LA MAGIA DEL AZAR

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.

Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.


Categoría: Personajes muertos.

Prompt: Familia.

Palabras: 450.


Marlene McKinnon

El bebé es la viva imagen de su padre. James Potter, ese maldito cretino, sonríe y le muestra orgulloso a la criatura. Marlene lo observa, recordando a su propia hija cuando estaba recién nacida, y se sienta junto a Lily. Ella está un poco despeinada y parece agotada, pero está encantada cuando James deja a Harry en sus brazos.

—Voy a preparar un poco de té.

Desaparece tras la puerta. Marlene alza una ceja.

—¿Dejas que se meta en la cocina? A ver si va a quemar la casa.

—No te creas. Se las apaña bastante bien.

—¡Quién lo diría!

Marlene bufa y Lily sonríe. Es la viva imagen de la felicidad. Se queda callada un instante y, luego, le hace una pregunta que la sorprende mucho.

—¿Qué harás cuando todo termine?

—No podemos estar seguro de que vaya a terminar, Lily.

—Tú sígueme la corriente. Por favor.

Marlene suspira y apoya la espalda en el respaldo del sofá. Puede hacerlo. Lily acaba de tener a su bebé y parece bastante vulnerable en ese momento. No necesita hablar de la guerra y el miedo que todos tienen. Necesita un futuro feliz junto a su familia.

—Mi marido y yo nos iremos con la niña a Francia. Hace mucho que no voy a París.

—¿Y después?

—Posiblemente tengamos otro bebé.

Lily acaricia con la nariz la cabeza de Harry y sonríe.

—Eso suena genial. Yo también quiero tener más hijos. No quiero que Harry crezca solo. Quiero una familia grande. Como la de la hermana de Gideon y Fabian.

—¿No te parece que eso es demasiada familia?

Seis hijos. Marlene adora a su hija. Es lo más importante en su vida, pero no se imagina lidiando con seis como ella. Lily se ríe.

—A lo mejor con unos pocos hijos menos. Tres me parece un buen número. Irán a Hogwarts junto a los tuyos y se harán amigos.

Marlene está a punto de tocarle la frente para asegurarse de que no tenga fiebre, pero James llega en ese momento. Ha logrado preparar el té y no se le han olvidado ni las tazas. Bien por él.

—¿De qué hablan, señoras?

—Lily me decía que quiere más pequeños Potters correteando por aquí.

James se deja caer en el sofá, entre ellas. Mira a su hijo con cariño y besa a Lily.

—¡Ya lo creo! He pensado en tener nuestro propio equipo de quidditch. Con reservas y todo.

—Sólo si tú pasas por todo el asunto del embarazo y el parto, Jamie.

Él se echa a reír y Marlene se siente relajada y tranquila. En tiempos de guerra, es bueno tener sueños e ilusiones. Lo necesitan para no volverse locos. Necesitan el futuro.


He estado a punto de hacer una escena más trágica y sanguinaria, pero no. Me apetecía algo más relajadito.

Besetes.