Todo estaba mal.

Muy mal.

La última vez que estuvo a solas con Marinette apenas pudo contenerse y se dijo que no volvería a suceder algo así.

Luka era su amigo.

Su mejor amigo.

Pero ahora las cosas eran peligrosas porque no podía dejar de pensar en Marinette y Luka juntos.

Cuando veía directamente a sus bonitos ojos azules, podía notar que Luka no estaba entre ellos. Solo eran él y Marinette; y esta mirada era engañosamente tentadora.

Pero no dejaría que nada volviera a pasar. Tenía que retroceder un paso; y si no era suficiente tal vez cientos de pasos harían el truco para que Marinette no volviera a tratarlo con gentileza, ni volviera a hablarle, tal vez con algo de suerte ni siquiera mirarlo. Tenía que hacerlo; solo que no sabía cómo.

De cualquier modo, puso su plan en acción. Trataba de actuar normal cuando estaban los demás, pero tercamente evitaba mirar a Marinette; así como tampoco respondía a sus sonrisas, siempre salía con excusas para no sentarse al lado de ella, o quedarse a solas con ella. Incluso abruptamente cambió de dirección cuando vio a Marinette yendo hacia él en el campus -esperaba que Marinette no se hubiera dado cuenta - pero nada de esto hacía las cosas fáciles para él.

Aún sentía las mariposas cuando Marinette le sonreía, aún sentía que algo se le revolvía dentro cuando veía a Luka tocándola, y aún imaginaba besar sus labios cada vez que estaba a solas en su habitación por las noches. Deseaba que hubiera una forma quirúrgica de remover las emociones que estaban haciéndole sentir así, para que así no viviera en la miseria y se sintiera como un traidor.

De cualquier forma sus sentimientos no querían cooperar con él, y aquí estaba caminando de lado a lado en su habitación, nervioso, ya que había escuchado a Luka llevando a Marinette a su habitación y cerrando la puerta tras ellos. La idea de lo que pudiera estar pasando dentro, estaba matándolo. Escuchó a Marinette riendo un par de veces.

Trató de no escuchar pero todo lo que podía hacer era enfocarse más y tratar de escuchar más...

Pero luego, un gemido llegó a su rango auditivo como una bofetada.

Adrien no pudo moverse por un segundo, su corazón se rompió y se sintió incapaz de hacer algo.

Mientras él estaba de pie, lastimeramente, Marinette estaba entregándose a Luka, volviéndose suya, otra vez...

Y eso lastimaba a Adrien, lo lastimaba mucho; pero cuando se dio cuenta que debía moverse, huyó lejos de Marinette y Luka...

No supo cuánto corrió, pero le había ayudado; el cansancio disminuyó sus pensamientos, podía fingir que su corazón no sentía nada más que el fuerte palpitar, y podía fingir que la humedad en sus ojos era cosa del aire.

¿Por qué es que amaba a Marinette? no había explicación lógica. No compartían mucho. El número de conversaciones que podían tener sin sentirse extraño eran limitadas. ¿Por qué tenía que sentirse así? ¿Por qué tenía que lidiar con esto?

Aun cuando no podía explicarse cómo, de alguna forma sabía que lo que sentía no tenía nada que ver con lo que compartían, o lo que habían hecho. Todos esos sentimientos estaban ahí desde el inicio; desde el mismo momento en que vio a Marinette. Todavía podía recordar la forma en la que Marinette lo había mirado, sonreído... deseaba haber entablado más conversación con Marinette ese día, deseaba haber sido él quien presentara a Marinette con los demás; deseaba haber sido el primero en invitarla a salir. Pero desear no ayudaba ya; no podía regresar el tiempo y cambiar lo que pasó ese día, y tenía que vivir con esto ahora, sin arrepentimientos... todo lo que necesitaba hacer era calmar su corazón, y pronto Marinette lo despreciaría lo suficiente para empezar a evitarlo. En tanto no viera a Marinette, estaría bien. De todos modos, su graduación no estaba tan lejos...

Después de horas se convenció de que había sido tiempo suficiente para Marinette y Luka, así que regresó, considerando mudarse por primera vez.

Cuando entró al departamento miró con cautela y no encontró a nadie, así que fue a la cocina para tomar agua y...

Cielos...

Marinette estaba en la cocina, usando solo una remera de Luka. Y cuando vio a Adrien, le sonrió y se acercó.

-Hey, ¿recién llegas? Estaba preparando algo para Luka y para mí; ¿tienes hambre?

De cerca, Adrien miró la pálida piel que sabía que Luka había tocado no hace mucho. Podía oler el aroma a gel de baño, indicando que acababa de ducharse. Sus sentimientos eran claros; él quería ser el que la tocara, y quería saber si su piel se sentía tan suave como se veía.

-¿Adrien? -Marinette llamó y Adrien se dio cuenta que no respondió a la pregunta anterior, pero no le importaba.

-¿Es necesario que estés vestida así?

Marinette lució confundida por un momento, pero entendió lo que Adrien había querido decir.

