vivía con ustedes ¿era callada, fría y solitaria como lo es aquí?

Izumi asintió, ya que, no era necesario pensar mucho aquello, nunca olvidaría aquel tan desagradable carácter de la chica Nonaka—Siempre fue así, callada, fría.— Las pocas veces que hablaba era un poco grosera, debido a eso Rika nunca le había agradado, nunca se habían enfrentado cara a cara por algo, pero, sinceramente no le agradaba, era muy reservada y algunas veces un poco mal educada al no querer hablar con los demás, nunca le dio buena espina—El emperador Kousei la tenía casi en un altar, habíamos miles de chicas nobles, pero, el siempre prefería a Rika, nunca entendí porque, pero, eso provocaba que ella no lograra llevarse bien con las demás chicas del reino, mucho menos con los chicos, ya que, no la veían como alguien fuerte. El único que siempre estaba atento de ella era Kouji, ya que, era su Second. Era una duqueza y yo creo que en sí tenía respeto por eso, pero, luego de que fue exiliada perdió todo "valor"— Suspiró— Aunque veo que aquí ustedes todavía le dicen duqueza.

—Si, pues, Hikari y Damar decidieron devolverle su título real...— Respondió Takuya—La mayoría aceptó aquello, pero, igual habían algunos que criticaban esto, ya que, era mitad kanay y no merecía ese puesto. Tu sabes qué...—Hizo una pausa— Así como ustedes tienen algunos prejuicios con respecto a nosotros, nosotros también tenemos contra ustedes.

—¿Prejuicios?— Dudó la rubia y alzó una ceja— ¿No creías que teníamos verrugas y teníamos cara de avestruz?— No pudo evitar repetir la misma pregunta que hace días atrás el Kanbara había hecho.

Takuya sonrió de lado— Para suerte de ustedes no.

Izumi suspiró ante esto— Entonces ¿Qué creían de nosotros?— No pudo evitar preguntar curiosa.

—Que tenían orejas de elfos y que no medían mucho.— Contestó.

—¿Tan feos creían que éramos?

—Ni tanto.— Contestó el chico, ya que, si era sincero la chica rubia no era para nada fea, al contrario, era bastante hermosa con su piel pálida, ojos verdes y cabello dorado— Como ya conocía al Minamoto, hace años dejé de creer en esos mitos.— Respondió— Y bueno, al verte a ti queda más que claro que los Kanay pueden ser normales.


—No tienes buen rostro.— Takeru le comentó a la chica.

Hikari al escuchar esto rápidamente intentó formar una sonrisa en su rostro—No me ocurre nada, solamente estaba pensando en la situación.— Suspiró, la verdad es que en la conversación -o discusión como la llamasen- había provocado que de verdad dudase de si esto funcionaría de verdad.

Uno de los escoltas le había sonsacado que por culpa de ellas había muerto su hermano, eso le había desagradado, ya que, sentía haber fallado en su misión. Como representante de su liga de brujos debía buscar la paz con todos, en todo lugar y saber que por culpa de ella alguien había perdido a alguien importante la hacia sentir mal.

—¡Vamos Hika! Te conozco.— Exclamó el rubio— Dime la verdad ¿te afectaron las palabras de ese kanay? ¿no?

Hikari alzó una ceja.

¿Como lo supo?

¿Verdaderamente era un libro abierto?

¿o él la conocía muy bien?

—¿Cómo lo supiste?

Takeru sonrió de lado— Conozco como eres, conozco tu forma de ser y de pensar, Hikari.— Respondió—Vi como cambió tu rostro cuando aquel chico expresó todo su disgusto.

Hikari bajó su mirada, exactamente habían sido las palabras de ese chico que la había hecho sentir mal y el rubio se había dado cuenta, no podría mentirle, él sabía leer sus gestos— No puedo ocultártelo Takeru.— Habló— Es verdad me sentí mal por las palabras de ese chico.

—Lo sabía.

