Antes de empezar, me disculpo por haber tardado tanto tiempo en actualizar, justo cuando prometí que intentaría actualizar cada dos semanas, sin embargo, como he regresado a clases -virtuales que son un verdadero martirio :'v - así que aunque he podido darme la oportunidad de actualizar ahora no sé hasta cuando podré hacerlo de nuevo, me disculpo por eso pero lo que sí prometo es terminar este fic, así que por eso no se preocupen. En fin...
¡Disfruten la lectura!
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Este fic está dedicado a mi queridisíma Chachos, por ser mi acompañante de las madrugadas e incitadora a escribir más Gruvia y cualquier otro paring que se me ocurra o que se le ocurra xDD y obvii ~ a la cual amo con todo mi corazón -heart-
Espero y te guste -inserta corazones darks (?)-
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Discraimer: Los personajes no me pertenecen son de Hiro Mashima
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Aclaraciones y / o advertencias.
• UA (Universo Alterno)
• OoC
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Sintió el frío recorrer con lentitud sus piernas, se acurrucó en las sabanas intentando aumentar su calor corporal, sin embargo, la helada sensación sobre su piel era persistente. Aquello era demasiado extraño, medito antes de abrir los ojos. En la Tierra de las Olas, el clima cálido era prominente por lo que el frío era algo que no sufría más que pocos días al año. Abrió los ojos con lentitud solo para encontrarse con un entorno completamente diferente al que conocía.
Con un abrupto movimiento se incorporó sobre la cama, una helada brisa le produjo un profundo escalofrío. Como diosa, tenía bastante resistencia a la temperatura, ya fuera alta o baja, por lo que aquel estremecimiento le causo aún más confusión. Se cubrió nuevamente con la sabana, lo que menguo el frío que sentía. Observó con curiosidad la habitación en la que se encontraba, si bien el lujo era evidente en los muebles y detalles de las paredes, el estilo no era nada parecido a lo que conocía. Se sentía vacío e impersonal, como si solo se hubiera llevado a cabo por mera obligación.
Se levantó de la cama, arrastrando la sabana con ella puesto que ya sabía, no lograría soportar la baja temperatura del lugar. El contacto de sus pies descalzos sobre el piso fue tan helado como supuso, no obstante, no pudo localizar algo que pudiera calzar para remediar el malestar.
Al aferrarse a la suave manta, los recuerdos comenzaron a volver a su mente. La desazón en su corazón debido al encierro sufrido, la alegría al recorrer el mundo exterior y por supuesto, el terror que la mirada oscura del Dios del Inframundo le produjo.
No, no, no.
Era imposible que la hubiese llevado con ella, su madre era la diosa más respetada y ella su única hija, su posesión más preciada. Nadie se atrevería a robarla, sería como un suicidio. Cerró los ojos con fuerza, repitiendo tales pensamientos para consolarse. Tal vez estaba en el Olimpo, bajo la protección de su madre y Makarov.
El sonido de la puerta de la habitación la hizo saltar y caer sobre el suave colchón detrás suya, como había estado pensando con profundidad, había perdido su atención al entorno. Tragó saliva con nerviosismo, esperando que no fuera Gray el que entrara a la habitación. Su deseo fue concedido al mirar a una joven de cabello negro como la noche y tez blanquecina traspasar la puerta.
— Espero que su siesta haya sido reparadora, mi señora. — La voz taimada de la mujer hacía juego con su estoica expresión. Incluso sus ojos marrones lucían frívolos.
— ¿Dónde estoy? — interrogó sin deje alguno de autoridad. Si su madre la hubiese escuchado, estaba segura que la reprendería por tan patética actitud.
La fémina se acercó a ella sin responder, entonces la miró por un momento para después agacharse y ofrecerle unas finas sandalias que lucían bastante abrigadoras. — Antes que nada, permítame servirle, sus pies no deben sufrir la frialdad del piso, mi señora.
Si no fuese porque de verdad sentía sus pies congelarse, se hubiese negado, sin embargo, asintió quedamente y dejó que la desconocida retirara por un momento la manta de sus pies para enseguida colocar cada sandalia en el pie correspondiente. La mujer se puso de pie tan sigilosa como había sido antes y avanzó hasta un rustico ropero de madera que se encontraba hasta el otro extremo de la habitación. De una de las puertas sacó un hermoso abrigo de piel oscura, el cual le ofreció sin más demora. Al igual que su ofrecimiento anterior, lo acepto con reticencia, solo para no morir de frío.
— ¿Dónde estoy? — Volvió a insistir, esta vez con mayor exigencia. No le gustaba el que la mujer estuviera evadiendo su pregunta, era una ofensa muy grande para una sencilla mortal como ella.
— Mi señor la está esperando, mi señora — respondió sin cambiar su actitud y se dirigió a la puerta de la habitación.
Se mantuvo quieta en medio de la habitación, debido a un malestar profundo en su corazón, volvió a rezar porque sus creencias fueran verdaderas y no aquello que más temía. Volvió la mirada hacia la mujer que la esperaba, podría hacerla a un lado y escapar pero no tenía idea de donde se encontraba, correr no tendría sentido. Cerró los ojos, intentando conectarse con alguna fuente de agua, no obstante, no podía sentir ninguna en las cercanías. Tampoco había suficiente humedad en el ambiente como para condensarla y convertirla en un arma.
— Mi señora — la mujer volvió a llamarla, — mi señor espera.
Volvió a sentarse en la suave cama y adopto una postura digna de una diosa de su calibre. Respiró con profundidad antes de abrir los ojos y mirar altiva al sirviente.
