Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.
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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".
Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).
Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.
Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).
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Artemisa: The History of The Queen Ghoul
Capítulo 7: Albus se desespera.
Tuvieron una segunda clase de vuelo, luego de lo ocurrido en la primera (cuando Neville ascendió en el aire y luego cayó, fracturándose la muñeca y el antebrazo).
―Bien, ya todos saben lo que deben de hacer, ¿verdad? ―preguntó la profesora Rolanda, todos asintieron, mientras se paraban junto a las escobas.
― ¡Arriba! ―gritaron todos, mientras que las escobas, llegaban a sus manos. Se montaron en las escobas, siguiendo las mismas indicaciones de la clase anterior, sentándose correctamente, agarrando firmemente la escoba, para luego patear al suelo, elevándose en el aire y surcando el aire libremente, aunque (obviamente), bajo la supervisión de la profesora Rolanda.
Esto mismo, era visto por Albus Dumbledore, desde su oficina. ―Es muy buena volando. Quizás... demasiado buena, señorita Potter ―pensó el hombre, para luego suspirar. Él había sido un Gryffindor, y sabía que la casa, necesitaba urgentemente de un Buscador, pero ninguno de los tres hermanos Potter, pertenecía a la casa de los leones. Suspiró. ―Si hubiera sido una Gryffindor... la hubiera podido traer a mi lado, ayudándola a entrar al equipo de Quidditch de Gryffindor. ―Es una verdadera lástima. ―Entonces, su mente fue a otra parte. Se mordió los labios, nerviosamente, mientras un nuevo y arriesgado plan, se formaba en su mente. La noche del 31 de Julio, luego de que Artemisa y Hermione, hubieran sido llevadas por McGonagall, a recoger sus cosas, en el Callejón Diagon. Hagrid, había ido a Gringotts, con una llave que él le entregó, para que sacara un paquete de la bóveda 713 y luego, había ocultado su contenido, en un espejo, que se encontraba en el tercer piso. Existían dos puertas especiales, en el tercer piso: En el salón 306, estaba el cerbero Fluffy, el cual sería el primer guardián, esa misma noche, los maestros descenderían por una trampilla y colocarían varias trampas; pero en el salón 314, estaba un objeto mágico muy especial: El Espejo de Oesed. ― "Necesito saber si Artemisa, está dispuesta a luchar por La Luz. Para ello, necesito enfrentarla con Voldemort, quien está poseyendo a Quirrell. Necesito, que descubra la Piedra Filosofal" ―Se levantó de su silla y se giró, para ver su biblioteca personal, comenzando a leer los títulos de los lomos. ― «Magos que cambiaron la historia (siglos XI al XIX)»por Batilda Bagshot ―Agarró el libro, y pasó su dedo, para ver los otros títulos, de las decenas de libros, que tenía allí. ―Nicholas nació en el siglo XIV, así que debería de existir alguna mención a él. ―pensó, mientras tomaba otro libro, titulado «Artefactos Mágicos de Leyenda». ―Artemisa, Thomas, Stephanie y Ronald, necesitarán saber con exactitud sobre la Piedra Filosofal. ―Ya con esos libros en sus manos, se dirigió hacia la biblioteca, donde utilizó el hechizo ilusorio, para hacerse invisible, y colocar los libros, en distintos lugares, pero haciéndolos visibles, luego colocó hechizos de compulsión, para que cualquiera de los tres hermanos Potter (o Ronald, en caso contrario), los agarraran.