Hikari alzó su mirada— Saber que nuestro ejército hizo todo eso me hizo meditar en que quizás que todo lo que hemos hecho en nuestro mandato de comandantes no ha sido lo correcto, ya que, sin saberlo hicimos cosas malas. Y quizás yo...—Hikari bajó su mirada— No merezco ser comandante al permitir tanto dolor.

—¿Por qué dices eso?— Preguntó Takeru— Ustedes solo buscaban defender a nuestro pueblo.

—Si, pero, hicimos sufrir a otros.— Contestó Hikari— No importa lo que ellos nos hayan hecho, pero, nadie merece morir por una guerra sin sentido que viene hace siglos entre brujos y kanay.

—Entiendo tu punto de vista, pero, Hikari tu debes saber que eso no fue tu culpa, en una guerra los líderes no tienen culpa de lo que hacen los subordinados.— Respondió Takeru.

—Aún así, pude haberlo evitado y no pude ya que...—Hikari suspiró— Soy muy débil.

—¡Claro que no lo eres!— Espetó el rubio— Eres fuerte, lograste sobresalir en tu liga de brujos, lograste hacer que te eligieran los representantes y el oráculo de la comandante te aceptó como su dueña, no eres débil.

Hikari hizo una mueca— Si, pero, algunas veces no soy lo suficientemente fuerte para lograr que algo que yo pienso o quiero se haga. Si quizás hubiera sido más fuerte hubiera impedido la muerte, opresión y tortura de otros.

—Eso ocurrió cuando recién comenzaste a ser comandante, simplemente recibiste ordenes de personas antiguas. Ahora eres tú la que lleva las riendas de esto y has demostrado ser fuerte ¡Tan solo mira!— Exclamó Takeru tomando las manos de la chica— Nunca un kanay había pisado nuestras tierras sin ser exterminado en el intento, ahora estás intentando que ambos Imperios podamos colaborar y así evitaremos más guerras entre nosotros, salvaremos a nuestras personas de la Montaña y también a personas de otras especies que se encuentran ahí y todo gracias a que tu has logrado que nos mantengamos firmes y fuertes, porque tú lo eres.

—Esta alianza no es mucha causa mía, Damar es la que se ha encargado de la mayor parte...

—¿Qué cosas dices?— Takeru rodó los ojos— Esta alianza es causa de las dos, recuerda que tu obtuviste la idea, si no fuera por ti, quizás, nunca la hubieran considerado, si no fuera por i los líderes de los cinco reinos no hubieran entrado en razón, quizás, Damar fue a tratar con ellos, pero, tu has sido la que ha mantenido la paz interna de nuestro Imperio. Si no fuera por ti probablemente todos los brujos de esta ciudad se lanzarían contra los kanay a matarlos.— El rubio tomó sus hombros— Hikari no busques mirarte en menos o mirar lo que has hecho como algo malo, hasta el momento todo lo que has hecho, pensado o hablado ha estado bien. Que las personas no lo reconozcan o solo reciban las cosas malas no es tu culpa, eres nueva en esto, recién comienza tu mandato como comandante, no te entristezcas o rindas, tu eres fuerte, podrás ser una buena comandante no solo para nuestra especie, sino para todas las especies mágicas, pero, eso solo lo lograrás si confías en ti y solo en ti.

Hikari sonrió, era increíble, el rubio siempre estaba para darle apoyo y animo cuando lo necesitaba, era su rayo de esperanza cuando todo se veía oscuro, cuando sentía que tambaleaba, que desconfiaba de ella misma, Takeru siempre llegaba y la ayudaba, a pesar de que él tuviese sus propios problemas. Hikari suspiró totalmente enternecida, ese chico era sin duda alguna especial para ella, no tan solo su mejor amigo de prácticamente toda la vida, sino que era parte de su familia, de su vida, nunca podría vivir sin él, aunque fuese solo un humano, aunque todo el mundo lo rechazase, él siempre sería su esperanza y su compañía.

Suspiró nuevamente.

Algún día le devolvería todo lo bueno que hacía por ella, algún día haría algo bueno por él, algún día le devolvería la mano por siempre ser la esperanza que la hacia seguir adelante.

