N/A: Kakegurui no me pertenece, este fic está hecho de una fan para fans.
Atención, este fanfiction puede catalogarse de animalada.

Remarco que en este fanfiction puede haber actos sexuales que puedan ofender / alarmar / molestar al lector.

Asimismo, la ley me obliga a decir que los menores de 18 años (según la nacionalidad) deberíais de ser buenos chicos y no leer esto.

Si, nadie lo cumple, lo sé.

A quien lo lea ... Nadie os obliga, leedlo bajo responsabilidad responsabilidad.

Yo me limpio las manos.

Capítulo 06: La muerte de Igarashi Sayaka, la ruina de un amor naciente y un giro súbito del destino. Primera parte.
"La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere motivo, sólo requiere la oportunidad."
- George Eliot

Pov de Igarashi Sayaka:

... Me duele todo el cuerpo ...

... Solo quiero descansar ...

... Dormiré un poco y luego ...

... Luego ya veremos ...

... Ese hermoso cabello ...

... Seria grandioso si pudiera dormirme mirando ese hermoso cabello de color platinado ...

¿Alguien sería tan amable de concederme mi último deseo?

... Quisiera dormir ... Mirándola a ella ...

... Todo se volvió negro repentinamente ...

~ 13 horas antes ~

Cada día me enamoro aún más de Kirari, pensé que mi amor por ella era no correspondido pero estaba equivocada. Ella siempre me amó como yo la amo a ella, y me lo demuestra con cada acción que hace. Mis labios se utilizan en miel cuando ella los besa, mi pecho explota de felicidad con el sólo hecho de unir mis manos con ella. La amo profundamente, mi vida sin ella no tiene sentido. Ella es más que mi pareja, ella es mi todo. Ella es tan perfecta que raya lo divino, y aunque sé que es un demonio no puedo evitar compararla con una diosa.

Me acabo de despertar hace unos minutos, me he pasado el fin de semana con ella. Disfrutando de su presencia y tiempo, amanecí acurrucada con ella al verme en una posición tan comprometedora me sonrojé pues pensé que Kirari me diría alguna broma. Al parecer ella seguía dormida, no pude evitar el observarla dormir... ¡es tan perfecta!

Me vinieron mientras la observaba varios flashes de todas mis noches con ella, me sonrojé bastante. Ella era capaz de sacar a la luz facetas mías que ni sabía que existían, la marca que me hizo la primera vez que hicimos el amor me arde levemente. No pude contenerme y besé sus labios castamente, sus labios se han convertido para mi en una verdadera adicción. Al hacerlo ella abrió los ojos, y me sonrió tan cálida que me conmocionó unos segundos. Ella aprovechó para decirme:
- Buenos días, Sayaka. ¡Qué animada te has levantado! - me saluda contenta.
- Bu-buenos días Ki-kirari- le saludo entrecortada por su atenta mirada hacia mis labios, que inconscientemente se humedecen como si tuvieran vida propia.
- Sayaka, tu siempre me sorprendes- me susurra Kirari antes de besarme con una pasión que dejaría al mismísimo sol en ridículo.

Sus caricias me teletransportaban de este mundo, con cada caricia sólo quería fundirme con ella en un sólo ser. Estaba aturdida por el derroche de belleza que tenía la presidenta, mi cuerpo reaccionaba a sus toques instintivamente como si llevara tiempo haciéndolo. Me dejo amar por ella, en este instante me siento tan feliz, tan plena. Me aferro con mis uñas en la espalda de la presidenta, sin poder controlarlo encajé mis uñas en su fina y blanca piel. Tomando unos segundos para poder controlar mi mente, besé a la presidenta como si no existiera un mañana. Besé cada punto sensible de su cuerpo, me detuve con especial cuidado en su busto que lo besé con verdadera devoción. Fui bajando dejando un ligero rastro de saliva, hasta llegar al vértice de sus piernas. Con mi primera caricia, me regaló un gemido. Gemido que era música para mis oídos, y el ver como aumentaban por mis caricias en su clítoris que causaba que llegara casi al éxtasis. No pude evitarlo, detuve abruptamente mis caricias para probar el sabor de sus fluidos. Ella me miró con bastante lascivia, y me besó nuevamente. Para susurrarme:
- Esta vez terminaremos juntas, SA-YA-KA- me susurra mientras me atrae hacia ella para acomodar nuestros sexos, y entonces lo tuve claro, Momobami Kirari era la 8va maravilla del mundo.
- Siempre- le contesto para unir mis labios con los suyos.

