Una sacerdotisa en Twisted Wonderland
🙤 · ┈┈┈┈┈┈ · ꕥ · ┈┈┈┈┈┈ · 🙦
"Conserva la calma en las discusiones, porque el apasionamiento puede convertir el error en falta, y la verdad, en descortesía"
- Edward Herbert de Cherbury
🙤 · ┈┈┈┈┈┈ · ꕥ · ┈┈┈┈┈┈ · 🙦
Capítulo 6:
"El chico del tatuaje de corazón"
-Imposible... - Susurró Shiori mientras el brillo del tatuaje poco a poco se apagaba. - ... ¿Cómo es que...?
- ¡Eso fue asombro! – Gritó Grim mientras movía chistosamente sus patas – Primero él hizo muajajaja... luego tú te despertaste e hiciste wosshh con tu mano y ellos estaban como "no, no nos lastimes" ¿Qué clase de truco usaste?
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Porqué? Fueron las preguntas las que rondaban por la cabeza de la albina. No tenía ni la más mínima idea de cómo de nueva cuenta volvía a tener sus habilidades como sacerdotisa.
- ¡Gyaaaa! ¡Nos rendimos! ¡No nos lastimes! ¡No nos hagas desaparecer por favor! - Pronto los tres fantasmas presentes hablaron o más bien rogaron desesperadamente en una esquina con... ¿Lágrimas?
- ¿De qué están hablando? – Shiori los miró con una gota de sudor bajando por su cabeza debido al cambio de actitud de los espectros.
- ¡Creíamos que íbamos a morir otra vez! – Habló el fantasma más senil.
- ¡Durante años estuvimos haciendo bromas solo para entretenernos! – Añadió el fantasma más pequeño.
- ¡Por favor perdónanos! – Continuó el fantasma obeso.
- ¡Juramos no hacer más bromas! – Finalizaron los tres al mismo tiempo mientras se abrazaban temblando.
- "Es verdad..." – Fue lo que se dijo a si misma mentalmente dejando de lado el tema de como volvió su poder. – "... La marca de Buda es un sello que extermina a cualquier tipo de espectro o energía negativa..."- La sacerdotisa tapa el tatuaje con su mano aun vendada con el pañuelo del director. – "...Esos tres tuvieron mucha suerte de que no iba enserio con el ataque"
- ¡Vamos Shiori! ¡Patéales su trasero fantasmal! – Animó Grim golpeando al aire mientras la joven se acercaba lentamente a los tres espectros.
Los tres fantasmas querían llorar, no tenían ni idea de con quien se habían metido. Creyeron que solo se trataba de un humano común y corriente, pero resulto ser alguien mucho más peligroso para su existencia.
- "Este humano sin duda alguna no es normal" – Pensaron los fantasmas mirando el aura lila espiritual que emanaba la joven y que solo ellos podían ver. Ahora estaban temblando como nunca. - "Podría ser este nuestro final"
- ¿De verdad prometen que no volverán a intentar lastimarnos? – Habló dudosamente Shiori mientras los miraba fijamente. Los fantasmas al instante asintieron velozmente la cabeza. – ¿Y juran no volver a intentar hacer otra jugarreta a cualquier humano que vean?
- ¡Lo prometemos señorita! – Exclamaron los espectros.
- Muy bien... - Habló Shiori seriamente mientras extendía su mano izquierda – ... Pero a la primera broma que intenten hacer y no respondo bien. - Con mucha cautela los tres fantasmas tomaron su mano y la sacudieron suavemente. Habían aceptado el trato.
Cuando por fin los espectros se fueron de la habitación de la ojicarmesí, está por fin pudo soltar un suspiro de alivio.
- ¿Qué pasó? – Habló Grim mirando confundido a la joven albina.
- Ellos ya se disculparon... - Explicó mientras buscaba en el closet la ropa limpia que le trajo el director la noche pasada. - ... Prometieron que no fastidiarían más, eso es bueno ¿No?
- Hmmp – Gruño el gato mientras miraba la espalda de la joven – Yo quería ver un poco de acción.
-Eso no es importante... – advirtió peligrosamente Shiori mientras colocaba la ropa en la cama. – ... Ahora ve a arreglarte, el director puede venir en cualquier momento.
-De hecho, estaba aquí parado durante mucho tiempo. – Shiori y Grim posaron su vista hacia el origen de la voz; se trataba del director recostado en la puerta de la habitación de la joven.
- Buenos días director Crowley- Saludó Shiori sorprendida por la llegada inesperada del hombre.
-Buenos días a los dos. – Sonrió Crowley caminando hacia los dos. - ¿Pudieron dormir bien?