—Muchas gracias, Takeru, por tus palabras.— Le agradeció sinceramente.

Takeru sonrió— No me agradezcas, creo que es necesario que alguien te diga algunas palabras, porque es entendible que...

—¿Entendible?- Una voz llamó la atención de ambos y al voltear se dieron cuenta que esta provenía del Motomiya quién evidentemente no estaba muy agradado de ver al Takaishi con la Yagami, su ceño estaba fruncido y sus brazos cruzados—¿Qué va a entender un humano como tú de un brujo o de una comandante sus presiones si eres humano?

—¡Daisuke!— Lo regañó Hikari— No digas eso.

—¿Por qué no?— Preguntó el castaño— Si no es mentira.

—Porque lo haces para incitar una pelea cuando Takeru no ha hecho algo para molestarte.— Respondió la castaña.

—Claro que lo ha hecho.— Contestó Daisuke— Siempre busca la forma de molestarme cuando se acerca a ti.

—Él no lo hace para molestarte, lo hace para apoyarme.— Respondió enfadada la Yagami.

Daisuke rodó los ojos— Para ganar tu confianza será ¿no?— Contestó— ¡Claro! Al chico humano le conviene ser bueno contigo para ganar beneficios.

—¿Beneficios?— Hikari alzó una ceja— ¿Qué tonteras dices?

—¡Vamos, Hikari! — Exclamó Daisuke— Solo piensa un poco, para él sería bueno que tu tengas confianza en él para encontrar beneficios, ya que, al ser un humano él sabe que no vale nada y haciendo que tu confíes en él lograría hacer que todos olvidemos que es un chico maldito.

—¿Eso que tiene que ver?— Preguntó Hikari— Estás mezclando cosas que no tienen que ver con esto, Takeru es un chico que siempre está ahí, pero, no busca tener beneficios.

—Tranquila Hikari, no es necesario que gastes energía en cosas sin sentido.— Intentó el rubio calmar a su amiga.

—¡Vaya! Finalmente estas admitiendo que todo lo que tiene que ver contigo Takeru no tiene sentido.— Habló nuevamente el Motomiya.

Takeru apretó su puño— No quise decir eso, lo que verdaderamente quise decir es que esta conversación no tiene sentido.

—¡Claro! Para ti no tiene sentido porque no quieres que quede en evidencia tus verdaderas intenciones.— Daisuke habló— ¡Vamos humano! Tan solo mírate ¿qué beneficio o ayuda le puedes brindar a una comandante de los brujos, siendo un simple humano.

—¡No lo insultes!— Regañó Hikari.

—¿Por que no?— Preguntó el Motomiya— Yo soy un Conde, un brujo, un líder y él solo un humano.

Takeru frunció ceño— Bueno, quizás no sea de realeza como tú y tengas razón, estoy maldito, pero, aunque sea un humano eso no significa que no pueda alentar y apoyar a la comandante.

—Un humano es débil, nunca conocerá las obligaciones que verdaderamente implica ser un brujo, Hikari necesito apoyo de verdad, alguien que tenga verdadero valor.— Insistió Daisuke.

—Puede que sea un humano, pero, eso no me hace débil.— Respondió Takeru— Y que sea humano no significa que no tenga valor. Quizás, nunca seré lo suficiente para este pueblo, pero, puedo asegurar que nunca seré un engreído como tú, Motomiya.

—¡No me tutes! Humano insolente.— Daisuke se acercó desafiantemente al rubio.

Hikari se interpuso entre ambos chicos— Insolentes estás siendo tú, Daisuke.

—Solo estoy siendo sincero.— Daisuke miró fijamente al chico frunciendo su ceño— Conozco a los chicos como tú, Takaishi, nunca me engañarás. Conozco como son las personas como tú.

—Claro que no me conoces.— Respondió Takeru.

—Claro que sí.— Daisuke apretó su puño— Y más te vale alejarte de Hikari, osino te irá mal.

—No te atrevas a amenazarlo— Preguntó Hikari furiosa.