Aun así, no podía evitar imaginarse, Ilusionado (hechizo de invisibilidad), en la sala subterránea, donde estaría el espejo, ver a Artemisa, ante Quirrell y Voldemort, imaginarse a Voldemort, hablándole a Artemisa, sobre su deseo de esclavizar a los humanos, y a la pelinegra contestando algo tipo: "Haz que se extingan, no los esclavices, solo acaba con todos ellos; después de todo, los más respetamos mucho más a la naturaleza, las plantas y los animales, de lo que jamás lo harán los Muggles, a causa del maldito progreso industrial, comenzado en el siglo XIX y que hasta hoy, solo ha acabado con las vidas de cientos de seres inocentes"
Pasaron los días, y cada noche, en la cual Artemisa, parecía solo ir a la biblioteca, para estudiar, y hacer las tareas diligentemente, sin pasearse entre los libros de la biblioteca, sino hacía aquellos que necesitaba, solo lograban deprimir a Dumbledore, quien recibió una llamada de Firence, uno de los centauros que habitaban el Bosque Prohibido, lo supo cuando el centauro, hizo sonar el cuerno, saliendo del colegio y posándose en el umbral del bosque, desde donde el centauro rubio lo miraba.
―Hola Firence, ¿Qué está pasando?, no es usual que me llames ―preguntó el mago.
―Albus, han estado apareciendo varios unicornios muertos. Y ya sabes cuan veloces son, evitarían que algo como esto, les ocurriera. ―Señaló Firence.
―Extraño, sin lugar a dudas ―dijo Dumbledore. Quien creía tener una ligera idea. ―Permíteme realizar, algunas investigaciones, deja que recorra el bosque y vea que puedo ver o que pista encontraría.
―Adelante, Albus ―dijo el centauro, guiándolo dentro del bosque.
Cuando Albus salió del bosque, casi media hora después, gruñía con enfado, al descubrir lo que había ocurrido en el Bosque Prohibido, claramente Firence y los centauros en general, lo desconocían, pero para él, era muy obvio y resultaba ser, tal cual lo decía el propio Firence, respecto a "Marte brilla", significaba que pronto, se derramaría sangre, o que una guerra tendría lugar. Pero además de eso, los unicornios secados de su sangre, quería decir que... ―Voldemort se está debilitando en demasía, y requiere obtener pronto, el elixir de la Piedra Filosofal. Con la sangre del unicornio, solo obtendrá media vida maldita. El momento se está acercando.
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Mientras tanto, en las clases de Encantamientos, mientras practicaban el hechizo Wingardium Leviosa, Ronald Weasley estaba fracasando estrepitosamente, Pavati Patil, trató de ayudarle, aconsejándole como debía de pronunciar la segunda parte del hechizo (Leviosa), pero Ron estaba furioso y le dijo que lo hiciera ella (si es que era tan lista), siendo brutalmente humillado, cuando no fue solo Parvati Patil, logró hacerlo, fueron también Hermione Granger, Dean Thomas, Padma Patil, Lisa Turpin y Artemisa, lograron dar con el secreto del hechizo, viendo esto, una emocionada Lily Potter, otorgó 20 puntos a Ravenclaw y 10 a Gryffindor, dando cinco puntos a los que consiguieron el hechizo.
Aprendieron el hechizo Flipendo (También conocido como Conjuro Rechazo de Enemigos)
Ronald Weasley salió furioso de la clase, sin poder creerse, el que hubiera sido humillado por un montón de chicas (ignorando que Dean Thomas, también lo había conseguido), cuando pasaron junto a él, no dudó un momento, en insultar a Padma, solo para que Artemisa se volviera hacía él, liberando su instinto de cazadora, haciendo que Ron se asustara, a la pelinegra le bastó con darle una bofetada al pelirrojo, se calmó y siguió su camino, mientras que Padma se lo agradecía, con una sonrisa, a lo cual Artemisa solo asintió.
Ese almuerzo fue espectacular, pues todo estaba organizado como en el Sanhaim, que se daría en algunas horas, (a la hora de la cena, más específicamente), así mismo, se enteraron de que Parvati se había encerrado en el baño del primer piso, para llorar y desahogarse.
El día siguió su recorrido normal, con el profesor Quirrell, enseñándoles sobre dos criaturas de rango XXX, según el ministerio de magia, eran criaturas con las cuales, un mago competente podía luchar.
Les enseñó sobre el Ashwinder: Una serpiente que nace de los restos de fuego mágico, que arden mucho tiempo, sin ser conYetiados. Viven alrededor de una hora y siempre dejan un rastro de ceniza detrás de ellos, y buscan lugares oscuros, para poner sus huevos.
