CAPÍTULO XV


Los días pasaron, se convirtieron en semanas y tras esas semanas estaban los corazones de cinco personas, dos enamorados descubriendo sus sentimientos poco a poco, dejando crecer el afecto y el deseo; Sesshomaru había respetado a su esposa sin forzarla a nada, se prometió dejarla seguir su propio ritmo o podría asustarse, así que, armandose de paciencia, ha esperado sea ella quien le dé el permiso de continuar un paso más allá poco a poco, de besos castos a algo más pasional, de caricias tímidas a algo más allá de lo decoroso, per nada más. Naraku y Kikyo a veces conversaban y a veces se dedicaban solo miradas cargadas de palabras que no podían pronunciar todavía; él ya podía pararse, desde que descubrió el embarazo de la mujer, luego de charlar le ayudaba con su vestido aunque, últimamente se atrevía a tocar su pancita ya más abultada, en unos días cumpliría cuatro meses y el tiempo apremiaba; y sin muchas ceremonias Kikyo le dijo adiós a Naraku colgada de su promesa y esperanzada algún día poder pagar su generosidad. Rin se escribía con su prometido y casi murió de un infarto cuando le dejó saber en una de sus cartas que iría para el baile del nuevo matrimonio Taisho; arrastró a Kagome y Sesshomaru hasta Londres con la excusa de que necesitaban materiales y telas que solo en Londres podrían encontrar -deseaba realmente un vestido hermoso para mostrar- además de visitar a sus familiares. Kagome estaba nerviosa de ver a su madre y abuelo sin Kikyo con ella, apenas dos días atrás se marchó alegando ya tenía un lugar al cual ir mientras nacía su bebé, no le insistió y solo rogó le escribiera lo más posible, todavía no tenía noticias y eso la traía de los nervios.

El carruaje paró frente a High House entrada la noche, Sesshomaru ayudó a su esposa a bajar y luego su prima, su corazón se regocijo por cómo habían cambiado las cosas, cuando abandonaron Londres hace dos meses atrás no se soportaban y ahora… él sabía, estaba enamorado; no conocía si Kagome igual pero se esforzaba porque el amor floreciera en su esposa.

Irasue les recibió más contenta de lo que imaginaron y… por fin Kagome conoció a su suegro, estaba en el saloncito esperando por ellos, hizo un esfuerzo para permanecer en el salón toda la tarde hasta que ellos arrivaron. Kagome e Inu no Taisho congeniaron de inmediato, tenían gustos en literatura en común y pensamientos algo revolucionarios para la época, su nuera se sintió aliviada de encontrar en él a alguien como el patriarca Higurashi, Inu a una hija más capaz de hablar sin reservas dando su opinión sobre otras cosas aparte de telas y modas. Irasue aún se escandalizaba por la boca de la damita, tomando en cuenta que esos tiempos el que una mujer diera su opinión abiertamente y conversara sobre política y economía era motivo para descartarse como futura esposa, pero su hijo lucia tan feliz que la soportó y hasta trató de encontrar algo de lo cual sentirse identificada con ella, lo encontraron en su pasión por la jardinería y desde allí siguieron conversando sobre lo hermoso que se veía ahora el invernadero.

La casa nunca estuvo tan llena de vida e Inu no Taisho tan animado.

Naraku dejó bien instalada a Kikyo en Flowery Park -La casita de campo que compró y a la que iba cuando deseaba estar lejos de las discusiones con su padre por el asunto del matrimonio.- ahora iba en dirección a Londres para hablar con el abuelo de la joven, no podía negar estaba nervioso, debía lograr persuadir al lord para que consistiera su idea y no lo matara en el proceso. Ya casi llegaba a su hogar, mañana iría a la casa Higurashi, era demasiado tarde para una visita aunque… apenas daban las nueve… quizás debería arriesgarse e ir ahora mismo. Golpeó el techo del carruaje con su bastón, el cochero paró y bajó para ver lo que deseaba su amo, Spider le dio la nueva dirección al cochero y siguieron su camino, mientras, el caballero cerró los ojos para recordar cómo fue estar junto a Kikyo ese único día en que permaneció en la casa para dejar todo listo para ella.

Desde que le recogió en la posada a las afueras del condado la mujer le miraba algo apenada y hablaba poco, se hubiera puesto nervioso si no fuera porque notó sus palabras afiladas aún la hacían soltar su veneno. Afortunadamente Kikyo se relajó y pudieron hablar de nombres para el bebé mientras reían por los nombres tan feos que sugería el hombre.

—Quizás deba llamarlo Naraku— dijo la dama sin pensar. —, para que sea un caballero divertido.— miró el paisaje nostálgica.

—Quizás debas llamarla Kikyo...— se le quedó viendo, ella parecía la musa de alguna pintura. —para que sea una damita bonita, como su mamá… o al menos tenga su lengua tan viperina. — se cruzó de brazos y volteó hacia la ventana al tiempo que ella lo miraba sonrojada e impactada, era el primer cumplido que le dedicaba.

