15. Irrealidad
No podía creerlo, ¿qué había hecho? Esto no debía estar sucediendo.
Vagamente escuchaba la voz de Duo urgiéndolo a moverse, diciéndole que si no salía de ahí lo iban a matar. Captaba la desesperación de su voz, pero todo pasaba por su mente sin registrarse en profundidad, eran solo sonidos que no alcanzaban a generar una reacción de su parte.
También oía una voz desconocida dialogar con Duo. Nada de eso le importaba, se sentía desconectado de la realidad, como si todo estuviese pasando en una película y él fuese un espectador, no un personaje. Porque eso era, un observador externo del desastre que en ese momento era su vida.
Había asesinado a los pacifistas, había asesinado la paz por la que tanto luchaba, incluso antes de que naciera.
Miraba sin realmente ver como delante suyo el Deathscythe lo estaba defendiendo de los disparos enemigos, al igual que un gundam desconocido.
¿Por qué lo protegían de ese modo? En ese punto, era quien menos merecía estar vivo en toda la tierra.
Todo era demasiado extraño e irreal.
Hasta que llegó esa voz. Una mujer que lo llamaba por su nombre, le dio la misión de desactivar cuarenta y siete misiles que Oz pretendía detonar desde la misma base en que se encontraba.
La explosión mataría todo en un radio de trecientos kilómetros. El golpe de realidad lo trajo de vuelta. No podía permitir que se derramara más sangre inocente.
Transformó enseguida el Wing a su versión aérea e ignoró el grito enojado de Duo diciéndole que no podía abandonarlos.
Desactivar esos misiles era todo lo que tenía en mente.