El Cangrejo de Fuego: Criatura nativa de la isla de Fiji, que se asemeja a una tortuga, a pesar de su nombre. Contaba con seis patas, y un caparazón cubierto de joyas. Es capaz de defenderse disparando llamas desde su parte trasera cuando es atacado.
Les enseñó sobre hechizos como el Lumos.
―V-Vedimillious: es un hechizo que li-libera chis-chispas verdes, permitiendo re-revelar objetos que han sido oc-ocultados por las artes os-oscuras. O pu-pueden ser u-usadas en.… en un du-duelo. Periculum: Permite liberar chispas ro-rojas, para ser usadas como be-bengalas Muggle, para indicar d-dónde está la... la... la pe-per-persona. ¿Lo-lo han anotado? ―preguntó Quirrell, todos asintieron y el hombre, agitó su varita y otro nombre apareció en el tablero. ―E-El en... encantamiento a-aturdidor: Des-Desmaius, hace eso mi-mismo: aturde, o desmaya a la persona. Pa-para despertar, se usa el E-En-Ennervate.
A la hora de la cena, cuando todo estaba organizado para un bello Samhaim, murciélagos y arañas, por doquier, calabazas convertidas en linternas, platos dorados. Todo iba de maravilla, y entonces...
Entró Quirrell con el turbante torcido, y el rostro de terror. ―T- ¡Yetil, en las mazmorras! ―caminó hasta la mesa de profesores. ―Yeti... MAZMORRAS... Pensé que debían saberlo ―y se desmayó.
Todos comenzaron a gritar, algo quiso que Artemisa se fijara en la mesa de Gryffindor, viendo que faltaba alguien de su generación, la hermana de Padma.
―Mierda ―pensó, justo después de ese pensamiento, todos los alumnos menores de edad, comenzaron a gritar aterrorizados.
― ¡SILENCIO! ―Gritó Dumbledore. ― ¡No permitan que el terror, llene sus corazones!, profesores: conmigo, vamos a detener a ese Yeti, los Prefectos guiarán a los alumnos a sus respectivas Salas Comunes.
― ¡¿Has visto a Parvati, ¡¿Lavender?! ―gritó Padma, asustada, a los de Gryffindor, al no ver a su hermana.
― ¡NO!
― ¡¿Has visto a mi hermana, Mandy?! ―preguntó nuevamente.
― ¡NO, seguramente estará en la Sala Común! ―gritó Mandy Brocklehurst, tratando de calmar a la Ravenclaw, la cual estaba muy asustada.
― ¡Busquémosla! ―dijo Artemisa, saltando repentinamente, al lado de Padma, y ambas se separaron del grupo de Ravenclaw, esto fue visto por Susan Bones, quien siguió a las chicas, sabiendo a quien buscaban.
Ya que sabían que Parvati se había encerrado en los baños, fueron a buscar a los del primer piso, luego fueron a los del segundo, cuando llegaron al primer baño femenino del tercer piso, la encontraron llorando, entre las dos Ravenclaw, trataron de calmar a la Gryffindor, solo para que todo comenzara a temblar, la puerta se abrió.
― ¡EL YETI! ―Chilló una asustada Susan, retrocediendo, cuando la criatura apareció ante ellas.
La criatura, las vio cómo amenazas y alzó su enorme puño, tratando de aplastarlas, pero Artemisa agarró a las Patil y se arrojó al suelo, esquivando así el puño de la criatura.
Susan pudo dejar de temblar, aunque no se sentía muy valerosa, no quería morir allí, ni quería que sus amigas murieran allí. ― ¡Flipendo! ―exclamó, colocando tanta magia en el hechizo, como pudo, mandando a volar a la criatura.