Llegaron a Flowery Park y fue amor a primera vista, a la dama le encantó la fachada con planta trepadora, las flores de colores y los senderos en el traspatio, dijo era como tener la casita perfecta de los cuentos que Kagome leía en la noche para ella y su hermano menor mientras sonreía amena. Entraron, solo habían dos personas encargadas del mantenimiento del lugar. Naraku se quedó para darle instrucciones a la vieja Urasue y al encargado Moryumaru.

En la noche, esa noche fue cuando algo en ellos cambió; Kikyo entró en su habitación solo con una bata transparente, parecía una ninfa de cuentos de hadas, le pidió olvidar el decoro y poseerla, él, usando su autocontrol le cubrió con su abrigo y besó su frente.

—No tienes que hacer esto.— dijo con sus manos en los hombros de la mujer.

—No tengo nada más con qué pagar.— lloró, lloró por la enorme vergüenza que le causaba saber que Naraku no le deseaba como mujer y quizás sus actos solo eran lástima.

—Solo… cuida bien al bebé mientras arregló unos asuntos y regreso. — buscó un pañuelo para secar las lágrimas de la mujer.

—Me siento en deuda con usted. —

—La verdad es que… yo también necesito de usted. — confesó.

—¡¿Como?!. — lo miró descolocada.

—Kikyo, necesito una esposa y un hijo…— dijo pausado. —¿Comprende?.—

Ella asintió, ahora su culpa no era tan grande al saber él también necesitaba de ella, pero esa confesión significaba que ellos…

—¿Vamos a casarnos?.— tapó su boca por la impresión.

—Sí. —

Así, las verdades estaban dichas y las cartas sobre la mesa, él le explicó sus razones y el convenio tras ese matrimonio de papel, ella aceptó sabiendo que él podría darles un futuro estable y quizás podrían llevarse mejor en el futuro. Spider besó la pancita de la que sería su esposa y la acompañó a su habitación, a la mañana siguiente se despidió con carta en mano y la promesa de volver para darle un anillo de matrimonio y casarse finalmente, todo debía ser rápido antes que el embarazo fuera más y más evidente.

Así terminó esa noche frente a la casa Higurashi, tomó valor y llamó a la puerta, el mayordomo le dejó pasar y pidió esperar en el pasillo de entrada mientras lo anunciaba con lord Higurashi, le dejaron pasar al despacho y desde allí su boca y cuerpo algo vacilantes, se movieron para entregar la carta y explicar que su nieta Kikyo había escapado con él para casarse y ahora esperaban un hijo, aclaró la criatura sería su heredero y sus padres estaban apoyando el matrimonio. Luego de casi morir de una embolia, Lord Higurashi aceptó el matrimonio, le escribió una carta de contestación a su nieta y prometió ir a verla en una semana, cuando Kagome se hubiera ido de Londres.

—Nada de mencionar las verdaderas circunstancias en que se llevó a cabo su matrimonio. — el caballero pensó en la mejor manera de mitigar el escándalo. —Su linaje viene de Gales, diremos que se casaron allá. —

Naraku aceptó y se retiró con una invitación para llegar mañana para el té y conversar con la madre de la dama en discordia, él aceptó de nuevo las condiciones gustoso.

Lord Higurashi leyó de nuevo la carta de su nieta, habían un par de palabras que le convencieron de no matar al hombre.

"Lo amo con todo mi corazón abuelo, es el hombre más bueno y tierno que conozco, me ha dado la felicidad que siempre he buscado y… aunque el matrimonio fue clandestino, soy infinitamente feliz a su lado."

—Espero que al menos Sota encuentre esposa de la forma convencional. — suspiró cansado sonriendo, por las cartas que ha recibido al parecer sus dos nietas eran felices. Esperaba, fuera cierto.

Kagome y su esposo caminan por las calles, ella de su brazo orgullosa y él como todo un caballero buenmozo y enamorado, llegaron cerca de Picadilly y siguieron de frente hasta topar con un viejo conocido.

Koga ni reparó en su amigo, le habló afable y feliz a la dama con una sonrisa de oreja a oreja.

—Es bueno verte Kagome...— había mucha nostalgia en sus palabras y los ojos café del joven parecían saltarían sobre ella en cualquier momento. —Te ves encantadora hoy.— halago.

—Gracias mi lord.— agradeció ella apenada.

—Llámame Koga como siempre Kagome, por favor. — iba a colocar tras la oreja de la joven un mechón de cabello.

Sesshomaru detuvo su mano antes que, siquiera pudiera acercarse a su mujer.

—Cuida como le hablas a mi esposa Wolf.— amenaza.

Ambos se quedaron viendo desafiantes, algo había cambiado en Koga esos meses, algo extraño que a la mujer le causó escalofríos.

Continuará...

Y llegamos al capítulo 15 chicas!!!!

Espero que les esté gustando tanto como a mí escribirla

Hasta el siguiente episodio