- Nos despertaron los fantasmas, la cama estaba tiesa y me caí de la cama. - Enumeró Grim con una cara de reproche. – ¿Cómo permitiste que este lugar llegara a tal punto?
Shiori, ante la descortesía del gato, le dio un pequeño golpe en la cabeza del gato mientras le sermoneaba. – Se agradecido, a menos que hubieras querido dormir bajo la lluvia.
- ¿Y usted señorita Nakamura? – Preguntó Crowley mirando a la jovencita
- De hecho... Yo – Flashazos de la pesadilla pasaron por su memoria al instante. – ...Dormí bien. – Habló serenamente, cosa que no paso por alto Crowley.
- "Me está mintiendo..." – Pensó el director – "...Tal parece que hay algo la perturba y no es exactamente por lo que hizo esa mano... Fue algo más... Pero tendrás que decidir por tu cuenta si deberías contármelo o no señorita Nakamura"
- Aunque acabas de ser convocada de otro mundo, me alegra que hayas dormido bien. – Habló Crowley siguiendo la corriente de la charla. - Vine únicamente para hablarte sobre sus labores de hoy.
🙤 · ┈┈┈┈┈┈ · ꕥ · ┈┈┈┈┈┈ · 🙦
Shiori y Grim se encontraban botando la basura que habían recolectado de la calle principal de la biblioteca, como era primavera por suerte el sol no estaba tan fuerte y la ropa cómoda que el director le había dado a la joven ayudaba mucho a mantenerse fresca. Su conjunto consistía de un chaleco sin botones manga corta blanco, cuyo largo llegaba hasta los muslos, con un cinturón rojo gradual en la cintura, Por dentro llevaba una especie de camisa blanca sin mangas, el cuello de la camisa estaba adornado con un simple lazo delgado rojo. En su brazo izquierdo, llevaba amarrado su rosario juzu, tenía puestos unos shorts blancos y sandalias romanas rojas.
Un conjunto muy poco práctico para la limpieza, pero como el director se lo había dado a la joven, ella no tenía nada de que quejarse además ya estaban por casi terminar, solo faltaba limpiar las siete estatuas de la calle principal.
La joven, mientras botaba las bolsas al contenedor recordó las palabras que el director le había dicho esta mañana.
– "El campus es muy grande. Limpiarlo sin magia sería imposible, Entonces me gustaría que limpien la calle principal de la biblioteca ¿Entendido? Por favor asegúrate de vigilar a Grim para que no ocasione otra escena similar a lo de ayer. Cuento contigo Shiori... procura comer bien cuando acabes y mucha suerte con la limpieza."
Shiori soltó una risilla mientras cerraba el contenedor de basura y se dirigía a reunirse con Grim quien ya se encontraba en la calle juntos con las estatuas.
- Uwaaaaa – Escuchó a Grim sorprenderse mientras miraba las siete estatuas de la calle. – Nunca me había tomado el tiempo para verlo bien, pero ¿Qué pasa con estas estatuas? Las siete se ven bastante aterradores.
-No pienso que sean... - Shiori se quedó muda por lo que estaba presenciando.
Desde que ella podía recordar, ella amaba ver los clásicos de Disney junto con su padre, siempre le pareció un mundo mágico en donde lo sueños se hacían realidad y todos tenían sus finales felices, pero claro solo eran películas animadas para niños y a pesar de solo recordara alguna que otra película de Disney. Solo eran el producto de un conjunto de dibujos que daban vida a un personaje, entonces ¿Cómo es posible que algo, que solo fue una animación, se volviese tan real como lo era Twisted Wonderland? ¿Cómo es posible que el maravilloso mundo de Disney fuese real? ¿Cómo rayos era posible que en esta escuela veneren a los que fueron villanos en cada entrega de Disney? La cabeza de Shiori estaba dando vueltas otra vez, esto era mucho que procesar.
-Lo ves, si dan miedo. – Habló Grim al ver la cara pálida de Shiori. – En especial, esta abuelita que se nota que es una presumida. – Señalo el gato a la reina de corazones.
- Esa es... - Quería terminar de hablar Shiori, pero una nueva voz que sonó a un costado de ellos terminó por interrumpir el momento.
- ¿No sabes quien fue la reina de corazones? – Un muchacho alto, elegante, de chaleco rojo adornado con una gema roja en su saco negro, cabello naranja rojizo desordenado y ojos del mismo color hizo acto de presencia; pero lo que Shiori tomó más importancia del aspecto del joven fue que tenía una especie de tatuaje cerca de su ojo izquierdo. Un corazón rojo para ser preciso.