Takeru hizo una mueca— No te preocupes Hikari, Motomiya, este chico puede amenazarme, pero, nunca me dará miedo.

—Si quieres te doy una prueba de lo que puedo hacer.— El chico estiró sus manos y una especie de energía celeste comenzó a emanar de ellas, pero, antes de que pudiera hacer algo contra el Takaishi una mano tomó su muñeca.

—¡Detente, Motomiya!—


—¡Vaya! Verdaderamente existen brujos con carácter pésimo.— Murmuró el Akiyama— No eres la única.

Rika frunció su ceño— ¿Buscas siempre hacerme enfadar, cierto?

Ryo hizo una mueca, simplemente quería hacerla reír, pero, evidentemente a la chica no le agradaba su humor— Disculpa.— Bajó la cabeza— No buscaba ofenderte.

Rika rodó los ojos y se cruzó de brazos.

—¡Por cierto!— El chico nuevamente habló— Muchas gracias por ayudarme antes, verdaderamente pensé que ocurriría algo malo cuando me vieron los Kanay.

—No me agradezcas.— Contestó la Nonaka— La comandante Damar me pidió que los ayudara si la situación se ponía difícil. No fue solo por ti.

—¿No?— Preguntó Ryo— Yo pensé que si ¿no que le habías dicho al príncipe que confiabas en mi?

Rika hizo una mueca— Lo hice porque la situación lo pedía.

—¡Que pena!— Exclamó— Ya me estaba ilusionando.

Rika rodó los ojos— Deja tus bromas de lado.

—¿Quién dijo que son bromas?— Preguntó el chico— Ganarme tu confianza sería un tesoro.

—Deja tus poesías para otra canción, Akiyama.—Exclamó la Nonaka— Aún no entiendo por qué insistes en agradarme, solo pierdes tu tiempo.

Ryo hizo una mueca, había una explicación por la cual siempre intentaba agradarle a la chica y esa explicación se relacionaba con su futuro...su futuro como...

Su futuro como rey.

Pero, la chica todavía desconocía aquello y todavía quedaba mucho tiempo como para rebelarle que le había dicho el espejo de la verdad.

—Bueno, insisto porque me agradaría saber que puedo conquistar el corazón de alguien tan terca como tú.— Sonrió— Algún día lograré que confíes verdaderamente en mí.— Declaró el chico— Y con eso me ganaré tu corazón.

Rika simplemente rodó los ojos y volteo a observar la ventana, simplemente quería terminar aquella conversación con el chico.


¿Por qué Ryo quedrá tener la confianza de Rika? ¿Qué habrá ocurrido con Sora? ¿Por qué Ryo será rey si es el segundo en la sucesión del trono? ¿Qué ocurrirá en la ceremonia del Solistio?

La joya que recibió Damar es importante, que Hikari no la haya recibido es un hecho que no lance al azar marcará algo en el futuro.

Ana: Jeje bueno, esta vez fue más largo y actualicé pronto jejej Ahora intentaré actualizar más seguido jejej espero que te guste esta historia y sigas leyendo, comentando, siguien todo en esta historia. Saludos a la distancia.

nadaoriginal: Jejej oki entonces así serán entonces ni tan largos ni tan cortos, Takeru deberá ir luchando en el próximo capítulo ocurrirá algo con él, no daré spoiler, pero, sufrirá un poco físicamente, Daisuke lo odia sin duda, lo que hará al final de esta historia es horrible, nunca los controlará, pero, por el momento, mientras las comandantes y Taichi lo controlen no podrá hacer nada más. Ya veremos lo que ocurre también con nuestro vampiro, Ryo y con los demás, la alianza empieza con discusiones físicas, pero, ya en el próximo veremos como las diferentes costumbres pueden afectar a ambos. Me gusta leer tus comentarios, espero que sigas leyendo esta historia, muchos saludos y abrazos.

Próximo capítulo: Visión de Hikari, Takeru herido, una posible traición, veamos si Kouji se irá en contra de los brujos por su pueblo o encima de su pueblo por la alianza.