— Si tu señor no viene en persona… —, comenzó a hablar con voz segura, aunque en su interior estuviese temblando — no daré ni un paso.
Ella no era una simple mortal o una diosa de baja categoría, era la diosa de la lluvia y aunque era joven, se merecía un trato mejor que este. Por si fuera poco, podía imaginar la razón por la que el Dios del Inframundo la había llevado consigo. No tenía intención alguna de aceptar lo que fuera que quisiese de ella, no importaba que intentase amenazarla o encerrarla, no se rendiría tan fácilmente. Después de todo, ya había vivido una vida con múltiples limitaciones y también soportó el encierro, sobrevivir sería sencillo.
— Mi señora, le aconsejo obedecer, mi señor no tolerará…
— ¿Desde cuando un simple sirviente puede levantarle la voz a su amo? — Levantó su mano y con un elegante movimiento creó una pequeña masa de agua, lanzándola contra la silenciosa mujer.
Su expresión vacía no cambió, aún cuando el agua a presión le causó un corte en el rostro. Considerando la posibilidad de estar en el inframundo, no parecía anormal que los sirvientes fueran como ella, pensó. Después de todo, se contaban innumerables historias de las desgracias que ocurrían en ese lugar.
Asintiendo levemente, la mujer salió de la habitación, cerrando la puerta tras de ella. Estando sola soltó el aire que había estado atrapado en su pecho, sus dedos se cerraron con mayor fuerza sobre el cálido abrigo que vestía ahora. Era posible que provocar al Dios del inframundo no fuera una idea brillante, sin embargo, necesitaba mostrarse fuerte o de lo contrario él la devoraría. Y si eso llegase a suceder, no podría volver con su madre nunca.
Debía volver a su lado.
De lo contrario, su ira podría provocar monstruosos desastres y si ello costaba vidas humanas, Makarov no perdonaría a su madre. Aunado a eso, la tristeza podría hundirla. Justo como en el pasado, cuando su gran amor abandonó su lado. Lo evitaría, se prometió. Evitaría que su madre sufriera un dolor tan grande nuevamente, volvería en cuanto tuviera la oportunidad y nadie, ni siquiera el dios más temible de la creación la detendría.
El estruendoso ruido de la puerta abriéndose la hizo volver a la realidad, la frialdad inundó el aire, cubriendo de una fina escarcha todo objeto a su alrededor. Tal demostración solo podía venir de alguien y pesé a su determinación no fue capaz de levantar enfrentarlo directamente.
— Dime niña de la lluvia — su voz profunda le causó un escalofrío, el cual recorrió su cuerpo entero. — ¿debería felicitarte por tu valor o castigarte por tu insolencia?
Su fuerte mano se deslizó sobre su mejilla en forma de una delicada caricia que la sorprendió, había pensando que la enfrentaría con furia desmedida por exigirle algo en su reino, sin embargo, parecía que él estaba disfrutando su descaro. Debido a aquella confusión, se decidió a observarlo, encarando su mirada oscura.
— ¿Y bien? — Insistió mientras le sonreía con altivez — ¿qué es lo que mi reina prefiere?
A pesar de haber intuido su intención, debido a la forma en que su sirvienta se había referido a ella, el escucharlo de sus labios lo volvió una terrible realidad. Sintió las lagrimas agolparse en sus ojos, mas no dejo que se derramaran fuera de ellos. No le daría la satisfacción de ver cuánto miedo sentía de su presencia.
— Mi nombre… — susurró al acercarse a su rostro, debía de encararlo si deseaba escapar alguna vez, se recordó, — mi nombre es Juvia, recuérdalo Gray.
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Notas de autora:
No sé si alguien pensará que Juvia cambia de humor con mucha facilidad pero en esta situación tiene que ser inteligente para escapar, o de lo contrario sabe que se quedará para siempre en el Inframundo, y por ahora, eso no esta en sus planes. También sé que este Gray es un poco más coqueto que el verdadero pero como ya dije esta versión de ellos son dioses y están en un universo diferente -además que avise del OoC desde un inicio (?)- so, espero que les guste esta versión de él.
Por otro lado, este es solo el primer encuentro y si bien desde la perspectiva de Juvia, Gray esta siendo muy amable en el próximo capitulo veremos la perspectiva de Gray y sus motivos para mostrarse así delante de Juvia.
En fin, espero que les haya gustado este capitulo, de igual manera, cualquier opinión -respetuosa, obvii- es bienvenida!
Antes de irme contestare los review del último capitulo -con la esperanza de recibir más :'v -:
Chachos Bane: Me alegro que te haya gustado el último cap, no iba a actualizar hoy but como me llenaste de stickers dije tengo que dejar este cap hoy para que mi waffle lo pueda leer mañana 7u7 así que aquí esta para que grite a gusto (?) Muchas gracias por tu apoyo morra, te iloveo iloveadamente -heart-
Lymar Vastia: Lamento tanto la gran demora pero espero que la reacción de ambos te haya gustado. Gracias por tu review!
arual17: Tienes toda la razón, por ejemplo, aquí Juvia ya trazo un plan para escapar de Gray aunque todavía falta saber si será fácil para ella jajaja y Acuario obvio va a estar super furiosa pero eso lo veremos más adelante. Gracias por tu review!
MacJardin: Jajaja Gray tiene un gran sentido de la venganza (?) además sufrió durante muchos años por lo que su venganza también sería grande jaja pasando a lo de Ultear, sí, se hablará de su pasado en la historia pero aún no, falta para ello c; Muchas gracias por tu review y gracias por la buena vibra :D
Gracias a todos otra vez!
No me voe antes de decir mi frase celebre:
¿Me regalan un review?