- ¿La reina de corazones? - Preguntó Grim acercándose un poco al muchacho. - ¿Ella es importante?
Shiori decidió que lo mejor será no decir nada de lo poco que conoce de Disney, quien sabe que podría pasar si ella por accidente revelara algo que no debería, además ya estaba un poco cansada de que más cosas inesperadas sucediesen.
-En el pasado ella era la reina que vivía en el laberinto de rosas. – Explicó el joven señalando la estatua. – Ella era alguien quien valoraba las reglas y la disciplina sobre todas las cosas, estricta en todo, desde la marcha del ejército de naipes hasta el color en el que quería sus rosales, mantenía el orden en una tierra en donde los locos tenían que ser sometidos a su ley. ¿Por qué? Te preguntaras... porque si rompías una de sus reglas, ella te decapitaba la cabeza.
- ¡Eso es aterrador! – Tembló Grim ante la anécdota del joven.
- ¡Ella es genial! Me agrada mucho. – Sonrió el chico. – Nadie escucharía a una reina que es amable todo el tiempo, ¿Verdad?
- "Hay una gran brecha entre ser alguien a quien le importe a los demás y el ser un verdadero tirano" – Pensó la albina al mirar la estatua.
- Supongo... - Opinó Grim. - Un líder fuerte es mejor.
- A todo esto... - Interrumpió Shiori, conteniendo las fuertes ganas de abofetearse la frente. - ¿Cómo te llamas?
-Es verdad ¿Quién eres? – Repitió Grim
El joven con una sonrisa ladina sostiene la mano tatuada de la chica a la altura de su rostro. – Me alegra que preguntaras. Mi nombre es Ace. Estudiante de primer año de la academia Night Raven. Encantado de conocerte señorita.
Shiori, ahora un poco sonrojada, aleja casi al instante su mano con una risa incomoda.
-Yo soy Grim, El genio que se convertirá en el mejor mago del mundo... – Se presentó el gato demoniaco. - Y la humana de mi lado es Shiori, mi secuaz. – Finalizó el gato con la risa campante.
-Ya quisieras Grim...– Burló Shiori empujando levemente al gato - Shiori Nakamura – La joven se presentó sonriendo levemente al muchacho. – Encantada de conocerte.
- Tienes un nombre muy extraño – Comentó el joven mientras miraba de reojo a la joven. - "En verdad es muy hermosa"- Pensó mientras un leve sonrojo apareció fugazmente en la mejilla de Ace.
- Oye Ace- llamó Grim volando cerca de la estatua de Scar. – Este león con la cicatriz ¿También es famoso?
-Por supuesto – Respondió Ace acercándose a la siguiente estatua para seguir explicando la historia de cada estatua al gato parlante.
- "Bueno me alegra que al menos encontrará a alguien con quien hablar". – Sonrió Shiori mirando a Grim y Ace. – "Supongo que un pequeño descanso no vendría mal" –
🙤 · ┈┈┈┈┈┈ · ꕥ · ┈┈┈┈┈┈ · 🙦
Así los minutos pasaron, Ace iba explicando la historia de cada una de las estatuas restante como: Úrsula, Jafar, Hades, Grimhilde y Maléfica. Grim se veía mucho más entusiasmando por lo que estaba aprendiendo; en parte eso alegro mucho a la joven albina pero, por otro lado, según lo que ella había entendido gracias a la forma en la que Ace narraba las "hazañas" de estos grandes pilares, era que este mundo al parecer es un mundo en donde los vilanos de Disney triunfaron en sus cometidos... pero eso solo era una teoría, Ella no lo sabe aún con seguridad pero tampoco podría decir con precisión si eso es malo o es bueno.
- Guau – Exclamó finalmente Grim maravillado por todas las historias. – Sin duda alguna son asombrosos ¿No lo crees Shiori?
- Tal vez. – Fue lo único que pudo responder.
- ¿Qué clase de respuesta es esa? – Reclamó Grim aburridamente.
- Todos son geniales... - Comentó Ace cantarinamente - ... A diferencia de cierto mapache.
- "¿Él dijo qué?" – Shiori cambió su expresión al de perplejidad, y no solo el de ella sino también Grim. – "Este muchacho acaba de..."
Ace con una sonrisa burlona explotó en carcajadas dejando aún más confusos a los presentes.
- ¡No puedo aguantarlo más! – Confesó Ace mientras luchaba por respirar debido a sus risas. - ¿Qué acaso no son ustedes los que causaron el loco desastre durante la ceremonia de bienvenida?