Nuestros roces eran geniales, no podía dejar de moverme. Kirari repasaba la marca que había dejado en mi cuello, en ese momento me acerqué al suyo mientras aumentaba la intensidad de nuestro movimiento y repasé con mi lengua la marca que dejé por primera vez hace días y la mordí al hacerlo sentí los suyos en la mía . Juntas alcanzamos el éxtasis, nuestras esencias se mezclaban perfectamente.

Siento bastante sueño, los párpados se me cierran. Kirari me abraza y me susurra antes de cerrarlos por completo:
- Descansa, Sayaka cuando hayamos descansando iremos a clase- me tranquiliza mientras acaricia amorosamente mi cabello.

Sólo puedo corresponder a su abrazo antes de dormirme, todo me daba igual mientras estaba con Kirari.

~ 9 horas antes ~

Al abrir los ojos me encontré en la cama sola, miré medio desorientada el lugar, y me logré percatar que Kirari se estaba saliendo del baño con una toalla blanca que apenas le cubría su esbelta figura. Me quedé observando como tenía algunas gotas de agua que le recorrían su cuerpo, y entonces sentí envidia de las gotas. Al instante Kirari estaba riéndose y me dijo:
- ¡Cómo vas a estar celosa de las gotas de agua Sayaka! Nos pertenecemos, ¿o acaso no te acuerdas de lo de anoche? - y se acerca balanceando sus caderas, para preguntarme a centímetros de mis labios.
- No es eso, es que cuando veo tu cuerpo me pregunto que tuve que haber hecho en la otra vida para tener la dicha de estar con una diosa- le contesto mientras recorro lentamente su espalda baja con una mano.
- Pues esta diosa quiere ser tu diosa personal, en cuanto q lo que hayas hecho o no ... eso no es relevante ... yo te quiero toda para mi- me contesta mientras aspira mi cuello y hago lo mismo con el de ella , su intoxicante aroma a roble me rodeaba por completo y eso me encantaba.
- ¡Quien soy yo para irle en contra a la voluntad divina! - le contesté con voz ronca, mientras miraba como sus hermosos zafiros.

Nuestros labios hicieron contacto, nunca me iba a cansar de besar los labios de la presidenta. Ella era magnífica, y yo una simple humana que está adorando a una diosa. Con cada beso me siento amada, a cada segundo mi cuerpo hierve de deseo de fundirme con el de Kirari. Hasta que Kirari se separa con notorio desagrado y me abraza, para luego susurrarme:

- Desgraciadamente esto ... debería de continuar más tarde, porque ya son la 1 de la tarde y me ha llegado un mensaje de que Terano quiere finalmente apostar conmigo por la presidencia- me explica con disgusto, que poco a poco va cambiando a emoción cuando habló del nuevo reto que tiene pendiente- Pues cuando todo termine quiero celebrarlo contigo, solas en algún lugar del mundo ¿Te parece? - me pregunta con un leve sonrojo.

- Siii, por supuesto Kirari- le contesto emocionada de pasar tiempo sólo con ella.

Con suma rapidez me adentro en el baño de Kirari y procedo a asearme, al terminar de ducharme me lavo los dientes y al mirarme en el espejo tuve una visión espantosa ... estaba yo tirada en el piso rodeada de sangre ... ¿Qué demonios había visto?

Me quedé unos segundos estática y sacudía mi cabeza, tal vez eso era alguna pesadilla. Me dirigí con una toalla enroscada en mi cuerpo hacia donde estaba ella que estaba arreglada sentada en la cama observando mis movimientos. Observó cada acción mía, el peso de su mirada la delataba. En tiempo récord terminé de arreglarme, nos dirigimos directo a la academia. Cuando llegáramos seguramente almorzaríamos juntas, nos subimos a la limusina y en todo el trayecto fuimos en un silencio cómodo. Cuando ya estábamos llegando ella me pregunta:

- Sayaka, ¿sabes que siempre te protegeré no? - me pregunta mientras delinea con sus finos dedos mis labios.

- Por supuesto- le contesto sin un atisbo de dudas.