― ¡Corran! ―ordenó Artemisa, mientras sacaba su varita y su Bikaku aparecía, como una larga cola de color dorado. ― ¡Brennen! (Quemar) ―el maleficio surgió de la varita, como una esfera roja, que golpeó y le provocó una quemadura en la mano al Yeti, el cual rugió furioso. ― ¡Tiefe Schnitte! (Cortes Profundos) ―exclamó nuevamente, mientras empleaba sus Células RC, forzando su miembro extra a que fuera tal delgado y alargado, como un látigo, usándolo para azotar al Yeti, el cual rugía del dolor, Artemisa corrió hacía su enemigo, pasó entre sus piernas y ató su Bikaku alrededor del cuello del Yeti, hasta lograr cortarle la respiración, apretó los dientes de dolor, debido a que fue lastimada, cuando el Yeti agarró con fuerza su cola, queriendo sacársela de encima, pero no fue lo suficientemente rápido, Artemisa liberó a una alta velocidad, el Bikaku, del cuello del Yeti, provocando que las escamas, actuaran como cuchillas, provocando el desangrado de la criatura.
La puerta se abrió, y los cuatro jefes de casa entraron, viendo a Artemisa Potter, las hermanas Patil y Susan Bones.
― ¡¿Qué hacen ustedes aquí?! ―chilló una Minerva asustada, al ver al Yeti en el suelo.
― ¿Qué significa esto, Artemisa? ―preguntó Dumbledore asombrado y algo asustado, viendo el cadáver del Yeti.
―Padma, nos avisó que su hermana no estaba en el Gran Comedor, aún sigue triste y afectada, por las palabras de Ronald Weasley ―dijo Artemisa. ―Padma me pidió ayuda, y a nosotras se unió Susan, le pedimos a Parvati venir con nosotras, cuando el Yeti entró y.… tuve que degollarlo.
―Señorita Potter, creeré yo, que usted ya conoce hechizos como el Lumos, con el cual podría haber deslumbrado al Yeti y haber corrido, o Flipendo, para haberlo alejado y correr a la salida ―dijo Dumbledore, tratando de poner su mejor tono de voz de abuelo y tratando de regañar a la chica, la cual no se vio afectada.
― ¿Está usted diciéndonos, profesor, que vale más la vida de una Criatura Mágica, que las vidas de cuatro alumnas de su colegio? ―preguntó Susan. Dumbledore se removió incomodo, teniendo en cuenta que, ante él, estaba la sobrina de la Jefa del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica.
―N-No.… no, por supuesto que no ―dijo rápidamente, mientras que los jefes de casa, se llevaban a sus alumnas.
― "Chicas, por favor, no digan nada sobre la... cola" ―pidió Artemisa, algo nerviosa, las tres asintieron.
― ¿Nos contarás algún día? ―preguntó Parvati.
―... Sí ―prometió.
Cuando volvieron las tres chicas, a la torre de Ravenclaw, el profesor Flitwick, dijo sobre la valentía de su compañera, por salvar a la hermana de Padma.
Dumbledore suspiró y miró el cadáver del Yeti, sacó la varita de Sauco y lo hizo Desaparecer. ― ¿Así como ha acabado con la vida de un Yeti, será capaz de acabar con la vida de un humano? ―se preguntó. Entonces, palideció un poco, ¿y si Susan contaba a su tía Amelia, sobre el hecho/teoría de que, a él, parecía haberle importado más la vida del Yeti, que las vidas de cuatro alumnas de su colegio? ―Vaya forma de celebrar el Halloween. ―Pensó.
Pasaron dos meses, y diciembre llegó, con él, el ambiente era de alegría y las clases se sintieron un poco pesadas, debido al deseo de muchos, de volver a casa y contar a sus familiares, todas las cosas vividas ese año, en el colegio.
Artemisa fue flanqueada, una y otra vez por sus hermanos, los cuales estaban locos, por conocerla más de cerca, pues resultó ser tremendamente aplicada en los estudios, y casi siempre estaba con Hermione y Daphne, siendo consideradas, como tres de las chicas más aplicadas de todo Hogwarts, y de todo el primer año. Cuando finalmente la hastiaron y le rogaron, al punto de resultar incluso un tanto patético, finalmente, Artemisa decidió no colocar su nombre, en la lista de aquellos que se quedarían en el colegio.
Hola Papá.