-No le veo lo gracioso a eso – Hablaba ahora fríamente Shiori a su vez que fruncia el ceño.
- Tú eres la chica que fue convocada por el espejo de la oscuridad pero que no puede usar magia... – Señaló Ace a Shiori - ...Y tú un monstruo al que nadie llamó... - Señaló después a Grim quien ahora se encontraba enfadado por cada palabra del pelirrojo. – Tuve que aguantarme la risa para no perderme nada de su desastre.
- ¡Eres un grosero! – Grim se acercaba peligrosamente a Ace, pero Shiori lo sostuvo a tiempo.
- ¡No Grim! ¡No dejes que sus palabras te afecten! – Intentó Shiori contener a Grim que ahora luchaba para salir de sus brazos. Pero la conversación no terminó allí.
- ¿Y para que puedan quedarse tienen que trabajar ahora como conserjes? – Ace continúo burlándose. - ... Que patético.
Shiori tenía unas fuertes ganas de noquear a ese niño mimado, pero sabía que no debía dejar que su ira controlase sus emociones. Ella le había prometido a Crowley que no se meterían en más problemas y no quería fallar esa promesa.
- Además de eso, ni siquiera sabías sobre la existencia de los grandes siete. ¿Qué tan ignorante puedes llegar a ser? Te recomiendo que vuelvas al jardín de niños antes de venir al Night Raven, mapache.
Grim ahora estaba tan encolerizado que empezó a gruñir de la ira.
- ¡¿Y yo te puedo preguntar quién te crees para decir tales barbaridades mocoso?! – Enfatizó mordazmente Shiori ahora fulminando con su mirada carmesí al sorprendido joven pelirrojo. – ¿Dices que es patético ser un conserje? pues déjame decirte que yo opino que cualquier trabajo, sea cual sea, es igual de honorable dependiendo de cuál sea el enfoque de uno... solo los ignorantes como tú son aquellos que hablan de los dientes para afuera.
Ace quedó un poco perplejo por el cambio de la actitud de la joven, pero eso no detuvo que siguiera hablando con burla.
- P-pensé en molestarlos un poco más, pero realmente superaron mis expectativas.
Al ver que era imposible seguir hablando con ese muchacho Shiori decidió poner fin a su conversación - Vámonos Grim, no vale la pena seguir hablando con él. – La joven estaba lista para continuar trabajando con el gato en brazos, sin embargo...
- ¡Pues a diferencia de ustedes dos, yo me tengo que ir a asistir a clases! – Gritó el pelirrojo dándoles la espalda para irse del lugar. – Mantén esta escuela reluciente muñeca y con-ser-je. – Deletreó con malicia al final mientras se alejaba.
- ¡Este idiota! – Siseó Grim ahora con todo el enojo acumulado. - ¡¿Sólo dirá eso y se marchará? ¡No se lo voy a permitir!
- Déjalo Grim, ya dijo lo que quería que decir... - Razonó Shiori soltando lentamente al gato. - ...Él no sabe nada de lo que dice.
- ¡Ahora estoy enojado! – Con un empujón Grim escapó de los brazos de Shiori y voló con prisa hacia Ace.
- ¡No lo hagas, Grim! – Gritó inútilmente la albina mientras corría para alcanzar al gato.
- ¡Toma esto! – Grim había convocado una bola de fuego hacia la cabeza del pelirrojo, pero por suerte, él pudo esquivar el ataque.
- ¡Mierda! ¡¿Qué diablos te pasa?! – Gritó Ace ahora enfadado.
- ¡Eso te lo mereces por insultar al gran Grim! – Poco a poco seguía convocando más bolas de fuego - ¡Voy a quemar tu tonta cabeza!
- ¿Ohh? Así que quieres pelear. – Ace sacó su pluma de su saco y lo apunto hacia Grim con una mirada ladina. – Tienes que tener agallas para enfrentarme mapache. ¡Voy a convertirte en alimento para perros!
- ¡Ustedes dos, ya basta! – Intentó interferir Shiori pero como se encontraba lejos no pudo evitar la gran pelea que estaba a punto de iniciar.
Grim lanzaba las bolas de fuego una tras otra sin acertar ninguna al joven pelirrojo que las esquivaba sin dificultad. Ace, con la varita en mano, arrojaba ráfagas de viento que lo ayudaba a redirigir las llamas a otros lados de la calle logrando llamar la atención de otros alumnos que ahora corrían para ver de cerca la pelea.
- "¡No... no... no! "– Gritaba mentalmente Shiori observando el gran desastre que esos dos chiflados habían ocasionado en la calle.
- ¿Qué está pasando?