-¿Por qué? ¿Te molesta?

-Sí. No quiero verte caminando semidesnuda en mi departamento. -Adrien supo que había sonado grosero y quizá incluso cruel. Pero no sabía qué más hacer. Tal vez Marinette no tenía la culpa, pero es que Adrien se sentía enojado.

La sonrisa de Marinette se borró de su rostro, sus ojos reflejaban ansiedad.

-¿Por qué me tratas así? ¿Hice algo malo? Has estado así las últimas semanas. Yo... traté de hablarte quizá cientos de veces... pero siempre me evitabas... traté de convencerme que no era así ¡pero sé que algo está mal! ¿Qué es lo que te molesta de mí?

Entonces Marinette lo sabía...

-Todo. -Adrien res con tono frío. -No puedo estar cerca de ti. No quiero hablarte. Estoy harto de tener que fingir que somos amigos.

Marinette lució en shock ante el súbito estallido de Adrien; así como también lucía algo compungida... sus ojos se llenaron de lágrimas que amenazaban con caer pero que lograba contenerlas. Adrien se odió a sí mismo por lo que había hecho, odiaba ver a Marinette así; pero era por el bien de ambos.

-No lo entiendo... ¿por qué? -Marinette preguntó con tono suave, quizá porque si hablaba más fuerte, su voz se quebraría. Adrien no le respondió por un momento y esperó a que Marinette se calmara más pero ella hizo otra pregunta.

-¿Es por Luka? ¿Lo amas?

-¿Qué? No... -Adrien respondió al ser tomado con la guardia baja.

-Veo cómo nos miras. Te ves incómodo, a veces incluso casi celoso... ¿no es porque estás celoso? ¡Me dijiste lo cercanos que eran antes! ¿Estás celoso de que él me haya visto a mí de esa forma antes que a ti? ¡Si hubiera sabido que querías estar con él, no me habría entrometido!

-¡No, Dios! ¡No es eso! ¿Cómo es que siquiera llegas a esa conclusión? Nunca se lo menciones a Luka. Yo ni siquiera soy gay. -No sabía cómo podía actuar así cuando todo lo que quería era gritarle a Marinette sus verdaderos sentimientos. Marinette había notado las miradas que le daba, e incluso sabía que estaba celoso.

Y bueno, claro que lo estaba, pero no por Luka; esto era todo por ella... por Marinette.

Marinette suspiró y secó un par de lágrimas que habían caído por sus mejillas.

-¿Entonces qué es? ¿Me odias porque soy bi? ¿Porque soy una mala influencia para tu mejor amigo?

'No, no te odio. Solo te amo tanto que me duele.'

-Sí. Tienes razón. No me gusta en lo que Luka se ha convertido por tu culpa.

'Aunque de hecho lo has vuelto mejor persona.'

-No creo que alguien como tú lo merezca.

'Estoy seguro que eres lo mejor que le ha pasado. Es por eso que debes estar con él.'

-Aun cuando fingí que me agradabas, la verdad es que me desagrada todo de ti.

Marinette se quedó en silencio un momento, tragándose todo lo que quería decir. Respiró profundamente para recomponerse, y evitó mirar a Adrien, pero el rubio aún podía ver el daño que había causado en ella. Deseaba poder abrazar a Marinette, y decirle lo mucho que la amaba... pero no.

-Ok. -Marinette musitó después de un momento.

-¿Ok?

-Sí... entiendo. Me alejaré de ti. ¿Pero supongo que fingiremos estar en buenos términos en tanto Luka esté cerca?

-Supongo... -Adrien respondió sin pensarlo. No podía creer que estuviera haciendo esto.

Justo entonces Luka entró, viéndolos de pie con un ambiente extraño. Estaba usando una bata de baño, y fue directo a abrazar a Marinette.

-¿De qué hablan?

-De nada. -Marinette musitó recostándose en el pecho de Luka. -Adrien estaba diciéndome que no caminara así... o podría resfriarme. -Marinette le dijo mirando a Adrien con ojos fríos.

-Bueno él tiene razón. Además, quiero que tu cuerpo sea privado solo para mí. No me gusta tener que compartirte con otros ojos. -Luka musitó y colocó un beso en el hombro de Marinette. -Sin ofender Adrien. -agregó con una sonrisa.

Adrien se sintió asqueado. Esa agonizante sensación empeoró más y más debido a esta charla con Marinette, y ahora tenía que atestiguar esto. No pensó que lo que Luka había dicho tenía doble intención, pero Adrien no pudo evitar sentirse mal.

-Iré a mi habitación a estudiar. -Adrien musitó antes de girar, dejando a Marinette en brazos de Luka; el único lugar donde ella buscaría confort después de las cosas que le había dicho. Escuchó a Luka llamándolo y preguntándole si no iba a comer con ellos, pero Adrien no se molestó en responder, solo quería encerrarse en su habitación.

Ya estaba.

Lo había hecho.

Había hecho que Marinette lo odiara.

Continuará...