Stephanie y yo, logramos convencer a Artemisa, de venir con nosotros a casa, para pasar el Yule, (y no fue fácil de convencer).
La convencimos, después de hablarle, sobre la gran biblioteca de la Mansión Potter.
Quizás mamá ya lo sepa, al ser profesora, quizás no. Pero sé que serán unas buenas vacaciones de navidad.
ATTE.: Thomas A. Potter.
Sin embargo, nadie sabía que todas las cartas del colegio, se transcribían en un libro, propiedad de Dumbledore. Libro que había preparado para ese año, por si alguien se cruzaba con Fluffy o con el Espejo de Oesed y advertía a sus familiares.
Suspiró y sintió un dolor de cabeza subir, al descubrir que su arma, no estaría en el colegio, para enfrentarse a Quirrell, pues él creía casi seguro, que el ex–maestro de Estudios Muggles, recibiría la orden de ir a la trampilla, justamente la noche de Yule.
Además, hubiera preferido poder hablarlo con Artemisa, decirle que había recibido una invitación de los Weasley.
―Weasley. ―Pensó Dumbledore, algo enfadado. ― ¿Minerva le contó a Artemisa, sobre como pasar por el Callejón 9¾?, parece ser lo único seguro, teniendo en cuenta que no necesitó ayuda para entrar. ―Él hubiera preferido que ella se acercara a los Weasley, le ordenó a Molly (quien, a su vez, ordenó a Ronald), que se hiciera amigo de Artemisa, incluso incluyó una descripción física de la chica. Descripción que, al parecer, no le sirvió de nada al pelirrojo, pues no pudo acercarse a ella. Así mismo, viendo las notas de los alumnos de primer año, Artemisa estaba por todo lo alto, y Ronald, era por mucho, el peor alumno, a lo largo de los últimos dos siglos, según sus notas. ― ¿Cómo hacer que Artemisa se haga amiga de Ronald?, él es indisciplinado y desaplicado, ella es... lo contrario a él... ―un objeto el cual había estado... silbando suavemente, detrás de Albus, se apagó y una máquina que tenía un silbido similar al sonido de las ruedas de una locomotora, se apagaron, se levantó presurosamente, y se acercó a un gabinete, hizo a un lado su Pensadero y accedió a un objeto muy parecido a un baño para pájaros, pero de color violeta, sacó su varita y la pasó por encima. ― "Artemisa Potter" ―susurró, encontrándose con la imagen de la pelinegra, la cual estaba en su escritorio, escribiendo algo en un pergamino, y en su mano izquierda, sujetaba algo, que brillaba débilmente de un color azul, cuando terminó de copiar en el pergamino, agarró firmemente el objeto y lo quebró en mil pedazos, al azotarlo contra el suelo, luego usó el hechizo Spongify, y presionó el suelo, con su mano, haciendo que los trozos de vidrio, se reunieran en un solo punto. ― "No" ―susurró, volvió su mirada a un libro. La vio usar el Finite Incantatem, la vio crear una especie de vaso de piedra, proveniente de la misma piedra, que formaba el suelo, el vaso pronto fue quemado. ― ¡IMPOSIBLE! ―gritó, incrédulo, al ver a la chica, usar ese... era imposible, ¿Cómo podía una niña de once años, hacer algo así? lo último que vio, fue como el suelo volvía a la normalidad y como se deshacía de la quemadura en el suelo. La Profecía, de alguna forma, había sido recuperada por Artemisa. Para luego ser destruida, tras escucha su contenido. Apretó los labios y decidió vigilar atentamente a la primogénita de James y Lily Potter quizás, solo quizás, podría verla descubrir el Espejo de Oesed, o quizás, gracias a sus diarias visitas a la biblioteca, descubriría los libros y quizás podría verla hacer la conexión con Nicholas Flamel, la Piedra Filosofal, y la habitación donde estaba Fluffy. ― ¿Vigilarla sería suficiente? ―se preguntó ―No. No será suficiente. No puedo esperar a que solo entre en la biblioteca, y lea lo que tiene que leer, para descubrir tantos secretos, faltando tan poco tiempo para las vacaciones.