- ¿Una pelea?
- ¡Si!
- ¡Vamos, golpéalo! – Fueron los gritos y murmureos que la joven escuchaba mientras se mantenían lejos de la zona de peligro.
- ¡No los provoquen! – Shiori regañó a algunos estudiantes.
- "¡¿Qué hago?!"- Pensó con preocupación mientras trataba de idear algo para detener esta lucha sin sentido. – "¡Si intentó detener a uno de ellos el otro podría atacar, pero si no hago nada los dos podrían hasta matarse!"
- ¡Con ese pequeño fuego débil nunca serás capaz de golpearme! – Burló Ace ahora acumulando todo su poder un hechizo.
- ¡Será mejor que estés listo! – Respondió Grim haciendo lo mismo.
- "No tengo otra opción" – Pensó Shiori mientras miraba la anticipación de los dos magos.
- Esto acabará aquí. - Hablaron los tres al mismo tiempo.
Como si el tiempo estuviera transcurriendo en cámara lenta los dos magos lanzaron sus hechizos más poderosos con el fin de lastimarse mutuamente, no había nada ni nadie que pudiera evitar lo inevitable. En eso una sombra se interpuso delante de los dos magos, se trataba de Shiori que ahora extendía los brazos esperando a que con suerte el ataque la alcanzase a ella en vez de a los dos tontos.
- ¡Shiori! – Gritó desesperadamente Grim ahora muy preocupado por la inesperada intervención.
- ¡Mierda! – Maldijo Ace tratando de cambiar el hechizo a uno con el que pudiera redireccionar las flamas y salvar a la albina. Shiori por otra parte cerro los ojos esperando a que el dolor llegara lo cual, si ocurrió, pero únicamente solo pasó en su mano, vendada con el pañuelo, la que sufrió una pequeña laceración por fuego. Ace Había logrado cambiar la dirección del fuego a tiempo. Lo único malo fue que todas las llamas ahora golpearon a una de las estatuas de la calle principal. La de la reina de corazones en específico.
Como si de un horrible crimen acabase de ocurrir, los estudiantes huyeron del sitio gritando por la estatua en llamas y dejando atrás a los dos magos que se acercaron a la chica que estaba en el suelo sosteniendo su mano levemente quemada.
- ¡¿Acaso estas loca mujer?! ¡Pudiste haber muerto! – Gritó Ace mientras que con su pluma mágica convocaba un poco de agua para disminuir la quemadura de la mano de la joven.
- ¡Shiori lo siento! ¡Perdón! – Lloró Grim mientras se acurrucaba en el hombro libre de la joven.
- ¿Están bien los dos? – Murmuró la joven levantando su mirada hacia los dos magos ahora atónitos por la pregunta.
- ¡T-tonta, preocúpate más por ti en vez de los demás! – Tartamudeó Ace con un poco de culpa.
- ¿Grim, te hiciste daño? – Pregunta Shiori mientras acariciaba lentamente al gato en búsqueda de alguna herida.
- ¡Yo estoy bien! ¡No me paso nada! – Chilló el pequeño demonio.
- Me alegra mucho que los dos estén bien... – Habló Shiori sonriendo dulcemente a los dos magos mientras liberaba su mano quemada de la de Ace y la ubicaba en su mejilla provocando que el pelirrojo se sonroje. - Realmente me alegra mucho escuchar eso... - Esta vez Shiori habló con una voz de ultratumba.
Sin darle tiempo de reaccionar, Shiori, agarró las orejas de ambos magos y las jaló con mucha fuerza. – ¡Y porque hicieron algo tan tonto! – Ahora gritó encolerizada a más no poder. - ¡En que estaban pensando! ¡Pudieron haberse lastimado o peor aún lastimar a alguien! ¡Y ahora quemaron una de las estatuas del colegio!
- ¡Lo sentimos! ¡Pero por favor suéltame! ¡Me lastimas la oreja! – Chilló Ace implorando piedad a la joven.
- ¡¿Qué está sucediendo aquí?! – Gritó una voz elegantemente familiar.
- "¡Rayos!" – Pensaron los tres al mismo tiempo mientras palidecían por el miedo.
Shiori liberó las orejas de los magos y se giró lentamente con temor solo para toparse con la fulminante mirada dorada del director Crowley. - ¡¿Me pueden explicar porque la estatua de la reina de corazones esta carbonizada?!
Los problemas estaban muy lejos de terminar.
Continuará...
🙤 · ┈┈┈┈┈┈ · ꕥ · ┈┈┈┈┈┈ · 🙦
Próximo capítulo: "El chico del caldero"
